Capítulo 10: Hermanos Parte 1
- Misaki, necesito que entiendas- dice Erick sosteniéndola e intentando abrazarla, cosa que ella evito.
- ¿Qué entienda qué Erick? Haber dime ¿Qué entienda qué? -Dice poniendo ambas manos al lado de sus caderas.
- Misaki, yo entiendo que estés furiosa, pero poniéndote así no vas a lograr nada- dice intentando consolarla.
- ¡¿Y CÓMO QUIERES QUE ME PONGA?!- grita- ¿cómo? ¿Dime?- aprieta los ojos con fuerza para evitar llorar- si lo único que hacemos es quedarnos de brazos cruzados esperando a ver qué hace nuestro querido padre. Y ni siquiera sabemos si al salir a la calle no nos matan con un tiro en la cabeza.- mira para otro lado.
- Misaki, yo entiendo que tengas miedo y estés enfurecida por lo que pasó- Misaki abre los ojos- pero tienes que entender, lo que pasó aquella vez no significa que vuelva a suceder.
- ¿A no? ¿Y cómo estás tan seguro? Primero fue mamá, luego Mika y no sabes si mañana soy yo o alguno de ellos. Incluso tu puedes ser el siguiente- Misaki toma una respiración profunda y continua- sólo quiero que...- cierra los ojos con fuerza y levanta la cabeza.
- ¿Qué Misaki?- dice y observa a su hermana menor, que se resistía a llorar.
- Que esto se acabe y que podamos vivir en paz. - Suelta el aire que estaba conteniendo- sólo eso - termina de decir y su hermano Erick la abraza.
- No te preocupes, esto se acabará pronto- le acaricia la cabeza como si fuese un gato.
Estuvieron un rato así hasta que al final se separan.
Punto de vista de Erick
Nos dirigimos directo hacia su habitación y ella se acostó, mientras yo permanecía a su lado, como cuando éramos niños. Me quedé un rato haciéndole caricias en la cabeza hasta que se durmió.
Me levanté de apoco y me estaba por ir hasta la habitación de huéspedes cuando vi una fotografía en el escritorio de mi hermana. Me acerqué hasta ella y la tome. Al verla me dio un poco de melancolía.
Ahí estábamos todos; mamá, papá, Suzuna, Misaki, yo, Lu, Mica, Daisuke, Fernando y Kurosaki. El día. Que nos habíamos sacado esa foto fue en el décimo cumpleaños de Suzuna, el cuál habíamos hecho una celebración a lo grande, y, en ese tiempo, la familia estaba unida y completa.
Me quede mirando a detalle la imagen de mamá y de Mika, y con sólo mirarla sentí como mi pecho se cerraba por la angustia.
Mamá, que era la mejor mujer que había conocido jamás en mi vida, tuvo que morir de esa manera. Y Mika, mi hermana revoltosa, que me rompía los juguetes y me molestaba todo el tiempo, que había arruinado mi primera cita con mi novia, que se asustaba por cualquier ruido que escuchaba a la noche y luego se iba a la cama de nuestros padres a pedir consuelo. Ella, era la que actuaba como una mujer y se comportaba cómo una niña, la que nos daba alegría todos los días. Era ella y... Murió como la mejor guerrera que he conocido en toda mi vida, luchando hasta el último segundo por un minuto más de vida hasta que su corazón dejó de latir y su alma pidió la libertad de, por lo menos, poder irse de este mundo el cual había sufrido mucho.
Deje la foto en su lugar y vi, al lado de unos libros de historia, un folleto perteneciente al lugar en donde trabaja Misaki. Lo tome y lo empecé a leer. Abrí los ojos por la sorpresa de lo que decía el folleto y sonreí con sólo imaginármelo; mi hermana, Misaki, una chica ruda que es capaz de matar con sólo una mirada y hacer desear a cualquiera no haber nacido si la lastimaran, participaría del siguiente evento que era nada más y nada menos sobre hermanos. Y eso no era todo, no..., era muchísimo mejor, ella tendría que ser buena y ser del tipo "loli" para atender a sus clientes.
Me reí con sólo pensar en cómo sería. Era obvio que yo no me lo iba a perder.
Dejó el folleto arriba del escritorio y me dirijo hacia mi cama. Donde me duermo apenas cerré los ojos.
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Usui y Gerard se habían juntado para comer esa noche. Usui cocinaba y Gerard, bueno, él estaba sentado en el sofá mirando la televisión. Todo estaba bien hasta que a Gerard le sonó el celular y al ver quien le llamaba palideció. Al ver esta reacción de su hermano Usui se le acercó y le pregunto:
-¿Quién es?- lo observa detenidamente.
-Es… el abuelo- dice y ambos quedan mirándose por un momento.
- Pone el altavoz- le dice Usui y este le hace caso.
Pero, cuando estaba por poner el altavoz su abuelo ya había dejado de llamar. Ambos se quedaron atónitos por unos segundos hasta que Gerard decidió hablar.
