Un amor alterno la historia jamás contada

Capítulo 10.- Soledad

Después del sepelio de Gohan, Bulma y su hijo regresaron a la Corporación, al entrar a la casa la mujer miró a su alrededor, cada rincón tenía un recuerdo, de pronto se sintió asfixiada y salió nuevamente, afuera el cielo estaba obscuro, solo unas cuantas estrellas se atrevían a brillar.

Alzando su vista hacia el infinito pronunció el nombre del fallecido guerrero al tiempo que llevaba su mano derecha hacia su corazón, ¿Cómo superaría esto? Si de nuevo estaba sola, con el corazón vuelto mil pedazos, sin tener esta vez el consuelo de poder desahogarse, pues no era la única que lamentaba la muerte de Gohan, Trunks lo estaba tomando mal, después de todo el joven fue su mejor amigo, su maestro, casi un padre para él… no podía romper en llanto frente a su hijo, cuando el también estaba sufriendo.

Bulma suspiró hondo por unos minutos tratando de tranquilizarse, mientras sus lágrimas eran secadas por el viento, cuando se sintió preparada entró a la casa, sin mucho ánimo camino hasta su recámara, dirigió su mano hacia la perilla pero la puerta jamás se abrió, el muchacho de cabella lila que espiaba discretamente a través de una rendija observo a su madre marcharse en dirección al laboratorio, se sintió aliviado, al menos ahora ambos podrían desahogar su pena.

Los días comenzaron a pasar lentamente, tanto Bulma como Trunks trataron de reanudar sus vidas, refugiarse en el mutuo consuelo y en la rutina diaria era lo único que hacía llevadero el dolor. La científica se encerraba en el laboratorio por horas, intentando finalizar su más anhelado proyecto, pero su pérdida estaba tan reciente que no podía concentrarse en nada que no fuera el recuerdo del guerrero, pronto su apariencia comenzó a denotar el sufrimiento que llevaba a cuestas.

Esta situación no había pasado desapercibida por Trunks, quien al regresar de sus entrenamientos observaba a su madre retraída, sabía que la sonrisa que le daba al verlo no podía ocultar aquella tristeza reflejada en sus ojos, notó también las pequeñas marcas obscuras que comenzaban a ensombrecer su mirada haciendo obvio el hecho de que apenas dormía.

Extrañas mucho a Gohan verdad –exclamo el muchacho un día-

A veces siento que lo veré entrar por la puerta como si nada –respondió su madre con voz apagada-

¿Le tenías mucho cariño, no es cierto? –pregunto Trunks arrepintiéndose al instante de su indiscreción, por lo que añadió en seguida- me refiero a que Gohan era una persona muy buena y todos lo queríamos.

Bulma asintió al tiempo que luchaba por no decirle a su hijo que sus sentimientos por Gohan iban más allá del cariño. Trunks notó las lágrimas asomarse por los ojos celestes, un nudo se formo en su garganta, había sido demasiado imprudente.

Necesitas descansar, luces exhausta –comentó mientras la abrazaba-

Eso haré –dijo la mujer antes de marcharse-

Por primera vez la peliazul no se dirigió al laboratorio, había evitado regresar a su recámara desde la tragedia, pero ahora tenía la necesidad de estar ahí. Ya en su habitación Bulma miró a su alrededor, todo estaba igual que el día en que él había partido, aunque sin el joven, el espacio parecía vacío, carente de sentido, por segunda vez en su vida se enfrentaba a un duelo que la superaba en fuerzas, sin embargo se dio cuenta que en esta ocasión había algo diferente.

Con lágrimas en los ojos busco en su mesa de noche la fotografía de Gohan, recordó como había insistido ella para tomarla, y como después el muchacho había escrito al reverso, una frase que rezaba… sigue adelante, jamás olvides que te amo.

No lo haré, porque yo también te amo.

