-¡Hola, mis queridos monstruos! ¿Cómo tan?
Hikari: Yo supongo que impacientes por el cap…aparte de que han de estar tristes por saber que ya casi se acaba el fic Y-Y
Yugi: ¡Ay, ni que estuviera tan interesante! ¬¬
-Pues no, animal. Pero a lo mejor si los pone tristes, porque ya no tendrán con que entretenerse…Weno, ya sé como terminar el fic, pero agradezcan a Kami-sama que no he escrito el final todavía xD.
Hikari: Creo que deberías estar haciendo eso ahora que tienes tiempo libre…
-Se supone que son vacaciones ¬¬…Bueno, dejando esto, me voy rápido con el fic, que quiero avanzar lo más pronto posible ¿ok? De nuevo con el mismo disclaimer: NI YU-GI-OH! NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN SON PROPIEDAD DE KAZUKI TAKAHASHI. Y CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES SOLO MERA COINCIDENCIA.
CAP. 11
CELOS A FLOR DE PIEL
Estaba sentada sobre una mesa, tomando de la taza humeante de café que había ordenado hace minutos atrás. Esperando que su amigo llegara al lugar acordado luego de la llamada de la noche anterior, volvió, con suma impaciencia, su reloj de muñeca. Justo cuando iba a blasfemar en su mente, la figura de cierto muchacho de lentes oscuros, gorra color caqui, y una gabardina del mismo color. Fue entonces cuando se dio cuenta de que su acompañante había llegado. Este la ubicó se sentó en la silla junto a ella en la misma mesa, mientras que la rubia reía divertida.
-Si quieres pasar inadvertido, será mejor que dejes de ponerte gabardinas cuando estamos en pleno verano-le dijo Mai al chico que ante esto, se quitó los lentes para dejar ver su ceño fruncido luego del comentario.
-No puedo creer como tu, teniendo la misma fama que yo puedas hacerlo…-se quejó él.
-Veamos…-vaciló-¿Será porque no hago el ridículo y por eso no llamo la atención?-dijo en tono sarcástico.
-Ay, que chistosita eres, Mai-habló sin mucho animo el chico de cabellos extraños-Pero bueno, iré al grano…
-¡Al fin! Créeme que luego de esperarte casi media hora, lo único que quiero es que me digas qué rayos quieres, Yami-interrumpió ella.
-Si, bueno, déjame continuar-pidió y entonces una mirada atenta de la rubia fue lo que obtuvo-Sonará infantil. Bueno, de hecho lo es… Pero quiero que sepas que la idea fue del tarado de mi hermano… A lo que voy es… que… Quiero que finjas ser mi novia para poner celosa a una chica-lo había dicho tan rápido que fue algo complicado que su interlocutora entendiera el mensaje, pero al digerirlo bien, sonrió.
-Se nota que todavía eres un niño…-cruzó una pierna, todavía manteniendo su sonrisa-Pero te ayudaré, eres mi amigo, me caes bien, eres buen chico, y se me hace divertida la idea de tu hermano-confesó-Pero, ¿sabes que pediré algo a cambio, verdad?
-Lo suponía-dijo Yami bastante convencido-Para eso traje la chequera. ¿Cuánto deposito a tu cuenta?
[+]
En la casa de los hermanos Wheeler, Tea estaba en el cuarto de su amiga pelirroja, al parecer se iba a quedar a dormir, pues ya no pasaba tanto tiempo con ella debido a su trabajo de como mesera la mayor parte del día. Con un tazón lleno de palomitas y viendo televisión, comenzaron a reír y hablar de temas triviales.
-Todavía me sorprende cómo Kaiba quiera ayudarte…-comentó la de ojos verdes mientras comía un puñado de palomitas.
-Ni yo… pensé que era más amargado por esa mirada matona que se carga-decía la otra, imitando la mirada del joven CEO, ocasionando que su amiga riera.
-Si, tiene cara de matón…-dijo Serenity-Bueno…Tea-le llamó y la otra volteó a hacerle caso-¿Puedo preguntarte algo?
-Claro-sonrió la castaña, sin mucha importancia.
