N/A: Me tarde, lo se y lo siento. He tenido días algo ocupados y los One-Shot que subía a Fanfiction eran los que ya tenia guardados en la computadora.

Con respecto a que en el fics capaz haya más TonyxSpencer que BillyxSpencer, es porque debe haber celos por parte de Cobra. Ósea, no puedo hacer que de la nada Spencer se sienta atraído hacia Tony ¿No? Debe haber un proceso, cosa que no hace falta con Billy. Porque de por si, Spencer ya se siente atraído por Billy, solo que no lo sabe aun xD

¿Saben? Ya tengo terminados los últimos capítulos del Fics, ósea, el ultimo y el epilogo.

A mi criterio, quedaron bien. Ojala les guste cuando llegue el día de publicarlos.


Capitulo 11:


Spencer se quedo paralizado al ver a los dos fantasmas propinarse toda clase de golpes. Se había alejado de ellos solo unos pasos sin dejar de verlos ¿Qué había pasado? Se preguntaba internamente, su mente estaba hecha un lio y su corazón bombeaba más sangre del que debería. Parecía que su pecho iba a explotar en cualquier momento y caería desmayado en su habitación.

Tenia que detenerlos pero... ¿Como? Parecía ser como si de pronto se hubiese quedado mudo, como si un gran nudo se hubiese instalado en su garganta impidiéndole hablar.

Llevo sus manos hasta su boca, tapando así una exclamación. Tony, de pronto, había colocado a Billy debajo suyo y había comenzado a golpearlo con brutalidad, sin darle tregua alguna al cantante. Una pequeña lagrima le abandono al ver a Billy tan indefenso bajo Tony, sin poder defenderse y recibiendo los golpes en todo su rostro. Un temblor casi lo hizo caer al suelo y una pequeña voz en su mente le repetía una y otra vez que todo era su culpa. Que el hecho de que ambos se estuviesen matando a golpes era su culpa. Él había confundido todo, él los había confundido. Él tenia la culpa y aun así estaba dejando que Billy y Tony se lastimasen.

¿Qué pasaba con él?

Su garganta se había secado.

Tony golpeo a Billy fuertemente en la cabeza, logrando hacerla girar hacia un lado.

Basta... —pensó Spencer, temblando de impotencia.

Billy escupió y con su mano izquierda golpeo con fuerza a Tony en las costillas.

Deténganse... —

Furioso, Tony le tomo del cuello, apretándolo cada vez más.

No, basta... —

Billy tomo con sus manos la muñeca de Tony, tratando de separarle de él.

Basta... —

Tony apretó con fuerza, una vez más.

No... —

Billy gimio con dolor al sentir como el militar clavaba sus dedos en su garganta.

—¡Basta! —grito desesperado Spencer, su voz rota logro hacer un efecto de eco en la mente de ambos fantasmas.

Ambos se detuvieron de inmediato, girándose a verlo con cierta incredibilidad y furia. Furia que sabia que no iba dirigida a él, aunque bien se la merecía. Aunque le doliese admitirlo.

Spencer apretó sus puños a los lados de su cuerpo, trago saliva y cerro sus ojos para darse valor. Los abrió a los pocos segundos, decidido a terminar con todo esto.

—Sepárense, ahora —el tono de voz empleado por el castaño detonaba que no estaba para juegos ni para reclamo alguno.

Tony gruño, aun así libero a Billy de su agarre. Este, inconscientemente llevo su mano hasta su garganta, aun podía sentir un leve escozor e irritación en la zona. Una de las desventajas de ser fantasma, era que otro fantasma tenia la posibilidad de herirte de la misma manera que cuando se poseía un cuerpo terrenal.

Ambos se mantuvieron a una distancia relativamente corta, demasiado para el gusto de Spencer que lo que menos quería ahora era que volviesen a pelear como salvajes. Suspiro frustrado, no sabia si quería gritar y golpearlos él mismo, o llorar por lo que había causado.

Antes de por hablar, aclaro su garganta.

—N-no... —trago saliva, nervioso— La verdad no entiendo porque hacen todo esto ¿Si? No lo comprendo y de verdad he intentado entenderlos, pero no puedo y no los estoy culpando de nada. Pero quiero que me aclaren todo, se que a sido mi culpa y... —Spencer, de pronto, fue interrumpido.

—No es tu culpa —la voz gruesa de Tony, a causa de su reciente pelea, acalló rápidamente la del cineasta.

