Capitulo once: Declaración de guerra
El viernes por la noche, finalmente, todo estaba decidido. Me había resistido, pero no había funcionado. Aunque había intentado sacarla de mi vida, ella era cada día más inevitable. El destino estaba empecinado en que nuestros caminos se unieran. Y entendí que yo no tenía el poder para vencerlo, así que solo dejaría que pase lo que tuviera que pasar.
-Sino puedes con el enemigo, únete a él
La palabra enemigo volvió a pasar por mi mente. Una terrible imagen, la acompañó. Jacob y Bella besándose, apasionadamente, en el club...
Ahora Jacob Black era mi enemigo y no iba a dejar que ese chucho ganara más terreno. No, esto era una declaración de guerra.
El celular sonaba sin parar sobre la mesa de noche del hotel. Estaba enredado entre las sábanas y no era mi intención salir de allí. Consideré varias opciones para ese pequeño aparato del demonio no paraba de sonar: el inodoro, un golpe o mejor un homicidio directamente desde el ventanal que daba a la pileta. Finalmente, resistí después de todo había salido su dinero y aunque era terriblemente tentador, lo dejé pasar.
En cuanto logré desenredarme de las sábanas, vi el reloj. Siete y media de la mañana.
-SIETE Y MEDIA DE LA MAÑANA... ¿A quién se le ocurre llamar a las siete y media?
Alice. Enana endemoniada, no había llamado en toda la semana y justo se le ocurría llamar a estas horas, sabiendo que seguramente estaría durmiendo. Volví a la cama, lo dejaría sonar eternamente. Pero después de miles de llamados, contesté.
-Hola, hermanito.. ¿Cómo estas?
-Dormido, Alice.. te llamo cuando me levante y cuando vuelva a Forks, ya vas a ver.
-JA JA arriba Edward!!
-Alice
-¿Cómo estas pasando tus vacaciones? Acá estuvieron apostando cuantas novias traías a Forks, Eddie.
-¡Qué gracioso! – ahí estaba el Edward sarcástico y solo un "poquito malhumorado".
-Creo que Emmet va a perder por mucho y va tener que limpiar el auto de papá por.. ¿Cuánto era Emmet?
-Mierda – una voz muy conocida se escucha en el fondo
-Creo que un mes
-Bueno, el Mercedes va estar bastante limpio
-Ya lo creo
-Y ¿Para qué llamabas, Alice? Aparte de para levantarme en un hermoso sábado a estas horas de la madrugada.
-Queria saber cuando pensas volver... y – el tono de mi hermana iba tomando poco a poco más intensidad – avisarte que Jasper y yo arreglamos la fecha para nuestro casamienTO.. EDWARD LO PODES CREER!!
-Alice, ¡que bien!.. pero te aconsejo que te quedes tranquila por que sino vas a tener un novio fugitivo.
-Ahora vos te haces el gracioso, ¿eh?.. se dice felicitaciones, mínimo.
-Felicitaciones – Siempre fui mal actor, ese entusiasmo sonó tan fingido. Estaba demasiado dormido para armar una oración.
-Waw, ¿Si que estas emocionado? – ataque sarcástico. Típico
-Estoy dormido, Alice.. ¿y bien? ¿Cuándo?
-En tres meses... Estoy tan emocionada... ya empecé a diseñar el vestido – estaba comenzando a alejarme de la conversación, pero – ¡Necesito que vengas a ayudarme! ¡Todavía no me dijiste cuando volvías!
-¿Yo, Alice? Sabes cuanto odio todo eso
-¿No lo vas a hacer por mi, tu hermanita preferida? – casi podía ver su cara de cachorrito abandonado.
-Dios! ¡Sos mi única hermana! Del casamiento, después nos encargamos cuando vuelva.. o mejor después – lentamente el volumen de mis palabras fue bajando hasta a un susurro – o mejor nunca.
-¿Cuándo volves?
-Hoy..
-¡GENIAL! Hay tantas cosas por hacer
Definitivamente tenía que posponer lo de la ayuda del casamiento, para... en un mes.. no mejor tres.
-¿A qué hora llegas?
-Alice, me vas a ver allá en pocas horas. Tengo que cortar, quiero aprovechar mis últimos quince minutos en la cama
-Edward!!
-Chau
Volví a la cama, Alice había desperdiciado quince minutos de mi hermoso sueño. Después de tanto tiempo las pesadillas se habían tomado un descanso. Y en mis sueños solo veía a Bella. Me di vuelta en la cama y vi el reloj. En tres minutos sonaría la alarma. ¿Para qué esperar? Tomé el despertador, cancelé la alarma y salí de la cómoda cama. Luego de un baño y un delicioso desayuno, bajé hasta la recepción del hotel.
