Bienvenida a la familia real I

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La influencia francesa se hacía presente en el atuendo que portaba la joven. La sutileza de los colores pastel resaltaba su pálido color de piel. Un vestido azul con detalles amarillos y rosados, esponjado en la cadera, le daba un bello realce a su figura. Sus cabellos caían con gracia sobre sus hombros desnudos, sus mangas terminaban hasta sus muñecas con un discreto holán. Le agradeció a Carlota, la dueña de la florería, por ser tan comprensiva con ella.

de la visita de los reyes, todos en la florería habían quedado impactados. Clientes y empleados comenzaron a cuestionar a la joven sobre sus asuntos con el matrimonio real. Jadelyn se limitó a comentarles los motivos de su visita a sus amigos, a su hermano, y a Carlota, quien se alegró por ella.

Desde que Jadelyn y Christian habían quedado a merced del destino cruel, ella los apadrinó, sin poderles ofrecer nada más que empleos, pagos duplicados, muebles y ropa que dejaban sus propios hijos. Ella velaba por la seguridad de ambos, y les deseaba un buen futuro, a pesar de las tempestades en sus vidas.

La mujer se emocionó al escuchar que Jadelyn podría ser miembro de la familia real, no cuestionó sus preferencias, ese era su asunto, no era nadie para juzgarla. Le ofreció un bello vestido a cambio de nada, el cual la joven le agradeció con un largo abrazo y discretas lágrimas en su rostro.

Se miró por última vez en el espejo de su improvisado closet, su mirada viajó por su rostro, examinando sus rasgos. Su rostro era idéntico al de su madre y sus ojos a los de su padre. Dejó escapar un pequeño suspiro al posar su mirada en el traje. Con sus dedos tocó el saco negro, recordando tantos momentos en los que lo había portado.

El antifaz negro seguía guardado en el bolsillo dentro de la prenda. Un sentimiento fugaz de culpa se apoderó de ella mientras se maldecía en silencio. Teniendo un hermoso futuro por delante, los demonios de su pasado la seguían atormentando.

Con un determinado movimiento tomó el antifaz y lo partió por la mitad. Si tan solo su padre hubiese sabido que el traje con el que se casó con su esposa terminaría siendo usado como una especie de disfraz para encubrir los crímenes de su hija bajo un alter ego criminal.

Una lágrima rodó por su mejilla mientras contemplaba su reflejo en el espejo, sosteniendo el antifaz roto entre sus manos. Jadelyn estaba dispuesta a apartar sus peores momentos, los que consideraba de bajeza. Tomó los pedazos y los guardó en donde se encontraba, decidida a dejar su pasado criminal atrás.

Tomó aire lentamente, dejando que este invadiera sus pulmones, dejándole una sensación de paz al exhalar. Una sonrisa se apareció en su rostro al sentir como las inseguridades se disipaban con el simple hecho de recordar la noche anterior.

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-"Sigo sin entender el porqué de su actitud misteriosa"- Victoria tomó asiento en la silla frente a sus padres, observándolos con una mirada de curiosidad, sintiéndose incomoda por la repentina alegría de ambos.

Desde el motivo de su misteriosa desaparición de esa mañana, hasta la plática con Katrina sobre asuntos privados. Se preguntaba qué planes se traían entre manos sus padres y su hermana. Sintiéndose excluida trató de persuadirlos, buscando obtener información, pero le fue inútil.

-"Lo tendrás claro en el momento"- dijo su padre tratando de ocultar una sonrisa al ver la mirada de frustración de su hija. A su lado, su esposa le tomó la mano, recordándole que debían mantener la seriedad.

-"Solo debes ser paciente"- de igual manera su madre batallaba con las ganas de reírse y abrazar a su hija. Sin duda mantenerle un secreto no era algo fácil, y el hecho de tenerla a esas alturas en suspenso era un asunto del cual alegrarse.

La joven princesa frunció el ceño colocando su codo en el respaldo del asiento, para recargar su barbilla en la palma de su mano. Con una expresión seria estudiaba los gestos de sus padres, sabía que ambos le ocultaban algo, pero no era capaz de lograr obtener algún tipo de información. Su única opción era ser paciente.

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Las palmas de sus manos le sudaban, su respiración era agitada, los nervios se apoderaron de ella. Dejando de lado la inseguridad se bajó del carruaje, el cual había sido enviado por parte del matrimonio real en su búsqueda, dejándose guiar por el conductor hasta la gran entrada del palacio.

Subiendo los escalones cuidaba sus pasos para evitar tropezarse. El agarre seguro de su acompañante le daba más confianza para continuar, pero entre más se acercaban, más nervios se acumulaban en su vientre.

