Hola, ¿cómo están? :) Debería decir hola, ¿no?... Mmm... ya va tiempo, supongo que me odiarán :cc La verdad es que tenía planeado publicar la cita en este capítulo, pero ya está bastante extenso... Pero de todos modos, el capítulo que sigue es sí o sí la cita. Lo prometo, y trataré de publicarlo lo más pronto posible, porque solo falta traspasarlo a computador y editarlo :)
Por cierto, muchas gracias por los comentarios bonitos bonitos que recibo c: muy bonitos x3
¡Disfruten!
VICTORIOUS NO ME PERTENECE
Te amo de la misma Manera (11/?)
No one's POV
La sala estaba desordenada, los alumnos repartidos por todos los lugares gritándo como lunáticos porque "habían perdido su queso". La gótica miró su reloj, quedaban dos minutos para que sonara la campana que indicaba el término de la clase de Sikowitz, así que aprovechando la improvisación sorpresa que había hecho su profesor, tomó de la muñeca a Beck y lo jaló hasta los pasillos de la institución.
En general estaba vacío, a excepción de aquellos pocos estudiantes que estaban en su hora libre ensayando algunas canciones, bailando o simplemente conversando.
Jade empujó a Beck hasta la pared más cercana y lo acorraló allí, con una mano apretando firmemente su bolso y su otra mano restregando su celular en la cara del muchacho.
"¿Qué significa esto?", le preguntó firmemente, sin muestra de emoción alguna en su voz, pero su rostro y sus ojos reflejaban todo. Tenía el ceño fruncido, los labios ligeramente apretados y por sus oídos expelía rabia a más no poder.
El muchacho miró la pantalla y leyó el mensaje que le había enviado a inicios de clases. Se intimidó un poco por la actitud de Jade, pero estando ya acostumbrado a esos desahogos de emoción, se relajó a los segundos después de comprender por qué tanto escándalo. Sonrió un poco y destensó sus hombros, aunque seguía en modo de defensa en caso de que Jade no aceptara la disculpa y explicación que estaba por decir.
"Jade, era solo un pequeño comentario... Me tienes que disculpar, sigo siendo hombre", dijo como broma para relajar el ambiente y hacer que la gótica chica se alejara unos pasos de donde él estaba y dejara su zona de conformidad intacta, pero no lo logró porque ella siguió en la misma posición, solo que ahora la mano que tenía su pearPhone estaba junto a su cuerpo y apretaba fuertemente el objeto.
"Beck...", comenzó a decir con tono de advertencia, mientras lo miraba casi sin pestañear.
"Okay, okay", levantó sus manos señal de rendición, dio un paso y colocó sus manos en los hombros de Jade, "era solo un comentario... sé que cuando te vistes así es por alguien, te conozco y te recuerdo que hace un tiempo solías hacer eso conmigo, es solo que me pareció extraño que como Tori no había venido al colegio... no sé, tan solo te quería molestar un rato. Pero no te preocupes, ¿sí? Somos amigos y te entiendo, pero por lo mismo tengo el derecho a molestarte", terminó justo en el momento en que la campana sonó para el cambio de clase.
Jade pareció comprender que lo de Beck era una simple broma, y nada más y tímidamente asintió con la cabeza. Beck luego soltó a Jade, le dio un beso en la frente y le desordenó el cabello. Antes de desaparecer completamente por el pasillo para dirigirse a su casillero, pudo oír una amenaza por parte de la gótica para que nunca más le hiciera aquello que suele hacer con Tori y Cat, como si fueran niñas pequeñas.
El día transcurrió sin problemas, solo un par de mensajes intercambiados entre Tori y Jade que hacían mención a la tal Christina y en donde le rogaba a Jade que sí llevara su libro que se había quedado en su casillero. Eventualmente, al ver que la gótica no respondía, siguió enviando y enviando mensajes, que Jade se preocuró de ignorar puesto que todos decían lo mismo, acerca de su maldito libro.
Por parte del clan, el único tema relevante del día fue la nueva conquista de Cat, quien no dejaba de hablar de su tan querido Trevor. Un chico rubio, de estatura promedio, grueso de hombros y una sonrisa encantadora. La pequeña pelirroja seguía insistiendo de que era el amor de su vida, y Jade le seguía acusando de que se hacía muchas ilusiones para haberlo conocido hace menos de una semana, y casi como si fuera obvio, Robbie la apoyaba con el fin de que Cat se arrepintiera de salir con aquel chico.
Antes del almuerzo, cuando aún la mayoría de los estudiantes estaban en clase, la gótica pasó a recoger el libro de Vega y cuando llegó a su casillero, pese a haber tratado de memorizar la convinación, no pudo recordar el último número, así que se vio obligada a tomar su celular y ver todos los mensajes que le había enviado Tori. Internamente se dio una palmada en la cara por las cosas absurdas que le había enviado la morena, pero aun así, todo lo podía usar en contra de ella cuando fuera necesario, desde el "Jade, no me gusta que tú me ignores :((", pasando por "Haré lo que sea, Jadey, pero no te enojes conmigo", hasta los miles de ruegos que había entremedio.
Sacó el libro y luego se dirigió al Café Asfalto para el almuerzo. El resto de los chicos ya había llegado allí y cuando Jade llegó, André se comportó extraño, Beck le sonrió, al igual que Cat, y Robbie se quedó con la boca abierta sin decir palabra alguna.
"Robbie...", dijo Jade entre los dientes ya cansada de tanta atención que estaba obteniendo por su aspecto. André miró al chico, y como estaba junto a él, le cerró la boca mientras Jade se acomodaba, dejaba sus cuadernos y mochila de lado y el celular y la comida sobre la mesa.
"Es que no lo puedo evitar, yo-", se comenzó a excusar el chico con afro, pero bastó una simple mirada llena de veneno por parte de Jade para que se detuviera.
"De acueeerdo...", habló André para cambiar el tema, "Jade, irémos a ver a Tori hoy, ¿te unes?". El chico seguía viendo su comida y, cuando alzó la mirada para ver a la mencionada, hizo un esfuerzo sobrenatural para no bajar la mirada de su rostro, pero sabiendo que no podía soportar mucho, volvió a observar su almuerzo.
Asimismo, la gótica se tuvo que morder la lengua inmediatamente para no responder tan rápido o tan emocionada a la pregunta que había estado esperando todo el día. Soltó un pequeño gruñido fringido, y luego respondió como si no le gustara mucho la idea, "Ugh, de acuerdo...".
"Bien, iremos después de clase todos juntos", le explicó Beck con una sonrisa pícara. Jade lo miró de reojo antes de enfocarse al cien por ciento en su comida... o veinte por ciento en su comida, setenta y nueve por ciento en Tori y uno por ciento en su alrededor. Los chicos siguieron unos minutos comiendo en silencio hasta que el sonido del celular de Jade llamó la atención de todos.
Jade tomó el celular y luego de ver que era nuevamente Tori rogando para que la gótica le respondiera uno de sus mensajes, lo volvió a depositar en la mesa sin responder. Ninguno de los presentes se atrevió a comentar, pero luego el teléfono volvió a sonar y Jade lo volvió a ignorar. Nuevamente nadie habló, pero a la tercera vez que sonó, ya todos la miraron curiosos mientras que Jade soltó un respiro pesado.
