Live 11: Festival Escolar (Parte II).

Las luces de la preparatoria se habían apagado en esa noche despejada en la que las estrellas se veían resplandecientes en el firmamento, mientras que entre los muros del colegio los susurros y las risas de las chicas de la escuela se escuchaban aun. El primer día del festival escolar había llegado a su final pero aunque aún faltaba uno más donde la mayoría de los clubes escolares harían sus diversas presentaciones, entre ellos el club de cinco despreocupadas chicas que caminaban entre la oscuridad de la noche, observando lo que el festival escolar era durante el día y que ellas no pudieron apreciar por sus propias actividades.

-¿Qué es lo que vendían en este puesto?- Pregunto Jun dirigiéndose a Sakura, quien con su siempre inalcanzable sonrisa respondió que no tenía ni idea, además de que la decoración del lugar no ayudaba a descifrar lo que era durante el día.

-¿Y qué propósito tiene recorrer el festival escolar de noche?- pregunto Asuka un tanto frustrada ante la actitud de sus amigas, manteniendo sus brazos detrás de la cabeza y manteniéndose atrás del grupo.

-¡Es divertido estar en la escuela de noche!- Respondió Jun sin dudar de su respuesta y con un entusiasmo rara vez visto en la chica de coletas. Entusiasmo que hizo que sus cuatro amigas la vieran extraño, haciendo que la chica se apenara completamente.

-Vamos Asuka, no seas así, nosotras no tuvimos oportunidad de visitar el festival durante el día por los ensayos de la obra, además Jun tiene algo de razón ¿No crees?- respondió Azusa como siempre seria aunque bastante amistosa con la pelirroja.

Las chicas del club de música ligera recorrieron la escuela en todas direcciones mientras la peli azul recordaba que el año anterior había hecho lo mismo con sus Sempai. Un año había pasado ya desde la vez que se presentaron en el festival las cinco por última ocasión… pero en esta noche los rostros de Ui, Jun, Asuka y Sakura parecían idénticos a los de esas amigas a las que tanto había extrañado y que con el tiempo aprendió a dejar ir gracias a las cuatro chicas que ahora tenía enfrente, quienes reían lideradas por Jun en esta ocasión. La castaña de coletas alborotadas parecía estar cumpliendo sus anhelos de pasar la noche en la escuela con sus amigas, mientras que Ui sonreía de cada tontería que Sakura y Jun hacían juntas, la risa de Ui era contagiosa pues incluso la pelirroja quien se veía un tanto amargada después del día horrible que paso vestida de Maid sirviendo a desconocidos, sonreía tímidamente mientras las chicas se reían. Estaba feliz y no lo podía ocultar de ninguna manera como se lo menciono Azusa al momento de abrazarla.

Una vez concluido el recorrido nocturno las chicas regresaron a su salón de clases, donde después de algunas quejas respecto a la comida por parte de Asuka, las chicas terminaron comiendo lo mismo que las chicas de primero habían estado sirviendo todo el día.

-Después de esto no quiero volver a ver Yakisoba en mi vida- menciono la pelirroja con el rostro lleno de frustración al ver que solo había esos fideos para cenar.

-No te quejes Asuka-Chan, ¡mañana aun habrá que servir muchos platos más!- respondió Sakura sonriéndole a la pelirroja, recordándole que la actividad de su grupo abarcaría los dos días del festival escolar.

-¿Y quién rayos te puso a ti a cargo del café Maid de cualquier forma?- respondió molesta la pelirroja.

-A saber…- sonrió Sakura, dejando claro que detrás de esa sonrisa inocente se escondía una chica que se autoproclamo líder de su grupo y mandamás supremo de una cafetería improvisada para un festival escolar.

-…Sakura-Chan… da miedo…- pensaron las tres chicas de tercero al observar como la aparentemente más inocente y pequeña de sus miembros había domado con facilidad a la más salvaje y agresiva.

