Capitulo 11
Yo estaba sentado solo en la biblioteca en el almuerzo. Estaba trabajando en mi escrito para el proyecto porque no tenía nada mejor que hacer. Suponía que los New Directions ya habrían hecho planes para mí para este fin de semana así que pensé que sería una buena idea terminar mi sección de cultura pop, o por lo menos empezarla.
Estaba listo para ir a casa. Había sido una semana larga, y todavía me quedaban un día y medio.
Estaba nervioso por esta noche. No sabía que esperar. ¿Estaría Blaine hablándome todo el tiempo? ¿O estaría solo en silencio viendo? ¿Él esperaría que yo solo viera o querría que hiciera comentarios? ¿Me sentaría justo al lado de él en la cama o uno de los dos estaría en el suelo? Si estábamos al lado, ¿él era de los que les gustaba acurrucarse con todos y todo? Aunque no me sorprendería si así fuera, ahora que pensaba en ello. ¿Y cómo iba a actuar cuando me estuviera enseñando física? Él no había actuado como si fuera más inteligente que yo cuando me había dado tutoría antes, pero, ¿cambiaría eso ahora que sabía algo de mi pasado? En McKinley eso sería exactamente lo que pasaría así que, ¿por qué no sería igual en Dalton?
Sacudí la cabeza para despejar mi mente. Yendo con expectativas no me ayudaría. Tenía que dejar mi mente abierta, aunque se había vuelto más y más difícil hacerlo después de que Blaine había sido atacado por Finn y Puck. La cosa era que, tenía un sentimiento de que no estaba listo para estar en un espacio privado con Blaine por un determinado periodo de tiempo. Tampoco pensaba que ya estaba listo para confiar en él, y eso no era solo porque no sabía si estaba siendo honesto o no. No estaba listo para confiar en nadie por el momento.
Mercedes me había estado mandando mensajes sin parar pidiéndome perdón desde hace un día más o menos pero la mayoría de las veces la había ignorado. Le había mandado algunos de regreso pero podía notar que se estaba empezando a frustrar. Estaba a la mitad de mandarle un mensaje para evitar que viniera a Dalton cuando una sombra cayó sobre mí, lo cual quería decir que había alguien parado justo enfrente de mí.
Levanté la vista nervioso, sintiendo como mis músculos tensos se relajaban una fracción cuando vi que era Blaine cargando un cuaderno que tenía todas las páginas cayéndosele.
"Hey," dijo Blaine sonriendo fácilmente.
"Hola," yo mascullé. "¿Qué estás haciendo aquí?"
"Buscando un monólogo para drama," dijo Blaine. "Te vi aquí así que pensé que vendría a decir hola."
"Bueno pues no haz hecho lo que dijiste que venías a hacer," comenté. ¿Por qué lo estás tratando como a un viejo amigo? ¿Por qué estás haciendo chistes? ¡Por todo lo que sabes él podría estar usando todo lo que digas en tu contra! Me hundí un poco más en mi silla para hacerme parecer más pequeño. En realidad no me importaba que tan débil eso me hacia parecer.
"Tienes razón, no lo hice," dijo Blaine sonriendo ampliamente. "En ese caso, hola. Así que ahora que he hecho lo que venía a hacer, te dejaré ser."
"Adiós," mascullé.
"Oye, ¿ese es tu escrito?" preguntó Blaine.
Asentí. Pensé que ya te ibas.
"¿Cómo vas con eso?" preguntó Blaine.
"Lo suficientemente bien, supongo," mascullé.
"Yo aun no he empezado el mío. ¿Qué tan largo crees que terminará siendo el tuyo?"
Me encogí de hombros. "No lo sé."
"Bueno, cuando sepas, ¿me lo puedes decir? No quiero que el mio esté demasiado corto o demasiado largo."
Asentí. "Okey."
"Genial, gracias. Nos vemos luego Kurt," dijo Blaine quien luego se alejó caminando dándose golpecitos con ritmo en su costado.
