Desconocidos
Por: Rin Tsuki
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Capitulo 11
Conociéndote
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Sábado, diez de la mañana, para Minamoto Rin esta ha sido una semana muy extraña dentro de lo poco normal que ha sido su vida, después de lo ocurrido el fin de semana no pensó que volvería a salir de su departamento, sus sentimientos seguían heridos por las pocas palabras que cruzo con su ex compañero de clases, no ha cruzado palabra con sus hermanos desde hace un tiempo y por primera vez en su vida siente que extraña estar en su casa, sentir la presencia de mas gente rodeándola aunque la ignoren, escuchar el televisor en la otra habitación y a su padre roncar a todo pulmón, a su madre gritarle a ella que apague el televisor y a sus hermanos ofenderla a cada oportunidad que tienen, mira su reloj, como siempre desde que lo compro marca una hora de mas
-Es temprano – dice la ojimiel viendo el techo blanco
Se levanta de la cama y va a la ventana para cerrarla, toda la noche hizo mucho frio y olvido cerrarla, pero fuera de eso, hoy seria un día muy bueno, está de vacaciones en el hospital, así que terminara de arreglar el departamento y hará una deliciosa cena porque su amiga Sumire, con quien vivió solo un par de semanas antes de instalarse en su departamento vendrá a visitarla junto con el esposo de esta y su pequeña hija como compensación de las molestias que le originó la chica en su casa
Tres de la tarde, sábado, Rin se encuentra atareada recogiendo la casa y en específico lavando el baño, luce desaliñada y con el cabello recogido en una coleta alta, deja el cepillo a un lado al escuchar el timbre de la puerta principal
-Espero que no se a Sumire, aun no termino- se dice a si misma con rumbo a la puerta de la casa, se da cuenta de que no es quien creía que era
Por alguna extraña razón no se sentía mal al verle como pensó que se sentiría cuando lo llegara a ver, por un momento sintió la desesperación de preguntar por qué hacía mucho que no se veían, pero con solo verlo ahí parado en su puerta, saber la razón de ese distanciamiento fue la de menos
-Adaite-san, Inuyasha- dice Rin sorprendida y con tono de voz moderado, mira al pequeño que se encuentra a un lado de Sesshoumaru
Sin dudar ni un segundo se arrodilla y lo abraza con fuerza, no lo había visto para felicitarlo de todas formas y esta era una buena ocasión para hacerlo
-Hueles a detergente- le dice el pequeño con tono risueño
-Si, estoy lavando el baño, pero entren…- menciona haciéndose a un lado para que ambos pasen
-Creo que hemos sido muy inoportunos Minamoto- atina a decir Sesshoumaru aun en la puerta, había conducido hasta ahí con la esperanza de hablar con ella como hace mucho que no lo hacía, e Inuyasha era su único pretexto para llegar a ella
Mientras Inuyasha corre hasta el Jame Kube de Rin sobre la televisión Rin se acerca a Sesshoumaru y lo mira con tanta intensidad en los ojos como nunca antes había visto a otra chica verlo, el idiota había sido el al no haberse dado cuenta antes de lo que en realidad sentía por la ojimiel
-Para nada Adaite-san, pasa… hacia mucho que no nos veíamos…- es lo único que dice Rin con ese tono de voz tan quedo que solo Sesshoumaru sabe descifrar de los labios de la chica
-Si… - habla finalmente Sesshoumaru llevando su mirada hacia la de Rin, sabe que ese alejamiento fue más su culpa que de ella, pero él nunca lo aceptara de esa forma ya que su orgullo se lo impide
Esos instantes de miradas reciprocas fueron suficientes para hacer entender a Sesshoumaru que no podría estar lejos de ella nunca mas, pero un llamado desde dentro los hace voltear
-Quiero jugar- grita Inuyasha interrumpiendo inesperadamente a ambos
-No- responde terminantemente Sesshoumaru a su medio hermano con el control del juego en manos
-Por favor- dice suplicante Inuyasha viendo a Rin
-Claro…- Rin enciende los aparatos y le da varios cd`s a Inuyasha para que escoja uno – ¿sabes programarlo?
