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- Son sueños; Capítulo once.~

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- Te dejo descansar. Hasta mañana.- Y se fue. Me tumbé de nuevo en la cama, segunda vez vestida de blanco... Y así, caí en los brazos de morfeo...

Por la mañana me desperté justo al amanecer, me duché y bajé a desayunar con Gaara, era muy agradable pasar ratos con el, era alguien con mucho mundo y mil cosas que contar.

- Sakura, debemos hablar de algo.- Me levanté de la mesa con el un poco preocupada, y lo acompañé, llegamos a una puerta de madera, y el la abrió.

Me quedé pasmada con lo que vi, un oasis en medio de aquel edificio, todo lleno de palmeras, árboles, y en medio, una playa redonda de arena blanca y aguas cristalinas.

- Que bonito, parece increíble que aquí haya esto.- El sonrió.

- Es un trocito de paz, en este mundo.- Asentí.- Debo hablarte de lo que pasó con Naruto, creo que lo debes saber.- Reí y me senté en un banco.

- Por fin, estoy ansiosa.- El se sentó a mi lado y suspiró.

- Un año el objeto que selecciona a las chicas a las que deben ir a buscar para hacer el sacrificio, como tu, seleccionó a Hinata, al principio todo fue muy dudoso, ya que nunca había salido alguien de este mundo, y menos de la villa de la hoja, yo en ese momento, me acababan de nombrar tanto Kazekage, como honorable y capitán en guerra, y tenía mucha presión por parte de todo este mundo.- Fruncí el ceño atenta.- En vez de defenderla y buscar otra solución, o simplemente esperar otro año, obligué a Hinata a pasar por ello, ya que en el consejo se me echaron encima, pero pasaban los días del viaje, y me arrepentí, porque todo el mundo me cuestionaba, y me di cuenta, que hiciera lo que hiciera, no llueve a gusto de todos, y la única manera entonces de salvarle... Era casándola conmigo... Pero sin saberlo, le hice mas daño a Naruto, dos veces, ya que ellos ya estaban juntos.- Se encogió de hombros.

- Pero no lo sabias, y querías salvarla, no es justo.- El sonrió.

- Es cierto que Hinata me defiende... Pero Naruto...- Suspiró.

- Naruto es un cabezon... Se enfada con ella cada vez que saca el tema.- Le vi entristecer.

- Y me imagino que tendré el mismo problema con Sasuke, si ya de por si me odiaba.- ¿Como?

-¿Porque?- El me sonrió y se levantó.

- Debemos prepararnos, no creo que tarden más allá de un día, hemos de estar listos.- Me levanté con el, y asentí.

Pensé mucho en las palabras de Gaara... Sasuke, realmente lo echaba de menos, y por mas que lo pensaba, no entendía que demonios pretendía con su comportamiento hacia mi... ¿Y cómo reaccionaría cuando lo tuviese delante? ¿Sería capaz de mirarlo?

Por la tarde Gaara me enseñó el laboratorio, la biblioteca y las demás estancias de aquella torre. Por la noche, cenamos y me eché en la cama pronto, estaba cansada, especialmente mentalmente, cuando me quité la ropa para ponerme un pijama, cayó al suelo algo, lo miré y lo cogi rápido, era el globito ya sin agua que me había regalado Sasuke, vaya, pensé que estaba con las demás cosas, que por cierto se quedaron allí.

Me acurruqué en la cama y me puse al lado el globo, y me dormí en seguida.

Un golpe en la ventana me despertó. Vi una sombra entrar en la habitación, y saqué el kunai de debajo de la almohada, me puse en posición de defensa encima de la cama.

-¿Quién hay?- Dije alerta, pero no veía a nadie en la oscuridad, bajé despacio de la cama y fui hasta la pared para buscar el enchufe. Cuando casi lo tenía, vi un destello rojo entre la oscuridad, y un segundo después, tenía las manos por encima de mi cabeza y el kunai en el suelo, iba a gritar, pero aquel olor...

Poco a poco la luna hizo su trabajo y conseguí distinguir esos ojos que antes eran rojos, cambiándolos por un negro infinito.

- Sasuke...¿Eres tu verdad?- Supongo que, que me apretara mas fuerte las manos significaba un si.- Tu olor... Te he echado de menos...¿Sabes?- Apreté la mandíbula.

