Capítulo XI

La protegida, desengaños.

Quema...

Cuando crees que ya puedes descansar...

Quema...

Caí como un saco de plomo en el mar negro, sentí que mis músculos se desfibraban uno por uno, parecía que me los estuviesen arrancando sin piedad alguna, traté de gritar pero no pude, era como si mi propio grito me estuviese tragando;incluso si no hubiese estado ahogándome en esos momentos, incluso si el agua no pudiese entrar en mis pulmones...no hubiese podido gritar, era un ataque de pánico en todo su esplendor;después siguieron mis huesos, me sentí como un viejo de 90 años cuyo esqueleto se hacía polvo lentamente,como si alguien lo estuviese rayando para alguna cruel receta de la vida, mis nervios se durmieron...

Quema...

Cuando crees que el dolor se ha dormido,vuelve sorpresivamente como un maldito traidor...

Cuando ya no queda nada más que desarmar, cuando tus ojos se han separado de tu rostro y se han perdido quien sabe donde, te sientes como un cuadro surrealista pintado con la peor de las rabietas y viene la peor parte...

Al señor Takeru Takaishi se le juzga hoy por...

-Ofender a su mejor amiga, hasta el punto de hacerla llorar...

"Vete de mi casa por favor..."

-Comportarse como un inmaduro tarado y terco.

"¡ACABAS DE PERDER A TU MEJOR AMIGA!¡ELLA ESPERO VERTE EL RESTO DEL DIA PARA QUE SOLUCIONARAN SUS PROBLEMAS!"

-Sumir al digimundo en un caos...

"No lo puedo creer...COMO DIABLOS ES QUE PUEDEN SER TAN INFANTILES! ¡AMBOS! ¡LOS QUE YO CREIA MAS MADUROS DE SU GENERACION! NO LOPUEDO CREER, ES QUE TAN IMPORTANTE ES SU PELEA QUE DEJAN AL DIGIMUNDO EN UN SEGUNDO ¡QUÉ DIGO SEGUNDO PAR DE EGOISTAS! ¡TERCER PLANO! NO FUERON CAPACES DE "ENCONTRAR UN MOMENTO" ¡QUE CLASE DE EXCUSA ES ESA!"

-Asesinar ni más ni menos que a su compañero digimon...

Una dolorosa lluvia de cenizas.

¿Alguna defensa?

Por más que intenté decir algunas palabras, por más que me esforzé por pedir disculpas, nada salía de mis labios, sentía que cada vez que intentaba articular una palabra iba a vomitar; agujas invisibles me sursían la boca, todo estaba oscuro, solo oía aquella tétrica y monótona voz.

¿Qué dices?¡Dilo más alto! ¿Qué quieres una segunda oportunidad?...Oh...señor Takaishi, verá...mmm...Las segundas oportunidades no existen, las oportunidades se dan tan solo una vez en la vida, si las pierdes, si te equivocas por más que pidas perdón...no se dan de nuevo, todos dicen lo mismo "Yo no quería" "No fue mi intención" "Me obligaron" "No lo volveré a hacer nunca más" "Errar es humano"...patrañas, al final los errores se pueden evitar, si algo de verdad te importa deverías velar por ese algo,si no velas por ese algo es que realmente no te importa, así es como realmente funcionan las cosas, nada nunca vuelve a ser igual y es de mediocres pensar que nada es perfecto, que todos se equivocan...Tú dices vivir por tus amigos y tu familia, sin embargo eres un cínico...Trapeaste el suelo con los sentimientos de la señorita Yagami, tan solo te gustaría dejar tumbado al señor Motomiya en el suelo de un golpe...NI SIQUIERA DUDASTE EN MATAR A TU PROPIO DIGIMON...ASESINO...PARA TI LA PENA MÁXIMA ES JUSTA ¡INGRATO DE LA ESPERANZA! ¡NO ERES DIGNO DE...

Una luz inundó toda mi desesperanza, yo no reaccioné, estaba como drogado por el ambiente...Toda esa angustia, todo ese sentimiento de culpa y dolor fue totalmente quebrado, como si fuese una sirena, no, como si fuese un verdadero ángel la figura de Kari se posó suavemente frente a mi, cara a cara, ella tomó mi rostro y el frío desapareció.

El resto no lo recuerdo, un resplandor me nubló la vista y el sueño me hizo de compañero.

...

No lo pensé dos veces, incluso si hacía no más que segundos había creído que no había mucho por lo que vivir ahora le echaba la culpa la ingratitud del momento...No tengo alas, no se volar, soy una pésima nadadora, pero no puedo dejarle ahí solo,¡Yo más que nadie conozco lo desesperante que es estar en ese lugar!

Corrí tan fuerte como mis piernas me lo permitieron,yo diría que incluso más fuerte,porque sentí pequeños desgarros con cada gran paso,al acercarme al final del camino tan solo me impulsé y salté tan virtuosa como pude, sin duda la caída más larga de mi vida...

¿Que qué cosa puedo hacer yo?

No tengo la más mínima idea, pero son en los momentos como estos cuando los impulsos masacran a la razón y se lucen en los más estúpidos actos de valentía. No puedo dejar solo a ese hombre...

La luz es a donde vamos, la esperanza es cómo vamos...el camino, el camino lo hacemos juntos ¡Yo quiero llegar a ver la luz!

Su pecho ardió como nunca antes, aquel tatuaje le llenó de calor el cuerpo, era una calidez a prueba de soledad o tristeza, la chica se sumergió dejando que el agua estilizara cada uno de sus cabellos de forma sútil y grácil; poseía un brillo particular que dejaba rastro en ese mar lleno de dolor. No sabía como, pero había logrado llegar hasta T.K. y lo había abrazado suavemente, sus cuerpos estuvieron más juntos que nunca, él no reaccionaba, ella tan solo lo apretaba contra si misma. El mar comenzó a agitarse y el único testigo del salto de Kari se había puesto de pie para imitarla en su actuar, pero Davis se detuvo al ver que tal cual Moises el mar se estaba dividiendo, dejando ver a su osada compañera justo en la mitad de la mitad...

La chica caminó inestable cargando a T.K. en sus hombros, una vez en la orilla no aguantó más y se dejó caer inconsiente.

.

.

.

Era un cuarto lleno de cortinas recogidas de color burdeo, una que otra estaba rajada y el suelo era de mármol oscuro...

-Tu trabajo es magnífico Ichijouji, pero me hubiera gustado verlos sufrir un poco más. Con los elegidos del valor y la amistad se tan cruel como te plazca aprendiz.-decía Devimon mostrando una expresión de agrado.

-Gracias señor...-decía Ken hincándose ante Devimon.-Me temo que el manejo de Quimeramon me dejó agotadísimo, con su permiso me retiro a mis aposentos...

Dicho esto el joven se paró y caminó decididamente a lo que parecía ser la salida de aquel cuarto...

-Me pregunto como es que mataron tan fácilmente a Fallen Angemon...-dijo en voz alta Devimon haciendo que el ex-emperador digimon se detuviera en seco.

-Señor, creo que fue necesario, incluso si después de aquella caída el elegido de la esperanza viviera, el peso de haber matado a su digimon sería impagable ¿No lo cree asi?

-Que considerado, para la próxima sácales el máximoprovecho a las criaturas.

-Si señor, a todo esto, hemos notado un aumento de movimiento en la zona polar...

-Ya es tiempo, hay que atacar antes que ese payaso y el vampiro reúnan sus tropas.

2 días después...

Amanecía en los cuarteles polares y por fin luego de tres días de café e insomnio se veía al elegido del conocimiento dormir echado en lo que parecía ser un cómodo sillón. Matt y Sora se encontraban en la habitación donde antes había reposado Piyomon, la cual se encontraba ya consiente y en "buenas condiciones", la pelirroja dormía apoyada en el hombro de Matt que con ojeras vigilaba el sueño de su hermano menor. Contigua a ésta se encontraba Tai velando por Kar.

Las habitaciones eran simples, dos asientos, una cama, un mueble de extraños diseños que hacía de velador y unas luces tenues, la pintura estaba desgastada y se notaba que los rayos del sol no entraban directamente ya que se respiraba cierta humedad tolerable.

Sora despertó de forma abrupta y sin decir nada salió rapidamente de la habitación topándose con Cody en el pasillo que daba al baño...

-¿Sora estas b...?

-Si-dijo cortante y con el paso rápido la peliroja.

Cody vió a Matt asomarse por la habitación con cara de "Qué diablos"; el rubio sacó el resto del cuerpo de la habitación y se estiró para luego bostezar, tanteó sus bolsillos y sacó lo que parecía ser una cajetilla de cigarros, miró a Cody.

-¿Fumas?-preguntó cansado Matt.

-Eh no, no me gustan los vicios...