"¿¡Qué!?", les exigió luego de que una de sus miradas no funcionara para apartar la vista de los chicos que seguían con su vista fijada en ella.
"Oh, nada...", dijo Beck evitando soltar una carcajada, ayudándose de un sorbo de su botella con agua.
"Es solo que...", comenzó a decir André, pero se detuvo, temiendo entrar en aguas turbulentas.
"¿Quién te manda tantos mensajes?", preguntó Cat inocentemente y de forma directa. Mirando a Jade con los ojos abiertos, expectante y algo emocionados. "¿Tú también conociste a alguien? ¿Por eso te vestiste tan... linda?"
Beck no aguantó más y comenzó a reír, por lo que las miradas del resto del clan se volvieron más intrigadas y confusas.
"¿Tienes una nueva conquista?", le preguntó André con un movimiento de cejas insinuador. Jade lo miró indiferente por unos segundos antes de responder.
"No", y volvió su atención a la comida, pero su celular volvió a sonar. ¿Por qué Vega tiene que ser tan molesta? Si no fuera linda, y no me gustara, jamás podría llegar a soportar tanto, pensó para sí mientras veía de reojo su celular.
"Oh, no lo niegues", le comenzó a molestar André, y Cat, quien estaba más cerca de Jade, le comenzó a dar pequeños pinchazos con sus dedos en el estómago, en forma de broma, mientras reía por lo bajo.
"Que no", le dijo Jade alejando las hiperactivas manos de la pelirroja de su torso.
"Que sí", insistió Beck, "tal vez si...", y sin decir más, agarró el celular de Jade antes de que ella pudiera reaccionar y comenzó a revisar el movito de todas los sonidos de alerta.
"¡Beck!", le advirtió Jade, "¡Devuelve mi celular!". Trató de alcanzarlo, pero los brazos de Beck eran mucho más largos y luego de darse cuenta de lo ridícula que se vería si trataba de quitarle el celular de aquella manera, lo dejó, pero siguió mirando a Beck con odio.
"¿De quién es?", preguntó André mirándolo expectante. Robbie se comenzó a inclinar en su asiento para poder leer de la pantalla, pero Jade lo golpeó bajo la mesa y el chico dejó su acto para retorserse por dolor.
"¡Jade! Eso no era necesario", dijo el chico mientras se sobaba su pantorrilla.
"¿Y quien es el chico?", preguntó Cat. Beck leyó un par de mensajes, todos de Tori, pero no queriendo entrometerse más en la vida de su ex, le devolvió el celular con una sonrisa de disculpa.
"No es un chico...", comenzó, y los ojos de Jade se agrandaron en sorpresa pensando que el moreno alto iba a revelar su secreto, "es su familia". Y luego, Jade pudo volver a respirar.
"¿Ya ven?", dijo luego de unos segundos, pero aun así los chicos se le quedaron mirando no creyendo completamente lo que decían, al fin y al cabo, sabían que ambos ahora eran amigos y podían mentir para salvar el pellejo del otro.
-o-
"¡Aquí viene!", gritó Cat al oído de Jade mientras todos los chicos del clan observaban como un guapo chico rubio se les acercaba. "¿Ah, que no es lindo?", dio unos pequeños saltitos antes de despedirse de sus amigos y alcanzar al otro muchacho a mitad de camino del estacionamiento y saltarle encima con alegria.
"Cat es única", comentó André mientras veía la escena, los demás asintieron. "¿Vamos?"
"Seguro", le respondió Beck al moreno y todos caminaron a sus propios autos, excepto Robbie que se fue junto con André, en camino hasta la casa de Vega.
El camino no duró demasiado, y cuando llegaron, Jade pudo ver como Robbie salía corriendo del auto hasta la entrada principal de los Vega mientras sostenía sus manos en su partes inferiores. La gótica juntó un poco sus cejas y algo confundida y enojada se bajó del auto, al mismo tiempo que André y Beck se bajaban de sus propios autos. Se juntaron justo en el comienzo del camino para la propiedad de la latina.
"¿Qué pasa con Robbie?", preguntó Beck con gracia mientras miraba como el chico saltaba y golpeaba rápidamente la entrada para que alguien abriera.
"Quiere ir al baño...", respondió André moviendo ligeramente sus hombros y siguieron al muchacho de afro. Jade se excusó diciendo que había olvidado algo en su auto y esperó a que los chicos entraran a la casa para comenzar a arreglarse un poco en el vidrio del auto más cercano a ella. Respiró un par de veces para relajar su pulso y llegó a la entrada.
Antes de entrar a la casa se dio cuenta que Beck, mirando hacia la puerta, le susurraba algo al oído a Vega, quien estaba mirando hacia la cocina. Exáctamente era un "te trajimos una sorpresa", pero Jade no alcanzó a escuchar aquello y se acercó molesta al par después de cerrar la puerta principal no tan suavemente. Carraspeó un par de veces y alzó su ceja, solo para que Tori se diera vuelta y abriera su boca aun más de lo humanamente posible. Beck le guiñó un ojo y caminó hasta la cocina donde estaba André sacando algo de comida.
"¡J-J-Jade!", dijo finalmente. Se tomó un tiempo para devorarla completamente, para analizar cada punto de la gótica, cada parte, cada todo de perfección que estaba frente a ella.
"Felicidades, aprendiste a decir mi nombre", dijo con sarcasmo fingido solo porque recordó que no eran las únicas en la habitación. Abrió su bolso y sacó el libro que Vega le había pedido toda la mañana, cuando se lo acercó, Tori estaba muy ocupada observándola como para tomar el libro.
"Viniste...", dijo un poco más suave para que los muchachos a unos metros de ellas no la escucharan.
"Sí, como sea...", dijo quitándole importancia a su presencia. "Aquí", sacudió un poco su mano estirada con el objeto para que Vega lo tomara. La latina miró vagamente el libro y lo tiró al sillón del living, luego tomó con fuerza la muñeca de Jade y la jaló hasta las escaleras.
"Hey, ¿donde van?", preguntó Robbie quien volvía del baño.
"¡Un segundo!", se escuchó decir a la morena antes de ingresar a su habitación y cerrar la puerta aceleradamente.
"¿Qué fue-?", Jade no pudo terminar su pregunta porque la otra muchacha se le lanzó encima, lo más rápido que pudo teniendo en cuenta el peso extra que tenía en su pie.
Tori la besó como nunca antes había besado. Un beso salvaje que demostraba tanto su anhelo por sentir a la otra chica como por el tiempo que no habían compartido en los últimos días. Obviamente, la chica fue correspondida con la misma pasión, fuerza y deseo. Sobretodo deseo.
La manos de Tori viajaban por toda la espalda de Jade y cuando llegaron al borde de su blusa, comenzaron a ingresar y recorrer la parte baja del desnudo torso de la gótica, la parte que el corset no podía cubrir. Un leve gemido por parte de la morena fue lo suficiente para traer a Jade a la realidad y alejar unos centímetros Tori de su cuerpo.