Las luces se apagaron al fin en el salón del club de música, donde las cinco chicas descansaban después de un día agotador. En cuestión de minutos Jun comenzó con su mal dormir característico mientras que Ui extremadamente ordenada, incluso para dormir se mantenía en su lugar sin cambiar ni un centímetro su posición inicial. Por otro lado Sakura era engañosa, pues detrás de la fachada tranquila que tenía, después de unos minutos de tranquilidad la castaña de cabello corto comenzó a roncar, hecho que sorprendió un poco a Azusa que se mantenía aun despierta observando todo el panorama del club.

-¿Sawako-Sensei no irá a exagerar demasiado con los atuendos para la presentación de mañana o sí?- pregunto Asuka a la peli azul, quien se sorprendió de observar que la pelirroja también se encontraba despierta.

-Posiblemente si exagere…- respondió Azusa también algo temerosa de tener la razón en sus palabras. -¿En verdad detestas tanto usar atuendos extraños?- añadió la peli azul volteando a ver a su amiga.

-Lo detesto… aun así pase todo el día de hoy vestida de Maid… Siempre termino haciendo cosas que odio- respondió algo molesta la pelirroja.

-Pero tú fuiste la que propuso en aquella ocasión disfrazarte para hacer que Ui volviera al club en secreto- respondió susurrando la peli azul, manteniendo la mirada en la castaña que dormía tranquilamente del otro lado del salón, cuidando que no despertara y escuchara lo que estaban diciendo.

-¡Esa fue…!- grito Asuka, sin embargo al instante cerro su boca súbitamente con sus manos, recordando que las demás chicas dormían. –Esa fue una situación especial…- respondió susurrando. – ¡Además eso fue hace mucho, ya supérenlo!- añadió la pelirroja susurrando de la misma manera.

-Hablaste muy chistoso durante dos semanas… ¿Cómo lo voy a olvidar?- respondió Azusa riendo lo más discreto y en silencio que el recuerdo le permitía.

Entre los ronquidos de Sakura y el mal dormir de Jun no se notaban las risas y susurros de Azusa y Asuka, quienes parecían estarse divirtiendo incluso más que en cualquier otra ocasión. Sus risas eran discretas pero no podían parar pues cualquier cosa les resultaba gracioso, las posiciones ridículas de Jun, los sonidos de Sakura y el complemento fue cuando descubrieron que Ui babeaba mientras dormía. Después de que se rieron hasta que el estomago les dolió, las dos chicas se tranquilizaron un poco y las risas se apagaron en la oscuridad de la noche.

-Mañana será tu última presentación en el festival escolar Azusa, ¿Crees que lo haremos bien?- pregunto la pelirroja.

-¡Claro que si, será la mejor presentación que hayamos hecho!- respondió Azusa.

-¡Sera la ultima así que haremos lo mejor!- respondió Asuka con el dinamismo que siempre la caracteriza, aunque susurrando para no despertar a sus amigas quienes continuaban profundamente dormidas.

-¿Y si descansamos un poco?- menciono Azusa quien comenzaba a bostezar presa del cansancio que al fin la alcanzaba.

La pelirroja asintió y después de darse la vuelta se quedo profundamente dormida para sorpresa de la peli azul quien descubrió que su amiga estaba más agotada de lo que aparentaba.

…mi última presentación… susurro Azusa mientras sus ojos observaban el techo del salón de música vacio, pensando profundamente en el pasado y por primera vez en mucho tiempo, también en el futuro y en lo que ocurriría en los próximos meses, cuando se despidiera de la preparatoria y del club de música con el que tanto se había encariñado.

El bullicio lentamente lleno la escuela a la mañana siguiente, conforma la oscuridad de la noche se alejaba el segundo día del festival escolar comenzaba con ánimos renovados y energías nuevas para las chicas quienes ofrecían lo mejor que tenían a los visitantes. Los globos que adornaban la entrada estaban siendo substituidos por algunas chicas, pues muchos perdieron aire en el transcurso del día anterior y mientras un contingente de delicadas chicas trabajaba arduamente para cumplir su objetivo otro grupo de cuatro chicas conocidas hizo acto de presencia en la que fue su antigua escuela.

