¡Hola! Bueno aquí va decimo primer capítulo deAngel y Demonio.
¡Espero que les guste!
SasuSaku (L)
JuliUchi.
En el capitulo anterior:
-Mientras veníamos, he estado pensando…
Entonces sus cálidos labios de seda presionaron muy suavemente los míos.
-¡huy! –musite.
-Vengo a desearte las buenas noches –murmuro Sasuke
-Ah –conteste mientras intentaba respirar.
Más cansada de lo que creía, y más exhausta de lo que me había sentido nunca después de un largo día de tención emocional y mental, me abandone en las frías sabanas hasta dormirme.
Dolor irreparable
En conclusión, me despertó la tenue luz de un día soleado.
Estaba tumbada con el brazo sobre los ojos, entre dormida y confusa. Algo, el atisbo de un sueño digno de recordar, luchaba por abrirse paso en mi mente. Gemí y rodé sobre un costado esperando volver a dormirme. Y entonces lo acaecido en el día anterior interrumpió en mi conciencia.
Sasuke se filtro entre mis pensamientos violentamente y sin permitirme decidir. No pasaron muchos minutos hasta que me rendí, aceptando que no volvería a conciliar el sueño. Me levante y camine aplomadamente hasta el baño. Me tome muchísimo tiempo en las necesidades matutinas; aunque en verdad no estaba al tanto de la hora. Salí del cuarto dispuesta a vestirme. Por fortuna el gran placar seguía completamente lleno de ropas pero… no era exactamente el tipo de ropa que me encantaba. Creo que la mucama se había equivocado sobre mis gustos.
-Perfecto –masculle irónicamente y tire de la cremallera de la bolsa más cercana dentro de las puertas. Gruñí para mis adentros cuando vi el vestido que había adentro. Era de seda color negro y llegaba hasta el suelo. Revisar bolsa por bolsa me iba a llevar toda la eternidad si quería encontrar algo normal que ponerme. Cerré las grades puertas principales del placar y me encamine hasta un cajón, lo abrí y con un sentimiento triunfal, saque unos vaqueros azules artísticamente desgastados. Y del cajón contiguo saque una camiseta de algodón gris de manga larga. Al parecer la ropa normal estaba entre los cajones. Evitaría cuidadosamente esas dos grandes puertas.
Observe el resto del cuarto. Todo, menos la cama, había sido reacomodado. Y llenado con pequeñas cosas, que según Atsushi me gustarían. Pero a decir verdad no me llamaban la atención para nada; las joyas humanas para mí, no eran gran cosa. Pero mis ojos se clavaron en un solo objeto: El perfume con olor a fresas. Se encontraba sobre una cómoda y no pude resistirme. Esa exótica fragancia la usaba yo cuando era pequeña.
La tome entre mis manos y solté un poco de liquido sobre mi cuello. Fresas, me encantaban. Pero lo que más me emocionaba era que Sasuke lo había recordado; ese perfume tan delicioso que usaba antes de que él se marchara. Naturalmente lo había olvidado en mi incidente. Y él me lo había comprado, o quizás solo era una coincidencia pero, para mí era un gran detalle de su parte.
Me pregunte qué haría ese día. Estar con Sasuke no me molestaba en lo absoluto. Es más, yo deseaba eso.
Salí del cuarto y camine por los bellos pasillos, pero cuando llegue a la sala, Sasuke no se encontraba allí. Torcí la boca en gesto de disgusto. Camine hasta la cocina y nadie se encontraba allí tampoco. Pensé en utilizar mis poderes para encontrarlo pero… mi estomago rugió y mi querido Uchiha quedo en segundo plano. Abrí la heladera y me sorprendí de la cantidad de alimentos que se encontraban allí, millones de deliciosas comidas se podían elaborar. Solo un pequeño problema surgió: yo no sabía cocinar. Bueno, en mi defensa, un ángel no tenía la obligación de cocinar… ¿o sí?
Me quede observando los múltiples alimentos por un rato, el frio que salía del allí me estaba dando escalofríos. Recordé como hacia unas semanas yo comía solo 2 o 3 veces por semana y ahora, tenía hambre, aun cuando ayer había cenado abundantemente. Mierda, el mundo humano me estaba desordenando.
Resople y cerré la puerta de la heladera. Yo esperaría a que alguien llegara para cocinarme. Por suerte Atsushi no tardo mucho en encontrarme y justo cuando me estaba por morir de hambre, me armo un sándwich.
-¿Y Sasuke? –le pregunte curiosa, mientras le daba el 2º bocado al sándwich de jamón y queso.
-Salió por unos momentos, estoy segura que no tardara en volver. –Me dijo ella, confiada en su regreso.