-Si – responde tomando los cd´s de las manos de Rin muy contento
Rin sabe de lo cuidadoso que es Inuyasha con ese tipo de cosas así que lo deja hacer lo que quiera con ello
-Lo descompondrá- le advierte Sesshoumaru tomando asiento
-No creo, el tiene uno en casa ¿no es así?... lo cuida bien, deberías tener mas confianza en él – habla Rin mientras regresa al baño donde solo le falta enjuagar las paredes del jabón en ellas
Sesshoumaru se levanta del sillón dejando a Inuyasha muy entretenido con el video juego yendo a donde Rin va
-¿Qué haces?- pregunta haciendo platica Sesshoumaru
-La cena y terminando de lavar el baño… vendrá una amiga de la secundaria
-¿Un amiga?
-Si, vendrá con su esposo… ¿quieren quedarse a cenar?
Sesshoumaru se queda en silencio unos minutos mientras que de la nada escucha a su hermano a un lado de él rogándole que se queden
-Di que si ani-san… mi papá no va a estar en todo el día y mi mamá está con sus amigas- le dice jalándole del pantalón sin ninguna precaución en arruinarle su vestimenta
-No lo sé- dice mirando a Rin, pero al ver a la chica no duda en contestar, después de todo no sería mala idea conocer más de ella -Está bien, nos quedaremos
-Si…- brinca Inuyasha enérgicamente corriendo al control del video juego
Sesshoumaru ve al niño correr contento que decide no decir más, se vuelve a donde Rin
-¿Te puedo ayudar en algo?- pregunta a Rin esperando una respuesta
-Mmm… no… ya casi termino, solo me falta el baño y trapear el piso
-¿Segura que no quieres que te ayude? – expresa Sesshoumaru recargando la cabeza en el marco de la puerta
-Ve con Inuyasha… a ti te hace falta descansar – le dice Rin sincerando su voz a sabiendas de lo mucho que necesita descansar
Sesshoumaru ve a Rin continuar sus tareas tratando de apurarse a terminar y unos minutos mas tarde va a la sala y se sienta a un lado de Inuyasha solo para mirar el juego de Inuyasha, debe admitir que es muy bueno para su edad pero no esta de mucho humor para jugar
-Ani-san… ¿juegas?- le pregunta Inuyasha con control en manos y sin voltear a verlo
-No- responde ufano Sesshoumaru restregándose los ojos
-¿Tienes sueño ani-san? – lo mira el niño terminando de jugar el primer nivel
-Un poco
-¿Por que no te duermes?
-No es apropiado
-Bueno…- dice Inuyasha subiendo los hombros volviendo al juego
Cinco minutos después…
-Ani-san – dice Inuyasha sin recibir respuesta del que ahora yace profundamente dormido a su lado
Al terminar con el baño Rin se acerca a donde los dos albino para ver si se les ofrece algo, se sorprende de ver tan bonita escena, un albino durmiendo plácidamente con la cabeza echada hacia atrás y los pies extendidos hacia el frente
-Pero si se quedo dormido- menciona Rin en voz baja
-Shhh…- hace un ademan el pequeño haciendo sonreír a Rin
Inmediatamente Rin va a su recamara y le lleva una cobija para cubrirlo, Inuyasha se acerca y cubre bien a Sesshoumaru
-"Sesshoumaru trabaja mucho"- dice Rin mirando a Inuyasha- No hagas tanto ruido voy a terminar de preparar la cena
Una hora después…
Rin se encuentra en la ducha, al salir ve a Sesshoumaru aun dormido y a Inuyasha muy entretenido con el videojuego, continua su camino al cuarto para vestirse, al salir ya trae un pantalón de vestir gris a cuadros con un chaleco de la misma tela a cuadros y una blusa de lino blanca abajo, va al sillón y se sienta del otro lado donde se encuentra Inuyasha para poder maquillarse un poco y terminar de arreglarse el cabello
-Das shane (1) Rin-chan – menciona Inuyasha en alemán, su segunda lengua
-A… danke (3) Inuyasha-Kun- dice sonriente la ojimiel al escucharlo hablar en ese idioma, no le sorprende ya que sabe de antemano que el pequeño vivió gran parte de su vida en Alemania
Del otro lado del sillón Sesshoumaru comienza a despertar al sentir un agradable aroma inundar la habitación, sin abrir los ojos continua disfrutando de ese aroma tan agradable
