Hola a todos! :D Aquí les traigo el capítulo 11 de este fic o3o!
Espero que lo disfruten! x3
Ni One Piece ni sus personajes me pertenecen, le pertenecen a Eiichiro-Oda-Sensei :3
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~Aventura en la Isla del Rey~
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Capítulo 11:
-Luffy…- Pensaba Nami mientras que esperaba a que la arpía de Naomi hiciera lo que quisiese con ella.
-Luffy…Es que… ¿Esta vez no vas a salvarme porque se trata de la mujer que te gusta?... ¿El hecho de que ella te guste es más fuerte que el hecho de que yo soy tu nakama?...Luffy…- Seguía pensando la bella navegante mientras que la mujer que estaba con ella la recostaba en una cama de madera amarrándola de brazos y piernas, giraba una manilla que provocaba la extensión de todo el cuerpo de la víctima, luego tomó un látigo de tiras, y cada punta de esas tiras tenía pequeños huesos que estaban puestos de tal manera que al golpear a la persona desgarrara la piel y así provocaba más daño aún.
La joven amarrada miraba espantada a su agresora, no podía luchar contra ella ahora que estaba amarrada y estirada de tal manera… solo le quedaba soportar el dolor… Naomi la golpeó por primera vez con todas sus fuerzas en la zona abdominal provocando que tanto la piel como la tela del vestido fueran desgarrados en el instante en el que retiró aquel látigo.
La pobre jovencita reprimió con todas sus fuerzas el grito de dolor para demostrarle a aquella maldita mujer que no era ninguna debilucha, ella era fuerte, iba a ser fuerte ahora.
La pálida mujer volvió a golpear agresivamente a Nami, pero esta vez en la zona de las piernas, provocando el mismo desgarre de la piel que en su abdomen, y rasgando el vestido hasta la zona del muslo, pero viendo que su presa no gritaba nada, dejó el látigo y tomó una varilla de madera y comenzó a golpear cada lugar en el que la carne estaba expuesta, provocando que la pobre pelinaranja se retorciera del dolor.
Aburriéndose de la actitud de la mujer a la que estaba torturando, le dijo
-Y si te golpeo el rostro y te lo deformo? Así mi querido Luffy ya no soñaría contigo, y ya no serías tan "linda" como eres ahora! No le gustarías a ningún hombre! Ajajajajajaja!- Reía malvadamente mientras que pasaba la vara por el rostro de la muchacha
-Hazlo… pero luego no te quejes de las consecuencias- Le decía la quejumbrosa voz de la pelinaranja.
-Ay si…luego no te quejes de las consecuencias… Como si fueran a haber algunas! Ajajajaja!- y terminando la frase golpeó brutalmente el rostro de Nami, provocado que su nariz comenzara a sangrar al igual que el corte que se le había hecho en la frente por la intensidad del daño.
Iba a golpear la zona del cuello para romper su tráquea y provocarle un paro respiratorio, pero la detuvo un fuerte golpe proveniente de otra habitación, así que tiró la vara lejos y comenzó a caminar hasta la puerta, y antes de salir se giró para decirle con desprecio a la muchacha que tenía amarrada en aquel sitio
-agradécele al que haya provocado ese estruendo…te salvó de ser asesinada…- y desapareció tras la puerta oscura de la habitación.
Nami, dejando salir todo su dolor ahora, se puso a llorar sin nada más que hacer. Solo debía esperar a que alguien llegara y la salvara…como siempre.
¿Por qué no podía ser un poco más fuerte? ¿Por qué siempre tenía que depender de otros? Se suponía que ella salvaría a Luffy y se marcharían juntos del lugar, pero luego todo se tornó tan… confuso y complicado… y en lo último que pensó antes de dormirse a causa del dolor fue en él.
Mientras tanto, Luffy ya había llegado al final de las escaleras y se había encontrado con la pequeña celda y sus nakama dentro de ella, se acercó, pero de la nada aparecieron dos guardias que trataron de frenarlo fracasando totalmente ya que el joven muchacho los había golpeado antes de que ellos pudieran notarlo.
-Oí Chicos! Qué demonios pasó aquí? Por qué están encerrados?- Preguntaba un poco intrigado.
-Luffy!- Gritaban Chopper, Brook y Usopp al mismo tiempo mientas que sus ojos reflejaban el brillo de la salvación.
-Háganse un poco atrás, voy a sacarlos de ahí de inmediato!- Decía el capitán mientras empuñaba su mano y se preparaba para romper la celda.
