¡Hola!. ¡Gracias por los comentarios que habéis ido dejando!. Me alegra que os guste :).
Os dejo un capitulo totalmente retrospectivo mientras decido cómo continuar la historia.
Capitulo 11
Un año antes
Emily no sabía muy bien cómo había acabado en la fiesta anual de sus antiguos compañeros de Instituto, acompañada de Morgan. Todos los años recibía la misma invitación y, todos los años, encontraba alguna excusa para evitarla, pero de algún modo Derek la había retado a acudir, y finalmente Emily había aceptado con la condición de que la acompañara.
Así que allí estaban, rodeada de sus ex compañeros, que por sus miradas curiosas debían estar preguntándose cómo una chica como ella, había acabado convirtiéndose en una agente del FBI.
Sentada junto a Derek en una de las improvisadas mesas, mientras se tomaban sendas cervezas, Emily intentaba inútilmente pasar desapercibida. Habían dispuesto una zona de baile en la parte central del salón que los organizadores habían alquilado para la ocasión, y en la que muchos de los asistentes, se divertían como si hubieran regresado al pasado.
- ¿No te animas a bailar?- Le preguntó Derek, que parecía disfrutar de su expresión de disgusto- Seguro que encuentras por aquí a algún ex novio de Instituto que te recuerda con cariño… ¿O eras una chica mala?.
Emily se volvió hacia él, fulminándolo con la mirada.
- Muy divertido..- Le replicó ella con ironía- Yo no era tan popular, ¿sabes?.
Derek pareció sorprendido.
- No puedo creer eso. Pareces ser de sumo interés para algunas de tus antiguas compañeras- Le dijo señalando con la cabeza hacia un grupito compuesto por tres mujeres, que parecían sacadas de las páginas de alta sociedad.
Cuando miró hacia ellas, éstas la saludaron con la mano.
- ¡Oh, por Dios!- Resopló ella cansinamente, entornando los ojos- Las tres arpías se han vuelto a reunir- Añadió al tiempo que les devolvía el saludo y les dirigía una sonrisa fingida.
- ¿Qué pasó con ellas?- Preguntó realmente intrigado.
Ella suspiró debatiéndose entre contárselo o no.
- Me hicieron la vida imposible en el Instituto. Tenían la teoría de que les robaba a todos sus novios- Le explicó encogiéndose de hombros.
- ¿Y no era cierto?- Preguntó él, arqueando las cejas. Estaba bastante seguro de que Emily debía haber despertado el interés de muchos hombres a lo largo de su vida.
- Por supuesto que no…- Le refutó ella ofendida- Al menos no a todos…- Añadió dibujando en su cara una sonrisa traviesa, lo que causó la inmediata carcajada de Derek.- En realidad, sólo estuve aquí el último año, después de venir de Italia. Así que era la chica nueva a todos los efectos, y no me integré demasiado entre el club de las populares. Los supuestos novios sólo eran simples amigos, a pesar de que algunos de ellos intentaron algo más. Por aquella época mi interés por el sexo opuesto estaba bajo mínimos.
Por unos instantes, a Derek le pareció percibir cierta tristeza en su voz, pero cuando trató de confirmarlo buscando sus ojos, Emily desvió la mirada, como si aquello hubiera abierto alguna herida. Así que, simplemente, lo dejó pasar.
- Así que eras la chica misteriosa- Concluyó realizando un rápido perfil- Perseguida por el género masculino y odiada por el femenino. La verdad, no me extraña que te encontraran más interesante que al resto de las chicas- Le susurró al oído.
Emily frunció el ceño, un poco desconcertada por cómo debía tomarse aquel comentario. Escrutó sus ojos pero fue incapaz de adivinar la intención de sus palabras. Se mordió el labio inferior, preguntándose por qué se sentía tan perturbada.
- ¿Y ahora?- Insistió de nuevo- ¿Por qué las evitas?
- Yo.. no….-Trato de negar, pero finalmente asintió con la cabeza- Está bien… Lo admito- Vio su expresión interrogante y suspiró resignada- Es que estoy harta de que las personas como ellas me traten como si no hubiera cumplido mi propósito en la vida.
- ¿Tu propósito?- Rió Derek totalmente confundido- ¿De qué hablas?.