—Claro que no, 'migosaurio —dijo Billy, volviendo a su típico tono de hablar— ¿De donde sacaste aquello? Aquí toda la culpa la tiene él... —el cantante señalo con sus dedo a Tony, quien le miro incrédulo y enfadado.

—¿Yo? No me hagas reír, Cobra. Que lo único que has hecho desde que llegue ha sido tratar de que me fuera ¿O acaso crees que no lo he notado? Todos tus intentos de alejarme de Spencer fracasaron, tú eres un fracaso... —dijo Tony mordaz.

—¿A quien le dices fracasado? —Billy gruño, logrando que sus ojos se volvieran rojos de la furia.

—¡Basta! —Spencer los interrumpió, ya perdiendo la paciencia en el asunto— ¿Ven de lo que hablo? ¡No pueden estar ni dos segundos sin discutir! Quiero saber porque, quiero al menos entenderlo —parecía que no faltaba demasiado para que el pequeño cineasta se largara a llorar.

Billy suspiro, no hubiese querido decírselo de aquella manera. Él hubiese querido decírselo de otra manera, en otra ocasión. Relatarles sus pensamientos y sentimientos como lo había soñado con anterioridad, de una forma más especial, profunda. Algo verdaderamente digno de recordarse en el futuro, pero su Spencer necesitaba entenderlo. No quería que siguiera pensando que era su culpa cuando en realidad no era así. La culpa la tenían ellos y sus sentimientos retorcidos, que aun sabiendo que estaban mal, seguían siéndole fieles a ellos. No podían renunciar a tales sentimientos que de nada malo tenían. Ya habían renunciado a la vida ¿Por qué renunciar al cariño y amor que tenían para con Spencer?

Tony de igual manera concordaba con los pensamientos de Billy. Spencer no se merecía sufrir creyendo una culpa que no le correspondía.

—Spencer —lo llamo el militar, su tono de voz suave desconcertó a Billy, pero no a Spencer. El cineasta ya le había oído hablar de aquella manera que parecía no cuadrar con su porte— No tienes porque preocuparte por esto, es una lucha del idiota y mía... —

—Pero tiene que ver contigo, Spence... —sigo la conversación Billy— No el que tengas la culpa, sino que eres el objeto —Tony golpeo su frente con la palma de su mano— Oye, no, espera. Eso sonó mal —reflexiono Billy— Lo que quiero decir es que no tienes el 100% de la culpa... O d-digo, que tal vez tienes un 12% de la culpa y no es que te lo este echando en cara sino... —

—Lo que Cobra quiere decir —interrumpió Tony, al ver como Spencer no lograba entender su punto— Que no tienes la culpa a propósito ni intencional, pero has quedado en medio, pequeño. Tienes la culpa, si. Por habernos hechos dependientes de ti —

Spencer se desconcertó y su corazón latió con violencia en su pecho, no quería creer que lo que los fantasmas decían tenia algo que ver más halla de los lazos fraternales, de familia. Que peleaban por tonterías, como lo habían hecho desde que Tony llego a sus vidas. Que esto era algo que no debía ser tomado en serio. En verdad quería creerlo, pero las miradas de ambos, una reflejando más inocencia que la otra, le daban a entender otra cosa.

¿Qué debía hacer? Tenia miedo de preguntar.

Tony, captando mejor la situación que el despistado de Billy, suspiro ¿Por qué negaba tanto Spencer? ¿Acaso habían hecho mal el confesarse así?

Tal vez debieron ser más sutiles, más delicados al hablarlo con Spencer. Pero en verdad no hubiese creído que el niño se lo hubiese tomado de la forma en que lo hacia, tampoco lo culpaba. No era algo que debía tomarse a la ligera ni mucho menos en broma, esto era serio aunque demostrase lo contrario.

—S-se que son d-dep-pendientes de mi p-porque soy su único p-pariente que puede verlos, pero n-no debieron pele-lear de aquella manera t-tan boba —Spencer bajo su mirada sonrojado, estaba seguro que ellos se referían a eso. Que solo peleaban para no ser ignorados por una de las únicas personas capaces de verlos— Yo estoy aquí para ambos, no importa lo que suceda. Los quiero a los dos —

—Y yo te amo a ti/ Y yo te amo a ti... —

No había sido planeado ni mucho menos previsto, pero así había sucedido. Ambos se le habían declarado al castaño al mismo tiempo.