-"Perfume… de vainilla…"- piensa el albino mientras lentamente gira su vista y mira a un lado, ve a Inuyasha aun jugando… extiende su vista adormilada y alcanza a ver a Rin del otro lado del pequeño viéndose en un pequeño espejo, la mira muy concentrada en lo que hace… es una de las pocas veces que ve a Rin arreglándose y cuando lo hace no se ve nada mal, es muy bonita, pero el maquillaje hace que resalte el tono de sus ojos, Rin termina y mira a su izquierda
-Oh… Adaite-san… ¿dormiste bien?- habla con su tono de voz quedo que tanto deleita a Sesshoumaru
-Eh… - exclama Sesshoumaru
Y es que se ha quedado sin más que decir, permanece ensimismado con el ligero maquillaje de la ojos miel
-¿Que tanto me ves…? debo verme horrible- dice Rin algo preocupada volviendo su vista al espejo
-Rin ist nicht wahr sie sehon sehr hübsh (2) – interviene Inuyasha que ha dejado de jugar
-No hables alemán en frente de Rin... – le reprende Sesshoumaru – es de mala educación hablar en un idioma diferente cuando la otra persona no sabe lo que dices – explica el albino de la manera más clara para Inuyasha
Rin se ríe ante el comentario del pequeño y el regaño de Sesshoumaru, pero lejos de ofenderle el comentario de Sesshoumaru solo la hace reírse y no es de extrañarse, no muchos saben que sabe un poco de alemán
-No hay problema… lo entendí muy bien – menciona Rin con la mano cubriendo su boca por la sonrisa que se quiere asomar en ella
-Pero yo no – habla quedamente Sesshoumaru volteando la vista hacia el frente
-¿Adaite-san… no sabes hablar alemán?- exclama impresionada Rin al saber que Sesshoumaru no sabe lo que Inuyasha dijo y mas a sabiendas de que es una persona que viaja mucho
-No… cuando salgo de viaje solo hablo en ingles – dice secamente como dando por terminada la conversación sobre ese punto
Inuyasha y Rin se sonríen cómplices por algo que Inuyasha le dijo al oído a Rin, al percatarse de esas risas Sesshoumaru voltea a verlos
-De que se ríen… que te dijo el insecto – exige una explicación que nunca llega
Rin se sonroja notoriamente, mientras que Sesshoumaru no le quita la vista de encima
-No te lo voy a decir…- Rin se apresura a cubrirle la boca al pequeño que estaba a punto de hablar- no le digas Inuyasha… tu hermano tiene que aprender a hablar ese idioma
Sesshoumaru se cruza de brazos y mira la pantalla con algo de enojo en su vista, al ver la reacción del albino Rin termina por decirle
-Me dijo que me veía bonita – dice Rin sonriéndole y se levanta del sofá al escuchar un auto apagarse frente a su departamento…- ya llegaron
Sesshoumaru se apresura a entrar al baño y se ve en el espejo, se refresca un poco el rostro y al salir escucha el timbre de la puerta, va junto a Rin para recibir a los recién llegados
-No sé porque estoy nerviosa… los días que estuve en casa de Sumire no pude conocer en persona a su esposo, debe ser eso – menciona Rin mientras se aproxima a abrir la puerta
-Calmante y abre la puerta- la anima Sesshoumaru que permanece a su lado
Al abrir la puerta Rin abre sus ojos tanto como sus parpados se lo permiten, Sesshoumaru no la había visto mas contenta que en este momento
-Pero que belleza… - exclama Rin emocionada al ver el bulto en brazos de su amiga…- pasen -
-¿Quieres cargarla? – le ofrece Sumire a Rin al verla tan contenta, cuando estaban en casa de esta Rin se la pasaba lo mas que podía con la pequeña, se le nota que adora a los niños
-¿Que es Rin-chan…?- dice Inuyasha halando a Rin del pantalón tratando de asomarse a ver lo que cargan los mayores
-Es una bebé…- le explica Sesshoumaru
-Quiero verla ani-san…- dice brincando para alcanzar
Sesshoumaru carga a Inuyasha para que pueda verla, todos ríen al ver la ingenuidad de Inuyasha, en cambio el esposo de Sumire se sorprende de ver a la amiga de su esposa con los albinos