-¿Desde cuando te gusta Yami?-preguntó sin rodeos la otra, Tea se estremeció un poco por la pregunta, que ni ella se había hecho antes, pues no sabía con exactitud cuando se fue a fijar en el chico de cabello tricolor.
Entonces, un muchacho de cabellera rubia, con un plato de cereal, iba caminando por el pasillo del segundo piso, en dirección a su habitación. La puerta del cuarto de su hermana estaba entreabierta, y al escuchar las palabras de la misma, no pudo sentir algo más que no fuera curiosidad.
-Bueno…la verdad es que ni yo sé cuando comencé a sentir lo que siento por él, Sere-comentó sin más la oji azul.
-Ya veo…-musitó la otra.
-"¡No puede ser! ¡Entonces a Tea la gusta…!"-pensaba el joven Wheeler al otro lado de la puerta, sin hacer ningún ruido, acercó más su oreja a la puerta para escuchar mejor.
-Creo que fue la vez que fui con él al parque para skate…-soltó Tea, poniendo un dedo en señal de querer recordar.
-¿Fueron a un parque?-preguntó incrédula la chica de cabellos largos.
-Si…-contestó la castaña un poco sonrojada de las mejillas-Fue un día antes de lo de…ya sabes-prefirió omitir la parte donde los problemas habían iniciado.
-"Entonces fue el día que la grabamos…con razón se siente bastante ofendida"-Joey se sintió culpable, pues había participado en las tonterías de su mejor amigo.
-¿Y por qué no se lo dijiste?
-¡No inventes, Sere!-rió la castaña ante la pregunta de su mejor amiga-¿Te das cuenta lo que preguntas?-la otra negó inocentemente-Ok, pues… no se lo dije porque para mí, en esos momentos era más importante la competencia, no un amorío.
-¿Y…no pasó nada entre ustedes en el parque?-interrogó con la ceja arqueada y pícaramente la joven de los hermanos.
-N-no-tartamudeó Tea-¿Qué habría de pasar?
-No me hagas hacerte cosquillas, Gardner-amenazó la chica de ojos verdes, mientras que la otra tragaba saliva, claramente no quería otro de los ataques de Sere, no si había bebido casi tres vasos de refresco.
-¡Bien, te digo!-vociferó la oji azul-Me besó, pero cuando me fue a llevar a mi casa ¡eh! ¿A gusto?-ante tal confesión, la otra dio un grito agudo de alegría, mientras que de la puerta de la habitación se escuchaba como algo pesado caía. Voltearon ambas a ver qué interrumpía, y se sorprendieron de quien era.
-¡JOEY!-exclamaron al unísono ambas, mientras que el otro reía nervioso.
-¡H-hola, chicas! ¡Tea! No sabía que habías a dormir aquí ¿a que hora llegaste?-trató de hacerse el inocente y desentendido, mientras que la mencionada lo miraba encolerizada y enrojecida.
-¡Wheeler! ¿Qué carajos hacías espiándonos? ¡Contesta!-le jaló de sus rubios cabellos, tratando de que soltara la sopa, y el otro, controlando su vejiga, pues no quería hacerse en los pantalones. Su amiga encabronada, era peor que una fiera.
-¡Por favor no me mates!-rogó entre lágrimas el chico de ojos chocolates-Este…yo, pues por algo dicen que la curiosidad mató al perro.
-De hecho, es al gato, Joey-corrigió la chica pelirroja.
-¡No importa si es un perro, un gato o un ratón! ¡Dime que hacías detrás de la puerta!-ordenó la chica de ojos zafiros, el otro suspiró resignado.
-Venía de la cocina, muy tranquilo con mi cereal y escuché su conversación-contestó rodando los ojos-Pero descuida, no diré nada, ni siquiera a Yami. Sabes que puedes confiar en mi ¿o no?-Tea sintió remordimiento, claro, Joey era su amigo de la infancia, no podía dudar de él. Por ese motivo, lo soltó.
-¿Prometes callar y dejar que yo se lo diga?-condicionó Tea.
