Piratas del Caribe: Tempestad en Carne y Corazón (Capitulo 11)

(Este capitulo esta un poco detallado, mas no explicito)

Historia:

Norrington miraba complacido a ambos piratas como se reencontraba, y como se podía ver el amor mutuo que seguía latente.

--Así que yo tenia toda la razón, esa maldita aun lo ama--Decía a Finegan, con un brillo siniestro en los ojos--Pues iremos preparando todo, estoy ansioso de ver acción, de ver dolor, de ver sangre salir por el cuerpo de ambos.

--Pues ¿Qué estamos esperando? Vamos esta todo listo.

--Espera mi sanguinario amigo, falta un insignificante paso.

-- ¿Cómo? ¿A que te refieres?

--que se demuestren amor mutuo, jajaja--Dijo riéndose malévolamente-- ¿ya entendiste?

--OOO, Claro, entiendo a la perfección.

--Pero si quiero que comiencen a preparar todo, eso no tardara mucho.

--Si señor, daré las ordenes.

--tal vez ahora en la noche tengamos que partir, pero esperen hasta nuevo aviso.

--Si claro--Salio Finegan a ordenar lo ya dicho por Norrington.

Mientras Norrington, seguía sentado, analizando cada movimiento de ambos piratas.

Pero Norrington no era el único que supo de esta acción de Ana Maria, Mirka miro todo, y comprendió que necesitarían privacidad, así que les comento a todos los que estaban poblando la casa de Jack, que desalojaran, explico las razones, y todos de una manera accesible aceptaron darles privacidad, así que salieron y les dieron su espacio.

Regresando con Norrington, este tuvo que dejar de ser espectador de lo que sucedía entre Jack Sparrow y Ana Maria, los problemas y los rumores se disparcian rápido, tenia que tomar acción y hacerse quedar bien ante las demás personas, así que desalojo el cuarto quedando un silencio en la habitación, pero en esta misma comenzó a aparecer nuestra querida Tia Dalma.

La gran mujer de un tanto extraña, se cercioro de que estuviera vacía la habitación, y comprobó que efectivamente Jack Sparrow y Ana Maria estaban siendo espiados por este gusano.

--Tengo que poner un alto a esto--Se dijo Dalma así misma.

Dalma comenzó a revisar los cajones de Norrington y toda la habitación buscando, algo que Norrington no debería de tener, y efectivamente, encontró, cabello de Ana Maria y del capitán Jack Sparrow.

--así que así es como lograste hacer estos espejos, he tus brujos--Dijo Dalma guardando todo el cabello-- ahora ¿Como rompo estos espejos?--Se preguntaba recorriendo el lugar solo con la mirada.

Tía Dalma tomo una silla, y comenzó a destrozar los espejos reflectores, y el conjuro deshaciéndose por completo.

--Con esto bastara, haber como le haces ahora mi querido Norrington.

Terminando su trabajo Tia Dalma desapareció, sin dejar rastro de su presencia, y dejarles una gran incógnita a todos.

Por otra parte Elizabeth estaba demasiado ansiosa, se preguntaba "Por qué tardaba tanto Jack" y una gran tentación de salir a ver si lo que Jack le decía era cierto, pues tenía bastantes dudas, sabia exactamente que Ana Maria había querido quedarse en Tortuga por voluntad propia, así que comenzó a llenarse de dudas.

Pero mientras Elizabeth se formulaba mas dudad a si misma, el capitán Jack Sparrow había olvidado por completo la existencia de Elizabeth, en la habitación en que se encontraban ambos, solo se podía escuchar el llanto de Ana Maria que, seguía recostada en el pecho de Jack , desahogándose y quitándose todo el sentimiento que tenia dentro. El capitán Jack Sparrow, solo acariciaba su cabello.

Ana Maria comenzó a notar que sus lágrimas derramadas había mojado por completo el pecho de Jack, así que decidió limpiarlas con la manga de su camiseta, y lentamente dirigía su mirada hacia Jack Sparrow, quien noto esta acción de la muchacha y solo estaba esperando a que sus miradas chocaran. Y efectivamente, la mirada de Ana Maria choco con la de Jack, y ni siquiera se atrevía a decirle ni una palabra.

-- ¿Te sientes mejor?--Pregunto Jack dándole una sonrisa, haciéndola sentirse segura.

--Si, pero el dolor sigue presente ¿No entiendo eso?

-- Es por que la herida aun no cierra por completo.

