Hola! Bueno creo que minimo estoy cumpliendo con actualizar una vez a la semana :P je… realmente no tengo nada que decir mas que GRACIAS a todoooss sus reviews y a los que pusieron la historia en sus favoritos y alertas!
P.D. creo que amaran el cap por que se enteraran de la verdad, aunque muchos ya la sospechaban.
Ni la historia y menos los personajes me pertenecen, son de Lamb'sto Rowling respectivamente.
CAPITULO 11
Después de haber llamado y pedido tranquilamente a Daphnne que nos juntáramos en un Starbucks que se encontraba en el centro de la ciudad; Y haber recibido su tan esperada negativa, no pude hacer más que amenazarla. Créanme que no soy de esas personas que anda amenazando a la gente así como así, ahora tenia mis razones para hacerlo ¡Y demonios que me sentí cuando lo hice! Si mal no recuerdo, creo haberle dicho que le haría algo a su hermoso cabello si no se aparecía, y en verdad que lo haría, yo misma iría a buscarla a su casa, aunque no tengo la minima idea donde esta ubicada, de todos modos, para eso esta Draco ¿no? Lo amenazaría inclusive a el si fuera necesario, y la traería a la rastra al pequeño café. Pero no fue así. ¡Mi tan improvisada amenaza funciono! Al entrar al pequeño y acogedor lugar, que desprendía un exquisito aroma a café recién preparado, vi como la voluptuosa cabellera rubia de Daphnne contrastaba con las demás personas del local.
- Habla – me dijo de forma demandante cuando aparecí frente a ella ¿Pero quien se creía? Estaba que echaba humos. Suspire dramaticamente mientras tomaba asiento en la pequeña mesa en la que estaba ubicada
- Creo que la que debería hablar serias tu, no yo – espete furiosa - ¿Qué diablos te hemos hecho? – le pregunte de una vez, tratando de contener las ganas que tenia de abalanzarme sobre ella y obligarla a disculparse con mi pequeño. Soltó una risa demasiado irónica para mi gusto, haciendo que me sobresaltara un poco
- ¿Te asuste? Lo siento – se quedo pensando por un momento – No, la verdad es que no lo siento – me sonrió con suficiencia – Tu y tu hijo no me agradan, eso es todo – finalizo mientras tomaba un sorbo de su café
- No entiendo – le dije mientras apoyaba mis codos en la mesa y escondía mi cabeza entre mis manos – La verdad es que no te entiendo – Escuche como dejaba su taza de un golpe en la mesa y bufaba sonoramente
- Es fácil ¿Sabes? – el tono agrio de su voz hizo que levantara mi cabeza para ver como sus ojos me atravesaban como dos afiladas cuchillas. Ouch – Odio como Draco habla de ti y de tu pequeño – Mi cara era todo un poema – De lo tan impresionante que eres, de cómo sacaste adelante a un niño pequeño a tan corta edad y toda esa basura – dijo restándole importancia, pero muy en el fondo sabia que le importaba más de lo que trataba de aparentar.
- Déjame decirte que esa no es una maldita excusa para haber dicho aquel comentario frente a Scorp- espete enojada con ella - ¡Es un niño pequeño por Dios! Esto te lo diré una vez y que se te grabe bien en esa estupida cabecita rubia que tienes – le dije apuntándola con mi dedo índice – Nunca más te atrevas a meterte con mi pequeño porque no sabes de lo que soy capaz Daphnne– Me miro temerosamente, haciendo que una pequeña sonrisa se dibujara en mi rostro- Y siguiendo en lo anterior – comente pacíficamente – Las cosas que Draco dice te molestan ¿Por qué...? – deje la pregunta inconclusa para que terminara, aun no encontraba lo que era tan grave para que ella nos odiara de esa forma. Enserio ¿Que tiene que ver que Draco diga todas esas cosas, con ella? Después de una sombría mirada se decidió por contestar
- Porque para mí tampoco fue fácil – dijo con voz baja. Ahora si que me encontraba confundida – Tener una hija a los 17 años no es fácil tampoco ¿Sabes?, dejar los estudios, y que una familia con años de historia te recriminen a cada momento lo que has hecho, que te miren como escoria. Y menos lo es el ser juzgada por cada persona, a pesar de tener el apoyo de amigos y...- la corte antes de que siguiera
- el apoyo de Blaise y sus padres ¿no? – Sonreí con melancolía – Sabes Daphnne, ahí, justamente ahí, esta nuestra diferencia respecto a esto – le dije mirándola fijamente a los ojos – Tu tuviste el apoyo de Blaise, de sus padres. En fin, de toda su familia... A los quince años yo tuve que lidiar sola con un pequeño niño...– ella me miro con el ceño fruncido
- ¿Y tus padres? – me preguntó confundida. Suspire derrotada.