-¡Miren, miren, tomémonos una foto con el conejo!- grito Yui entusiasmada al ver la mascota que repartía globos en la entrada.

-¡Yakisoba, Vayamos a comprar Yakisoba!- Menciono Mugi actuando infantil y despreocupada como siempre que algo la entusiasma.

-¡Mio, vayamos a la casa embrujada!- interrumpió Ritsu sujetando el brazo de la chica alta y de cabello oscuro quien se veía frustrada con tener que cargar con las tres chicas infantiles por su cuenta.

-Se supone que solo veníamos a ver la presentación de Azusa- suspiro Mio quien era arrastrada por sus tres amigas, incapaz de hacer que alguna de ellas entrara en razón.

Como si de niñas pequeñas se tratase las anteriores miembros del club de música ligera se paseaban libre y alegremente por el festival escolar, donde a cada oportunidad Mio era arrastrada contra su voluntad a toda clase de actividades, desde observar una película rara que estaba en exhibición hasta entrar a una casa embrujada de donde como era de esperarse tuvo que salir cargada por Ritsu y Mugi pues termino desmayándose.

La mañana de la chica de cabello oscuro fue similar en muchos aspectos, haciendo cosas que en parte no deseaba hacer, aunque emocionándose de vez en cuando con los disfraces de un pequeño grupo de chicas que promocionaban un Café Maid, el cual sería una parada obligada para las chicas ya que cumplirían uno de los insistentes caprichos de la rubia de ojos azules que las acompañaba… Aunque claro que a ninguna de sus amigas le quedaba claro cómo es que a Mio le llamaba la atención ver disfraces en alguien más que no fuera ella.

Con la singularidad que las caracteriza las chicas del anterior club de música ligera, después de haber recorrido casi toda la escuela y de llamar la atención de algunas estudiantes de tercero y segundo quienes vagamente aun recordaban sus rostros y el entusiasmo con el que se presentaron hace un año en el auditorio de la escuela, el peculiar grupo de chicas llego hasta el lugar que tanto Mugi como Mio deseaban ir, ambas por motivos muy diferentes.

-¡Azu-Nyan!- grito Yui mientras corría a abrazar a la inconfundible peli azul pequeña presidenta del club de música ligera quien se vio sorprendida por la presencia de su antigua amiga y a quien no esperaba ver, mucho menos que la abrazara con el cariño de siempre.

-¡Detente por favor, Yui-Sempai!- rogaba Azusa como era usual en la chica, sin embargo muy poca atención le era prestada por la castaña quien la continuaba abrazando como si de un peluche se tratase.

-¡Hermana!- menciono sorprendida Ui al ver el rostro cálido de su apreciada hermana, haciendo lo que siempre solía hacer cada que encontraba a la pequeña peli azul, siendo siempre ella misma.

Las tres chicas de tercer grado del nuevo club de música ligera se encontraban formadas en la larga fila que las llevaría a la actividad organizada por el grupo 1-2, grupo que se hizo de cierta reputación en el primer día del festival y ahora incluso Azusa, Ui y Jun sentían curiosidad acerca de lo que ocurría dentro de los muros del que alguna vez fue su salón de primer grado y que ahora era el de las dos miembros más pequeñas del club. Ahora los dos clubes se habían encontrado en la fila, haciendo imposible para Azusa el soportar la espera en el lugar debido al incesante cariño que Yui le demostraba.

Cuando la fila llego a su fin Azusa estaba completamente agotada, con el cabello hecho un desastre gracias a uno de los nuevos pasatiempos de la castaña universitaria quien ahora se dedico a peinar de mil maneras distintas a la peli azul durante la espera.

