Lo primero de todo agradecer los reviews de la gente, juaniweb y titaroci, muchisimas gracias por vuestros comentarios. En segundo lugar decir que deseo actualizar el relato con un capitulo cada semana, intentare ir mas deprisa pero no se si llegare. Por último decir que si bien es cierto que ahora mismo lo principal son los problemas romanticos de las parejas, esto tiene una razón de ser (como sospecho que le pasara a JKR) y es que lo primero sera finiquitar este tema para pasar a lo que es la Historia principal... ademas tener en cuenta que si es el amor aquello que Voldemort no conoce tendra que quedar muy claro cua es la posicion de Harry en este tema o si no todo si ira a la porra.

Os animo a que me mandeis comentarios, preguntas, criticas... bienvenidas sean todas y ademas me servira para arreglar todos lo sposibles fallos. Pevees2009

Capitulo Undécimo

La ceremonia

Eran casi las seis y media de la mañana cuando Hermione se levanto de la cama. Sobre la marcha se había marchado al baño y después a la habitación que sus padres tenían en la Madriguera (y que Molly había expandido de tal forma que podrían haber metido una cama mas para que Hermione durmiese con ellos) para cambiarse.

Su padre la había saludado e inmediatamente había abandonado la habitación, dejando a madre e hija para que pudiesen cambiarse con tranquilidad. Tras peinarle el pelo a su madre (usando, para delicia de ella, un par de hechizos que Ginny le había enseñado) y arreglar un poco el suyo había bajado a la cocina a por el desayuno frió que la señora Weasley les había preparado. Al llegar abajo se fijo en que su padre y el padre de Ron estaban inmersos en una conversación sobre las diferencias entre el matrimonio mágico y el muggle. La señora Weasley lanzaba miradas asesinas al padre de Ron. En seguida le puso una bandeja en manos de Hermione con café, un par de bollos y algo de mermelada.

Aprovechando que Ginny había bajado, y que su madre le estaba dando unas instrucciones para Ron, se escabullo de la cocina al mismo tiempo que la profesora MacGonahall entraba. Subió las escaleras y, por curiosidad, se asomo a la habitación de los chicos. Fred y George estaban todavía en la cama. La cama de Ron estaba vacía, lo que extraño a Hermione. Y Harry estaba sentado en su cama con una carta en su mano.

-Buenos días Harry- dijo Hermione desde la puerta.

-Buenos días- respondió el chico sin levantar la mirada del pergamino y con el ceño fruncido.

-Hey Hermione- salto con voz ronca y alegre George desde la cama- Nos has subido el desayuno.

-Parece que Harry y Ron han vivido a cuerpo de rey estos días pasados- continuo Fred con la misma voz.

-Ni hablar- salto Hermione- este es mi desayuno, si queréis el vuestro levantaros de vuestras camas y bajad a buscarlo.

Y abandono la habitación acompañada de las risas de los gemelos. Subió otro piso y se fue directo a la habitación de sus padres, donde su madre se estaba terminando de poner la túnica color turquesa que se había comprado.

Madre e hija se sentaron para compartir el desayuno. Su padre entro un poco después y se les unió sonriente en la mesa.

-La verdad es que no me imaginaba que las bodas mágicas fuesen tan similares y, al mismo tiempo, tan diferentes de las bodas muggles- informo- Arthur me ha estado explicando el hechizo que Bill y Fleur realizaran, al parecer es un antiguo hechizo de unión mágica.

-Papa, ese hechizo era el que salía en el libro que os deje a mama y a ti- respondió Hermione.

-Lo se, lo se- dijo su padre- pero en el libro que tu nos dejaste el hechizo era realizado por el marido, mientras que Arthur me ha dicho que el que ejecutaran esta mañana será realizado por ambos al mismo tiempo. Después los testigos, o los que actúen en su nombre, ejecutaran el hechizo mientras el vinculo aun este latente.

-¿Los que actúen en su nombre?- pregunto la señora Granger.

-Si, parece ser que en caso de que el testigo sea menor de edad o muggle o squib, un tercero puede lanzar en nombre de él o ella el hechizo de testigo- informo el señor Granger- parece ser que es una practica muy común en los casos de matrimonios entre magos y muggles, o de magos y magos nacidos de muggles.