- Ellos – inhale aire despacio. Me costaba el pronunciar las palabras, hacia miles de años que no discutía de este tema con alguien y no era uno de mis favoritos tampoco – Ellos ya no se encontraban conmigo en esos momentos – respondí con una triste sonrisa asomándose por mis labios mientras fijaba mi mirada en el café que tenia en las manos
- No...No entiendo – me dijo confundida - ¿Acaso ellos...? – asentí levemente antes de que dijera esa tan despreciable palabra, aun no me atenía al hecho de que dijeran que ellos estaban...muertos - ¿Qué les paso? – me pregunto suavemente con claro interés en su voz ¿De verdad ella estaba interesada en saber más de mí?
- Es...Es una larga historia ¿Enserio te interesa saber que paso? – pregunte, preparándome para lo que estaba apunto de enfrentar. Daphnne asintió esperando pacientemente – Nadie, aparte de Ginny, sabe esto- le comente – Y créeme que no es muy fácil hablarlo – levante mi mirada para toparme con sus curiosos ojos – Menos contigo después de la situación en la que nos encontramos – Aun no se me había olvidado el daño que le causo a mi pequeño, sin quererlo tal vez. Suspire sonoramente llevándome las manos hacia mi rostro – Pero no se porque diablos siento la necesidad de contártelo – Me sonrío dándome ánimos
- Tal vez porque debes desahogarte de una vez por todas – comento, dándome confianza. Más de la que espere que ella alguna vez me podría llegar a dar
-Scorpius no es mi hijo realmente – Dije de un sopetón haciendo que sus ojos se agrandaron mientras abría su boca para decir algo – Déjame terminar, al final me haces cualquier pregunta – asintió mirándome expectante –Jean y Wendell, mis padres, se casaron a muy temprana edad por que yo decidí aparecer en sus vidas – sonreí – aparte del gran amor que sentía el uno del otro; Mamá tuvo un embarazo muy difícil – levante mi cabeza y mire a Daphnne–Ella era muy, como decirlo, activa en toda clase de cosas, muy… trabajadora – una pequeña risita escapo de mis labios - Imagínate dejar a Ginny por tres meses postrada en una cama –Daphnne soltó una pequeña carcajada moviendo su cabeza en forma de entendimiento.
» Al final todo salió bien, ya que, pues, aquí estoy – le dije mientras me apuntaba. De un momento a otro la tristeza se apoderó de mí – a los treinta y cuatro años de edad, mí mamá volvió a quedar embarazada. Yo con catorce años estaba más que feliz, iba a tener un pequeño hermanito al cual malcriar. Y mi padre – sonreí mientras las lagrimas se acumulaban en mis ojos – mi padre no cabía de orgullo al saber que su pequeño campeón venia en camino. Luego de los seis meses, Mamá tubo que internarse igual que la primera vez en el hospital por lo que le restaba del embarazo – una pequeña lagrima cayo de mi ojo, la cual me quite rápidamente y proseguí – No puedo decir que esta vez todo salio bien porque no fue así. Al momento en el que Scorpius iba a nacer los doctores le informaron a papá que no todo iba como lo planeado, la salud de mamá se deterioraba más y más, y ellos no podían hacer nada por evitarlo.