Enojados por "interrumpir" la declaración del otro, ambos fantasmas voltearon sus cabezas para mirarse con enojo y rabia. Casi se podía ver como un aura fría envolvía la habitación y el silencio se apoderaba de ella. Solo la respiración irregular de Spencer fue lo necesario para que ambos dejasen de verse y prestar nuevamente su atención en el cineasta.

—C-como primos ¿No es así? —pregunto Spencer, sin levantar su mirada para verlos.

—Como los hombres que fuimos, pequeño —le respondió Tony, algo serio.

—Se que esta mal, hermanito. Pero no pude evitarlo, eres lo único que ahora tengo... No quiero que me dejes ahora, pero creí que era necesario que lo supieras. Por favor, no te alejes de mi — le suplico Billy, con la voz suave y un deje de necesidad.

Tony se sorprendió ante la declaración de Billy ¿Quién hubiese dicho que el cantante en verdad escondía a una persona profunda y de sentimientos más halla de la estupidez?

Spencer hipo ligeramente y se abrazo a si mismo, asustado a sus dos difuntos parientes.

—Spencer... —

—Por favor, déjenme solo —les pidió el castaño.

—Pero... —trato Billy.

—Por favor, váyanse y no peleen... —les suplico.

Un silencio los rodeo a los tres. Al final, Tony termino por rendirse a los deseos del pequeño cineasta. Resoplo aire inexistente y asintió a duras penas mientras se cruzaba de brazos, como si fuera un habito involuntario adquirido con el tiempo.

—De acuerdo, pequeño. Iré a la casa de tía Karen, si necesitas de algo no dudes en buscarme —le informo el militar.

Sin esperar a que le respondieran, Tony atravesó el techo y desapareció de la vista de Billy y Spencer.

El único fantasma en la habitación quedo pregnado en la figura de su primo ¿Debía dejarlo solo? Sabia que Spencer no era de las personas que harían una estupidez, pero no le latía dejarlo solo y menos luego de haberle confesado que estaba enamorado de él. Aun así, sabia que debía hacer como el militar e irse para dejar que Spencer digiriera todo lo acontecido.

—Iré con Rajeev, por si me necesitas... —Billy espero alguna respuesta, pero esta nunca llego.

Con resignación, Billy se fue dejando solo al castaño tal y como lo había pedido.

La habitación se quedo en silencio, con solo la figura del castaño habitándola. Un sollozo, suave y casi inaudible, provoco un sordo eco que murió tan rápido como abandono los labios de Spencer. El castaño, tapándose la cara con ambas manos, se dejo caer sentado en su cama, pensando en los resientes acontecimientos. No podía creerlo, aunque intentase, en verdad no podía ser así ¿Por que él? Spencer en verdad quería creer que era una broma de los dos fantasmas. Una cruel y de mal gusto, pero broma en fin. Que todo volvería a como antes, que todo seria "normal"...

Pero se mentía y se sentía más idiota por ello.

Billy y Tony habían confesado que estaban enamorados de él ¿Y que hacia? Echarlos y refugiarse en su habitación como un cobarde, como un idiota. Pero le era inevitable el que le costase aceptarlo, porque ¿Qué tenia él? ¡Nada! Porque aunque no lo pareciera a simple vista, Spencer poseía muy baja autoestima.

No podía creerlo, el hecho de que el militar y el cantante estuvieran enamorados de él era igual de absurdo que ver a Lolo aceptando los sentimientos de Rajeev. Él no tenia nada especial. Nada que hiciera a los otros volteasen a verlo o que provocara sonrojo en las jóvenes de su edad.

No era una muchachita educada de época.

No era una joven loca por las canciones pop.

No le gustaban los ejercicios ni levantarse temprano.

No le gustaban las fiestas alocadas y desvelarse comiendo dulces.

Él era un chico aburrido al que le gustaba gastar bromas a su director y pasar su tiempo de ocio creando películas caseras de terror para subirlas a su blog.

Spencer se acostó en su cama en posición fetal, tomando una almohada y apretándola contra su cara, como si tratara de esconderse del mundo. Aun en su mente podía ver como ambos fantasmas comenzaban la pelea, como discutían. Todo viajaba en imágenes rápidas, como si se tratase de una película.

No pudo evitar temblar y sentirse impotente, culpable.

