10ª Razón:… Porque... un momento… ¿Odiarla yo?.. ¿Pero como podría odiar yo a mi madrina de bodas?... Por supuesto que no!!
¿A qué sabe una lágrima? ¿Al dolor?, ¿al sufrimiento?... mientras la enésima lágrima que mis ojos han derramado corre por mi mejilla, me pregunto que es lo que tiene una lágrima para provocar en mi tanto desconsuelo, tanta angustia. Cada día que pasa, desde hace ya dos meses me he sentado junto a ese ventanal a derramar cientos de gotas de amargura, miro en mi reflejo y a veces con suerte encuentro un atisbo de la felicidad que pude haber sentido un día, y mientras recuerdo cada inútil momento en el que ambos estuvimos juntos, me pregunto incansable si algún día él regresará.
—¿Qué puedo hacer para que dejes de llorar por él?—preguntó la voz de un chico detrás de ella.
Inmediatamente, sin siquiera limpiar las evidencias de su dolor, la chica se levantó, tomó sus cosas y caminó apresurada hacia la salida de la biblioteca.
Ron la siguió y esperó hasta que ambos estuvieran fuera del lugar para llamarla:
—¡Hermione!—Gritó el pelirrojo, esta vez no la dejaría escabullirse, inútilmente había intentado por semanas acercarse a ella para reparar los pequeños pedazos que quedaban de su rota amistad. Pero todo era en vano, la castaña, obstinada y dispuesta a no volver a estar ni lejanamente cerca de Ron, había hecho todo cuanto pudo para no volver a cruzar ni la mirada con el pelirrojo.
—¡Hermione!—Le oyó gritar por segunda ocasión, estaba cansada de huirle y lo extrañaba tanto…Si tan sólo ese fatídico día nunca hubiera existido, si aquello nunca hubiera pasado, deseaba tanto que ambos volvieran a ser amigos y sólo eso… amigos nada más…
Estaba por alcanzarla, pero antes de que intentase detenerla, ella paró de caminar, se dio la vuelta y estática esperó hasta que él llegase frente a ella.
—Por favor, perdóname—Dijo sin rodeos y con toda la sinceridad con la que se puede decir algo, mirándola a los ojos suplicante y arrepentido—En verdad lamento todo lo que sucedió ese día, yo…no quise, bueno…
—Ese día, Ronald Wesley, no sucedió nada en absoluto entre tú y yo… nosotros nunca…—Comenzó Hermione lo más impersonal que pudo
—Si, si… lo sé, Hermione, tu y yo nunca nos besamos, pero no digas que no sucedió nada, ese día yo me comporte como un imbécil, intenté besarte, y destruí por completo nuestra amistad—Interrumpió el chico desesperado—Sólo quisiera que todo volviera a ser como hasta antes de ese día.
Hermione no pudo evitar sonreír, "Siempre tan directo, dice las cosas sin pensar"...se dijo para si misma, había extrañado tanto esa elocuencia suya…
Su sonrisa le hizo reafirmar la ya casi nula esperanza de que todo se arreglaría.
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Los había estado observando desde lejos desde que llegó al castillo, había seguido a Hermione hasta el momento en que se topó con Ron, la había visto llorar frente a ese ventanal y también se había sorprendido al notar su reacción al advertir a Ron cerca de ella, como lo esquivó y como se detuvo para escucharle… no alcanzaba a escuchar lo que el pelirrojo decía, pero no podía evitar que le hirviera la sangre al ver la manera en la que estaba reaccionando Hermione, le ponía tan celoso la forma en la que ella le sonreía a Ron. "¡Diablos!... es que cualquiera que los viera pensaría que es la típica pelea de novios, donde el chico le ruega a su chica que le perdone por la estupidez del otro día"… ese tipo de pensamientos invadían la mente de Potter, alternados por la incansable pregunta que le estaba partiendo la cabeza en dos ¿Qué había sucedido mientras él se fue?
—¿Potter?—Escuchó una voz a sus espaldas y se giró de inmediato para ver quien era, había pasado tantos días en alerta permanente, que sacar su varita no fue más que un instinto para él, aunque para el chico frente a él fue mucho más que eso. Cualquiera hubiera salido corriendo con el aspecto que Harry tenía en ese momento.
—¿Que..que rayos haces…?—Contestó Malfoy mucho más pálido de lo normal, sin dejar de mirar aprensivamente hacia la varita del ojiverde.
Divertido con la expresión de Draco, y confiado en que ya nada podía sucederle después de lo que había logrado, Harry bajo la varita y saludó cortésmente.
—Ah!... Hola Malfoy.
—¿Él…esta…?...—Preguntó el chico asimilando la razón del regreso de Harry a Hogwarts.
—¿Muerto?—Completó Potter— Sí… o algo así…En realidad en estos momentos Voldemort esta en un estado mucho peor que simplemente eso…
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—¿Sólo amigos, cierto?—Preguntó Ron después de que Hermione accediera a perdonarle y ambos se dieran un abrazo de reconciliación.
—Sï, sólo eso—Contestó la chica sonriente.