-Sumire…- dice el esposo de Sumire en voz baja cerca de su esposa…- no me dijiste que Rin estuviera casada y menos que tenía un hijo
Sesshoumaru alcanza a escuchar al hombre confundir a Inuyasha con su hijo y Rin como la madre del pequeño y tal vez su esposo
-"¿Esposa?"- piensa Sumire cuando voltea a ver a Rin con la pequeña en brazos y es que no se ve nada mal con la pequeña en brazos
-Oh no el no es mi esposo…- comenta Rin al también alcanzar a escuchar ese comentario - solo es un compañero de la facultad y esta linda criatura es su hermano
La pareja ríe ante la gran confusión que se creó el esposo de Sumire
-Me llamo Adaite Sesshoumaru… el es mi hermano Adaite Inuyasha…- se presenta Sesshoumaru de forma cortés
-¡Oh!… Adaite…- exclama el esposo de Sumire al saber que el joven frente a él es hijo de uno de los empresarios de mayor renombre en el país…- ¡hey!… buenos empresarios, jóvenes con mucha experiencia
-Bromea verdad – dice Sesshoumaru como no creyendo lo que escucha
-Claro que no, he escuchado mucho de ti Sesshoumaru-san- aclara el mayor
-Setsu Kidai-sama es inversionista de KordorK… mas bien, es el presidente de la compañía…- interviene Rin presentándole al esposo de Sumire
-"Pero si la chica es muy joven para el"-piensa el albino al poner más atención en las facciones de Kidai
-Kidai y Sumire se conocieron en las oficinas de su compañía hace un par de años – le explica Rin mientras sostiene a la pequeña y con Inuyasha a un lado
-Si… de hecho… por la nena deje de trabajar- habla Sumire
La conversación fluye con tranquilidad mientras Inuyasha continua contemplando a la pequeña
-¿Como se llama la bebé Rin-chan?- ahora es Inuyasha quien habla
-Se llama Kagome – interviene Sumire
-Danke (3) – agradece Inuyasha
-¿¡Que… habla alemán!?- exclama Kidai muy impresionado
-Inuyasha se crió cinco años en Alemania, este es su primer año en la escuela de Japón- menciona Sesshoumaru mirando a su hermano tomarle la mano a la pequeña Kagome con un dedo
-¿Quieres cargarla Adaite-san? – habla Rin a Sesshoumaru quien solo observa a la pequeña y se siente observado por los demás al esperar de él una respuesta afirmativa
-Es… yo…- pronuncia Sesshoumaru
Mientras que Rin aprovecha ese instante de duda y no le deja hablar para en seguida ponerle a la pequeña en los brazos, Sesshoumaru al tenerla en los brazos no se puede negar a cargarla, esa sensación extraña para él le es muy placentera, sentir que protege algo tan pequeño y frágil, cree comprender a la pareja frente a él y la felicidad de Rin al verla llegar
Nueve de la noche… después de una muy larga conversación, todos se sientan a la mesa para poder cenar, Rin sienta a Inuyasha en medio de ella y de Sesshoumaru, mientras Sumire deposita a Kagome en su porta bebé a un lado del sillón para poder vigilarla, la cena continua tranquila, recuerdos de la preparatoria, estudios y sus nuevas vidas son los temas que sobresalen en la plática
-Ah… entonces son compañeros de clases… pero que vergüenza… confundirlos con ser una pareja – menciona Kidai con cuchara en mano
-No se preocupe Kidai-sama… pasa muy seguido últimamente – le dice Sesshoumaru con toda la normalidad del mundo en sus palabras, mientras que Rin solo asiente a lo que afirma su compañero
-Entonces Sesshoumaru-san, ¿tienes novia…? Debe ser obvio que si…- comenta Kidai seguro de sus palabras
-No- contesta terminantemente el albino llevando la bebida a sus labios
Respuesta que hace que el corazón de Rin sienta una inexplicable paz, y aun mas después de lo que había visto unos días atrás en el supermercado, pero entonces ¿que fue para Sesshoumaru esa "cita"? tal vez eso nunca lo sabrá ella ya que Sesshoumaru no es una persona que hable mucho de su vida privada y mucho menos a ella a menos que le haga platica, pero tal vez sea en otro momento
-Eso sí es una sorpresa…- le dice Kidai muy sonriente
