Seattle - 6 años antes
BPOV
Quien me iba a decir que en el cumpleaños de mi mejor amiga iba a estar escondiendo de ella. Alice lleva toda la tarde llevándome de un lado a otro hablando con gente que conozco o no. sería más o menos soportable sino fuera porque me ha "obligado" a ponerme tacones, y si me tuerzo los tobillos una vez más voy a tener que irme a urgencias a que me den algo para el dolor.
Pero aquí en este rincón parece que nadie me ve.
-Hola - bueno a lo mejor si. Me giré hacia la voz. Y quise desaparecer. Mis mejillas se sonrojaron, lo noté y él también.
-Hola, Edward.
-¿Que haces aquí sola?
-Nada... ya me voy.
-No, no... quédate. - dijo mientras se apoyaba en la pared a mi lado. Me separé un poco, el dolor de mis pies me subió hasta la espalda y se que se me notó en la cara.
-Unos zapatos muy bonitos... un tacón asesino ¿eh? - le miré y asentí, mordiéndome el labio. - Pues quítatelos...
-¿Qué?... no.
-Venga yo también me quitaré los míos. - se agacho y desató sus zapatos poniéndolos a un lado. Luego se puso de pie y me miró esperando. Saque un pie un poco de uno de mis zapatos. Al diablo.... Me los quité. El se agachó y los puso al lado de los suyos. El suelo de mármol se sentía frío bajo mis pies. La sensación era muy agradable. - ¿mejor? - Asentí haciendo que un mechón de pelo del recogido que llevaba cayera sobre mi frente. Edward levantó la mano y lo colocó detrás de mi oreja, me separé de él bruscamente.
-No hagas eso - Saqué el mechón de detrás de la oreja bruscamente.
-Perdón...
-Ya seguro... - murmuré.
-¿Que has dicho?
-¿Edward, quieres que te de otro rodillazo?
-¿Me besarás antes?
-¡No! - Me agaché y cogí mis zapatos, caminé entre la gente hasta que me puse detrás de Alice. Después miré de nuevo hacia él. Me miraba fijamente. Algo ardía en mi interior. En realidad... si quería besarle.
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Seattle - Actualidad
Abrí los ojos en con la cabeza apoyada en una almohada que olía como Alice. Me incorporé en la cama, estaba en su habitación. La puerta que daba a su pequeña sala de estar estaba casi cerrada, pero no del todo, podía oírles hablar aunque no entendía muy bien lo que decían.
Me levanté lentamente de la cama y camine hasta la puerta iba a abrirla y salir pero me paré al oír la conversación.
-¿Has logrado hablar con él? - Jasper susurraba.
-No... no descuelga.
-¿Quizás esta dormido Alice? - hubo silencio - No me mires así...
-Es que no lo entiendo, él parecía... pensé... no entiendo nada.
-¿Te dijo ella algo?
-No, estaba dormida, murmuraba cosas, pero no la entendí.
-¿Pero si ha cambiado de opinión por qué le dijo que se fuera?
-Yo también te diría que te fueras Jasper si significara una buena oportunidad en tu carrera.
-Edward es bueno en su trabajo seguro que aquí también hay oportunidades buenas. Intentaré llamarle por la mañana. - Otro silencio - Alice son las 3 de la mañana.
-¡Joder! Jasper pues tendrá que descolgar... imagínate que hubiese muerto alguien...
-No se ha muerto nadie Alice - Podría decirle a Jasper que no estoy de acuerdo... yo me siento como si me estuviera muriendo.
-Ya lo sé... pero me va a escuchar incluso si tengo que llamarle al trabajo o si tengo que presentarme en Chicago.
-Alice no desvaríes...
-¿¡De parte de quién estas!? - Alice levantó la voz.
-Shhh, Alice, vas a despertarla. Y no hay partes Alice, no sabemos que ha pasado.
-Yo si que lo sé. La ha dicho que no quiere verla o oírla más. Cuando hace unos días claramente la estaba diciendo lo contrario. Yo pensé que iba a cambiar, lo parecía de verdad. - Alice lloraba. - No entiendo nada.
-Ya cielo, ni yo... pero con él siempre ha sido así... tendremos que hacer como siempre, esperar a que pase y después... obviarlo.
-Voy a intentarlo otra vez... Ugh... maldito contestador - en la voz de Alice se notaba que estaba o que había llorado - Edward, soy yo otra vez. Por favor... llámame... - suspiró - No me obligues a ir hasta allí.