"¿Qué fue todo eso?", preguntó Jade con una sonrisa y una ceja alzada.
"Mmhh...", se quejó Tori por haberse separado de la gótica, pero colocó sus brazos en el hombro de la chica para mantener el contacto. Luego sonrió ampliamente, "Te extrañé", le dijo dándole un fugaz beso en la punta de la nariz.
"Oh, ¿y casi tenemos una sesión salvaje de sexo en tu habitación mientras tu casa está llena de invitados solo porque me extrañaste?", le replicó Jade con un tono sexy mientras sus manos se apoyaban firmemente en la cadera de Tori, y los brazos de la morena se abrazaban delicadamente al cuello pálido de Jade.
"No exageres... son solo tres personas... y tú tienes la culpa por aparecerte en mi casa vestida de esa forma y hacerte la chica fría que no le importa nada...", le molestó Tori mientras se acercaba poco a poco para volver a besar a Jade.
"Ok, ok...", dijo la gótica volviendo a alejar a Tori antes de que la situación llegara algo lejos, "primero que nada, ¿desde cuándo te gusta que me "haga" la chica fría y que no le importa nada?"
"Desde siempre... y deja de alejarme", se quejó por última vez antes de volver a unir sus labios. Nuevamente Jade cortó el beso.
"De acuerdo, segundo...", dijo la pelinegra, "¿planeas abandonar a los tres invitados que tienes abajo?"
"Oh... puede ser...", y volvió a besar a Jade, esta vez un poco más lento y con más ternura incluída, pero solo duró unos segundos. Se separó, por decisión propia, y apoyó su frente junto a la de la otra chica. Ambas se sonrieron mirándose a los ojos por unos segundos en silencio, hasta que la gótica le hizo un comentario.
"¿Qué crees que opinaría Christina de esto?", le dijo con un poco de broma, un poco de seriedad.
"¿Quién es Christina?", preguntó Tori sin recordar la pequeña pelea, muy pequeña, que tuvieron a través de mensajes esa mañana por una simple compañera que apenas conocía.
"Así me gusta", le respondió Jade, y tomó los brazos de Tori para quitárselos de encima. Dio unos pasos hacia atrás para separarse de Tori, ganando una mirada de confusión en el proceso, "baja tú primero, luego bajo yo".
Tori asintió torpemente, pero eventualmente salió de la habitación, con una sonrisa de enamorada, y bajó las escaleras lo más rápido que pudo con su pie lesionado. Apenas alcanzó a llegar hasta el primer piso cuando escuchó una voz desde arriba.
"Vaya, te tomó algo de tiempo, ¿no?", le dijo Jade con algo de burla inofensiva mientras bajaba ágilmente y pasaba junto a Tori, dedicándole una sonrisa de triunfo. Se encaminó hasta la cocina y tomó el sandwich que Beck tenía entre sus manos.
"¡Hey!", le reclamó él.
"¿Qué?", preguntó Jade inocentemente mientras mordía una esquina de su emparedado. Beck movió su cabeza y luego comenzó inmediatamente a prepararse otro, "ya que estás en eso, ¿qué tal si le preparas snacks para todos?", le preguntó Jade mientras se apoyaba contra uno de los muebles.
"¿Quieren limonada?", preguntó André con su cabeza dentro del congelador.
"Sí, sirve para todos", le respondió Jade antes de que otro pudiera hablar por sí mismo. André sacó su cabeza y la miró de reojo, pero eventualmente sirvió los 5 vasos con limonada.
"¿Y qué haremos?", le preguntó Robbie a Tori mientras ambos estaban sentados mirando la televisión. Vega con el pie elevado.
"No sé, ¿chicos, quieren ver una película?", preguntó la morena mientras alzaba la voz para que los chicos escucharan desde la cocina.
"Bueno", respondieron Beck y André al mismo tiempo.
"Oh, que sea de Terror", la cara de Jade se iluminó, pero se apagó inmediatamente al recordar la pobre biblioteca que tenían los Vega. Caminó hasta la sala principal y se apoyó en el sofá donde la morena estaba sentada.
"No, de terror no", le contestó rápidamente Tori, haciendo un puchero en dirección a Jade.
"No, que Jade no elija... bastante tenemos con recibir sus órdenes", se quejó André mientras se acercaba con un vaso de limonada rosa en cada mano y los depositó sobre la pequeña mesa.
"Robbie, ayuda...", pidió Beck desde la cocina. André y Robbie se acercaron a la cocina mientras que Tori cambiaba de posición y apoyaba su pie en un cojín sobre la mesa, para dejar más espacio en el sillón.
Jade, antes de rodear el sillón para poder tomar asiento, miró hacia los chicos y luego volteó para darle un fugaz beso en la cabeza de Tori. También, aprovechó que los chicos aún no se acomodaban para poder sentarse junto a Tori, y al momento de hacerlo, recibió una cálida mirada por parte de la morena con respecto al gesto que previamente había hecho. Jade le devolvió una pequeña sonrisa antes de volver a su estado neutro y criticar a los chicos por demorarse demasiado con la comida.
Beck eligió una película de Audrey Hepburn, en blanco y negro, y luego volvió para acomodarse junto a Jade, en el otro extremo del sillón. Robbie y André estaban en el segundo sofá de la habitación. La hora y media de película transcurrió en un silencio únicamente interrumpido por los comentarios que halagaban a Audrey, tanto por belleza y talento, y otros componentes de la película, como la trama misma o diálogos que se incorporaban.
Al terminar la película, los chicos charlaron sobre los acontecimientos de la semana, las tareas, los chismes importantes acerca de las obras que se avecinaban, sobre quienes habían conseguido los papeles principales, etc.
Cuando ya se hizo tarde, Robbie y André fueron los primeros en irse, particularmente porque el moreno tenía que dejar al chico afro a su casa y eso quedaba en el otro extremo de la ciudad, y sin atochamiento de autos, se demoraría con suerte media hora.
Cerca de las ocho de la tarde, Jade y Beck se dispusieron a marcharse. Tori estaba junto a la puerta, ayudándose en su equilibrio en ella, mientras los chicos hacían sus últimos comentarios, pero justo cuando dieron una vuelta de noventa grados para salir de la casa, se toparon con los señores Vega entrando llenos de bolsas en sus manos.
"Ops, hola muchachos", dijo el Padre mientras rodeaba a los chicos para dirigirse rápidamente hasta la mesa de la cocina para depositar todas las bolsas de las compras.
"Señor Vega", saludó Beck amablemente.
"Oh, Beck y Jade, ¡qué sorpresa!", Holly se mantuvo en la entrada obstaculizando el paso a los muchachos. Cuando Tori se percató del tono de voz de su madre, ya era demasiado tarde para intervenir. "¿Ya se van?"
"Se hace algo tarde...", respondió Jade algo nerviosa debido a los gestos que le enviaba la morena a las espaldas de su madre.
"Oh, pero se pueden quedar un rato más... vamos a cenar, ¿nos acompañan?", la pregunta iba notoriamente dirigida solo a Jade y todos captaron aquello, incluyendo a Beck que lo vio como una escapatoria de aquel lugar.
