Capítulo 11: Letters

El ligero tintineo de la entrada principal desvió la atención de Mike del inventario hacia la puerta del frente para saludar al cliente.

—Bienvenido a Zoe's Flowers & Pla- oh. Buenas tardes, Levi. No esperaba verte hoy —saludó Mike al pálido hombre caminando hacia él.

—Hola, Mike. Hange llamó antes preguntando- De hecho, no. Más como exigiendo que viniera aquí tan pronto como sea posible —respondió Levi.

Mike alzó una ceja en su dirección.

—¿Por qué te pidió que vinieras aquí?

Levi se encogió de hombros.

—Vaya uno a saber.

En el momento en que terminó la frase, escuchó un leve grito de su nombre (parecía más un chillido en su opinión si le hubieran preguntado) antes de que su espalda se encontrara con el piso de la florería.

—Hange, bájate de mí. ¿Por qué insistes en hacer cosas como esta? —Levi luchó, tratando de levantarse y sacarse a la castaña de encima.

Hange se rio.

—¡Porque es divertido y es tradición!

—No le veo nada tradicional a esto —dijo Levi inexpresivamente cuando finalmente se puso de pie.

—¡Siempre lo hago cuando te veo, por lo tanto, es tradición! —razonó la más alta.

Levi la miró incrédulamente antes de sacudir la cabeza. Se había rendido desde hace mucho a tratar de entender su lógica y solo le seguía la corriente.

—Entonces, ¿para qué me necesitas?

—¡Ah, cierto! ¡Espérame aquí, ya vuelvo! —dijo antes de correr hacia la parte trasera de la tienda.

Antes de que Levi pudiera expresar sus quejas, Hange ya había regresado. Dios, si ella no estuviera tan ocupada experimentando con diferentes variedades de plantas, Levi estaba seguro de que podría ser una gran corredora olímpica con toda la energía ilimitada que tenía.

El pelinegro se preguntó qué estaba ocultando Hange detrás de su espalda, aunque a juzgar por la sonrisa maniaca en su cara, algo le decía que no andaba en nada bueno.

—Okay, ¿qué pasa? —preguntó el más bajo mientras se cruzaba de brazos.

—Bueeeno… —empezó con voz cantarina. Levi sintió un tic en la ceja—. ¿Recuerdas ese paquete que le enviaste a tu precioso rollito de canela?

—Sí… —respondió Levi de manera lenta y con vacilación. ¿A dónde estaba tratando de llegar?

—¿Y recuerdas que le enviaste el paquete con la dirección de mi tienda como remitente? —siguió.

—¿Ajá…?

—¿Y también recuerdas que casi le hiciste llorar en su transmisión?

—Sí, lo recuerdo, y aún me siento mal por eso si es lo que querías que dijera. Ahora, ¿vas a decirme por qué me pediste que viniera aquí, o debo ir a la parte de atrás y destruir las pérdidas de espacio que tienes como experimentos? —preguntó Levi, fulminándola con la mirada. Mike, quien seguía escuchando toda la conversación, estaba enviándole Snapchats a su esposo de lo que estaba ocurriendo.

Hange soltó un jadeo dramático.

—¡No te ATREVERÍAS a tocar a Sawney y Bean!

—Solo pruébame —gruñó Levi.

—Bien, bien. No eres divertido —la castaña hizo un puchero. Le entregó a Levi los dos sobres que tenía escondidos en su espalda y sonrió, esperando por la reacción del otro.

Levi miró las cartas con escepticismo antes de agarrarlas y dejar que sus ojos se movieran hacia la esquina superior izquierda del sobre. Mike aprovechó la oportunidad y por suerte tomó una foto de la expresión en shock de Levi cuando se dio cuenta de quién había mandado las cartas y rápidamente le envió la imagen a su esposo.

Era Eren.

Eren les envió cartas.

Eren les envió cartas separadas.

Levi recompuso su expresión para que parezca indiferente, pero al ser amigos del más bajo por tanto tiempo, Hange y Mike podían ver sus ojos brillando positivamente con emoción.

Dándose cuenta de que no se había movido por un rato, Levi tosió y apartó la vista.

—Er, gracias, supongo. Bueno, necesito irme ahora. Yo, uh, tengo que editar unos videos o algo. Sep, adiós.

Los dos no se sintieron para nada desalentados por su reacción, despidiéndose mientras el otro se alejaba con los sobres en sus manos.

—¡No te olvides de que la cena de Acción de Gracias es en nuestra casa este año! —gritó Mike.

Levi le hizo un gesto con la mano como aceptación sin darse la vuelta y salió de la tienda, las campanillas de la tienda soltando un suave tintineo para señalar su partida.

Los dos que se quedaron en la tienda se sonrieron mutuamente.

—Entonces, ¿cómo van los planes? —preguntó Mike.

—¡Perfectamente! Conseguí que Mikasa iniciara sesión en su computadora cuando lo sacaste a cenar con Erwin el otro día para responder a la gente de la convención. Ella copió mi mensaje de confirmación usando la dirección del correo electrónico de Levi y contestaron rápidamente con los detalles del evento. Dijeron que se encargarían de la habitación de hotel y que responderían de nuevo. Aunque la cosa es que el vuelo no está cubierto, así que necesitamos hacer algo al respecto y también verificar si el pasaporte de Levi aún es válido —explicó Hange.

