Hola.

Acá les traigo un capitulo nuevo.

Espero que les agrade.


11.- Confesiones de un diario.

HARUKA PVO

Cerré de golpe el pequeño diario, sin saber si la razón era el escalofrió que había provocado en mi el leer semejante confesión, o si fue la repentina presencia de Darien en el habitación.

— ¿Está todo bien?—Preguntó suspicaz— De un segundo a otro perdiste todo el color de tu rostro—Me aseguro acercándose a mí.

Y yo, por primera vez en mi vida, me sentí paralizada por los nervios….

—Haruka ¿estás bien?—Volvió a preguntar logrando hacer que yo reaccionara

—He… si… si, es solo que no te mire entrar…

— ¿Qué es lo que lees?—Pregunto acercándose más.

—Mm… iré a buscar a Michiru—Informe evadiendo su pregunta y saliendo de esa habitación en tiempo record.

Me sentía nerviosa. ¡No lo podía creer! Ciertamente lo había sospechado. En el pasado una parte de mi lo creyó posible, la misma parte de mi que se oponía rotundamente a la cercanía del imbécil de Kuo.

¿Pero esto?... leerlo de puño y letra de mi gatita… confirmarlo… ¡Maldición!

Necesitaba seguir leyendo. Necesitaba llegar a la página del diario donde seguramente mi gatita reconocía que ese amor no era posible. Donde desechaba ese absurdo sentimiento que creyó sentir por aquella estrella.

Necesitaba llegar a la página donde reafirmaba su amor por el príncipe de la tierra. Donde reafirmaba sus deseos por fundar Tokio de Cristal.

Necesitaba que me devolviera la seguridad de que todas nuestras luchas y sacrificios habían logrado su objetivo… hacerla feliz, asegurar su futuro.


REY PVO

Desperté extrañamente tranquila. Trate de ubicar el lugar donde me encontraba y de inmediato recordé los sucesos del día anterior.

Me puse de pie y salí de la habitación encontrándome de inmediato a Lita — ¡lo conseguimos!—Afirmo ella con una radiante sonrisa.

Yo también sonreí. No pude evitarlo.

—Sí, lo conseguimos—Reafirme sus palabras.

— ¡Me siento genial!—Dijo Mina llegando a nosotras por la espalda y colgándose de nuestros brazos. —El haber librado a Serena de las garras de sus padre me ha abierto el apetito.

— ¡Mina! No digas eso—La reprendió Lita de inmediato —Quizás sus razones sean equivocadas, pero no tenemos derecho a juzgarlos. Serena no querría escucharte hablar así de sus padres.

—Está bien… lo siento, tienes razón —Concedió aun con la sonrisa en sus labios.

¿Qué… que debo hacer?—Llego a nosotros la preocupada y llorosa voz de Amy.

Volteamos a vernos unas a otras y caminamos en dirección a ella.

Entramos a la sala y de inmediato la voz de un hombre llego a nuestros oídos: —Como les hemos venido informando desde que todo esto comenzó, aun se desconoce el paradero de Serena Tsukino, o Serena Chiva, como actualmente seria conocida.

Las investigaciones hasta ahora realizadas no han dado ningún resultado. Aun se desconoce del todo la forma en que los perpetradores lograron llevarse el inconsciente cuerpo de la joven sin que ninguna autoridad en el hospital pudiera percatarse.

Fuentes cercanas a la investigación afirman que debido a las declaraciones hechas por los padres de la desaparecida, se ha iniciado la casería de sospechosos con el arresto de la Dra. Mizuno, quien es madre de una de las supuestas involucradas.

Las autoridades han informado que este no será el único arresto, pues se espera que en el trascurso de unas horas se puedan localizar al grupo de amigas y presuntas responsables de esta desaparición.

Los padres de la victima por su parte, piden a los responsables, entre los que figura el esposo de la afectada, que les permitan despedirse de su hija y darle la cristiana sepultura que merece.

Entre otras noticias….

En televisor fue apagado. Yo no fui capaz de proferir sonido alguno. ¿Cómo diablos no habíamos pensado en eso?

Estúpidamente habíamos creído que nos buscarían y no nos encontrarían. Jamás pensamos en nuestras familias, y en las repercusiones que nuestra osadía podría general.