Dijo ella y entonces lo notó… había sido cobarde, aún en el último encuentro evito decirle que lo amaba, aunque en el fondo estaba segura que él lo sabía, sin embargo durante todo el tiempo había preferido callarlo con besos, o simplemente lo miraba a los ojos, pero nunca mientras él vivía, había pronunciado aquellas dos hermosas palabras que ahora le quemaban los labios y que Gohan no podía oír ya, "perdóname fui una egoísta", exclamo ella en un hilo de voz antes de romper en llanto.

Por varias horas la mujer se desahogo, hasta que al fin se quedo dormida, cuando por fin despertó se sentía agobiada, pero al menos la opresión en su pecho había disminuido un poco. Miró el reloj y al hacerlo se obligó a levantarse, ya era casi mediodía; de manera autómata se dirigió a la cocina para prepararse el desayuno.

Mientras bebía su taza de café encendió la radio, las noticias de un nuevo ataque de los androides la llenó de furia e indignación, entonces se dio cuenta que no podía dejarse caer mientras el infierno seguía ahí. Esta vez tendría que redirigir su dolor hacia fines más positivos... ya no era tan joven como antes, no podía sentarse a llorar su dolor, ni su amor perdido, no había tiempo para eso, cada día contaba… desde ahora Gohan sería su inspiración para seguir luchando y no rendirse ante nada, honraría su memoria de la única forma en que podía, cumpliendo su promesa de terminar la máquina del tiempo, ahora más que nunca estaba convencida de hacerlo y de lograrlo.

Cuando su hijo regreso del entrenamiento y la vio trabajando se sintió aliviado, al acercarse a abrazarla observo el marco plateado que rodeaba una fotografía de su madre junto a Gohan, que no había visto antes ahí.

"Nunca terminaré de agradecerle" dijo en voz baja, mientras su madre asentía, sabía que Gohan había sido el empuje que tanto él como la peliazul necesitaban, su muerte era la última pieza de aquel rompecabezas que era su vida, no solo lo ayudo a dar el siguiente paso y convertirse en supersaiyayin, sino que también había logrado que su madre renovara sus esperanzas y la fe en su causa.

"Así es la vida… a veces tiene que quitarte para poder darte más…" pensó al abandonar el laboratorio, sabía que la muerte de Gohan había sido un golpe muy duro para Bulma, pues conocía su secreto. Más de una vez logró atrapar alguna mirada furtiva, en varias ocasiones noto como la voz de su maestro cambiaba al pronunciar el nombre de su madre, los pretextos que inventaban para quedarse a solas, esa puntualidad misteriosa de cada entrenamiento, pero sobretodo la sonrisa que se dibujaba en el rostro de ambos cuando creían que él no los veía.

Nunca dijo nada para no incomodarlos, pero era obvio que estaban enamorados, la foto en el laboratorio lo evidenciaba, siempre se pregunto porque callaban aunque jamás se atrevió a investigarlo, respetaba a los dos lo suficiente como para no entrometerse de más; "no te preocupes mamá, yo guardaré tu secreto", se dijo en silencio antes de quedarse dormido.

El tiempo pasó y con él, Bulma convirtió su dolor en esperanza, su amor en determinación y fuerza, con tesón y trabajo, logro que al cabo de tres años la máquina estuviese terminada, Trunks por su parte, continuó su entrenamiento con una disciplina admirable, siempre teniendo en mente que algún día sería él quien vencería a los androides.

Era mediodía, Bulma trabajaba incansable como siempre, cuando el joven de cabello lila entro al laboratorio cargado con una caja de víveres, al ver a su hijo, la mujer entusiasmada le comentó de los avances de la máquina del tiempo.

Mamá, ahora que he incrementado mis poderes tengo la confianza de que podré derrotar a los androides, no tienes porque hacer estos experimentos para solucionar el pasado –exclamo el joven de pronto-

No Trunks, no digas eso. –respondió la mujer con expresión severa- Es verdad te has vuelto muy fuerte pero espero que no se te olvide que hace tres años mataron a Gohan, el único guerrero que los desafiaba, pues si te comparo con las habilidades de ahora a las que tenía Gohan, no encuentro mucha diferencia.