--Pero ya no estoy molesta contigo.

-- Pero piensas en Elizabeth ¿cierto?

--No quiero que te descubra con migo.

--no tiene por que hacerlo.

--Y que tal si lo descubre.

--Yo a ella le dije desde un principio lo que pasaría en el futuro.

--……--Ana Maria comenzaba a sonreírle de nuevo a Jack-- Oye Jack, tengo una pregunta.

-- ¿Cuál es?

-- ¿Qué soy yo entre tu y Elizabeth?

--esa respuesta es fácil-- le dijo con mucha seguridad-- Elizabeth esta fuera de esto, el amor es solo de 2, no tiene por que ser un triangulo.

-- y ¿Qué harás cuando nazca el bebe?

--sabes Ana Maria, no es por nada, pero algo me dice que ese futuro bebe no es mió, yo pienso tener a mi hijo con alguien mas.

--Sigues pensando en eso, tú sabes bien que no podrás conmigo.

--jajajaja--Jack comenzó a reírse.

-- ¿De que te reís Jack?

--Ana Maria, eso es lo de menos.

Ana Maria no entendió muy bien por que Jack le dio esta respuesta, pero no le molesto en lo absoluto.

--Bueno, si tú lo dices.

--Escucha Ana Maria, tendré que estar unas semanas sin venir, Elizabeth puede sospechar.

--Si comprendo.

--Cuando pasen esas 2 semanas te quiero ver completamente sana.

--Será difícil.

--No lo será, Tia Dalma se hará cargo de ti, yo me tengo que ir, pensare en esas 2 semanas que mentira inventar, para venir a verte.

-- Yo te espero.

Jack beso en la mejilla a Ana Maria y salio de la habitación, mirando a Dalma sola en la casa.

-- ¿Y los demás?

--salieron.

--Dalma vengo en 2 semanas, te encargo a Ana Maria.

--esa muchachita berrinchuda no ira a ningún lado, te lo aseguro.

--trátala bien, no quiero que se asuste.

--No te preocupes tengo mas antídotos que la harán que este completamente sana para cuando tu estés de vuelta.

--Confió en ti Dalma.

Diciendo esto salio de su casa y Gibs ya le tenia un caballo listo.

--valla, si que estas en todo.

--gracias capitán.

--escucha regreso en un poco tiempo, Ana Maria esta consiente de nuevo, no la dejes salir, hasta que Dalma lo ordene.

Diciendo esto Jack partió hacia donde se encontraba Elizabeth.

Pero mientras esto ocurría, Norrington parecía estar endemoniado al ver que los espejos estaban hechos añicos, los pedazos de cabello ya no estaban, en la habitación.

--No puede ser ¿Habrá un impostor entre nosotros?--se decía a si mismo--Creo que nuestros planes cambian, tendré que, esperar unos meses mas, para partir, pero ¿Cuánto? AAAAAAA, tendré que calcular, mmmmmm, me tendré que ir, en un tiempo más--decía sin poderse ubicar--vamos a pensar.

-- ¿Qué ordeno señor?

--Escucha, nos iremos en 2 o 3 semanas más.

--Tendremos que analizar el territorio, para saber si será necesario mandar refuerzos o si así estamos completos.

--Si Norrington.

Mientras Norrington hacia planes, Jack ya estaba entrando a la habitación donde encontraría a Elizabeth.

Al entrar a la habitación, Elizabeth lo miraba con cierta frialdad, que el lo noto de inmediato.

-- ¿Por qué me miras así?

-- ¿En donde estabas?

-- Acaso no escuchaste, lo que me dijeron en la mañana, el Perla fue….

--No es cierto, fui a ver si estabas en el Perla y no estaba nadie.

-- ¡Que! saliste del cuarto, sabes bien que no puedes salir, es peligroso, sobretodo para una mujer que esta preñada. Que tal si cuando estabas afuera alguien te empuja y te caes, le afectaría al bebe.

-- TE REPITO JACK ¿EN DONDE ESTABAS?

-- Ya te lo dije, estaba……..

--Encontraste a Ana Maria ¿cierto?

--No creo que este viva.

--Puedo haber trabajado para vivir.

--sabes muy bien que les pagan una miseria.

--No me refería a ese trabajo, Jack

--….Explícate.

--Tu sabes muy bien de cual trabajo hablo--Le dijo Elizabeth con una leve sonrisa--No la viste, revolcándose con algún hombre.

--No.