-ESPERA! ESPERA!- Decían todos los que estaban en la celda.
-¿Qué? ¿Qué pasa? ¿No quieren ser sacados de ahí? –
-El guardia que está tirado detrás de ti tiene la llave! Además así nadie va a notar que nos sacaste de aquí y podríamos escapar- Decía Brook un tanto alterado, ya que la celda era pequeña y aunque se hicieran hacia atrás el golpe que impactaría Luffy contra la reja les llegaría a ellos de todas maneras.
-Eh? …Naa es más entretenido si rompo todo este lugar! -
-Espera!- Volvían a decir sus compañeros, pero esta vez el moreno no los tomó en cuenta y simplemente rompió aquella celda con todas sus fuerzas.
Y ese fue el ruido tan fuerte que sintió Naomi segundos antes de golpear a Nami, así que la pelinaranja fue salvada indirectamente por el chico que tanto quería.
Luego de que rompiera la pequeña celda, sus nakama habían quedado bajo en escombro de esta, por lo que se levantaron uno a uno con ganas de asesinar a su tan idiota capitán, pero viendo que buscaba a alguien, su segundo al mando preguntó
-Qué buscas tanto? Aquí abajo no hay nadie más…se llevaron a Robin quién sabe dónde y Nami no la veo desde poco después que comenzáramos el plan…-
-Oh… Robin también está en problemas…- contestaba Luffy un tanto ido.
-Qué quieres decir con "también"- Decía el talentoso tirador con total preocupación.
-Es que… estaba en el patio con Nami y el tesoro, pero llegaron muchos guardias y me puse a luchar con ellos para poder escapar y en ese momento se la llevaron…y al entrar y revisar el lugar no la encontré en ninguna parte…- Decía el muchacho con aflicción en su tono de voz.
-Luffy… Se nota que estás afligido por lo de Nami-san…y Zoro lo está por Robin-chan… Lo mejor que podemos hacer ahora es ir a salvar a nuestras damiselas en apuro! Yohohoho! – Decía Brook tratando de animar a sus compañeros que estaban cabizbajos con todos los acontecimientos que habían ocurrido hasta ahora.
Luffy se sentía culpable por haber dejado que se llevaran a su chica así como si nada. No pudo protegerla… Aún rondaban esas palabras en su cabeza "No soy fuerte, no pude proteger a nadie", pero sabía que ahora era diferente, que todo saldría bien, estaba con sus nakama y Nami era una mujer fuerte, estaba seguro de que estaría bien ahora, o eso pensaba él. Solo deseaba poder encontrarse con ella, rescatarla de aquella pálida mujer que creyó buena… Oh si, poder rescatarla… ¿Cuántas veces lo había hecho ya? No recordaba, pero le encantaba poder llegar a su rescate y ver como su hermoso rostro se alegraba por verlo, sentir ese apretón de estómago que no era por hambre, sentir como su corazón se aceleraba en las luchas y no porque estuviera agotado, sino porque sabía que luchaba por su chica, por ver su radiante y alegre sonrisa al terminar la lucha victorioso…lo mejor era eso, ver como sonreía para él de esa forma… Lo único que deseaba en este instante era llegar lo más pronto posible donde ella, abrazarla, hacerla sentir segura, querida…
Pero no podría hacerlo si se quedaba pensando, así que junto a sus nakama comenzaron a subir las escaleras por las que hace unos minutos él había bajado buscándola a ella.
Mientras tanto, en una pequeña casita alejada del pueblo, se encontraban Sanji, Franky y el ancianito que quería brindarles su ayuda.
Ya les había revelado el misterioso secreto de la familia del Rey, por lo que los dos Muguiwara sabían cómo combatir contra ellos, estaban listos para ir a patearles el trasero a aquellas personas.