No es que me arrepintiera por lo que habíamos hecho. ¡Jamás! La seguridad de Serena está por encima de todo.

Siempre lo hemos sabido. Siempre lo hemos aceptado, pero eso no implica que no nos afecte el daño que causamos a otros al cumplir nuestra misión.

Debimos haberlo considerado.


AMY PVO.

—Lo lamento Amy, nadie pensó que esto pudiera suceder. —Me dijo Michiru con voz consoladora

— ¿Qué… que debo hacer?—volví a preguntar.

Me sentía inútil. Me sentía entre la espada y la pared. No quería apartarme de Serena. No quería dejar a las chicas y a Darien. ¡Pero tampoco quería abandonar a mi madre en esa situación!

Sabía perfectamente que si salía de esa casa, si trataba de llegar a mi madre, seguramente me arrestarían y las cosas se complicarían aun más.

—Debes elegir— la voz de Darien sonó dura, y en ese momento lo odie por ponerme en ese predicamento —Lamento lo de tu madre, pero debes recordar que no tienen pruebas contra ella. No le pasara nada. En cambio, si damos marcha atrás, si permitimos que nos encuentren…

Detuvo sus palabras. Lo comprendí perfectamente. Si nos encontraban, no solo podríamos ir a prisión, sino que los padres de Serena seguirían con lo planeado… la matarían creyendo que esa solución seria la mejor para todos.

No podía permitirlo. Antes que nada, yo era una sailors y aun cuando me dolía aceptarlo, mi deber hacia mi princesa era primero.

Mientras Serena no despertara, lo demás… no debía importarnos.

Pero dolía…


MICHIRU PVO.

Nuestra euforia había durado poco. La actual cacería que las autoridades y los medios de comunicación habían emprendido, nos tenía preocupados.

Estábamos seguras de haber cubierto nuestro rastro. Nadie debía encontrarnos. Sin embargo, algo en mi interior me decía que las cosas se podían poner mucho peor.


LITA PVO

Horas más tarde

Me apenaba ver a Amy en aquel estado, pero era de esperarse que se preocupara por su mama. Sin duda era un martirio no poder llamarla, no poder explicarle.

La pobre de mi amiga se la había querido pasar todo el día frente al televisión, consultando el noticiero para ver si hablaban un poco más de la situación legal de la Dra., Mizuno.

Estaba por pedirle que apagara el aparato y me acompañara a caminar alrededor de la casa, para poder tomar un poco de aire. Sin embargo, cuando estaba por abrir la boca, ella volvió a cambiar de canal y la imagen de su madre capto la atención de ambas.

¿Desea mandarle algún mensaje a su hija?—preguntaba el reportero a la Dra. quien aparentemente acababa de ser liberada.

Si—Anuncio la mujer para después ver directo a la cámara. —Amy, donde quiera que te encuentres quiero que sepas que lo comprendo. Sé que tú, Darien, y el resto de las chicas aman demasiado a Serena. Y se bien que Serena haría lo mismo por cualquiera de ustedes. No te culpo por nada. No te reprocho nada. Solo te pido que te cuides… Te amo mi pequeña búho.

Dulces palabras—Afirmo el reportero— ¿Algo que quiera decirles a los padres de Serena?

Fue notorio como los rasgos de la mujer se endurecieron brevemente —Quisiera pedirles que respetaran lo que mi hija y el resto están tratando de hacer. Ellos quieren salvar la vida de Serena, darle más tiempo. Ni su esposo, ni sus amigas perderán jamás la esperanza de verla despertar, de eso estoy segura. Lo que han hecho ha sido solo un acto desesperado por salvar la vida de una persona a la que aman.

Serena aun tiene posibilidades de recuperarse. Y yo se que el amor de su esposo y sus amigas la traerán de regreso. Creo que los señores Tsukino deberían estar agradecidos por presenciar la calidad de amor que ese grupo de jóvenes siente por su hija. Quisiera que respondiera una pregunta. ¿Acaso Serena no habría hecho lo mismo?

La imagen del televisor mostro a la Dra. Mizuno alejándose, mientras que el reportero daba su propio repaso de las recientes declaraciones.