» Estuvimos durante horas y horas en la sala, esperando. Esperando a que algo pasara, esperando a que los doctores vinieran dándonos felicitaciones por tener un hermoso y saludable bebé y anunciando que podríamos pasar a ver a mamá mientras se recuperaba del trabajo de parto. Hasta que lo sentimos, un hermoso llanto que provenía de la sala donde mamá se encontraba – un nudo se estaba formando en mi garganta, amenazando con salir en cualquier momento – Lo primero sucedió. Los doctores se acercaron a informarnos sobre el buen estado del pequeño. El niño estaba bien – tomé aire pesadamente – Pero mamá no. Fue mucho lo que tuvo que pasar para que mi pequeño viviera, que su cuerpo no resistió más. Cuando Scorpius llegó finalmente a este mundo su corazón dejo de latir instantáneamente. Papá estaba devastado con esta noticia ¿Cómo no estarlo si la razón de su vida no estaría más junto a el? – las lagrimas caían por mi rostro dejando un salado camino hasta mi boca. Daphnne me miraba con sus ojos brillosos – Creo que papá no pensó en nosotros cuando tomo la decisión de quitarse la vida – Daphnne profirió un pequeño gemido de terror y se llevo una de sus manos a la boca.
» Ese fue el peor día de mi vida. Papá era Dentista, aficionado a la caza y a coleccionar armas siempre dejaba su pistola favorita en la sala, descargada claro,pero al momento de cruzar el umbral de la casa…El dolor lo cegó ¿Qué otra razón habría para dejar a sus hijos solos? No lo sé – sorbí mi nariz mientras retiraba algunas lagrimas – Después de eso, tuvimos la bendita suerte de no ser enviados a una casa de acogida. La abuela Lilian se encargó de nosotros lo más que podía. Tres años después un infarto al corazón nos arrebato a nuestra abuela también, quien nos dejo su casa, en la que vivimos ahora. Tres años tenía mi pequeño cuando termine el colegio y decidí buscar un trabajo para mantenernos. Tres años en los cuales no pude ser como cualquier niña adolescente, que hablaba de chicos, que iba a fiestas, que iba a pijamadas con sus amigas. No. yo no podía, tenia que preparar biberones, hacer mudas de ropa. Ni siquiera pude asistir a mi baile de graduación – sonreí mientras retiraba unas lagrimas que caían por mi barbilla - ¿Podrías creer lo nerviosa que estaba cuando Draco me invito a salir? Mi primera cita, Esa iba a ser mi primera cita – una lastimera risa salio de mis labios.
» ¿Y sabes Daphnne? No me arrepiento. No me arrepiento de no haber tenido ninguna de aquellas adolescentes experiencias. No lo hago porque crié al hombrecito más maravilloso que pudieras conocer y con eso me basta – sonreí al recordar a Ginny– claro que tuve el apoyo de alguien muy importante también. Ginn apareció en mi vida cuando comencé la secundaria, nos volvimos muy buenas amigas en poco tiempo. No sé que habría sido de mí sin ella. Es mi hermana, otra más que a veces tenia que sacar de problemas también, abuela Lilian la adoraba, prácticamente vivía con nosotros ¿Para que decirte que tu hermano es muy afortunado al tenerla? Eso ya deberías saberlo - sonreí con las lágrimas cursando mi rostro y el de Daphnne también. Ella se paro y se sentó a mi lado tomando mis manos entre las suyas - ¿Sabes? Scorpius era el bebé más lindo que pudiera existir – suspire – en ese momento supe que mamá había traído a un ángel. Y yo iba a amar a ese pequeño angelito con todo mi corazón, como si fuera mi propio hijo – los sollozos ya arremetían silenciosamente contra mi cuerpo. Me maldije por ser tan idiota y soltarme a llorar ante toda la gente que estaba en el café.
Daphnne dejo unos billetes en la mesa y me tomo de la mano para que me levantara. Me abrazó por un momento, cosa que me sorprendió, no por mucho, ya que lo que más necesitaba ahora era un abrazo. Me susurro palabras alentadoras en mi oído. Realmente no recuerdo ninguna de ellas, Mi cabeza se encontraba perdida en el espacio en estos momentos (como dice Loki que sucede muchas veces).
