Al gorrioncillo.
Gundam Wing
Atrapados
Capítulo 11. En la cama con un desconocido.
Estaba divagando entre sus pensamientos, y en cierto momento debió haberse quedado dormido, pues cuando colocaron el vendaje sobre sus ojos ya estaba atado a la cama… esposado, es el término más correcto. "¿Esposado?", pensó, y le entro al cuerpo dos sensaciones opuestas: de horror, y de deliciosa incertidumbre.
-¡Hey! –Exclamó con fuerza, intentando saltarse de aquellas ataduras. -¡Si eres tú, Duo, ya verás lo que te hare cuando me…!
-Shh…
Aquel murmullo lo alteró de súbito. Un cuerpo esbelto se había colocado sobre él en un leve roce, tomando asiento de forma seductora en su abdomen… ¿Seria alguna nueva jugarreta de Sammy, que tan amante es de agarrarlo desprevenido? Sintió que aquellas manos subían su camisa lentamente. ¿Y si era alguien más? ¿Si realmente era Duo?
-Ah. –Gimió suavemente.
Aquella criatura le había lamido el abdomen lentamente, pero fue la idea de tener a Duo encima de él lo que le había alterado. Sintió que estaba desabrochándole el pantalón.
-¿Quién eres? –Murmuró, antes de sentir una intensa lamida en su entrepierna, que lo hizo soltar un gemido más intenso.
La idea era excitante. Mientras aquella boca le recorría deliciosamente, pensaba en la identidad de su amante… de todas las personas en su cabeza solo estaba Duo, la imagen de él haciéndolo lo llenó por completo, y se dejó llevar por el momento, por su deseo, por su anhelo secreto.
Se había detenido unos momentos, y escucho su respiración agitada, mezclada con la propia; Trowa agradeció mentalmente, pues si hubiese durado unos segundos más habría manchado considerablemente el rostro de su desconocido amante. "Pero no te detengas", pensó, respirando profundamente.
Entonces percibió el cuerpo ajeno desnudo, que le rozaba provocativamente, como invitándolo a que entrara en su cuerpo; aun así no podía saber con certeza de quién se trataba –hombre o mujer-, y cada roce le alteraba cada vez más, hasta que se escuchó decir:
-No me tortures más.
Escuchó un resoplido: se había reído de él. El pensar que era Duo riendo lo excitó a tal grado que se alzó un poco por la cadera (más bien fue con frenética intensidad), en el mismo momento que aquella persona se bajaba un poco… el resultado fue que lo penetró de forma repentina e intensa (aunque a medias), que no pudo evitar gemir con fuerza, opacando la voz de su inesperado amante.
Pronto, el cuerpo de su acompañante comenzó a moverse sobre él de forma muy rápida e intensa; el 03 podía percibir el movimiento, y aquella estrecha cavidad le haría terminar en cualquier momento…
-Espera. –Alcanzó a murmurar.
Sin embargo, aquella rapidez continuó, y pronto no pudo evitarlo más: terminó dentro, en un orgasmo tan intenso como nunca antes lo había tenido (imaginamos que fue la sugestión). Hubo respiraciones rápidas, y poco después cayó en cuenta que realmente había terminado dentro.
-Lo siento. –Dijo, entre suspiros, recordando que Sam detestaba que hiciera eso.
Percibió que se había incorporado, y que goteaba sobre su abdomen… definitivamente se había terminado de forma abundante.
-Lo… siento… -Dijo, entre suspiros.
Murmuró algo, pero el sueño cayó casi de inmediato.
-0-0-0-0-0-
-¡Ay!
Aquél grito lo despertó de golpe. Miró su habitación, como si estuviese perdido, algo fulminado por la brillante luz del sol que se colaba por su cortina entreabierta; recordó lo de la noche anterior como si hubiese sido un sueño muy nítido, y sumamente excitante.
-No fue un sueño. –Se dijo, mientras se incorporaba lentamente.
Estaba semidesnudo, y en su cama estaba la evidencia de que todo lo de la noche anterior no había sido un sueño; tuvo un escalofrío al ver que las esposas seguían en su lugar, solo le había soltado las muñecas, y otra cosa: una mascada negra, con la que le habían cubierto los ojos.
-o-o-o-o-o-
-¡Buenos días, pelotón! –Gritó Dorothy, a modo de saludo, desde debajo de las escaleras, mirando a sus compañeros bajar por esta de forma lenta y fastidiada (obviamente por el grito).
