—Ser cantante es un don muy bello... Si lo usas bien, puedes conseguirte una vida mucho más tranquila a la que tienes.

—No podría deshonrar a mi padre de esa manera... Ya... Ya estoy haciendo mucho con-

—Kookie, ahórrate la saliva y perorata. Si no pudieras, no estarías aquí.

Jungkook suspiró complacido. Su idea de sexualidad era muy diferente a la que Jimin le ha mostrado en este tiempo que tienen de verse a escondidas prácticamente -por pedido suyo, para Jimin esto es innecesario-. Quizá sea un rasgo propio de la juventud, pero haberlo metido al cristianismo de repente fue una influencia fuerte. Empezando por el hecho de que ni siquiera tenían tanto sexo, por lo general era solo acariciar al otro, besarse hasta perder el aliento.

Estimular, tocar, escuchar los suspiros que surgen. Jimin se había limitado a explicar que todo el cuerpo es sexual -sin intención de que sonara vulgar-, todo puede llegar a ser erótico y generar una respuesta similar. Claro que la enseñanza vino dotada de práctica con la que tenía una mezcla de sentimientos. Por un lado se siente como un niño y por el otro como un hombre que en teoría ya es.

Uno capaz de responder de forma debida a Jimin.

Le gustaba sentir que Jimin lo besara en el cuello y el pecho. Lo asume a la atracción que tiene por los labios de Jimin; son tan abultados y rosados que dibujarlos le supone un hobbie. Aun así el rasgo más atractivo que tiene en su opinión... Son los ojos. Los más bonitos que haya visto, que se desaparecen cuando sonríe.

Por más que tenga el pavor y duda debido a lo implantado en base a la religión...

Le encanta Jimin, todo de él. Su apariencia, su personalidad, su forma de moverse... Todo.

También le encanta dibujarlo... Talento que seguramente no serviría de nada en su futuro, pero que aprovecha para llenar cuadernos de su secreto amante de curioso cabello color cielo. Es muy raro que Jimin permanezca quieto mucho rato, por lo que lograr un simple retrato de su rostro y luego sombrearlo es su actividad favorita actualmente. Al menos en solitario.

—Mi papá...—empezó a decir, Jimin apoyó la babilla en el pecho de Jungkook. No entiende cómo rayos es capaz de estar tan cuadrado—. Me dijo que mañana me presentaría a una candidata para ser mi prometida.

—¿No quieres? —pregunta suave.

—tendría que casarme-

— ¿No quieres? —insiste.

— ¿Qué piensas tú? —se está volviendo dependiente de sus opiniones. Jimin apoyó la mejilla en el pecho de Jungkook, viendo a la pared.

—Que si no quieres hacerlo, no lo hagas; si lo quieres, hazlo. Así de sencillo y sin tanta vuelta. —Jungkook bufó frustrado. Hace que suene tan fácil cuando él no siente que lo sea en absoluto.

— si me caso ya no podría-

—Siempre se puede. No me importa si te quieres casar, es tu vid ay no puedo impedirte que realices lo que desees... Mi único pedido es que hagas lo que quieres—enfatiza—. Si la decisión de tu padre no te hace feliz podemos irnos, conmigo no te faltaría nada. Te lo prometo.

—Pero-

—No te estreses por decidir ahora. Piénsalo, considéralo... Sea como sea, me tendrás ahí para ayudarte y apoyarte ¿vale?

Asintió de manera apenas perceptible. Su atención se fijó en una especie de silueta cercana a la ventana ¿hay alguien ahí parado? No alcanza a distinguir si de hecho, es una persona o una sombra mal interpretable. Jimin acabó por dormirse sobre Jungkook sin pensar en nada más e ignorando la presencia de Yoongi.

5.2 Brujo

— ¿Qué piensas hacer con él?

— ¿De qué hablas?

—Está coqueteando con una mujer que se ve muy dispuesta a casarse con él. Es buen partido en términos económicos, también es atractivo—se encoge de hombros—. Ella no es fea, también luce simpática, quién sabe.

