Capitulo 10: Sed de Sangre
Era un día oscuro, las nubes se tornaban de un color morado oscuro, formando un círculo en el cielo. Las llamas de los vehículos GUN destruidos se apagaban, convirtiéndose en pequeñas ascuas al rededor del metal sobre calentado y las cenizas. Sindri, el maligno caballero, estaba parado en frente de su enemigo, sus ojos observaban el cadáver de Dark, tirado en el suelo, muerto, sin vida. Al no tener rasgos faciales, y solo ser una sombra de oscuridad, no podía ser visible su sonrisa al derrotar por fin al último de los que en su día, había llamado hermanos. La oscuridad se cernía sobre la ciudad devastada, los cadáveres de los GUN muertos y chatarra Necrona eran llevados por las máquinas hasta una plaza, el centro de la ciudad. Allí, donde era visible una estatua de algún héroe humano que antaño hizo una hazaña heroica, se apilaron al rededor todos los cuerpos de sus enemigos, todos excepto uno. La estatua fue destruida hasta convertirla en un amasijo de rocas que formaban un pilar de varios metros, gracias a los siniestros poderes del caballero y en ese pilar, se elevo el cuerpo del capitán. Se le amarró mediante unas cuerdas a las manos y se colgó, exhibiendo su trofeo macabro. Delante de toda esa abominación, el caballero se arrodilló y, elevando los brazos hacia los cielos, donde las nubes formaban un círculo ante aquella escena, pronunció unas palabras antiguas:
-¡Omnip, savaga, adeptum!¡Serakolim dokai madeptum!¡Dorak!¡Slaneesh!-Dijo Sindri, con una voz oscura y centrada a aquellas palabras, hablando en un idioma completamente desconocido.
Con estas palabras pronunciadas, las nubes emitieron descargas eléctricas hacia la estatua de cadáveres. La estatua emitió un brillo y en frente de ella, a pocos metros, se abrió un portal, parecía un agujero negro. El portal era enorme y de él, salieron criaturas grotescas, monstruosidades, criaturas humanoides fusionadas con carne y metal, vísceras visibles, tripas unidas a trajes de acero, armamento pesado, ametralladoras con carne humana, abominaciones era lo mínimo que se les podía llamar. De aquel portal, salieron unas veinte criaturas, pero la que más destacaba de esas era una, la última de todas que salió del portal. Nada más salir, el portal emitió un color rojizo y todo el portal se tiño de ese color, la criatura era una monstruosidad, usaba botas ensangrentadas, sus piernas estaban blindadas de un acero color rojizo, fusionado con la carne de su propio cuerpo, su pecho estaba fusionado con el acero de una pechera y la carne, en sus brazos eran visibles los huesos que sobresalían y fusionados a los músculos y hierro de su armadura. Su cabeza, estaba tapada por un casco completo donde solo eran visibles sus ojos rojos.
-¡Mis sirvientes!¡Hoy es un día glorioso!-Dijo Sindri, con entusiasmo.
-Mi señor, nosotros seguiremos vuestras órdenes, úsenos, no dudaremos en dar nuestra vida por la suya.-Todos las monstruosidades aclamaron el nombre de su señor, mientras se arrodillaban para mostrar su lealtad absoluta.
-¡Sé que lo haréis!¡Ahora, debéis ir a por los que osaron enfrentarse a nosotros!-Dijo Sindri.-Vuestra misión es acabar con los héroes de este mundo, cuando hayáis terminado, volveréis aquí y me protegeréis mientras preparo el portal para la llegada de nuestras legiones. Ahora id, y no me falléis.
-¡No le fallaremos, los mataremos, o moriremos en el intento!¡Por el Caos!-Gritaron los monstruos y partieron en busca de sus objetivos.
Sin embargo el gran monstruo que salió de los últimos no se movió, pues su cometido era el más importante de todos. Proteger a Sindri mientras él mantenía la energía del portal activa.
Fuera de allí, en algún lugar de la selva...
Un erizo azul, se despertaba con dificultad, sus piernas estaban malheridas, tenía magulladuras por todo el cuerpo y su cabeza daba vueltas. A su al rededor estaba Tails, inconsciente, pero no parecía tener heridas de gravedad. Knucles estaba apoyado en un árbol, estaba despierto pero parecía distante.