-¿Cuántos años tienes?¿10?

-De hecho tengo 15.

-Entonces es legal, anda fúmate uno conmigo.

-¡Matt! ¡¿Vas a fumar?!-preguntó Tai desde la habitación.

-Si,¿Te vienes?

-No, Kari puede despertar en cualquier momento, pero guardame cigarrill...

-Ve, yo me quedo velando por Kari.-dijo la voz calmada de Mimi entrando desde la habitación del frente a la de Kari.

Tai salió de la habitación agradeciendo a Mimi y Matt le arrojó la cajetilla,los 3 chicos se sentaron en el salón central. Cody intentaba prender torpemente su cigarrillo, una vez logrado toció hasta quedar con los ojos rojos. El ambiente estaba sumamente serio, un silencio interrumpido por sigilosas fumadas y uno que otro tocido de Cody inundó el lugar; el chico se hartó del mal sabor y apagó el cigarrillo cuando no había pasado ni la mitad...

-Si despiertan hoy, no se como diablos tratar con ellos, por lo que Davis recuerda T.K. acabó con Angemon y Kari...-suspiró Tai.

-No se si sea correcto que le digamos lo que hicimos-reflexionó culpable Matt.

-Como saber que iel cuerpo de Gatomon iba a desaparecer...-intentó consolar Cody.

-Si los resultados tras 1 batalla son tan terribles, no quiero pensar en la guerra que se nos depara...-dijo Sora apoyada en el marco de la puerta central.-Si van a seguir fumando, háganlo afuera por favor...

-Claro, de paso también llevamos el bronceador; no se si lo notaste Sora, pero afuera hay viento blanco,me parece que estamos en la zona polar...-dijo sarcástico Tai.

-No seas quejicas Tai ¡Apaga el maldito cigarro que hay gente que no fuma!-dijo enrabiada Sora para entrar de golpe a la habitación donde se encontraba Mimi cuidando a Kari.

-¡Qué diablos le pasa a tu chica!-preguntó molesto Tai.

-No se Tai, esto ya me esta molestando, no tengo idea porque anda con ese carácter...

-Las mujeres son así...-dijo Cody integrándose a la conversación.-tienes que quererlas, no entenderlas.

Tai y Matt lo miraron estupefactos...

-¿Dije algo malo?-preguntó Cody.

-No, es que es raro oirte hablar...-dijo Matt.

-Hablas así...-corrigió Tai.

-¡CHICOS, despertó Kari!-anunció Mimi.

Tai arrojó el cigarrillo a la lata que hacía de cenicero con una puntería perfecta; la habitación se llenó de golpe y Kari pestañó débilmente, se acomodó como pudo; las caras espectantes de los 5 presentes le hicieron comprender al instante que lo que ella había sentido como una corta siesta había durado mucho más.

-¿Dónde estoy?-dijo la chica frotandose la cara con la mano.-¡¿Dónde esta T.K.?!-dijo la chica espabilando de sopetón.

Tai se le avalanzó pasando a llevar el hecho de que la chica tenía el brazo izquierdo herido. El chico la abrazó fuertemente, a pesar de que esa no fuese la respuesta a sus preguntas la chica se sintió muy aliviada y abrazó a su hermano mayor tanto como le permitió su brazo bueno. Tai mantenía cerrados los ojos, por un acto de coordinación involuntaria cerró sus párpados tan fuerte como abrazaba a su pequeña hermanita que tanto había tenido que pasar en tan poco tiempo.

-Puedes quedarte tranquila Kari, estamos en la base polar y T.K. se encuentra reposando en la habitación de al lado...-dijo Tai soltando lentamente a su hermana.

La chica contestó con un suspiro de alivio, la pesadilla tan solo había comenzado, pero con su hermano ahí sentía de vuelta esa seguridad tan propiamente infantil.

De pronto Sora hizo ademán de caerse siendo frenada en seco por los brazos de Mimi.

-¡Sora!-exclamaron Kari y Piyomon.

-¿Estás bien?-dijo Matt preocupado.

-Si, no es nada, es tan solo que tengo hambre...-dijo la chica sonriendo.

-¡Te iré a cocinar algo de inmediato!-dijo Mimi sentando a Sora a los pies de la cama.

-Yo te acompaño Mimi.-dijo Cody.

Kari se destapó, vestía con una polera que le quedaba hasta las rodillas,se sonrojó y el pudor se apoderó de su mirada, miró sorprendida a Tai el cual apuntó a Matt que apuntó a Sora la cual miró a Kari con su ya típica mirada cansada...

-Tranquila, yo fuí la que te cambié y los chicos se encargaron de lavar tu ropa, estaba llena de polvo y un poco de sangre...

-Oh...¡Gracias!-dijo la chica poniéndose unas sandalias a los pies de la cama.

-Ey ey ey, asumo que vas al baño, porque no es bueno que te levantes aún, además a Izzy le falta afinar detalles y...

-Tai, tan solo voy a la habitación de al lado, quiero ver como esta T.K.

La chica se puso de pie, tenía el cuerpo adolorido, "Ha de ser por tanto reposo" pensó. Al salir de la habitación sintió a alguien correr, al voltearse se vió envuelta en los brazos del cabezotas que sucedía a su hermano.

-Davis...-dijo un tanto sorprendida la chica.

El chico no respondía, sus brazos la aprisionaban con fuerza, pero contradictoriamente no paraban de tiritar. La castaña estaba a punto de pronunciar palabra cuando un jadeó tartamudo de Davis delató a sus ojos ¿Estaba llorando? Por primera vez en 5 años el corazón de Kari latió con fuerza por Davis, una extraña mezcla de culpa, persuación,empatía y reconfortamiento hicieron que la chica le correspondiera sinceramente aquel abrazo, el chico se quedó helado, nunca había sentido a Kari tan cercana, pero como era un tanto bruto se soltó bruscamente y se arrodilló en pocisión de disculpas, miró a la chica con los ojos un tanto rojos...

-¡DISCULPA KARI!¡NO PERMITIRE QUE TE VUELVA A PASAR ALGO, PROMETO NO DEJAR QUE NADIE TE HIERA NUEVAMENTE!

La vigorosa voz del pelo en puntas llegó hasta los oídos de Gennai que se encontraba en la caldera con Mimi y Cody, los 3 personajes se miraron sorprendidos. En la habitación Matt y Tai se sonrieron, Sora soltó una pequeña risita con aires de nostalgia, Izzy seguía babeando la colcha del sillón donde dormía y Kari...Kari se quedó de una pieza con el corazón igual de intenso que hacía un minuto.

-Davis, por favor ponte de pie...

-¿Eh? Yo...disculp...

-Ponte de pie...-sentenció la chica mirándolo dulcemente.-Yo ya no necesito que me protejan, tenerlos conmigo me basta para sentirme segura, pero no es por el hecho de sentirme débil, más bien siento que tengo la oportunidad para hacer algo por ustedes y demostrarles cuanto los quiero y cuan importantes son para mi.

-Yo...-el chico cerró los ojos fuertemente-¡Lo lamento, pero ya lo he dicho!¡Mi palabra vale oro Kari!

La chica tomo al líder de la segunda generación de la mano y lo puso de pie, le sonrió con muchas ganas y el chico que tenía toda la cara magullada se sonrojó tanto como le dió la piel.

-Va-vas-vas a ver a T.K.-dijo nervioso Davis.

-Si...

-¿T-te acompaño?

-Prefiero verlo sola un instante, se que esta inconsiente pero...

La chica baciló al no saber exactamente que palabra ocupar, pero Matt salió de la nada de la habitación y enlazó su brazo en el cuello de Davis para llevárselo casi a la rastra dando de excusas algo de tener que ir a recolectar combustible.

Sin más frenos, entró a la habitación donde reposaba el elegido de la esperanza y cerró la puerta;la habitación no estaba muy iluminada,pero bastaba para distinguir bien las siluetas de los muebles. El rubio se encontraba boca abajo, lleno de vendajes que en una que otra parte fallaban en su misión de contener y mostraban pequeñas manchas de sangre filtrada. Tomó asiento en la cama y recorrió con la mirada el torso vendado de su amigo, la tristeza la inundó nuevamente, las imágenes le llegarían tarde o temprano...Ahí estaba ella con el cuerpo rígido y sin vida de Gatomon. Ahí estaba ella aterrada y apretando el cuerpo de su amiga entre los brazos, volteó y vio la a su mejor amigo con una expresión de dolor inigualable dando fin a la corta vida del ahora nuevo digimon del lado del mal, como si se tratase de una erupción volcánica toda la escena era adornada por cenizas, la chica apartó la mirada de golpe. No podía culpar a T.K. por traerle a la mente esas imágenes, él no tuvo nada de culpa. Pero aquella intensa alegría que le había hecho sentir Davis se vio mermada de golpe por el joven, las lágrimas comenzaron a brotar y la angustia de saber que nunca más volvería a tener con ella a la primera mejor amiga que tuvo en toda su vida le hizo desplomarse con todo el peso que trae una muerte tan cercana sobre el cuerpo dañado del rubio, lloró sin controlarse queriendo que el chico despertara y la abrazara...era una egoista, de seguro a él le dolía.