—No pienso hacer nada. Jungkook hace lo que desee, si le empieza a gustar ella, cosa que dudo mucho... Es libre de hacerlo. Me dijiste que tiene tiempo finito, que disfrute la vida en tanto como pueda. —se apoyó en el tronco. Sentado en una rama con Yoongi al lado.

—Como te encanta ser quién sale perdiendo.

—No pierdo—sonríe al tiempo que ve a Jungkook hacerlo con la cara roja por la chica—. Soy muy feliz viéndolo así... si siempre va a volver a mí, no tengo porque amarrarlo o presionarlo. Eso es muy cruel.

— Tampoco podría escogerte porque eres hombre. Ya sabes cómo actúan las personas ahora, son tan extraña que incluso para mi es complicado. —vio a Jimin de reojo que sigue con esa expresión sosegada y complacida de solo estar admirando a Jungkook a lo lejos.

—Ay Yoongi... ¿hay algún momento en que no estés buscando lo negativo a una situación? Si sonrieras más a menudo sería un paso para quitarte esa costumbre—menciona entre risas, Yoongi permaneció indiferente—. Y bueno... Siempre a sido complicado, solo que ahora es evidente para cualquiera, incluso para ti que lo sabes todo.

—Eso no responde la pregunta que te hice.

—Si en esta vida decide no seguir conmigo por religión, esperare a la siguiente. Con el tiempo todo cambia, las sociedades evolucionan... En algún momento estará bien y en ese momento no me rechazará. Estoy dispuesto a esperar. —suspira con cierta desilusión. Está realmente dispuesto, pero vamos, sería una espera muy larga por cómo van las cosas.

— ¿Por qué hacer algo tan tonto como eso? —pregunta sin entender lo que pasa por la cabeza de Jimin es más que cambiante. Es demasiado confusa a estas alturas y cuando se trata de Jungkook. Cuando cree que hará algo, hace totalmente lo inverso y toma rumbos que jamás se pensó que existieran tan siquiera. Jimin se acercó un momento a él, poniendo su cara un poco cerca a la de Yoongi.

Podían sentirse la respiración del otro y notar cualquier detalle en la cara ajena. Yoongi abrió un poco más los ojos debido a este acto del peli azul. Jimin sonrió lentamente, de forma dulce e impasible que terminó de desfigurar la mueca de Yoongi a una con aire enojado y casi impotente.

—Te lo he dicho antes: Porque lo amo. —dijo en un susurro tan simple y suave que le puso los vellos de punta.

Yoongi tuvo las de decirle que era inútil que quizá está exagerando los sentimientos que pueda sentir por Jungkook. Nada muy grave, pero no pudo. Como si aquella confesión fuese como un golpe directo y no quiere admitir el porqué de eso. Jimin volvió a su posición con aquella misma tranquilidad y expresión impasible. Jungkook parece haberlo visto pues hizo un gesto con la mano; ignora a la chica que hablaba y habla viendo otra cosa.

—Podría esperar todo lo que sea necesario para que él lo haga de nuevo—Yoongi se crispaba cada vez más—. Breath... Should I take a deep? Faith... Should I take a leap? Taste... What a bitter sweet. All my, all my life. Let me face my fears... Watch me cry all my tears...

—Por qué él. No tiene... no tiene nada de-

—No es especial. Es un humano como cualquiera, pero es al que amo y el que me amó y podría amarme de nuevo. Eso lo hace especial solo para mí. —cierra los ojos y suspira, lleno de aquella paz que terminó de colmar la paciencia de Yoongi, el cual le apretó la muñeca de manera repentina.

—Eres tan estúpido.

Desapareció de repente. Jimin miró su muñeca, tenía una marca negra en esta. Diría que es un morado por el apretón, pero es totalmente negra. Bajó un poco la manga de su camisa y lo dejó así. No vale la pena preocuparse por esa actitud de Yoongi. Es igual a cada vez que habla de Jungkook o incluso su tiempo con Namjoon. Se acostumbró a esa actitud.