-¿Knu... Knuckles?¿Qué...?-Preguntó Sonic con dificultad, pero no podía articular palabra. Su estado era bastante lamentable.
-Sonic... Todo por lo que hemos luchado está... Desapareciendo...- Dijo Knuckles con tristeza en sus palabras.
A la vista de Knucles se podía observar los árboles de la selva, como estos morían poco a poco y se volvían negros como el carbón, las plantas morían sin poder hacer nada y los cielos se oscurecían gracias a las nubes que tapaban la luz del sol.
Sonic se levantó con dificultad y avanzó hacia Knuckles. Sabía que él estaba dolido por ello, todo lo que habían conseguido se desmoronaba en un segundo. Todas las peleas, todas las batallas ganadas solo para que otros llegaran y lo destruyeran, eso no podía ser así.
-Knuckles, sé como te sientes, pero no ganaremos nada quedándonos de brazos cruzados, debemos detener a quien esté haciendo esto.- Pausó un segundo para mirar a Tails y luego continuó-Pero debemos buscar primero un lugar donde poder descansar y recobrar fuerzas, debo encontrar a Ames, pero primero debo asegurarme de que vosotros estáis bien.
Knuckles asintió, sabía que lamentarse no iba a resolver nada y tenían que recuperarse del ataque o no llegarían lejos.
-Según me dijo Rouge una vez, por esta selva se encuentra una base GUN. Allí debería haber un puesto de suministros y quizá Amy también esté allí. Recuerda que el bueno del comandante nos dio ciertas órdenes de retirarnos si ocurría algo malo.- Dijo Knuckles, mucho más animado.
-Por cierto Knuckles, ¿cómo hemos llegado aquí?-Preguntó el erizo confundido.
-Cuándo el avión se estrelló nos refugiamos en un edificio, alguien había derribado el avión a propósito para no llegar a nuestro destino. Sin embargo, el capitán Dark apareció para salvarnos. No sé que pasó después, solo sé que cuando me desperté, ya estábamos todos aquí.- Dijo Knuckles rascándose la cabeza.
-Bien, pues no nos entretengamos más, los demás cuentan con nosotros así que no les defraudaremos- Dijo Sonic.
Nuestros héroes, ahora caminaban por la selva oscura hacia la base que Rouge le dijo a Knuckles que se encontraba. La selva estaba muerta, todos los árboles estaban muerto y oscurecidos y una luz verde subía hacia los que aún seguían vivos, destruyéndolos y volviéndolos como los otros. Knuckles cargaba a Tails en los brazos mientras Sonic los seguía con dificultad ya que estaba herido.
Poco tiempo después divisaron la base GUN, pero se llevaron una sorpresa desagradable. Todos estaban muertos, había marines, acompañantes del Capitán Dark muertos, en sacos de arena que actuaban como trincheras había soldados GUN muertos, todos con varios agujeros en sus cuerpos y la base estaba destrozada, parecía que habían tenido una dura batalla pues la fortaleza de hormigón de los GUN tenía grandes agujeros, como si algo hubiese entrado a la fuerza.
Lo que llamó la atención de Sonic fué un martillo rosado tirado en medio de toda esa matanza y con gran dolor comenzó a gritar el nombre de Amy.
-¡Amy!¿Por favor contesta?¡Amy!¡Am..!-Knuckles cayó la voz de Sonic con una mano mientras sostenía a Tails con la otra.
-¿Estás loco?- Dijo Knuckles en susurro-Si sigues así llamarás la atención de lo que sea que haya hecho esto. Sé lo que piensas y te diré que no, si estuviera muerta su cuerpo estaría aquí, como el de todos los demás. Cálmate, ya la buscaremos cuando encontremos un lugar seguro.
Sonic se dio cuenta de que Knuckles tenía mucha razón, si Amy estuviese muerta sería lógico encontrar su cuerpo, pero no está aquí. Además, debía proteger a sus amigos, no exponerlos a peligros aún mayores y sobre todo en su estado.
-Tienes razón,-dijo en susurro y apartando la mano de Knuckles- debemos encontrar un lugar seguro, quizá dentro haya algún lugar para escondernos y descansar.