-¿Y tu Rin…? – Ahora es Sumire la que cuestiona a Rin sobre su vida amorosa…- no me digas que continuas rechazando a todo el que se te pone enfrente como en la secundaria
-Bueno eso no me interesa por el momento- dice rascándose la nuca
-Si la hubieras visto en la secundaria – dice mirando a Sesshoumaru para que ponga atención a la lo que a continuación dirá - era un imán de citas, aunque en la preparatoria
-Sí, si ya se… comencé a descuidarme – interviene Rin
-¿A qué te refieres? - Pregunta intrigado Sesshoumaru
-Al principio, en la secundaria me arreglaba mucho, de todas formas siempre me negaba a salir con alguien, ese tipo de cosas me distraían mucho de las materias y sin contar que me traía muchos problemas con mis compañeras de clases, pero entrados los semestres comencé a descuidarme en lo físico… me interesaron mas los libros que mi aspecto personal, después de eso, ya nadie se atrevía a dirigirme la palabra – termina de hablar Rin
-No por nada se graduó con honores- comenta Sumire tratando de levantar el autoestima de Rin
-Sumire – menciona Rin tratando de hacer menos su gran logro, no cualquiera se gradúa con honores en la secundaria habiendo también tanta competencia en una escuela de gobierno
-Es la verdad – le dice Sumire a Rin
-Pase a ser común, eso es todo… - da por terminada la conversación Rin con esto último - Voy por el postre
-Yo te ayudo- se ofrece Kidai levantándose de la mesa
Ambos se levantan y se dirigen a la cocina para servir los platos de postre, Sumire voltea a ver a su pequeña mientras trata de comenzar una conversación con el albino que solo mira a Inuyasha tratando de terminar con su plato de comida, al parecer Inuyasha se encontraba más concentrado en la comida que en la conversación de los mayores
-Por lo que veo Rin no habla mucho de eso- menciona Sumire
-¿De qué hablas?- pregunta Sesshoumaru prestando toda su atención a lo que dice Sumire
-La verdad es que se descuido mucho porque en ese tiempo tenia ciertos problemas de desorden alimenticio… Rin siempre había sido un poco llenita, no se veía mal, no por nada todos andaban detrás de ella como abejas en el panal, me extrañó mucho verla tan delgada- menciona desalentada Sumire por lo que vivió con ella esos días
Sesshoumaru solo permanece en silencio, eso era algo que no sabía de ella, bueno, hay muchas cosas que no sabe de ella y no porque no le interese, si no por lo hermética que es con lo que le pasa, inclusive ahora ni siquiera le ha preguntado que ha estado haciendo todo este tiempo, así le podría decir que intento salir con alguien tan hueca como la madera y con poco sentido de la vergüenza para así reírse de lo que dice de esa persona, hasta ahora solo se ha abocado a la reunión
-Rin fue anoréxica gran parte de la secundaria, se mataba de hambre, me la vivía cuidándola en la escuela, un par de veces se desvaneció en medio de la clase, pero como siempre se dormía en clases, nadie se daba cuenta de que se había desmayado, peor aún dejaba de comer cuando venían los exámenes indicativos, se estresaba mucho por la beca que tenia, cuando salimos de la secundaria entro a Karate y según ella se puso a dieta- platica Sumire algo acongojada
-Pero ella no es pesada – alega Sesshoumaru
-No, eso lo sé… pero con las indirectas de sus hermanos y la madre que tiene
-Si… he escuchado mucho de ellos
-Rin siempre ha sido muy tímida- dice Sumire mientras lleva la vista a donde Rin y Kidai que aun siguen en la cocina sirviendo los platos con el postre…- siempre pone una barrera al exterior, incluso yo antes de hablarle me caía muy mal, era demasiado seria y aborrecía su pulcritud, pero al hablar con ella comencé a apreciar su forma de ser para con los demás, varias veces le pasaba las tareas a un compañero que trabajaba por las tardes en una central de abastos, era un chico muy agresivo la primera vez que le pidió la tarea lo hizo de una mala manera, al principio se negó pero un día lo vio en la central y después de eso Rin lo ayudaba con las tareas, es una chica muy tierna e inteligente