Yoongi no volvió a aparecer, aun si lo llamaba él no venía. No está seguro de si lo extraña o no. A final de cuentas lo único que hacía era intentar llenarle de pesimismo -como si ya no tuviera el suyo propio-. El tema Jungkook sigue avanzando sin ningún problema.

Claro, se iba a casar porque a final del día sigue teniéndole demasiado respeto a su familia y no se siente capaz de decepcionarlos huyendo o rechazando algo que es obligatorio para seguir un buen estilo de vida. Jimin solo le apoyó diciendo que si no lograba amarla, intentara ser su amiga y así no fuese tan pesado.

De todos modos, Solo tendrían cuatro años de matrimonio a lo mucho...

¿Cómo moriría Jungkook? Está muy sano, nada es potencialmente peligroso para él o su familia. A menos que la gente tuviera esas cóleras colectivas y los atacara por tratarse de extranjeros llenándose de poder social. Lo duda mucho y si fuese así, evitaría que muera así.

Podría tratarse de un simple accidente, uno con el cual ni cuenta se daría. Envenenamiento, caída por las escaleras, de un árbol, ahogarse con algo... ha pensado mucho al respecto, tanto que se pregunta ¿Por qué no intentar ayudarlo como Yoongi lo hizo hace tantísimos años? Quizá sea una forma de escapar a ese destino fulminante.

Aunque Jungkook tendría que aceptarlo y saber que es lo que es realmente. Debe pensar que es un brujo o algo del estilo, pero no llega realmente a la conclusión real debido a que ni siquiera Jimin sabe que es. Hay muchas alternativas... Solo que no habría vuelta atrás a ninguna de ellas, no inmediatamente.

Es demasiado complicado esto. Bueno, de ser fácil, sería muy extraño a decir verdad.


—Es tan desagradable...—murmura Jimin junto a Jungkook, se cubrió la nariz.

— ¿Sirve realmente? —interroga curioso.

—Obviamente funciona, nadie puede evitar no morirse así.

Ver como es crucificada y quemada una mujer acusada bruja es asqueroso. Huele espantoso, los gritos que da le causan escalofríos y cuanta cosa más no siente de verlo. Es muy común por la inquisición y -aunque se niegue-, el morbo de algunos padres y monjas que acusan falsamente para llenar su perversión al respecto.

De lo más irónico.

— ¿Tu eres "brujo"? —pregunta tan directo que Jimin mueve un poco la cabeza.

—No lo sé. Creo que no. —admite inseguro.

— ¿Qué pasa si alguien te descubre?

—Posiblemente me pongan ahí. —evade el asunto de que nadie podría siquiera pensar en lastimarlo.

—Oh...

—O me pongan una plancha en el pecho, luego varias pesas hasta que mi cuerpo se rompa por dentro... hay muchas opciones. —murmura.

—No deberías venir a la boda. Alguien podría-

—Oh, vamos, necesito verte con el traje. Será precioso. —le jala la mejilla y Jungkook enrojeció.

—Podrían hacerte daño. No quiero que lo hagan.

—No me pasará nada, no te preocupes, he vivido hasta ahora ¿no?

Se escabulleron de la escandalosa multitud que celebra la muerte de esa mujer. Jimin la había visto muchas veces, no era bruja para nada. Ni siquiera fingía serlo y por eso le daba más pena de lo usual. Pasaron frente a una enorme iglesia, por la cual Jungkook se casaría dentro de poco. Un guapo novio de veintiún años, casi viejo considerando los estándares del momento.

—si juro amarte frente a esto ¿estaríamos casados? —interroga con ligero bochorno, Jimin se rió y cubrió la sonrisa con una mano, apenado por esa pregunta tan directa—. Es básicamente lo mismo.

—las bodas no valen de mucho, la muerte puede romperla... El amor no se rompe y tu me amas... ¿cierto? —extendió con cierto miedo a la respuesta.

—No puedo amarla a ella porque amo a Jimin-ssi, por eso me caso ¿no? —responde divertido e igual de nervioso, pero sincero por sus sentimientos.