Amy respiro profundamente al tiempo que apagaba el televisor

— ¿Te sientes más tranquila? Pregunte acercándome.

—Si—Respondió ella—Me alegra saber que mi madre quedo libre. Pero me tranquiliza aun mas saber que ella comprendo porque lo he hecho. —Aseguro con una tierna sonrisa.


MINA PVO.

El día transcurrió tranquilo y las horas pasaron una tras otra sin mayor inconveniente.

Nos habíamos dividido los deberes de la casa. Aun ignorábamos cuanto tiempo estaríamos ahí. Pero supongo que trataríamos de hacerlo ameno.

Haruka nos había recomendado (o más bien advertido) que no debíamos decirle a nadie el lugar donde estaríamos. Ante los ojos del mundo, tanto Darien, como cada una de nosotras, simplemente habríamos desaparecido.

A mí, en lo personal no me afectaba, eran como unas vacaciones todo pagadas en una casa de campo.

Cierto, nuestra prioridad era Serena, estábamos ahí por ella, no por vacaciones, pero yo igual trataba de darle un giro más alegre a fin de no terminar deprimida.

Sin embargo no podía evitar pensar que no todas las chicas se sentían tan "tranquilas" como yo lo estaba. A fin de cuentas Amy ya se había visto afectada y sin duda el mundo de las carreras pronto echaría de menos a Haruka, tanto como el de la música a Michiru.

Ambas habían ya cancelado todas sus carreras y presentaciones respectivamente desde el accidente. Jamás las había escuchado quejarse. Por el contrario, las outers siempre han sido las más entregadas a su misión como Sailors y yo, en ocasiones, he llegado a envidiar su determinación.

Si tan solo pudiéramos regresar el tiempo y evitar que aquello pasara…


HARUKA PVO

Las horas habían pasado sin mayor problema, salvo por el hecho de que no me habían permitido ni un momento a solas desde esta mañana, mientras que yo me sentía sumamente desesperada por retomar mi lectura.´

La cena recién había terminado y fue justo en ese momento que yo vi mi oportunidad perfecta para escapar de la presencia de todos. Salí de la casa y me encamine al pequeño muelle que se encontraba a las orillas del lago. El nerviosismo que se había instalado en mí desde esa mañana, no disminuía. Llegue al muelle y camine en círculos sobre él durante un par de minutos.

¿Y si en las páginas de ese diario no existía una retractación?

¿Y si el amor de mi gatita por ese imbécil fue creciendo?

¿Y si ella aun lo ama?

Detuve mis pasos y abrí nuevamente su diario, encontrando casi de inmediato la página exacta.

Comencé a leer la línea que me había causado tantas inquietudes:

Si, lo amo, he de reconocerlo ante ti, mi fiel confidente, ¡Lo amo! Y me siento culpable por eso.

¡Maldita culpa me está consumiendo!

¿Cómo hago para no rendirme ante su presencia?

¿Cómo hago para evitar que mis ojos revelen lo que siente mi alma?

¿Cómo logro mantener calladas las frases de amor que se agolpan en mi pecho?

¡¿Cómo hago para no amarlo? Si actualmente el es mi mayor anhelo.

¿Cómo logro ignorarlo, si lo único que hago es pensar en él?

¿Cómo consigo seguir con la farsa de la ingenua amiga?

¿Cómo evito que mis labios pronuncien su nombre sin permiso?

¿Cómo sacarlo de mis sueños?

¿Cómo no amarlo? Cuando su amor me ha liberado del más oscuro aislamiento, de la soledad, la desesperanza, la tristeza y el abandono…

¿Cómo no amarlo querido diario?

¡¿Cómo?

— ¡Maldita sea!—Estalle sin poder evitarlo, no en contra de mi gatita, sino de mi misma.

Esto es lo que me pasa por andar metiéndome en lo que no me importa.

¿Quién diablos me mando a leer el diario de mi princesa?

—¡Maldito Seiya Kuo! Ojala pudiera tenerte enfrente en estos momentos— Le hable al cielo que empezaba a oscurecerse.


SETSUNA PVO.

La noche había llegado, y yo, internamente, agradecí ese hecho.

