Tom no reacciono, en el primer momento, jamás se pensó un arrebato así por parte de la muchacha pero luego…
-¿Que haces?- dijo empujándola fuertemente
- Pe…perdón… -dijo Hermione levantándose del suelo ya que con la fuerza de Tom había logrado tirarla.
Las lagrimas se le acumulaban en sus ojos, no sabia porque diablos lo había besado, no fue conciente de sus actos… o no al menos de las consecuencias, se había olvidado que no era cualquier chico…sino LORD VOLDEMORT.
-¿Qué diablos has hecho? – dijo Tom mirándola.
Hermione no lo entendió, como que había hecho, estaba más que claro que lo había besado.
-¿Como que he hecho?- pregunto incrédula.
-Si…he preguntado ¿Qué has hecho? – Volvió a reiterar Tom algo desconcertado – ¿Qué fue eso?
-Un beso – respondió tímidamente Hermione.
-¿Así son los besos?- volvió a inquirir Tom
Hermione estaba algo confundida¿realmente Tom jamás había experimentado lo que era un beso, ni siquiera una caricia? Ella comprendía que no sentía amor por nadie, porque nunca se lo habían demostrado, pero, jamás hasta ese punto.
-Si, así son – dijo Hermione levantándose lentamente, Tom se levanto y le tendió la mano.
-¿Por qué me empujaste?-se atrevió a preguntar Hermione
-No lo se – dijo Tom sentándose y tomándose la cabeza…¿Qué fue lo que sentí? Su rose, sus labios… 'que diablos pienso…'
-¿Estas bien?- volvió a preguntar Hermione sentándose a su lado.
-No, no creo que este bien…-dijo Tom moviendo su cabeza de lado a lado… sus esquemas se habían roto, no sabia como actuar en esa situación, le enfermaba no estar seguro de cada uno de sus movimientos y más aun que las cosas lo tomaran por sorpresa.- ¿me lo puedes mostrar otra vez?-tenia sed de aprender y sin duda eso era algo nuevo para él.
Hermione se sorprendió, no sabia que hacer… '¿Por qué nuevamente?
¿Por qué aun así, sabiendo que no sabia nada de lo que implicaba el amor tenía deseos de cumplir lo que le pidió?
¿Por qué no podia resistir su mirada, y menos ahora que parecía mas humana?'
Tom la miraba casi como si fuera algo nuevo, uno de sus preciados descubrimientos, la miraba como jamás había mirado a ninguna chica, no sabia porque era, pero él quería experimentar nuevamente el ser besado, pero ahora conciente de las acciones.
Hermione no sabia que hacer, no sabia si salir corriendo o quedarse allí…tenia su corazón que latía muy rápido y no entendía porque…
De pronto se vio a si misma acercándose cada vez mas a Tom…no sabia que era lo que provocaba aquella unión pero no quiso pensar, tan solo volvió a posar sus labios en los de él.
El se quedaba quieto, no sabia que hacer, jamás le habían proporcionado un beso, jamás le habían dicho como hacerlo… y menos ver como lo hacían, no, jamás había aprestado atención a las parejas, no porque lo creía algo inútil…pero ahora no entendía porque, porque quería experimentarlo.
Hermione suavemente comenzó a sacar su lengua para rozar sus labios, algo que sorprendió aun mas a Tom y lo hizo retroceder un poco, no demasiado, se sentía vulnerable, no sabia que debía hacer, como actuar, sus ojos miraban para todos lados, confundidos, desorientados.
Hermione sintió como se apartaba, se acerco un poco mas a él, estiro su mano, y acaricio su rostro…Tom en ese momento se sintió mas perdido aun¿Qué era lo que estaba haciendo? No lo comprendía.
Se paro rápidamente, miro a Hermione que aun estaba sentada mirándolo, intentando comprenderlo, pero el se sentía perdido, aturdido y solo dio media vuelta dejándola sola allí, con un torbellino de preguntas rondándole por su cabeza.
Wihelmina, llorada desconsoladamente, en todo el día no había salido del cuarto, no se encontraba con fuerzas como para hacerlo y menos aun cuando recibió una carta de su madre, luego de enviarle una a ella contándole lo que había visto…
Se sentía desahuciada, no entendía porque justamente Caro debía ser, no podia evitar sentirse entre la espada y la pared… lloraba sin consuelo y volvía a releer las líneas que su madre había escrito para ella.
Hija:
Ni se te ocurra entablar una amistad con esa pestilencia, sabes muy bien que acausa de ella tu padre jamás regreso, a causa de ella y la maldita de su madre…
Sabes muy bien que hemos sido abandonadas y que hemos luchado por sobrevivir ya que él, le dio todo a esa chiquilla que ahora comparte tu mismo lugar de aprendizaje… no se te ocurra volverle a hablar… si lo haces olvídate que tienes una madre…Olvídate!
Releía una y otra vez las palabras, y era como escucharla a ella misma gritándoselo… las lagrimas seguían cayendo por sus mejillas… no podia creer la suerte que tenia….
Tantos años odiando a la hija y a la mujer de su padre, tantos años despotricando junto a Caro a esas personas que ahora no eran mas que su mejor amiga, la misma que había entendido su situación, la misma que había apoyado en su odio hacia su hermanastra… la misma que ahora debía odiar y no podia hacerlo.
-¿Cómo haré de ahora en mas? – Se preguntaba Wihel abrazando la almohada y arrugando la carta que aun conservaba en sus manos - ¿Cómo debo actuar…como?
No sabia que pensar… ni que hacer… por un lado tenia los recuerdos de los tiempos pasados a lado de su mejor amiga y por otros el odio acumulado de la nueva familia por la cual su padre las había abandonado.
Siente unos pasos acercarse a su puerta, rogaba que no fuera Caro la que se asomara por aquella, mientras se abría lentamente, no podia mirarla, no podia…
Se dio media vuelta, volvió a mirar la pared que hacia mas de 5 horas había estado observando sin ninguna ilusión por hacerlo…los pasos se acercaban a su cama…
-Wihel ¿estas bien? – escucho decir a Caro sentándose en su cama…
Ella comenzó a llorar con mas ímpetu… no podia hablarle, no podia ni siquiera mirarla a los ojos… solo se levanto bruscamente y comenzó a correr…dejando a Caro desorientada aun sentada en la cama de su amiga.
Wihel corrió sin querer mirar atrás, su corazón lloraba con mucho dolor… aun no podia lograr entender el porque de su suerte…
Las lagrimas le nublaban la vista tanto que no vio que alguien venia en la dirección contraria en la que estaba corriendo, chocando fuertemente contra esa persona…
Cayo al suelo, dándose un golpe fuerte en su cabeza, estaba mareada, no escuchaba que era lo que la otra persona le decía, no podia mirar con exactitud a la persona que tenia a su frente.
Cerro los ojos…estaba muy mareada, las cosas comenzaban a darle vueltas en su cabeza. Sintió como la alzaban… y se la llevaban, sin saber a donde se dirigía, simplemente se dejo transportar.
Almudena y Minerva tenían todo preparado para esa noche, no podían tener un momento mejor… se alistaron como lo hacían todas las noches y caminaron hacia el lago previniendo de que nadie las viera salir…
Se sentaron junto a este, esperando que sus visitantes llegaran como lo hacían todas las noches… comenzaron a ver las estrellas mientras reían entre ellas.
-Buenas noches damisela – escucho Almudena detrás de ella. Se giro rápidamente y se enredo en el cuello de aquel visitante
-Te Extrañe – dijo sonriente
-Y yo a ti – dijo su chico besándola.
Continuara...
