Hola a todos :3

Bueno aquí aprovechando que no tengo sueño xD (que raro…) y aprovecho a actualizar :P

XD bueno como siempre otro cap donde es para que ustedes descubran que pasara, muajaja xD

Shantal peres 568: pues aun no revelare quein lastimo a Giotto y si igual a tsuna le toco sufrir, ya vez que Nana e Iemitsu fueron malos con el y a toda costa deseaban tener un omega, y siii ya se acerca la prueba de Reborn y Alaude :D el mundo ardera.

Viviana42: XD ya nos acercamos a eso, bueno con el entrenamiento de Reborn obvio que cualquiera se vuelve duro, y no es que sea grosero es que expreso su molestia pero lo hizo sin saber el pasado y justificaciones de dichas acciones, sobre esa… aun no la revelare. XD es familia Reborn obvio que el amor esta en el ambiente jajaja. Y si ya uno debe tener sus ideales claros xD asi que pobre de tsuna donde no le deje una nieta a Giotto jajaja.

Neko Kitsune XP: Sep igual ya era hora de centrarse un poco en el pasado de ambas familias para conocerlas mas a fondo, y recuerda que Nana e Imetsu querían tener una buena mercancía para vender al mejor precio por eso le enseñaron a tsuna desde pequeño a ingerirlas :/ por eso se le quedo como un habito que poco a poco Reborn quito con entrenamientos. Sobre la esposa de Fon, aun no lo revelare jojo será intriga por ahora. Bueno ya que Kyoya esta seguro sobre su pareja es normal afirmar que le puede dar una nieta a su madre ¬w¬ aunque a "papi" no le agrado del todo esa idea jajajaja xD y ya se acercan las pruebas de Reborn y Alaude muajaja XD

Shiho Akemi: Pues no será tan fácil la de Alaude, xD ya sabes es papa sobreprotector protegiéndola castidad de su lindo omega jajaja y lo mismo va para Reborn, ninguno dara su brazo a torcer tan fácil.

Bueno sin más, ahora si a dormir un rato xD jajaja

Disfruten la lectura ;)

KHR no es mio, solo tomo prestados a sus sexys personajes.


Capítulo 11: Prueba especial.

Era principio de semana, nuevamente se iniciaba otro día más de clase y por obviedad un nuevo día para estar con su amado pelinegro. De cierta forma agradecía estar vivo y solo con heridas menores después del entrenamiento intenso que le obligo a realizar su tío, aunque igual ahora que había alguien en su vida no se dejaría vencer tan fácilmente.

Se suponía ese día debía ser como todos pero noto que Kyoya se encontraba de mal humor pero no sabía la razón ya que al casi llegar tarde por culpa de Hiroki, el cual le había escondido sus libros en el techo, no logro hablar con él a la entrada.

A la hora del descanso, Tsuna busco hablar en privado con Kyoya en la sala del comité disciplinario y para su buena suerte parecía que el pelinegro pensaba lo mismo.

Al entrar ambos estaban en silencio sentados en el escritorio del lugar quedándose uno en cada lado del mueble.

- ¿Pasa algo, Kyoya? – se atrevió a preguntar Tsuna.

- Me puedes decir, ¿qué significa esto? – le reclamo Kyoya mostrándole una revista, la cual ya era demasiado conocida para el castaño.

- Am… bueno…

- ¿Porque te dejaste vestir de esa manera? – le regaño, era verdad que en un principio pensó que la culpa de ese atuendo fue de su madre, pero ella le explico lo que paso… por lo que ahora quería saber por qué el castaño no se negó en un principio.

- Bueno… la verdad admito mi culpa – contesto de forma seria Tsuna – cuando pidieron mi ayuda fui muy ingenuo al no pensar en esa posibilidad por lo que acepte sin saber cómo ayudaría – admitió el chico.

Kyoya simplemente lo miro de forma seria, para después dejar escapar un suspiro… por el tiempo que llevaba ya con el castaño conocía cuando le trataba de mentir y podía notar que esa no era esa ocasión.

- Pero… - continuo hablando el castaño ahora tomándolo de la mano – tal y como le dije a mis tíos, te prometo que eso nunca volverá a ocurrir – dijo de forma seria mirándole a los ojos, para luego sonreírle.