Por otro lado Tai y Sora se encontraban conversando en la habitación de al lado, Piyomon y Agumon se habían echado a dormir profundamente, Tai y Sora apoyaban sus espaldas en el muro...

-La verdad es que las cosas han pasado muy rápido, siento que esta ocasión se aleja enormemente de nuestras aventuras anteriores-decía Sora meditabunda.

-Dímelo a mi...- el castaño miró a Agumon-A penas y tuve tiempo para un reencuentro emotivo.A medida que creces los problemas van siendo mayores, la consiencia que tomas a ratos te juega las peores pasadas.

-Viniendo del chico que jamás cuestionó su suerte,ya fuese a la hora de jugar póker o saltar de un risco, me hace creer que no nos iremos limpios de esta guerra.

-Y eso viniendo de la única chica que me ha golpeado me da escalofríos.

-Jajajajaja...-rió Sora-Oye, discúlpame por el grito de hace un rato.

-No tienes porque disculparte,pero si te exigiré que me cuentes que diablos te ocurre.

-No es nada...-dijo la chica perdiendo la mirada.

-¿Si no es nada por qué no me miras a los ojos?

Lentamente la chica alzó su rostro y sus ojos se encontraron de lleno con los del castaño...

Mientras en el mundo real los padres de todos los chicos se encontraban con los pelos de punta, iban 3 días ya que no tenían alma de ellos; cualquier padre normal hubiese puesto ya denuncia y tendría a la mitad de la familia buscándolos; pero no eran cualquier clase de padres, ellos eran los padres de los dos veces salvadores del mundo, eran los padres de los jóvenes elegidos y estaban al tanto de la calidad de aventuras que vivieron sus hijos. En vista de que poco más que eso los unía, algunos de ellos se reunieron para poner las cartas sobre la mesa en la casa del .

-Tienen que estar en el mundo digital, no veo otra explicación.-decía procupada la madre de Izzy.

-¡No podemos estar seguros! Puede que esten perdidos o algo...-dijo la madre de Sora.

-Claro, ¿De coincidencia justo los 12?-dijo el padre de Matt apagando un cigarrillo.

-No veo más opciones,no ignoremos lo obvio y mejor pensemos como facilitarles lo que sea que esten haciendo ahora.-dijo el .

-Somos bastante obsoletos a decir verdad-se lamentó la madre de Ken.

-Haré una licencia médica para los chicos del colegio.-dijo el hermano de Joe.

-El resto de los padres encarguémonos de justificar a los conocidos la desaparición de nuestros hijos-dijo el .

El timbre sonó y el Sr. Ishida se puso de pie relajadamente, caminó hasta la puerta sin prisa y al abrirla se sorprendió...

-Esta es sopresa, cuanto tiempo señores Tachikawa. ¿Uh?Te me haces un poco conocido chico ¿Tú quien eres?

Mientras, las lágrimas de Hikari Yagami cesaban de par en par, había estado por lo menos una media hora llorando sobre el cuerpo del chico, una vez más compuesta le sujetó suavemente la mano...

-Entiende que ya no tienes que protegerme...-susurró la chica.

Se limpió las lágrimas con su mano libre y apretó fuertemente la mano del chico sacándole un gemido de dolor,la soltó de inmediato con una disculpa en los labios, realmente T.K. estaba muy mal herido. Con esa mano era que había acabado con la vida de su mejor amigo para salvarle la vida a...ella. Un sentimiento de deuda se instaló en el consiente de la chica, le debía la vida al rubio y no lo iba a olvidar.

Matt volvió a la base con Davis con la vejiga al límite, luego de unas carcajadas se decidió a entrar a la habitación donde antes estaba Kari, sin tocar si quiera la puerta el chico sorprendió a Tai y Sora abrazados de una forma muy sugerente. Ambos chicos se percataron de la presencia de Matt y Sora se separó escandalosamente, Tai mantenía una expresión serena.

-Mi mejor amigo y mi novia...-dijo el chico sorprendido.

-Matt, esto no es lo que...-intentó explicar Sora

-Si esta fuera una teleserie México-Venezolana ustedes estarían en graves aprietos-dijo Matt riendose.

-Uff...Pensé que te lo podías tomar mal.-dijo Sora suspirando.

-Como se te ocurre, si hay algún chico al cual le permitiría abrazarte ese sería Tai-dijo sonriente-Al resto le rompo las piernas...-dijo cambiando su semblante a terrorífico.

La peliroja le sonrió como hacía mucho no lo hacía y lo abrazó fuertemente siendo correspondida. Tai se echó en la cama y acarició a Agumon...

-Saben, incluso en estas situaciones, volver a estar así de juntos...es genial.-reflexionó el castaño.

-Es cierto, no habíamos tenido mucho tiempo juntos.

La voz de Mimi hizo volver a todos a la sala central, montaron una improvisada mesa con unas cuantas cajas de metal, y al cabo de un rato ya se estaban sentando uno al lado de otro como una gran familia. Gennai se sentó a la cabecera de la mesa y Cody junto con Davis se dedicaron a servir té a todos por orden explícita de Mimi. Kari salió de la habitación de T.K. con el rostro compuesto y otorgándole una sincera sonrisa a Davis se sentó. De pronto Izzy despertó y tras un largo bostezo se quedó mirando a todos que le devolvían la misma mirada de atención...

-Lo bueno de que antes hayamos tenido problemas similares es que ya no nos estresamos incluso si se nos esta cayendo el mundo encima...-dijo Izzy tomando asiento al lado de Kari.

-Luego de la merienda debo anunciarles algo elegidos-dijo Gennai seriamente.

-Oh por dios, por favor que sea algo bueno...-suspiró Mimi.

Los chicos y sus compañeros digimon se llenaron con la privilegiada cocina de Mimi,saboreando cada bocado notaban cada vez más como es que habían crecido sus estómagos. Llegando al final de su desayuno "Familiar" Izzy se puso de pie al lado de Gennai para hacer aparecer de sus guantes la ya conocida pantalla holográfica, en estas comenzaron a pasar muchos datos hasta que se vió una maqueta digital del digimundo.

-Chicos, atención, explicaré el plan.-dijo Izzy captando la atención de todos.

-¿Qué? Pero se supone que te faltaban detalles...-alegó Matt.

-Ah,si,pero esos detalles los ajustaré en su debido momento, por ahora grabense bien lo que les diré...Primero que todo, debo informarles que tanto Yolei como Joe se encuentran bien y vienen en camino, el continente Server se encuentra limpio, al parecer el mar negro no ha llegado hasta allá, por ende, nuestro primer movimiento será trasladarnos al continente Server, estaremos seguros.

-¡¿Qué?! ¡Pero y qué ocurrirá con la isla!¡No podemos abandonar a los digimons que estan aquí!-dijo Davis exaltado.

-No lo haremos Davis, nos los llevaremos a todos, al menos a todos los que aún esten limpios.

¿Cómo? Pues usaremos esto...

Dicho eso en la pantalla holográfica aparecieron 3 túneles de diferentes colores con símbolos impregnados en ellos, eran relativamente familiares.

-Se parecen a los pasadisos que cruzamos a la hora de viajar desde el mundo real...-acotó Cody.

-Y efectivamente eso son Cody, cada uno da a los 3 mundos diferentes de los que nos habló ya Gennai. Como ustedes sabrán, solíamos aterrizar en zonas determinadas gracias a las puertas cof cof televisores cof cof que habían, lamentablemente casi no quedan televisores funcionando en esta isla, por eso es que aterrizamos aquí, lo que haré es desviar nuestro viaje al mundo real para aparecer por un televisor que Joe y Yolei activaron en un lugar seguro del continente Server.

-¡Genial Izzy!-exclamó Matt animado.-Ya tenemos un lugar seguro, ahora la segunda parte, dime ¿Descubriste alguna forma de contra atacar?

-Bueno, no es que exista una forma en particular, tendrán que pelear como siempre han peleado y usaremos tácticas de guerrilla...

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Crunch,crunch...crack,crack...

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-Los digimons que han sido infectados son más fuertes, pero tan solo porque ya no tienen consiencia alguna, por ende no se imponen ninguna clase de límite, nosotros somos fuertes...

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Crunch,crunch,crack,crack...