La escena dentro del salón era sumamente distinta a lo que las chicas pudieron imaginar. Adornos diversos y las alumnas del salón atendiendo a quienes las visitaban, llevando platillos con gracia inigualable, moviéndose delicadamente haciendo lucir los vestuarios que cada una confecciono personalmente. Después de ser deslumbradas por el panorama de las mesas cinco chicas de diversas alturas y confecciones aparecieron frente a ellas sonriendo… a excepción de una.

-Bienvenidas amas- mencionaron tres chicas del grupo encabezadas por un rostro conocido por las chicas del club de música ligera. Sakura con su cabello castaño sonreía encabezando el contingente de Maids mientras que sus compañeras se mantenían un poco más atrás. Disimulando lo más posible el movimiento de su codo Sakura pico las costillas de la única Maid que no estaba cooperando con las demás.

-Bienvenidas amas…- menciono la pelirroja Asuka de mala manera y lo más rápido que pudo mientras que en su rostro se reflejaba toda la vergüenza que sentía de hacer la actividad que parecía solo incomodarla a ella.

-Mesa para… uno, dos… cinco… siete- menciono Sakura contando a las chicas una por una de manera graciosa y algo tonta. –Asuka, lleva a las amas a la mesa más grande- añadió la chica sonriendo a la pelirroja.

-¡Y porque tengo que hacerlo yo!, ¡Además todas las mesas son iguales!- respondió molesta Asuka.

-Haz lo que te digo Asuka-Chan, por favor- respondió la castaña de melena corta observando fijamente a la pelirroja con su característica sonrisa... a pesar de la inocencia de su mirada esta cada vez parecía hacerse más profunda hasta que unos instantes después ocurrió lo inevitable…

-… ¿Qué desean ordenar las amas?- pregunto Asuka con una pequeña libreta en mano, que tenia la pasta llena de calcomanías de tortugas mientras que en su mente la pelirroja aun se preguntaba: ¿cómo es que paso todo esto?

Al instante Mugi perdió la compostura, como es usual cuando se trata de las cosas sencillas de la vida.

-¡Yakisoba!- grito la rubia sin dudarlo ni un instante mientras Ui y Jun observaban asombradas la personalidad infantil de una de sus apreciadas Sempai.

Sakura parecía sumamente diferente mientras se mantenía al frente de su grupo, liderando a las chicas que se esforzaban en su trabajo, mientras que Asuka por otra parte se veía mucho más torpe y tímida de lo que la chica solía ser generalmente en el salón de música.

-Me pregunto si Asuka irá a estar bien en la presentación…- menciono Ui preocupada al observar que la aparente fuente de la incomodidad de la pelirroja era el traje que estaba usando.

-Ahora que lo mencionas lo que Sawa-chan nos diseño… pues…- añadió Jun aunándose a la preocupación de la castaña.

-¡Tranquilícense lo harán bien!- menciono Ritsu con su característico tono despreocupado y sencillo. –Ya sé lo que les puede ayudar a relajarse ¿quieren que les cuente nuestra primera presentación?- Añadió la chica cambiando súbitamente su tono perezoso a un dinamismo contrastante.

-¡No!- grito Mio cerrando la boca de Ritsu con sus manos mientras su rostro se ruborizaba de pena al saber lo que le ocurrió en su primera presentación.

Las chicas del club de música anterior eran un autentico desastre y las esperanzas de Azusa de que las chicas guardaran la compostura a diferencia de lo que había sido la larga espera en la fila… muy por el contrario parecía que estaban peor, ahora motivadas por la adición de las dos pequeñas miembros del club, quienes se veían sumamente diferentes. Azusa reía discretamente al ver la torpeza que mostraba Asuka con su disfraz, misma torpeza que la terminaba haciendo linda aunque muy poco practica para el lugar.

Como si de niñas pequeñas se tratase, solo un instante se necesito para que Yui, Mugi, Mio y Ritsu se calmaran… solo mientras comían se mantenían mucho más relajadas que de costumbre, aunque al terminar la comida el dinamismo de las universitarias regreso.