-Claro, tú sabes que sí-sonrió y ambos cruzaron sus dedos meñiques para sellar su promesa-¡Oh, aparte! Vengo a decirles que llegó la invitación, quería aprovechar que estabas aquí, Tea-comentó el rubio, sacando de su bolsillo del pantalón un sobre de color crema. Era una invitación.
Dicho papel provenía de Yami, quien invitaba a los hermanos Wheeler a una fiesta, en donde daría a conocer su relación con una modelo, de nombre Mai Valentine. Obvio que la castaña se encolerizó, tanto que sacaba humo de los oídos, los hermanos lo notaron, pero luego de su enfurecimiento, su rostro dibujó una sonrisa algo escalofriante.
-Sere…-la aludida miró confundida a su amiga-llama a Kaiba, las cosas a lo mejor y funcionan
[+]
Al día siguiente, en una casa bastante elegante, miles de reporteros fuera de dicha residencia, lanzando flashazos a la pareja conformada por una rubia de buen cuerpo y un chico de cabellos multicolor, que para los demás, parecían estar felices, luego de anunciar a los medios su relación, abrazados y sonriendo a las cámaras.
-Así que esa es Mai…-musitó a regaña dientes una joven castaña, acompañada del joven CEO y los hermanos Wheeler.
-Si, veo que mi primo no perdió su tiempo-comentó al calculador Seto.
-¡Maldición! Yami me ganó a esa sexy modelo-lloriqueaba el rubio, al borde de la desesperación.
-Pero creo que podemos poner el plan en marcha, aquí mismo, Tea-comentó cómplice el castaño a la oji azul. Ella sonrió.
-Bien, ¡que así sea!-dijo animada, mientras que se acomodaban los cuatro en una parte del living.
Luego de su sesión con las cámaras, la joven pareja del momento, se adentró a la residencia a celebrar lo que tanto se esperaba. El ambiente estaba en multicolores, lleno de música, luces, globos, varias estrellas conocidas de ambos y otros amigos. Luego de entrar, se olvidaron de su actuación y comenzaron con la parte dos de su siniestro.
-Ok, por lo que veo, Tea si vino-comentó complacido el chico de ojos amatistas.
-¿Quién es Tea?-preguntó curiosa su amiga rubia.
-La chica castaña, que está sentada con Joey, su hermana y…mi primo-esto último lo dijo bastante sorprendido, ¿desde cuando su primo salía con Tea? Se preguntó. Y algo dentro de él hiso que se le revolviera el estómago y sintiera rabia ¿a caso eran…celos?
-Oh, es un problema…-comentó Mai-¿Vendrá con él o…?
-No lo creo… ¡no sé!-se alteró, pero se calmó al instante, sabía que eso podría funcionar para él también, si Tea estaba haciendo lo mismo, no tardaría mucho en notar sus celos de estar con Mai, él no perdería la lucha por la supremacía. No señor-No importa, continuemos con lo acordado.
La rubia sonrió, ambos fueron al centro de la habitación, donde se encontraba la pista de baile, ante las miradas de todos, comenzaron a bailar. En otro lado, un par de castaños miraban la escena, y el muchacho vio como su compañera ponía cara de demonio, rió divertido ante ello, para después, pararse en frente de ella.
-¿Bailamos?-propuso el joven empresario, extendiendo su brazo a la chica oji azul que lo miraba dudosa.
-Claro-aceptó al fin y al cabo, y en un instante ya estaban en la pista, bailando al compás de una música lenta, mientras que ella le tomaba del cuello y el otro de la cintura.
-Hay que acercarnos un poco más a ellos-susurró Seto a su pareja, acto seguido, dieron unos cuantos pasos mientras bailaban y se acercaban "coincidentemente" a los anfitriones.
-Creo que quieren que nos fijemos en ellos, niño-dijo muy bajito la rubia a su amigo, que estaba más que furioso al ver a su primo bailar con la chica que pretendía-No pierdas la cordura, que sino no te ayudo-regañó ella a Yami.
-Está bien-gruñó el oji amatista mientras acercaba más a la modelo hacia él, quedando así abrazados. Tea se encolerizó.