Todo esto se hubiese evitado si él los hubiese frenado, si hubiese hecho algo por frenarlos a ambos. Pero, dentro de si, muy en el fondo de su mente y corazón, le haba gustado. Le había gustado el tenerlos a ambos de aquella manera. Lo habían hecho sentir amado, querido... deseado. Pero Spencer no había hecho nada. Había dejado que ambos fantasmas tomaran de él, había permitido ser besado por ambos. Dejando mal interpretar todo ¿Pero que? Solo habían sido besos... Besos fogosos que le había hecho vibrar el cuerpo. Era peor que un estúpido.


Tony gruño furioso consigo mismo y golpeo fuertemente la pared más cercana, las fotografías colgadas de familiares y la mesilla con adornos de gatitos temblaron provocando un sonido sordo. La casa de tía Karen quedo en silencio y bajo un halo frio y escalofriante. La mujer mayor suspiro y bajo su libro para prestarle atención al ambiente, nuevamente habían llegado esos ruidos extraños, había creído que el "fantasma" se había marchado ya casi un año. El aire se volvió demasiado frio y el ambiente denso y casi asfixiante. El vidrio de la ventana tembló ligeramente, provocando un sonidillo que logro hacer eco en la habitación, y el vidrio de empaño.

De pronto, los bellos de su nuca se erizaron antes de salir de la habitación. Una presencia fantasmal ya conocida para ella le rodeo por completo. Ahora podía confirmarlo, había vuelto a la casa.

Decidió no prestarle atención, lo ignoraría igual que siempre lo hizo.

Mientras tía Karen abandonaba la habitación, Tony seguía maldiciéndose a si mismo.

Golpeo una vez más la pared y los cuadros por fin terminaron cediendo, cayéndose al suelo sin romperse. En la mente del fantasma aun se repetían las palabras de Spencer y su miedo, porque sabia que no podía ser otra cosa. Lo habían asustado con sus declaraciones en un momento que sabia no era lo adecuado ¿Desde cuando se había vuelto tan descuidado? Él siempre vivió, aun luego de transformarse en fantasma, bajo el estricto orden y la frialdad. Bajo el campo de batalla, las emociones eran una desventaja y lo mismo lo era en el amor. Si se baja la guardia, perdías.

Había creído que con Spencer era diferente, que con él podía tomarse las libertades que no eran permitidas en su época. Haber seguido los consejos de Rajeev había sido su mayor error ¿Pero quien lo culpaba? El hindú le había hecho leer un libro "romántico" (50 Sombras de Gray) y él, como buen soldado al recibir ordenes, había cumplido con la tarea. Claro que no le había dicho a Rajeev que de quien se había fijado era su mejor amigo.

Tal vez se había pasado al querer estar con Spencer, pero no se arrepentía de nada. Los besos que se habían dado habían sido lo mejor que le había pasado desde despertó estando muerto ¿Cómo no haber pedido más de aquellos besos? Si desde que tenia memoria había estado perdiendo todo lo que había conocido.

Lo primero que perdió siendo fantasma, había sido a su madre. Él mismo la había visto envejecer y perder la vida una fría noche de invierno, mucho antes de noche buena. Su querida madre había cerrado los ojos bajo la luz de una farola y nunca más los había vuelto abrir.

Su padre le siguió tres meses después, agotado por la perdida.

Su pequeño hermano había hecho su familia, él mismo lo había presenciado. Él mismo había visto como su familia era azotada con crueldad por el pasar del tiempo y su vida se agotaba poco a poco hasta que su luz de vida se apagaba de sus ojos.

Su familia ya no estaba, habían abandonado este mundo hace muchos años ¿Por qué él seguía allí?

Había creído, cuando había visto morir a su madre, que podría volver a verla siendo un fantasma. Pero no había sido así, no la había visto y no volvió hacerlo desde que su cuerpo fue enterrado. Lo mismo había ocurrido con su padrastro y su hermano pequeño.

Muchas noches se había preguntado si Dios le tenia alguna misión en este mundo como para negarle la entrada al cielo o si sus matanzas en su tiempo de servirle a su país habían pecado contra todo, sin permitir el perdón de Dios.

Pero cuando a su "vida" solitaria llego Spencer, supo que aquella era su misión; cuidarlo, ayudarlo... Amarlo.

¿Dios le perdonaría haberse enamorado de otro hombre, siendo este su lejano primo?

No le importaba, la verdad. Ya había soportado más de 60 años la ausencia y señales de Dios para con él, quedarse sin su perdón divino le importaba tres carajos. Lo único que ahora quería era conseguir el perdón de su pequeño castaño, sin importar el costo. Solo quería que Spencer lo perdonara y que le prometiera que no iba a dejarlo solo, que todo seria como antes.