-¡Hola, Dorothy! –Respondió el saludo Sammy, causándole verdadero horror a Trowa.
Los adormilados fueron y se desplomaron en los sofás de la amplia sala, sin decir gran cosa, pero era obvio que nadie había tenido una noche muy buena. Trowa tuvo tiempo de analizarlos a todos, de pie junto a las escaleras, al lado del buen Peygan y de Dorothy, que le decía cosas misteriosas al mayordomo.
El 03 miró atentamente: Sammy riendo contenta (sospechoso número 1), Relena neutral al lado de Sam (descartada), Heero neutral pero alerta a medias (totalmente descartado), Duo con una mueca de dolor y cansancio en el rostro (sospechoso número 2 y respectivo escalofrío indescriptible y placentero), Quatre normalmente sonriente y neutral (descartado), Dorothy mirándolo de forma provocativa, y guiñándole un ojo (asco, dolor, entumecimiento, más asco, sufrimiento, carga moral… sospechoso 3), y Wufei, que aún estaba algo adormecido y ojeroso… recordó que él dormía en la habitación contigua.
-Oye, Duo, ¿qué te pasó? –Preguntó el 03, antes de que su mente pudiese impedirlo.
Duo se estremeció visiblemente al escuchar la pregunta, se miraba sumamente avergonzado; el castaño sintió que su corazón latía locamente dentro de su pecho.
-Me caí. –Contestó levemente.
-¿De qué? –Cuestionó Heero, suspicaz. -¿De un potro?
-De las escaleras.
-No parece como si te hubieses caído de las escaleras.
Duo se alejó con cuidado hacia otro sofá, a un lado de Trowa, poniendo a éste más nervioso. Heero se cruzó de brazos, como si él supiese algo.
-Hay crepas para desayunar. –Anunció el buen Peygan, apareciendo a un lado como un fantasma.
Hubo gruñidos (de tripas), y todos salieron como locos a desayunar, a excepción de Duo que andaba cojeando; Trowa, tragándose su nerviosismo, le ofreció su hombro al norteamericano, que le miró, agradecido, pero sumamente sonrojado.
-Gracias. –Murmuró.
-No hay de qué. –Contestó el 03, pero sin mirarlo.
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Hubo conversaciones triviales en el comedor, algo que Trowa alcanzó a escuchar como "gimnasio"; su cabeza aun estaba con el pensamiento de la noche anterior, y de su amante desconocido. Miraba a Dorothy, que le sonreía con complicidad, y le daban ganas de vomitar sus crepas.
-Wufei, ¿qué te pasó? –Cuestionó el 03 antes que todos.
-¿No te lo imaginas? –Contestó, irónico. –Tu concierto de cuerdas a todo volumen…
-¿Concierto de cuerdas? –Cuestionaron Sam y Quatre al mismo tiempo, la primera con el ceño fruncido.
Dorothy rió. Wufei ya no continuó hablando, prudentemente.
-Lo lamento. –Trowa suspiró.- Ya no volveré a subirle tanto, es que me encontraba solo.
-Ya veo. Deberías tener cuidado con esa cosa, o tronarán las bocinas.
Después de eso hubo un extraño silencio.
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ENTREVISTA 1: Sammantha Amy Jones.
La hermosa chica estaba sentada en el sofá, quizá queriendo verse provocativa, pero era como ver a una niña de 10 años ver la tv de forma despilfarrada: las piernas abiertas, el cabello revuelto, con una pluma en la boca mientras leía una revista de adolescentes. Le aterró al verla MUY parecida a Dorothy.
-Sam. –Le llamó Trowa.
La chica volteó, y le miró con una gran sonrisa.
-¡Trowa! Hola, ¿me extrañaste anoche?
-Mucho. –Mintió con descaro. –Tenía deseos de meterme furtivamente en la habitación de Relena, y tratar de ser muy silencioso.
A ella se le iluminó la cara, al tiempo que aquella sonrisa cambiaba a ser un tanto más perversa. Trowa suspiró, suponiendo que al final ella fue la creadora de todo aquel plan… "pero al menos la fantasía fue muy buena".
"A ella no le gusta que termine dentro".