Me llevo a su carro y me ayudo a acomodarme en el lado del copiloto, como una autómata hice lo que me ordenaba. Manejo por largo tiempo mientras iba hablando por teléfono con alguien, yo aún seguía perdida en mis pensamientos. Siempre me preguntaba lo mismo ¿Tan poco habíamos significado para papá? Si a mi me pasara algo como esto, yo seguiría adelante, lo haría por mis hijos, al fin y al cabo, ellos son una parte tuya y de la persona que amas ¿Por qué papá no pudo hacerlo? ¿Por qué eligió el camino más fácil? Moví mi cabeza incesantemente tratando de quitarme esos pensamientos. Papá nos amaba, no importa las razones que haya tenido al hacer eso, el nos amaba por sobre todas las cosas ¿Cómo ponerme en su lugar si nunca había vivido algo tan grande como el amor que sentía Mamá y Papá? Una imagen de Draco apareció fugazmente en mi cabeza, deseche la idea de inmediato. El soltar tantas lágrimas me estaba haciendo divagar
- ¿Mione? – me llamo preocupada Daphnne, quien mantenía la puerta del copiloto abierta para que yo bajara.
Sin decir nada baje del auto, pose mi vista frente a este para darme cuenta de que nos encontrábamos en un adorable parque. Ni siquiera había reparado en el grandioso clima que hacia fuera. El sol brillaba en lo alto del cielo haciendo resplandecer las pequeñas flores de múltiples colores que se esparcían alrededor del parque, contrastando completamente con mi estado de ánimo, comenzó a caminar, yo solo la seguí en silencio. Llegamos a una parte un poco alejada del parque donde se encontraba un gran cerezo, Daphnne tomo asiento frente a el y palmo su lado invitándome a sentar también. Sentía mi cuerpo más ligero, como si un gran peso hubiera sido liberado ¿Habrá sido el que le contara parte primordial de mi vida la persona que tengo frente a mí? No lo sabia, pero se sentía bien. Nos quedamos en silencio unos minutos antes de comenzar la plática nuevamente.
- Así que Scorpius en realidad es tu hermano ¿no? – Me pregunto delicadamente
- Así es. Mi pequeño y dulce hermanito – le conteste sonriendo tenuemente
- ¿El sabe todo esto, verdad? -
- Claro, el sabe que soy su hermana – Daphnne me miro confundida. Suspire – cuando mi pequeño tenia 4 años me pregunto si podía llamarme Mamá, porque sus compañeritos siempre le preguntaban por la suya y el decía que yo lo era – le conté mientras sonreía, recordando - ¿Podrías tu negarle algo así a un pequeño tan encantador? – Negó con su cabeza – Yo tampoco pude – Baje mi cabeza sonriendo – Aún recuerdo la carita de preocupación que tenia cuando me hizo aquella pregunta, tenia miedo de que me enfadara con el por tal cosa ¿Cómo hacerlo? Lo único que hice fue largarme a llorar mientras reía como una idiota – la sonrisa en mi rostro se acrecentó mientras las imágenes de ese día aparecían en mi cabeza -el conoce a Jean y Wendell por fotografías y por todo lo que yo le he hablado de ellos. No le gusta ir a visitarlos muy a menudo al cementerio, así que yo no lo obligo a hacerlo. Pero siempre los llama así, Jean y Wendell.
- Para el tu eres su madre – me dijo sonriendo- La que siempre a estado ahí por y para el – finalizo en un tono dulce de voz
- Nunca fue mi intención relevar a mi madre de ese papel. Pero no tienes idea de lo feliz que me hace el saber que mi pequeño me quiere tanto, el saber que al final, después de tanto esfuerzo, he hecho un gran trabajo – dije mientras levantaba mi cabeza. Daphnne me miró por un momento, abrió su boca un par de veces sin saber si decir o no lo que me quería hacer saber. Con un movimiento de mi cabeza le di a entender que preguntara
- Entonces ¿Draco no sabe esto? – Negué con mi cabeza lentamente - ¿Por qué? – Me preguntó confundida.
- La verdad – suspire – si por mi fuera no le contaría esto a nadie – le dije mirándola seriamente – Y no es porque deteste que sientan lastima, cosa que hago, o algo por el estilo. Simplemente, es algo muy difícil de decir – suspire derrotada – Siete años han pasado y aun no puedo retener las lagrimas cada vez que me acuerdo de ellos – confesé sinceramente - no se que me paso en el café, creo que necesitaba soltarlo de una vez por todas – reí tristemente – Yo...solo, No quiero contárselo a Draco, no aún. No ahora que me siento como basura– le decía todo esto mientras arrancaba el pasto con mis manos. La sentí suspirar a mi lado
- Lo siento – me miro con sus ojos llenos de disculpa y remordimiento – Yo...lo siento mucho – Suspiro nuevamente – Muchas veces hablo sin pensar en lo que digo, realmente lo siento – sus ojos comenzaron a cristalizarse. Le sonreí mientras tomaba su mano y le daba un suave apretón
- Esta bien, tu no sabias esto – le dije. La perdonaba ¿Por qué no? Ella solo se había equivocado, como muchas personas lo han hecho. Es parte de ser humano ¿No?
