PRINCESA
Holaaaa! aqui les traigo un nuevo capítulo :D espero y les guste :D
NOTA: este capítulo contiene escenas sexuales no aptas para menores, la página, ni la autora se hace cargo de traumas posteriores a la lectura.
CAPITULO 11
Interné a Vanessa al siguiente día siguiente, y en verdad todo era costoso, en solo los análisis y la internación estaba gastando casi todo mi sueldo de un mes. No cabía duda necesitaba el dinero y urgente y si prostituirme era la única forma de tener el dinero ¡ya! No me importaba, "todo por mi hija" me repetía siempre.
Llegó la noche y con ella Sue, no voy a negar que estaba nerviosa era mi primer día de "trabajo".
- No te olvides Bella – dijo Sue cuando nos despedíamos – siempre con condón, si el cliente no quiere usar, no le des nada. – asentí y le dí un beso a mi pequeña, que ya estaba dormida, en la frente.
Llegué y me esperaba Victoria, me acompañó al vestidor, allí me entregó una ropa muy atrevida como la que usaba ella, consistía en una falda mini negra que a duras penas tapaba mis glúteos y un top Calipso con unas botas de plataforma altas, solo esperaba no caerme.
- Tu primer cliente será él – dijo Victoria señalando a un hombre ya maduro – solo abre tus piernas, no estés nerviosa, tienes que estar consciente del porque lo haces.
Me acerqué a aquel hombre y el volteó a verme cuando sintió que me acercaba. Cuando me vió en su cara se dibujó una sonrisa maliciosa.
- Así que tú eres la nueva? – preguntó y asentí – no te alcanzaba el dinero como cantinera? – no respondí. Además a él qué le importaba mi vida privada?. Rió por mi gesto – vamos – dijo jalándome del brazo y llevándome a una de las habitaciones. – y cuál es tu nombre? – preguntó mientras se bajaba los pantalones.
- Princesa – respondí, ese nombre me lo había dado Sue.
- Muy bién princesa acuéstate y abre las piernas – ahora se colocaba el condón. Hice lo que me ordenó, estaba sin ropa interior. Cerré los ojos. No quería ver lo que se aproximaba. Abrió más mis piernas y se sujetó en mis rodillas, sentí cuando me penetró de golpe, se quedó quieto un rato – oh! Princesa! – exclamó – eres tan estrecha – abrí mis ojos y el los tenía cerrados, se comenzó a mover lento como disfrutando cada envestida, luego sus movimientos fueron más bruscos, parecía un conejo, yo solo sentía como entraba y salía de mi, pero placer alguno no había de por medio por mi parte. Cayó rendido y sudoroso a mi lado. – fuiste una buena niña – dijo dejando un beso en mi frente – volveré mañana y todos los días solo por ti Princesa – se levantó y se metió al baño. A los 5 minutos salió vestido – aquí está! – me tendió el dinero – déjame decirte que valió la pena pagar más por ti – eso me sorprendió, no pensé que iba a cobrar más que las demás – Sue me dijo que tú eras especial, por eso valías más. – salió de la habitación. Me senté en la cama, mi mente estaba en blanco, conté el dinero y era la mitad de lo que ganaba en un mes, si eso ganaba con un solo cliente, no quería precisar cuánto ganaría con más de uno.
La noche la pasé así con cinco clientes más, abriendo mis piernas y dejando que hagan lo demás. Ya tenía 6 clientes en mi lista de privacidad, y por lo que me decía Victoria, eran hombres de mucho dinero, el primero era Félix, uno de los detectives más prestigiados del país, el segundo hombre se llamaba Marco Vulturi, era dueño de uno de los colegios más prestigiosos de Phoenix, el mismo en el que estaba estudiando el pequeño Jacob, había sido cliente exclusivo de Sue y me dijo que las puertas de su colegio estaban abiertas para recibir a mi hija. El tercer era Laurent Nómada empresario, el cuarto se llamaba Paul Wolf dueño de una cadena de hoteles, el quinto Sam Mallory dueño de una cadena de supermercados, este me dijo que tenía descuento en cualquiera de las sucursales y que mañana me traería la tarjeta de descuentos, y el sexto era Alec Tunner quien era dueño de una cadena de restaurantes y como podrán adivinarlo, ahora tenía comida gratis.
Salí a las 4 de la mañana, pasé por mi departamento para bañarme y recoger algunas cosas que seguramente le harían falta a mi bebé. Estaba agotada, pero eso era lo de menos "primero mi bebé" me repetía constantemente.
Llegué al hospital a las 5:30am Vanessa parecía un angelito dormidita, Sue estaba recostada en el sofá que había en la habitación, durmiendo.
- Sue – le llamé bajito, pero no siquiera se movió – Sue hablé un poco más fuerte y la moví.
- Qué pasa? – dijo incorporándose asustada, yo me reía de su aspecto, su cabello todo enredado y con una cara de perdida – Bella! – exclamó – no me vuelvas a asustar de esa manera – me regañó acomodándose el cabello – pero cuéntame…. Como te fue?
- Explícame porque soy la mejor pagada? - cuestioné
- Porque lo necesitarás mas mi niña
- Tienes razón – suspiré acercándome a mi hija – la verdad no me fue tan mal, ya tengo 6 clientes que dijeron volver por más.
- Bien hecho princesa! Bueno, me voy, en la noche vuelvo para cuidar a Vanessa
- Gracias Sue!
- De nada corazón – dijo dándome un beso, luego salió de la habitación
Me recosté en el sillón y quise descansar un rato mis ojos. Al parecer me quedé dormida porque me desperté asustada por el ruido de mi celular.