Antes de marcharse del lugar le agradecieron al anciano y el rubio un tanto preocupado le preguntó
- ¿Qué hará luego de que todo esto termine?-
-Pues, vivir felizmente hasta que mis días terminen… No se preocupen por mí, váyanse ahora, de seguro sus demás nakama estarán necesitando de su ayuda…Suerte!-
Y diciendo esto, los muchachos partieron a toda prisa hacia el castillo mientras que el ancianito los observó hasta que ya no se vieron
-Espero que lo logren muchachos… Si no es así… no sé en quien más voy a poder depositar mi confianza…-
En otra parte del castillo, estaba la peliazul buscando el lugar por el que había oído aquel fuerte estruendo, miró por el salón y nada, todo lo que había eran personas somnolientas arreglando el sitio para la doble boda que se llevaría a cabo el siguiente día. Bajó nuevamente y salió al patio, encontrándose con su hermano que estaba concentrado mirando un gran medallón que colgaba de su cuello
-Qué haces aquí Albert?-
-Nada…solo pensaba algunas cosas… ¿Piensas que si no hubiéramos encontrado estos medallones seríamos felices?-
-…Pero qué demonios estás diciendo, por supuesto que no! Recuerda que gracias a esos medallones somos lo que somos ahora! Ya no pienses idioteces! Pensaba que eras más duro de corazón, pero al parecer eres una nena-
-Naomi…Tú eres la sin corazón aquí, no yo… Será mejor que vaya a ver a mi novia…pronto va a amanecer, no quiero que mañana esté con sueño por no haber dormido nada, y tú también deberías ir a dormir un poco-
-Pues, si pudiera lo haría, pero tengo que terminar con algo antes-
-Haz lo que quieras, nos vemos mañana-
Terminando la conversación, Albert se fue directo a la habitación en la que estaba Robin, y Naomi continuó con su búsqueda.
Luffy y los muchachos se encontraban ahora en la pequeña salita con 7 puertas. Lo primordial para ellos en este momento era encontrar a las chicas, pero los retrasó el hecho de que justo en el momento en el que iban a entrar a la habitación de torturas apareció Naomi y se quedó parada mirando fríamente a los muchachos sin que estos notaran su presencia hasta que habló
-Que curiosos chicos me acabo de encontrar-
Todos giraron poniéndose en posición de combate para ver de quién se trataba, y el capitán, viendo quien era se acercó a ella con mirada penetrante y fría hasta quedar frente a frente
-Dónde demonios está Nami!- Dijo con voz desafiante.
-¿Nami? ¿Quién es Nami? Cariño, creo que se te soltó un tornillo! ¿Porque no intentas descansar un poco? Lo más seguro es que estés cansado y con sueño!- Decía ella con tono de inocencia.
-Pregunté que donde estaba Nami… Contéstame o yo-
-¿¡Tú qué!? ¿Vas a golpear a una señorita como yo? ¿Y por demás, a tu futura esposa? – proseguía mientras se acercaba peligrosamente a Luffy y le pestañeaba tiernamente.
- ¿¡Mi que!? ¡No recuerdo haber hablado nada de matrimonio!-
-Oh, no te preocupes, en unos pocos minutos más lo vas a comprender todo…- decía maliciosamente la pálida mujer.
-Luffy, de qué diablos está hablando esta mujer? – Decía Zoro totalmente fastidiado y con sus manos puestas en sus katanas preparado para atacar.
-No lo sé, pero ya me harte! Dónde está Nami!- Gritaba Muguiwara mientras tomaba a Naomi del cuello y la apoyaba en la pared agresivamente.
-Así me gustan los hombres! Ajajajaja Bien agresivos! Ajajaja!- se jactaba la peliazul.
-Luffy, déjala, no hay caso con esta tipa, está loca!- comentaba Usopp mientras abría la puerta de color amarillo, que era el baño.
-Demonios!- Se decía a sí mismo el capitán mientras que soltaba a la mujer y se volteaba para abrir la puerta de color negro, en la cual estaba Nami.
-Espera!- Se precipitó a decir ella- No puedes entrar ahí!- proseguía mientras que sujetaba el hombro de Luffy y lo volteaba.
Todos se pusieron alerta ante la reacción de la mujer, pero el moreno zafándose de su agarre bruscamente, puso su mano en el plomo de la puerta y comenzó a abrirla. Naomi, con la desesperación de que encontraran a la persona que tenía ahí, tomó rápidamente a Luffy y lo besó, provocando que la droga que le había dado antes surtiera efecto.