Sesshoumaru se queda callado por un instante, es justamente lo mismo que hacía con el
-Se de que hablas, pero como es eso que rechazaba a todos – habla finalmente el albino
-Es por lo tímido de sus carácter, es demasiado hermética, inmediatamente les decía que no le interesaba y no les daba explicaciones, y ese hermetismo es un problema para las personas que la rodean, prácticamente tenía que adivinar sus gestos o suponer que le había pasado en su casa como para estar tan triste en esas ocasiones… cuando me pidió quedarse en mi casa por un tiempo inmediatamente supe que había pasado- finaliza Sumire
-Sobre eso, ¿qué fue lo que paso con ella y su familia? – pregunta Sesshoumaru en voz aun más baja
-¿No lo sabes? – exclama Sumire
-Creo suponer, pero no me ha dicho nada, le saca muchas vueltas al tema- menciona Sesshoumaru
-En fin, su familia se entero que había rentado un departamento, todos en su casa le dieron la espalda, su madre le grito cosas muy hirientes a Rin, ya no le habla desde entonces y sus hermanos, bueno, como si no existiera - termina por decirle Sumire mientras va a donde la pequeña Kagome se encuentra
Esta situación pone a pensar a Sesshoumaru, mientras que Sumire al ver a Sesshoumaru tan interesado en lo que paso con Rin se acerca nuevamente a él y le habla en tono bajo
-Ella se merece alguien que la cuide, me preocupa que nunca conozca el amor…- menciona Sumire levantando la vista al darse cuenta de que su esposo está atravesando el umbral de la puerta
Rin y Kidai llegan a donde Sesshoumaru y comienzan a comer del postre, mientras que Inuyasha se ve muy entretenido pero no con el video juego si no con la bebé Kagome que gustosa le sonríe, después de un rato de juegos Kagome se queda dormida e Inuyasha no tarda en hacerle compañía, Rin le frece su habitación a Sumire para que la lleve a descansar y no se despierte con tanto ruido, Sesshoumaru al ver a Inuyasha dormido en el sillón decide llevarlo a dormir al cuarto de Rin
-Ya es mas de la hora en que Inuyasha acostumbra a dormir – le dice Sesshoumaru a Rin mientras esta lo cobija hasta el pecho para que no sienta frío
Sesshoumaru observa a Rin muy maternal con Inuyasha, le encanta verla tan apegada a Inuyasha, no debe negar Inuyasha le ayudo a acercarse y a comprender mejor lo que siente por esa chica hermética
-Inuyasha se encariño mucho con Kagome…- menciona Rin al cerrar la puerta y ve a Sesshoumaru asentir ante lo dicho por ella
Once de la noche… la cena oficialmente finaliza, Sumire y su familia se despiden se Rin y Sesshoumaru, en cuanto la puerta se cierra Sesshoumaru va tras Rin quien se dirige a la cocina y la ayuda con los platos sucios
-Fue una cena muy agradable ¿no crees?- menciona Rin terminando de acomodar los platos en el fregadero
-Sí, tienes una muy buena amiga – responde Sesshoumaru a un lado de ella tomando la jerga en sus manos para ayudarle a secar los platos
Rin se sonríe y continúa lavando, en tanto que Sesshoumaru los seca sumamente concentrado en su actividad y ahí están los dos, lado a lado en ese ambiente tan tranquilo
-Esta tarde venia para hablar contigo- habla Sesshoumaru después de un largo silencio sin dejar de secar lo platos y sin apartar la vista de ellos
-¿Sobre qué? – pregunta Rin de lo más relajada sin voltear a verlo
-Sobre mi distanciamiento contigo – dice finalmente Sesshoumaru, lo pensó mucho, pero finalmente pudo decirlo
La ojimiel no dice nada, se limita a escuchar muy atentamente lo que dice el albino sin dejar de hacer lo que está haciendo
-Rin… tú me gustas – dice el albino tranquilamente, como si al decirlo le quitara un gran peso de los hombros sin dejar de secar los platos
