BOKURA NO GASH BELL!

Especial de Halloween 1: "Un Beso Rojo Entre las Sombras"

Capítulo XI: "¿Tregua?"

-Zeon… ¡Zeon! – Kurumi correspondió el abrazo de Zeon y se soltó llorando con desesperación. – Me estoy convirtiendo en una vampira…tengo miedo, Zeon…tengo mucho miedo… -

-Tranquilízate, no permitiré que eso pase. – Dijo con seguridad abrazándola con más fuerza. – Escucha bien, quiero que vayas con Sherry y le pidas un medicamento, estoy seguro de que ella podrá ayudarte en este estado. –

-Pero… - Murmuró en sollozos.

-Pero nada, es una orden. – Dijo soltándola un poco para verla al rostro. - ¿Quedó claro? -

-¿Y si voy de nuevo…por elixir…? – Murmuró tratando de controlarse.

-Es peligroso con la Hydra que soltaron esas mocosas y dudo que te reciban de buena manera. – Respondió. – Así que no tienes otra opción que recurrir a esa caza vampiros. –

-¿Y si los ayudamos? – Dijo una voz femenina detrás de ellos.

-¡¿Qué?! – Zeon rápidamente se volteó alerta y cubrió a Kurumi con su manto. - ¡¿Qué hacen ustedes aquí?! –

-Tranquilízate cariño, no vengo a herirte. – Respondió con serenidad. – Ni a ella. – Agregó rápidamente.

-Tsk, como si pudiera creerles. – Agregó Zeon.

-¿Cómo te encuentras, linda? – Preguntó divertido el hombre que acompañaba a la chica. - ¿La sangre humana es deliciosa? –

-¿Eh…? – Murmuró atónita. - ¿Tú…? –

-¿Qué si lo vi? Sí, lo hice. – Respondió interrumpiéndola. – Esa manera sádica es digna de nuestra Condesa. –

-¡No la llames así, maldito bastardo! – Exclamó Zeon atacándolo con un rayo.

Rodeaux se cubrió con su capa para esquivar el ataque. – Tan directo como siempre, "Príncipe". – Dijo con burla.

-Vamos, vamos, no peleen. – Dijo Cheeta poniéndose entre los dos. – Como dije, no hemos venido a herirlos. –

-¿Entonces qué quieren? – Preguntó Zeon irritado. - ¿Burlarse de ella? ¡Eso tampoco lo permitiré! - Exclamó con seguridad.

-Vamos principito, ya deberías abrir los ojos y ver que esta pequeña no es tu amada. – Dijo Rodeaux molestándolo.

-¡Maldita sea, cierra la boca! – Quiso correr a golpearlo, pero Kurumi lo detuvo. - ¿Kurumi? –

-No lo hagas. – Respondió la pelinegra poniéndose de pie y mirando fijamente a Cheeta. - ¿Qué quieren de nosotros si no es eliminarme? –

-¿Eliminarte? ¡Oh no, querida! ¡Yo jamás querría eliminarte! – Dijo Cheeta ofendida. – Al contrario, yo formo parte de Cruxis, la organización que protege al recipiente de Elisa. –

-¡Les dije que dejaran de llamarla así! – Exclamó Zeon. - ¡Kurumi jamás será Elisa! -

-En lugar de tratar de ocultar la realidad, ¿por qué no le cuentas la verdad? – Preguntó Rodeaux mirándolo.

-¿Qué verdad? – Preguntó Kurumi confundida. - ¿De qué están hablando? –

-No es nada, vámonos. – Dijo Zeon tomándola de la mano.

-Espera, quiero oírlo. – Dijo Kurumi soltándose. – Dímelo. –

-Por supuesto, querida. – Dijo Cheeta. – Actualmente la familia Bell está dividida en dos organizaciones: Cruxis y Chronos. – Explicó. – Cruxis es la organización que desea proteger y tomar el recipiente de Elisa para su "perfeccionamiento", mientras que Chronos se encarga de eliminar a los recipientes de Elisa cada vez que reencarnan. –

-¿Qué…? – Murmuró confundida. - ¿Eliminarme…? ¿Prepararme…? ¿A qué se refieren? –

-En pocas palabras: Cruxis quiere protegerte y Chronos quiere asesinarte. – Finalizó Rodeaux. – Y ese Príncipe que te protege pertenece a Chronos. –

-¡¿Qué?! – Exclamó asustada. - ¿Zeon pertenece…a Chronos…? – Murmuró mirándolo.

-Tranquila Kurumi, yo no pertenezco a Chronos ni tampoco a Cruxis. – Afirmó Zeon abrazándola de los hombros. – Y si vienen a reclamarla entonces se las verán conmigo. –

-¿Cuántas veces tengo que decir que no deseamos herirlos? – Dijo Cheeta soltando un suspiro. – Escuchen, queremos proponerles una tregua. –

-¿Tregua? – Preguntó Kurumi sin comprender.