Al llegar a la entrada fueron recibidos por un guardia, al escuchar los motivos de su visita logró reconocer a la joven y le brindó una sonrisa. Jadelyn de igual manera logró reconocerlo, él había sido el guardia a quien Victoria le había entregado el ramo que ella le regaló. Esa sonrisa le brindó un aire de seguridad y le respondió el gesto amablemente.

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-"Sus altezas, su visita se encuentra aquí"- declaró Catherine entrando a la sala de estar con una pequeña reverencia. Al escucharla, Victoria salió de su trance para levantarse antes que sus padres, dispuesta a averiguar de quien se trataba.

-"Como ordene"- respondió Catherine antes de dejar la habitación.

-"Y tú, Tori"- la reina se acercó a su hija, tomándola de la muñeca para evitar que siguiera a la joven –"Te esperarás con nosotros como la gente decente"-

-"No hay por que apresurarse"- su padre se acercó a ambas con una sonrisa, ansiando ver el rostro de su hija al ver a la misteriosa visita –"Estoy seguro de que ella no se irá a ningún lado"-

-"¿Ella?"- preguntó Victoria pasando su mirada de su padre a su madre, tratando de leer sus miradas, esperando ansiosa la respuesta.

-"Si, yo soy una ella. Y les aseguro que no me iré a ningún lado"- una voz se escuchó a sus espaldas. Esa hermosa voz llena de sarcasmo, la reconocería en cualquier lado. Un escalofrío recorrió su espalda, su cuerpo se tensó al sentir su presencia. ¿Qué se encontraba haciendo ella ahí?

Giró su cuerpo lentamente, encontrando su mirada con la suya, en ambos rostros una enorme sonrisa ocultando sentimientos. En la de Victoria, dudas. En la de Jadelyn, nervios. Sus ojos brillaban mientras se acercaban con pasos lentos.

-"¿Jade?"- preguntó Victoria en forma de suspiro mientras admiraba la belleza de la joven ante sus ojos.

-"¿Acaso esperaban a alguien más?"-

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La cena transcurrió amena, llena de preguntas hacia la joven Jadelyn, quien concentraba todos sus nervios en su pierna, la cual movía rápidamente. Le cuestionaron sobre su familia. El tema le incomodaba a Jadelyn, pero sin mostrar algún desagrado respondió sus preguntas. Los padres de Victoria no podían creer lo fuerte que era la joven. Huérfana a temprana edad, con un hermano por quien velar, no era un asunto fácil. Al notar el sentimiento en la voz de Jadelyn mientras hablaba sobre sus padres, todos estuvieron de acuerdo en cambiar de tema. Después de sentirse en confianza la joven seguía la plática de los reyes, sobre el reino, sobre los reyes mismos, sobre sus hijas. Victoria se dedicaba a observar la cálida convivencia, ante sus ojos la escena era perfecta, no podía desear nada mejor. En un momento inesperado Jadelyn tomó de la mano a la princesa, quien ante el lindo gesto le regaló una linda sonrisa. Los reyes nunca habían visto a su hija tan feliz, sabían que estaban tomando una buena decisión al apoyar a su hija. Sea lo que fuese su decisión, ellos estarían ahí para ella, brindándole la comprensión necesaria. Estaban dispuestos a darle la bienvenida a Jadelyn y a su pequeño hermano a la familia real, si Victoria decidía hacer de ella su reina. Aún tenía tiempo para desposarse y asumir su puesto como reina, pero ella sabía que Jadelyn sería una buena confidente, reina, amante y esposa, después de todo la joven no le mantenía nada en secreto.

O almenos eso creía ella…


Actualizando después de aaañooos de no hacerlo. No puedo prometer que no sucederá, pero si que no me olvidaré de ella.

Además, hoy salió el video de Lady Gaga - Applause y no puedo estar más feliz. Lamento si no les gusta, pero yo la amo y manifestaré mi amor a ella cada que tenga la oportunidad.

Cambiando de tema...no crean que El Cuervo no tendrá apariciones solo por que el antifaz se encuentra roto, solo digo.

Me encanta la onda tan homosexual de esos años de época, sin duda Maria Antonieta es mi máximo. ¿Alguien de aquí ha visto la película Adios a la Reina? Se las recomiendo, es muy hermosa. Lo comento por que entre esa y Orgullo y Prejuicio saco ciertos detalles. Como el baile, lo saqué de una escena de O y P, no exactamente, pero si la idea. En fin, les recomiendo esas dos y el video jajaja.

Además no olviden dejar review y follow :)