Para rin esas palabras tan cortas pero con tantos significados hacen que su cuerpo vuelva a sentir ese fuego dentro de ella que ya se había extinguido hacia mucho, inesperadamente Rin deja los platos y se seca las manos con un paño a lado suyo, Sesshoumaru solo la observa dejar de lado los platos y de pronto unos sollozos comienzan a invadir la habitación, una lagrima cae al suelo por enfrente de Rin
-Tú también me gustas Adaite-san…- dice llorando la ojimiel sin levantar la vista del suelo y limpiando sus lágrimas con su mano
-¿Por qué lloras Rin? – dice Sesshoumaru ablandando su mirada para con la chica, saber de ella ese sentimiento mutuo lo hace sentirse muy bien
-No lo sé…- responde Rin aun sollozando
Sesshoumaru abraza a Rin y la lleva hasta el sillón para que se calme, le es extraño verla llorar, pero le da gusto que no sea por alguna mala noticia, sin dejar de abrazarla toma su mano y se apega mas a ella, Rin al sentirse envuelta por los brazos de Sesshoumaru aprieta su mano en la de Sesshoumaru, sube su vista y choca con la del albino, sus labios son atraídos poco a poco como si fueran un par de magnetos, los ojos de Rin se cierran de a poco y Sesshoumaru se deja llevar por ese beso que roza en sus labios tan suave como la seda, inmediatamente ambos sienten esa conexión y profundizan el beso dejando que sus lenguas jueguen entre sí, Rin se abraza del cuello de Sesshoumaru y con una de sus manos acaricia la sedosa y larga cabellera de este, Sesshoumaru pasa sus manos por la corta espalda de la chica hasta llegar a la tan estrecha cintura de la ojimiel acortando aun más la distancia entre ambos, los cabellos de Sesshoumaru ocultaban esa escena a la perfección, después de tan largo beso ambos se separan satisfechos
-Se mi novia – le dice Sesshoumaru al oído a la ojimiel, en tanto Rin al escuchar esto le sonríe y lo mira asintiendo inmediatamente
-Solo, quisiera estar contigo siempre- le dice la ojimiel besándole la mejilla
-No sé cómo no me di cuenta antes de esto que sentía
Rin permanece en silencio, pensando que esas lagrimas que derramo días antes, ahora entiende el distanciamiento del albino, era Sesshoumaru el que se sentía confundido, los minutos pasan abrazados sin decir nada, antes de que algo mas suceda en ese sillón Rin enciende la televisión y Sesshoumaru agradece mentalmente que Inuyasha esté en la cama de Rin, de otra forma, sería capaz de hacerla suya en ese momento, fue buena idea por parte de Rin encender el televisor, tal vez así calme esos impulsos, minutos más tarde siente todo el peso de Rin en su pecho, al bajar la vista se da cuenta de que se ha quedado dormida, de un movimiento toma las piernas de Rin y la acomoda sobre sus piernas para quitarle los zapatos y llevarla a su cama para que descanse, la chica sigue durmiendo placida y profundamente que ni siquiera despierta cuando Sesshoumaru la deposita en la cama a un lado de Inuyasha que continua durmiendo, la cubre con la sabana de la cama y permanece a un lado de ella, mirándola dormir despreocupada, el sueño comienza a vencer los parpados del albino, se levanta de su lugar y desabotona su camisa, va al otro lado de la cama y se recuesta quedando Inuyasha en medio de los dos, si bien la cama no es grande caben perfectamente los tres en ella, apaga su celular y se vence a los brazos de Morfeo, esperando a que por la mañana que se levante aun este ella en esa cama
Este es solo el inicio de una nueva etapa en la vida para ambos, esta noche no le pudo decir todas esas cosas que tenía ganas de decirle, el solo tenerla en sus brazos lo hizo sentirse dueño de sus sueños y no vio la necesidad de arruinar ese momento con palabras
Nota autora:
Nombres, Edades y Carreras:
Tanaka Sumire, 21 años, Mercadotecnia, madre de familia, ama de casa
Setsu Kidai, 38 años, Empresario, Presidente de KORDORK
Notas a pie
(Lo que dice Inuyasha en alemán)
1.- Que bonita
2.- No es cierto Rin-chan... te ves muy bonita
3.- Gracias
