Buenas hermosas , bueno pues aquí les dejo un capitulo nuevo, de verdad muchas gracias por sus comentarios, me hacen realmente muy pero muy feliz
Gracias
Vladimir Pov.
Hace años que no estaba tan escondido, pero ella valía eso y más, sabía que ella amaba a ese cabron, pero yo estaba dispuesto a ganarme su amor con paciencia y tiempo no importaba cuanto me tardara.
Sobre todo después de lo que había pasado.
-Gracias por todo Vladimir, por el momento necesito estar en la sombra, necesito investigar quién demonios se atrevió a desafiarme – Me dijo la hermosa mujer que estaba frente a mí.
-Sabes que siempre estaré para ti, no tienes nada que agradecerme, al contrario yo estoy feliz de esta aquí contigo- Respondí honesto.
-Lo se, eres un sol- me respondió con esa sonrisa que tanto me gustaba.
-Sigo que es mejor que nos vayamos a Rusia, haya puedo protégelas mejor-Le pedí nuevamente.
-No, necesito estar aquí y vengar los que quisieron hacernos – Dijo llena de coraje.
Edward Pov.
-Más te vale que no me entere que lo que dices es verdad Tanya, porque si lo es te juro que te matare con mis propias manos- Le dije, y Salí de la habitación.
Fui a las bodegas donde tenían a los pendejos que habían matado a bella .
Eleazar estaba bastante golpeado, Jasper se había encargado de eso y lo estaba disfrutando bastante.
-¿De verdad creían que iban a poder huir?- Le pregunte a Eleazar, lo tenían colgado en un tubo, amarrado de las muñecas.
-¿Qué le hiciste a Tanya?- El pendejo lo estaba torturando y aun así se preocupaba por Tanya.
-Eleazar yo que tu no me preocuparía por ella en este momento, fuiste un pendejo al decirle a Tanya donde estaba Bella, por tu culpa ella está muerta- Le dije sentándome frente a él.
-Esa mujer nunca le llegaría a Tanya ni a los talones, tú siempre has sido un pendejo que engañaba a una valiosa mujer, que te amaba- Me dijo con coraje.
-¿Qué es lo que te duele cabron?, Si sabes que Tanya solo te utilizo ella aunque te duela me quiere a mí- Lo pique.
-Si Edward, pero si yo no puedo tener a la mujer que amo me queda el consuelo que tú tampoco, la perra de Swan está muerta – Se burló.
-Traigan la tina- ordene. Pusieron a Eleazar descalzo dentro de la tina de agua y conectamos unos cables dentro de ahí y comenzamos a pasarle descargas eléctricas, el pendejo este gritaba de dolor.
-Ya mátame Edward- Grito Eleazar.
-No perro, vas a sufrir mucho, antes de que te mate- Respondió Jasper.
-Es cierto, que también mataron a tu perra ¿no?- Se burló el pendejo.
Jasper lo comenzó a golpear como si fuera un costal de Box, los nudillos de Jasper ya estaba abiertos de tantos golpes.
-Maldito cabron- le grito cuando dejo de golpearlo y le escupió en el rostro.
-Eres un pendejo Eleazar, te juro que aquí estarás días antes de que te mate. – Le advertí. – Le dan pura agua con sal a este cabron- Orden.
Salimos de las bodegas, Jasper ya les había dado un tiro a los que habían disparado las armas.
Cuando entre a la casa mi madre me pidió que fuéramos a mi despacho.
-Edward sé que estás enojado, dolido por todo lo que ha pasado, pero quiero que me digas la verdad, que vas hacer con Tanya- Sabia que mi madre haría lo que fuera para que no le hiciera nada a Tanya.
-A ella nada mama, es la madre de mis hijos, pero ella ya no estará aquí, voy a comprar una casa para que se vaya, pero ya no puedo estar con ella – le explique.
-Hijo, sé que estas dolido por todo lo que está pasando y lo que menos quiero es darte más problemas, pero hay algo que necesitas saber- me dijo ella preocupada.
-Ya me estoy acostumbrando a los problemas aquí mama, ¿Qué es lo que pasa ahora?- le pregunte cansado.
-Escuche la conversación que tuviste con Tanya, y oí cuando te dijo que uno de tus hijos no era tuyo- me dijo.
