Comentarios del Autor : Naruto y sus personajes no me pertenecen, son de un japo loco llamado Masashi Kishimoto xD (si fuera mía la hago hentai y romántica).
Bien, se nota que los dejé picados xDD... *happy* pero bueno, la historia es Romance/Drama por algo, aunque conforme se va desarrollando la historia se verá. A mí me gusta este tono serio, tal vez a algunos no y por ello abandonen la historia, no es un típico "vivimos felices para siempre y tuvimos 100 hijos", la verdad, ese tipo de finales son muuuuy cliché. Yo sí puedo decir que la pareja se mantiene hasta el final ;D de eso no tengan ninguna duda y no se preocupen.
Pasemos a otra cosa, pues a responder algunas preguntas de los reviews =D
Lorss - Hahaha... tranquila, esto aún no se termina. Siempre suelo ponerle a mis fics algo como "Fin de Episodio XX" o "Fin de Episodio", me da la impresión de que da un toque más de historia de capítulos. Que pena haberte dado ese susto. Con respecto a tu One-Shot, trataré de pasar, últimamente no tengo tiempo para leer fics y necesito ponerle atención porque me gusta disfrutar un episodio aunque sea One-Shot. Gracias por la invitación.
Hopesol - Claro que no me molesto si le das publicidad al fic, para nada. Con que me des el crédito mandándolas con un link a mi profile (si compartes la historia con un Copy-Paste) o des un link que las traiga aquí, yo bien. Mientras más gente de reviews yo más feliz y más inspirada a hacer otros episodios estaré. Lo único que te recomendaré... es no copiar mi historia y ponerla como tuya. Eso es plagio =) por lo demás, muchas gracias. Que bueno que te haya gustado. Un saludo hasta donde estés.
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Nota IMPORTANTE: NO al PLAGIO por favor, copiar una historia que no es tuya y ponerla en otro sitio bajo tu nombre es plagio. Si ven mis obras en algún lado sin mi permiso ni mi nombre... avisen y/o denuncien al autor, gracias ^^
Los Lobos no Ladran, Aúllan
Por Clarisce
Capítulo 11: Cuando el lobo despierta…
Amanece y la fragancia de la mañana es tan notable, el aire puro y aquellos trinos de aves por todas partes, cercano al hogar de Kakashi hay un parque, del cual proviene tanto aviso mañanero.
Hinata duerme bajo unas sábanas, aún esta en ropa interior, no le incomoda… la noche anterior había descansado tan en paz que tenía fuera de su mente lo sucedido con Naruto. Primero saca sus brazos, luego asoma su cabeza y al final abre los ojos, es de mañana…
Lo primero que piensa es que amaneció en su casa, con el aroma tan varonil que despedían sus almohadas, tan… tan… "Kakashi" que ella no podía olvidarlo, sentir sus labios sobre los suyos y aquellas curtidas manos en su cuerpo que pasaba de niña a mujer.
- "Kakashi-sensei" –piensa de inmediato la Hyuga y aparta las sábanas de su cuerpo para salir a ver a aquél jounin de pelo plateado.
Tan pronto abre la puerta de la habitación oye un golpe seco, es la puerta de salida; Kakashi se marcha temprano para no incomodar a Hinata, esa noche fue necesariamente interesante, a tal punto que ninguno de los dos podía pensar en otra cosa, claro que el sensei… tenía más vergüenza por lo que hizo que ella misma, que fue quien le correspondió.
A pesar de marcharse a paso acelerado, Hinata va hacia la ventana de su habitación para despedirse de él, claro que lo sorprendió.
- ¡Kakashi-sensei! –gritó la joven desde la ventana agitando su mano en señal de despedida.
Él voltea a verla, se queda inmóvil cuando nota que ella no esta molesta sino todo lo contrario, le sonríe mientras que con una de sus ropas cubre su cuerpo semidesnudo, aún estaba en interiores.
- ¡Qué niña! –afirma Kakashi divertido por la escena.
- Gracias… -dice Hinata en silencio pero moviendo sus labios como si lo dijera, a esas horas de la mañana no era conveniente despertar a los vecinos.
Kakashi lo entiende y se muestra de igual manera contento, levanta levemente sus manos y se despide, no sabe si cuando él regrese ella seguirá ahí por eso… mejor lo hace en ese momento; luego continúa con su camino, va a trabajar como cada día.