Estaba a punto de volver al trabajo cuando noté que una de las páginas caía ligeramente al suelo. Blaine no lo notó y siguió caminando. Me le quedé viendo por unos momentos jugando con mi labio. Blaine no había regresado a cogerlo así que no debió de haber notado que se le caía. No estaba seguro de que era, pero podría ser importante. Así que contra mi mejor juicio me levanté lentamente y lo recogí.
Lo primero que noté que lo que estaba escrito era o poesía o la letra de una canción.
Lo segundo que noté fue una lista de lo que parecían posibles monólogos.
Entonces obviamente, ésta página tenía algo de valor para Blaine.
Ven a través de lo perdido y roto
Estás llegando pero eres lento al caminar
Tú empiezas a temblar
Aun no haz hablado de lo que sucedió
Están regresando y simplemente no sabes cuando
Quieres llorar pero no viene nada
Te van a empujar hasta que te rindas, di cuando
Había una lista como de siete monólogos también escritos. El que estaba circulado era Seth – Eso Era Entonces de Kellie Powell. Brevemente consideré buscarlo pero decidí no hacerlo. A mi no me importaba que monologo había escogido Blaine. Aunque la mayoría de las personas escogían monólogos con los que se identificaban, no sentía la necesidad de buscarlo.
Leí las letras sólo porque podía, y fruncí las cejas. ¿Sobre qué era eso? Lo que primero se me ocurrió es que era sobre mí pero, ¿por qué Blaine escribiría sobre mí? Lo leí de nuevo unas cuantas veces. Podría ser sobre muchas cosas, pero pensé que era sobre mí. Tal vez era una coincidencia que la letra de la canción o la poesía estuviera tan cercano a lo que yo estaba sintiendo.
Sacudí la cabeza para despejar mi mente y puse la hoja en mi carpeta. Luego seguí trabajando hasta que sonó la campana. Le daría a Blaine la página en música.
Tenía un sentimiento de que me había ido bien en el examen sorpresa que habíamos tenido en francés. No había tenido problemas. Había sido lo suficientemente sencillo para mí, aunque noté que varios en la clase se rascaban la cabeza y trataban de no reprobar. Hice lo mejor que pude, si era lo suficientemente bien o no, no lo sabía. Luego nos movimos para empezar con una nueva novela. Pensé que la clase iba a ser lo suficientemente fácil por un tiempo hasta que abrí la primera página. Definitivamente no era un libro de principiantes como los que nos hacían leer en McKinley.
Blaine sonrió mientras me sentaba al lado de él en música. Wes y David me saludaron antes de voltearse a ver entre ellos y empezar a discutir canciones.
"Umm, se te cayó esto en la biblioteca," dije silenciosamente, sacando la hoja que a Blaine se le había caído de mi carpeta.
Blaine la tomó con el ceño fruncido y la miró. De repente él se puso completamente rojo y miró hacia otro lado avergonzado. "Gracias," él masculló, metiendo la hoja en su carpeta rápidamente.
Wes sonrió. "¿Qué es eso de ahí, Blaine?"
"Nada," dijo Blaine rápidamente.
"Claro que no lo es," dijo Wes acercándose rápidamente y sacando la hoja de la carpeta. Wes la miró rápidamente y se rio. "Oh Blainers…" él dijo. "Son letras hermosas. Me pregunto sobre qué –o más bien sobre quien- podrían ser."
Blaine se mordió el labio y miró obstinadamente la mesa. Wes se rio y le regresó el papel. Él lo metió de nuevo en su carpeta y se volteó para ver a la Sra. Daniels, quien había comenzado con la lección.
La Sra. Daniels continuó con su lección sobre los acordes y nos dijo que tendríamos un examen el lunes. Estaba bien con los acordes pero decidí que sería buena idea estudiar de todos modos. No sabía como eran sus exámenes así que era mejor estar seguro que lamentarlo después.
Wes y David siguieron discutiendo opciones de canciones. Yo no estaba seguro de porque se preocupaban tanto por ellas, no era como que tuvieran una competencia próximamente ni nada.