- Sabes, estaba celosa de ti realmente – me confesó luego de unos segundos. Me quede como piedra en mi lugar ¿A que persona le cabria en su sensata cabeza que semejante mujer sentía celos de mi? –Draco siempre me decía que me lamentaba mucho de las cosas siendo yo la única responsable de todo, junto con su hermano. Pero cuando te conoció no paro de decir lo magnifica que eras, y la forma que defendías a tu niño – sonrió recordando - Recuerdo que dijo como intentaste parecer una fiera salvaje, y que para el te habías asimilado más a una tierna y dulce gatita (o leoncita)– Me sonroje por el comentario haciendo reír a Daphnne- A pesar de que era unos años menor que yo, siempre fue el más sensato de la familia. Su indiferencia hacia a mi cuando estaba embarazada me enfermaba – Suspiro – supongo que tenia razón y yo estaba armando una tormenta en un vaso de agua - Termino sonriendo.
- Todos los profesores que ha tenido Scorpius a lo largo de su corta vida me han juzgado por ser tan joven – le comente – cuando Draco apareció ese día en el aula, ya estaba armando en mi cabeza como enfrentar a un prejuicioso más – sonreí – Yo era la que lo estaba juzgando en ese momento. Al principio se enojo por comportarme a la defensiva, lo entiendo. El solo trataba de hacerme entender que no era como el resto – mis mejillas comenzaron a colorearse nuevamente - Creo que eso fue lo primero que me...- paré en seco al darme cuenta de lo que iba a decir
- ¿Lo primero que te gusto de el? – me pregunto una divertida Daphnne. Solo atine a desviar mi mirada causando su risa nuevamente – No lo puedes negar más Mione, se te nota en toda tu cara cuando estas cerca de el – finalizo con el mismo tono de voz guiñándome un ojo. El color subía nuevamente a mis mejillas, haciendo que estas tomaran una fuerte tonalidad de rojo – Sabes Mione...aún sigo enojada contigo y Loki por algo – me dijo, cambiando de tema, cosa que agradecí inmensamente, tratando de aparentar seria, pero la diversión la delataba en sus azulinos ojos. La mire un tanto confundida y resople
- Dime ¿Qué demonios hicimos ahora? – le pregunte alzando mis brazos al aire, ganándome una pequeña risa de su parte
- Emma estuvo triste todo, y recalco, todo su cumpleaños porque Scorpius no asistió – me recriminaba mientras se cruzaba de brazos - ¿Tanto trabajo era decirme que echara a Draco de la casa para que fuera tu niño? – me pregunto divertida cruzándose de brazos. Bufe – Enserio, esa era una de las cosas por las cuales no me agradabas mucho ¡Habías hecho que mi niña se sintiera triste y ya te odiaba sin haberte conocido! – Chillo sonriendo. Resople mientras pasaba una mano por mi, ahora, esponjado cabello.
- ¡Oh Si!, claro, YO, te iba a llamar a TI – le dije apuntándome a mi y luego a ella - ¡Y como no! aparte de eso, tenia que decirte ¡hey Daphnne! ¿No seria mucha molestia si echaras a Draco de la fiesta de tu hija por unas horas para poder asistir con mi pequeño? Claro, sumamente fácil – le respondí sarcásticamente haciendo que soltara una gran carcajada
- ¿Sabes Hermione? Creo que seremos muy buenas amigas – me dijo sonriendo calidamente
- Yo también pienso lo mismo – le sonreí devuelta - pero no le digas a Ginny aún, no me apetece salir a comprar balones para celebrar en estos momentos – y rompimos a carcajadas ¿Quién diría que me ganaría otra amiga así de fácil? Yo no, por supuesto.