Jimin aprovechó el día frío y nublado para crear una niebla ligera y poder darle un beso a Jungkook en los labios al tiempo en que entrelaza los dedos con los del más joven que estira los labios entre el contacto amoroso por parte del más bajo.

Debido a que se hacía tarde se separaron para ir cada quién por su camino. Jungkook sopló entre sus manos, quizá este año si nevaría. Sería lindo verlo junto a Jimin. Se detuvo cuando alguien le llamó la atención. Metió las manos en sus bolsillos.

— ¿necesita algo? —pregunta un poco extrañado de que no diga nada el hombre. Es un sacerdote si no está equivocado.

—No. Solo me gustaría advertirlo—puso la mano en el hombro de Jungkook, que empezó a sentir un profundo escalofrío—. De que tenga cuidado... El diablo suele tentar a los que están próximos a casarse.

Soltó un aliento que no sabía que retenía y asintió sin más. El sacerdote dejó de tocarlo.


Hay un alboroto tremendo en la casona. Algo mosqueado se levantó y casi se muere del susto por ver fuego tanto dentro de la habitación como fuera. Hizo cambiar su ropa a una normal en lo que corría a la habitación de Hwasa y la cogía en brazos de golpe, quién sabe si asfixiada por el fuego que hace arder la propiedad.

No encontró a sus padres, muchos sirvientes también están tirados en el suelo. Pensaba en volver con ellos hasta que se dio cuenta de que hay mucha gente frente a la casona. Es de mañana ya, pero las... seis o siete como mucho. Apretó a Hwasa que tose recuperando la conciencia.

— ¿Q-que pasa...?—interroga asustado de toda esa gente.

— ¡BRUJO!

— ¡SALVÓ A LA NIÑA, DEBE SERLO TAMBIÉN.

— ¡NO! ¡SUÉLTENLA! ¿¡QUE LES PASA!? ¡HEY!

Gritó cuando le clavaron en la cara una especie de estaca. Retrocedió temblando de miedo. El pecho le duele de lo mucho que late su pobre corazón azorado. Antes de darse a la fuga como dios manda se percató de que lo estaban rodeando. Se forzó a si mismo, a su poder inentendible, a ser más fuerte y que de ese modo lo permitieran salir o se empezaran a atacar entre ellos.

— ¡NO SE DEJEN ENGAÑAR, LO QUE HACE ES PARA NO SALIR LASTIMADO! ¡AGÁRRENLO!

Gimió adolorido por el agarre tan brusco que le tuvieron ¿Qué pasa? ¿Por qué no funciona? ¿Por qué están todos enojados? A empujones y golpes lo llevaron arrastrando a el calabozo donde hay más mujeres y algún que otro joven acusado de brujería.

— ¿Q-qué pasa? ¡YOONGI! —grita desesperado y asustado. Lo desnudaron a tirones y le lanzaron ropa que ha visto perfectamente en quién ponen—. Y-yo no... Y-yo no soy-

—No puedes mentir ahora, no cuando ya te delataron y tu identidad queda expuesta. —dice el guardia sin interés. Jimin se vistió solo por no estar desnudo.

Puede pasar por el barrote sin mucho problema, pero no entiende ¿Delatado por quién? Nadie sabe que tiene "habilidades" particulares por decirlo de algún modo. Se hizo el cabello atrás de manera insistente, se le viene a cara. Una chica tuvo la gentileza de darle una cinta que debió estar entre la ropa que le quitaron. Se amarró el cabello.

—Hay más alboroto del normal...

—necesito hablar con alguien.

— ¿un amigo? —ríe con expresión agotada—. Nadie vendrá ayudarte, si hace, será condenado igual. Nadie es tan tonto de hacer eso. Amigo, familiar, amante... Solo resígnate a que va a pasar. —sugiere a nada de llorar. Jimin dio un largo soplo que hizo desaparecer una porción de las rocas. Todos lo vieron llenos de impresión.