"No creo que sea-", comenzó Beck, pero David se acercó rápidamente hasta donde estaba su mujer y la ayudó en su tarea.
"Vamos, chicos, será divertido, Trina no está en casa...", dijo el hombre sonriendo ampliamente.
"La verdad es que-", intentó esta vez Jade, pero fue rápidamente interrumpida por Holly.
"Por favor, ¿vienen en auto?", comenzó la mujer y continuó sin esperar respuesta, "entonces no importa si se hace tarde. Y de todos modos, mañana tan solo es viernes".
Holly siguió dando más argumentos y era en todo apoyado por David, y cuando no miraban ninguno de los dos adultos, los chicos se miraban horrorizados y dandose pequeños y sutiles codazos para que uno reaccionara.
"¡Mamá!", gritó por fin la menor de las Vega para calmar a su animada madre.
"¿Sucede algo hija?", preguntó confusa su madre sin entender su actitud.
"Los chicos ya se iban. Mañana aún hay clases y tienen mucha tarea que realizar", le dijo Tori hablando con enojo entre dientes.
"Sí, así es. Lo lamento, señora Vega, pero nos tenemos que ir", se disculpó Jade.
"Oh, por favor... llámame Holly, al fin y al cabo ya eres parte de la familia". Al decir aquello su cara comenzó a colocarse completamente. No sabía cómo reaccionar ni mucho menos que los padres de Tori sabían lo de ella y la morena. Inconscientemente miró con enojo a Tori mientras ésta se achicaba en su puesto dándose cuenta que se le había olvidado contarle la charla que tuvo con su madre. Al mismo tiempo, David y Beck reían por lo bajo ante las actitudes que cada una de las chicas había tomado.
"¡Bueno, nos vemos!", dijo Beck aprovechando el momento y deslizándose por la entrada fugazmente antes de que alguien lo pudiera detener.
"¡El partido!", recordó de repente David mientras se acercaba a la televisión y la encendía en un canal de deporte.
"Emm... gracias señora Vega-"
"Holly", le dijo la madre de Tori.
"Gracias, Holly", comenzó de nuevo Jade algo incómoda y sin poder quitar el calor de su cara, "pero en realidad es tarde y..."
"Está bien...", comentó finalmente con algo de pena. "Pero estás invitada a cenar con nosotros cuando quieras, ¿de acuerdo?"
"Oh mejor nunca", opinó Tori muy avergonzada por lo bajo.
"Claro, será un gusto", dijo Jade finalmente tratando de sonar muy respetuosa ante los padres de su futura (¿o actual?) novia.
Jade se despidió de lejos de todos los Vega presentes y se encaminó hasta su auto, y como miraba distraídamente al suelo, tratando de comprender la extraña situación, no se percató de que Beck estaba allí esperándola, en la puerta de su auto.
"Wow", dijo el muchacho en tono de broma, con respecto a lo que acababa de pasar, "eso fue algo incómodo... solo un poco". Jade levantó la vista y le dio una pequeña sonrisa.
"Ni me lo digas", le dijo mientras se apoyaba junto al su ex en su auto.
"¿Los padres de Tori saben de que ustedes...?", comenzó el muchacho sin saber muy bien cómo terminar la pregunta, así que se decidió por otra mejor, "En realidad, ¿qué son ustedes?"
"No lo sé", dijo comenzando a molestarse por tanta intromisión del muchacho. Aunque, tan solo quería estar sola para pensar.
"Pero...", quizo volver a preguntar el muchacho, pero la gótica lo interrumpió con su movimiento exagerado de levantarse del auto y encaminarse hasta la puerta del conductor. Paró justo antes de entrar a su auto.
"¿Necesitas algo más?", le preguntó Jade lo más neutral y desinteresada posible.
"Uh...", suspiró el muchacho soltanto una pequeña risita y moviendo su cabeza, ya estaba acostumbrado a la actitud de su mejor amiga. "Nos vemos mañana".
Cuando Tori se aseguró de que el auto de Jade estuviera fuera de la vista, corrió como pudo hasta la cocina para encarar a sus padres por el comportamiento que habían tenido.
"¿Qué sucede, cariño?", le preguntó su madre al verla tan enojada. Sabía el porqué estaba así, pero restarle importancia al asunto parecía funcionar cuando alguien de su familia se alteraba.
"¿En serio?", le preguntó la chica a su madre muy enojada. "No puedes simplemente invitarla así como así... "
"¿Ocurre algo malo?", le preguntó David que aún no se enteraba de lo que acontecía con la vida amorosa de su hija menor.
"David, amor", comenzó la madre emocionada mientras dejaba el servicio de lado y le tomaba la mano a su esposo, "Jade es la novia de Tori", finalizó con bastante alegría y una gran sonrisa en su rostro.
El señor Vega se mantuvo inexpresivo por unos minutos, tragó lentamente la comida que tenía en su boca al momento de recibir la noticia y se quedó pensando. Finalmente soltó un aliento y miró a Tori y a Holly confundido, "Pero Jade es una chica..."
"¡Así es cariño!", le animó su mujer pensando en que de esa forma le sería más fácil aceptar la noticia sobre su la orientación sexual de su hija.
"Pero... es... ¿qué?", el hombre seguía confundido.
Tori se preocupó y se sentó lentamente en frente de sus padres, con la espalda tensa y mostrando en sus facciones toda la seguridad posible. "Que yo y Jade estamos juntas..."
"Eh... ¿Hace cuánto que viene sucediendo esto?", preguntó finalmente cayendo en la realidad. Tori estaba dispuesta a responderle a su padre con la verdad, pero antes de poder pensar siquiera en cómo formular una oración sin que su lengua se enredara, su madre ya había tomado ese lugar.
"Eso no importa, lo importante ahora es que Jade está saliendo con nuestra hija y la tenemos que invitar a cenar", le explicó Holly soltando la mano de su esposo y volviendo a retomar la comida de su plato.
"¿Y eso por qué?", preguntó David mirando a su mujer.
"Tengo que conocerla y saber si es lo que mi pequeña necesita", le explicó sencillamente.
"¡Mamá!", le reclamó Tori en voz baja y lanzádole una mirada. Su madre tan solo movió los hombros.
La morena pasó a observar a su padre para poder descifrar su actitud ante el asunto. David estaba sorprendido, en la época en que se crió todo fue siempre relativo a los esquemas que proponía la sociedad y bueno, para él las lesbianas siempre demostraron en algún punto de su existencia esa concexión con el comportamiento masculino, "marimachos", o lo que sea, pero su hija no era para nada así y realmente eso le confundía más. Jamás se lo imaginó de Tori, mucho menos de Trina, y aunque no le importara en lo absoluto, el tema si le afectaba hasta cierto punto.
"Papá...", comenzó Vega al darse cuenta que su padre seguía casi inmóvil y muy pensativo.
"¿Estás segura que no es una etapa o algo por el estilo?", le preguntó su padre volviendo a la realidad.
"No, de verdad me gusta y creo que nuestra relación va para algo serio", le explicó la latina tratando de ocultar su nerviosismo que aparentemente sentía.
"De acuerdo...", dijo apenado su padre mientras retomaba su comida.