-Así es querida, una tregua. – Dijo Cheeta sonriendo. – Necesitamos el elixir de la vida, y tú eres la única que puede traerlo para mí. –

-Kurumi no volverá a entrar en el Inframundo. – Afirmó Zeon sin soltarla.

-No puedes reusarte, ya que ella también lo necesita. – Dijo Rodeaux cruzado de brazos.

-Es imposible… - Murmuró Kurumi. – Las hermanas del rosal soltaron a la Hydra en el estanque y ya no puedo entrar…y dudo que me reciban después de lo sucedido. –

-Escucha, tengo siete amiguitos que podrían acompañarte. – Interrumpió Cheeta. – Son únicos en sus profesiones, y uno de ellos puede hipnotizarlas para permitirte la entrada. –

-¿Hablas de Akatsuki? – Preguntó Zeon.

-Bingo. – Dijo Cheeta divertida.

-¿Siete amigos…? – Murmuró Kurumi. - ¿Hablas de los siete enanos? –

-Veo que Cherish ya te ha informado de todo. – Agregó Cheeta. – Así es, hablo de ellos. –

-¿Podemos confiar en ti? – Cuestionó la pelinegra.

-Por supuesto, pero creo que alguien no creerá en mis palabras. – Dijo mirando de reojo a Zeon. – Así que piénsenlo con claridad y los veré mañana al atardecer en "El Gato Negro". –

-Bien, ahí estaremos. – Afirmó Kurumi.

-¡¿Qué?! – Exclamó Zeon mirándola. - ¡¿Estás loca?! –

-Confía en mí, Zeon. – Dijo dándole una sonrisa.

-Bien, hasta entonces querida. – Dijo Cheeta desapareciendo de ahí.

-Ten en cuenta que tu estado empeorará, pequeña. – Dijo Rodeaux mirando a Kurumi. – Y no querrás matar a otro amigo tuyo ¿no es así? – Y diciendo esto desapareció del lugar soltando una carcajada.

-Desgraciado… - Murmuró Zeon furioso.

-Tranquilo, tiene razón. – Dijo Kurumi soltando un suspiro.

-¡¿Por qué aceptaste?! – Le reclamó.

-No he aceptado aún. – Dijo mirándolo.

-¡Pero les has dado a entender que lo harás! – Replicó Zeon.

-No aceptaré aún, primero quiero consultarlo con Gash, Nicole y Cherish. – Afirmó Kurumi. – Ellos tienen razón, necesito ese elixir. –

-Tsk, maldición… - Murmuró tratando de relajarse. - ¿Por qué eres tan terca? –

-Porque siempre estoy contigo. – Respondió tranquila.

-¡¿Qué tratas de decirme?! – Exclamó ofendido.

-Zeon. – Lo llamó con dulzura. – Gracias por preocuparte por mí. –

-¿Eh? – Murmuró algo desubicado por sus palabras y desvió la mirada. – Tch, boba… -

Kurumi soltó una risita y lo abrazó. – Zeon…gracias por todo. –

-Cállate. – Murmuró tomándola de los hombros. – Eres realmente una molestia, tienes que pagarme por mis servicios. –

-¿Eh? ¿Cómo? – Preguntó confundida.

-Con esto. – Dijo tomándola de la babilla y dándole un beso en los labios.

-"¡¿Ze-Zeon…?! ¡¿Zeon me está…?!" – Kurumi se sonrojó un poco y después cerró los ojos dejándose llevar. – "Es cálido…muy cálido…" –

[…]

-Nicole, ¿estás ahí? – Preguntó Cherish tomando la muñeca.

-¡Oh, Cherish! ¡Que agradable sorpresa! – Exclamó cantarina la muñeca.

-Lo dices como si hubieran pasado siglos… - Murmuró con una gota en la cabeza.

-Unu, Nicole, queremos tu ayuda. – Dijo Gash mirando la muñeca.

-Oh, por supuesto, ¿en qué puedo ayudarlos? – Preguntó la muñeca sentándose en el suelo frente a ellos.

-Cheeta le ha pedido una tregua a Kurumi. – Respondió Cherish. – Queremos saber si podemos confiar en ella o no. –

-Vaya, vaya, esto es algo inesperado. – Nicole soltó una risita divertida. - ¿Y cuáles son sus condiciones? Conociéndola, es obvio que debió ponerlas. –

-Que Kurumi vaya al Inframundo a conseguirle elixir de la vida. – Respondió Zeon mirando a la muñeca con los brazos cruzados.

-¡Vaya! Eso es interesante. – Respondió cantarina.