Sonic entró primero a la derruida fortaleza para comprobar si en su interior había algún peligro, por suerte y por desgracia, no habían enemigos, pero sí más cadáveres. Fueron de habítación en habitación hasta que encontraron una armería y suministros médicos. También encontraron una grabadora de un GUN muerto que había logrado esconderse, pero que murió por sus heridas tan graves. Sonic cogió el botiquín y se empezó a vendar las heridas, gracias a las miles de veces en las que Ames lo había curado pudo aprender de ella, se sintió mal por lo que le había dicho cuando se fue, pero juraba en su interior que lo arreglaría, la amaba y haría lo imposible por encontrarla y decírselo. Una vez curadas sus heridas, sacó el cadáver del GUN y lo llevó fuera de allí. Limpió la sangre y buscó unas cuantas literas para que los tres pudieran descansar allí.
-Sonic, he encontrado comida, ¿cómo está Tails?-Preguntó Knuckles.
-Sigue inconsciente pero parece que se encuentra bien,-dijo Sonic- mira, he encontrado una grabadora, podríamos saber que ha ocurrido y quizá, con suerte, saber si Ames está bien.
-Buena idea, pero antes de escucharlo, ¿te apetecen unas barritas energéticas?- Dijo Knuckles con las barritas ya preparadas para comerlas.
Grabadora del Teniente Guldan
Llevamos dos días aguantando los ataques de los Necrones, hemos perdido cuatro hombres en las últimas dos horas, seguimos esperando refuerzos pero no duraremos mucho.
28hrs antes- Nos han llegado unos refuerzos de la base, cortesía del Capitán Dark. Estos soldados son muy poderosos, en las dos horas restantes ningún necrón a podido atravesar nuestra línea defensiva, la señorita Amy Rose dirige el hospital médico del ala este, gracias a sus cuidados muchos de nuestros heridos han podido volver a la batalla. Es un milagro tenerla a nuestro lado.
14hrs antes-Son las 02:22 de la mañana. Esta será mi última transmisión, la vanguardia ha caído después de la llegada del líder Necrón, los marines arremetieron contra el pero la mayoría fueron aniquilados. Mis hombres no pudieron contener la marea de enemigos que llegaron cuando la primera línea cayó, les pedí a los marines y soldados GUN supervivientes que protegieran a la señorita Rose mientras nosotros defendíamos el última línea. Ella quería quedarse para protegernos pero sabía que no aguantaría, no después de que un necrón partiera su martillo en dos. Ahora deben de estar lejos de la base, estará a buen recaudo mientras esos marines la acompañen. No sabemos nada del capitán Dark ni de su escuadra de élite ni tampoco sabemos el paradero de Shadow, que desgracia del destino. Pronto me habré desangrado, así que si eres un superviente ve hacia el Este. Espero haberte ayudado, seas quién seas. Guldan, corto.
Fin de la Grabación
-¡Está viva!- Dijo Sonic aliviado y con una gran sonrisa en su rostro.
-Pero no sabemos nada del Capitán, ni de Shadow y tampoco de lo que ocurre en la ciudad.- Dijo Knuckles.
-Tienes razón, pero Ames está con los marines y soldados GUN, debe estar a salvo y Shadow... Sabe cuidarse solo.- Dijo Sonic.
-Tienes razón, pero deberíamos descansar, ahora está anocheciendo, si salimos ahora podría ser fácil que nos perdamos o ser atacados por esos Nocrunis.
-Son Necrones, Knuckles, y sí, tienes razón, aún no puedo correr, tengo las piernas muy doloridas. Mañana iremos los tres a buscar a Ames y luego miraremos por Shadow.
-Bien Sonic, ahora descansemos un poco, espero que Tails se despierte pronto.
-Yo también Knuckles.
A las afueras de la ciudad devastada...
Un Big junto con un soldado GUN caminaban con una Cream herida por los callejones de los barrios bajos de las afueras de la ciudad. Big la carga, preocupado siempre por su salud mientras que el soldado miraba por los al rededores.
-Soldado, ¿GUN?- Preguntó Big mientras caminaban.
-Dime Big, ¿qué ocurre?- Preguntó el soldado.
-¿Qué es lo que le pasa a Cream?-Preguntó con tristeza.