-¿Qué tal si nos tomamos una foto todas juntas?- menciono Mio mostrando su cámara fotográfica, que en ese día había tomado ya innumerables imágenes… la mayoría de ellas de las cosas ridículas que las chicas habían hecho… y unas cuantas mas que le tomaron a ella mientras estaba desmayada después de entrar en la casa embrujada.

Ante la idea de la chica alta de cabello oscuro todas se emocionaron a excepción de una agotada Asuka, quien continuaba con ese semblante tan pesimista alrededor suyo.

-Ve, Asuka-Chan, yo aun debo atender a los clientes- menciono Sakura sonriendo mientras caminaba en dirección a la entrada del salón donde más personas deseaban entrar.

-¿A dónde crees que vas?- respondió la pelirroja con su hasta ahora desaparecido tono molesto, mientras con una sola de sus manos sujeto a la castaña del cuello del disfraz, deteniendo sus pasos en seco y obligándola a voltear y quedar de frente con la ya muy molesta pelirroja.

-Ya conoces la política Asuka, solo una empleada por foto- Menciono la castaña seriamente. Palabras las cuales fueron precedidas por un golpe en la cabeza de la castaña quien se dolió al instante, mostrando su fragilidad derramando lágrimas ante el pequeño golpe.

-Es una foto del club de música ligera, olvídate de la actividad del grupo- respondió molesta Asuka.

-No tenias por que pegarme…- replico la castaña aun dolida, sujetando la punzante zona del golpe con sus dos manos y la mirada aun llena de lagrimas.

A pesar de las normas que las chicas del grupo de primer año habían puesto, las chicas del club de música ligera se reunieron en una fotografía que ninguna olvidaría, la fotografía del día de la última presentación de Azusa, quien se coloco al centro de la imagen mostrándose como el enlace entre las dos generaciones que se habían reunido.

-Nos quedaremos a su presentación, las estaremos apoyando- menciono Mio una vez que la fotografía del grupo había sido tomada y los dos grupos de chicas se separaron momentáneamente.

-Las esperaremos en el salón del club y después iremos todas juntas al auditorio- explico Azusa a la pelirroja, quien aunque aun se veía incomoda parecía haber recobrado un poco de su brillo y su actitud, mientras que Sakura había perdido algo del liderazgo del que había hecho gala en los dos días del festival.

Las horas pasaron y un par de agotadas alumnas de primero terminaron su turno con su grupo. Asuka se veía mucho más tranquila y cómoda con su uniforme escolar, sin tener ninguna intención aparente de cambiar sus ropas nuevamente, aunque sus opciones estaban bastante reducidas.

-¿Por qué odias tanto disfrazarte Asuka-Chan?- pregunto intrigada la castaña a su amiga pelirroja quien se veía algo entusiasmada por la presentación que se avecinaba.

-No me siento cómoda vestida de cualquier manera rara… siento que no soy yo. Se requiere algo de valor para vestirse de esa forma frente a un gran número de personas- menciono la pelirroja.

-Pero los disfraces que Sawa-Chan nos hizo no son muy diferentes a lo que estabas usando esta mañana- menciono la castaña, haciendo que el ánimo de la pelirroja bajara súbitamente al escuchar esas palabras.

-¡Es por Azusa-Sempai!... es la última presentación de Azusa… me esforzare por hacerlo- replico Asuka recobrando el ánimo algo forzadamente mientras las dos chicas comenzaban a subir los escalones que las llevarían hacia el salón de música, donde sus amigas de tercer año ya las esperaban.

-¡Ya-Hoi!- grito la pelirroja con ánimos renovados al momento que abrió las puertas del salón, solo para perder súbitamente el ánimo nuevamente al ver que Azusa, Jun y Ui ya lucían los trajes de la presentación… veía su futuro frente a ella y no era alentador el ver que las palabras de Sakura parecían más una profecía mientras observaba como los detalles de los trajes eran muy similares a lo que ella había hecho con su disfraz.