"¿No... tienes algún problema?", le preguntó intranquila, solo para poder retirarse satisfactoriamente a su habitación.
"Tengo que admitir que me agrada no tener que estar preocupándome por que quedes embarazada, pero... tenía la esperanza de ser el 'policía malo' que interroga al novio de su hija y le prohibe verla y esas cosas...", le dijo a Tori mostrándole una gran sonrisa al terminar para asegurarle que todo estaba en perfecto órden.
"Oh, cariño, yo me encargo de eso", dijo Holly recibiendo inmediatamente una mirada por parte de Tori.
"Pero esa no es la diversión de todo...", le respondió David con una cara de apenado. Tori se levantó lentamente a medida en que la conversación comenzaba a excluirla a ella y a su situación actual. Subió hasta su cuarto y lo primero que revisó fue su celular. Tenía tan solo un mensaje y era de Jade.
"Hey, ¿qué fue todo eso?"
"Oh, lo lamento...", respondió lo más rápido posible y lo envió. Comenzó a escribir un segundo mensaje, pero justo antes de poder enviarlo, le llegó la respuesta de Jade.
"Como sea, hablamos mañana", decía el mensaje, luego envió otro, "Te paso a buscar luego del colegio".
"Okay, gracias Jade :) "
"Sí, lo que sea..."
"Buenas noches, hablamos mañana :) "
"Buenas noches".
La verdad era que Tori no esperaba que Jade respondiera el último mensaje, pero al ver que verdaderamente sí le respondió, se fue a dormir con uan sonrisa en su rostro.
Al día siguiente, Jade pasó a buscar a Vega a su casa, después del colegio, y la llevó hasta aquella clínica en donde su familia tenía el seguro. Le quitaron el yeso y luego pasaron a la casa de Jade, ya que en la de la latina estaba toda su familia.
Estaban sentadas en el sofá de la sala central viendo la repetición de una sitcom cualquiera. "¿Qué harás el fin de semana?", preguntó Jade tratando de sonar totalmente desinteresada.
"Tengo que ponerme al día con las tareas y eso...", respondió la latina mientras se reía por la trama de la serie.
"Ah", Jade estaba seria. La sitcom no le daba risa para nada, y el día anterior Marianne la había llamado para avisarle personalmente de la fecha de la boda, así que tenía planeado ir a ver vestidos elegantes y no quería ir sola, ni con su hermano, ni con Beck, ni con Cat... no es que no quisiera ir con su mejor amiga, es solo que en realidad quería ir con Tori para pasar tiempo a solas.
"¿Ocurre algo?", preguntó Tori luego de haberse calmado un poco y giró su cabeza para mirar a Jade, quien miraba la TV desinteresadamente.
"Nada", respondió sencilla la chica. Tori chisqueó sus dientes con la ayuda de su lengua como un gesto cualquiera y luego acercó su mano a la barbilla de la gótica. Acarició levemente su mejilla y parte de su cuello y, luego de haber contemplado al cien por ciento la asombrosa pálida piel de la chica sentada junto a ella, le giró la cabeza delicadamente para quedarla mirando, pero Jade corría la mirada, aún teniendo su cabeza en dirección a Tori.
"¿Ocurre algo?", volvió a preguntar más preocupada y suavemente. Jade dudó unos segundos, pero la miró finalmente.
"¿Te acuerdas de Marianne?", le preguntó tomando la mano de Tori, alejándola de su rostro y sujetándola entre las de ellas.
"Oh, ¡claro! ¡Cómo olvidarla! ¿Cómo está? ¿Has hablado con ella?", dijo la morena mientras su cara se iluminaba completamente al recordar a la humilde camarera. Jade rodó sus ojos ante la típica emoción de Vega, pero igualmente sonrió porque le era imposible no encontrar adorable a Tori cuando se ponía así.
"¿Te acuerdas que es la prometida de mi hermano?", volvió a preguntar nuevamente.
"¡Por supuesto!", volvió a decir emocionada, con su brillo especial en sus ojos que iluminan su cara completamente.
"Bueno, por petición de los padres quieren apresurar el matrimonio y todo eso... quería ir a ver vestidos contigo", le dijo algo tímida, una actitud que últimamente estaba dejando ver a Tori demasiado.
"Oww, ¿en serio? ¡Me encantaría!", le respondió Tori de inmediato con un abrazo.
"¡No, eso no será necesario!", escucharon de repente una voz en el hall de la casa, la primera habitación conjunta a la sala donde se encontraban.
"¿Mari?", preguntó Jade levantándose y dirigiéndose hasta allá, Tori la siguió de cerca. Cuando se asomaron, vieron que estaba Mari llena de bolsas tratando de dejarlas en algunos sillones o en la mesa central, o simplemente en el suelo. Jade se apresuró a ayudarla, al igual que Tori. La gótica por unos minutos recordó que Marianne y su hermano habían planeado traer todos los preparativos hasta la casa de su padre puesto que la ceremonia se iba a celebrar en California, muy al pesar de Mari quien tenía la esperanza de celebrarla en New York.
"¡Hey Tori!", le dijo la mayor a la morena cuando la vio, y le dio un rápido abrazo para continuar acomodando las bolsas.
"¿Qué hay en tantas bolsas?", preguntó Jade con una mueca mientras intentaba ver en el interior.
"Varias cosas, principalmente ropa y accesorios", respondió sencillamente. "Oh, antes que lo olvide...", rápidamente volvió a salir de la casa, fue hasta su auto y sacó tres cajas medianas. Volvió a cerrar, y rápidamente volvió a entrar a la casa, depositando las tres cajas en la mesa.
"¿Qué hay allí?", preguntó Tori curiosa.
"Los vestidos de las damas de honor", dijo sin mirar a Vega mientras checkeaba los nombres colocados en cada una de las cajas.
"Oh", respondió Jade, "no me interesa...", y con eso dio media vuelta para volver a la sala donde estaban y seguir viendo la sitcom aburrida que daban en la TV.
"¡Espera!", la llamó Anne agarrándole del brazo para detenerla. Jade suspiró pesadamente, pero se quedó donde estaba, y Mari le entregó una caja con una sonrisa de oreja a oreja. "¡Ta-dah!", le dijo mientras movía con alegría sus caderas.
"¿Qué es eso?", preguntó Jade viendo la caja sin querer recibirla.
"¡Tu vestido de dama de honor!", le dijo emocionada Mari moviendo la caja para que Jade la tomara.
"¿Mi vestido de da-? Espera... ¿Soy dama de honor?", le preguntó la gótica algo sorprendida, y poco a poco una sonrisa se le apareció en su rostro. Una sonrisa verdadera.
"¡Claro!", Jade dudó en tomar la caja, así que le lanzó una pequeña mirada a Tori quien sonreía como boba asintiendo a la chica para que lo aceptara.
Jade, finalmente, tomó la caja y la abrió, revelando un asombroso vestido de color esmeralda. Jade lo contempló unos segundos ante de sacarlo de la caja y hacercárselo hasta su cuerpo. "¿Te gusta?", le preguntó una emocionada Marianne.
"B-bueno... no está... tan feo, supongo", dijo con su típica sonrisita, mientras tenía la vista abajo para mirarse en él. Mari le golpeó suavemente su brazo.