Más tarde el escenario no es el mismo, Hinata llega a hurtadillas a su hogar pero se sabe que hay quienes tienden a saber mucho más de lo que deberían. La descubren los guardias de la mansión Hyuga, la llevan hasta la oficina de su padre, las cosas no se muestran bien….
- Buenos días –dice la joven de pelo azulado, casi esta temblando pero de igual modo hace una reverencia.
- ¿Crees que para mí es un buen día? –preguntó Hiashi-sama.
- Puedo explicarlo… -decía con voz suave pero su padre la calló.
- ¡Basta! Me cansé de todas tus malditas excusas, no sirves como una Hyuga, cuando menos podrías ser menos obvia. Ya me enteré de lo que sucedió con aquél chico, te veías con alguien comprometido –negó con la cabeza- haces que cada momento sienta más vergüenza de ti, no bastaba con fallar en aquella misión –se dio la vuelta- tu castigo serán cien azotes en el patio, al atardecer. Puedes ir a tu habitación –dijo finalmente el jefe de la familia y Hinata bajando la mirada salió de ahí.
Ha valido la pena, el castigo no parece ser significante, esta feliz por lo sucedido. En su mente rondan las imágenes de Naruto besando a Sakura, tiene una leve punzada en el pecho pero se siente bien; Kakashi… después de todo no es tan serio como imaginaba, no lo culpaba por tratar de no ser lo que esa noche le mostró, ser impulsivo y dejar que las emociones lo manejaran como un títere debía ser complicado.
Caminó hasta su habitación sin detenerse, entró a su cuarto y quedándose apoyada en la puerta pensó un poco en todo, ¿significaba algo? ¿Habría algo que tendría que cambiar? No, ya lo dijo antes Hatake… era una niña, sólo una pequeña niña…
- Hinata-sama –dijo alguien respetuosamente asomando su cabeza por la ventana.
- Ah… -fijó su vista hacia esa persona.
Por su parte Kakashi sentía algo de vergüenza, claro que podía ocultar su rostro tras la máscara, el libro y sus manos; Yamato llamó su atención de nueva cuenta, llevaban dos sesiones de entrenamiento y creía seguir solo.
- Tuviste una mala noche, ¿verdad? –dijo Yamato.
- ¿Y tú? –preguntó Kakashi cambiando de tema y mostrándose alegre.
Con todos estos conflictos siempre paso una mala noche. Anoche llegó un aviso de guerra civil al sur del País del Fuego, parece que algún primo desquiciado del Señor del Fuego se ha tomado muchas atribuciones –dijo divertido, a pesar de no tener nada de gracioso para Yamato era interesantes esa clase de situaciones, era más algo tragi-divertido.
- No sabía nada de eso. Es seguro que pronto enviarán unas cuadrillas para reforzar la vigilancia del palacio principal –agregó el Jounin con algo de seriedad.
- Otro conflicto sin importancia… -resopló y se puso de pie al lado de Kakashi.
- Si no se te tiene cuidado, la negligencia podría causar muchas muertes. Claro que Konoha es inteligente en ese punto, pero… me da una mala impresión todo –bajó la mirada- Yamato –le llamó la atención y su compañero le devolvió la mirada- ¿me disculpas?
- Estamos a 14 rounds para mí y 16 para ti. Dame una oportunidad o dos, iba a ganarte –dijo posando su mano en el hombro de Kakashi.
- Nada de eso –sonrió divertido- de todos modos ya me iba. Tengo algunas cosas que hacer, mañana podremos arreglarlo –le guiñó con un solo ojo- calma.
- ¡Kakashi-sempai! –le gritó nerviosamente Yamato- ¿¡Por qué haces esa clase de cosas, estás loco!
- Eres muy sensible –agregó riendo.
Le dio la espalda y se marchó; pero como odiaba Yamato cuando Kakashi se ponía en ése plan, casi lo mismo sucedía con Naruto, era una aversión a lo masculino quizá.
¿Dónde iba? Era poco claro y tan obvio al mismo tiempo; Hinata tendría problemas con lo de la noche anterior, pondría las manos al fuego por ella, no quería que la castigaran o simplemente hicieran algo en su contra, suficiente tenía con lo que Naruto le hizo. Y claro… pensando en castigos, no dejaba de pensar en Sakura.