Las chicas estaban cambiadas con sus trajes con ligeros toques góticos y cada una con detalles con algún color especifico. Asuka el azul, Azusa el rojo, Sakura el rosa, Ui el amarillo y Jun el verde. Los detalles eran sencillos pero estaban en todos lados y hacían distinta a cada chica… parece que Sawako-Sensei tenía todo bastante planeado.

El orden de las canciones había sido decidido desde hacía meses atrás, las chicas estaban listas y sus instrumentos estaban en el escenario. Todo estaba preparado para que el club de música ligera subiera al escenario. Y así fue, sin darle importancia a nada mas, en un abrir y cerrar de ojos las chicas estaban en el lugar, con sus instrumentos en mano y con el telón cerrado al frente, esperando que fueran anunciadas y la presentación iniciara.

-Hay muchas personas- menciono Ui asombrada mientras espiaba a través del telón.

-¡Ahí están las chicas del club de Jazz!- dijo entusiasmada Jun al ver a las chicas de su antiguo club, quienes aparentemente no la habían olvidado aun y la seguían apoyando, incluso después del cambio.

-¡No se pongan nerviosas, esta no es nuestra primera presentación!- menciono Azusa bastante confiada.

-¿¡Esta mi cabello presentable Asuka-chan!- menciono nerviosa Sakura mientras intentaba acomodarse la cabellera despeinada según ella.

-¿¡Donde están mis baquetas, sin ellas no puedo tocar nada!- gritaba histérica la pelirroja, preocupada de sus propios problemas.

-¡Basta ya todas!- Grito Azusa lo más fuerte que pudo, calmado a las cuatro chicas y en especial a las dos de primero, quienes a pesar de sus previas experiencias este día parecían un par de novatas.

Con la situación bajo control y actuando como un autentico líder Azusa organizo a las chicas, las ayudo a resolver sus problemas y las tranquilizo con algunas palabras sencillas. En ese momento todas se sentían sumamente ajenas al club mientras que la peli azul se veía responsable y segura como el club de música ligera nunca había tenido a un líder.

-Tranquilícense… ya saben lo que tenemos que hacer, solo diviértanse- explico Azusa sonriendo y transmitiendo su confianza a las demás. Palabras sencillas, pero que tuvieron efecto en las cinco chicas que tomaron sus lugares preparadas y a la expectativa de que el telón se levantara.

La encargada del auditorio presiono el botón para que el telón subiera mientras las cinco chicas la observaban de reojo… el nerviosismo crecía, pero todas sabían que estarían bien cuando la tela se levantara por completo…

Asuka cerró sus ojos a la espera de ver el auditorio lleno cuando los abriera… sin embargo el momento que la chica esperaba nunca llego y la inquietud del club de música en general comenzó a desbordarse en cada una de sus miembros quienes observaban como el telón no se levantaba del suelo a pesar de la insistencia de la encargada del auditorio.

-¿Qué pasa?- pregunto Ui detrás del teclado.

-El telón está descompuesto, no quiere subir- respondió la chica quien al instante comenzó a pedir ayuda de los profesores, mientras que en el auditorio los asistentes comenzaban a impacientarse después de que la presentación del club de música ligera fuera anunciada y no ver ningún movimiento en el escenario.

La preocupación de Asuka desapareció y fue substituida por un poco de molestia, varias presentaciones la precedían y nunca había visto nada como esto en su vida. La pelirroja algo frustrada y soplando a los mechones que le caían al rostro se recargo en la batería. Intentando olvidar un poco el estrés con uno de sus dedos golpeo uno de los micrófonos que estaban posicionados para ella… el golpe fue acompañado de un sonido que la pelirroja conocía bastante bien… el micrófono estaba encendido.