-Hola, mi nombre es Edward Cullen. Habitación 12
-Hola, mucho gusto. Soy.. Cintya.
¿Estaba volviéndome loco o realmente esta chica estaba coqueteando conmigo?
-¿Qué estaba pasando, de repente todas las mujeres de este planeta se dieron cuanta de que estoy vivo? Mejor dicho, yo me di cuenta de que estaban vivas.
-Quería avisarle que voy a abandonar la habitación y quería pedirle mi cuenta cuanto antes.
-Si, claro. En unos segundos se la alcanzo, me encargaré personalmente de que la lleven a su cuarto.
-Gracias
-Estamos para servirle, señor Cullen
Si que era descarada. Logré captar el doble sentido de la frase y salí pitando de la recepción.
En un abrir y cerrar de ojos estaba en el avión, camino a Forks. Durmiendo, otra vez. Pensaba dormir por todas las noches de sueños que había perdido durante años. Lo que me parecieron segundos después, una azafata me despertó y me informó que estábamos por aterrizar. Me acomodé en el asiento y me abroché el cinturón. Bella estaba cada vez más cerca y mientras que el avión tocaba la tierra de mi querido Forks, me juré nunca dejarla ir.
En cuanto me deshice de todo el tramite del aterrizaje, tomé un taxi y fui hasta mi departamento. Abrí la puerta lo suficiente como para pasar la valija y la cerré a toda velocidad. Subí a mi Volvo, como había extrañado a mi auto. No tanto como a ella. Con la promesa que le había hecho a Alice, tenía una excusa para ir a la casa de mis padres. Realmente, en ese momento me importaba poco mi hermana y mis padres, en mi mente solo estaba Bella.
Pero cuando llegué a la puerta de la casona blanca estaba seguro que Alice no estaba allí. Parecía que nadie estaba allí. Después de tocar el timbre y que nadie contestara, abrí la puerta principal con una copia de las llaves que tenía.
El hall estaba desierto; el cuarto de Alice, vacío; mi cuarto, también; el cuarto de mis padres, igual.. No, perdón. Estaba Esme tranquilamente dormida. Cerré la puerta con cuidado y seguí con mi búsqueda.
Bajé por la imponente escalera, en el comedor tampoco había nadie. En cuanto pensé en la cocina, me di cuenta del hambre que tenía. Desde el desayuno no había comido nada, en el avión estaba demasiado dormido para que me sirvieran el almuerzo. Ya era tarde, el sol comenzaba a caer. Y yo estaba famélico.
Cuando crucé la puerta, me quedé helado.
Bella estaba allí, de espaldas a mi. Con un delantal, cubierta de harina y cantando. Su voz era tan dulce.
-Have I found you .. Flightless bird, jealous, weeping or lost you, american mouth. Big pill looming
Aunque no podía ver su rostro, parecía tan feliz mientras batía enérgicamente algo en un bol. No tenía idea de que estaba allí y tampoco era mi intención. Estaba realmente congelado, mirándola como tonto. Me perdí en su voz..
-Now I'm a fat house cat .. nursing my sore blunt tongue
Y di un paso en falso. Me golpeé la cabeza con la punta de uno de los armarios de la cocina. Como dolió. Se me nublaron los ojos.
Bella ya había descubierto mi presencia, dio un salto y gritó. Estaba realmente asustada. Tanto que dejó caer el bol que traía entre sus manos y la masa espesa cubrió todo lo que en su camino se cruzaba. Eso me incluía a mi y Bella. ¿Qué más podía pasar?
-Casi me mata de un infarto. Por favor, ¡la próxima vez avise!
-Perdon.. yo... – hay empezaban mis incoherencias.
-No.. no, yo le tengo que pedir perdón. ¡Mire como esta ahora! Cubierto de masa de pies a cabeza. Cuanto lo siento, soy un desastre.. ¿Y el golpe? ¿Esta bien?
-Si, estoy bien. No te preocupes por la masa, ya necesitaba un baño. Y.. nos conocemos, no hace falta que me trates de usted.
-Esta bien... Edward ¿Querés algo de hielo para el golpe?
-No, estoy bien
-No, no.. se te va a hacer un moretón..
Fue hasta la heladera y sacó un par de hielos. Los envolvió en un repasador y me los ofreció con una pequeña sonrisa. Los tomé ¿Cómo rechazarlos?
-Gracias
-De nada. Ahora traigo algo para limpiar su ropa y todo este desastre.