- Mami chulula suena – Vanessa ya estaba despierta
- Gracias amor – le guiñé un ojo – aló?
- Bella, en que hospital estás? – esa voz era inconfundible
- Papá! – exclamé emocionada
- Hija, después tendremos tiempo de conversar, por ahora dime en que hospital estás!
- En el Phoenix Central
- Ok estaremos en 10 minutos allá adiós. – colgó, pero me quedó rebotando en la mente la palara "Estaremos" acaso venía con Alice.
- Mami quién es papá? – mi hija me sacó de mis pensamientos
- Es tu abuelito Charly pedacito
- Abelito?
- Si amor! El está viniendo a verte! Lo quieres conocer? – ella asintió – en 10 minutos estará aquí
- El me va queder? – preguntó algo nerviosa
- Claro que si mi amor! Además quién no te quiere? Si eres una niña hermosa – me acerqué y le hice cosquillas
- Quedo mida cadicatudas
- Solo si tomas tu leche
- Pedo no teno hambe – replicó
- Entonces no hay caricaturas – la miré seria
- Po favo mami
- No me convencerás Vanessa Swan
- Buenos días – saludó la doctora entrando
- Buenos días doctora, bebé saluda
- Muenos días doctoda
- Buenos días princesita! Cómo amaneciste?
- Mien! Quedo mida cadicatudas pedo mi mami no me deja
- No quiere tomar su leche – contra ataqué
- Tienes que tomar tu leche preciosa!
- Pedo no teno hambe – escuchar eso de mi hija me hacía querer llorar desesperadamente.
- Por favor Vanessa, mi niña, mi bebé sólo un poco – rogué
- Mami no iodes – no me había dado cuenta que se me salía un lágrima – io tomo tete pedo no iodes – me hizo reir que mi pequeña no quisiera que llorara, ella me amaba igual que yo a ella y sé que ambas daríamos todo por no ver sufrir a la otra.
- Bella, no llores delante de ella – me susurró la doctora cuando me acerqué a darle el biberón a Vanessa
- Lo siento – articulé con mis labios
La doctora se fue y prendí la televisión para que mi bebé mirara sus caricaturas mientras tomaba su leche. Yo solo la miraba y le acariciaba su cabellito.
Tocaron la puerta y me puse nerviosa, de seguro era mi padre, hacía tanto tiempo que no lo veía.
- Adelante – dije con la voz temblorosa
- Bella hija! – me sorprendí al ver a mi madre – mi niña cómo estás?, perdóname, fui una idiota, no te quise ni escuchar aquella vez – me acariciaba el rostro y me llenaba de besos – perdóname mi niña! Te aseguro que ese maldito ya está pagando lo que te hizo! – mis lágrimas caían.
- Mami! – me llamó mi hija – no iodes mami ya toy tomando tete.
- Ella es tu hija? – preguntó mi madre, yo solo asentí – pero mira que hermosa eres! – exclamó y se acercó a ella llenándola de besos
- Hija – dijo mi padre abrazándome – créeme que tu madre se ah arrepentido por lo que te hizo – yo solo lloraba
- Charly! Mira! – chilló Reneé – nuestra nieta, acaso no es una hermosura?
- Se parece a ti – le dije a mi madre hablando por primera vez.
- No sabes Bella cuánto me eh arrepentido de lo que te hice – se le salieron las lágrimas
- No llores – la abracé – eres mi madre y te amo por encima de todo
- Io te amo mami! – dijo mi pequeña y todos reímos
- Y qué dice la doctora sobre el tratamiento? – preguntó Charly acercándose a mi hija
- Ahorita está en observación, pero de por si todo me está saliendo un ojo de la cara – por no decir mi virtud
- Y como lo pagas? – preguntó mi madre
- Ahorita estoy trabajando en las noches
- De qué trabajas? – preguntó mi padre "mierda" pensé, obvio no les diría que de puta
- Limpio en un hotel.
- Y cuánto ganas? – ahora fue mi madre
- Lo suficiente para pagar el tratamiento de mi hija – respondí
- Ya no quedo – interrumpió mi pedacito pasándome la mamadera – tu edes abelito? – preguntó a Charly
- Si yo soy tu abuelito – dijo éste sonriendo
- Y yo tu abuela – se apuró a decir Reneé
- Me queden? – preguntó
- Claro que te queremos – respondió mi madre – y te trajimos muchos regalos! Quieres verlos?
- Siiii!
- No consientan mucho a Vanessa – los regañé
- Es nuestra única nieta – se defendió mi padre
La mañana la pasamos los cuatro juntos ellos estaban ilusionados con su pequeña nieta
- Esta noche trabajas? – me preguntó mi madre
- Si – contesté bostezando
- Te ves muy cansada
- Lo estoy
- Recuéstate no te preocupes por mi nieta, ya se durmió y cualquier cosa yo me hago cargo.
- Ok…. Gracias….. me despiertas a las 6 de la tarde por favor
- Claro hija, ahora descansa
Ya había cerrado los ojos y me estaba por dormir, pero tenía que decirle algo a mi madre
- Mamá?
- Si?
- Te amo! Y gracias por estar aquí, no sabes cuánto te necesité todo este tiempo.
- Y yo me arrepiento de no haber estado contigo, ahora duerme – dijo secándose una lágrima y dándome un beso en la frente.
Gracias por sus comentarios, ya no tengo beta, si hay errores lo siento :(
Dejen sus comentarios :D tal vez no respondo, pero sí los leo.
-Annie-