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-Las tácticas que ocuparemos las explicaré en el continente, tengo pensado que mañana por la mañana tengamos a todas las tropas organizadas para volver...

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Crunch,crunch,crack,crack...

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-¡Tai por dios para de comerte las galletas mientras hablo!¡Me desconcentras!-dijo Izzy haciendo que todos miraran al lider que tenía la boca llena.

-fo fiento fizzy-dijo Tai tragando.

-Continuemos, además, probaré una teoría...-dicho esto Izzy miró fijamente a Kari.-Al parecer el mar negro no te hace nada Kari...

-Ni se te ocurra mandarla a lo que sea que estes pensando Izzy-dijo Tai desafiante.

-Supuse que dirías eso Tai, pero no te preocupes, lo que necesito es hacerle un análisis a la base de datos de Kari, si consigo dar con lo que la mantiene inmune podré crear alguna especie de vacuna. Además, con el señor Gennai hemos tomado una medida para resguardar a nuestros caídos, no saben como me hubiese gustado haberlo hecho antes...-el chico suspiró.

-En estos días fui a recolectar y ordenar todos los datos que pude de la antes ciudad del inicio, aún estoy trabajando en ellos, pero me falta muy poco; si todo marcha bien y logro limpiar la los datos junto con Izzy, podremos crear una copia en el continente Server, asi podremos asegurar el renacer de todos los digimons que caigan, pero solo aquellos que no esten infectados.

-¿Hay alguna posibilidad de que Gatomon renazca ...?- preguntó Kari espectante.

-No...-dijo Izzy triste por la castaña.

-De todas formas, no creo que yo sea tan inmune como me pintas, lo de ayer...

-Hace dos días-corrijo el informático.

-Lo de hace dos días fue algo fuera de mi imaginación y jurisdicción.

-Pero en estos momentos es el único referente de una cura para esos dichosos juicios-rebatió Izzy.

-Entonces, ¿Cuándo partimos?-preguntó Tai.

-Mañana por la mañana, tenemos todo el día para terminar de reunir a los digimon sanos...-continuó Izzy.

-Yolei y Joe vendran para luego devolverse ¿Eso no es un tanto estúpido Izzy?-preguntó sorprendido Matt.

-No nos podemos arriesgar a dejarlos allá solos, por limpia que este la zona ya sabemos lo impredecibles que son nuestros enemigos, tampoco podemos arriesgarnos a que usen el portal para venir acá porque Yolei no tiene su laptop para programar a mano y si lo hacemos mal podrían detectarnos, por ende no es de estúpidos, si no que de precavidos.-dijo Izzy cabreado.

-¿Qué vamos a hacer con T.K.? No esta en condiciones de moverse-dijo Cody preocupado.

-No podemos dejarlo aquí, tendremos que cargarlo con extremo cuidado-respondió Izzy.

-Yo me encargaré de llevar a mi hermano, si es que no despierta antes.-dijo Matt sumamente serio.

-No queda más que decir ¡En marcha!-dijo Tai poniéndose de pie.

-¿A dónde Tai?-preguntó inocente Agumon.

Los elegidos comenzaron a movilizarse rápidamente, lo que antes había sido un amigable desayuno ahora estaba convertido en lo que verdaderamente era, una base de operaciones.

Tai, Matt, Davis y Cody se dedicaron a ordenar a los digimons, los pequeños serían cargados por los grandes, los lentos serían cargados por los rápidos y así según sus habilidades se complementarían los "sobrevivientes" hasta la fecha. El tiempo no les daría para revisar por todo el digimundo, pero por lo dichl, solo en las zonas sanas quedaban digimons sanos, eso redujo notablemente el área de búsqueda. Mimi, Kari y Sora se dedicaron a de terminar de curar a los digimons heridos. Izzy por su lado se quedó vigilando a T.K. mientras terminaba de calibrar su computadora. La noche estaba llegando a los cuarteles y los últimos preparativos para el viaje estaban listos, terminado todo solo restaba dormir para amanecer y comenzar a salvar al digimundo una vez más. Antes de entrar Cody divisó un punto volando desde el este, se acercaba a gran velocidad, el chico sonrió y en un parpadeo Yolei se encontraba abrazándolo alegremente, para él Yolei siempre había sido algo asi como su hermana mayor cariñosa y era de las pocas personas con las que él se daba. Joe bajó sereno de Aquilamon que al instante se convirtió en Hawkmon para poder entrar, el estudiante de medicina saludó a Cody con una sonrisa y así los 3 chicos entraron, Gomamon estaba apoyado en los hombros de Joe y saludaba alegremente a sus compañeros digimons reunidos en la sala central, Hawkmon voló a chocar cabezas con Agumon y el resto de los digimons. Yolei pasó revista y al ver a Kari repitió la escena de Cody.

-¡Gracias a dios que estas bien Kari!-dijo la chica abrazando con euforia a su amiga.

-Lo mismo digo Yolei.-dijo la castaña sonriendo amablemente.

-¿Cómo esta tu brazo?-preguntó Joe.

-Bien, es una herida superficial nada más; por favor Joe ve a...

-De inmediato iré a ver a T.K. -dijo el más "viejo" de los presentes.

Las cosas estaban todas en perfecto orden, ahora no quedaba más que esperar hasta la mañana del día siguiente, viajar de noche nunca es bueno y debían mantenerse precavidos. Joe había terminado de curar a T.K. y había cambiado sus vendajes cuidadosamente con la ayuda de Mimi, mientras Kari y Davis observaban impotentes en el marco de la puerta.

-Joe ¿No hay ningún inconveniente si duermo hoy aquí?-dijo Kari rompiendo el hielo.

-Pues, para nada, si T.K. despierta esta noche será mejor que alguien este con él.-dijo Joe con total calma.

-Te traeré una manta, eso si...promete que dormiras-dijo Mimi en tono maternal.

-Prometido-dijo Kari sonriendo suavemente.

-Si ese es el caso, entonces trae dos mantas Mimi, yo también me quedaré a dormir ¿Me acompañas V-mon?-dijo decididamente el pelo en puntas.

-¡Por su puesto Davis!-respondió el pequeño digimon.

-¡Ah no!¡Dos personas es mucho alboroto! ¡Ni hablar Davis!-dijo Mimi sacándo al elegidode la habitación y cerrando la puerta.

Joe y Kari se quedaron en silencio, el chico vestía del blanco más pulcro y desconcertaba a la oscura habitación que los anidaba, tenía una hombrera de metal que además le protegía el pectoral izquierdo, de ahí pendía una capa que le cubría la mitad del cuerpo, una vestimenta rara, pero para la que todos traían no era nada del otro mundo, era algo del digimundo...Una vez cambiados los vendajes del chico inconsiente,el joven de los cabellos azules sonrió serenamente a Kari la cual se desconcertó un tanto, estaba tan sumida en sus penas que ver tal gesto de calma y felicidad le fue un tanto dificil de tragar.

-Por dios, como han crecido, ahora con una bandita ya no los puedo tratar, pero al menos ya no lloran tanto-dijo Joe riendo.

Kari se rió junto con él y le agradeció con la mirada, gesto que Joe correspondió. El joven se puso de pie y sentó de sopetón a Kari, entonces comenzó a tocar el brazo que estaba herido en diferentes puntos sacándole pequeños quejidos a la elegida; tomó la bandeja que estaba en el banquillo de la cabecera de T.K., botó sus guantes de ule y los cambió por unos nuevos, con las medidas higiénicas correspondientes desinfectó la herida de Kari para luego vendarla firmemente. Terminado el trabajo sacó unas capsulas de un pequeño frasquito en su "botiquín digimon" y se las pasó a Kari, sin decir palabra el joven retiró sus utencilios y se dispuso a abandonar la habitación.

-Esas cápsulas son para T.K., dáselas en diez minutos más, es para que no tenga pesadillas ni malestares mientras las tragará por instinto así que no te será brazo estará bien en un par de días,no es nada grave.

-Muchas gracias Joe-dijo dulcemente Kari.

-Buenas noches Kari, duerme bien y cuida de T.K.

Dicho esto el joven médico se marchó, en la entrada se topó con Mimi que cubrió a Kari con una manta y se despidió con una sonrisa. Los digielegidos siempre han sido amables entre ellos, verdaderos camaradas hasta en la peor de las situaciones, pero hasta la que era considerada la más inocente del grupo notaba como en cada gesto de sus compañeros había un dejo de compasión, trataban de animarla a toda costa y ella no sabía muy bien como responder a tanta atención de su parte, de una u otra manera las situaciones siempre terminaban ganándole a su determinación de dejar de ser "La protegida" de todos, pero esta ocasión sería diferente, era ella quien había salvado a T.K. y por primera vez le había devuelto una de las tantas manos que le debía, pero por otro lado ahora estaba en deuda eterna por su vida...¡Alto! Ya se hacía tarde y tenía que estar lo más despierta posible para el día siguiente, usó a T.K. de péndulo para que el sueño la sometiese totalmente; sin prisa fue cerrando lentamente sus ojos.