- Mierda Sakura...- Lo oí decir, si que era el sin duda, ahora lo veía con mas claridad y su voz la distinguiría entre millones.-¿Porque con el?¿Porque mierda te quedas aquí con el?- Eso me enfadó.

-¿Pero tu que crees? Que iba a seguir con vosotros, contigo,¿Y que me llevaras a mi muerte?¿Es eso? Yo no quiero morir...- Se quedó callado durante unos minutos.

-¿Como lo sabes?- Fruncí el ceño, Ino no había soltado prenda,¿Como puede ser?

- Que mas da... Me habéis engañado, ¿Y aún así tienes el valor de preguntarme aun porque vengo?- Yo flipaba en colores.

- Te prometí que no te pasaría nada...- Reí levemente.

-¿Y como te voy a creer si no me cuentas siquiera que el sacrificio era mo...- Antes de poder acabar la frase se lanzó a mis labios, oh dios, era la mejor sensación del universo, jadee para tomar aire y me soltó las manos, una la apoyó al lado de mi cabeza, y con la otra me sujetó la cintura aprisionándome con su cuerpo en la pared, yo no me quedé quieta y le pasé las manos por la nuca agarrándole el pelo, el gruñó en mi boca y me alzó las piernas, las enrollé en su cintura, y se pegó mas, no le debería pesar mucho porque con una mano me agarró el culo y con la otra me tocaba de la espalda al vientre por debajo de mi camiseta, que ya de por si no ayudaba porque se había levantado del ajetreo, colamos la lengua en la boca del otro al mismo tiempo, yo me moría de placer y por lo que notaba en mi entrepierna, supe que Sasuke también, al notarlo, empecé a moverme para pegarme mas a el, gruñó, y de pronto se separó de mis labios, poniendo ambas manos a los lados de mi cabeza, aun sujetándome en el aire, y agachó la cabeza. Lo oía respirar muy fuerte, haciendo suspiros.

Supe que se iría, así que me eché hacia delante y lo abracé lo más fuerte que pude. El gimió en mi cuello, y me abrazó por la espalda, se separó un poco de mi, y volvió a besarme, esta vez mas pausado y con lo que parecía ternura.

- No lo hagas... No me hagas esto...- Susurró.

Yo quise decir algo, pero de pronto me desperté. Estaba empapada en sudor, mierda. ¿Había sido un sueño? ¿De verdad estaba tan enferma? Fui al lavabo y me lavé la cara, me miré al espejo, un sueño demasiado real... Durante toda mi vida había tenido sueños, los recordaba casi todos, pero esto... Me levanté la camiseta, tenía marcas, ¿Era real?¿Sasuke había estado aquí? Las marcas podrían ser del pijama, pero, sentía su tacto, su olor, todo. Aún así... Si el hubiese estado aquí, en la villa se sabría, y dudo que Gaara, por la hora que era no me hubiese dicho nada, me asomé al balcón, todo en orden, ni mas, ni menos vigilancia, definitivamente, había sido un sueño.

Bajé a desayunar y me encontré con Gaara leyendo unos pergaminos.

- Buenos días,¿Qué tal has dormido?- Bufé.

- Mal... Oye Gaara...¿Sasuke ha estado en la villa esta noche?- El alzó ambas cejas.

- Que yo sepa no...¡Hayao!- Un ninja apareció a su lado, de la nada, yo me asusté.

-¿Ha entrado alguien que no sea de la villa esta noche?- El ninja lo miró.

- No Kazekage, todo ha estado tranquilo y en orden.- El me miró y asentí.

- Vale, gracias.- Y tal como vino se fue.-¿Que ha pasado?- Me sonrojé hasta las puntas del pelo.

- N-nada...- Cogi una tostada y me levanté.-

- Estate preparada, en poco te iré a buscar.- Yo asentí de espaldas.

Ahora si que estaba confirmado que había sido un sueño, pues que decepción.

Llegué a mi habitación y me peiné un poco el pelo, me lo dejé liso como siempre y me puse una tiara de flores blancas.

Gaara me vino a buscar un rato después y fuimos donde nos recibió la otra vez, estaba todo adornado y estaba lleno de ancianos y ninjas.

- Es el consejo, y un poco de seguridad.- Me lo dijo susurrando. Yo sonreí.-¿Estás preparada? Porque ya están aquí.


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Holaaa! que os parece? sera un sueño? si? no? hum...

besos :)