La señora Granger, obviamente muy interesada, comenzó a preguntar a su marido sobre la información que el señor Weasley le había dado mientras Hermione recogía la bandeja. Dejo a sus padres inmersos en una animada conversación.

Cuando alcanzo la escalera se cruzo con Ginny que salía de la habitación de las chicas como si le persiguiese una legión de mortifagos.

-Ginny- exclamo Hermione.

-¿Qué?- respondió irritada la otra chica, pero al ver quien era su expresión se suavizo- perdona Hermione, pero entre la novia- y señalo la puerta a sus espaldas- mi madre, mi hermano y Harry, este esta siendo una mañana de locos.

-¿Dónde esta Ron y que ha hecho esto vez?- pregunto suspirando Hermione.

-Esta recibiendo a los invitados- contesto Ginny- según papa lleva desde las ocho en su puesto- soltó un bufido- mama me mando con un mensaje que tenia que darle para el funcionario del Registro del Ministerio, y el muy idiota no tiene otra cosa que decirme que- bajo la voz- a ver si podía comportarme un poco mejor con Harry.

-Bueno...- comenzó Hermione frunciendo el ceño.

-No empieces tu también, Hermione- interrumpió la pelirroja- mira, lo tengo todo bajo control.

Se separaron en el rellano de la escalera, ya que Ginny iba a subir al dormitorio de sus padres para recoger unos pendientes y Hermione tenia que bajar a la cocina.

Bueno, si lo único que Ron le pidió es eso entonces no entiendo porque se enfada, tarde o temprano se lo iba a pedir. Pensó mientras bajaba las escaleras. Abajo se encontró al señor y la señora Weasley hablando en voz baja con Harry y con la profesora MacGonahall.

-Hermione- exclamo Harry al verla- estaba pensando en subir a verte- se levanto de la mesa ante las atentas miradas de los mayores- mira esto.

Le tendió el pergamino que le había visto leyendo esa misma mañana. En una letra pulcra y redondeada se podía leer:

Estimado Señor Potter:

Tom tiene pensado realizar una visita el próximo día 6 de agosto al hospital san mugo para visitar a sus amigos.

Estoy seguro que deseara verle, junto con sus compañeros, antes de que se encuentre con aquellos.

Atentamente.

Hermione frunció el entrecejo ante la misiva anónima y miro a la profesor MacGonahall y a Harry por turnos.

-Solo conozco a dos Tom- confeso Harry- y no creo que se refiera al propietario del Caldero Chorreante...

-Lo que poca gente sabe- intervino el señor Weasley- es que el día 6 de agosto, de madrugada, los Aurores escoltaran a varios mortifagos a San Mugo para un chequeo.

-¿Reconoce la letra señorita Granger?- pregunto la profesora MacGonahall, Hermione negó con la cabeza- Alertare a Moddy sobre esta información, a ver si es posible que el Ministerio refuerce la seguridad ese día- volviéndose hacía Harry le dijo- si se demostrase cierta esta información y recibiese algún otro mensaje por favor no tarde en comunicármelo señor Potter- dudo unos segundos y añadió en voz baja- pero el caso es que la letra me resulta familiar.

Harry mantuvo la mirada fija en la carta y asintió de forma lacónica. La profesora MacGonahall se volvió nuevamente hacía Hermione, dando por bueno el gesto de Harry. En ese momento Fred y George bajaron las escaleras y, tras saludar a todo el mundo con la mano, salieron a toda velocidad de la cocina entre risas.

-Me gustaría que a la vuelta de su viaje del Valle de Godric nos reuniésemos el Delgado, usted y yo para discutir las nuevas medidas de seguridad en Hogwarts- dijo con severidad la profesora tras la marcha de los Gemelos- el Ministerio va a desplazar de forma permanente a una veintena de Aurores, a las ordenes del señor Moddy y de la señorita Tonks, y se deberán coordinar las patrullas de los prefectos y las de los Aurores para cubrir el castillo. Asimismo me gustaría discutir nuevas medidas de seguridad y cualquier idea que puedan tener.

Hermione lanzo una mirada rápida a Harry. Este simplemente entrego la carta a la profesora MacGonahall y se mantuvo en silencio. Se volvió hacia la profesora y le aseguro que ella y Ron estarían encantados de celebrar esa reunión. Dicho lo cual ella y Harry se dirigieron hacia la escalera con la excusa de prepararse para la ceremonia. Sin embargo Hermione sintió que la señora Weasley fruncía el entrecejo al verlos irse.