Una de las imágenes clásicas de esos pocos días en la base era la de Izzy tecleando en la pantalla holográfica, la concentración del informático era dificil de romper.

...Badabam...

El chico se volteó a ver su laptop inmediatamente ¡Ese era el sonido que tenía para los e-mails! Pero quien le estaría mandando e-mails a esa hora, en ese lugar, ¿Cómo?...El genio abrió su bandeja de entrada, el remitente era desconocido, abrió el correo y un nudo unió su garganta y su estómago. El joven arrojó los sus lentes fetiches al suelo y con los ojos tiritando releyó aquel terrible mensaje, se puso de pie y corrió golpeando todas las habitaciones.

-NOS VAMOS AHORA, RÁPIDO, ¡SALGAN TODOS DE SUS HABITACIONES! ¡RÁPIDO!

Izzy armó un escándalo digno de un esquizofrénico, totalmente impropio a si mismo. Joe salió de inmediato limpiando sus lentes con un paño.

-¿Qué ocurre?-dijo Joe intentando espabilar.

-¡Ayúdame a despertar a todos, tenemos que irnos ahora mismo al continente Server!-pidió Izzy desesperado.

Joe no preguntó y tan solo acató, Izzy volvió a su laptop y comenzó a teclear frenético, sintió los pesados pasos dos o tres de sus compañeros acercarse corriendo.

-¡Izzy que diabl...!

Matt no alcanzó a terminar la frase porque un violento impacto movió toda la base haciendolo caer junto con Sora y Tai.

-¡Nos estan atacando! El ejercito de Devimon comandado por el emperador...-dijo el informático dejando su laptop de lado.

-¡Eso no es posible, ellos no podían con la nieve!-alegó incrédula Sora.

-Tal y como esta nieve era el freno natural para el mar con el que pretendían infectar, el fuego lleno de ira con el que estan abriendose paso es nuestra peor debilidad en estos instantes-dijo Gennai saliendo desde las sombras.

-La puerta esta lista, llegaremos al continente server en cuatro viajes que no nos tomaran más de 1 minuto, necesito que reunan a todos los digimons aquí mismo, ¡Entrenlos! no podemos arriesgarnos a abandonar la base.-dijo Izzy mirando a Tai fijamente.

-Entendido, Matt, Joe ustedes vayan por los digimons que ordenamos hoy, Sora despierta a Davis y a Mimi, a ella dile que se encargue de traer los instrumentos de los que le hablé por la mañana para llevarlos al continente,a Davis dile que se encargue de cargar a T.K.y escoltar a Kari, en cuanto a Cody y Yolei quiero que ayuden a Matt y Joe...-dicho esto el líder se abotonó su largo abrigo azul.-Izzy, tú y Matt quedan al mando de todo.

-Tai...¿Qué diablos vas a hacer...?-dijo Izzy esperandose la respuesta.

De pronto otro temblor remezió la base, esta vez Tai se mantuvo de pie.

-Pues tú que crees, voy a darle la bienvenida al chico emo forrado en cuero-dijo Tai con una sonrisa llena de confianza- ¡Agumon!

El digimón caminó al lado del tamer como buen compañero, pero su paso fue cortado por Gennai quien por primera vez desde que habían llegado abrió los ojos mirándo fuertemente al joven.

-Joven elegido, no puedo dejarte cometer tal locura...

-No es momento para titubear señor Gennai, lo siento pero yo...

-Al menos no puedo dejartela cometer solo, ya nos esperabamos un ataque asi tarde o temprano, en estos momentos 12 digimons de los más valientes dispuestos a dar su vida por este mundo estan esperandome para comenzar nuestro contrataque, por favor, pelea a mi lado hasta que puedan viajar al continente prometido...

Dicho esto el anciano estiró su mano, en ella tenía un gran medallón de acero con el símbolo de la valentía tallado en él. Tai lo tomó y salió corriendo de la base, el señor Gennai cerró sus ojos y un brillo lo envolvió, frente a todos rejuveneció convirtiendose en ese jovial Gennai de coleta y ojos verdes,se despidió alzando dos de sus dedos y siguió al impulsivo por excelencia.

-¡TAI!-gritó Sora pero fue sujetada fuertemente por Matt.

-Mejor sigamos las órdenes de nuestro "Capitán"...-dicho esto miró a Tai cruzar el último umbral del pasillo y tomó aire-¡PEDAZO DE IDIOTA, MAS TE VALE QUE VUELVAS EN MENOS DE 3 MINUTOS!

Las órdenes del chico fueron tomadas al pie de la letra, sin rechistar y sin más arranques heroicos cada uno tomó su lugar, el útlimo en despertar fue Davis quien al enterarse de la noticia por el fuerte grito de Sora y los fuertes temblores acudió a su misión de abrir brutamente la puerta se encontró de frente con Kari cargando con dificultad a T.K., el chico hizo muestra de su fuerza y se echó al hombro al lastimado rubio sin tener un poco de consideración por sus heridas, Kari estuvo apunto de reprender a Davis,pero la situación apremiaba otras palabras...

-¿Qué esta pasando?...

-En resúmen, nos atacan, tenemos que irnos cuanto antes al continente.-dijo Davis moviéndose con dificultad.

El salón central se había vuelto en un abrir y cerrar de ojos en una estación llena de digimons con miedo, nerviosos por la llegada de su turno para desaparecer frente al portal que Izzy regulaba, al parecer todo iba bien, lento, pero bien.

En el exterior Tai y Greymon se encontraban frente a los ya anunciados 12 digimons, Centarumon, Leomon, Ogromon, Frigimon, Meramon, Andromon, Nanimon,Shellmon, Cherrymon,Monzaemon, Digitamamon, y junto a Gennai un digimón que Tai no había visto jamás, por si solo parecía malvado, con unas alas de murciélago rojas desgastadas, un cuerpo negro lleno de cables de aceite y una máscara de metal que le cubría la mitad del rostro dejando ver solo su terrible mandíbula. Gennai se acercó a este y le acarició la cabeza, volteó a mirar a Tai con una confiada sonrisa, a la cual le siguió una fuerte llamarada a sus espaldas y una gran bola de poderes azotó la base cubierta de nieve haciendola temblar nuevamente.

-Ya estan aquí, chicos tenemos que detenerlos hasta que todos hayan huído al continente server, almenos evitar los bombardeos a la base, agradezco su valiosa ayuda. Ey Cyberdramon, préstame tus fuerzas una vez más.-dijo mirando al digimon que extendió sus alas inspirando al resto.

Dentro de la base las cosas comenzaron a complicarse, los digimons estaban nerviosos y entorpecían el proceso, Mimi había desaparecido buscando "Aquellos" instrumentos de los que Tai habló, Davis se fue a buscarla en caso de que algo le hubiese ocurrido. Todos se pusieron en campaña para cargar a lso digimons más pequeños. Dos viajes de cuatro; los de la segunda generación estaban nerviosísimos, a Yolei se le apretaba el pecho con cada impacto que daba de lleno a la base, sentía como si fuese ella a quién le estuviesen bombardeando y sabía que si no salían de ahí pronto iban a morir ¡Pensar que todo esto era provocado en gran parte por Ken! Nadie entendía a cabalidad el asunto, en parte sentía que no podía culparlo puesto que probablemente no estaba consiente de nada de lo que estaba pasando y ese terrible personaje se había adueñado de toda su persona.

Cody tenía miedo, estaba aterrado abrazando fuertemente a Armadillomon ¡Solo quería huir de ese lugar ya! Pero no podía, tenía que asegurarse de que los digimon estuviesen a salvo primero.

-Cálmense, falta poco y todos los digimons que logramos reunir estarán a salvo, entonces nos iremos todos.-dijo Sora en tono maternal observando la angustía de los adolescentes.

-¿Qué hay de mi hermano?-dijo Kari entrando con un par de botamon en los brazos-No nos podemos ir sin que vuelva.

-Piyomon ¿Cómo te sientes para volar?-preguntó Sora esperanzada.

-Me pesa mucho mi ala Sora, pero haré mi mejor esfuerzo-dijo Piyomon con pesos de culpa.

-Nada de esfuerzos Piyomon, si no puedes volar no quiero que te arriesgues, iré yo por Tai.-dijo Sora decidida.

-No Sora, yo iré por mi herm...

-Olvídalo, soy mayor que tú y quiero que tomes esto como una orden, a penas hayan viajado todos los digimons tú y T.K. Saldrán de aquí junto con Yolei y Cody, sin pero que valga.