Pero algunas de las canciones que mencionaron…como que yo quería cantarlas.
Pero no lo haría. No, mi voz era demasiado femenina. Demasiado 'gay'.
Eso no hizo que un granito de ganas –o, ¿era necesidad?- se plantara en mi corazón.
Toqué dudosamente en la puerta. Eran las cuatro en punto y yo estaba completamente aterrorizado. Era tiempo de empezar el proceso de prueba, aunque aún no sabía muy bien como hacerlo. Había estado en mi dormitorio casi haciendo un agujero en el suelo desde que se terminaron las clases.
"¡Entra Kurt!" escuché que decía Blaine. "¡Prometo que no me estoy cambiando esta vez!"
Bueno eso era… ¿un alivio?
Abrí la puerta nerviosamente y miré por el pequeño espacio de la puerta. Blaine me hizo una seña de que pasara. Respiré hondo. Es ahora o nunca, pensé. Avancé un paso tentativo en su cuarto. Más lo siguieron y lo siguiente que supe fue que estaba parado frente a Blaine.
"Hola," dijo Blaine sonriendo tímidamente con un pequeño rubor que cubría sus mejillas.
Él nunca antes había actuado así alrededor de mí. ¿Era una señal? ¿Algo iba a pasar? ¿Había alguien escondido en el closet listo para dispararme con una pistola de paintball? ¿O él estaba igual de nervioso que yo? ¿Pero porqué estaría él nervioso?
"Hola," susurré cuidadosamente.
"Entonces, ¿tiempo de película? O física." Sugirió Blaine.
"Podríamos empezar con la película, supongo." Contesté.
"¡Genial!" él dijo felizmente. Blaine señaló la cama en la que estaba sentado. "Te puedes poner cómodo ahí. Yo pondré la película y traeré los snacks que nos conseguí."
"Umm…esta bien," dije sentándome cautelosamente una vez que Blaine se hubo levantado y puse mi trabajo de la escuela ligeramente en el suelo. ¿Cuándo en el mundo tuvo tiempo de conseguir snacks? Pensé incrédulo.
Blaine puso su laptop y abrió el empaque de la primera película de Harry Potter. Él puso el disco en la máquina y abrió Windows Media Player. La pantalla empezó a mostrar avances de otras películas pero yo no los vi. Miré a Blaine cuidadosamente mientras se movía por su cuarto.
"Perdón que sea solo una laptop. No tengo una tele aquí," explicó Blaine, encogiendo un hombro mientras abría uno de los cajones de su mesa y sacaba cuatro bolsas de papas y dulces. "Entonces no estaba seguro de que te gustaba así que traje muchas cosas. Si no nos comemos todo, no tengo problema en guardarlo para después. A menos que Wes y David lo encuentren. En ese caso desaparecerá en minutos," bromeó Blaine. Cuando no me reí se aclaró la garganta y se acomodó al lado de mí. "Estaba pensando en ponerlo al pie de la cama, ¿te quieres acostar?"
Me mordí el labio y cuidadosamente me moví para estar recostado en mi estómago al lado de él. Estábamos presionados justo el uno contra el otro así que rápidamente me moví. Había suficiente espacio en una cama doble después de todo.
Blaine notó inmediatamente la distancia que había puesto entre nosotros. Frunció el ceño antes de moverse unas pulgadas lejos de mí. No estaba muy seguro de la razón -¿Él había notado la distancia que yo puse y quiso hacerme cómodo? ¿Él creía que yo era demasiado gay como para que estuviera cerca? –pero traté de apreciar el gesto. Aunque era difícil con todos los pensamientos negativos que corrían por mi mente.
"¿Quieres que abramos una bolsa o dos de papas ahora o…?"
Me encogí de hombros. "Como sea está bien."
Blaine asintió y se estiró junto a él. "Bueno la práctica de los Warblers siempre me deja hambriento," él dijo. "¿Qué tipo de papas quieres?"