Emily dudó unos instantes, absolutamente incomodada con aquella conversación.
- Ya sabes… Todas están casadas con maridos ricos, y tienen unos hermosos hijos regordetes que llevan la raya a un lado y pantalones de pinza….- Le explicó resoplando- Cada vez que me encuentro con alguna de ellas, no paran de recordarme que yo no lo he conseguido.
Derek abrió los ojos perplejo.
- ¿Y eso es lo que quieres? ¿Crees que por eso ellas son mejores que tú?.
- No, claro que no… es solo que cuando creces en este tipo de ambiente es difícil aceptar que nunca encajarás en él.. Que siempre serás una especie de decepción para todos.
Derek se detuvo a contemplarla durante unos instantes,
- ¿Sabes?- Inesperadamente su tono de voz se tornó suave y extrañamente serio- Creo que podrías conseguir todo eso si quisieras.
- ¿Un marido rico, y niños regordetes con pantalones de pinzas?- Rió, intentando quitarle hierro al asunto. La forma en que Derek había hecho aquel comentario, la había puesto más nerviosa de lo que quería confesar.
- No, Em… Me refiero a una familia- Le aclaró en voz baja, con absoluto convencimiento- Puedo verte rodeada de niños.
- Te olvidas del marido...- Se burló ella con una risa nerviosa- No veo ningún candidato a la vista.
En lugar de contestarle, Derek permaneció en silencio, debatiéndose entre zanjar el tema, o llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Emily sintió sus ojos profundos clavados en ella, e incapaz de mantener su mirada, terminó de apurar su cerveza tratando de que no se notara el repentino temblor de sus manos. Lo que no pudo ocultar, sin embargo, fue el rubor de sus mejillas.
Derek, viendo su reacción, no se atrevió tampoco a cruzar la línea.
- ¿Quieres otra, princesa?- Le ofreció finalmente, al tiempo que se levantaba para dirigirse a la barra del bar.
- Creo que necesito algo más fuerte…- Respondió casi sin pensar, aturdida aún por el grado de intimidad que había alcanzado su conversación, y arrepintiéndose inmediatamente de sus palabras.
- ¿Bourbon?- Le preguntó él guiñándole un ojo.
Emily sonrió. Nunca dejaba de sorprenderle lo bien que la conocía. Ni siquiera le hizo falta contestar, su expresión había sido lo suficientemente elocuente para Derek, que se dirigió en busca de la bebida.
Mientras lo esperaba, Emily se vio sorprendida por "las tres arpías," que habían aprovechado la ausencia de Derek para acercarse a ella.
- ¡Cuánto tiempo Emily!… Estás increíble… ¡Mucho mejor que cuando estabas en el Instituto!.
La voz estridente de April Harris, hizo que se incorporara casi de un salto. Venía acompañada de sus dos secuaces desde el Instituto, Abigaíl y Alison. Las tres con la de "A" de arpía.
- ¿Qué tal April?- La saludo cortésmente sintiéndose descaradamente observada por el grupito.- ¿Abigaíl, Alison? ¿Cómo os va?- Añadió dirigiéndose a las otras dos.
- ¡Oh, muy bien!- Exclamó Abigaíl- Ya sabes… terriblemente ocupadas con los niños y demás.
- Ya lo supongo...- Dijo Emily, deseando tener entre sus manos la copa de bourbon que le había pedido a Derek. ¿Donde demonios se había metido?. Lo buscó en la barra, y lo encontró absorto en una conversación con el camarero- El servicio de niñeras no es el que era...- Añadió con la seguridad de que ninguna de ellas había perdido una sola noche de sueño por sus hijos.
Se dio cuenta demasiado tarde de que no había sido el comentario más acertado. Sin embargo, ninguna de ellas borró la expresión hipócrita de su rostro.
- Bueno...Supongo que es un tema por el que tú nunca tendrás que preocuparte- Le dijo Alison de forma mordaz.
Emily la miró estupefacta por su mala educación.
- ¿Perdona?- Se encaró con ella.
- No te enojes, Emily- Intervino April- No todas están hechas para la vida en pareja… Ya sabemos que tus relaciones con los hombres nunca fueron demasiado serias… Pero tienes tu trabajo… y es una gran cosa… ¿no crees?- Añadió de forma serpentina.