Kari se sintió totalmente controlada, la mirada de Sora decía algo así como "Si me desobedeces te knockeo y te mando inconsiente al continente server".

Una ensordecedora explosión lanzó al piso a todos los presentes, las luces comenzaron a parpadear y una de las vigas de soporte se vino abajo trayendo consigo cientos de escombros, uno de los cuales amenazó con caer sobre el laptop de Izzy, pero el chicó se lanzó de forma kamikaze para salvar su computadora personal, que más que un simple instrumento en ese momento era la única puerta de esperanza que tenían...

.-Esto no tardará en venirse abajo...¡dos viajes más, traigan a todos los digimons restantes!-dijo Izzy jadeando por el susto.

El único que no había movido un dedo y se había mantenido en total calma había sido T.K., obviamente todo este comportamiento estoico no era voluntario, de estar en sus 5 sentidos probablemente hubiese sido el primero en auxiliar a quien pudiese, pero él se encontraba tratando otros asuntos en esos momentos, se encontraba caminando calmadamente por un sendero interrumpido casualmente por algunos cúmulos de frágiles hojas de otoño, un túnel de árboles fijaba permanentemente la ruta a seguir y a pesar de que el paisaje helaba de solo verlo, él se mantenía bien abrigado con una harapienta bufanda azul que demostraba su largo con la cantidad de vueltas que le daba a su cuello. Todo el recorrido era monótono, el chico no se sentía desesperado por terminar de caminar y no sentía que la rutina le estuviese haciendo daño alguno en ese preciso momento.

"Me pregunto si estaré muriendo en estos instantes, o será este uno de esos sueños después de una pesadilla, sería ideal despertar hace un mes atrás y evitar todos los problemas que ocurrieron"

El chico llevaba sus manos bien acurrucadas en los bolsillos del largo abrigo que estaba usando, quizo arreglarse la bufanda, entonces sacó ambas manos y las observó detenidamente.

"Nunca voy a poder perdonarme por lo que hice, tuve que haberle detenido de otra forma..."

El chico quizo llorar, pero la calma de aquel monótono camino y el recuerdo de no volver a soltar lágrima alguna lo detuvo, se sentía preso de esa calma tan contradictoriamente desesperante, entonces un pequeño gesto rompió la monotonía de la escena, una hoja cayó pasivamente en el hombro del elegido el cual volteó la mirada para quitársela, pero al voltear sus ojos lograron divisar por entre los árboles lo que parecía ser un gran lago, por primera vez en ese largo tiempo de caminata sintió un control más pleno de sus acciones y se aventuró por entre los árboles para dar con un enorme lago color esmeralda, en las orillas de este flotaban débilmente una que otra quebradiza hoja y un sujeto estaba sentado dándole la espalda a T.K., al parecer contamplaba el lago también. El chico se acercó lentamente por el césped grasoso que rodeaba el lago y se paró a la derecha del sujeto.

-Disculpe...¿Qué es todo esto?-dijo un tanto avergonzado el chico.

-Sinceramente, no tengo ni la menor idea.-dijo en un tono pasivo el sujeto.

-Uhm...-expresó T.K. un tanto decepcionado.

Se quedó mirando al sujeto, era un hombre de unos 25 años o más a juzgar por su voz, vestía con unos pantalones y una camisa del blanco más llano, no usaba zapatos y tenía una larga cabellera anaranjada. Ambos miraron el lago durante unos minutos.

-¿Por qué no te sientas? se te cansaran las piernas-dijo amablemente el sujeto.

T.K. Hizo caso sin decir palabra alguna, más que por timidez, por no saber que decir a ciencia cierta. No pudo ver los ojos del sujeto, la forma de caer del cabello del tipo provocaba que estos nos se pudiesen ver de perfil. T.K. ordenó sus pensamientos, y priorizó sus dudas ante cualquier conversación banal.

-¿También estas perdido?-preguntó T.K. Luego de un rato de silencio.

-No, más bien estoy un poco solo.-respondiópasivo el joven.

-¿Tienes amigos o familia?

-Tengo un amigo, pero se perdió hace un tiempo y no logró llegar hasta aquí.

-¿Y por qué no te vas?-preguntó curioso T.K.

-Porque no tengo a donde ir, escogí un camino en el cual no puedes avanzar solo ¿Y tú como diste con este lugar?

-Yo...la verdad caminaba tan solo porque sí en el camino que esta a nuestras espaldas, volteé a mirar y divisé el lago, entonces quize venir a verlo.

-Es bueno tomar un descanso de vez en cuando, si caminas tan solo por llegar a algun lugar te pierdes lo mejor del viaje y si caminas por inercia no avanzas ni retrocedes; por eso es bueno hacer caso a todo lo que rodea un sendero. Que bueno que pudiste voltear,hacia mucho que no hablaba con alguien.

-El merito es de la pequeña hoja que me quebró la rutina de la caminata...

-Es importante tomar atención a las señales, son nuestro primer gramo de luz para caer en la cuenta de grandes sucesos, nada pasa solo porque sí.

-Quizá tu amigo no ha llegado por algún buen motivo, no te molestes con él si no llega.

-Jamás me molestaría con él, por nada del mundo, incluso si me abofetease, incluso si me mintiese, incluso si me engañase. Lo perdonaría una y otra vez, siempre y cuando el no cambiara su escencia tan única.

-Pero dime, no es eso ser demasiado complaciente con alguien.

-Para nada, los humanos estan hechos de errores, creer que son la perfección de la creación es otro de los errores llenos de soberbia de los que estan hechos, quien soy yo para quitarle la oportunidad de mejorar a quien reconoce su error.

-Yo le hice algo terrible a mi mejor amigo, tan terrible que no merezco ni siquiera la oportunidad de defenderme, tan terrible que nisiquiera puedo disculpame con él; no sabría que decirle, podría arrepentirme, pero eso significaría aceptar que no la hubiese salvado a ella...

-No tienes porque pensar en eso como algo terrible, sea lo que sea que le hayas hecho a tu amigo si te sientes así es porque probablemente en esos momentos no tenías más opciones, si me hablas de que alguien se salvo es que ese acto no fue del todo terrible, él te entenderá.

-No todos son como tú.

-¿Tú amigo es una buena persona?

-¡Es el ser más puro que he conocido en mi vida!-dijo T.K. lleno de orgullo.

-Entonces no se de que dudas, mejor preocúpate por llegar a tu destino sin perder detalle alguno de tu trayecto, no olvides todo lo que ves y camina con consiencia chico.

-Yo...lo haría pero no se a dónde me lleva ese camino.

-Pues, depende de a donde quieras ir, ¿Acaso no es la esperanza lo último que se pierde?

-La esperanza jamás se pierde...-dijo T.K. decidido.

-Veo que no estamos entendiendo, pero creo que se me acabó el tiempo aquí.

El hombre se puso de pie y observó más allá del lago esmeralda, una sonrisa se dibujó en su rostro y T.K. curioso por saber lo que miraba divisó a un pequeño niño rubio que se le hacía familiar, vestía de verde y usaba un extraño sombrero del mismo color con una gema de color índigo en el centro de este.

-Nos vemos, tengo que ir a encontrarme con mi pequeño amigo antes de que se pierda nuevamente-dijo el sujeto.

-Nos vemos...

El sujeto volteó a sonreir a T.K. y este por fin vió los ojos del sujeto, estaban llenos de vida, de un verde esperanza indescriptiblemente centellante, quizás de tanto mirar el lago aquel esmeralda se les había impregnado, que mirada más relajante... T.K. Sonrió.

-Angemon...

Dijo en un débil susurro el elegido de la esperanza mientras abría paulatinamente sus ojos, para encontarse de lleno con la imagen de un grupo de digimons desapareciendo frente una familiar laptop, entonces volteó y se notó firmemente sujeto por Kari, los ojos de la chica se mostraban con fuerza, el joven logró captar antes de llegar a sus ojos toda la escena que estaban filmando en esos momentos, entonces se puso de pie quitando su peso de los hombros de la chica y la miró con determinación.

-¿Ya hemos estado en peores no?-dijo sonriendo sinceramente el chico.

La felicidad que inundó el pecho de Kari en esos momentos era la viva prueba que incluso en las peores situaciones la amistad puede darte frescas olas de alegría. La chica solo atinó asentir con la cabeza, un escombró cayó cerca del lugar alertando a ambos de que los minutos estaban contados. Ambos se acercaron a Izzy quien sonrió al ver a T.K.

-¿Dónde esta mi hermano?-preguntaron a coro los chicos.

-Sora fue por Tai, en cuanto a Matt...no tengo idea de dónde se metió. Los digimons ya estan a salvo, asi que es tiempo de abandonar esta base ya, 12 digimons contra un ejercito de quien sabe cuantos digimons enjuiciados,¡5 minutos es una bendición que no podemos echar a la basura asi que quiero que pongan sus digivices frente a la pantalla ahora mismo!-dijo Izzy sacando su propio digivice.