FLASH-BACK~
¿Qué droga? Pues, antes cuando estaban todos en el salón bailando y entreteniéndose, Naomi vio a un chico que llamó bastante su atención, tenía una esencia diferente que la de los demás muchachos. Lo observó durante un momento, notando que el tipo comía como un loco, y viendo esto se le ocurrió la idea de acercarse a él y ofrecerle más comida. Así tendría el chance de llevarlo hasta la cocina, darle la deliciosa cena que había allí y dormirlo con un poco de cloroformo mientras este no se daba cuenta. Luego de esto, lo llevó hasta su habitación, lo tendió en el suelo, se situó junto a él y trató de darle un afrodisiaco líquido, el que provocaba que se enamorara de la primera persona que lo besara, pero el chico era tan inquieto que gastó gran parte de la pequeña botellita y no le quedó de otra más que ponerse sobre él y afirmar su rostro para que se estuviese quieto… Pensaba que era el muchacho más hermoso que había visto en toda su vida, así que lo miró más de cerca y decidió que quería ser su esposa, por esto tenía su rostro muy junto al de Luffy. Fue ahí cuando Nami entró, vio la escenita y salió pegando un portazo. Esto provocó que Naomi se girara rápidamente a ver qué era lo que sucedía, y al no ver a nadie, pensó que había sido un guardia. Volvió su vista a Luffy, pero éste, en uno de los sueños en lo que luchaba contra Ace, golpeó brutalmente a la peliazul, lanzándola lejos y dejándola pegada a la muralla de la habitación. Más tarde, cuando los guardias ya habían descubierto a Nami y ésta entró en busca de su amado, quedó un tanto confundida por aquella escena, la cual tenía su significado y es el que acaban de leer.
¿Por qué tenía la camisa y la americana abierta? Pues, porque comió tanto que su panza se expandió e hizo que los botones salieran expulsados como balas.
FIN DEL FLASH-BACK~
Cuando la pálida arpía separó sus labios de los del muchacho, él estaba totalmente confundido, ya no sabía que era lo que estaba haciendo, solo sabía que la bella mujer que estaba frente a él era la más hermosa que había visto nunca y que la seguiría hasta el fin del mundo, aun que le resultaba un poco extraño... Se volteó y vio a sus nakamas mirándolo con extrañeza
-Oí Luffy…Qué te pasa? De pronto tus mejillas se pusieron coloradas! Oye tú! Qué le hiciste a Luffy! Le diste veneno o qué!?- Decía Usopp valientemente mientras que se dirigía a Naomi.
-Yo solo lo besé- contestaba ella con total inocencia.
-Así es Usopp! No te atrevas a hablarle así! Ella es la mujer que más quiero! Así que ninguno de ustedes se atreva a hablarle de mala manera!- les decía su capitán totalmente enfadado por la manera en la que se había dirigido su compañero a aquella chica.
-¿Luffy? ¿Qué pasa contigo?¿Te sientes bien?- le preguntaba Chopper totalmente preocupado.
-Me siento mejor que nunca! Y ahora por favor váyanse y déjennos solos!-
La actitud que había adoptado Luffy era totalmente diferente a la que todos conocían, y los muchachos estaban totalmente asombrados e impactados por lo que estaban viendo.
-Váyanse! Yo ahora estoy ocupado, saben? Díganle a Sanji y Franky que están invitados a mi boda! Shishishi Será mañana!- Decía entusiasmado el pelinegro.
-Luffy-san…-Comentaba Brook- No puedo creerlo…pensé que tú y Nami estaban…ya sabes-
-Nami?…Ohh, claro, mi navegante…Yo y ella qué? La verdad es que no me interesa para nada! Shishishi ya sabes, a quien yo amo es a Naomi! Shishishi-
Todos estaban enfadados con la extraña actitud de su capitán, ¿Qué diablos le pasaba ahora? Pero, sin poder hacer mucho, y viendo que éste entraba a la habitación de la mujer esa, comenzaron a buscar ellos solos a sus dos chicas, si no lo hacían ellos entonces quién?
Entraron a la habitación de Albert y mientras miraban todo, Chopper notó que en una pequeña palanca con forma de león había unas llaves colgadas, se puso en puntitas y tiró de ellas, provocando que la palanca bajara junto a las llaves y se abriera un angosto pasadizo. Todos miraron hacia donde estaba Chopper y el pasaje que había encontrado
-Bien hecho Chopper!- le decía muy animado Usopp
-Así se hace Chopper-san! Yohohoho!- le comentaba el esquelético músico
-Pero aún no sabes si esto nos llevará a alguna de las chicas…De cualquier manera, gran descubrimiento Chopper- le decía Zoro mientras se adentraba en aquel sitio.
-Hay cabrones, que me digan eso no me hace para nada feliz!- Decía el renito mientras que bailaba con sus mejillas sonrojadas.
Ahora todos se encontraban bajando por aquel pasadizo, el cual los llevaba directamente donde estaba Robin preparándose para su NO boda.
¿Qué sucederá con Nami?
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~Continuará…~
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Espero que hayan disfrutado de este nuevo capítulo! :D
Muchas gracias a todos los que me comentan y leen!
Cualquier crítica, queja, pensamiento, acotación y demás es totalmente aceptada n.n!
Nos leemos en el próximo capítulo!
Teru-chin~