Salió corriendo de la cocina antes de que me diera cuanta. Cuando volvió traía una toalla húmeda. Lentamente se acercó y tomó un pequeño trozo de masa que estaba en mi nariz. En cuanto sentí su piel sobre la mía sentí miles de descargas eléctricas.
-Bella, no hace falta. Mejor me voy a bañar. De verdad, necesito un baño. Y yo diría, sin ofender, que vos también necesitas uno.
-No importa, no quiero molestar
-Para nada... Podes usar el baño de abajo y yo voy al de arriba. Hay te traigo un par de toallas.
-¿De verdad? ¿No es mucha molestia?
-Claro que no
-Bueno, pero primero voy a arreglar la cena. Parece que esto no funcionó así que vamos por unos fideos.
No pude contener una sonrisa, que ella me devolvió dulcemente. Busqué varias toallas y las dejé sobre la mesa de la cocina. Subí las escaleras y me metí en el baño. Cerré la puerta y me apoyé contra el lavabo. De verdad necesitaba una ducha, no solo por la harina. En el momento en que entré en la cocina, algo me había pasado. Su dulce tacto, su perfume.
La ducha me relajó increíblemente. Salí del baño con una toalla en mi cintura. Esperaba que todavía quedara algo de ropa en mi antiguo cuarto. Pero cuando pasé por la puerta del cuarto de Alice, esta se abrió dándome un susto tremendo. La toalla resbaló peligrosamente por mi cintura pero logré tomarla y mantenerla en su lugar.
En el marco se la puerta estaba la dueña del cuarto, demasiado divertida por la situación. Pero no era lo peor, tras ella estaba Bella. Estaba completamente ruborizada y todavía cubierta de harina y masa. Mis mejillas, al igual que las de ella, se tiñeron de un terrible morado.
-Eddie! ¿Qué susto, no?
-JA JA – yo y mi risa falsa
-Bueno, para la próxima vez que planees caminar por la casa desnudo, avísame así llamo a alguna de tus admiradoras...
-¿Qué se te ofrece "querida hermanita"? – recurrir al sarcasmo para continuar siendo caballero. Todo obra de Esme.
-Vamos a salir, quiero mostrarle un par de cosas a Bella
-¿De compras? ¿Estas informada de los riesgos y tiene tu consentimiento, Bella?
-Creo que si – ella también había caído en las redes de Alice.
-¿Vas a venir? Vienen Jasper, Rosalie, Emmet y Jake.. después podemos ir al cine o algo así.
En cuanto escuché el nombre del novio de Bella, mi respuesta fue un instantáneo si. Alice no lo podía creer, casi daba saltitos en su lugar.
-Mejor me voy a cambiar
-Mejor.. a ver si te ve alguna de las chicas..
-¿Chicas? – preguntó inocentemente Bella, salí de allí antes de otra humillación.
Me cambié y bajé las escaleras. En la puerta estaban Alice y Bella, esperándome. Estaba realmente preciosa, se había sacado toda la harina y vestía un hermoso vestido rosado. Su cabello castaño caía por sus hombros y en cuanto bajó su rostro ante mi mirada, pude sentir el aroma a fresas de su shampoo.
Pasaron varios segundos mientras que la observaba en el ultimo escalón, como tonto. En cuanto, ella volvió a bajar su mirada me di cuenta de ello. Alice me miraba con una felicidad inexplicable.
-¿Vamos?
-Claro, ¿Hay que pasar por alguien?
-No, está bien
Crucé el umbral de la puerta y ellas me siguieron. Subí al Volvo y ellas también. Pero cuando me di cuenta, parecía el conductor de un taxi. Alice y Bella iban en la parte de atrás, charlando. Yo en la parte delantera, solo.
-Mi Volvo un taxi!!!
Llegamos al centro comercial y para no romper la costumbre, Alice bajó del auto antes de que terminara de estacionar y corrió a los brazos de su prometido. Cuando apagué el motor, Bella bajó del auto y caminó detrás mío. Cada vez ralentaba más su paso.
-Parece que no esta muy interesada en correr a los brazos de su novio.. mucho mejor...
¿Qué era lo que estaba pasando por mi mente? Bella seguramente estaba sufriendo. Lo único que quería era que ese chucho se alejara de ella.
-Bella ¿Estas bien?
-Si, todo genial – y dibujó una pequeña sonrisa, con la que intentó convencerme. Y no lo logró.
Caminamos hacia los chicos. Se acercó lentamente a Jacob y le dio un pequeño beso en la mejilla. Él pasó el brazo por su cintura.