- Hmm… más te vale – le amenazo – o si no te morderé hasta la muerte – le dijo de forma divertida.

Después de eso ambos almorzaron de forma tranquila, obviamente evitando hablar cada quien de su fin de semana, por obvias razones…

Mientras en otro lugar, más específicamente en una cafetería muy popular podíamos encontrar a una pareja charlando, algo que para todo aquel que pasara parecía algo normal pero en realidad no lo era.

Por un lado se encontraba una hermosa rubia sentada con una pierna cruzada, la cual estaba usando una blusa de manga larga blanca con un chaleco azul marino encima y una falda recta igual de color azul marino que le llegaba por arriba de la rodilla con unos tacones negros de tiras; mientras que su acompañante era un pelinegro de patillas rizadas, el cual llevaba puesto un traje negro con camisa naranja, corbata y zapatos negros y en un lado de la mesa reposaba su sombrero negro, el cual tenía una cinta naranja.

- Fue algo inesperada su invitación, Reborn-san – hablo la rubia mientras miraba de forma seria al pelinegro.

- Puedes omitir el "san", ambos somos extranjeros y esa regla no aplica con nosotros, no crees Giotto – le contesto mientras le daba un sorbo a su expreso.

- Eso significa que el tema a tratar es algo serio – opino con algo de burla la rubia, mientras jugaba con su tenedor haciéndolo girar entre sus dedos.

- Bueno el tema siempre es serio cuando se trata de la felicidad de un hijo, ¿no crees?

- Cierto – dijo sonriéndole – entonces… ¿qué tienes en mente?

- Si te cite para hablar en persona es porque de antemano te advirtió que secuestrare un par de días a tu hijo para que lo ponga aprueba – dijo directamente el pelinegro.

- Y… ¿qué te hace pensar que te dejare secuestrar a mi hijo sin oponerme? – le contesto mientras levantaba una ceja.

- Bueno creo que ustedes también desean poner a prueba a mi Tsunayoshi, ¿o me equivoco? – opino Reborn.

- Bueno, yo aun ando pensando en mi prueba – hablo con sinceridad Giotto, la cual sonrió al notar la duda en la mirada de su acompañante- descuida la prueba física se la dejare a mi esposo – le contesto a su pregunta silenciosa – ya que como madre deseo cerciorarme de que su amor sea puro y sincero es su amor.

- Hmm… creo que me estoy haciendo una idea… - hablo pensativo Reborn.

- Retomando tu oferta, si lo pones de esa forma… mi Alaude quiere poner a prueba a tu hijo, supongo que por la misma razón que tú.

- Entonces te propongo un trato – dijo sonriendo de forma triunfante.

- Escucho.

- Intercambiemos de hijos, así podemos ponerles a prueba sin que interfieran con la prueba del otro.

- Me parece bien, pero nada de forzarlo ya que él tiene su carácter – le advirtió Giotto.

- Hecho, entonces ¿te parece este fin de semana?

- Me parece perfecto, solo te aviso que lo más seguro es que Alaude se lleve a Tsu-chan fuera del país esos días – le comento de forma divertida.

- Por mí no hay problema, solo regrésenmelo en una pieza – advirtió – entonces yo igual poder jugar… perdón poner mi prueba de forma tranquila sin que mi dame hijo interfiera – opino divertido.

- Bueno y respecto lo otro – hablo de forma seria Giotto.

- Aquí tienes – le dijo, mientras le entregaba un sobre amarillo, donde al abrirlo la mujer sonrió.

- Ten aquí está mi parte del trato – le contesto divertida entregándole un sobre color café.

- Eh… sí que sabes capturar muy bien el momento, te felicito Giotto – opino divertido Reborn mientras miraba las fotos de la visita de Tsuna a la casa de Kyoya y su vista se posaba en una donde se veía a ambos adolescentes besarse en el sofá.

- Tu no te quedas atrás Reborn – le contesto Giotto mirando las fotos que el pelinegro les había sacado en la escuela, mirando con detenimiento una donde se veía a Tsuna dándole un beso en la mejilla a Kyoya.