-Creo que lo llamare luego- dice y Takumi asiente, dirigiéndose de nuevo a la cocina.
Se podía sentir un clima tenso, ya que, cuando llamaba su abuelo, era porque algo malo pasaba, o pasaría. Usui se dirigió de nuevo a la cocina a terminar lo que había preparado para la cena, mientras que su hermano llamaba a su guardaespaldas Cedric para preguntarle qué había pasado, pero lo raro era que tampoco contestaba.
Gerard, rendido, decidió llamar luego, y ayudo a su hermano a poner la mesa. Ambos se sentaron en la mesa enfrentados.
Usui había hecho pollo al horno con papas a la francesa, acompañado de vino. Ambos empezaron a disfrutar la comida en un silencio acogedor, hasta que Usui, de repente, empezó a reír.
-¿Qué te pasa?- pregunta Gerard
-Nada, solo…- dijo y empezó a controlar la risa- Me acuerdo por qué siempre que comemos juntos, yo soy el que cocina- dijo volviendo a reír.
-No es gracioso- dice molesto.
-No…, para nada- dice con ironía mientras se ríe.
-Tch- Gerard lo mira molesto-Discúlpame que no sepa cocinar como tú.
-Jajajajajajaja- Usui se agarró de la panza y Gerard lo miro incrédulo.
-¿De qué te ríes ahora?- Dice Gerard frunciendo el ceño.
-Jajá, pusiste la misma cara que aquella vez- dice y se cae al piso por la risa.
Gerard, se acordó que cara había hecho en aquel momento, ya que su hermano le había sacado una foto. Empezó a reír igual que su hermano. Estuvieron así por un buen tiempo hasta que ambos se tranquilizaron, volviéndose a sentar en la mesa y comer en un cómodo ambiente.
Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
En la sala del concejo estudiantil había sólo 2 alumnos, Usui Takumi y Ayusawa Misaki. Misaki, estaba adelantando trabajo para poder descansar el fin de semana, mientras que pensaba como iba a hacer el papel de hermana menor. No tenía mucho tiempo, ya que sólo faltaban 3 días para el evento en el Maid Latte.
Mientras tanto, su acompañante, la observaba detenidamente, haciéndola sentir cada vez más y más nerviosa.
No importaba lo que hiciera, él no dejaba de observarla, además de que parecía disfrutar ese tiempo que pasaba con ella. Con cada movimiento, cada reacción suya y hasta cómo se movía podía saber, a medias, lo que estaba pensando.
- Estas pensando sobre el evento del viernes ¿verdad?- Misaki lo mira y podía notar que en las comisuras de sus labios aparecía una pequeña sonrisa. Ella odiaba eso, de que él pudiera saber lo que ella estaba pensando.
-Así es- suspira y lo observa detenidamente- aún no sé cómo voy a hacer para interpretar una hermana menor loli- suspira.
- Si tanto te cuesta hacer ese papel no lo hagas, pídele a una de tus compañeras que te reemplace- él estaba mintiendo. Él estaba esperando su respuesta, ya que, conociéndola, ella no se rendiría.
-Yo...no quiero eso- dice con firmeza golpeando con un puño la mesa- yo no quiero rendirme ante alguna situación que parezca difícil nunca más- dice y Usui sonrió. Esa era la respuesta que el tanto esperaba.
- No te tienes que preocupar tanto- dice y se pone en frente de su escritorio para enfrentarla.- Con que actúes como eres estará bien- se inclina sobre el escritorio para estar más cerca de ella- Si tu fueras mi hermana...
-¿Si yo fuera tu hermana...?- pregunta confundida y al mismo tiempo curioso por su respuesta.
- Estaría realmente excitado- ella se sonroja, mitad de vergüenza y la otra mitad por la ira.- Haría un álbum lleno de tus caras cuando duermes sacadas en distintos ángulos. Me pregunto ¿cómo te tomaré la foto hoy?- termina de decir eso y ella se sonroja.
-¡¿NO eres más que un pervertido cierto?!- dice ella empujándolo hacia atrás.
- Puffff - sale del consejo estudiantil dejando a Misaki perpleja.
-¿Qué le pasa?- murmura para sí misma.
Empieza con lo de contaduría. Usui al parecer había desaparecido por un rato, entonces, mientras veía las cuentas, pensaba.
Ella no entendía del todo a Usui. Porque ella, siendo la chica más odiada por los hombres, estaba siendo acosada por el chico más lindo de la escuela, era algo que no podía explicarse. Pero lo que no podía explicarse, mientras pensaba en lo que había sucedido anteriormente, como le había permitido estar tan cerca de ella. Él estaba a sólo unos pasos del rostro de ella, y aun así, ella no lo noto. Ella reacciono luego de que él hizo uno de sus tantos comentarios pervertidos, sino todavía estaría en esa situación.
Estaba maldiciéndose a si misma por permitir semejante (según ella) cercanía entre ambos, cuando sonó su celular. Miro quien era y contestó.