– Tu auto ya esta en tu casa – Me dijo mientras me bajaba de su auto. Fruncí el ceño y abrí mi boca para reclamarle como había traído mi auto, sin poder decir palabra alguna por su interrupción – Y tiene a alguien esperándote en el umbral – me dijo burlonamente guiñándome uno de sus azulinos ojos – ¡Nos vemos Mione! Y si Ginn te llama para salir de compras no será mi culpa – me dijo sonriendo mientras echaba a andar su auto y partía. Me quede parada mirando como Daphnne doblaba por la esquina de la avenida. Sonreí al recordar lo feliz que estábamos las dos luego de que todo se había solucionada; Me disponía caminar a mi casa, pero una figura en el umbral de esta hizo que me detuviera y comenzara a caminar más lento
– ¿Draco? – Le pregunte al hombre que se encontraba apoyado en uno de los pilares del umbral de la casa - ¿Qué hace aquí y con mi auto? – le pregunte con el ceño fruncido. Sonrió con suficiencia mientras se acercaba a mí y depositaba un casto beso en la comisura de mis labios ¡Respira Hermione! Me recordé mentalmente.
Mmm… Daphnne me llamo– dijo encogiéndose de hombros – me contó lo que paso y... –
– Espera, espera ¿Qué te contó que? – le pregunte sorprendida, con el corazón en mano. Me miro confundido y hablo lentamente
– Me dijo que iban al parque, y que llevarían solo su auto y si por favor (lo cual fue muy raro) me podía traer tu auto – Draco me miro por unos segundos y frunció su entrecejo levemente – ¿Daphnne y tu...están bien? – Asentí levemente perdiéndome una vez más en esos ojos que adoraba – ¿Tu estas bien? – me pregunto mientras acariciaba suavemente mi mejilla. Le sonreí y asentí sin saber que más hacer ¡Dios, este hombre me pone idiota!– ¿Segura? – Me pregunto dudoso acentuando más su ceño, mirándome meticulosamente – ¿Hermione, estabas llorando? – Me pregunto posando sus dedos bajo mis ojos. Demonios, ojos delatores. Me removí incomoda, mientras cambiaba de tema
– ¿ Quieres entrar? – Le pregunté mientras buscaba la llave en mi bolso
– No me cambies de tema Jean – me reprocho, obligándome a mirarlo . No sé que vio en mi mirada que lo hizo desistir, de momento. Simplemente suspiro y paso su mano rápidamente por su cabello
– ¿Entraras o no? – le pregunte luego de aquel incomodo momento. No quería que Draco me viera de la forma en que Daphnne lo había hecho, y estaba más que segura que si abría mi boca para decirle aunque fuera una minima cosa, me largaría a llorar como una magdalena. No quería eso
- ¿Acaso me ibas a dejar afuera? – Contraatacó arqueando una de sus perfectas y rubias cejas, mirándome con preocupación aún. Bufe
- Bueno...era una opción – me encogí de hombros restándole importancia, recibiendo una mirada entre divertida y acusatora por parte de Draco ¡Finalmente! Mientras seguía buscando las llaves, sentí el aliento de Draco golpear tenuemente contra mi cuello, haciendo que se me pusiera la piel de gallina y un pequeño escalofrío sacudiera mi cuerpo con ese simple hecho
- No se que es lo que te pasa – Suspiro haciendo que cerrara mis ojos instintivamente – Pero odio ver tus ojos nublados con tristeza. Amo demasiado aquel brillo tan peculiar que siempre tienen como para dejar de verlo así sin más – susurro contra mi oreja – ¿Sabes que puedes contar conmigo para todo, no? – Asentí levemente sintiéndome incapaz de emitir sonido alguno – Bien, espero no te enojes por lo que haré ahora – Cuando acabo de decir eso fui conciente de cómo sus manos se apoderaban de mi cintura haciéndome girar. Mi estomago dio una voltereta cuando quede frente a Draco; cuando quede tan cerca de Draco.