Subieron en silencio las escaleras y cuando llegaron al rellano de la escalera Harry retuvo un momento a Hermione.

-Hermione, no tenemos tiempo para esa cita- dijo Harry con una honestidad brutal- después del Valle de Godric nos marcharemos al Caldero Chorreante y después deberemos movernos...

-Lo se Harry- suspiro Hermione- pero no podía decirle que no a la profesora –pareció dudar durante unos segundos- y además me duele dejarla en la estacada, ser Delegados implica unas responsabilidades, y me sabe mal obviarlas- al ver la expresión en la cara de Harry añadió- aunque hay otras responsabilidades mayores que hemos asumido y que no podemos olvidar.

Harry soltó una risita por lo bajo y asintió con la cabeza. Se despidió de Hermione y entro en la habitación, mientras esta subía a la siguiente planta y entraba en la habitación de sus padres. Inmediatamente su madre se puso a ayudarla con la túnica, y después, pese a las protestas de Hermione, la ayudo a maquillarla "Por dios Hermione, un poco de maquillaje tampoco es ninguna tragedia.." había dicho su madre mientras su padre trataba de contener la risa.

Una vez arreglada dejo a sus padres en la habitación. Al llegar al rellano del segundo piso escucho unas voces que venían del piso inferior. Agudizo el oído y pudo escuchar al señor y la señora Weasley discutiendo en voz baja.

-...algo. Arthur, ya viste la expresión en la cara de Harry. El pobre muchacho esta marcado por ese endiablado maldito- escucho decir a la señora Weasley.

-Molly, no te preocupes. Harry solo esta haciendo lo que cree correcto, estoy seguro de que simplemente esta buscando el momento para poder entrar en la Orden- dijo el señor Weasley.

-Arthur- exclamo la señora Weasley, y su tono de voz se endureció- son muy jóvenes, los tres, no pueden entrar en la Orden.

-Molly, no puedes mantenerlos alejados- respondió el señor Weasley en un tono de voz mas conciliador- además Hermione esta con ellos, ella sabe controlarlos y no dejara que cometan una estupidez.

Un embarazoso silencio pareció interrumpir la conversación, pero cuando Hermione se disponía a bajar las escaleras escucho de nuevo la voz de la señora Weasley.

-Arthur, tengo una extraña sensación. Cuando le prometió a MacGonahall que se reunirían con ella me pareció que estaba ocultándonos algo.

-Molly, déjalo- la voz del señor Weasley sonó firme- confía en ellos.

Con un suspiro se acabo la conversación y Hermione escucho como alguien bajaba las escaleras mientras otra persona se metía en el baño. Pensó en lo que acababa de oír y decidió que en cuanto pudiese hablaría con Ron y con Harry, aunque sintió un ligero enfado por haberse visto obligada a mentir. Bajo las escaleras y en cuanto llego a la cocina encontró a la señora Weasley, a Bill y a un hombre que estaba comprobando las cicatrices de Bill, y que le resultaba vagamente familiar.

-Hermione- exclamo la señora Weasley al verla llegar- ven aquí Hermione, quiero presentarte al sanador Smethwyck, es el medico de Bill.

-¿Señorita Granger?- pregunto el aludido- un placer conocerla- dijo estrechándole la mano- me comento el joven Ronald que deseaba hacer una preguntas sobre la carrera de sanador, no tendré problemas para hablar con usted después de la ceremonia.

Hermione le agradeció, confusa, el ofrecimiento y se comprometió a hablar mas tarde con él. Salió de la casa enfadada con Ron. ¿Por qué demonios tuvo que decirle a ese sanador que necesitaba hacerle preguntas? Espero que tenga una buena explicación.

Recorrió el camino hacia el árbol donde diviso la figura de Hagrid, que daba vueltas, y la de Ron. Cuando se aproximo se dio cuenta que Ron estaba realmente arrebatador, con sus ropas nuevas. Al acercarse mas vio el rostro de Ron que se iluminaba al verla llegar, sin embargo le lanzo una mirada asesina que hizo que se le borrase la sonrisa de la cara.

-Hola Hagrid- saludo Hermione, el aludido le dirigió una nerviosa sonrisa y un movimiento de mano, y siguió dando vueltas al árbol. Hermione se volvió hacia Ron y le pregunto- Ron ¿Por qué le has dicho al sanador de tu hermano que quería hablar sobre la carrera en San Mugo?.