—salgan de aquí y huyan tanto como puedan ¿me entendieron? Nadie se acordará de esto. Solo váyanse. —no tuvieron que decirlo de nuevo y estando ahí dentro son los que menos para ir gritando que si es "brujo". Cuando llegaron a buscarlo Jimin impidió que lo tocaran, podía caminar por sí mismo.

Jungkook debe estar cerca... debe haber escuchado que quemaron la casa en la que trabaja. Esos rumores se esparcen muy rápido. Siseó cuando fue amarrado de las manos tras la espalda para ir entre la gente que lo abuchea y celebra que le van a matar. Quién sabe co- Olvidenlo, ya arreglaron un poste lleno de paja para quemar. Tragó grueso.

— ¿Dónde está? —se pregunta incesante mientras ve a los alrededores. Llegó finalmente a la tarima y cuando alzó la mirada se sorprendió de quién estaba ahí—. ¡JUNG...!

—Silencio. —le dieron un golpe que hizo rebotar su cerebro. Atontado caminó y se dejó amarrar. Jungkook se le acercó, expresión extrañamente indiferente.

—Jung-Jungkook ¿Qué es lo que...? ¡AY! ¡JUNG... JEON, ME DUELE, SUEL-SUELT...!

Vio con ojos tremendamente abiertos como algunos pequeños cabellos caen al suelo. Alzó la mirada de nuevo. Jungkook había hecho un solo corte con una daga y el cabello amarrado está en su puño—Cabello azul como el cielo... Color que solo se consigue haciendo brujeria. —murmura el muchacho. Jimin no podía articular palabra alguna. Mueve la boca como queriendo decir algo sin poder hacerlo.

—Jungkook por favor... ¡Jungkook! —llama desesperado y bloqueado, tanto que no sabe ni cómo liberarse de ahí. Escuchó al padre apenas y como se acercó junto a quién lleva una antorcha—. Y-yo... yo no... soy brujo, por-por favor... Yo no... ¡JUNGKOOK, MÍRAME, TU ME DIJISTE QUE...!

—Los brujos hacen creer que hay amor... Lo que yo sentía por ti no era real. Era solo tu culpa.

— ¡ESO NO ES CIERTO, REGRESA, YO NO...!

Chilló y trató de soltarse por la fuerza muy en vano pues eso no iba a funcionar. Miró a Jungkook al tiempo que el fuego comienza a aumentar y el humo lo molesta demasiado en los pulmones y en los ojos. Llora en voz alta, espera que de algún modo siquiera muestre arrepentimiento en lugar de esa curiosidad.

—Yono... Yo no so... —balbucea llorando y aun mirándolo.

—Nada fue real. —lee sus labios y fue como un frío escalando por su espalda.

Salir corriendo solo haría que lo vuelvan a agarrar...

Quema...

Jungkook no lo va ayudar...

Quema...

Está diciendo que es un mentiroso... que no hubo nada...

Quema...

Lo vio una vez más y él sonrió como si estuviera satisfecho del olor a carne quemada, mover los labios en un burlón "lo siento" y...

QUEMA DEMASIADO.

Gritó demasiado fuerte, tanto fue como una explosión de fuerza que los más cercanos cayeron, las ventanas de la iglesia se quebraron y cayeron al tiempo que sus brazos se volvían dos enormes alas semejantes en color a la tela de la ropa creada en base a las llamas que lo estuvieron consumiendo.

— ¡JIMIN-SSI!

Quizá fue su imaginación, quizá fue la verdad, no sabe. Solo aleteó y se alejó dejando caer plumas a su paso. Jungkook lo vio alejarse. Estiró la mano y una pluma roja que pronto se volvió blanca en su mano. La observó curioso y...

—Tengo... ganas de vomitar...

Se encogió en sí mismo, apretando la pluma en su mano, mientras en la otra sigue el cabello azul y la cinta que lo sujetaba.

...