"¡Te lo tienes que probar!", insistió Tori, y Marianne la apoyó.
"¿Ahora?", preguntó nerviosa Jade, alejó el vestido de su cuerpo y lo contempló una vez más antes de mirar a las chicas.
"¡Sí! Vamos, vamos...", le apresuró Mari empujándola hasta las escaleras. Jade se quejó una última vez antes de subir corriendo las escaleras, saltándose escalones de por medio.
Tori se quedó mirando hacia el rastro de Jade en la escalera con una sonrisa en su rostro, cuando bajó la vista se dio cuenta de que Anne la miraba acusatoriamente, entonces sacó rápidamente la sonrisa de su rostro. Mari se rio por aquello, encontraba tierno de que pese a que ambas chicas se querían como locas, aun así les costara admitirlo con el resto, y se ponían nerviosas y todo.
"Y... ¿Me ayudas a llevar esto al cuarto de invitados?", le preguntó Mari tomando algunas bolsas.
"¿Al cuarto de invitados? ¿Por qué allí?", preguntó Tori tomando algunas bolsas y siguiendo a Mari hasta el fondo del gran pasillo en el primer piso y entrando en un cuarto gigantesco al estilo victoriano, con una sola cama, un gran espejo y un escritorio para maquillaje.
"Porque es enorme...", Mari le sonrió. Continuaron llevando cosas en silencio y en un momento, cuando la chica comprometida pasó junto a la escalera, le gritó a Jade dónde estarían y que se estaba demorando demasiado, Jade le contestó algo molesta. Anne sacudió su cabeza y regresó al cuarto de invitados donde estaba sentada, junto con Vega, en unos sillones.
"Y... ¿Cómo has estado? Jade no me ha contado nada de tu pie", preguntó Mari mientras se acomodaba en el asiento.
"Bien, hoy me quitaron el yeso", Tori estaba nerviosa y no sabía por qué, siendo que ya había hablado con Mari, pero nunca habían estado solas en una habitación, y tan solo el hecho de que podría decir algo mal en frente de una de las pocas personas en la que Jade confiaba, le ponía los pelos de punta. Anne se dio cuenta de aquello y sonrió aun más.
"¡Relájate!", le dijo tocando suávemente su brazo, "No es como si te quisiera interrogar por tu relación con Jade, aunque...", miró expectante a Tori por unos segundos y vio como cambiaba ligeramente el peso de su cuerpo. Volvió a reír un poco. "Es broma, pero de verdad, ¿cómo se ha portado Jade? A veces puede ser tan insoportable..."
"Es de mala educación hablar de otros a sus espaldas, ¿sabes?", dijo Jade mientras ingresaba en la habitación con su ropa en sus brazos y el vestido puesto. Tiró su ropa en la cama y luego se acercó para verse al espejo.
Mari y Tori la contemplaron boquiabiertas. Jade estaba hermosa, no, más que eso... el vestido era como si hubiera sido creado para ella a la perfección, le encajaba cada curva y le resaltaba cada pequeño detalle de su cuerpo.
"Estás hermosa...", dijo Tori por lo bajo, contemplando con la boca abierta a Jade, quien estaba parada junto al espejo. Mari ignoró el comentario de Tori con una risita y se levantó para ir junto a Jade, para mirarla mejor.
La gótica definitivamente no ignoró el comentario, y le lanzó una mirada perversamente sexy a Tori, se lamió lentamente los labios y con una mano comenzó a levantarse lentamente el vestido mostrando poco a poco una de sus piernas.
"¡Jade!", le dijo Marianne mientras le arreglaba un poco el vestido. "¿Cómo te queda?"
"¿No se supone que los vestidos de dama de honor son largos?", preguntó escéptica Jade mientras miraba lo corto del vestido.
"Sí, pero no sé... sería muy aburrido así... Además, todas mis damas de honor son sexys, y un vestido largo no saca mucho provecho del asunto. Quiero que la pasen bien en mi boda tanto como yo", le respondió con una sonrisa.
"¿Quién más será dama de honor?", le preguntó a su cuñada.
"Jesse y Danny", le respondió, "mañana habrá una prueba de vestidos si quieres ir para ajustar algo", le ofreció volviendo al asiento.
"No, el vestido está perfecto", se alejó del espejo y se acercó hasta donde estaban las chicas, "¿O no, Vega?", preguntó con una sonrisa a su chica quien seguía en el trance.
"S-sí, está h-hermoso", dijo, sin poder apartar la mirada de Jade. Marianne se rió por aquello.
Luego de un pequeño silencio, Mari vio la hora y se levantó de golpe, "¡es muy tarde! Tengo que organizar miles de cosas más, y tu hermano no ayuda para nada".
"Qué te puedo decir, es un West", le dijo Jade con una sonrisa.
"Ni me lo digas", le dijo Anne mientras se acercaba a la cama a recoger su bolso de donde lo había dejado. "Te llamaré por cualquier cosa", le dijo antes de abrazar rápidamente a Tori y Jade y salir corriendo de allí.
Vega vio la hora y también se levantó de golpe, "Dios, yo también me tengo que ir, es muy tarde", le dijo apenada.
"O... podríamos hacer otra cosa", le insinuó Jade mientras se le acercaba lentamente, aún luciendo el vestido. Llegó hasta donde estaba Tori y la rodeó con sus pálidos brazos.
"No, Jade...", se quejó Tori, pero no pudo hacer nada. Sus propios brazos ya estaban aferrados al cuello de la gótica y la chica la apretaba a ella por su cintura. Estaban a punto de besarse apasiandamente cuando el celular de Tori sonó. Se separaron rápidamente, Jade dando un gran quejido, y Vega leyó el mensaje. "Es mi madre, está preocupada...", dijo molesta. Holly sabía que Tori iba a estar con Jade, y Tori sabía que su madre sabía, así que ahí había gato encerrado.
"Ugh, de acuerdo... Deja cambiarme de ropa y te llevo a casa", dijo Jade algo enojada, pero mayoritariamente sin ánimos mientras se encaminaba hacia el baño y tomaba su ropa de la cama en el camino.
"De acuerdo, te espero en la entrada...", dijo Tori mientras le daba un último vistado a las bolsas y a la decoración general de la habitación y salía de allí.
El camino fue mayoritariamente silencioso, pero no menos cómodo. De hecho, estaban bastante a gusto escuchando la radio y sientiendo la compañia la una de la otra, y en un semáforo en rojo, Tori incluso se atrevió a reposar su mano entrelazada junto a la de Jade, porque le encantaba esa sensación de cercanía cada vez que su piel morena rozaba la pálida piel de la chica de sus sueños, lo único malo es que cada vez que Jade tenía que cambiar velocidades, se tenían que soltar las manos.
Al llegar a la casa de los Vega, la gótica se bajó del auto, pero sólo le abrió la puerta del auto a la morena y se quedó allí esperando a que Tori entrara a su casa, porque obviamente no quería que se repitiera al escena del día anterior, ya era la hora de la cena y la latina comprendía perfectamente eso, porque no le hizo ningún comentario.