--Vamos Jack, no te hagas el tonto. La encontraste ¿Verdad?

--…--Jack no decía nada solo miraba a Elizabeth con mucha rabia.

--Dime Jack, ¿Cuánto le pagaste para que se acostara contigo? O por la desesperación no te pidió nada.

--Basta.

--Jack no soy una tonta, se que ya te revolcaste con esa "ramera" no lo puedes esconder, te aseguro que horita mismo a de andar revolcándose con…………

Jack hizo que Elizabeth no dijera más, con una cachetada.

--BASTA YA--Le dijo muy molesto--Te prohíbo que llames así a Ana Maria.

--No veo por que te molestas, después de todo, para ti ya esta muerta.

--Eso no es de tu importancia--Diciéndole esto el capitán Jack Sparrow, no le dirigió la palabra a Elizabeth.

Asi pasaron los días para ambos, sin dirigirse la palabra, hasta que se cumplieron las 2 semanas tal como Jack había dicho, volvería a ir con Ana Maria.

--Elizabeth me voy, tengo que arreglar unos asuntos pendientes, estaré ausente unas 2 o 3 semanas, tengo unos asuntos que hacer en un pueblo cercas de aquí de Tortuga, me iré en caballo.

--Si.

--Mandare a alguien para que se asegure de que no te salgas.

--no creo que sea necesario, eso.

--la otra vez confié en ti y no hiciste las cosas bien.

Jack salio sin decirle nada más a Elizabeth.

Jack dio una bolsa llena de monedas a el hombre que se encargo de cuidar a su caballo, lo tomo y lo hecho a andar, estaba ansioso por ir a ver como estaba Ana Maria, estas 2 semanas pasadas habían sido eternas para el, y también para Ana Maria quien ya estaba completamente sana, un poco mas delgada pero no era de alarmar. La joven muchacha ya podía caminar sin marearse, cuando Dalma le dio el permiso lo primero que hizo fue ir al pueblo y darles naranjas a los necesitados, pues desde que ella paso por hambre se comenzó a ablandar un poco.

Ana Maria estaba ansiosa esperando a que Jack llegara, tenia tanto que platicar con el, tenia una gran emoción por verlo. Solo estaba afuera esperando a divisarlo.

Dalma miro a la muchacha impaciente y fue con ella a hacerle compañía.

-- ¿Nerviosa?

--ansiosa, en verdad quiero verlo.

--No seas impaciente, tendrá que llegar, por que no vienes a comer, ya es un poco tarde para que estés aquí afuera, ya se esta obscureciendo.

--esta bien vamos.

--Tienes que comer, no me gustaría que Jack me regañara si te ve enferma de nuevo.

--jaja, sobretodo Jack que es tan gruñón--Dijo sarcásticamente.

--Vamos niña entra.

Dalma adentro a la muchacha a la casa y comenzó a sacarle plática, para que el tiempo que faltara se le hiciera mas corto.

Pero Jack había olvidado por completo que ordenaría a alguien cuidar que Elizabeth no saliera de esa habitación, así que se puede decir que tenia el camino libre.

Jack estaba apunto de llegar y no podía evitar tener una enorme sonrisa n el rostro.

Cuando Ana Maria diviso a Jack, se levanto de la mesa y salio lo mas rápido posible para recibirlo.

Jack al ver salir a Ana Maria, y al verla que estaba completamente recuperada, hacia correr mas rápido a su caballo hasta que llego al lugar donde estaba ella esperándolo.

Jack desmonto el caballo y Gibs sabia que hacer así que lo llevo al establo para que el animal descansara.

--Hola linda.

--Hola Jack--le dijo Ana Maria abrazándolo de emoción--Eres de nuevo un completo extraño para mi.

-- sabia que no estarias tan molesta con migo.

--fue el peor error que pude cometer--Le dijo Ana Maria aun abrazándolo--abandonarte, fui una completa idiota.

--No para nada… Solo fue un error, del que aprenderás algo bueno, al igual que yo.

Dalma al ver tan tierna escena, creyó que esta vez si fue momento de dejarlos a solas.

--Bueno Jack ya me voy, los dejare solos, tienen mucho que platicar.

--Gracias Dalma, es un favor del que siempre estaré endeudado con tigo.

--Si, Dalma, gracias, sin ti pude haber muerto.

--No tienen nada que agradecer.

Diciendo esto Dalma desapareció por arte de magia.

--Wow ella cada día me impresiona más--Dijo Jack.