Emily, estaba atónita y enojada. Aquellas brujas no habían cambiado nada desde el Instituto. Abrió la boca para replicarle y decirle unas cuantas verdades, pero antes de poder hacerlo se encontró con los cálidos labios de Derek sobre los suyos y con uno de sus brazos rodeando su cintura.
- Tu copa, princesa- Le ofreció con su característica sonrisa seductora, ignorando deliberadamente a las tres mujeres congregadas alrededor de Emily, como si fueran las tres parcas rodeando a su víctima.
Emily lo miro boquiabierta, perturbada por el estremecimiento que le había provocado aquel beso inesperado, y recibió a cambio un leve guiño travieso. El momento fue interrumpido por April.
- ¡Oh!… Esto sí que es una sorpresa- Exclamó con fingido entusiasmo- ¿Cómo es que no nos dijiste que estabas con alguien?.
Emily comenzó a articular una series de palabras inconexas, tratando de asimilar cómo había acabado en aquel lío. Derek la salvó de la situación, volviéndose por primera vez hacia las tres mujeres.
- Perdonad… No os había visto- Mintió descaradamente- ¿Sois amigas de Emily?.
- ¡Oh Sí!, ¡buenas amigas!- Contestó rápidamente Abigaíl, preguntándose cómo era posible que la insípida de Emily Prentiss hubiera conseguido a un hombre como aquel.
Derek las saludó educadamente, mientras que Emily observaba la escena estupefacta.
- Así que… ¿Sois novios?- Pregunto Alison con una malsana curiosidad- ¿Lleváis juntos mucho tiempo?- Añadió con maldad.
- Bastante en realidad-Contestó Derek- ¿No se lo has contado princesa?- Añadió dirigiéndose ahora a Emily
Ésta lo miró totalmente confundida. ¿De qué diablos estaba hablando?.
Derek sonrió y la tomó de la mano.
- Vamos a casarnos en un par de meses- Les explicó con expresión satisfecha al comprobar que la noticia realmente las había molestado. Por mucho que intentaran fingir que se alegraban, pudo ver un atisbo de envidia en sus expresiones.
- ¿A casaros?- Preguntó incrédula April- Pensé que no eras de las que se casaban- Añadió con sarcasmo.
- Tal vez- Le replicó Derek sin dar tiempo a Emily a contestar- Pero ya la conocéis, no podía dejar escapar a una mujer tan increíblemente hermosa, inteligente y valiente como ella...Insistí hasta que finalmente aceptó…La verdad es que me considero realmente afortunado… Y además, ahora con todo lo del bebé en camino…- Añadió abrazándola y colocando una de sus manos sobre su vientre durante unos instantes- No podríamos ser más felices.
Emily jadeó al oír aquello, e instintivamente dejó sobre la mesa la copa de bourbon que había estado a punto de beber. Embarazo ficticio y alcohol no debían ser muy compatibles. Las otra mujeres no parecieron darse cuenta del detalle. Miró hacia el suelo deseando que la tierra se la tragara.
- ¿Estás bien, Em?- Le preguntó Derek solícito- Tal vez deberíamos volver a casa. Necesitas descansar- Añadió acariciándole con delicadeza el rostro antes de posar sus labios suavemente sobre su frente.
Un carraspeo sonó procedente de Abigaíl.
- Bueno, será mejor que os dejemos solos- Anunció sin poder ocultar su incomodidad.
Se despidieron con la misma hipocresía con la que se habían saludado, dejándolos nuevamente solos en la mesa.
Emily aún se quedó en silencio unos segundos más, contemplando la expresión traviesa de Derek. Durante unos instantes pensó seriamente en echarle la bronca, pero finalmente de su boca solo salió una palabra.
- Gracias- Susurró con una tímida sonrisa y ligeramente ruborizada aún por aquel beso inesperado.
- Siempre- Le contestó él guiñándole un ojo.
A pesar de que aquel primer beso había despertado más emociones en ellos de las que querían admitir, ninguno de los dos se atrevió a decirlo en alto. Finalmente había pesado más su trabajo y, sobre todo, el miedo a perder su amistad.