- Hola Yahiro, me sorprendió tu llamada, ¿sucedió algo?- dice directamente
-¿qué?, no puedo hablar con mi amiga - dijo haciendo hincapié en amiga
- ¡Yahiro!- dice ella molesto- si no llamaste por algo serio voy a cortar- dice mientras esperaba una respuesta de él. Pasaron unos segundos y no hubo respuesta, pero ella sabía qué el todavía estaba con el teléfono en el oído-¿Y?-lo sintió dudar y luego se arrepintió de ser tan persistente.
- Llamó tu padre- ella se estremeció- él dijo...- pero ella corto antes de que terminará con lo que iba a decir.
"Maldición, ahora de seguro estoy muerta" piensa y se golpea la cabeza contra la mesa.
- Sabías que si haces eso puedes ingresar a un sueño profundo ¿verdad?- dice Usui y se agacha para evitar que una cartuchera le golpeara la cara.
Misaki, se le quedo mirando molesta, mientras que él tenía una sonrisa de oreja a oreja. Él se fue acercando lentamente hacia ella, mientras que Misaki se volvió a acomodar en su asiento y continuo con su trabajo. Usui, se puso una silla al lado de la ventana y se sentó, mirando a Misaki; mientras que sacaba una de sus chupetines y se la comía.
Misaki, que veía lo que estaba haciendo, se levantó y se acercó a él.
Ella estaba a sólo unos pasos de él, y su idea era sacarle el chupetín de la boca y darle un sermón de aquellos. Pero, como Usui sabía lo que ella estaba planeando, se le ocurrió una idea. Le tomo el brazo y la atrajo hacia él, haciendo que ella se callera en su regazo. Ella intentó levantarse, pero él puso un brazo alrededor de su cintura y la atrajo más hacia él.
-¡Suéltame!- ordenó ella.
-...- Él no dijo nada.
-¡Que me sueltes!- vuelve a decir, pero como antes él no dijo nada.
Misaki empezó a retorcerse para que él la soltara, pero fue inútil. Entonces, ella se dio por vencida, ya que él era mucho más fuerte que ella (aunque ella jamás lo admitiría) y la tenía agarrada fuertemente por la cintura.
Quedaron así por unos segundos hasta que Usui pone su cabeza entre el cuello y el hombro de Misaki. Ella se estremeció al sentir el cálido aliento del chico sobre su cuello. Ella empezó a retorcerse y él, de una manera sensual capaz de derretir todos los corazones de las mujeres, le dice en el oído.
-No te muevas… Misa Chan- le dice enfatizando cada letra de su apodo.
Y, como si fuese, por arte de magia, ella se quedó quieta. No sabía el porqué, pero con solo la mención de su apodo, hizo que ella de congelara en el lugar, sin poder decir ni una sola palabra.
Usui se había sorprendido de que ella no dijera nada, ya que, lo más normal, era que ella lo mandara al infierno por atreverse a hacer eso. Él sentía como su corazón palpitaba a toda velocidad, por estar tan cerca de la chica. Empezó a pasar su nariz por el cuello de la chica, oliéndola y haciendo que ella se estremeciera por el mínimo contacto. El quedo hipnotizado por su olor, y, sin poder evitarlo, le beso el cuello.
Ella, al sentir los cálidos labios del chico sobre su cuello, se puso colorada, haciendo que pareciera un tomate maduro. Empezó a retorcerse y a castigarse a sí misma porque, muy en el fondo, le gusto lo que había él había hecho.
-Por favor suéltame- le dice ella, cerrando los ojos con fuerza.
Él, que ya había aprovechado la situación, la dejo levantarse. Noto que ella escondía su cara con su flequillo y que tenía su mano derecha donde él le había dado el beso. La noto preocupada por su acción anterior, entonces le dijo:
-No te preocupes- dice acercándose a ella- fue solo un beso, no fue un chupón- se acerca más a ella.- Además, sé que te gusto- le dice en un susurro y ella levanta la cabeza, mostrándole su lindo sonrojo.
Ella, paso de la vergüenza al odio y lo golpeo en la cabeza, haciendo que este se cayera al piso, ya que había estado desprevenido.
-No vuelvas a hacer eso nunca más, porque si no, no responderé de mí. – dijo y se dirigió directo al baño, para corroborar si lo que le había dicho el chico era verdad, dejando al chico donde estaba.
Entro al baño y palideció al ver quien estaba ahí adentro.
Nota de autor:
Hola, ha pasado mucho tiempo desde que actualicé y lo siento mucho. Por cuestiones personales, no pude actualizar la historia.
¿A quién se encontró Misaki en el baño?
¿Cómo murió su madre? ¿Qué paso con Mika?
¿Por qué el abuelo de Usui no contestaba la llamada ni el mayordomo de Gerard?
Bueno, eso lo averiguaremos en los siguientes capítulos.
Gracias por los comentarios :3. Nos leemos.