- Bueno, entonces te avisare cuando haga mí jugada – comento mientras terminaba de beber su café.

- Me parece bien – le contesto Giotto mientras se terminaba su trozo de pastel.

Después de eso ambos pagaron su cuenta y se retiraron del lugar, cada quien por su lado.

De regreso en la escuela, las clases continuaban de forma normal… o eso hubiera sido de no ser porque a pesar de haber ya aclaro todo con Kyoya, algo mantenía inquieto al castaño ya que presentía que algo estaba a punto de ocurrir, por lo que se mantenía alerta a todo lo que le rodeaba.

A la hora de la salida, pensó en compensarle lo de las fotos a Kyoya invitándolo a algún lugar, por lo que rápidamente busco alcanzarlo para invitarle pero al llegar a donde sentía que estaba su pareja presencio algo que simplemente lo hizo enfurecer…

Cuando terminaron de almorzar ambos, las clases estaban transcurriendo de forma tranquila pero entonces empezó a sentirse extraño, en eso se percató de que empezaba a sentir un extraño calor recorrer su cuerpo. En eso Kyoya recordó que día era y se maldijo por su descuido, su celo estaba a punto de comenzar… al menos agradecía el entrenamiento que su madre le dio para soportar y buscar controlar su celo para llegar a un lugar seguro. Al sonar el timbre, salió rápidamente rumbo al comité disciplinario ya que ahí siempre guardaba pastillas para controlar su celo en lo que llegaba a su casa, pero lamentablemente en su camino se topó con los herbívoros fastidiosos de siempre…

Mochida y sus amigos habían decidido que ese sería el día donde derrotaría a su eterno rival: Hibari Kyoya, para poder así reclamar su título como el macho alfa de toda la escuela, por ello reunión todo su valor lo fue a buscar, noto que se dirigía a su escondite favorito por lo que busco enfrentarle… obviamente de lo pensado a la realidad existía una gran diferencia ya que el pelinegro rápidamente les derroto como siempre mientras se abría paso hacia su objetivo, pero Mochida se negaba a perder una vez más así que si no podía vencerle a puño limpio utilizaría otros métodos…

Kyoya ya estaba por abrir la puerta del comité pero en eso sintió un movimiento detrás suyo y enseguida una punzada de dolor en su espalda, al percatarse de ello noto que ese herbívoro le había clavado un cuchillo… eso era malo, esa herida dolía y le impedía concentrarse en suprimir su aroma…

Lamentablemente para Mochida, este no pudo saborear su victoria al notar que su rival empezaba a jadear mientras se recostaba contra la puerta y empezaba a resbalarse quedando sentado en el suelo, ya que de repente una increíble sed de sangre inundo el ambiente, eso lo asusto…

De un momento a otro noto como sus amigos eran estrellados contra la pared cercana a su posición, al girar pudo notar al supuesto omega Vongola enfrente suyo muy enojado… ahí noto que este no era lo que aparentaba, si no que igual era un alfa, lo podía sentir en su escencia por lo que por miedo empezó a retroceder unos pasos…

- Tú sigues… - hablo el castaño con una voz cargada de odio, lamentablemente para Mochida no logro actuar a tiempo cuando sintió un puñetazo limpio en su cara, pero no deteniéndose ahí Tsuna lo sujeto del cuello de su camisa y lo estrello con toda su fuerza contra la pared cercana, rompiendo está en el proceso mientras que de la cabeza de su rival empezaba a brotar sangre…

Tsuna iba a continuar esa masacre bien justificada porque en ese momento solo quería matar a ese por haber tocado a su pareja y ya estaba listo para darle otro golpe cuando un aroma fuerte inundo el lugar, ante eso miro a ver rápidamente a Kyoya notando dos cosas importantes: su herida era profunda y por el aroma que desprendía estaba entrando en celo…

Rápidamente soltó al inconsciente Mochida lanzándole lejos mientras corría hacia Kyoya… en es momento agradecía todos y cada uno de los entrenamientos de su tío… porque por un momento estuvo a punto de perder la cordura… ya que al acercarse al pelinegro, este le beso mientras empezaba a jadear y restregar su cuerpo con el suyo… por un momento estuvo a punto de olvidar todo y tomarlo ahí mismo, pero reacciono cuando al tomarlo de los hombros una de sus manos se llenó de sangre, asustándolo… busco rápidamente el cuchillo con el que habían lastimado a su pareja y se lo clavo a sí mismo en su mano izquierda… de esta forma minimizando su deseo natural por poseer a su omega, para cargarlo en brazos y meterlo al comité disciplinario, donde rápidamente busco darle un somnífero.