"No importa."
Blaine me dirigió una larga mirada. "Entonces voy a adivinar aquí. ¿Te gustan los palitos vegetarianos?"
Asentí lentamente. ¿Cómo adivino eso? ¿Alguien se lo dijo? –Basta. No saltes a conclusiones, pensé.
Él sonrió y me pasó una bolsa larga. "Entonces aquí tienes. Siempre he sido bueno adivinando los sabores favoritos de papas. Te ves como un chico de tipo de palitos vegetarianos. Espera- ¿son tus favoritos? Si no lo son…bueno como sea. También soy bueno adivinando la orden de café," él comentó.
"¿Así que compraste una bolsa de papas solo para que me gustara?" pregunté abriendo la bolsa y escuchando el aire salir.
"También a mi me gustan," dijo Blaine sacando una papa de la bolsa y metiéndosela a la boca. "¿Puedo adivinar tu orden de café?"
"Claro," dije lentamente.
Blaine se quedó pensativo por un momento. "¿Es el Caramel Macchiato?" él preguntó.
Negué con la cabeza. Mi nariz se arrugó automáticamente. Lo había probado antes y era demasiado dulce para mi gusto. "No. Definitivamente no."
"Maldición." Masculló Blaine. "¿Cuál es?"
"Eso no me corresponde a mi decirlo," dije. No había ninguna razón para que él supiera semejante detalle tan personal. Tal vez no era muy personal, pero aun así él no necesitaba saberlo.
"Lo voy a averiguar," prometió Blaine. "El mio es un Medium Drip, en caso de que te lo preguntaras. ¿El tuyo es un Latte Dolce de Canela?"
Negué con la cabeza. "No lo adivinarás."
"¡Claro que lo haré!" él dijo determinadamente. Él adivino otras veces más, pero ninguna era mi Mocha Grande sin grasa.
Blaine suspiró. "Bien. Voy a buscar Starbucks en google y lo adivinaré. Y cuando lo adivine, te llevaré por un café."
"Espera-¿qué?" pregunté.
"Piensa en eso como…un premio."
"Tu eres quien lo está adivinando," señalé.
"¡Pero el premio es pasar tiempo contigo!" dijo Blaine. De repente se dio cuenta de lo que había dicho y se sonrojó. "Yo… ¿me gusta comprarle café a la gente?"
Asentí lentamente, incierto. ¿Por qué querría pasar tiempo conmigo? ¿Quería alejarme de la escuela para atacarme y obtener algo de sus amigos? Era la única respuesta lógica. Y pasaría tan pronto como adivinara mi orden de café. A menos que hiciera excusas para irme.
Tal vez la adivinaría, pero por ahora, no lo había hecho, lo que quería decir que estaba a salvo.
Blaine me dirigió una sonrisa y presionó play en su computadora.
"Entonces, ¿qué te pareció?" preguntó Blaine cuando los créditos empezaron a aparecer.
"Estuvo bien, supongo." Mascullé.
Lo había estado. La actuación estaba bien hecha, especialmente por la gran edad que tenían la mayoría de los actores y actrices. No había estado tan buena como el libro, claro, pero aun así había sido una buena película. Había partes que faltaban, pero de nuevo, era obvio que no podían poner cada pequeño detalle. Más bien si me había gustado como lo habían hecho. En especial los tres desafíos. Y Quidditch. En verdad me había gustado el Quidditch. No que lo fuera a jugar. En verdad me había gustado la película, pero no necesariamente había disfrutado verla.
Mientras la película avanzaba, Blaine había empezado a acercárseme pretendiendo que quería palitos vegetarianos. No mucho, solo fracciones a la vez. Pero era lo suficiente para que ahora el estuviera presionado contra mi costado. No me podía mover a menos que quisiera caerme de la cama. Podía sentir su calor en mi piel. Su olor, a diferencia de antes, me hacía nervioso y hacía que mi corazón latiera con más fuerza. Me podía sentir a mi mismo ponerme cada vez más incomodo mientras avanzaba la película, mientras él se acercaba más. Ahora todo lo que quería era regresarme a mi cuarto. La película era definitivamente suficiente para mí por un día.