Hacia horas que estábamos en el centro comercial y cuando decidieron entrar a una tienda de lencería, me escapé de allí en cuanto pude. Caminé dos cuadras y encontré un pequeño y pintoresco bar. El edificio tenía un estilo antiguo, con techos altos y carpinterías de madera oscura. Empujé la pesada puerta, en el interior solo había un señor hablando por celular y una pareja de ancianos en la mesa de la punta. Me senté en una mesa alejada, junto a una de las ventanas. Pedí un café y me senté a esperar. Y algo que hacía años que no pasaba, simplemente sucedió. Tomé una servilleta y le pedí a la camarera una lapicera. Primero dibujé un par de notas musicales pero pronto comenzaron a tomar forma. En menos de diez minutos tenía compuesto una melodía, intentaría tocarla en casa. Pero en cuanto mi piano pasó por mi mente, recordé por que no lo tocaba. Sophie. Nuevamente sus ojos celestes pasaron ante los míos.
En cuanto volví a la tierra, Bella estaba frente a mí.
-Ey, Edward... ¿Me puedo sentar?
-Claro.. ¿Y los demás?
-Comprando.. me escapé en un descuido – reímos, su risa me pareció el sonido más hermoso.
-¿Y Jake? - ¿Qué estaba haciendo? Arruinando una posible hermosa conversación, sacando a colación a ese chucho. Y me di cuenta que era más que eso. La expresión de Bella, cambió. Su sonrisa se borró y sus ojos se volvieron más oscuros. Podía ver la tristeza en ellos.
-Ah.. él se fue hace rato.. tenía cosas que hacer
-Bella ¿Pasa algo con Jacob?
-No.. no se... buenoo
-Escucho
-Son imaginaciones mías, nada más.. no me hagas caso..
-Claro que te hago caso.. soy tu amigo ¿o no? Podes confiar en mí.
-¡¿POR QUÉ DIJE AMIGO?! IDIOTA
-¿Seguro?
-Seguro
-Bueno... creo.. él esta raro últimamente. Capaz que se cansó de mi – sus ojos se nublaron
-Si es así, realmente es un idiota.
Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.
-Salimos hace un año más o menos... pero hace poco me pidió algo, ¿entendes qué?
Asentí.
-Pero me negé por que .. yo.. no estoy lista. – sus mejillas se tiñeron de un intenso rojo, adorable – y desde entonces, no se... esta raro
Ese chucho idiota le había pedido que se acostaran y ella se negó.
-Ella está en todo su derecho, es un estúpido.
-Bella, si no te puede entender.. entonces hay dos opciones: o es un estúpido o realmente no siente lo mismo que vos por él.
Una lagrima escapó por sus ojos.
Somebody wants you, somebody needs you
Somebody dreams about you very single night
-Perdón, Edward.. te estoy molestando
-Para nada Bella.. Ya te dije que podes confiar en mí
-Perdón
-Basta, no me tenes que pedir perdón... ¿Te molesta si te hago una pregunta?
-Depende
-...
-Dispara
-¿Lo amás?
-Si... va... – se vía dudosa.
Somebody can't breath, without you it's lonely
Somebody hopes that someday you will see…
-¿Dudás?
-Si
-¿Puedo preguntar por qué?
-Si, pero no se que responderte.
Otra lagrima cayó por su rostro. Me levanté de mi silla y me senté a su lado. La rodié con mi brazos y una placentera descarga inundó todo mi cuerpo.
Me sentía tan inútil, frío... tan solo.
That somebody it's me, oh…
Hola! les gustó el capitulo??? Este es mucho más largo que los demás y me llevó bastante tiempo.
Unas aclaraciones: I) Todo lo que esta en cursiva son pesamientos y todo lo que aparesca en negrita son letras de canciones.
II) En la primera parte, Bella esta cantando "Flightless bird" de Iron & Wine. Esta es la canción con la que termina la pelicula, en el baile de fin de curso.
III) En la parte del bar, la canción es "Somebody's me" de Enrique Iglesias. En castellano la letra dice: Alguien te quiere, Alguien te necesita, alguien sueña contigo cada una de las noches. Alguien no puede respirar, sin ti es solitario... Alguien espera que algun día tu puedas ver.. que ese alguien soy yo.
Muchisimas gracias a las 10 personas que dejaron su review:
Bitemeedwardyeah, darthmocy, Su Broderik, AndreeeeA, miadharu28, ale-cullen4, ammyriddle, Rosa Cullen, Lulii St. John y Renesmee256... muchisimas gracias!!!!
Tambien a todos los q me agregaron a las alertas!! y aquellos que siguen mi historia..
Saludos a todos! Nos leemos pronto,
Charlotte-1208