-Oh… -musite. No me molestaba esperarlo pero, me abría contentado ir con él. Continúe con la comida, sumida en mis pasamientos.
Con Sasuke hacia unas horas…
-Ella aun no se levanta señor –me dijo Atsushi, sin que yo le preguntase nada antes.
Medio somnoliento y recién despertado como estaba, mi mal humor matutino salía tan a flote que, ese pequeño comentario, me abría molestado… si no fuese de algo que me interesara.
-Porque crees que me-
-¿Por qué le digo? –Me interrumpió- bueno porque lo conozco desde hace mucho tiempo y nunca se había despertado de esa manera –dijo la insolente de mucama que tenia.
-¿De…esa manera? –cite, confundido.
-Bueno, obsérvese –me dijo apuntándome con el dedo- hoy esta medio vestido –me mire, era verdad, no llevaba remera. En eso tenía razón, lo había olvidado- está totalmente despeinado –por inercia lleve mi mano a mi cabello, tenía razón nuevamente- y es la primera vez que noto pequeñas ojeras bajo sus ojos. –eso me pego duro, ¿yo? ¿Ojeras?- sin contar que entro a la cocina mirando hacia todos lados, ¿no cree que usted cambio, aunque sea un poco? –Me quede estático, pero… Tenía razón totalmente, ella me estaba cambiando poco a poco. Aun así, no iba a admitirlo. Jamás.
-Hmp –musite. Y ella sonrió, creo que esta vez, sus palabras habían ganado.
No tardo mucho en servirme el desayuno. No tenía hambre, así que me dedique a pensar que haría con ella.
Flashback (capitulo 9)
-No dejare que me sigas –dije protestando a que ella se quisiera quedar conmigo, un maldito demonio.
-Intentare… intentare salvarte –susurro tan segura, que me hizo reír. Sus ojos se clavaron en mi, húmedos. Era claro que ella sentía eso, pero yo no podría permitirle quedarse a mi lado, no en esta forma. ´
Fin de Flashback
Ese día, en ese momento, Sakura y sus palabras me provocaron un dilema.
Acaso… ¿Yo tenía salvación?
Bufe a solas. Eso era imposible, pero pensé que quizás… Atsushi siendo humana, sabría algo más que yo.
-Atsushi –le hable mientras ella recogía el plato delante de mí.
-Si señor ¿Qué sucede? –pregunto.
-Dime, ¿tú crees que alguien muy malo puede volver a ser bueno? –ella me miro sorprendida, yo no solía preguntarle ese tipo de cosas, bueno; en realidad ni siquiera le hablaba muy seguido.
-Bueno…-susurro pensativa- creo, que depende de qué tipo de maldad –me dijo. Pensé que debía hacerle entender un poco más las cosas.
-Un demonio… –ella me miro, y en sus ojos se reflejo la curiosidad mezclada con una pizca de miedo- ¿crees que un demonio pueda volver a hacerse bueno? –inexplicablemente sonrió levemente. Se dio la vuelta completamente a mí y apoyo la mano contra la mesada.
-Señor, creo a mi no es que debe hacerme ese tipo de preguntas –yo suspire, pero me di cuenta que quizás ella sabia más de lo que aparentaba- pero… –volví a mirarla- conozco a un hombre que quizás pueda ayudarle, más que yo –me sorprendí por su respuesta, definitivamente ella sabía mucho.
- ¿Ayudarme? –replique.
- Valla a esta dirección –se dio la vuelta y tomo el bloc de notas, también un lápiz y se puso a escribir la supuesta dirección- él lo ayudara, solo confíe en mí –me entrego el papel y observe la dirección: quedaba bastante lejos, al otro lado de la ciudad, en sus afueras.
-¿Está segura? –dije desconfiado, no iba a viajar tan lejos todo por un estúpido farsante.
-Por supuesto, no voy a mentirle –aseguro.
-Gracias –me limite a decir. Pero me dispuse a creerle.
Tome mis cosas, me arregle, encendí mi auto y volé hasta ese misterioso lugar. Me tarde aproximadamente 1 hora en llegar, pero a mi conciencia fueron como 5, porque por alguna razón yo estaba nervioso y los segundos me pasaban demasiado lentos. Mi mano casi arrancaba la palanca de cambios por mi impaciencia. Estacione exactamente donde la mucama me dijo, pero me extraño que delante de mi solo había una simple casa abandonada que se encontraba muy afueras de la cuidad.
Me baje del automóvil y camine rápidamente hasta allí. Intente abrir silenciosamente la reja pero cuando la toque se despego de la otra parte de la reja y cayó violentamente contra el suelo. Sinceramente no me importo romperla ya que, quizás allí nadie vivía. Y si era así, una estúpida mucama seria despedida. Seguí el camino de piedras y hiervas seca hasta la puerta principal de la casona. Solo por prevención golpee la puerta pero nadie abrió. Golpee una segunda vez y ya empezaba a enfadarme cuando la puerta misteriosamente se abrió sola. Bueno, en un primer momento pensé eso, pero cuando se termino de separar note que detrás de ella se encontraba alguien.