"¿Eso es todo?" preguntó Blaine mirándome incrédulo. "¿No hay quejas por partes faltantes? ¿Malas decisiones sobre el elenco? ¿Buenas decisiones del elenco? ¿Comentarios sobre los efectos especiales?"
Me encogí de hombros y bajé la vista a mis manos. Puede que haya tenido comentarios, pero no quería decirlos en voz alta. Mi opinión no importaba tanto. Por favor muévete…
"Está bien entonces," dijo Blaine soltando la respiración. "Bueno… ¿quieres que veamos la segunda película cuando termines con el libro?"
"Tal vez," mascullé, tratando de moverme solo una fracción más lejos de él sin caerme de la cama. Pero eso no funcionó y caí al suelo con un fuerte ruido sordo.
"¡Kurt!" exclamó Blaine brincado de la cama y apurándose a mi lado.
Sentí como me sonrojaba de la vergüenza y me senté. Me recargué en la cama de Blaine y dicho chico se lanzó a mi lado.
"¿Estás bien? Mierda, lo siento mucho, no te estaba dando espacio. ¿Te sientes como que tienes una concusión? ¿Necesitas hielo? ¡Tengo curitas en el baño!" Blaine empezó a tocarme –mi cara, mis brazos, mis piernas. No me gustaba.
"E-estoy bien," tartamudeé, moviéndome unos buenos dos pies de distancia tan rápido como pude.
"Lo siento," masculló Blaine, sentándose. "Sigo olvidando que no te gusta que te toquen. ¿Estás seguro que estás bien? ¿Necesitas que te consiga algo?"
Negué con la cabeza, sin verlo a los ojos.
"Esta bien," suspiró Blaine. "Pero si necesitas, no dudes en decir algo."
Levanté la vista hacia él rápidamente, pero no lo suficientemente rápido que me perdí sus ojos llenos de preocupación. "Okey," susurré.
"Entonces… ¿quieres que empecemos con física o…?" preguntó Blaine.
Asentí. Había dicho que dejaría que me ayudara hoy. Saqué mis notas de física. Expliqué silenciosamente cuales eran las partes con las que estaba teniendo problemas, lo cual era casi todo lo que habíamos hecho desde que habíamos tenido la ultima tutoría y unas pocas cosas antes de eso.
Blaine revisó mis notas rápidamente y asintió. "De acuerdo. Movámonos a mi escritorio y podemos trabajar ahí," él dijo. Blaine me regresó mi cuaderno y fue a despejar su escritorio de su propio trabajo escolar.
Me paré incómodamente detrás de él hasta que terminó. Blaine hizo un gesto para que yo me sentara en la silla, lo cual hice después de un poco de vacilación. Blaine sacó un lápiz y empezó a explicarme.
Lo escuché con toda la atención que pude. Era difícil, pero algunas de las cosas empezaban a cobrar sentido. Blaine escribió preguntas en su limpia pero masculina caligrafía y yo hice lo que pude para contestarlas. Estaba saliendo bien, hasta que empezó a acercárseme de nuevo.
"…y luego lo quieres dividir y ahí esta tu respuesta," dijo Blaine suavemente en mi oído, su aliento mandándome escalofríos por la espalda. No podía decir si eran buenos o malos escalofríos.
Decidí mover mi silla un poco para tratar de hacer que Blaine se moviera para atrás, pero él no se dio cuenta y no se movió. Entonces luego moví mi silla hacia adelante en un intento de darme a mi mismo un espacio para respirar pero Blaine se acercó. Mi corazón empezó a latir más fuerte y me podía sentir a mi mismo empezar a hiperventilarme. Estaba atrapado. No me podía mover hacia atrás o hacia adelante, y Blaine estaba ahí parado justo sobre mi. Era demasiado como esa noche. Empecé a temblar. No podía soportarlo.