"Entonces...", dijo Jade mientras se apoya en el capó de su auto por la parte lateral que daba hacia las casas, con sus manos en los bolsillos de sus jeans.
"Entonces...", dijo Tori dando un paso más hacia Jade para quedar frente a frente. Quería besarla, pero seguía siendo nuevo e incómodo, pero del buen sentido. "¿Hablamos mañana?", le preguntó, esperando que la confianza aumentara lo suficiente como para besarla. Hasta ahora solo había logrado colocar sus nerviosas manos en cada extremo de la cintura de Jade, dando otro pequeño paso.
Jade sacó sus manos de sus bolsillos y los colocó en los hombros de Tori con el fin de acercarla un poco más, de forma delicada. Ahora existía un contacto torso con torso. "Me parece", le dedicó una de sus sonrisas típicas justo en el momento en que sus manos se movían de los hombros de Tori hasta su cuello y hasta su cabello, tirándola hacia ella y pudiendo dar finalmente el beso de despedida de aquel día.
Estaban tan concentradas en la sensación que aquel cálido beso les transmitía que ni se dieron cuenta de que la hermana mayor de las Vega había llegado hasta allí y las miraba con nada menos que asco. Cuando se dio cuenta que las chicas estaban tan profundamente entrelazadas, carraspeó lo más fuerte posible, causando que ambas chicas se separaran de golpe.
"¡Trina!", le gritó Tori una vez que vio que la causante de aquella interrupción era su hermana, sin embargo no se alejó ningún centímetro de Jade. Seguían tan cercas que en la posición en la que estaban, Jade tenía su cara apoyada en el costado de la cara de Tori mientras la latina miraba enojada a su hermana.
"¡Tori!", le respondió Trina dando otra mueca de disgusto mientras señalaba con sus manos la postura en la que estaban y preguntando con sus facciones que ocurría allí.
"Ignórala", le dijo Jade al oído de Tori, quien aprovechó la oportunidad de su postura para morder suavemente el lóbulo de la oreja de Vega y comenzar a dar pequeño besos por el despejado cuello de la latina.
"¡Asco!", gritó por última vez Trina mientras ingresaba apurada a su casa.
"¿Ella no sabía?", Jade veía agraciada como Trina entraba molesta a su casa y gritaba algo inentendible, pero que era obvio estaba dedicado a sus padres.
"Oh, sí sabía...", le dijo Tori separando su contacto y tomando las manos de Jade en las suyas propias, "ahora de seguro le dice a mi madre y ella te viene a buscar para interrogarte".
"Ugh, será mejor que me vaya antes de que eso ocurra...", comentó Jade dando un pequeño y delicado apretón a las manos de Tori y un pequeño beso fugaz en la mejilla de la latina, antes de separarse y encaminarse hasta el otro extremo de su auto para subirse al lado del conductor.
"¡Nos vemos!", gritó Tori ya desde la puerta de su casa, y entró luego de ver que Jade se alejaba de allí.
El fin de semana pasó como cualquier otro, con la excepción que cada día hablaba por lo menos una hora con Jade sobre cualquier tontería, desde las nuevas tendencias musicales, pasando por el amor de Tori por las ciencias hasta llegar a lo mucho que Jade deseaba que lloviera, porque amaba los días que parecían tristes. Eso sí, jamás pasaban el límite de lo trivial, y tomando esas cosas como base se sumergían en sus gustos, pero solo eso.
El lunes llegó más rápido de lo esperado, cuando Tori llegó, la primera persona que buscó fue a Jade, pero no la encontró, lógicamente porque aún quedaba mucho tiempo para entrar a clases. Fue hasta su casillero y cambió los libros y cuadernos necesarios.
"Hey", escuchó que alguien le decía a sus espaldas, pero al conocer la voz de su amigo André, no volteó tan rápido como lo hubiera hecho si fuera Jade. La verdad es que no habían hablado de cómo actuar en el colegio, y solo Trina y Beck sabían de ellas, pero no era algo que ellos gritaran a los cuatro vientos.
"Hey", le dijo Tori con una sonrisa cuando finalmente se dio vuelta y cerró su casillero.
"¿Tu pie sigue malito?", le preguntó el chico.
"No, no sigue malito... de hecho creo que lo del yeso era solo para exagerar", dijo la latina con una sonrisa.
"¿Cómo eso que dicen?", preguntó Beck acercándose con una sonrisa, "¿mejor prevenir que lamentar?"
"Creo que era 'mejor predecir que lamentar'", le dijo el moreno.
"No, no... es mejor predecir que lamentar", le aseguró Beck con una risa pequeña.
"No, es predecir", insistió André. Tori tan solo los veía y se reía de ellos y su discusión.
"Prevenir", volvió a asegurar Beck.
"Predecir", repitió André. Siguieron así por unos segundos hasta que el grito de Cat gritando el nombre de Jade los hizo detenerse y girar su cabeza. Tori sonrió ampliamente mientras veía como Cat apretujaba en un abrazo a la gótica en su casillero.
"Hay noticias, Tori", le dijo André algo emocionado y sonrojado. "Jade tiene una nueva conquista", lo dijo en un susurro como si la gótica lo pudiera oír desde el otro lado del colegio. Vega, por instinto se sonrojó un poco, pero ese comentario le había sorprendido. Incómoda miró a Beck sin saber qué decir, y André malinterpretó esa mirada como algo que podría afectarle a Beck directamente.
"Oh, no, Beck y Jade son amigos ahora", le explicó André como si la latina no supiera aquello personalmente.
"¿Oh, en serio?", le preguntó fingiendo estar sorprendida. Beck también estaba algo incómodo, pero la situación le daba más risa que cualquier otra cosa.
"Sí", respondió tratando de ocultar una pequeña risa.
"Eso es... bueno", dijo Tori riendo incómoda mientras le golpeaba levemente el brazo a Beck.
"¡Holis!", llegó Cat junto con Jade, "¡Tori, estás viva!" le dijo mientras corría a abrazarla.
"Sí, Cat, estoy... viva", dijo aquello mientras abrazaba a la pequeña.
"Tenía miedo de que no pudieras volver nunca a Hollywood Arts", dijo la pequeña mientras se alejaba de ella mostrándole una cara triste. Se quedaron en silencio esperando que Jade le dijera algo a Tori, porque ninguno sabía que habían hablado todos los días, así que era lo correcto luego de no 'haber visto a alguien por mucho tiempo'.
Jade se dio cuenta, y trató de ocultar la sonría que se le formaba cada vez que veía a Tori. "Vega", le dijo neutral.
"Jade", le respondió Tori, pero ella no era tan buena actriz como Jade, así que no pudo evitar sonreír.
"¿Qué? ¿Extrañaste a esa maniática?", preguntó Rex que se acerca en los brazos de Robbie.
"¡Rex!", le retó Robbie.
"Sí soy maniática...", Jade por fin pudo sonreír, tomando ese no insulto como excusa.
"Me alegro que estés bien, Tori", le dijo el chico cuando llegó junto a ella.
"Oww, gracias chicos", le dijo la morena a todos quienes la rodeaban.