No pude decir nada, ni siquiera preguntar que había querido decir con que esperaba que no me enojara. No cuando sentí sus labios posarse suavemente contra los míos ¡Al fin los labios de Draco estaban sobre los míos! Y que Dios me contradiga si me equivoco, pero era la forma más fácil de llegar al cielo ¡Y que equivocada estaba! Eran más suaves y dulces de lo que pude haber imaginado, incluso soñado ¿Quién no soñaría el beso perfecto junto a estesexy angel? Sus labios se movían en sincronía junto a los míos, era un beso dulce, tierno, pero a la vez dominante por parte de Draco,un beso que demostraba miles de cosas que ninguno era capaz de decir, que transmitía millones de sentimientos, los cuales me costaba descifrar o simplemente no quería hacerlo. No en este momento. No me había dado cuenta cuando mis manos abandonaron mis costados para rodear su cuello y juguetear con su suave cabello ¡Incluso su cabello era más suave de lo que había pensado! ¿Vecinos? ¡Que va! Yo no les reclamo cuando hacen sus fiestas hasta tarde, déjenme disfrutar de este magnifico beso ahora.
Por la tan estúpida necesidad de aire, Draco se fue separando lentamente de mí, dándome pequeños besos, sin querer separarse por completo todavía. Unió nuestras frentes, sentía mis mejillas acaloradas y mis labios hinchados, aun mantenía mis ojos cerrados para rememorar el momento ¡Juro que si Draco no me tuviera afirmada firmemente por la cintura estaría como una gelatina en el suelo! ¿Enojarme por esto? ¡¿Pero si este chico es idiota o se hace? Esto era lo que me faltaba para olvidar aquella conmovedora charla que tuve con Daphnne horas antes, esta era la felicidad que necesitaba para guardar aquellos recuerdos y dejarlos salir en otra ocasión. Me sentí volar. Si, parecía que estaba en una gran y acolchada nube. Donde no había ninguna Ginny que nos interrumpiera, donde los vecinos mirones no existían. Solo estábamos el y yo. Yo y el. Juntos ¡Demonios que sonaba bien eso! Draco soltó una pequeña risita contagiándome a mí, acaricio mis mejillas suavemente con sus pulgares. Enterré mi cabeza en su pecho, debía estar roja, muy, muy roja. Loki estaría riéndose de mí en estos momentos
- Mione – me llamo Draco suavemente. Intentando que levantara mi cabeza. Me aferre más a su camisa (que olía delicioso por cierto)
- Mhm – murmuré contra su pecho. Sentí su cuerpo vibrar a causa de la risa.
- ¿No levantaras tu cabeza? – Moví mi cabeza en señal de negación – quiero decirte algo, y no puedo hacerlo si no me miras – me dijo tentadoramente. Sopese la idea, si levantaba mi cabeza, el vería la estúpida sonrisa que adornada mi rostro ahora y el maldito sonrojo que seguía presente, si no lo hacia, pasaría de esa vergüenza, pero no me diría lo-que-sea que me iba a decir. Bufe derrotada. Levante mi cabeza resignada, quedándome atrapada en el brillo que transmitían aquellos ojos grises que me miraban en todo su esplendor
- ¿Sabes cuanto tiempo llevo esperando este momento? – me pregunto sonriendo orgullosamente mientras le daba un pequeño apretón a mis mejillas. Le sonreí devuelta
- No creo que tanto como yo – susurre en un hilo de voz. Draco se acerco otra vez a mi y deposito un suave y casto beso sobre mis labios
- Nunca me cansaré de hacer esto – susurro contra mis labios
- No tienes porque. Creo poder acostumbrarme – le dije bromeando, besándolo una vez más
- ¿Ahora me contaras que es lo que te sucede? – me pregunto dulcemente, sin quitar el tono de preocupación de su voz. Iba contestarle pero me interrumpió – Y no me digas que nada – me reprocho – porque esos ojos me indican lo contrario – sonreí recordando a mamá diciéndome lo mismo ¿Estaría todo el día recordando lo que creía haber superado? Creo que si. Suspire mientras cerraba mis ojos
- No es nada. Enserio que no – susurre despacio. Sentí su aliento golpear de lleno en mi rostro cuando suspiro también. Era una sensación tan embriagadora, que llegaba a marearme. Un fuerte carraspeo me saco de mi ensoñación e hizo que me pegara de frente contra el pavimento al caer de mi hermosa nube
- ¿Ya terminaron? No es muy lindo que digamos ver como haces un intercambio de saliva con este tipo Hermi, créeme – Aquel tono divertido de voz hizo que me tensara de inmediato.
Después de Ginn; era la persona que menos ganas tenia de que me encontrara en esta situación.
El cap que todas esperaban?
Fue lo que realmente pensaron que seria?
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