-¡Qué buena idea! Oh, Trowa, un día que entres…
Y con esa pequeña oración (de la que no alcanzó a escuchar lo demás) la descartó por completo. Hubo una extraña sensación en su interior, de incertidumbre, de no haber estado con su novia, sino con alguien más… y era sumamente excitante.
-Trowa, mañana iremos a un gimnasio con…
ENTREVISTA 2: Duo Maxwell.
Su estomago hormigueaba de los nervios, pero se atrevió finalmente a acercarse al chico (después de hora y media de indecisión), que se encontraba sentado en las escaleras, mirando los rojizos escalones como si intentase descifrar un complicado problema.
-Duo, ¿estás bien? –Cuestionó suavemente.
El 02 le miró, curioso; Trowa conocía esa mirada, lo estaba analizando… no desvió la mirada en esta ocasión, dejó que él se diera cuenta de todo lo que sentía, de que no…
-Me duele un poco la espalda y la cadera solamente. –Desvió la mirada, muy apenado.
-¿Puedo preguntarte como pasó?
El muchacho negó con la cabeza. El 03 se sentó a su lado sobre el escalón.
-¿Es tan malo?
-Escucha, no quiero hablar al respecto. Fue… un muy extraño accidente, ¿sí? Y… espero no se repita nunca más.
Trowa suspiró levemente. Duo le miró, y le hizo sonrojar.
-Tú… ¿tú pusiste el jabón en ese lugar?
-¿Eh…? –El 03 se miró sumamente confundido. -¿Qué jabón?
Duo negó con la cabeza.
-Gracias por preocuparte, Trowa.
-Es lo menos que puedo hacer.
ENTREVISTA 3: Dorothy Catalonia (Véase el nombre tan brillante como una marquesina de cine… barato… porno).
Dorothy estaba en su habitación, recostada en la cama, leyendo una revista de veinteañeras, vestida en una liviana y casi transparente bata de seda color gris. Sentía que entraba en una de esas películas de las generaciones pasadas, en donde todo era en blanco y negro, y arcaico.
-Dorothy.
La chica le miró, al principio con algo de confusión. Se formó una curiosa sonrisa en sus labios, y se incorporó lentamente (quizá quiso verse sensual, pero Trowa estaba muy consternado para percatarse de algo así), y se acomodó el cabello con ambas manos.
-Cierra la puerta.
Trowa se quedó pensativo algunos momentos, y le hizo caso.
-Sé a lo que vienes. –Dijo ella, poco después.
-¿Si? –Preguntó. Comenzó a pensar en el desayuno, solo porque se le venía de vuelta del estomago.
Imaginó, por un momento, que el actor principal de aquella noche fuese aquella chica… no pudo, por más que lo intentó, su cabeza se resistió a formar la imagen, o moriría del impacto (o del asco).
-Pero no te preocupes, mi boca está sellada. –Rió levemente la chica. –Además, no pude ver bien quién fue la persona que entró en tu habitación anoche, así que solo lo sé a medias. No imagino cómo se pondría Sammy si se enterara de eso.
-Sí. –Dijo, respirando más calmado. –No lo viste, entonces.
-¡No! ¿Era un hombre, acaso?
-Dorothy.
-Ya, pues, me callo. –Rió con picardía.
ENTREVISTA 4: Wufei Chang.
-Mira, te voy a contar, pero es porque requiero de tu ayuda para esto.
Wufei asintió, aunque era más que obvio que no estaba muy de acuerdo… que sencillamente le daba igual su problema.
-Alguien entró a mi habitación anoche, y…-Se sonrojó intensamente. –Me ató a la cama, me vendó los ojos y pues…
-¿Te violó?
-Algo así.
-Canalla. –Dibujó media sonrisa, recargándose mejor en el sofá individual que tenía en su habitación. –Y asumo que no fue Jones.
-No fue ella.
-¿En qué quieres ayuda?
-¿No viste a alguien sospechoso por ahí?
-Bueno, veamos. –Hizo memoria. –Dorothy anduvo espiando en la madrugada, Duo tuvo su "accidente" por esa área, Quatre pasó por ahí para ir por agua, y Peygan estuvo haciendo sus rondas normales.
-Diablos, necesito relajarme.
-¿Fue bueno?
-Muy bueno.
-Qué envidia.
-Ni siquiera sé quién fue.
-Mejor aun, cero compromiso.
Trowa suspiró gravemente, dejándose caer sobre la cama de Wufei.
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Eli Yuy.