-Eso lo dijo de coraje mama- La tranquilice.
-No se Edward, siento que Emily es hija de Eleazar- me dijo casi en un murmullo.
-¿De qué hablas?-No podía ser cierto lo que me decía.
-Edward, cuando tu no estabas Eleazar no se separaba de Tanya y Emily es rubia, como Eleazar-dijo mi madre.
-¿Y hasta ahora me lo dices? – Pregunte enojado.
-Yo no me imaginaba que podía pasar algo así – Dijo con lágrimas.
-Mama nada de esto es tu culpa, necesito pensar y ordenar mis ideas, por favor déjame solo- Le pedí.
Cuando mi madre salió del despacho, no podía creer lo que me había dicho, Emily podría no ser mi hija de sangre, pero adoraba a esa niña como mía y por nada la apartarían de mi lado.
Tres meses después.
Ya habían pasado tres meses desde la muerte de bella, la herida seguía muy abierta por su pérdida, Eleazar había sufrido pero el cabron no había aguantado más que una semana de tortura y había muerto.
Como le había dicho a mi madre le había comprado a Tanya una casa pero mis hijos se quedaban conmigo.
Los negocios seguían prosperando, aunque aún no sabíamos quien se estaba encargando de Europa, de toda el área que Bella se encargaba, pero sabíamos que alguien lo estaba haciendo por que nos estaban ganando terreno, había querido hablar con los pinches rusos pero no me daban la cara.
Emmet al parecer poco a poco iba convenciendo a Rosalie, por lo menos ya no nos insultaba cada que nos veía eso lo veía como un avance.
Jasper seguía con mucho dolor por la muerte de Alice y cada que por alguna razón tenía que ver a Tanya, sabía que si sus ojos fueran balas la hubiera matado desde hace mucho.
Estábamos en la ciudad porque íbamos a cerrar unos negocios, Emmet entro a la casa con una sonrisa – ¿Ahora que te traes entre manos? – Le pregunte al verlo así.
-Pues que la hermosa rusita, Irina Ivanova está aquí en la ciudad, ella nos puede decir quién es la persona que se está encargando de todo en Europa, sus hermanos no pueden con todo – Me dijo.
-Si es buena idea hablar con ella-
-Sabes que esa mujer te va a querer seducir hermano- Me dijo
-Hablemos con ella y ya vemos como se dan las cosas- Le dije, desde la muerte de Bella yo no había estado con otra mujer.
Ella me diría que soy un pendejo, que no le fue fiel en vida lo vengo hacer cuando ella está muerta. Emmet se encargó de hacer mi cita con Irina.
La mujer llego despampánate a verme, se veía con toda la intención de hubiera guerra en mi cama.
-Hola hermosa, hace mucho que no venias- le dije saludándola y desplegando todo mi encanto.
-Edward, me emociono mucho que quisieras verme- dijo dándome un fugaz beso en los labios.
-Pasa, ¿quieres tomar una copa?-
-Edward, no me trajiste para tomar precisamente una copa ¿O sí?-pregunto pegándose completamente a mi cuerpo. –Anda Edward porque no nos evitamos el preliminar y pasamos a lo importante- Esta mujer no se andaba por las ramas.
-Eres tremenda Irina- No sabía qué hacer.
-Mmm… y no sabes cuánto, la última vez nos interrumpieron, hoy no. – Me aseguro y de inmediato ataco mis labios.
Fuimos a mi habitación, la mujer no se esperó ni siquiera a que yo la desnudara, me aventó a la cama y ella comenzó a quitarse el vestido, y la sorpresa fue que no traía nada de ropa interior.
Se puso sobre mí y comenzó a besarme el cuello mientras me desabrochaba la camisa.
Cuando por fin estuvimos desnudos, Irina se encargó de todo, esa mujer me montaba de manera deliciosa, y como ella prometió, era tremenda, no había posición que no quisiera hacer ni parte de su cuerpo que no disfrutara, y si esta noche nadie nos interrumpió.
A la mañana siguiente, me despertó para volver a dar guerra, cuando por fin los dos tuvimos nuestros orgasmos, la mujer estaba satisfecha.
-Irina quería preguntarte, -¿tú sabes quién está moviendo toda la mercancía en Europa?- Ya no podía andar por las ramas.