Y ese alguien no era nada más que un viejito loco.
-De-de-demonio –susurro apenas me vio el demacrado anciano. Intento cerrar la puerta de golpe pero en un suspiro tuve que evitarlo.
-Escúcheme –le dije pasivamente, pero poco a poco, mi poca paciencia se esfumaba.
-¡Yo no hablo mas con demonios como tú! –me grito el vejete. Ese fue su primer error conmigo, nadie me gritaba. Le di un portazo abriéndola de golpe y el viejo intento salir corriendo pero, era tan pequeñito que lo tome por el cuello de sus ropas y no pudo soltarse más de mí.
-O me ayudas o bueno, mueres. Tú eliges –lo amenace y su respiración comenzó a ponerse loca, maldición los humanos eran tan débiles. Casi cuando estuvo al punto del paro cardiaco lo solté y cayó como una bolsa de papas contra el suelo. Casi que me dio pena cuando una lagrimilla corrió por sus ojos; casi.
-Por favor déjame –me rogo. Solté un largo suspiro, yo solo quería una pequeña respuesta y ahora era un asesino película.
-Solo si me respondes una pregunta –el negó con la cabeza. ¿Tan malo era responderme para que se negara, incluso a muerte?
-¡No, por favor! –volvió a suplicarme pero ahora hasta se revolcaba por el piso dando vueltas en sí mismo, moviendo los brazos y piernas como desquiciado. Que vegete más extraño.
-Entonces tendré que… -iba a irme tranquilamente sin respuestas cuando él me interrumpió.
-¡Espera! –me grito desde el suelo, se fregó las lagrimas. Se incorporo y sonrió descaradamente- ¿Cómo salió mi actuación? –Oh, vamos. ¿Acaso estaba actuando?
-Date por muerto –musite pero él no me dio tiempo a matarlo o siquiera moverme. Sino que me tomo una mano y comenzó a arrastrarme a algún lado.
-¿Tienes hambre o algo? –me pregunto mientras me empujaba por las escaleras.
-¿Qué rayos? –le grite. Yo no entendía nada. Este hombre había pasado de llorar por su vida revolcándose, a ofrecerle de comer a un demonio. Y peor que eso, el lo sabía y se reía del hacho.
-¡Oh cierto! –Paro la marcha de repente y soltó mi mano- Mi nombre es Kisho, un gusto conocerte demonio –estiro su mano, en señal de saludo. Pero mi mano no se movió ni un centímetro. Pero nuevamente haciendo una locura, tomo mi mano e imito un saludo de manos.
-Sasuke Uchiha –musite muy serio, ya me estaba fastidiando. Yo solo quería que me dijera lo que sabía, y punto.
-Muy bien Sasu-chan que quieres de mi –Me quede atónito. ¿Sasu-chan…? Y para peor, el dijo eso ultimo con un tono ¿sensual? No pude contestarle, esta vez era más fuerte que yo.
El viejo capto que yo estaba estupefacto. Creo que fue por eso que corrió hasta un florero cercano lo tomo, le quito las flores y me lo lanzo. Por un lado sirvió, porque toda el agua que corría en mi cara; me despertó. Aunque por otro lado, cuando esquive el florero, hizo mucho ruido. Eso me exalto y me lance contra el anciano. Pero el, rápidamente me tomo por lo hombros, deteniéndome. Ningún humano había logrado eso jamás.
-¿Cómo hiciste eso? –le pregunte mirándolo directamente a los ojos, ya que lo tenía a unos centímetros.
-¡Ja! –grito y me soltó- ¿sorprendido? Querido, tú no eres el primer demonio que veo. –Bueno, eso quizás lo explicaba- pero volviendo a lo nuestro, ahora que estas despierto, dime ¿Qué es lo que sucede? –me cruce de brazos y apoye un hombro contra la pared cercana.
-Solo quería hacerte una pregunta –todo esto me estaba llevando mucho tiempo, viejo tonto.
-Muy bien, ¿y qué es? –me interrogo.
-Dígame, ¿hay alguna manera de que yo vuelva a ser el Sasuke de antes? –pregunte sin esperanzas pero, para mi desconcierto el tipo, en verdad, tenía una respuesta.
-Claro, pero ningún demonio lo ha conseguido antes y-
-Ningún demonio había escapado del infierno antes que yo –le interrumpí. Kisho abrió los ojos como platos.
-¿Entonces tu eres ese demonio? ¿El que antes era angel? –acuso sorprendido.