Se desplomó pesadamente en el suelo donde sus manso volvieron a ser manos. Escuchó a gente hablar cerca hasta que alguien lo tomó del hombro preguntando si estaba bien. No supo quién era, hombre mujer, anda. Lo tomó y absorbió toda su vitalidad dejando un cascara. Desesperado por sanar las heridas de quemaduras en todo su cuerpo.

Hizo lo mismo con las otras dos persona, incluso un árbol enorme que cayó como ceniza frente a él. Se siente tan débil y miserable. Con un último respiro quedó echado en el suelo, acurrucándose para sanar y descansar.

¿Cuánto durmió? Tres semanas enteras en las cuales algunos animales del bosque se acurrucaban en él para encontrar acomodo y su calor. Apenas despertó una cierva le lamió la nariz. Su risita se quebró pronto en un sollozo.

Eso fue... real...

Apoyó la frente en el suelo.

Fue como Namjoon...

Sollozó.

Solo lo traicionó para luego decir un miserable lo siento.

Siguió tan solo llorando, sintió una suave caricia en la espalda, un consuelo de quién, como siempre que debe hacerlo... No dice una palabra.


Subió por el árbol hasta la ventana de la habitación donde está la nueva pareja. Con su cabello negro destaca menos de lo que podría en plena noche. Antes de entrar por la ventana se percató en lo que hace el ocupante.

Ve una solitaria pluma blanca, que a la luz tiene un ligero tornasol azul.

— ¿Estás bien? —escucha preguntar a la esposa de Jungkook que apenas y se acerca a él. Jungkook negó con la cabeza, apretó su entrecejo.

—Tengo muchísimas ganas de vomitar.

—Mandaré a llamar otro doctor. El anterior no dio un remedio efectivo, ni siquiera diagnóstico.

—Vale...—ella sale y Jungkook vuelve la atención a la pluma—. ¿Jimin-ssi? —murmura a sí mismo.

—No me llames así...—responde sin querer. Herido. Jungkook debió creer que era solo idea suya.

—Eso fue... ¿Real? ¿Alguien puede mentir tanto? No... Él no podría fingir tanto, él no estaba mintiendo ahí. También estaba asustado—divaga con una ligera horcajada seguida—. Estaba tan asustado... quería que lo ayudara, pero yo fui quién lo hizo y yo no quería... yo no quería... yo no-

Se arqueó y finalmente vomitó. Jimin abrió los ojos con gran sorpresa tirando a insulto cuando lo que iba saliendo era negro que se volvía humo al pasar unos segundos en el suelo. Duró casi dos minutos enteros soltando y soltando la desconocida sustancia. Al terminar quedó ojeroso. Jimin se alejó de la ventana.

— ¡Jungkook...! ¿Qué tienes? ¿Por qué estás llorando?

— ¿Por qué hice eso? —pregunta horrorizado viendo la pluma entre sus manos, sin caber en su propia impresión ¿Qué le pasó?

Jimin retrocedió y volvió por el camino que vino sin mucha prisa. El bosque se iluminaba por sí mismo con muchas luciérnagas y luz de luna. Tomó una gran bocanada de aire al tiempo en que alza la mirada y mira al cielo. Jungkook no quería hacerlo en realidad... se miró en la superficie de un lago cercano.

—El azul es un color bonito...—murmura viendo como su cabello se va volviendo de ese tono.

—Creí que consumirías la vida de él. —ni siquiera dijo su nombre, su ira era bastante evidente en su voz.

—Por un momento lo pensé... pero luego vi que no quiso hacerlo.

—lo hizo ¿¡Qué otra cosa importa!?

—La intención me importa más que el acto.

— ¡NO TIENE SENTIDO!

—Yoongi-

— ¿¡QUE DEBE HACER PARA QUE LO ODIES!? PARA QUE TU MISMO DESEES SU MUERTE O LO MATES. NAMJOON ASESINO A TU HIJA Y LO ODIASTE DE INMEDIATO, PERO CUANDO SE TRATA DE TI... CUANDO SE TRATA DE ÉL...