Me levanté y salí corriendo del cuarto sin mirar atrás.
Sólo había tantas cosas que podía soportar a la vez.
Cuando llegué a mi cuarto rápidamente cerré la puerta y le puse seguro antes de enrollarme en una bola y dejar que los recuerdos de McKinley me llenaran.
Estaba caminando por el corredor, pasando a cualquiera que estuviera en mi camino rápidamente. De repente me empujaron fuerte causando que me cayera al piso.
"¡Buena esa, Azimio!" se rio el grupo de atletas mientras pasaban.
Braden, viniendo de la otra dirección, me ve en el piso. "Oye amigo, no hay necesidad de hacer eso," él dijo dándole una palmada en el hombro. "Él no hizo nada malo."
"Él es un marica y necesita aprender dónde es su lugar," contestó Azimio.
"Sólo…déjenlo solo, ¿de acuerdo?"
"Sólo porque seas un buen jugador no quiere decir que nos puedas dar ordenes," dijo Azimio parándose alto y cruzándose de brazos.
"¿Qué si uno de los profesores ve? Te sacarán del equipo," señaló Braden.
"Hombre, a los profesores les vale verga el maricón," dijo otro de los jugadores.
"A la profesora Sylvester le importa, ¿o no? Estoy casi seguro de que los harán jirones si lastiman a su precioso… ¿cómo lo llama…porcelana?" preguntó Braden.
Los atletas detrás de Azimio se empezaron a mover incómodos. Pero Azimio no estaba tan asustado. "Como sea," dijo antes de continuar caminando por el pasillo con los demás atletas.
Braden los vio alejarse por unos momentos antes de caminar hacia mí. Yo estaba a punto de terminar de recoger mis libros cuando una mano entró en mi visión. "¿Necesitas una mano?" preguntó Braden, bajando la vista hasta mí. Sus ojos eran gentiles con un poco de algo más, algo misterioso, escondido alrededor de las orillas.
"Claro," dijo sonrojándome. Tomé su mano y él me ayudó a levantarme. "Gracias. En realidad no necesitabas hacer eso."
"¿Ayudarte o decirle al equipo que están siendo idiotas?" él preguntó con una sonrisa.
"Ambos, supongo," dije riéndome nerviosamente mientras notaba que él no había soltado mi mano. "Sólo te va a dificultar las cosas."
Braden se encogió de hombros. "Lo que esta hecho está hecho. Aparte, simplemente no puedo dejarlos abusar de un espécimen tan sexy," él dijo llevando mi mano a sus labios y besándola gentilmente.
Mi corazón se detuvo por unos momentos y pude sentir que mis mejillas se empezaban a poner completamente rojas. Yo no era…lo que él había dicho. Eso era ridículo. Y sus labios eran suaves. Muy suaves. Me preguntaba que se sentiría tenerlos –no. No vayas ahí. No tengas otra situación como la de Finn. Pero esta vez él estaba coqueteando de verdad. ¿Estaba coqueteando verdad? ¡Por supuesto que estaba! Era como pasaba en las comedias románticas. ¡Eso quiere decir que es gay!
"Nos vemos luego, Kurt," dijo Braden soltando mi mano y alejándose.
Podía sentir una enorme sonrisa en mi cara mientras caminaba a mi siguiente clase. Kurt Hummel tenía a un hermoso, GAY, hombre mostrando interés. Me sentía como en la 9na nube. Y me quedé de esa manera por el resto del día.
Más recuerdos –todos de los cuales eran mucho peores que el primero –que habían pasado antes de que conociera el resto –pasaron por mi mente antes de que me pudiera controlar y me calmara.
Me había forzado demasiado a mi mismo al haber pasado tanto tiempo a solas con Blaine en un solo día. La pura película había sido más que suficiente. Física era forzarlo demasiado.
Podía escuchar que tocaban en la puerta. Sabiendo que era Blaine, me levanté y lentamente abrí la puerta.