-Así es pero, ahora dime, ¿cómo vuelvo a lo que era? –Repentinamente él se puse serio.
-Sasu-chan la única manera de transformarte en ángel nuevamente, es que otro ángel se sacrifique por ti. –Sakura se pasmo en mi cabeza como un rayo, pero de ninguna manera yo la dejaría hacer eso.
-Mierda, ¿no conoces otra estúpida manera? –le grite desesperado. Si Sakura se enteraba de ello, valla uno a saber la locura que cometería.
-No es cuestión de que yo u otra persona sepa mas –su voz intentaba tranquilizarme- sino que esa es la única manera –iba a protestar pero, me dije a mi mismo que para mí, no había camino a seguir más que volver al infierno. Era lamentable… para mí.
Suspire resignado. El viejo se acerco lentamente a mí y coloco una mano en mi hombro.
-No hagas nada de lo que luego te arrepientas –susurro. Me soltó y siguió su paso pero antes de mezclarse en la oscuridad de esa vieja casa me grito: -¡Mándale saludos a mi hermana! -¿Hermana? Quizás… ¿Atsushi era su hermana?
Quise ir a preguntarle quien era su hermana pero… No podía escapar de mi cabeza el hecho que yo no tenía salvación alguna. En el fondo de mi corazón yo lo sabia pero; quería, en verdad quise creerle a Sakura que ella me salvaría. Pero había mentido, ella inocentemente me había mentido despiadadamente; no la culpaba, pero yo tenía el deber de hacerle entender que yo… estaba perdido.
Wake me up inside ~ Evanescence & Linking Park
How can you see into my eyes Without a soul, (Wake me up) Now that I know what I'm without, (Wake me up) Bring me to life. Frozen inside without your touch, (All of this sight, (Wake me up)
like open doors?
Lading you down into my core,
where I've become so numb.
my spirit's sleeping somewhere cold,
until you find it there and lead it back
Home.
Wake me up inside.
(I can't wake up)
Wake me up inside.
(Save me)
Call my name and save me from the dark.
(Wake me up)
Bid my blood to run.
(I can't wake up)
Before I come undone.
(Save me)
Save me from the nothing I've become.
you can't just leave me.
Breathe into me and make me real.
Bring me to life.
Wake me up inside.
(I can't wake up)
Wake me up inside.
(Save me)
Call my name and save me from the dark.
(Wake me up)
Bid my blood to run.
(I can't wake up)
Before I come undone.
(Save me)
Save me from the nothing I've become.
(I've been living a lie.
There's nothing inside)
Bring me to life.
without your love, darling.
Only you are the life among the dead.
I can't believe I couldn't see
Kept in the dark
but you were there in front of me)
I've been sleeping a 1000 years it seems.
I've got to open my eyes to everything.
(Without a thought
without a voice
without a soul
don't let me die here.
There must be something more).
Bring me to life.
Wake me up inside.
(I can't wake up)
Wake me up inside.
(Save me)
Call my name and save me from the dark.
(Wake me up)
Bid my blood to run.
(I can't wake up)
Before I come undone.
(Save me)
Save me from the nothing I've become.
Camine entre esos bellos arboles, sus pétalos rozaban mi piel delicadamente. Miles de flores caían, desprendiéndose del árbol, listas para secarse y dar lugar a nuevas florecillas. Los humanos observaban los arboles de cerezo maravillados de su belleza. En cambio yo, los miraba con tristeza recordando a Sakura. Ese estúpido angel que se topo con la basura más grande de todo el universo: yo, Sasuke Uchiha.
Había dejado atrás la casa del viejo y de alguna manera llegue a la plaza principal de la ciudad. Y de la misma manera alcance a sentarme en un banco bajo estos árboles. Había demasiados humanos, tantos que arruinaban el paisaje de atardecer. Aunque en el estado que tenia, nada se podía ver lindo para mí.
Obscurecía rápidamente y debía volver a casa, pero… ¿Para qué? Si yo volvía, Sakura y yo nos haríamos cada vez más, y más cercanos. Entonces cuando deba volver a infierno, ella sufriría demasiado que… Ya no lo soportaba. Definitivamente la amaba, jamás me había olvidado. Y por supuesto, al volver a estar juntos, mi amor por ella despertó en todo sentido. Cada cosa me recordaba a ella en el pasado. Su recuerdo iba a donde yo iba. No había podido escaparme a salvo del infierno. Que estaba viviendo en ese momento.
Tome mi cabeza entre las manos, me quemaba el corazón. Ya no soportaba el maldito dolor imaginario de mi interior…
Pero un angel indicado para curar mi dolor poso su mano en mi hombro y sus ojos esmeraldas se cruzaron con los míos.