Ron desvió la mirada hacía Hagrid, como si no desease que este escuchase la respuesta, lo cual extraño a Hermione. ¿Por qué no querrá que Hagrid oiga la respuesta? Salvo que tenga algo que ver con los... pero eso es una tontería ¿Qué puede saber un sanador sobre eso?.

-Bueno, pensé que sería una buena oportunidad- respondió Ron con un tono de voz que pretendía sonar normal- el señor Smethwyck es toda una eminencia en el campo de heridas de animales mágicos, es el encargado de tratar a Bill y- Ron volvió el rostro hacía Hermione y alzo una ceja- trato a papa cuando tuvo el accidente navideño ¿Te acuerdas?.

¿De qué accidente navideño esta...? Un momento, el sanador Smethwyck fue el que trato las heridas que Nagini le causo al... OH dios, eso es. Si Nagini es un Horcrux entonces tendremos que enfrentarnos a el, si alguno cae herido necesitaremos saber la formula de la poción.

Sus ojos se abrieron al comprender lo que había pasado. Mas tranquila le dedico a Ron una sonrisa.

-Muchas gracias- suavizo la voz y Ron la sonrió- estoy segura de que podremos hablar con el mas tar...- pero sintió que se quedaba sin habla y los ojos se le volvían ha abrir como platos al ver al grupo que se aproximaba.

Eran unas treinta personas, entre ellas la directora del Colegio de Fleur, Gabrielle y una figura alta, de pelo oscuro y mandíbula cuadrada...

OH dios mío ¿Qué hace Victor aquí? Pensó, y se fijo en la expresión de la cara de Ron, que se había girado para ver quien venia. Inmediatamente se percato que los músculos de la mandíbula de Ron se tensaban, y que el muchacho había estrechado los ojos hasta convertirlos en dos ranuras. Esto no es bueno, esto no es nada bueno ¿Quién demonios le habrá invitado? Bill por supuesto que no, así que solo puede haber sido Fleur. Hermione sintió que se iba a poner enferma, lo último que necesitaba ahora era que Victor apareciese de nuevo.

Cuando el grupo llego a su altura la Olympe se abrazo con Hagrid, y Victor se aproximo a Hermione con una sonrisa en los labios.

-Hola Herrmyyone- dijo Victor.

-Buenos días y bienvenidos todos- exclamo Ron, para sorpresa de Hermione. Al mirarle descubrió una radiante sonrisa en su cara mientras abría los brazos en señal de bienvenida, pero era una sonrisa que a Hermione le pareció falsa.

-Buenos días- respondió una bruja de mediana edad y belleza arrebatadora que Hermione identifico como la madre de Fleur- espegamos no llegag muy tagde. Las medidas de segugidad, aunque desggaciadamente necesagias, nos han gobado mucho tiempo.

-No hay ningún problema- respondió Ron quitándole importancia- aun queda una media hora hasta que comience la ceremonia, sin duda querrán tomar algo y descansar.

-Hola Gon- saludo alegremente Gabrielle.

-Ahora que te veo Gabrielle. ¿Podéis quedaros un momento Jean Luc y tú? Tengo que explicaros algunas cosas sobre la ceremonia.

-¿Erres Ronald?- interrumpió sorprendido Victor de repente.

-OH, si soy yo. No pensé que te acordarías- respondió Ron con la falsa sonrisa aun en los labios y le tendió la mano que Victor estrechó inmediatamente.

Asombrada como estaba ante el encantador, aunque un poco falso, comportamiento de Ron, a Hermione casi se le paso ver que ambos chicos rivalizaban en altura y complexión física. Una muestra más de lo mucho que ha crecido Ron estos dos últimos años.

-Hermione¿Te importaría acompañar a Victor y a los Delacour a la carpa?- le pregunto Ron- tengo que hablar con Jean Luc y con Gabrielle, y aun quedan por llegar algunos invitados.

Hermione asintió de forma mecánica. ¿Qué demonios le pasa? Si alguien mencionase el nombre de Victor Krum en presencia de Ron el enfado y los malos modos es lo menos que esperaría. Y sin embargo ahora esta delante suyo y esta actuando de forma civilizada. Le lanzo una mirada enfadad y Ron le respondió con una inclinación de cabeza, aunque al alzarla a Hermione le pareció captar un destello de tristeza en sus ojos.