-Entendido-dijo Joe entrando con Davis y Mimi cargando un gran saco de cuero.

-Cody, Joe, Davis,Mimi, T.K.,Kari ustedes iran primero, no podemos esperar más y en caso de que lo peor ocurra, al menos unos pocos tienen que poder llegar al continente server.

-No me iré sin Tai, lo esperaré sin moverme de aquí y nada de lo que digan me hará cambiar de opinión-dijo cruzandose de brazos Davis

-Superior Joe, cuide de Palmon por favor.-dijo Mimi dando a entender que seguiría al pelo en punta.

-¡Yo me quedo contigo Mimi!-dijo Palmon adoptando la misma pocisión que su compañera.

-Mimi, por favor, haz caso de lo que dice Izzy-suplicó Joe.

-¡No!

-No podemos irnos sin los que faltan-dijo Cody apoyando la moción de Davis y Mimi.

-¡NO ME VENGAN CON ESAS A ESTAS ALTURAS, ENTIENDAN QUE NO PODEMOS ARRIESGARNOS Y MADUREN DE UNA BUENA VEZ!¡ELLOS LLEGARAN PRONTO!-dijo Izzy encolerizado.

Dicho esto el informático presionó una tecla de su laptop y una luz se llevó a los elegidos, para sorpresa de Izzy Kari y T.K. seguían ahí. Kari se tanteó el cuerpo rápidamente comprendiendo lo que sucedía.

-¡Dejé los digivices en la habitación!-exclamó avergonzada.

-¡Vayan por ellos ya!-dijo Izzy exasperado por la cantidad de escombros que caían

Mientras en el campo de Batalla, Greymon y el resto de los digimons se las arreglaban a penas deteniendo a los primeros en llegar hasta donde ellos se encontraban, eran una serie de Meramon oscuros cuyas llamas iban derritiendo la nieve de paso, combatirlos directamente era un suicidio por lo cual habían logrado detener su pasó gracias a los chorros de agua de Shellmon, cada uno peleaba aguerridamente con lo que tenía que si bien no era mucho, era. Tai nuevamente se veía impotente, buscó y buscó por todo su vestuario y no encontró las benditas ayudas que los volverían entes útiles en esa guerra, Greymon detenía con su megaflama el avanze de unos insignificantes divermon...de pronto estos insignificantes renacuajos perdieron su color natural y un negro inestable les tiñó el cuerpo, comenzaron a erguirse poco a poco aumentando su tamaño y sus ojos cambiaron...eso no era una digievolución, fuese lo que fuese no era nada bueno para Greymon.

-¡GREYMON!¡ALEJATE DE AHI ESOS DIGIMON INTENTARAN ALGO EXTRAÑO!

Dicho y hecho, comenzaron a sujetarlo entre todos, tal cual Gulliver. Tai corrió hacia Greymon preso de sus impulsos, la nieve le quitaba velocidad y Greymon era cubierto poco a poco por esos esbirros;entonces el castaño recordó aquel medallón de acero entregado hacia unos minutos por Gennai, lo sacó de su bolsillo y sin saber darle otra utilidad lo arrojó con fuerza hacia los Divermon, antes de alejarse considerablemente de su dueño el medallón brilló y se transformó en una espada de filo rojo y mango de oro con el medallón del valor en su centro, la espada cayó clavandose frente al pie de Tai.

-¡Genial! No era un medallón inútil después de todo...

Dijo sonriendo el lider, la tomó y notó cuanto pesaba, Greymon comenzó a rugir intentando sacarse de encima a aquellos esbirros, Tai se enrabió, uno de los Divermon transformados mordió el cuello de Greymon haciendo que este diese un rugido de dolor insostenible que fué el límite de la paciencia y de la cordura de Tai...

Los Divermon cayeron envueltos en las llamas que se encargaron de cavar su tumba en la nieve, Greymon corrió a paso de dinosaurio hasta donde se encontraba Tai jadeando con los brazos temblando y la mirada perdida en la línea de fuego que aún vivía frente a él, era como si una motocicleta en llamas hubiese dejado su rastró ahí.

-¡Tai, eso fue sorprendente!¡Cómo lo hiciste!-preguntaba exaltado el digimon.

-No tengo...ni puta idea...-decía el castaño volviendo poco a poco en si mismo-me enrabié, agité esta cosa y ¡pum! Mega flama para Divermon.

No hubo tiempo para más explicaciones, una legión de Skull satamon voló por sobre la cabeza de ambos compañeros, muchos digimon ya se habían filtrado y estaban a punto de llegar a la base, frigimon a penas podía con la enorme cantidad de Meramon que lo atacaban, Cyberdramon estaba en el otro extremo del campo impidiendo que una tropa de Unimon, Andromon no podía pelear con todos los Skull Mamon y los que se le habían colado se encontraban dando trompazos a la nieve en busca de la base. Tai sacó su desgastado digivice el cual brillaba.

-¡GREYMON, DIGIEVOLUCION A METAL GREYMON!-

En un par de segundos Tai montado sobre metal greymon se encontraba lanzando mega flamas a diestra y siniestra derribando como podía a la abrazadora cantidad de Skullsatamon, mantenía el equilibrio como podía, pero incluso de haber sido un maestro de la cuerda floja no pudo haber precavido el desleal ataque por la espalda que uno de los despiadados sirvientes del diablo iba a propinarle. El líder escuchó un "Ohm" metálico que lo hizo voltear un tanto sorprendido, vió por segundos la espalda de Matt montado en Garurumon, el lobo aterrizó en la nieve para acompañar el cuerpo de un Skullsatamon que yacía inconsiente, el castaño observó la situación que sucedía a sus pies un tantoconfundido. El rubio de coleta llevaba en su brazo derecho un enorme escudo con el simbolo de la amistad en él y le sonreía al castaño.

-¡EY CABEZA DE ESCOBILLA, A QUE MOLA!-dijo Matt luciendo su escudo.

-¡YO TAMBIEN TENGO JUGUETE NUEVO, PERO VENGA, EL MIO MOLA MAS!-dijo con una sonrisa-¡YA QUE NO ME HICISTE CASO ANTES, PODRÍAS ENCARGATE DE AHÍ ABAJO POR FAVOR!

No era necesario pedirlo, el rubio atacó directamente a la nueva ola de Divermon que estaban llegando, si, era un suicidio, pero debía cuidar las espaldas, o en este caso los pies, de su amigo. Hacía unos segundos nada más había divisado al castaño haciendo lo que podía para espantar a aquellos horribles esqueletos y ahogo un grito cuando vió que le iban a atacar por la espalda, entonces sintió como su manga se quemaba y un enorme escudo de metal ardía en llamas azules que no le quemaban, si tenía un escudo a su cargo entonces su misión era proteger.

Tai en el cielo y Matt en la tierra, como en los viejos tiempos, Metal Greymon estaba herido en todo el cuerpo, el número de enemigos no hacía si no aumentar y los chicos aunque quisieran no podían volver, a Garurumon le dieron en una pata, pero más que un aullido no hubo, el valiente digimon se abrió paso en la masa deforme de Divermon y junto con Matt los fueron quemando uno a uno. De pronto Tai se quedó fijo en el horizonte, su manzana de Adán se marcó más que nunca, buscó a Matt con la mirada.

-¡Ey, músico de pacotilla...se viene el de verdad!-dijo serio el líder volviendo a blandir la espada.

Avanzando rápidamente venía Quimeramon lanzando rayos que destruían bosques y sobre este de brazos cruzados y mirada altiva el emperador digimon, o como lo había apodado Tai "El emo forrado en cuero". Gennai apareció montado en Cyberdramon bloqueando el paso de Tai y mandando a volar a los pocos Skull Satamon que quedaban en esa tropa, miró por sobre el hombro al castaño.

-Hasta aquí llega su labor elegidos, el siguiente paso es que se vayan al continente Server y protejan sus vidas, yo detendré al emperador digimon cuanto pueda y luego los alcanzaré...

-¡Pero Gennai...!-alegó el elegido.

-Dile a T.K. Y Kari que me esperen por favor, no será mucho, solo debo confirmar algo antes de partir.

-¡Ni de broma! ¡Olvídalo Gennai!¡Me quedaré aquí hasta qu...!

Gennai tocó a Metal Greymon y este volvió a ser Agumon dejándolo a él y su tamer a la merced del viento y la suerte, comenzaron a caer a gran altura Matt notó la caída y fue a su encuentro, pero no alcanzaría a llegar, Tai asumió que se partiría la espalda en la nieve y cerró los ojos tan fuerte como pudo un tirón en su abrigo hizo que los abriera nuevamente y se encontrara volando a ras del suelo en dirección a Matt.