Desde que habíamos decidido raptar a nuestra princesa, me había sentido inmersa en un agitado mar de emociones: nerviosismo antes de hacerlo, alegría después de lograrlo y una clara angustia tras contemplar las primeras consecuencias de nuestros actos.

No, no me arrepentía. Mi princesa era mi prioridad. Sin embargo, al ver la angustia que Amy había padecido al contemplar la situación de su madre, no pude evitar sentir empatía.

Por mi parte, me alegraba que la noche hubiera llegado. Ansiaba recostarme y dormir un poco. El tener a Serena bajo nuestro cuidado me daba un mayor grado de seguridad y esperanza. Ella despertaría. Estaba segura de eso. Sin embargo, la pregunta volvía a ser la misma… ¿Cuándo?


DARIEN PVO

Ya habíamos pasado una semana en ese lugar. Y poco a poco todas parecíamos habernos acostumbrado a la rutina.

Yo, por mi parte, a lo único que no podía acostumbrarme en lo absoluto era a seguir viendo a Serena en ese estado. ¿Por qué diablos no despertaba?

Su aspecto había mejorado notablemente, tenía mejor color, su cabello había crecido otro poco, sin embargo su delgadez comenzaba a preocuparme cada día más. ¿Por cuánto tiempo podía mantenerse tan solo con intravenosas?

Había días en que despertaba optimista, como si estúpidamente pensara que mis mejores deseos y anhelos bastaran para hacerla despertar.

Sin embargo, también había días en que me sentía molesto y desesperado. En que estuve a punto de tomarla por los hombros y gritarle que despertara de una vez por todas.

¿Cuánto tiempo más Serena? ¿Cuánto tiempo más necesitas para volver a mi lado?

Una fugaz ráfaga de furia llego a mí al pensar en eso, y con un manotazo tire todo lo que había sobre el buro de mi habitación.

Rápidamente me reprendí a mi mismo por mi estúpido e innecesario arranque.

Comencé a recoger todo, y una bolsa de papel aparentemente llena y sujeta por un par de cintas capto mi atención. La recordé de inmediato. Andrew me la había dado el mismo día en que trajimos a Serena hasta acá. En ese momento no le había puesto atención a sus palabras, solo recuerdo que dijo algo sobre un amigo en la oficina de correos.

Tome el paquete en mis manos, lo desenvolví abriendo la bolsa y sacando su contenido.

No lo podía creer. Allí, frente a mí, se encontraban las cartas que Serena me había escrito tras mi partida a Estados Unidos. Todas tenían un sello rojo que decía "Destinatario no localizado. Devolver al remitente"

Las tome aun sin terminar de asimilar ese pequeño milagro, y las acomode conforme a la fecha del sello postal. Estaba por abrir la primera cuando la puerta de la habitación se abrió.

—Darien, la cena esta…. —Haruka se quedo viendo el gran volumen de cartas aun sin abrir que tenía en las manos.

— ¿Puedes creerlo? Son las cartas de Serena. Las que me envió cuando estaba en Estados Unidos. —Le explique rápidamente sin poder disimular mi sonrisa— Las regresaron, pero Andrew se las pidió a un amigo suyo de la oficina postal para poder dármelas a mí.

—Serena me hablo de estas cartas poco antes de la boda. Recuerdo que se veía triste y dijo que lamentaba el que yo jamás las hubiera leído. Dijo que en estas cartas me revelaba algo que no tenía el valor de decirme a la cara. Jamás quiso decirme que, a pesar de mi insistencia, solo aseguro que ya no tenía importancia. —Le explique brevemente.

— ¿Puedes creerlo? Jamás creí poder tenerlas entre las manos… es como tener una diario de su vida en aquellos días.

Si, esas cartas era como un diario que Serena había escrito para mí, y yo estaba ansioso por comenzar a leerlas.


HARUKA PVO

Tuve deseos de abalanzarme sobre él y arrebatarle esas cartas. ¿Y si en ellas se develaba la verdad que yo recientemente había conocido?

¿Habría sido Serena capaz de confesarle a Darien el amor que llego a sentir por Seiya?

Por alguna razón rogaba internamente que no fuera así. El no debía saberlo.