-Hey chicas- susurro Asuka llamado la atención de todas, quienes aun no se percataban del hallazgo de la pelirroja. -¿Qué tal si comenzamos ya?- añadió.

-¿Qué es lo que tienes en mente Asuka y porque susurras?- pregunto la peli azul.

-Están encendidos- susurro nuevamente la pelirroja señalando a uno de los micrófonos. Al instante el rostro de las chicas cambio súbitamente, captando la idea de la pelirroja, a excepción de Azusa.

-Esperen a que suba el telón, los maestros están viendo cómo arreglarlo- menciono la peli azul, sin embargo esta vez la pelirroja no compartía su opinión y cuando Azusa regreso a su posición y sin que lo esperara y sin decir una sola palabra la batería comenzó con un ritmo que no estaba dentro de las tres canciones que las chicas habían ensayado.

-¡Que estás haciendo!- susurro Azusa exaltada, sin embargo solo obtuvo una sonrisa como respuesta de la pelirroja quien se veía emocionada tocando su batería.

Ui reconoció la tonada y el teclado siguió a la batería unos instantes después. Con el acompañamiento del teclado la melodía era obvia y breve Jun con el bajo se unió a melodía mientras que Sakura hizo lo mismo preparando su voz y tocando la guitarra secundaria mientras todas observaban a Azusa para que iniciara con la parte principal.

No era ni siquiera una canción propia de las chicas, de hecho era una del anterior club de música ligera que muchas del público reconocieron al igual que las anteriores miembros del club quienes aun no veían para cuando el telón se levantaría, pero el sonido ya invadía el auditorio.

Azusa reconoció de inmediato la melodía y a pesar de sus ideas algo conservadoras no pudo resistirse a tocar junto con las demás esa canción que tantos recuerdos le traía. La presentación en el festival escolar había comenzado, aunque no como ella esperaba, con FuwaFuwa Time.

La voz de Sakura en las vocales hacia la canción sumamente diferente a cuando Yui o Mio la cantaban, mientras que la batería de Asuka se sentía bastante diferente a la de Ritsu. Sin duda este grupo era muy diferente al Hokago Tea Time, pero a pesar de ello para Azusa continuaba siendo muy divertido tocar con ellas.

El auditorio se preguntaba quienes eran las que se encontraban tocando arriba del escenario ya que para el oído inexperto fácilmente se podría confundir con el anterior club… cosa que todas sabían era imposible. Y así fue como ocurrió que justo en la recta final de la canción el telón subió con la ayuda de algunos profesores y las chicas que ya tocaban sus instrumentos con sus peculiares atuendos quedaron al descubierto de las sorprendidas chicas de la preparatoria.

La primera de las canciones termino con una ovación por parte de todas quienes asistían a la presentación mientras la profesora Sawako observaba la belleza de la escena que había creado pues fue ella quien saboteo el telón a propósito, esperando que algo como eso ocurriera, haciendo lucir más los atuendos diseñados por ella.

Mientras la ovación continuaba para el nuevo club de música ligera, las cinco chicas voltearon a ver a la encargada quien simplemente sonreía sin decir nada de lo que acabaña de hacer. De alguna manera se habían salido con la suya y se les había permitido tocar una canción extra.

Sin decir ni una palabra las chicas comenzaron con la segunda canción de la noche, aquella canción que Azusa había escrito en esa noche de excursión escolar en la que extrañaba tanto a sus amigas recién egresadas de la preparatoria. Cada matiz de la canción, cada nota aunada a la pasión que Sakura mantenía con las letras le recordaba a los días tristes, así como a las alegrías que vivió al darse cuenta de que no estaba tan sola como creía esa noche de luna llena.

Una breve presentación de cada una de las chicas siguió a esa canción que dejo pensativa a la peli azul en todo el tiempo que perdió tratando de conservar a esas amigas que ahora la veían del otro lado del auditorio y todo lo que pudo haber hecho con las chicas que se presentaban nerviosamente una tras otra frente al auditorio de la escuela.