—T-tu cara...—estaba empezando a asustarse por lo mucho que se rompe el rostro de porcelana de Yoongi, puede ver negrura en el pequeño agujero que hay en su mejilla.

—NO IMPORTA CUANTO HAGA, SOLO LO DEJAS PASAR.

—Él solo-

—Ni siquiera cuando apareció Iu lo odiaste, ni siquiera cuando iba a engañarte con esa hija de perra; él lo iba a hacer, pero el muy maldito entró en razón cuando te vio y LO ECHÓ TODO A PERDER, COMO SI NO FUESE CAPAZ DE SEGUIR UNA MALDITA ORDEN COMO JIN O COMO NAMJOON. —reclama furico. Jimin puso expresión de confusión ¿Seguir órdenes? ¿¡Como que ordenes!?

— ¿Qué quieres decir con eso...? —murmura apretando los puños.

— ¡QUE ES UN INÚTIL! ¡QUE SOLO EXISTE PARA ARRUINAR MI EXISTENCIA AL ARREBATARME LA TUYA! Todos los demás pudieron hacer fácilmente lo que les dije para.

—Qué fue lo que dijiste ¡¿Qué fue lo que hiciste?! —ordenó saber.

—Lo necesario para que enfrentaras la realidad y que tanto pareces ignorar—se acercó quizá demasiado, dando un miedo terrible por lo mucho que se está rompiendo su rostro—. Solo andas como un pajarillo volando por todo lado y cantando al primero que te da cariño cuando FUI YO quién te salvó de morir como un maldito desecho de mierda; YO te di una vida que cualquiera quisiera; YO te di el poder que nadie más en este mundo tiene y YO SOY QUIEN MÁS TE HA QUERIDO Y PROTEGIDO DE TODOS. SI NO IBAS A SER FELIZ PERTENECIÉNDOME NO IBA A PERMITIR QUE LO FUERAS CON MÁS NADIE.

— ¿¡Que estás loco o...!?

— ¿¡POR QUÉ YO NO SOY SUFICIENTE!? ¿¡POR QUÉ NI SIQUIERA CIRCULA POR TU CABEZA QUERERME A MI!? —interroga cogiéndolo del cuello y ejerciendo presión—. Eres un malagradecido, un imbécil y me vale poco seguirte lastimando con tal de que por fin entiendas que debes hacer y cuál es tu lugar.

— ¡Suéltame! —cayó a la orilla del lago, se levantó y retrocedió un par de pasos—. No entiendo nada de lo que estás hablando. Lo hiciste porque quisiste dármelo, no porque yo te importara en realidad y todo lo que has hecho hasta ahora es intentar que yo odiara a todos-

—¿¡Y por qué!? Porque nadie aparte de mí, que no soy humano, vale la pena para ti—explica dándose un suave golpe en el pecho—. Ellos te abandonan ¿te olvidas de Jin? Te iba a usar porque es un humano que cede a la voluntad de cualquiera, cedió sin tapujo a mis órdenes

«Es mayor beneficio para ti que ellos tengan al brujo... No querrás caer por pecador cuando el juicio final venga ¿no es así?»

Jin fue tan fácil...

—Namjoon... el pobre miserable y malviviente que se golpeó tanto la cabeza se hizo sangre. Para nada, solo cedió al final cuando le hice ver la realidad que pasaría apenas alguien se pudiera enterar.

«Esa niña es muestra de tu infidelidad... ¿Sabes qué pasa con los infieles con hombres? ¿Qué pasará con tu hijo real? Deshazte de la evidencia... deshazte de la evidencia de que estuviste con un brujo»

«Mátala, ignora que llore... Mátala, mátala, mátala ahora.»

«Si no la matas tú, lo hará alguien más ¿te lo imaginas? Luego irían por tu cabeza por ser el padre de semejante pecado.»

Pobre Namjoon... Lo intentó.

—Y Jungkook solo... solo fue... Un imbécil que no pudo ni siquiera acostarse con Iu, lo único que hizo bien fue dejarse matar por Seunghyun con mi influencia; que no pudo ganarse tu desprecio. Todo lo que tenía que hacer era delatarte y con eso debías odiarlo, pero tu...