-Está enferma.- Dijo con desinterés.
-¿En... Enferma?
-Sí, Big, enferma, la energía corrupta que apareció después de la Necrona provoca un colapso mental en ciertas personas, según me han dicho, esto no es peligro si se trata, así que os estoy llevando a una pequeña zona de seguridad de los GUN para emergencias, allí podremos tratarla.- Dijo, explicando la situación a Big.
-Entiendo, ¿y por qué no hay gente al rededor de la ciudad, ni guardias GUN?- Preguntó nuevamente.
-La gente ha sido evacuada por su seguridad pero el hecho de que no haya soldados GUN me preocupa, creo que algo ha salido mal, pero eso no es importante ahora. Debemos llegar a la zona de seguridad, allí podremos descansar y recobrar fuerzas. Recuerda que llevamos tres días caminando y la pobre Cream no aguantará mucho si sigue en ese estado.- Concluyó el Soldado.
-Es usted muy bueno, señor.- Dijo Big con ánimo.
-Gracias, Big, ahora sigamos, ya falta poco.
En la ciudad devastada...
En una habitación, en lo alto de uno de los rascacielos cercano al portal del Caos, se encontraba Rouge, quien había quedado sin un equipo para poder infiltrarse sigilosamente sin que nadie la detecte.
-Aqui, Rouge, comandante.- Dijo la murciélago.
-Rouge, tengo malas noticias, el capitán Dark ha caído y su equipo está desaparecido.- Dijo el Comandante.
-¿Qué?¿Entonces, la misión ha fracasado?- Preguntó Rouge con preocupación.
-No, tu misión ha cambiado, debes encontrar a los integrantes supervivientes del equipo del Capitán, Scorgue y Mephiles. Los necesitaremos a todos para la misión, confío en ti Rouge.- Concluyó el Comandante.-Corto.
Rouge no podía creer lo que acababa de oír, el capitán estaba... Tenía que centrarse, debía encontrar a los otros dos erizos y acabar con lo que sea que estuviera tramando ese caballero. Era eso o morir.
No muy lejos de la Fortaleza, hacia el Este...
Shadow paseaba con Anabel por el, ahora, oscurecido camino hacia la fortaleza GUN. Ambos estaban muy callados, Sahdow había accedido de mala gana y Anabel no estaba muy contenta con la actitud de Shadow pues ella sabía cuidarse sola.
-Y bien,- dijo para romper el silencio- ¿quién es Amy?
Shadow se sonrojó, como sabía ella de la existencia de Amy, ¿acaso sabía algo? No, imposible, entonces, ¿cómo lo sabía?
-¿De que hablas?- Preguntó Shadow haciéndose el desinteresado, pero se le notaba el color rojo en las mejillas.
-Oh, vamos, sabes de lo que hablo, la chica que susurras en tus sueños.- Dijo con una amplia sonrisa.
-Oh, esa chica...- Shadow no sabía que contestar, muchas veces había escuchado a Rouge decirle que en sueños lo oía decir María, pero Amy...- No es de tu incumbencia.- Dijo cortante.
Anabel se sintió mal por la actitud que había provocado y dejo de hablar durante el rato que pasaron caminando hasta que algo se escuchó a lo lejos. Algo como, disparos... Shadow no solo escuchó los disparos, escuchó la voz de una eriza conocida y sin pensarlo dos veces corrió con toda su velocidad hasta el origen del sonido. Anabel por su parte intentó seguir el ritmo de Shadow sin éxito.
Shadow llegó hasta el lugar, vió a varias máquinas despedazar sin piedad a varios marines y soldados GUN mientras los supervivientes hacían un muro para proteger a Amy, quien estaba indefensa sin su martillo. Sin pensarlo dos veces, Shadow atacó a los Necrones que intentaban matar a los supervivientes, con furia los marines y GUN arremetieron contra los necrones luchando sin cuartel, pero el destino hizo que un disparo de un arma Necrona disparara a la desprotegida Amy. Shadow por acto reflejo se interpuso entre el disparo y ella evitando que el golpe la hiriese, pero el disparo golpeó el estómago de Shadow haciendo que este se tambaleara. Creyó que el disparo no le daría y llegaría para sacar a Amy, pero el rayo que emiten las armas Necronas es muy rápido, demasiado. Herido, su cuerpo cayó al suelo y la sangre comenzó a salir. Amy no pudo contener las lágrimas y se arrodilló para tapar como pudo la herida. Los marines y GUN habían conseguido destruir los últimos necrones pero ahora tenían que salvar la vida de Shadow que había salido en su ayuda.