-Pues ha sido todo muy hermético, mis hermano están haciendo las operaciones fuera de Rusia, Stefan viaja de vez en cuando a Rusia para ver que todo esté bien. – Me conto- Pero Vladimir no, por lo que Stefan me ha dicho, todo lo están haciendo con unas mujeres, pero no sé con quién-Dijo extrañada.
-¿Con unas mujeres?-
-La verdad se me hace raro, porque Vladimir estaba enamorado de Bella, o por lo menos eso era lo que yo creía, pero por lo que se , Vladimir está saliendo con la mujer que están haciendo los negocios- Me conto.
-¿Y me podrías investigar quiénes son?- Esperaba que me dijera que si.
-Si cada vez que te vea me vas a tratar asi de bien, claro que te lo investigo- dijo con una sonrisa.
-Claro que si hermosa, no podría tratarte de otra manera.- Le dije coquetamente.
Después de que Irina se fue, le conte a Emmet y Jasper lo que me había dicho, y a ellos también les parecía muy extraña la situación.
Ya habían pasado algunos días y no teníamos ninguna de Irina – Me preocupa tanto silencio por parte de la Rusa- le estaba diciendo a mi hermano.
Cuando entro en negro, diciendo que habían traído un paquete para mí. Cuando me lo dio era una caja muy pequeña.
-¿Quién lo manda?- Me pregunto mi hermano.
-Edward, revísalo bien no vaya a ser una trampa- Dijo Jasper.
Lo abrí cautelosamente y era una caja de terciopelo como de una joyería, cuando lo abrí sentí que mi corazón se paralizo.
-¿Que es Edward?, estas pálido – Pregunto Emmet.
Saque la pulsera de la caja – Esta pulsera era de bella- Les asegure.
-¿Cómo lo sabes?- Me pregunto Jasper.
-Porque yo se la di cuando la voltee para ver lo que decía, no había duda era la que le había dado a bella.
-¿Quién te la pudo mandar?- Pregunto Emmet.
-Esto solo significa una cosa- Les dije – Ellas están vivas- de eso estaba seguro.
-Eso no puede ser posible- me dijo Jasper con la respiración agitada.
-Si claro que si es posible y estoy seguro que si encontramos a los pinches Rusos las encontramos a ellas- De eso estaba seguro.
Bella Pov.
Varios de mis hombres habían seguido de cerca los pasos de Edward, había investigado que su mujercita era la que había mando a que me mataran, gracias a mi gente de seguridad es que siempre había unas dobles de Alice y mía y ellas eran las que habían muerto.
Ya habían pasado mas de tres meses de mi supuesta muerte, mis hombres me habían dicho que Edward había enloquecido con mi muerte.
Que había matado a los que nos habían disparado y a Eleazar lo habían estado torturando hasta que el no aguanto.
.- ¿Mandaste la pulsera?- Me pregunto Alice.
El dia que llego Irina, Alice y yo nos tuvimos que esconder para que ella no supiera que nosotras estábamos vivas. Pero escuchamos cuando le dijo a Vladimir que venía de ver a Edward y que le había estado preguntado quien se hacia cargo de Europa ahora, Vladimir no le dijo nada, pero a mí me daba mucho coraje que sabía que esa zorra venia de pasar la noche con él.
-Si Alice, si la mande- le dije , sabía que Edward no era estúpido y sabría que al recibir la pulsera sabría que estoy vivía.
Edward comenzara a buscarte por mar y tierra, no descansara hasta encontrarnos- Me dijo Alice nerviosa.
Lo, se y tal vez es lo que quiero, que me encuentre, que me demuestre que me ama como le dijo al ataúd donde creía que estaba mi cuerpo-
-Bella, Edward no va a estar feliz cuando te encuentre,
-Su estúpida mujer me mandó matar, no creo que espere que me quedara tranquila hasta que lo lograra- Era obvio que me iba a esconder un tiempo.
-¿Cómo crees que reaccione Jasper?- Me pregunto Alice preocupada.
-Pues a lo mejor se le quita lo idiota y ya te dice por fin lo que siente por ti.- Jasper y Alice se veian con ojitos de amor siempre y ninguno daba el paso necesario para estar juntos.