«Ella es más linda... Y es mujer. Solo mírala ¿No prefieres a alguien que pueda darte una familia?»

«Sí tomas su mano todo el problema con el otro reino queda arreglado. Una persona no vale la pena.»

«Escógela, escógela... ¡ESCÓGELA!»

Jungkook no cedió en ese momento...

«Es un brujo»

«¿vas a sacrificar a la familia que te lo dio todo? Si tu caes, caen contigo.»

«Los brujos pueden hacer que los ames»

«Solo es magia. No es real.»

«¿Cómo sabes que no te miente?»

«Debes hacer que arda... para que no te siga engañando.»

Y el pequeño Jungkook cayó.

—T-tu... destruiste todo o que tenía...

— Tú no tienes nada.

—tenía... tenía a Namjoon... a Solar...

—ya te dije que-

—ME QUITASTE A MI FAMILIA POR UN CAPRICHO. MI BEBÉ NO TENÍA NI UN AÑO Y POR TU CULPA NAMJOON LA MATÓ—acusa al grito, más que herido y recordando aquello como si hubiese pasado hace poco—. COMO PUEDES DECIR QUE ME QUIERES CUANDO... CUANDO TODA MI DESGRACIA VIENE POR TI. ERES UN MALDITO IMBÉCIL.

Te advertí, siempre te advertí que ocurriría y tu no me hiciste caso. Namjoon, Jin, Jungkook—bufa con una risa—. Que importa, a todos y cada uno de ellos los condenaste por no hacer caso. Por insistir en pertenecer a alguien más que fuese yo. Lo hiciste bien por un tiempo hasta que... lo escupiste.

Jimin se llevó las manos a la garganta. Recordó cuando vomitó aquella sustancia negra, como se sintió de liberado tras eso. Como lo siguió haciendo, pero se negaba a abandonar su voluntad. Incluso ahora Namjoon también...

¿Qué acaso Yoongi lo controla todo desde siempre...?

Sentirse traicionado se queda corto—Y no me importa caerme a pedazos por repetirlo las veces que haga falta—. Jimin se alejó al tiempo que Yoongi se acercaba a él. Iban entrando cada vez más al lago. Jimin quería escaparse de él a como diera lugar, más asustado que nunca y de quién jamás imaginó. Creyó que Yoongi era como un confidente... No que pasaba esto. Se hundió y nadó para alejarse hasta llegar a una orilla cercana.

—No puedo ni quiero matarte... Pero si tanto te gusta el agua... Quédate ahí e internalízalo.

Yoongi lo hundió y lo siguió haciendo hasta que llegaron al fondo. El sueño lo invade. No por estar falto de aire, simplemente sueño. Ve a Yoongi que lentamente se va alejando y desapareciendo al tiempo que una especie de cubierta de hielo lo empieza a recubrir.

Estiró la mano, intentando darse un impulso para salir—Quiero... despedirme...—gimotea antes de dormirse y que la cubierta cristalina se vuelva más gruesa y se selle por completo con él dentro durmiendo. Yoongi desde la orilla del lago tocó su rostro.

Ah... eso era lo que tanto lo molestaba de Jimin hablando de sus sentimientos... que no eran dirigidos a él.

Quizá si lo deja dormir iba a olvidarse de todo lo que acaba de confesar sin querer... Cómo manipuló a Jin para que lo entregara; como manipuló a Namjoon para que asesinara a la bebé; como intentó que Jungkook se acostara con Iu... Como le dio poder al rey enemigo para que Jungkook finalmente muriera, como lo manipuló para que pensara que el amor que se tenían era falso...

—Soy yo quién tiene la razón...—se dice mirando las demás heridas que tiene. Incluso haber manipulado a Jimin para que desconfiara de todos... ese germen negro que ocultaba la inocencia que tiene... es justificado.

Nada de lo que ha hecho está mal, con un poco de tiempo, Jimin lo entendería.