"… ¿Kurt?" preguntó Blaine, confusión clara en su rostro. "¿Estás bien? ¿Te sentiste extraño después de caerte o…?"
"Bien," mascullé. "Sólo me abrumé."
Blaine asintió comprensivamente. Como si supiera algo sobre lo que me estaba pasando. "Okey. Bueno… ¿quieres que regresemos a la física? Si sólo te quieres relajar, está completamente bien. Pero si quieres regresar entonces esta bien. Es completamente tu elección. Quiero decir, si te sientes más cómodo quedándote solo hasta que sea hora de trabajar en el proyecto entonces está bien pero ahora solo estoy divagando y repitiéndome así que pararé. Lo siento," él terminó con un leve sonrojo cubriéndole las mejillas.
Me crucé de brazos como para cubrirme a mi mismo –no es que tuviera nada en mi exterior por esconder. "Sólo me quedaré aquí un rato," mascullé.
Blaine asintió. "Eso está bien. Definitivamente. No te preocupes. ¿Necesitas algo? ¿Te puedo traer algo?"
Negué con la cabeza. "No gracias," susurré.
Blaine asintió. "De acuerdo. Y lo siento. Creo que estaba demasiado cerca otra vez. Tengo el mal hábito de meterme en los espacios de la gente. No tengo una burbuja personal así que suelo tratar a todos igual aunque pueden necesitar mucho más espacio que yo. Trataré de recordar no acercarme tanto a ti pero…ya veremos. Puede que no funcione. Si estoy demasiado cerca siempre puedes darme un codazo. O gritar. O pisarme. Lo que sea esta bien," Blaine abrió la boca para decir algo más pero la cerró. "Lo siento. Divagando."
"Está bien," dije.
"Entonces… ¿estaré en mi cuarto? ¿y tú estarás aquí?"
Asentí.
"De acuerdo. Bueno nos vemos. Lo siento Kurt," dijo Blaine antes de darse la vuelta y caminar de regreso a su dormitorio.
Me regresé a recostarme en mi cama después de volver a ponerle el seguro a la puerta.
Sentí vibrar mi teléfono junto a mí así que lo saqué.
Lo siento –Mercedes
Lo sé. Lo haz dicho. ¿Pero en realidad lo sientes? –Kurt
Sólo le dije a Rachel. Estaba tratando de ayudar. Tal vez ella se aseguraría de que fueras más cuidadoso con Blaine, o te ofrecería su apoyo. No tenía idea de que le diría a Finn y a Puck y definitivamente no planeaba que reaccionaran así. –Mercedes
No se lo dijiste solo a Rachel. Quinn dijo que se lo dijiste a todo el club. –Kurt
Lo siento. –Mercedes
Confiaba en ti. No te puedo perdonar justo ahora. –Kurt
Puse mi teléfono en silencio e ignoré lo que sabía que serían un chorro de mensajes de mi…amiga. No le hablaría por un tiempo. ¿Cómo sabría cuando no repetiría lo que saliera de mi boca? Lo que necesitaba era alguien que me diera consejo imparcial sobre que hacer con mis problemas y que todo quedara en confidencialidad. No había muchas personas, o lugares, a donde pudiera ir.
Un profesor podría funcionar, pero no estaba seguro de que pudiera obtener consejos sobre Blaine de ellos. Él era bien conocido y respetado alumno en la escuela, así que por eso su opinión podría estar parcial. Pero tal vez tendrían sugerencias sobre otros problemas que estaba teniendo. Pero de nuevo, la mayoría de mis problemas eran sobre Blaine.
Por ahora me quedaría con Quinn, Tina y Britt. Decidí mandarle un mensaje a Quinn. No estaba de humor para escuchar lo asombroso que era Mike –algo que siempre salía en las conversaciones con Tina –y tampoco tenía la energía para tratar de descifrar lo que Brittany estaba diciendo. Aparte, lo más seguro es que ella estuviera con Santana.