-Creo que está funcionando, me está mirando feo-le susurró al oído el castaño a su bailarina-Notó sus movimientos, quiere que lo veas, pero tranquila, él caerá primero-y luego de un guiño, acercó a Tea más hacia sí y movió disimuladamente la mano con la que tomaba de su cintura, un poco más abajo.
-Espero que esto funcione…-se acercó a susurrarle al oído la oji azul a su amigo-Sino, te va a costar a ti, Kaiba-dijo en un tono entre amenazante pero que pareciera provocativo para que no se dieran cuenta de su reacción. El otro, sólo rió, pero sabía que la muchacha era de armas tomar.
-Seto ¿me permites?-interrumpió Yami, cuando había empezado otra melodía igual de lenta, decidió invitar a Tea, y ella aceptó.
-Claro, ¿por qué no?-dijo tranquilo el empresario de ojos azules, dándole la mano de la castaña a su primo.
-Hola-saludó el de ojos amatistas a su nueva acompañante, luego de tomarla de la cintura y comenzar a bailar ambos, al parecer, ninguno estaba de buenas-Vi como te le insinuabas a mi primo…
-¿Y? ¿Tengo que rendirte cuentas de lo que hago?-cuestionó la castaña con el ceño fruncido-Que yo a ti no te digo nada por bailar con tu amiga.
-Pues no, en eso tienes razón-hablaba de lo primero-¿Por qué dices ´amiga` con mucho enojo? ¿Estás celosa?-dijo sarcástico el chico, mientras que la otra le pisaba con el tacón y se marchaba hacia el balcón de la casa.
-Púdrete-le dijo antes de marcharse, bastante sínica y con una sonrisa, viendo como el skate se quejaba del dolor.
Le siguió hasta el balcón, luego de reponerse de la pisada, sonriendo nerviosamente a los que se encontraban cerca y vieron la "escenita". La encontró ahí, viendo hacia los edificios de la ciuidad iluminados en medio de la noche, el viento soplaba y hacía aire fresco, sus cabellos cortos y castaños se mecían hermosamente, ojala no lo hubiera notado, por suerte, no se quedó viendo como idiota.
-Tea…
-¿Qué?-habló con fastidio y sin inmutarse a voltear a verlo a los ojos siqueira.
-Bueno…perdón por lo de hace rato.
-No importa, eso que ni que-dijo ella, volteando a otro lado, recargada en el barandal de cristal del mismo balcón. Su mirada se entristeció, y suspiró profundo-Mai debe gustarte mucho ¿no?-preguntó con melancolía, mientras que se giraba a verlo.
-Bueno…-no sabía que decir, esos ojos azules siempre le habían fascinado, y como siempre, lo ponían como idiota delante de ella-si-alcanzó a articular luego de un minuto.
-Ya veo…-musitó la otra, agachando la cabeza, sin notarlo, al levantarla, Yami ya estaba en frente de ella, mirándole decido, no sabía que iba a hacer el chico ¿la besaría? ¿Le gritaría? ¿Qué le diría, demonios?
-Quiero preguntarte una cosa…
-¿Q-que?-estaba nerviosa, tenerlo tan cerca siempre le ocasionaba que los pies le temblaran ¡al demonio con el plan! ¡Ya quería besarlo!
-Tienes algo con Kaiba ¿si o no?-dijo en tono serio, acabando con la ensoñación de la oji azul que lo miró perpleja.
-¿Eh?-fue lo único que salió de su boca.
-Que si tienes algo con Seto…contesta con la verdad, Tea-insistió.
-Bueno…yo
Continuará…
-Gomene si está muy cortito, pero cómo dije, ya tengo las cosas en mente, y quiero tener en pie mis ideas en vez de poner rellenos…
Hikari: Últimamente los dejas mucho en suspenso, Nee-san o-o
-Weno, si, pero creo que eso les gusta xD…Ok, me voy, no tengo mucho que decir, estoy aburrida y lamento si ando cortante estos días, pero varias cosas, me estreso fácilmente ¬¬
Yugi: Nos vemos, dejen review, matta nee!