Anabel llegó un poco después para ver horrorizada como Shadow estaba tirado en el suelo desangrándose. Y no dudo ni un segundo en avisar a todos de lo que tenían que hacer.
-¡Vine con él!¡Seguidme, rápido, si perdemos más tiempo morirá!- Dijo con decisión, pues perder más tiempo significaría la muerte de Shadow.
Amy no estaba segura de hacerle caso a esa desconocida, pero si no lo hacía él moriría así que junto con los soldados GUN y marines, llevaron junto con Anabel a Shadow de vuelta a la cabaña. Durante el camino, Shadow iba perdiendo más y más sangre, balbuceaba incoherencias y poco a poco su voz se iba haciendo cada vez más inaudible. Al llegar a la cabaña, Shadow había quedado inconsciente, por lo que subieron a Shadow al dormitorio y lo depositaron sobre la cama. Anabel, se encargo de comprobar la herida y junto con algunos GUN y Amy, comenzaron a mirar la herida.
-Vale, primero necesito que tu limpies la herida, yo iré a por los antibióticos y el equipo de sutura.- Señalando a Amy mientras ella iba a por lo necesario junto con los GUN.
Amy se quedó limpiando la herida, había mucha sangre pero según lo que sabía de medicina no había daños graves que supusieran un peligro para su vida. Cuando Anabel llego con el equipo, comenzaron a curarlo, durante todo ese tiempo se centraron en mantenerlo fuera de peligro pues la cantidad de sangre que había perdido era considerable. Al terminar de desinfectar la herida y suturarlo pudieron aliviarse un poco pues se encontraba en un estado estable aunque seguía inconsciente. Amy, no se separaba de su lado, no podía creer que hubiese arriesgado de esa forma su vida, solo por evitar que muriese, por otro lado Anabel la observaba con detenimiento, hasta que al final habló.
-Así que tu eres Amy...-Dijo.
-¿Eh?¿Cómo lo sabes?- Preguntó Amy confundida.
-Cuando lo encontré, estaba malherido y lleno de magulladuras, así que lo traje para aquí.- Hizo una pausa y continuó-en ocasiones, cuando iba para su habitación a comprobar su estado, susurraba un nombre.
-¿María?- Preguntó Amy, pues ella ya había oído la historia de Shadow.
-No,- respondió Anabel- decía tu nombre, Amy.
Amy se sonrojó por un momento y lo observó, no entendía porque él susurraría su nombre en sueños. Durante mucho tiempo el solo se preocupaba de él mismo y con la única persona con la que era abierto era con Rouge. Pero ahora, el había arriesgado su vida solo por protegerla.
-Te dejaré solo con él.-Dijo Anabel- Luego volveré para ver como se encuentra.
Con esto dicho, Anabel salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí. Amy estaba triste, habían pasado tantas cosas en tan pocos días. Todo había salido mal. Primero Sonic, le había partido el corazón, luego había tenido que huir dejando a Shadow atrás y ahora él había arriesgado su vida por ella y estaba ahí, en la cama, herido. Amy agarró su mano y la apretó con fuerza, sus lagrimas caían de nuevo, desde que ocurrió lo de Sonic, no dejó de llorar ni un momento, poco a poco fue ganando sueño hasta que finalmente quedó profundamente dormida.
No muy lejos de allí, una figura se acercaba desde la sombras, sus ojos eran de un color rojo claro, su cuerpo era de acero reforzado y voz era de un tono grave y apagado.
-Objetivos, localizados.
Yyyyyyy ya está! Otro capítulo más! Espero que os haya gustado, estaré trabajando para el próximo. Sé que llevo demasiado tiempo sin escribir y no se si alguien lo estará leyendo, pero quien sabe, a lo mejor vuelve otro rezagado para leer, Nos leemos! Bye :3
Os veo en el siguiente Capi!