¡Y desde ese momento entrene mucho!, te confieso que esta vez tengo mucha confianza en mí mismo…

Exclamo Trunks al tiempo que la música de la radio dejaba de sonar para dar un aviso que lo hizo guardar silencio. "Interrumpimos este programa para darles información sobre los androides, en estos momentos están atacando en la capital del oeste, en la región 400, en la ciudad del puente, a todas las personas que vivan cerca de aquí favor de tener mucho cuidado".

Están muy cerca de aquí –murmuro el joven al tiempo que apartaba su visión del aparato con expresión pensativa-

Trunks, no me digas que piensas enfrentarte con ellos –dijo su madre visiblemente preocupada-

Mamá, regresaré pronto, te demostrare que yo puedo derrotarlos –exclamo antes de salir corriendo-

¡Trunks, detente! ¡No vayas!

Pidió la mujer inútilmente. Fuera de la Corporación el joven se preparo para la batalla al tiempo que decía "Maestro Gohan, te prometo que esta vez vengare la muerte de todos, prepárense para morir androides".

Al llegar a la ciudad del puente Trunks se encontró con Nº 17 y Nº 18 que se disponían a marcharse. "Malditos, esta vez no los perdonare, vengare la muerte de Gohan, así que prepárense para morir" exclamo haciendo que estos voltearan a mirarlo.

Segundos después la batalla comenzó, el joven se esforzaba por dañar a sus oponentes, sin embargo se dio cuenta que estos seguían superándole en fuerza y rapidez, esquivando con facilidad todos sus ataques. Pronto esos malditos comenzaron a golpearlo, lanzándolo hacía un edificio en ruinas donde se vio obligado a refugiarse, sin embargo no tardo en ser descubierto por ellos.

Parece que por fin has perdido tus deseos de pelear, vamos 17 acaba con este pobre niño –dijo Nº18 lanzando una mirada de desprecio a Trunks mientras los ataques no se hacían esperar-

Horas más tarde Bulma conducía su aeronave de vuelta a la Corporación, en el asiento trasero del vehículo yacía su hijo visiblemente malherido, "resiste Trunks, por favor", musitó angustiada.

La preocupación de la mujer desapareció cinco días más tarde, cuando el joven despertó. Como ella esperaba, después de su encuentro con los androides Trunks estaba convencido de realizar el viaje en el tiempo, él se encargaría de advertirles sobre la amenaza, además llevaría la medicina para curar a Goku.

Bulma acarició el cabello de su hijo que dormía, tras darle un beso, se fue a descansar, sintiendo que por esa noche ninguna pesadilla atormentaría su alma.

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Hola a todas (os), espero hayan disfrutado este capítulo, aprovecho para comentarles que todavía faltan dos episodios más, considero necesario darle un cierre especial y conmovedor a esta historia, así que estoy trabajando muy duro para lograrlo.

Por lo pronto quisiera comentar la profundidad de este capítulo para mí, al escribirlo pensé en todo el contexto de la historia, la situación de esta línea temporal es particularmente aterradora y triste, considerando las matanzas de los androides y los acontecimientos significativos, como lo es la muerte de Gohan.

Debido a la historia de amor entre Bulma y él, creí conveniente explicar el impacto que la relación provocó en la científica, desde mi perspectiva ella necesitaba encontrar un poco de fuerza y esperanza en su vida, una motivación, el amor de Gohan le da todo eso, aún después de su muerte el sigue presente como el motor que termina de impulsarla, espero haber podido plasmar esta idea durante el capítulo, puesto que esa era mi intención principal.

LDGV- Me halaga leer que la historia te gusto desde el comienzo. =)

Esplandian- Gracias por las felicitaciones, aunque la historia todavía no termina jeje =)

Vanessa BR- Por supuesto que tienes mi autorización para traducir el fanfic al portugués, nada me daría más gusto que esta historia se pueda dar a conocer en diferentes idiomas =).

Princesita Orgullosa- Espero te haya gustado el capítulo ;). Y disculpa haberte dejado destrozada en el anterior jejeje bromita =).

Me despido deseándoles un excelente inicio de semana, pásenla bien.

Críticas constructivas, tomatazos o quejas, en los review. =) anímense XD