-Alice
-¿Qué?... él también funciona con amenazas, ¿no?
Abrí lentamente la puerta. Los dos me miraron. Jasper me sonrió calidamente. Alice miró hacía otro lado secando sus lágrimas con rapidez.
-Bella... ¿como te sientes?
-Creo que mejor - mentí.
-¿Quieres té? hice té, aún está caliente - dijo Alice levantándose y yendo hacia la cocina.
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Seattle - 6 años antes
No me lo puedo creer.
Pero así es, me he quedado a buscar información en la biblioteca para un trabajo de clase y se me ha ido el santo al cielo y no solo es súper tarde, sino que estoy atrapada en el aparcamiento del instituto. Mi coche ha decidido que no quiere arrancar. Mi padre no coge el teléfono, mi madre comunica y llueve a mares...
Miré por la ventanilla, hay unos pocos coches más pero nadie a la vista. Apoye la cabeza en el volante y me di pequeños golpes.
Toc. toc.
Di un pequeño bote del susto, alguien golpeó en mi ventanilla.
-¿Bella, estás bien? - Era Edward Cullen.
Vale hubiese preferido que de cualquiera de las personas que quedaban en el instituto hubiese sido otra la que llamará a mi ventanilla, no lo voy a negar, y sobre todo después de lo del otro día, pero si no hay otra opción... Baje un poco la ventanilla para que pudiera oírme.
-No arranca.
-¿No hace ni amago de arrancar? - volví a girar la llave en el contacto, el coche hizo un ruido ahogado como si quisiera pero no pudiese arrancar y ya está.
-Es la batería. ¿Tienes cables? Puedo traer mi coche hasta aquí y lo arrancamos - Negué - Bueno pues vamos te llevo a tu casa, tenemos cables en casa, mañana los traigo y lo arrancamos - me quedé mirándole, solo dio un par de pasos antes de girarse y volver. Me miró extrañado. ¿En serio cree que voy a subirme en el coche con él? Esta de coña, ¿no? Camino de nuevo hasta mi coche. - ¿Bella?
-Llamaré a mi padre... él tiene... cables de esos.
Cogí el móvil y volví a marcar. Nada que no lo coge. Marque a mi madre y seguía comunicando.
-Ugh - tire el móvil al asiento del copiloto. Pude oír a Edward reírse por lo bajo. Le fulmine con la mirada y se puso serio.
-¿Prefieres quedarte aquí y morirte de frío, a que te lleve a casa, serán solo cuanto... unos 10 minutos? No muerdo ¿sabes?
Levanté una ceja. Si no morderás pero seguro que lo intentas.
-No, gracias.
Edward miró al suelo unos instantes.
-Siento lo del otro día... de verdad. No debí be...
-Ya, bueno, me da igual - lo corte y dije indiferente. Edward me miró con una expresión de desconcierto en la cara y mi móvil empezó a sonar, al fin.
Era mi padre.
-¡Papá!
-Bella, cielo estoy en una reunión muy importante, ¿Qué pasa? - mierda....
-Estoy en el instituto y llueve a mares, y el coche no arranca... al parecer me he quedado sin batería.
-Bella, tengo para rato, hija... vuelve dentro y te llamó cuando salga. - suspiré.
-No, tranquilo, voy a ver si encuentro a alguien... - miré a Edward de reojo.
-Esta bien, mándame un mensaje con lo que sea, ¿ok?
-Si. Hasta luego papá.
-Adiós, Bells - cerré el móvil.
-Bueno... ¿Edward?
-¿Vamos? - Asentí.
Edward conduce un volvo plateado. El trae a Alice al colegio todos los días. Pero por lo general soy yo quien la lleva de vuelta.
-¿Y mi hermana?
-Se fue ya, la llevo Angela.
-¿Weber? - Asentí. Edward sonrió. -¿Qué?
-Nada... - puse los ojos en blanco - Es que no pegáis nada, me refiero, Angela y mi hermana, tu y mi hermana, Angela y tú...
-Bueno Edward, no se cuanto conoces a Angela, pero a mi no me conoces ¿como sabes que no pego con tu hermana?
-Porque salta a la vista que sois muy distintas.
-Dicen que los opuestos se atraen. - Dije
-Lo sé. ¿Te importa si pongo música? - me encogí de hombros.