Hola –Kurt
¡Hola! ¿Cómo van las cosas? –Quinn
Más o menos. ¿Tú? –Kurt
Han estado bien. ¿Haz tratado de probar la integridad de Blaine? –Quinn
Acabo de regresar de ver un película en su cuarto… -Kurt
¡oh! ¡y? ¿qué pasó? ¿Te fue bien? –Quinn
No se si salió bien. –Kurt
Aw :( dime más. –Quinn
Él seguía acercándoseme durante la película –Kurt
¡Aw! ¡Eso es tierno! –Quinn
No cuando no te gusta que te toquen y definitivamente no cuando llega al punto en que te caes de la cama. –Kurt
Cielos… ¿se disculpó por lo menos? –Quinn
No dejaba de preguntarme que si estaba bien. –Kurt
Entonces no está tan mal. –Quinn
Él está tratando de adivinar mi orden de café. –Kurt
¿O…key? ¿eso es malo? –Quinn
Si. Eso creo. No lo sé. –Kurt
¿Por qué sería malo? –Quinn
Dijo que quiere invitarme un café cuando lo adivine. Es como un premio. –Kurt
¿Cómo sería eso un premio? –Quinn
Porque pasaría tiempo conmigo o algo así. –Kurt
Eso es muy lindo :) -Quinn
Pero, ¿por qué quiere pasar tiempo conmigo? –Kurt
Kurt, eres asombroso. Te amo y me encantaría pasar más tiempo contigo pero es difícil cuando estás a una hora y media de distancia. –Quinn
Pero que si quiere pasar tiempo conmigo por una apuesta. ¿Qué si me quiere llevar a algún lugar para que nadie del staff de Dalton se entere? No podrían hacer nada al respecto ya que no sería en propiedad de la escuela. O, ¿qué si solo está pretendiendo ser mi amigo antes de insultarme? –Kurt
La respuesta de Quinn tardó algunos minutos en llegar.
Pero Kurt… ¿Qué si en verdad quiere pasar tiempo contigo fuera de Dalton? No por una apuesta, sino porque le agradas. No necesariamente como novio –ya que dices que no es gay- pero como amigo. Le agradas mucho por lo que pude notar en los seccionales. Y aparte, no mucha gente seguiría tratando de ser tu amigo a este punto a menos que honestamente quisieran conocerte. Entiendo que estés nervioso y que pienses lo peor. Tienes razones para hacerlo. Pero toma las cosas como vienen. Tal vez ni siquiera adivinará tu orden. Sólo haz lo mejor que puedas y siempre estaré aquí por si necesitas a alguien. –Quinn
Gracias Quinn. Yo…yo lo estoy intentando. Intento alejar lo negativo pero… -Kurt
A veces no puedes. Pero el hecho de que estés intentando es una enorme diferencia de antes. –Quinn
Aún me siento igual. –Kurt
Puede ser, pero ESTÁS mejorando. Quiero decir, lo haces a un lado a veces, ¿cierto? –Quinn
Si… -Kurt
Entonces eso es un GRAN avance. –Quinn
Escucha, necesito irme. Pero estoy aquí para ti, ¿de acuerdo? Y no le diré a nadie sobre esto. De hecho borraré los mensajes de mi teléfono. –Quinn
Gracias Quinn. Bye –Kurt
Te quiero. Sigue intentado –Quinn
Bajé mi teléfono hasta recargarlo en mi pecho y suspiré. Me llegó otro mensaje.
Hola, Wes y David llegaron un poco temprano. ¿Está bien si nos encuentras abajo en la biblioteca? –Blaine
Y, ¿estás seguro de que estás bien? –Blaine
Iré en unos minutos. –Kurt
Me levanté de la cama y me moví hacia donde tenía mi guardado de barras de granola. No había comido muchas papas así que tenía algo de hambre. Me la terminé, tomé mis libros y me dirigí a la biblioteca. No estaba seguro de que me hubiera preparado mentalmente lo suficiente, pero no tenía opción.
Había sido un largo –e incompleto- día. Y todavía me quedaba uno más.