Billy volvió a revolver la malteada con la pajilla y miro fijo el reloj, como si esperase que este le diese alguna respuesta a la pena que lo embargaba.

Tic Tac, Tic Tac.

Shanilla ya empezaba a preocuparse de verdad, pues no era la primera vez que veía en aquel estado melancólico en Billy; hasta lo había visto en Tony, cuando este hablaba del ejercito y su tiempo de haber estado vivo, pero aquella melancolía no había durado más de media hora como máximo y la ausencia de Spencer le había preocupar más ¿Qué había pasado? ¿De que se estaba perdiendo?

Ya sin poder soportarlo, y ver que su hermano de nada captaba la tristeza que despedía Billy del cuerpo, decidió ponerle un fin. Se levanto dispuesta de su asiento y tomo desde el cuello de la camisa del fantasma y lo arrastro con ella hacia el baño de mujeres.

Rajeev miro curioso la escena mientras comía una dona rellena de jalea ¿Se había perdido de algo acaso? Lo mejor seria preguntarles que estaba ocur... ¡Oh, Lolo había llegado! Mejor iba a saludarla e invitarle una soda.

La única chica del grupo le puso seguro a la puerta del baño de mujeres y volteo encarando al fantasma.

—Listo, ahora dime que sucede —le ordeno poniendo sus manos sobre su cadera.

Billy esquivo su mirada, no deseaba hablar de ello pero ¿Y si Shanilla sabia que hacer? Ella era la única que podía darle una verdadera respuesta a su situación, o al menos un concejo que si podría ser útil. El fantasma suspiro y tapo su rostro con sus manos, le era difícil decirlo porque sabia que cierta parte la culpa la tenia el, el otro 67% la tenia el idiota del militar.

—De acuerdo —se rindió Billy— Te lo diré, pero prométeme que no te asustaras ni me odiares por ello— le pidió con pena.

La hindú no pudo evitar asustarse ¿Qué había ocurrido? ¿Dónde estaban Spencer y Tony? Sobrecogida por la incertidumbre llevo sus manos hasta su pecho, donde tomo su ropa para estrujarla, ciertamente no sabia que esperar.

—Billy, dime... —

Cobra exhalo profundo, armándose de valor.

—Me le declare a Spencer —confeso.

El fantasma hubiese todo tipo de reacciones. Como el odio inminente de Shanilla por dejar que un pervertido como el se le acercase a su mejor amigo, el hecho de que le tuviera asco por haberse enamorado de su propio primo y hasta del repudio por parte de la femenina. Se había creado diferentes escenarios donde Shanilla le gritaba y le obligaba a alejarse para siempre de Spencer, pero nada de aquello en verdad sucedió. La muchacha se había quedado quieta, muda ¿Habría entendido lo que acababa de decir o es que le invadía un shock ante lo escuchado?

Luego de lo que fueron segundos eternos para Billy Joe Cobra, un grito de puro jubiló invadió el pequeño baño. El fantasma tuvo que llevarse una mano al pecho a causa del susto que aquello le había provocado.

—¡Oh, Billy, eso es genial! —canturreo Shanilla, con los ojitos iluminados y las mejillas sonrojadas.

—¡¿Eh?! —Billy se desconcertó, esto no era lo que había tenido en mente.

—Sabia que tarde o temprano te declararías —la joven llevo sus manos hasta sus mejillas y cerro los ojos, pensativa— Me hubiese gustado estar allí para haber visto la reacción de Spencer y... —

Pero Shanilla no sigue hablando, pues Billy le corta.

—Ese es el problema, ahora mismo Spencer debe estar odiándome —aclara Billy, tratando de ignorar el hecho de que Shanilla sabia de ante mano sobre sus sentimientos y que no solo no le odiaba, sino que parecía ser que le ponía feliz. Si que era una chica extraña— Además —decidió continuar— El idiota de Tiby también se le declaro... —

—¡¿Que?! —Shanilla se sorprendió...

—Y al mismo tiempo —agrego gruñendo y con pena.

—¡¿Aaah?! —Shanilla estaba que no cabía en si.

No solo Billy se había animado a confesarle sus sentimientos a Spencer, sino que también lo había hecho Tony y al mismo tiempo ¡Y ella no estuvo allí para siquiera grabarlo para la posteridad! Aunque pensándolo calmadamente, nada se hubiese podido ver en el reproductor. Siendo ambos invisibles, hubiese sido como si Spencer hubiese escuchado la declaración de la nada misma... Cosa que hubiese sido algo patético.