—Bueno, no cabe duda de que Harry tiene mucha suerte—Dijo resignado el pelirrojo, aunque visiblemente feliz.
—¡Ron!... ¡Hermione!—Un chico apareció de la esquina de un pasillo llamándoles emocionado—¿No lo han escuchado?...Dicen que Harry ha regresado, un chico de Ravenclaw lo ha visto pasar frente al despacho de McGonagall… y El Profeta dice que Quien-Ustedes-Saben ha muerto… todo ha terminado…Harry lo logró!!...
Neville tenía una enorme sonrisa y hablaba tan rápido que apenas se entendía lo que decía, pero no necesito repetirlo, por que antes de que hubiera terminado, Granger y Wesley salieron apresuradamente en busca de su casi-novio y amigo respectivamente....
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Lo encontré tumbado en una banca del jardín más alejado del castillo, no se ni cómo lo reconocí, estaba tan distinto a la última vez que lo ví… ya no parecía el distraído chico de diecisiete años que yo creía conocer, me daba la impresión de que habían transcurrido poco más de cinco años desde que él se había ido.
Sus rasgos se habían endurecido, y aunque su complexión era la misma, en sus hermosos ojos verdes había algo diferente. A pesar de todo esto, me estremecí igual que aquella noche donde nos besamos al sentir su mirada sobre mí, y resurgió en mí esa desesperante necesidad de abrazarle y besarle, y sentir que sólo me pertenecía a mí.
Harry la miró acercarse lentamente, y aunque le dio gusto comprobar que aun se estremecía con su sola mirada, también descubrió con temor que ella lo miraba intrigada, sabía que él había cambiado, ojala también supiera que sus sentimientos hacia ella seguían intactos… incluso si ella ya no lo amaba.
Se levantó cuando vio que Hermione ya había llegado hasta donde él se encontraba, estaba tan hermosa como siempre, y por un momento se permitió perderse en sus exquisitos rasgos y su cabello alborotado.
Intente acariciarle la mejilla, con la única intención de demostrarme a mi misma que lo que estaba viviendo era real, pero fue sólo eso, un intento, pues él se alejo de mí dándome la espalda y destrozándome el corazón, y provocando que mil cuchillas me atravesaran el alma. Mientras mi mano volvía a su sitio mi garganta se cerró, y sin aviso previo, mis lágrimas comenzaron a brotar con fuerzas renovadas.
Aunque Potter deseaba tanto como ella volver a sentirle, no sería más que torturarse a si mismo si ella ya no le quería como él a ella…Por que tal vez ya lo había olvidado, y tal vez ella y Ron habían iniciado algo…Sus sollozos lo devolvieron a la realidad y cuando se giró la descubrió sentada en la banca donde él había estado, lloraba lo más silenciosa que podía…
—No… por favor no llores—susurró Harry sentándose a mi lado, limpiando con sus manos mis lágrimas en un desesperado intento por detenerlas. Tal vez era simplemente que se sentía culpable o tal vez…tal vez…
—Hermione… escucha…yo tenía que irme, ambos sabemos que era mi deber, y era algo que sólo podía hacer yo solo…tal vez no fue demasiado tiempo, pero te extrañe mucho y mi único motivo para regresar aquí, vivo, fuiste tu…a pesar de que he cambiado, yo…sigo sintiendo lo mismo por ti… pero esta bien si tu no sientes lo mismo por ti… quiero que sepas que respetaré la desición que tomes …y si haz iniciado otra relación, no te preocupes…
Un segundo, esperen un segundo… ¡Mierda!, ¿Qué rayos me acaba de decir?...¿Me dijo que aún sigue enamorado de mi?... ¿Mencionó algo de que yo tenía otra relación?...
—¿QUÉ?—Reaccionó alterada Hermione—¡Pero si yo creí que el que me había olvidado eras tu!...¿Me estas intentando decir que soy libre de iniciar otra relación, cuando las últimas ocho semanas me la he pasado como alma en pena por tu culpa?
—Espera—Interrumpió Harry entre confundido y contento—¿Quieres decir que tu y Ron no…?
—¿Ron y yo?... ¡No!...Claro que no—
—¿Te has pasado las ultimas ocho semanas pensando en mi?—Repitió Potter con una enorme sonrisa y aspecto seductor
Lo vi acercarse peligrosamente hacía mi, tenía la certeza de que me decía algo, pues observaba cómo sus labios se movían, pero eran precisamente eso, sus labios, lo que me había desconectado con la realidad, en lo único en lo que mi cabeza pensaba era en sus celestiales labios, y en el inmenso deseo de que la distancia que me separaba de ellos se esfumara. Sentí como su mano me tomaba por la cintura, mientras me tumbaba sobre la banca, rozando cada parte de su cuerpo con el mío, antes de que por fin saciara mi sed de besarle sintiendo su boca sobre la mía, y sus labios conduciéndome lentamente hacia la más exquisita felicidad.
—Cásate conmigo—susurró el chico a su oído haciendo que ella se estremeciera por completo debajo de él.
FIN
