jhl89: jeje, tranqui que Lily se va a dar cuenta ;) pero dale tiempo, pobrecita...uno o dos caps mas xD

Diluz: aii, a mi tambien, son mis preferidos de las tres parejas xD es que son los mas parecidos, me encantan :P aii, que mal lo que paso, pero que bueno tenerte de vuelta por aca

Capítulo 11:

James permaneció en la sala común, pensando en los hechos ocurridos. Sintió pena por Lily, tenía miedo a quererlo por salir lastimada, y sintió rabia con él mismo por ser tan idiota esos años y causarle una mala impresión a la pelirroja.
En ese momento, oyó pasos apresurados, que bajaban de su habitación, se levantó rápidamente y vio que Remus, muy pálido, se le acercaba.
-James, llama a Sirius. Se hace tarde…
-¡Es cierto!-exclamó James y volvió a sacar el pequeño espejo del bolsillo.-Sirius Black.- dijo claramente y la cara de Sirius apareció unos segundos después.
-¿Qué pasa, Cornamenta?-preguntó el moreno.
-Sirius, rápido. Sal del castigo como puedas, que Madness te cubra. Hoy hay luna llena.
Sirius abrió mucho los ojos, sorprendido.
- Es cierto.-dijo.-Está bien, quédense allí, ya voy a la sala común.
-Me alegra saber que recuerdan los días en los que me transformo.-dijo Remus con ironía.
James sonrió nerviosamente. Aunque lo hacían bastante seguido, siempre lo ponía nervioso correr hasta el sauce boxeador y esperar a que su amigo se transforme en un lobo.
-Voy a buscar la capa.-dijo y corrió hacía el dormitorio, dejando a Remus solo.
Mientras, en la biblioteca…
-Cris, es una emergencia, tengo que irme ahora. ¿Podrías cubrirme?-preguntó Sirius, nervioso.
-¿Cómo quieres que te cubra cuando llegue McGonagall?
-Se te ocurrirá algo. Estoy seguro, después de todo, eres inteligente. Por favor, tengo que irme ahora.
Cris estaba realmente sorprendida por la urgencia de la que hablaba Sirius. Así que decidió ayudarlo.
-Claro, Sirius. Yo te cubro.
-Gracias, gracias. Adiós. McGonagall cerró con llave. Mejor me voy por la ventana.-dijo y comenzó a abrirla.
-¡Ey! ¡Espera un poco!-exclamó ella. Tenía que hacer eso, era muy importante…
-¿Qué?
Cris se acercó a él y le plantó un beso en los labios. Sirius no profundizó el beso, solo disfrutó el momento, y saboreó los labios de su rubia loca… ya que sabía que después pertenecerían a su hermano…
Cuando se separaron, Cris susurró:
-No se lo digas a Regulus…
-Descuida.-dijo Sirius y salió por la ventana. Cris lo vio alejarse, era increíble que pudiera sentir algo así por una persona que odiaba desde que entró en la escuela…suspiró, observando como Sirius desaparecía entre los frondosos árboles, y cerró la ventana. Pensando qué haría cuando llegue McGonagall.
-Cornamenta, cambio de planes.-le dijo Sirius al espejo.-Y estoy afuera, los espero en La Casa de los Gritos.
-Entendido, Canuto. Nos vemos allí.-dijo James y desplegó la capa sobre él y Remus.-Vamos…
Horas después…
Esmeralda estaba recostada en su cama, pero no estaba dormida. Había dormido algo, pero se había despertado otra vez. Cris ya había vuelto, y ya estaba dormida, igual que Lily. Se dio vuelta y vio en su mesita una foto de ella y Remus abrazados y sonrientes y sonrió. Todavía no podía creer que estuviera saliendo con él. Se acomodó mejor y cuando estaba apunto de quedarse dormida unos aullidos la despertaron, eran aullidos de dolor, no eran humanos, eran…como de un perro.
Se asomó a la ventana y vio que estaba amaneciendo, ¿Por qué siempre se tenía que despertar tan temprano?
Los mismos aullidos, provenían del bosque…
Le parecía muy extraño, porque nunca había oído tal ruido.
Se vistió, se colocó la túnica y salió de la habitación, salió rápidamente de la sala común, no sabía muy bien por qué, pero no tenía un buen presentimiento.
Cuando llegó al principio del bosque ya había amanecido completamente, comenzó a mirar entre los árboles, pero no había nada, quizá haya sido el viento, y ella se lo había imaginado…
Cuando estaba apunto de volver escuchó una voz.
-Eso no se ve bien, Canuto.
-No te preocupes. Solo tengo que ir a la enfermería. Madame Pomfrey nunca hace muchas preguntas.
-Lo siento, Sirius…-dijo una voz débil que ella reconoció inmediatamente.
Esmeralda, sin poder contenerse, preguntó:
-¿Remus?
-¿Es…Esmeralda?-respondió la voz de su novio. Proveniente de detrás de unos frondosos árboles.
Ella fue hasta allí y vio a Remus, muy pálido sudoroso y despeinado, mirando con preocupación a Sirius, que tenía dos grandes cortes en el pecho.
-Esmeralda…yo…-dijo Remus, muy nervioso.-Yo soy…soy un licántropo.
…l se hubiera esperado cualquier cosa, que ella comenzara a llorar, que saliera corriendo, que terminara su relación por ser un hombre lobo, hasta incluso que lo golpeara. Pero no, ella se abalanzó sobre él y lo abrazó muy fuerte.
-Oh, Remus…-susurró ella, sin soltarlo.- ¿Por qué…por qué no me lo dijiste antes?
-Temía que al descubrirlo. Tuvieras miedo de mí. Y te alejaras…y que tuviera que perderte.
-¿Estás loco?-preguntó, mirándolo a los ojos, sin sacar sus brazos del cuello del castaño.-Ahora te quiero más que nunca, Remus. Te quiero a pesar de todo…-Y volvió a abrazarlo.
James no pudo dejar de sentir celos por la pareja, por no poder estar así con Lily. Queriéndolo a pesar de todo…
Remus le contó a su novia sobre como Sirius y James lo ayudaban en sus transformaciones.
-Entonces…los aullidos que escuché eran…-dirigió la vista hacia Sirius. Quien asintió con la cabeza.
-Deberías ir a la enfermería, Sirius.-dijo James.
-Perdóname, Sirius.-se disculpó Remus otra vez.
-Está bien, Lunático.-respondió él, con una sonrisa.-Cuando estás así no sabes lo que haces. Bueno… ¿Vamos al castillo?
Los cuatro comenzaron a caminar hacia las puertas de Hogwarts. Remus caminaba abrazado a su novia, y aunque estaba bastante débil por la transformación, no la soltaba.
Cuando llegaron al pasillo y Sirius y James estaban apunto de marcharse a la biblioteca. Esmeralda dijo:
-Black. Para que lo sepas, a Cris le gustan los perros.
Sirius sonrió.
-Sí, ya me di cuenta de eso…
-¿Y no sabes si a Lily le gustan los ciervos?-preguntó James. Y ella se rió.
-Le encantan los ciervos.-dijo, enfatizando la palabra "encantan".
Remus se despidió de ellos y se fue con Esmeralda por el pasillo.