Mike movió una mano para frotar su barbilla con una expresión pensativa.

—Bueno, la convención va a ser durante las vacaciones de Navidad, ¿verdad? ¿Qué tal si todos ayudamos a pagar por su boleto de avión, y el de Mikasa también, como un regalo de Navidad y de cumpleaños?

—¡Eso es perfecto! Estoy segura de que el pasaporte de Mikasa todavía no ha expirado, pero le preguntaré por si acaso. ¡Ohhh! ¡Estoy tan emocionada, Mike! ¡Realmente quiero que esto funcione! —exclamó la castaña, saltando en su lugar.

Mike se rio entre dientes.

—También quiero que salga bien. Levi en serio necesita conocer a Eren antes de que explote literalmente. Y aunque no creo que Eren esté en la convención, por lo menos Levi estará en la misma ciudad. Solo tendremos que dejar que Mikasa revise el Instagram de Eren durante el viaje y con suerte, suba sus fotos con la ubicación para que ella lo encuentre y convenza a Levi de ir ahí. Es una niña inteligente y una de las mayores fans de Eren, estoy seguro de que los dos se conocerán.

Hange soltó una carcajada.

—Es verdad. Y si no, solo tendré que hackear unas cosas —proclamó con un guiño, chocando los cinco con el rubio.

Mike sonrió.

—Está tan jodido.


Levi manejó rápidamente (pero sin incidentes) de regreso a su casa en tiempo récord. En su prisa por entrar, casi se olvidó de quitarse los zapatos en la entrada. Maldiciendo los molestos cordones de sus botas de combate, finalmente logró quitárselas y fue a la sala de estar para colocar los sobres en la mesa de centro.

Sentándose con un suspiro, miró el que estaba dirigido a él como "Señor R.". Mordiéndose los labios, sintió su corazón palpitar con fuerza mientras sacaba su navaja suiza y abría cuidadosamente el sobre que estaba lleno de stickers y escrito con tinta brillosa. Tratando de calmar su corazón acelerado, abrió la carta.

Querido señor R:

¡Muchas gracias por los regalos que me envió! En realidad, estoy usando en este momento la cinta adhesiva que mandó para decorar todas estas cartas. ¡Son tan bonitas! Definitivamente he usado varias de las bombas de LUSH que me envió ("Sex Bomb" y "Dragon's Egg" son mis favoritas). El oso de peluche ahora tiene residencia permanente en mi cama y mis pies nunca han lucido más fabulosos.

No estoy segura de si llegó a ver la transmisión, pero por si acaso, solo quería que supiera que es un padre increíble y una persona maravillosa. ¡Tener fans como usted y su hija me llena de alegría y hace que me sienta extra motivado para hacer más videos!

¡Espero que usted y su hija se vuelvan aún más cercanos! :)

¡Nunca cambie!

Atentamente,

Eren.

La carta era corta y dulce, pero Levi realmente tenía que llegar a la sala de emergencias, porque la última vez que revisó, tener a su corazón latiendo más de cien veces por minuto no era sano.

Especialmente ya que, justo al lado de la firma de Eren, había una marca de labial lavanda.

Oh, Dios.

Así es cómo iba a morir.

Ni siquiera pudo retener el sonido vergonzoso que se le escapó.

Tratando de recuperar la compostura, Levi respiró hondo y exhaló lentamente con la esperanza de calmar su corazón, pero fue en vano porque por su mente estaban pasando miles de pensamientos por segundo. No, no debería adelantarse así. Eren probablemente firmó todas sus cartas de esa manera. La suya no era especial (pero tenía permitido imaginárselo, ¿verdad?).

Mientras intentaba relajarse meditando, soltó un grito poco digno cuando sintió un dedo tocar su mejilla. Giró la cabeza para ver a la fuente de la interrupción y se encontró con su hija muy cerca de él, para nada ocultando su rostro divertido.

—¿Qué estás haciendo? —preguntó mientras le daba un abrazo.

Dándole una palmadita en la espalda mientras le devolvía el abrazo, respondió:

—Nada, solo leyendo algo.

—Uh huh… —dijo ella en un tono de incredulidad.

Maldita sea, sabía que no debía dejar que sus amigos tuvieran el número de su hija.

Soltando al mayor, sus ojos bajaron para ver que su mano sostenía una carta. Con una sonrisita hacia su padre, ella agarró su propia carta de la mesa y se sentó a su lado para abrirla y leerla.

Levi la observó por el rabillo del ojo mientras su hija leía la carta y sonreía, sus ojos yendo de un lado a otro hasta que llegó al final.

—Entonces, ¿qué dice la tuya? —preguntó.

—Eren dice gracias por los regalos y dice que soy linda y me dijo que no te moleste demasiado —ella contestó.

—Coincido con eso.

Mikasa le sacó la lengua y cogió la carta de su mano antes de que pudiera protestar.

Ella dejó escapar una enorme sonrisa cuando terminó de leerla.

—Hey, papá.

—¿Sí?

—¿Sabías que mi carta no tiene una marca de beso?


N/T: ¡Ambulancia, por favor! :v

Espero que les haya gustado, no se olviden de dejar review. Estuve hablando con la autora y me dijo que se pasa por aquí de vez en cuando para ver los comentarios, les agradece mucho a todos por darle una oportunidad a este fic y mi traducción. :'D

¡Nos leemos! Más burlas hacia el pobre de Levi en el siguiente. xD