—¿Y luego que sucedió? —quiso saber.

—Spencer no nos había dicho nada, solo se quedo callado abrazándose a si mismo y luego nos ordeno que lo dejáramos solo ¡Nos odia! —se exalto Billy.

Shanilla sonrió de medio lado, apenas visible.

—Él no debe odiarlos, seguramente esta muy confundido y... —pero nuevamente Billy la interrumpió, apretando sus puños fuertemente a los costados de su fantasmagórico cuerpo.

—¡Si, nos odia! Antes de declarárnosle peleamos con Tiby, a los puño y debo decir que estaba ganando porq... —

—¿Luchaste contra Tony? ¡¿Porque?! — quiso saber Shanilla.

—¡Porque encontré al idiota besando a Spencer! —exploto Billy.

¡Dios!

¿Cuánto se había perdido? Lo ultimo que había sabido de sus amigos, era que solo Tony había ayudado a Spencer con sus películas y que Billy había tenido problemas. No habían querido decirle mucho, ni a ella ni a Rajeev, pero lo había respetado. Había dejado que sus amigos arreglasen sus problemas ellos solos ¿Y que sucedía ahora? Se enteraba que no solo Tony había besado a Spencer, sino que Billy los había visto, habían peleado con puños ambos fantasmas y que luego, seguramente en un momento de debilidad de la situación, ambos terminaban declarándosele al cineasta, para luego lograr ponerlo nervioso y terminando que este los echase lejos ¿A donde había ido Tony entonces?

Shanilla se acaricio la sien izquierda y abrió los ojos para ver a Billy, quien no parecía caber en la pena. Sonrió con cierto pesar y tomo entre sus manos las frías de Billy, no pudo evitar que un escalofrió le invadiera. Aun se preguntaba como hacia Spencer para hasta incluso abrazar a los fantasmas y poder soportar el gélido ser de ellos que hacia temblar de pavor a cualquiera.

—Escúchame con atención, Billy —le pidió Shanilla— Spencer no los odia ni mucho menos, los quiere y lo sabes. Tan solo esta confundido, no se lo esperaba y tal vez menos por parte de ustedes. Pero aquello no quiere decir que los odia, solo deben darle tiempo para que asimile los hechos y recapacite un poco. Sabes que Spencer piensa mejor cuando se siente seguro. Cuando menos te los esperas, Spencer tendrá el valor suficiente como para hablar con ambos... Lo se, estoy segura de ello porque conozco a Spencer tan bien como ustedes. Solo denle tiempo ¿Si? —

Ante las palabras seguras de Shanilla, Billy no pudo más que sonreír y darle las gracias con la mirada.

Sabia que ella tenia razón, no podía exigirle a Spencer ni mucho menos seguir presionándole. Debía dejar al castaño solo y dejar que pensase en todo. Aunque debía admitir que le temía a su respuesta ¿Y si al final decidía elegir al militar? ¡No iba a dejar que eso sucediese! Iba a enamorar a Spencer a como diera lugar, no le importaba si aquello era egoísta de su parte. No iba a dejar que Spencer se fuera de su lado así como así.


Una figura de negro se movió con audacia entre el jardín de los Wright.

Su porte de contexturas adultas caminaba con gran sigilo hasta llegar a la mansión, donde como experto ninja, se aventaba contra las extrañas estructuras y comenzaba a escalar las paredes sin ser detectado. Llego hasta el balcón del dormitorio de Spencer y se tomo se los barandales, dio un empujón con sus pies y de un salto apoyo su estomago contra la barandilla. Cuando el equilibrio jugo a su favor, logro colarse dentro de la casa.

Miro a su alrededor, la única figura visible allí era la del cuerpo del pequeño castaño arropado por una almohada blanca.

Spencer gimió en sueño y se revolvió en la cama, dejándose ver más indefenso de lo que había parecido en un principio.

La figura vestida de negro sonrió, había estado de suerte.


N/A: ¡Chan Chan Chan!

¡¿Por dios, Spencer?! ¿Qué no te das cuenta que se han metido en tu casa, hombre? Ash! Así cualquiera te robaría u.u En fin.

Ya solo queda ¿Que? ¿Unos dos, tres capítulos nada más? ¡Se acerca el final! Estecen atentas.


Por cada comentario, Billy se violara a Spencer y sin vaselina.