La siguiente en la lista era la triste canción que Asuka escribió pensando en Sakura, quien con la pasión que la caracterizaba se gano a la audiencia del lugar mientras les cantaba su triste historia de amor sin que nadie supiera que la letra estaba inspirada en ella misma y como la vida le había arrebatado lo que ella conocía como felicidad hasta que ahora había encontrado algo con lo que pudiera substituir ese vacío que sentía. Nuevamente mientras su guitarra entonaba ese poderoso solo que Asuka pensó para la peli azul, esta pensaba nuevamente en todos los errores que había y que continuaba cometiendo hasta que al fin se dio cuenta de que no siempre debe estar aferrada al pasado.

-Y por ultimo les presentamos a una chica bastante conocida, la única miembro que queda del anterior club de música ligera y nuestra actual presidenta: ¡Nakano Azusa!- menciono Sakura presentando a la peli azul mientras Ui se preparaba para la última canción donde el teclado no tenía lugar, esa misma canción con la que comenzaron los vínculos entre las chicas del nuevo club.

La peli azul no dirigió unas palabras al público, simplemente se quedo observando fijamente a la pelirroja de la batería quien le correspondió la sonrisa. Estaban listas para terminar con la última presentación de Azusa como parte del club de música ligera.

Las percusiones comenzaron súbitamente mientras la guitarra de la peli azul se llenaba de fuerza. Una canción sumamente diferente a lo que todas las chicas que escuchaban estaban acostumbradas, sin embargo no por ella fue mal recibida, al contrario incluso el lado salvaje de la profesora Sawako se emociono al escuchar los devastadores acordes de esa música extranjera que sonaba en el auditorio de la escuela. Un cover de la banda favorita de Asuka, que a pesar de ser una banda violenta en sus letras, estas no eran nada mal interpretadas por la delicada Sakura, ni sus acordes diluidos por la guitarra auxiliar de Ui ni por el bajo de Jun. Solo restaba el gran final que recaería completamente entre Azusa y Asuka, quienes no defraudaron con el cierre espectacular y poderoso entre las fuerzas combinadas de la guitarra y los tambores que terminaron con un estruendo y una ovación hacia las chicas que ejecutaron a la perfección y sin ningún problema una canción sumamente complicada. La presentación en el festival escolar, ese momento bajo los reflectores y frente a todos en la escuela, tanto alumnos como invitados había terminado.

Los instrumentos estaban regados por todo el salón mientras que sus dueñas se encontraban sentadas en la mesa, agotadas incluso para tomar una taza de té como el club de música ligera lo acostumbraba siempre. Las cinco miembros se observaban una a la otra sin saber qué es lo que ocurriría ahora.

-Termino muy pronto…- rompió el silencio Sakura con su tierna voz.

-Así suele pasar con los festivales escolares- respondió Ui quien tenía la cabeza apoyada en las manos que estaban sobre la mesa.

-Y fue agotador- añadió Azusa señalando a Jun quien dormía profundamente sobre la mesa del club.

-Fue horrible…- respondió Asuka con la cabeza en la mesa como siempre que esta frustrada.

-¿Y a ti que te pasa?- pregunto desconcertada Azusa.

-Todas me vieron vestida así…- respondió la pelirroja apenada y con el rostro tomando una tonalidad al color de su cabello de vergüenza.

-Ya es algo tarde para que te quejes de eso- respondió la peli azul cortante provocando la risa de las chicas. Asuka era todo un caso, pero seguía siendo su mejor amiga. Esa chica ruda de apariencia frágil a la que le encantaban las cosas extranjeras y las tortugas. Esa chica que le enseño que el futuro es tan importante como el pasado…

El futuro es lo que ahora le preocupaba a la peli azul… el festival escolar había terminado y con ello el final del año escolar se acercaba. Era la despedida inminente de las chicas a las que ahora Azusa no deseaba dejar…