--Tía Dalma es una buena mujer.

Ambos entraron a la casa.

Cuando estaba completamente solos Jack se acerco a Ana Maria y esta acción hizo que se pusiera muy nerviosa.

--Estas muy tensa querida.

--Estoy desacostumbrada a este tipo de cosas.

-- a si… mmm… y ¿Qué me dices de este tipo de cosas?

Jack tomo a Ana Maria de los brazos y comenzó a besar su cuello lenta y apasionadamente. Esto hizo que Ana Maria comenzara a sentir un escalofrió que recorría todo su cuerpo.

--Te gusta ¿verdad?--Le dijo Jack.

Ana Maria sabía exactamente cuales eran las intenciones de Jack y no se echaría para atrás, estando tan lejos, es solo que estaba demasiado nerviosa como para darle un poco de placer a Jack.

--Se que estas nerviosa, nunca has sido buena para disimular en eso, te daré una ayudada--Jack tomo a la muchacha entre sus brazos y se dirigió hacia su recamara, una vez llegando ahí la recostó en la cama. Jack cerró la puerta con llave, haciendo que los nervios se apoderaran por completo de ella.

Jack se dirigió hacia ella, el tenia la situación dominada, el cuerpo de Jack dejaba inmóvil el de Ana Maria.

Sin decirle nada Jack desabrocho un poco la blusa de Ana Maria, y comenzó a besarle el cuello al igual como lo había hecho hace unos minutos pero esta vez, lo hacia solo para darle placer a la chica y para quitarle los nervios. Pero al parecer la ponía más nerviosa.

Ana Maria al ver que Jack la miraba se sintió avergonzada.

--Lo siento Jack, estoy demasiado nerviosa.

--No tienes por que disculparte querida, esos nervios se te pasaran en un rato.

--Jack, te pido que tengas cuidado, por favor.

-- Claro querida, lo que menos quiero es lastimarte.

Diciendo esto, Ana Maria dirigió sus manos hacia la blusa de Jack y comenzó a desabrocharla lentamente hasta que se miraba claramente su abdomen desnudo.

Jack se quito la camiseta, y Ana Maria pudo ver y recordar esos brazos que tanto anhelaba, volver a estar entre ellos.

Jack hizo exactamente lo mismo con la blusa de la muchacha dejándola en simple ropa interior, de la parte de arriba. Y lentamente comenzó a recorrer su cuello, con sus labios, esto provocaba que Ana Maria comenzara a respirar cada vez mas rápido, y que salieran unos cuantos gemidos de placer.

Jack dejo el cuello y se dirigió a los labios de Ana Maria que comenzó a besarlos con mucha pasión, y amor.

Ambos lentamente se iban quitando las prendar de vestir, estaban en simple interiores, y esto ponía cada vez más nerviosa a la pobre de Ana Maria. Pero Jack estaba prendido no podía parar, cada vez le daba mas placer a la muchacha y cada vez sus prendas se iban desprendiendo hasta, que llego el punto de que ambos estaban completamente, desnudos.

Ana Maria no podía ni siquiera darle placer a Jack, los gemidos que salían de su boca eran mas continuos, y Jack no podía dejar de darle placer a la chica.

Jack paro y la miro a los ojos.

-- ¿Estas lista querida?

-- Jack, estoy muy nerviosa.

-- ¿Quieres que pare?

--No, seria una cobarde si te dijera que si, estamos a solo un paso de hacer…

--Nuestras tonterías.

--no son tonterías Jack.

--Bueno, yo te pregunte a ti, y tu me dijiste que no.

--Si lo se, pero Jack te reitero, no me lastimes.

-- Eso jamás.

Jack besando sus labios continuo dándole placer a Ana Maria, Jack estaba mas que listo para hacerle el amor a la chica, ella también estaba lista pero muy nerviosa.

Jack lentamente fue penetrando a Ana Maria quien estaba esta vez mas que nerviosa, estaba inmóvil, se veía claramente como las gotas de sudor recorrían su frente y como, soltaba gemidos por el placer de estar con Jack.

Cuando esto fue completado, los nervios comenzaron a desaparecer en Ana Maria y pudo comenzar a darle placer al capitán Jack Sparrow quien estaba más que satisfecho, pues esta vez estaba haciendo el amor con la mujer que amaba.

Ambos estaban concentrados en demostrarse amor y olvidados de su alrededor, no sabían que el peligro tocaría sus puestas en muy poco tiempo.

CONTINUARA……………..