El timbre sonó y todos fueron a sus respectivas clases. Todo el día fue normal, clases normales aburridas, clases de canto y actuación no tan aburridas, etc. Sin embargo, Jade no podía quitar su mirada del maravilloso cuerpo y rostro de la latina, y lo mismo le ocurría a Tori. Lo único que las dos querían era que la cita en aquel mismo momento y poder pasar algo de tiempo a solas.
"Así que, Jade, tu hermano por fin puso fecha a la boda", comentó Beck mientras se acercaba a la mesa donde Cat y Jade estaban sentadas a la hora del almuerzo.
"¡Me encantan las bodas!", dijo Cat alegre mirando a Jade. Era obvio que ellos dos estaban invitados porque Mari conocía a Cat y Nick conocía Beck, así que eran 'parte de la familia', como la madre de Jade siempre invitaba a todos a ser parte de su familia... Beck era una excepción, pero como era amigo de Nick, estaba invitado igualmente.
"Ugh, sí...", dijo Jade sin ganas, recordando que Anne le había pedido ayuda con los preparativos, y como buena dama de honor no se podía negar.
"Aquí están...", dijo Robbie mientras se acercaba con André y Tori.
"Hola, chicos", los saludó con una sonrisa Vega, especialmente dedicada a Jade.
"¿De qué hablaban?", preguntó curioso André mientras daba una mascada a su sandwich.
"El hermano de Jade se va a casar, finalmente", comentó Beck, algo alegré.
"Oh, ¿con esa chica hermosa de ojos azules?", preguntó André sorprendido.
"Hey, respeto aquí, ¿de acuerdo?", Jade le dijo con algo de molestia en su voz.
"¿Cuándo es la boda?", preguntó Cat mientras bebía un poco de su jugo.
"En un par de meses", respondió sin ganas de hablar de ella.
"Vas a ir, ¿cierto?", preguntó la pelirroja ya que sabía que a Jade no le gustaban esas cosas. Sin embargo, no fue Jade quien respondió.
"¡Claro que va a ir, es la Dama de Honor!", le respondió Tori alegre mientras miraba sonriente a Jade, quien la miró de vuelta con una cara de asesina.
"¿¡En serio!?", Cat casi gritó de lo emocionada que estaba.
Luego, todos comenzaron a hablar de las responsabilidades de la dama de honor y André, sorprendentemente, sabía bastante de aquello. Todos estuvieron de acuerdo de que con la actitud de Jade, ella sería la perfecta Dama de Honor, teniendo en cuenta su actitud y su habilidad de organización y todo aquello.
La semana transcurrió más lento para el gusto de la parejita, puesto que ambas estaban ansiosas sobre el viernes, pero ninguna se lo dejó saber a la otra tan fácilmente. Hablaban todos los días antes de dormir, por la noche, y por el día fingían que se odiaban, pero no podían ocultar las sonrisas que se lanzaban o las miradas que algún otro chico percataba.
Para cuando llegó el jueves, Jade estaba desesperada. No había podido estar ningún día a solas con Tori, y la verdad es que no quería ir a su casa por el tema de Holly y en la casa de los West estaba lleno de personas preparando el gran evento del año. De hecho, los padres de Jade habían hablado con reporteros para que transmitieran el gran evento, y los padres de la novia tampoco se opusieron, al fin y al cabo su matrimonio significaba una gran metáfora para la unión de dos grandes compañias. Y el tema de la elegancia era primordial para Rose Ann, así que todo tenía que salir perfecto, y seguramente así iba a ser.
Lo único que Jade deseaba era poder tener un tiempo a solas aunque sea para poder besar a Tori, sostener su mano o simplemente acariciar su mejilla. Queriá sentirla cerca. Necesitaba sentirla cerca.
Ya en la noche, estaban videochateando cada una encerrada en sus habitaciones.
"¿Escuchaste sobre la noticia de Ellen Page?", le preguntó Tori a Jade, quien mientras seguía grabando, tenía una pestaña abierta sobre comentarios que hacían de aquello.
"Claro, quién no... Aunque no me sorprende...", le respondió Jade mientras sonreía por la forma en que Vega se concentraba en leer algo en la pantalla, independiente de saber que estaba siendo grabada.
"Debe ser duro", dijo de repente Tori.
"¿Ser lesbiana? Oh, ya lo creo", le respondió Jade con gracia.
"No... o sea, sí... me refiero al hecho de tener que salir del closet estando en el ojo del huracán", Tori, quien estaba recostada sobre su cama, se ajustó un mechón de cabello.
"No puedo creer que a la gente le importe tanto con quien se acuesta uno", le respondió con veneno Jade por saber que a la gente le importaba más el gossip que las noticias mundiales de guerra y esa cosas.
"El amor es más que sexo, Jade...", Tori comentó algo apenada por el comentario que había hecho Jade, se lo había tomado un poco personal, teniendo en cuenta que ellas ya habían tenido sexo.
Jade miró la pantalla dispuesta a burlarse de cómo Tori era tan cursi y rosa, pero al ver que Vega tenía la cabeza baja, se arrepintió inmediatamente de haber dicho aquello. Se acomodó en su silla del escritorio y ajustó la pantalla de su laptop, "No, Vega, no me refería a eso... por supuesto que es más que sexo..."
"Ajá...", respondió por lo bajo Tori, aún sin levantar su cabeza.
"Hey, no te enojes...", dijo por lo bajo, apenada por haber herido a Tori, y se acercó un poco más a la cámara como si realmente se pudiera acercar un poco más a Jade.
"No estoy enojada...", le respondio Tori levantando un poco la cabeza, pero en sus ojos estaba claro que estaba dolida.
"Vamos, Tori... perdón", dijo Jade realmente suave. Tori se sorprendió por escuchar aquel tono de voz, pero su actitud no cambió mucho.
"Sí, lo que sea...", dijo muy bajito, "pero igual debe ser difícil salir de closet..."
"Tori, si lo que te preocupa es eso, no lo hagas. Simplemente no."
"¿Cómo no quieres que me preocupe si nosotras estamos en el 'ojo del huracán' en Hollywood Arts", le respondió Tori con pena. Ese era uno de sus tantos miedos que había evolucionado en tan solo una semana.
"Sí, pero tú estás conmigo y conmigo no se meten, y si no permito que hablen de mí, mucho menos permitiré que hablen de ti", dijo Jade totalmente convencida, regalandole una sonrisa de apoyo de Tori.
"Gracias", le dijo Vega con una leve sonrisa, solo quería estar segura que para Jade el amor no fuera solo sexo, que fuera cariño y preocupación. "Jade", dijo con el tono de voz un poco más claro y fuerte.
"Vega", le respondió Jade volviendo a acomodarse en su asiento.
"Sobre la cita..."
Supongo que estarán al tanto de la noticia de Ellen Page, ¿no? Bueno, la semana pasado se declaró por fin gay, no es como si no fuera muy obvio... (ah, que yo ya tenía una teoría al respecto x3) Y no sé, lo quise agregar al capítulo :P
Espero que les haya gustado el capítulo, hago lo que puedo en mis circunstancias :c y comenten sus comentarios bonitos :3
PD: Admito que para este capítulo no me di tiempo de corregir la gramática :c
¡Nos leemos!