Y yo, en ese justo momento sentí la inmensa necesidad de seguir leyendo el diario de mi gatita, quizás sus páginas podrían relatarme algo de lo que contenían aquellas cartas, que Darien estaba dispuesto a leer.

El me sonrió esperando mi confirmación de aquel pequeño milagro. — ¿Puedes creerlo?— volvió a preguntar

—Quizás no deberías leerlas, podrías lamentarte de lo que encuentres ahí —Vi los rasgos de su rostro ensombrecerse.

¡Maldición! ¿Acaso dije eso en voz alta?

— ¿A qué te refieres?—pregunto mostrándose intranquilo por mis palabras

¡Maldita sea! Si lo había dicho en voz alta.

¿Y ahora como lo arreglaba?

Por primera vez en mi vida hice lo que jamás creí posible… me di a la fuga sin mirar atrás.

¡Soy una estúpida!— Me repetí una y otra vez buscando refugio en el desván de la casa.

Debía evitar a Darien a toda costa, por lo menos hasta que no tuviera una respuesta para darle al significado de mis palabras.

Debía terminar de leer el diario de mi gatita. Debía saber qué es lo que ella había puesto en aquellas cartas que Darien estaba por leer.

¡Maldita sea! Y yo que me había hecho el firme propósito de no seguir leyendo después de la confesión que en esas páginas había encontrado.

¡Esto me pasa por andarme metiendo en lo que no me importa!

Saque el diario de mi chaqueta. Me sentía nerviosa. Algo en mi interior me decía que lo que estaba por leer no sería de mi agrado.

Abrí el pequeño cuaderno y busque la página siguiente a la última que había leído:

Querido diario:

¡Estoy tan alterada! Siento ganas de gritar, de golpearme a mi misma por ser tan estúpida.

Creo que aun estoy más que impresionada

¿Quién iba a imaginar que un tranquilo vuelo nocturno sobre la ciudad se convertiría en una pesadilla?

¡Maldición!

Siempre supe que Seiya era especial… ¿pero esto?

No lo juzgo. No tengo derecho cuando yo misma he guardado un secreto igual de grande.

Es solo que… estoy confundida.

No quiero que esta revelación lo separe de mi lado.

No quiero perderlo.

No soportaría perderlo a él también…

Tengo miedo de lo que será de mí si él se aleja.

Tengo miedo de volver a esa angustia y a la soledad de la que él logro rescatarme.

Tengo miedo de que mis días vuelvan a ser lo que eran antes de que Seiya ganara mi cariño.

Tengo miedo de verme inmersa de nuevo en el abandono.

No podría soportarlo.

No quiero perderlo.

Lo necesito a mi lado…

Por favor…por favor…

Que él también me necesite…


XXX-XXX-XXX-XXX-XXX

Hola de nuevo.

¿Qué les pareció?

Por favor, dejen sus comentarios.

A continuación respondo a los Reviews del capitulo anterior:

analang.- Hola. Gracias por el comentario. Me alegra mucho que te gusten mis historias. Como vez, trate de no tardar tanto en actualizar. Cuídate y nos leemos en el siguiente.

Serena Princesita Hale.- Hola. La verdad si pensé en eso de "despejar" las dudas sobre algunas de las chicas. Pero como ya ves, me gusta complicarme la vida. ¿La pluma de transformación? Uff, una verdadera reliquia. Ya no recordaba su existencia. jajá

diana200.-Hola. Gracias por el comentario. Pues debo decirte que la aparición de Seiya será inevitable. Aun no sé cómo. Aun no sé cuándo. Mi maquiavélica mente está trabajando en eso. Pero de que Seiya regresa. Si, regresa.

peluches0901 .- Hola. Como ves, acá estoy tratando de no tardar tanto con la actualización. Sé que los capítulos no son tan largos, pero los publico así, para no seguir tardando en actualizar. Mil gracias por seguir mis historias. Besos y cuidate.

PRINCESSNERAK.- Hola. Antes que nada ¡por favor no te mueras! Mira que acá te traje otra capitulo a tiempo record. Gracias por tu comentario y por seguir esta historia. Hare lo posible por no tardar tanto con las actualizaciones. Cuidate.