-¿Bella a ti no te molestaría que yo estuviera con Jasper?- Alice pensaba que yo sentiría como traición que ella estuviera con otro hombre.
-Alice tu mereces ser feliz y aunque quería mucho a Marco sé que el hizo tu vida un infierno, yo sería más que feliz de que encontraras un hombre que valore la gran mujer que eres – Sabia que Alice necesitaba mi aprobación para estar con Jasper y yo encantada de la vida.
-Y ya pensaste que le vas a decir a Vladimir?- Sabia que el me había apoyado todo este tiempo y aunque muchos pensaran que el y yo estábamos como pareja, en este momento no estaba para eso.
-Alice siempre fui honesta con él, y él sabe lo que siento por Edward-
-Si, lo se, pero se puede desatar una guerra entre Edward y Vladimir bella, y sabes que ninguno sabe lo que es perder- Mi cuñada tenía mucha razón.
-Alice pase lo que pase yo siempre he sabido con quien está mi corazón, al principio pensaba que Edward había ayudado a su esposita a querer matarnos, pero después de todo lo que nos informaron, sé que más que nunca el me ama a mí y jamás voy hacer nada en contra de el- le asegure.
-Bella tienes que poner los pies en la tierra, Edward no va a cambiar, a lo mejor al principio te va a ser fiel, y solo va a estar contigo ahora que se separó de Tanya, pero más adelante va a llegar otra mujer que lo mueva, no vamos lejos, ahí está Irina, acaba de pasar la noche con el.- Sabia que Alice siempre tenía razón, pero lo que yo sentía por Edward era más fuerte que yo.
Alice vamos paso por paso, primero tengo que ver la reacción de Edward al ver que estoy vivía y después vemos como se dan las cosas entre él y yo- No quería hacerme ideas en la cabeza.
-Espero esto no se nos salga de las manos Bella- Dijo mi cuñada preocupada.
Pov Edward.
Comencé a mover a toda la gente para saber dónde estaban los pinches rusos, y hice que viniera Irina otra vez y después de pasar la noche con ella, la mande seguir , sabía que tarde o temprano ella me llevaría a donde estaba Bella.
Después de cuatro días de estar siguiendo a Irina, supimos dónde estaban , Emmet comenzó a organizar a la gente, Jasper estaba eufórico, ya se habían dado la ordenes, de que no se dispararía y que a Bella y Alice tenían que tratarlas como unas rosas cuando las encontraran.
Salimos al lugar donde nos habían dicho que estaban, esperaba de verdad que no se me atravesara ninguno de los pinches rusos por no me iba a tentar el corazón para matarlo, por haber escondido a mi bella.
Y nada mas de pensar en lo que pudieron estar haciendo todos estos meses me llenaba de mas coraje.
-Es en la siguiente calle Edward, me informan que tienen muchos hombres cuidando afuera- Me dijo Emmet.
-De aquí no nos vamos sin Bella- Era mi última palabra.
-Lo que más nos conviene es llegar de frente y que pase lo que tenga que pasar- dijo Emmet.
-Está bien- revise mi arma por cualquier cosa, bajamos de las camionetas y fuimos a donde estaba la casa.
-¿Qué quieren?. –Pregunto un hombre que estaba en la puerta y armado.
-Dile a Stefan o Vladimir que Edward Cullen está aquí- Grite.
-¿Qué quieres Cullen?- sin necesidad de que nadie entrara a avisarle a Vladimir el pinche ruso salió.
-Tienes algo que es mío- Le grite, de inmediato varios hombre de los rusos nos rodearon. mis hombres también se posicionaron .
-No sé qué a que te refieres Cullen, yo no tengo nada tuyo, pero si quieres pasar a revisar vas a pasar primero por mis balas- dijo el cabron sacando su arma y apuntándome.
-Pues si eso quieres eso vas a tener- le conteste y saque mi arma.
-Alto- grito alguien atrás de Vladimir cuando esa persona salió de atrás de ese pendejo, por fin me volví a sentir vivo, era Bella, me di cuenta que mis recuerdos no le hacían justicia a su belleza.
-Así que estas viva- le dije
Ay dios que nervios, que opinan ustedes?
Recuerden dejarme su opinión, las quiero.
