- Joder! Se me esta congelando el culo! Cuanto hasta que lleguemos al palacio de la reina de las nieves!?- tiritó Nao con pesar.

Quienes no parecían tener ningún problema eran Lucy y Shizuru, al contrario, parecía que tenían un extraño brillo de emoción en sus ojos, como aquella que poseen los niños antes de Navidad. Natsuki sonrió a su amiga.

- Seguro que tiene unos guardias adecuados a tus gustos que te ayuden a entrar en calor.-alentó.

Nao se rió - Oh! Claro! Como ese bombón de Blue!?-respondió sarcástica.

Natsuki bufó y apretó el paso.

Tan sólo una hora después se encontraron de pie frente a un enorme puente de hielo cristalino que conectaba con el portón del inmenso castillo cubierto de nieve.

- Iré primero.-dijo Natsuki, con seguridad que seguramente no tenía. Antes de dar un paso hacia lo desconocido observó a Nao- si muero, recuerda alimentar a Dhuran todos los días con con tornillos y tuercas que son sus favoritos y dona mi colección de lencería a la caridad-informó con una sonrisa.

Nao asintió a la primera petición, pero la segunda le mereció un ademan de vómito - Yacks! Quien va a querer tener esas cosas!?-Lucy y Shizuru se ruborizaron más allá del frío- si vas a regalar algo que valga la pena...-gruñó Nao.

Natsuki le miró ofendida- Son mi tesoro más preciado y lo sabes!- Lucy y Shizuru asintieron interiormente, sabedoras de la verdad

El comentario le valió la réplica de Nao y viceversa, lo que llevó a una de sus clásicas batallas verbales...

- SILENCIO FORASTEROS O LES CORTARE LA CABEZA! -un vocerron les hizo callar.

Su atención dirigida ahora hacia lo que a todos parecía...

- Estamos en el planeta Yeti!-exclamo fascinada la peliroja. Amaba las viejas historias del hombre de las nieves.- me puedo quedar con uno!?-pidió en tono remilgado, colgada del brazo de Natsuki.

Natsuki se disponía a hacerle callar cuando un zumbido proveniente del Yeti se dirigió hacia ellas, sin dudarlo les retiró de la trayectoria del sonido, pocos segundos después el lugar donde se habían encontrado de pie tenía un enorme cráter. Natsuki de inmediato se colocó en el frente del grupo y Nao justo detrás suyo desplegando el escudo de protección para cubrir a las otras dos féminas.

- Estamos aquí en son de paz, nos gustaría hablar con su líder!- explicó Natsuki desde su extremo del puente.

El Yeti se limitó a gruñir, luego cuando se disponía a tomar aire y soplar, lo que Natsuki supone era su manera de atacar hace unos momentos, justo frente a sus ojos una silueta nebulosa se formó . Dejando a la vista fémina escarchada de pies a cabeza. El Yeti se detuvo al instante.

- Han dicho que vienen en paz. Déjalos pasar, Holaf...-dijo en voz calma. El Yeti asintió, y se deslizó bajo el puente, perdiendose de su vista.

La fémina en escarcha, les dio una ligera inclinación de cabeza antes de caminar hacia el portón, que se abrió para ella.

- Ara ara, parece que nos invita a entrar.- Lucy asintió.

- Creo que deberíamos seguirle antes de que posiblemente lo tome como una ofensa.-propuso

Nao desmontó su protección y miró a su comandante, que tenía una tonta sonrisa en la cara. - No me digas que le quieres llevar a la cama?-cuestiono casi con aburrimiento.

Natsuki negó con cabeza - No, pero me encantaría que le enseñará ese truco con la neblina y toda la cosa- dijo emocionada.

- Se te ha freído el cerebro? Eso es descomposición molecular...ni tu podrías hacer algo con eso...- Natsuki le miró de reojo, dándole una sonrisa burlona.

- Desafío aceptado...-respondió - ahora vamos! - alentó a todas a seguirle.

- Si tu consigues eso, yo quiero mi Yeti... - murmuró Nao siguiendo a el grupo.

- Si, Natsuki desea, yo puedo enseñarle la ciencia detrás de la teletransportacion ...-ofreció la castaña. Natsuki detuvo su andar por un segundo y luego continuo su camino como si nada se hubiese dicho.