Cuando el medicamento hizo efecto, lo tomo en brazos para llevarlo rápidamente al hospital más cercano para que le curaran y al mismo tiempo llamaba a Kusakabe, para que él se hiciera cargo de todo y avisara de la ubicación de ambos.

30 minutos después llego una limosina lujosa al hospital, donde una pareja de rubios bajo rápidamente para ingresar al hospital, en la recepción se les informo el número de la habitación donde se encontraban los dos adolescentes.

Al llegar a la habitación 18, notaron que el hermano del rubio estaba igual por entrar a la habitación.

- Fon – le llamo Giotto.

- Llegaron – les saludo.

- ¿Qué paso? - exigió Alaude.

- Un alumno agredió a Kyoya clavándole un cuchillo en uno de sus pulmones – hablo de forma seria el pelinegro.

- ¿Que dices…? – hablo horrorizada la mujer, entrando rápidamente a la habitación para notar que su hijo dormía de forma pacífica en la cama.

- Lo que Kusakabe me informo, es que le ataco por detrás – siguió hablando Fon mientras entraba a la habitación seguido de su hermano.

- Pero Kyoya no es así, aunque sea un ataque cobarde nunca le habían herido de esa forma – comento asustada Giotto, mirando a ver a los ojos a su cuñado.

- Eso es porque se distrajo, ya que hoy comenzó su celo – le respondió de forma seria.

- Dime ¿quién fue? – le ordeno Alaude, mientras dejaba salir una aura negra a su alrededor y su mirada reflejaba un odio puro.

- Ya te ganaron hermano – hablo algo divertido Fon, señalando el sofá de la habitación donde estaba dormido un castaño, el cual tenía vendada su mano izquierda.

- Tsu-chan – hablo sorprendida Giotto.

- Tsunayoshi protegió a Kyoya y lo trajo al hospital.

- Pero es peligroso que estén juntos en esta situacion… - empezó a hablar Giotto.

- No hay peligro, él se suprimió a sí mismo – hablo de forma seria Alaude mientras se acerba al castaño – la herida de su mano indica que fue hecha apropósito para contenerse y poder traer a Kyoya al hospital además pidió que le sedaran – dijo observando que las facciones del chico y el medicamento vacío que estaba sobre la mesita de noche que poseía la habitación.

- Eso es admirable – comento Giotto sonriendo con ternura mirando a ver primero al castaño y luego a su hijo.

- Tsunayoshi se encargó de disciplinar a los agresores e igual ya tome las medidas correspondientes – hablo Fon mientras dejaba ver su faceta seria.

- Hmm…

- Creo que Tsunayoshi se ha ganado unos puntos – opino divertido Fon.

- Tal vez, pero primero deberá derrotarme – opino Alaude mientras sonreía de lado.

- Entonces ¿estás de acuerdo con lo que te platique? – hablo divertida Giotto.

- Si, dile que acepto – le contesto.

- Por lo visto me he perdido de algo – comento Fon divertido.

- Aun estas a tiempo para unirte – le contesto divertida Giotto – bueno iré a llamar a Reborn para que no se preocupe por Tsu-chan – dijo mientras salía de la habitación con su celular en mano.

Al salir de la habitación una sonrisa sincera apareció en el rostro de la mujer… la prueba que esperaba llego sola, definitivamente buscaría hacer trampa para ayudar al castaño a ganarle a su esposo ya que lo noto desde la primera vez que los espió: ellos estaban destinados a estar juntos y las acciones de ese día confirmaban todo, el chico definitivamente tenía su aprobación y buscaría ayudarle para que se ganara a su esposo y cuñado.