-¡Tai podrías ayudarnos y subir, no tengo mucha fuerza y pesas bastante!-exclamó la voz de Sora.

Tai reaccionó de inmediato y tomando vuelo trepó por las plumas de Aquilamon, Sora y Yolei ayudaban a subir a Agumon, Aquilamon volaba directamente hacia Matt y el castaño extendió su mano, Matt entendió la señal y con una coordinación digna del circo del sol Garurumon dió un gran salto para transformarse en Gabumon y dejar a Matt en el aire, los brazos de ambos elegidos se encontraron y con el brazo restante el rubio impulsó a Gabumon sobre el lomo del gran halcón que les acababa de salvar.

-¡Así lo hacen los hombres!-exclamó Tai una vez que Matt estuvo en sobre Aquilamon.

La cara del elegido del valor y la del elegido de la amistad giraron en 180º, una después de la otra y la palma registrada de Sora Takenouchi les quedó grabada en la mejilla.

-¡Par de idiotas!¡¿Cuál es su apuro por morir?!A penas esto haya pasado conversaremos seriamente dúo de irresponsables, entiendan de una vez que no estamos jugando-reprendió más que molesta la pelirroja.

-Lo siento Sora...-dijeron a coro los elegidos sobandose las mejillas.

"Y así lo hacen las mujeres" pensó Yolei impresionada de la fuerza de la elegida original del amor.

-Gracias por acompañarnos Yolei, sin ti y Aquilamon este par de tontos estarían con la espalda rota en el suelo-dijo amablemente Sora.

-No...no hay de que-contestó nerviosa la elegida.

Aquilamon atravesaba el campo de batalla de vuelta a la base a una velocidad impresionante, de improviso Gennai aterrizó en Aquilamon y una enorme bola de fuego rozó las cabezas de los elegidos aterrizando en la nieve que cubría el metálico techo de la base polar, acto seguido Quimeramon avanzó más que rápido y llegó a la base polar antes que Aquilamon, incrustó sus brazos en la base y sin piedad alguna por la estructura arrancó el techo mandándolo a volar a la zona donde ahora peleaban parejamente Stingmon y Cyberdramon. La base era bastante grande, pero la parte que quedó más expuesta fue la sala central, Gennai saltó sin avisar si quiera y entró rápida y agilmente a los interiores de la base, algo notoriamente más simple ahora que esta no tenía techo. El monstruo se disponía a arrasar definitivamente con la base y comenzó a cargar un ataque, Izzy tomó firme su digivice y Tentomon se pocisionó frente a él, que más daba si no le podían hacer peso a semejante monstruosidad ¡No podían hacer nada mejor!, pero Gennai se avalanzó sobre Quimeramon y extendiendo su brazo lo tocó produciendo un chillido de agonía antes escuchado, silvó ocupando ambas manos y Cyberdramon a se movió a la velocidad de la luz aturdiendo de un golpe a Quimeramon, Ichijouji se desvaneció por unos segundos para luego recobrar la compostura con un gruñido, Cyberdramon alejó tanto como pudo a la Quimera, Gennai desapareció moviéndose como un rayo por los interiores de la base.

Yolei volteó a ver a Quimeramon y se econtró de lleno con la mirada perdida de Ken, se cortó en seco y redirigió su vista a la pantalla brillante de la laptop de Izzy, el emperador enrabiado hizo un gesto de fuerza sobre humana y con el rostro rojo de ira gritó poniendo se pie a Quimeramon, el cual comenzó a apretar con sus brazos de Devimon a Cyberdramon.

Rápidamente Aquilamon voló dirigiéndose hacia Izzy, los elegidos que lo montaban sacaron sus digivices alzándolos

-¡Tai, espera, T.K. Y Kari aún no...!

Tanto el informático como los jinetes de Aquilamon desaparecieron envueltos en la luz del viaje digital. El emperador impotente y rabioso gritó al cielo azotando una y otra vez a Cyberdramon, luego lo lanzó a una manada de malignos Centarumon que como locos comenzaron a aplastarlo...

En la habitación donde antes había reposado T.K., él y Kari buscaban desesperados sus digivices, habían sentido el estruendo ocasionado por Quimeramon y habían volteado la habitación entera.

-No aparecen por ninguna parte, tenemos que buscar en otro lugar Kari...-dijo T.K. Tan calmado como podía estar en una situación así.

Los chicos salieron al pasillo y se encontraron de golpe con Gennai quién los detuvo sosteniendo los hombros de ambos chicos, ellos un tanto confundidos le miraron tan solo para confundirse más cuando este sacó los digivices de ambos de su bolsillo.

-Perdón por no avisarles antes, pero tenía que cerciorar que estuviesen aquí hasta que les diese mi misión...

-¿Su misión?-interrogó Kari sin entender nada.

-Tomen sus digivices y refugiense en el continente server, llévense consigo mi misión en este mundo...-dijo Gennai intentando ser más claro.

El joven Gennai apretó las manos de ambos elegidos dándoles sus digivices, una fuerte explosión a las espaldas de los chicos los hizo entrar en pánico e intentar huir, pero la mirada pasiva de Gennai los tenía prisioneros, entonces con un suspiro profundo Gennai extendió sus manos; frente a los ojos confundidos de ambos chicos se materializaron el anillo mágico de Gatomon y la daga de plata que había dado muerte a Angemon.

-He aquí el principio de uno y el fin de otro, mi misión es hacer que este mundo sea feliz, si ustedes no son felices, este mundo tampoco lo es elegidos...

Tomó el anillo y se golpeó fuertemente el pectoral derecho, luego tomó la daga de plata y la apuntó hacia si mismo, ambos chicos comprendieron lo que venía e intentaron detener a Gennai, pero fue tarde, firmemente había clavado la daga en su corazón...el viento se llevó uno a uno los pixeles del cuerpo de Gennai, el tan solo sonreía...

-Hasta siempre, mis pequeños niños elegidos.

Los chicos estaban sin habla, no entendían una palabra de lo dicho por Gennai, solo entendían que estaba muriendo, el fondo enmudeció...del último pixel de Gennai un resplandor los cegó y flotando ante ellos dos digihuevos hacían acto de presencia. El de Kari estaba rodeado por el anillo mágico, el de T.K. era rodeado por un anillo de plata liso, no entendían nada...una explosión los sacó del transe y tras ellos un grupo de Airdramon hacían trizas el pasillo. Kari, más rápida que T.K. tomó firmemente la mano del chico con su brazo dañado, Quimeramon estaba a punto de entrar a escena de nuevo, ambos chicos corrieron ensordecidos por las explosiones y entorpecidos por las ahora ruinas de la base polar, Ken adivinó las intenciones de los elegidos, sujetando contra su pecho los digihuevos ambos chicos alzaron sus digivices y en un salto desesperado desaparecieron frente a la pantalla de la computadora de Izzy la cual segundos después explotó de un electroshock.

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Cuando Kari abrió los ojos se encontró con los fuertes brazos de su hermano rodeándola y miró a sus compañeros suspirar tranquilos, a su lado se encontraba T.K. intentando ponerse de pie con ayuda de Matt ¿Lo habían logrado?

-¿Estamos en el continente server?-preguntó Kari sin atreverse a mirar al exterior.

-No Kari...-dijo T.K. ya de pie-Estamos en el mundo real.

-¿Qué?-dijo la chica separándose de su hermano y mirando a su alrededor.

Efectivamente estaban en lo que parecía ser la sala de computación que ocupaban en primaria, la chica miró incrédula.

-Imposible, ¿Dónde estan todos los digimon que trasladamos?-preguntaba insistente la castaña.

-No lo sé-dijo cabizbajo Tai.

De pronto un fuerte golpe en la madera alertó a todos, Izzy se sujetaba la cabeza y Tentomon lo miraba preocupado, el chico estaba tiritando frente a una de las computadoras de la sala.

-¿Qué pasó Izzy?-preguntó temeroso Tai.

-Nos engañaron Tai...ellos destrozaron la puerta...-dijo Izzy con la voz quebrada.

-¿Lo dices por tu laptop? Tranquilo Izzy, no son tan caras como antes...-dijo Davis despreocupado.

-No Davis, ellos destrozaron la puerta...acabamos de abandonar el digimundo para siempre...

-¡¿QUE?!-exclamaron todos los presentes al unísono.

-Acaban de cortar el nexo entre el mundo real y el digimundo, nos engañaron, ellos sabían de nuestro plan y lo usaron en nuestra contra, acabamos de perder esta guerra de la forma más estúpida posible...

Izzy dejó caer su cabeza en el teclado y la lluvia cesó, egoista dejó aquel momento en silencio.