Antes de que pudiese interrogar a Ron sintió que Victor la cogía del brazo y que el grupo comenzaba a descender el camino en dirección a la Madriguera y la carpa. Volvió la cabeza y vio a Ron hablando con Gabrielle y con un chico de unos diecinueve años de pelo castaño.

-No pensé que fuerra a rrrecibirrnos Ronald- confeso Victor en voz baja, mientras los Delacour y Hagrid charlaban animadamente detrás suyo- hubiese buscado otrrra forrma de llegarr.

-¿Quién te ha invitado?- pregunto Hermione.

-Fleurr me mando una invitación- respondió disculpándose el muchacho- aunque desgrrraciadamente Errrika no pudo asistir, tenía prroblemas en el colegio donde da clases.

Hermione asintió. Erika era la novia de Victor. Era algo que no le había contado ni a Harry ni a Ron, una confidencia de un amigo por correspondencia, como otras que le había hecho Hermione a Victor. Ahora sin embargo sintió que debería haberle dicho algo a Ron, aunque solo fuera para haber evitado toda la situación que estaba segura que se produciría.

Esto es sencillamente demencial. Pensó Un día especial en el que probablemente podría conseguir avanzar algo con Ron se fastidia. ¿Qué maldición nos han echado a Ron y a mi para que nunca podamos tener ningún momento tranquilo?.

En ese mismo instante sintió que Victor se paraba y que los Delacour habían dejado de hablar. Al fijarse vio que en dirección hacia ellos avanzaba Harry, con una expresión de preocupación y extrañeza en el rostro, aunque en cuanto vio a Hagrid el rostro se le ilumino y sonrió.

-Hola buenos días- saludo a todos.

-Hola Harry, como estas muchacho- dijo Hagrid sin separase del lado de Olympe.

-Haggy Potteg- exclamo la madre de Fleur- un placeg volveg a vegte. Fleug nos comento que estagias en la cegemonia.

-No me lo hubiese perdido por nada del mundo- respondió Harry con una sonrisa- Los Weasley han sido siempre muy amables conmigo, me gusta pensar que son mi familia.

El comentario de Harry provoco sonrisas y asentimientos de cabeza por parte de los Delacour, y Hermione sintió una punzada de cariño por Harry al expresar esos sentimientos que tanto significarían para los Weasley.

-Bueno- comento la madre de Fleur- deseo veg a mi niña antes de la cegemonia. Y me gustagia saludag a Bill- ante la mirada de preocupación de Harry añadió- Fleug me ha contado lo de sus hoggibles hegidas que gecibio al defendeg a los alumnos de Hogwagts de esos desggaciados y despgeciables mogtifagos.

Y con ese último comentario, se despidió de los muchachos y se encamino hacia la Madriguera. Victor saludo a Harry y después, entre Hagrid y él acompañaron a los Delacour hacía la carpa.

-Harry te juro que no sabia nada- susurro Hermione al ver la mirada inquisitiva de su amigo- Fleur lo invito y no aviso a nadie.

-¿Por qué haría algo así Fleur?- pregunto Harry.

-Probablemente- suspiro Hermione decidiendo ser franca con su amigo- porque pensó que Victor traería a su novia Erika con él.

-¿Victor tiene novia?- pregunto mas asombrado Harry.

-Así es- repuso Hermione, y decidió contarle todo a Harry- empezaron a salir juntos hace casi dos años, en octubre de nuestro quinto año...

-Un momento, un momento- la interrumpió Harry- ¿Tiene novia desde hace casi dos años y no le dijiste nada a Ron?- Hermione le lanzo una mirada fulminante- bueno¿Cómo se lo ha tomado Ron?.

Hermione se mordió el labio inferior, y al ver que la cara de Harry se ensombrecía se apresuro a explicar.

-Ron se lo ha tomado bien, se ha comportado y ha dado la bienvenida a todo el mundo. Pero...

Harry se la quedo mirando un momento asombrado y justo cuando se disponía a responder una voz femenina la interrumpió.

-Hey, Harry, Hermione- por el camino bajaban Angelica y Katie sonrientes, al llegar a su altura la primera continuo- esperaba poder veros. Estaba segura de que ambos estaríais hoy aquí.