-Pidió que Akatsuki fuera con ella. – Prosiguió Zeon.

-¿Unu? Pero ninguno de nosotros dos cabe por el pozo. – Interrumpió Gash.

-Así es, y ya no puedo contar con Tio… - Murmuró Kurumi apretando sus puños.

-Ciertamente es muy peligroso ir al Inframundo tú sola. – Respondió Nicole a través de la muñeca. – Y que te acompañe uno de los enanos de Cheeta es aún más riesgoso. –

-¿Qué opinas al respecto, Nicole? – Dijo Cherish. - ¿Podrías ayudarnos? –

-Bueno, conozco a Cheeta desde hace mucho tiempo y nadie mejor que yo sabe que no es de fiar. – Respondió. – Pero también sé que no suele moverse a causa de la rabia, el rencor o la envidia, esas pasiones humanas no viven en ella. –

-¿A qué te refieres? – Cuestionó Zeon.

-Cheeta no conoce el amor y tampoco el odio, simplemente busca su conveniencia y lo demás le importa un comino. – Prosiguió la muñeca. – Puede ser extremadamente cruel, pero la crueldad no es su objetivo, sino solo un efecto secundario que no se molesta en evitar, tampoco disfruta haciendo daño ya que, para ella, eso implicaría concederle cierta importancia a su víctima. –

-Continua, que nos tienes fascinados con tu oratoria. – Bromeó Zeon rodando los ojos.

Nicole soltó un bufido. – Bueno, creo que deberían negociar con ella. – Dijo la muñeca. – Son nueve, si no es que más, y todos extremadamente peligrosos… -

-No importa cuántos sean. – Interrumpió Kurumi. – Con Zeon furioso cerca, todos ellos salen chamuscados en cinco minutos o menos. –

Todos soltaron una ligera risa, Zeon se fastidió y le pegó a Kurumi en la cabeza mientras desviaba la mirada.

-¡Me dolió! – Exclamó adolorida.

-Por mensa. – Murmuró sin verla.

-Volviendo al tema… - Interrumpió Cherish. - ¿Qué haremos respecto a Cheeta? –

-Traten de negociar con ella, Cheeta no lo haría si no lo necesitara, así que por el momento podemos fiarnos de que no hará nada malo. – Respondió Nicole. – Además Kurumi también lo necesita, y lo que Ángelus busca no es librar una guerra con Cruxis, sino convivir en paz. –

-¿Ángelus? – Murmuró Kurumi confundida.

-¿Recuerdas que te dije que no pertenecía ni a Chronos ni a Cruxis? – Kurumi asintió y Zeon la miró. – Bueno, nosotros formamos una asociación llamada "Ángelus", nosotros no queremos ni asesinarte ni tampoco "perfeccionarte", lo que buscamos es evitar el perfeccionamiento de Elisa sin tener que matarte. –

-Lamentablemente cargamos con la desventaja de tener tanto a Chronos como a Cruxis sobre nosotros. – Prosiguió la muñeca. – Si conseguimos una tregua con Cheeta significaría que podríamos librarnos de todo Cruxis. –

-Nicole tiene razón, no deberíamos desperdiciar esta oportunidad. – Afirmó Cherish.

-¡¿Acaso olvidan que estamos hablando de Cheeta y Rodeaux?! – Exclamó Zeon frustrado.

-Entiendo que odias a tu mami y al vampiro que te bajó la novia, pero no tenemos otra alternativa. – Dijo Kurumi poniéndola una mano en el hombro.

-¡Cállate! – Exclamó pegándole. - ¡Eso no tiene nada que ver! –

-Como sea, opino que deberían negociar con ella. – Interrumpió Nicole. – O al menos intentarlo… -

-Tsk, como quieran. – Murmuró Zeon desviando la mirada.

-Bien, ¿quién me acompañará mañana al "Gato Negro"? – Preguntó Kurumi.

-Yo, claro está. – Respondió Zeon.

-Iré con gusto también. – Dijo cantarina la muñeca.

-Gracias Nicole, gracias a todos. – Dijo Kurumi con una sonrisa.

Zeon y Kurumi regresaron a casa para descansar, Gash se retiró también a la suya y Nicole se preparó para acompañarlos, mañana sería un día importante…


¡Yahallo! xHimemikoYukix aquí~

Capítulo 11 recién salido del horno, espero que les haya gustado uwu

Nuevamente comencé a basarme en otro libro de la saga "El Mundo Flotante" de Carlo Frabetti, el cual es el libro 4: "El Mundo Oscuro". La diferencia es que ahora será más de mi invención que del libro, espero que les agrade :3

Dudas, quejas, sugerencias, traumas, opiniones y demás son bienvenidas en los reviews uwu

¡NOS LEEMOS!