Luego estuvimos en silencio. No reconocí las primeras canciones, pero después empezaron a sonar canciones de grupos que me gustaban, me di cuenta de que los gustos musicales de Edward deberían ser muy similares a los míos. Inconscientemente mis dedos de la mano seguían el ritmo de la música sobre mi regazo.
-¿Te gusta esta canción? - me preguntó cuando estábamos parados en un semáforo .
-Si.
-Vaya.
-¿Te sorprende?
-Teniendo en cuenta el tipo de música que escucha mi hermana, si me sorprende.
-Tu mismo has dicho que parecemos muy distintas.
-Ya, lo sé.
-A veces es... bueno no sé describirlo. - le miré, él me estaba mirando y los dos nos empezamos a reír.
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Seattle - Actualidad
EPOV
Mi móvil sonó una vez más. Después dejó de sonar y un minuto después llegó un mensaje más. Volví escuchar el mensaje de Alice.
"Edward, soy yo otra vez. Por favor... llámame... No me obligues a ir hasta allí."
Volví a dejar el móvil en el suelo a mí lado.
Seis mensajes. Cada uno de ellos distinto, con una Alice que demostraba tener unos cambios de humor demasiado rápidos.
-Arggggg - protesté apretando el puente de mi nariz con fuerza.
Se perfectamente porque llama. Puedo imaginarlo. Emmett me contó como se quedó Bella cuando me marché. Sabía que esto ocurriría...
Hace dos horas decidí hacerlo y una parte de mi no quería, en el fondo no quería, pero que se supone que iba a hacer, hablar con ella con regularidad... no puedo. Prefiero que me odie... la distancia hará que sea más fácil... ya he pasado por esto.
Soy un egoísta.
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BPOV
[La mañana siguiente]
-Dijo que no le llamara más, que no os preguntara por él...
-¿Y ya está...? - mire a mi regazo mientras asentí.
-Colgó... - Miré a Alice, ella miraba también a su regazo.
-No lo entiendo... - susurró
-¿Que no entiendes? Creo que fue bastante claro - dije con un nudo en la garganta.
-Yo le llamé Bella, le dije que estabas preguntando por él... no te enfades, ¿vale?... pero si no quería hacerlo, porque simplemente paso de hacerlo.
-Para evitar que le acabara llamando yo... Yo también lo hubiese hecho... Oh, Dios... - protesté apoyando mi cara en mis manos. Soy como él...
-He intentado hablar con él desde anoche, no coge el teléfono. Quizás deba decírselo a mi madre, no creo...
-No... Alice deja a Esme fuera de esto, a ella la descolgará si le llama y si le dice algo dejara de coger sus llamadas también. Y tu madre ya a sufrido bastante por culpa mía y de Edward... déjala al margen... y a la mía también. No quiere que le llamé ni que pregunté por él... pues no lo haré, no es tan difícil - al menos de decir. Suspiré.
-Bueno pero esta vez sabemos donde está, no es como...
-Y si ya no está allí...
Alice me miró unos segundos y después volvió la atención a la cuchara que tenía metida en su café.
-¿Alguna vez te ha dicho donde fue la otra vez? - me preguntó
-No, ¿y a ti? - Alice negó con la cabeza.
-Pero sé que Emmett lo sabe.
-¿Se lo dijo a Emmett? - asintió.
-Emmett nos mintió a todos, supo donde estaba durante el último mes...
-¿Por qué no lo dijo...? - Alice se encogió de hombros.
-Supongo que se lo pediría, Edward. Emmett nunca quiere hablar de ese tema. Dice que solo le incumbe a Edward y que el pasado, pasado está...
-En eso estoy de acuerdo. - mi voz sonó con menos determinación que la que yo quería. Alice me miró con los ojos llenos de compasión.
-Debería irme a casa, ya os he causado suficiente trastorno
-En absoluto.
-Alice, Jasper ha dormido en el sofá.
-Bella, no seas tonta, no pasa nada.
Me levanté de la silla.
-¿Alice? - me miró - No le llames... y si lo haces... no le pidas explicaciones, esto es entre él y yo, por favor... no quiero meterte en medio, es tu hermano.
-¿Y tu mi amiga, Bella?
-Alice, es toda tu familia, y la mía, no quiero que... - suspiré - necesito estar sola, lo siento.
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