-¿Qué tal el verano?- pregunto la segunda.

Hermione agradeció silenciosamente la aparición de las dos chicas, y tras unos segundos de charla entre los cuatro Harry se despidió y se dirigió hacía la carpa seguido de Angelica y Katie que salieron en busca de los Gemelos. Hermione se encamino a la Madriguera donde se reunió con sus padres y se encamino con ellos a la carpa. Allí les fue presentando a los distintos invitados que ella conocía, charlando un rato con cada uno de ellos. Sus padres se quedaron un poco sorprendidos al conocer a Victor, y a Hermione le pareció que su madre le lanzaba una mirada preocupada. Sin embargo antes de que pudiese decir nada Charly apareció, acompañado de Titaroci, y les indico que la ceremonia estaba a punto de comenzar.

Los invitados ocuparon sus lugares, Hermione estaba sentada con sus padres, Angelica, Katie y Harry en la segunda fila, justo detrás de los Weasley. En la tarima de madera adornada con crisantemos y tulipanes, bajo un arco floral entorno al cual giraban hadas de distintos colores (obra de los Gemelos) estaba Bill. Justo detrás estaban Ron y Jean Luc. A un lado de la tarima, sentado en una especie de pupitre estaba el funcionario del Ministerio, mientras que al otro un conjunto de instrumentos encantados (obra también de los Gemelos, y que provoco las delicias del padre de Hermione) comenzó a tocar una marcha nupcial.

Todos los invitados se volvieron al fondo del pasillo donde Fleur, vestida con una túnica blanca si hombros, y cubierta por un velo de un blanco traslucido sujeta por una diadema de perlas y brillantes, comenzó a avanzar. Detrás de ella iban Gabrielle vestida con una túnica color turquesa, y Ginny con una túnica color verde esmeralda, ambas levemente maquilladas.

Por dios Ginny. Pensó Hermione, que inmediatamente se volvió hacia Harry. Este contemplaba a Ginny con la boca abierta, como si fuese la primera vez que la veía. Haciendo un esfuerzo por contener la risa, le dio un codazo a Harry, que rápidamente recobro la compostura.

Al levantar la cabeza su mirada se cruzo con la del señor Weasley que la sonrió. Mientras tanto Fleur alcanzo el estrado y Ginny y Gabrielle se dispusieron detrás de ella.

Dio comienzo la ceremonia, con unas breves pero alegres palabras del funcionario, a continuación Bill y Fleur agradecieron a todos los presentes la asistencia e intercambiaron unas arras tradicionales que Ginny y Jean Luc llevaban. Después Ron y Gabrielle les entregaron sendos anillos que Bill y Fleur encantaron ante todos lo presentes y se intercambiaron como muestra de su amor.

Finalmente ambos se separaron un poco y con las varitas en ristre ejecutaron un encantamiento. Sendos rayos de luz dorada surgieron de sus varitas y, formando cada una una espiral, bajaron sobre la varita y la mano del otro.

En ese momento Ron se adelanto, murmuro algo, y de su varita surgió un rayo plateado que se entrelazo con las espirales. A continuación Gabrielle alzo una varita y ejecuto el mismo hechizo, añadiendo un nuevo rayo plateado. A continuación fue Jean Luc el que ejecuto el mismo hechizo, y por último Ginny añadió el suyo.

Durante unos segundos los seis rayos, dos dorados y cuatro plateados, comenzaron a brillar de forma acompasada, como si fuese una señal Bill y Fleur avanzaron el uno hacia el otro, sus varitas se juntaron y a continuación sus manos se entrelazaron manteniendo las varitas.

El brillo los cubrió a los dos, Bill ayudo a Fleur a retirarse el velo y entonces ambos se besaron. En ese mismo momento las hadas del arco floral levantaron el vuelo y una lluvia de chispas doradas y plateadas relució por debajo de toda la carpa. Todos los invitados estallaron en plausos y hurras, aunque Hermione alcanzo a oír a la señora Weasley exclamar irritada "Fred, George". Hermione se unió a los aplausos mientras Bill y Fleur se volvían hacía los invitados con unas inmensas sonrisas en su rostro.

Hermione se fijo en Ron. Este aplaudía como todos los demás, y lucia una sonrisa. Sin embargo en sus ojos se adivinaba cierta tristeza.