- Hinata-sama –dijo Neji entrando a hurtadillas por la ventana.
- ¿Qué pasó? –preguntó Hinata.
- Nada pero Hiashi-sama está un poco fuera de control, creo que se tomó muy en serio lo que Naruto-kun te hizo. Lamento mucho lo sucedido.
- No es nada, además anoche… -vaya que pensaba en eso- anoche… hablé con alguien de lo que pasó. Me siento mucho mejor –dijo con un semblante lleno de paz la Hyuga.
- ¿No crees que dejaste que él se aprovechara de ti? –preguntó Neji.
- Todo mundo piensa mal –dijo Hinata- además no sé de qué hablas.
El joven Hyuga movió su rostro negando, vaya que sabía con quién había pasado la noche, él se ocupaba de que ella estuviera segura, la cuidaba y muchas veces acompañaba. Como tantas veces vio a Hinata llorar, corriendo a toda velocidad hasta el edificio lleno de apartamentos donde vivía Kakashi, la observaba desde lejos. Estando ella a oscuras junto a Kakashi, Neji podía divisar que ambos se abrazaban, era algo demasiado privado para meterse al apartamento de Kakashi para reclamar a Hinata y que ambos se fueran juntos al palacio Hyuga.
- Kakashi-sensei y tú… pasaron la noche –dijo levemente sonrojado, volteaba para otro lado. Era tan especial el asunto que lograba molestarle hablar de ello.
- ¿Qué? –abrió los ojos como platos viendo a Neji.
- Mi deber es cuidarte y acompañarte, los vi por la ventana –cerró los ojos frunciendo el ceño- no soy de los que tiene que ver lo que los demás hacen. Me siento tan avergonzado.
- Deberías sentir vergüenza, Neji-kun –le dijo algo enojada.
- Vergüenza deberías tenerla tú. Si hubieran asignado a otra persona para vigilarte ahora mismo Hiashi-sama sabría todo esto y habrían muchos problemas. Se debe proteger a toda costa el honor y pureza de la heredera, de lo contrario… habría que eliminar toda prueba de ello.
- Estás exagerado –dijo Hinata sentándose en su cama y observando a Neji.
- Nada más lo decía porque no quiero que nadie salga herido. La elite perdería credibilidad si averiguan que la heredera desmerece su título por no… -decía Neji pero Hinata lo interrumpió.
- ¡No pasó nada! –le dijo con voz alta y sonrojada- y si quieres avisarle a mi padre, hazlo. Pueden llevarme a un médico para comprobarlo si lo desean. No sucedió nada con Kakashi-sensei –dijo convencida- "…pero hubiera querido que pasara" –pensó.
Neji siguió mirando inquisidoramente a Hinata, la ponía nerviosa pero no sacaba ninguna otra respuesta, por lo tanto parecía que ella decía la verdad. Relajado y menos emocional dio media vuelta y salió por la ventana sin decir nada más.
¿Diría algo? No era necesario, su primo era un muchacho amable y con sentido común, de algún modo ocultar la verdad de aquella extraña relación entre el Jounin y la princesa, por así decirlo, del clan Hyuga era salvarle la vida a ambos; Hinata podría ser confinada a un templo para protegerla de cualquier hombre libidinoso que quiera quitarle su pureza y Kakashi… podría tener un trágico final. Se debía conservar la línea de los Hyuga intacta.
- "Naruto… -su rostro y aquella sonrisa se mostró en su mente mientras cerraba los ojos- supongo que no soportaría saber que es feliz con Sakura, ella es tan bonita, quisiera ser como ella" –pensó y se acostó en su cama ocultando su rostro en su almohada.
Ya casi sería medio día, no sentía ganas de nada de comer. Se acuesta en su cama observa su tumbado y siente miedo de aquellos azotes, no era necesaria tanta violencia, eran personas racionales pero… en algún punto eso dejó de ser así.
Las campanillas de la entrada Hyuga sonaron dos veces, Hinata lo percibió pero no le tomó mucha atención, la gente entraba y salía del palacio. Al poco rato alguien tocó su puerta, era una joven del servicio de limpieza.
- Señorita, su padre la llama –agregó la joven mientras le hacía una reverencia.´
- Pero aún falta para mi audiencia con él –aseguró la Hyuga con temor.
- Tiene visitas –contestó la muchacha- ¿puedo limpiar mientras?
- Eh… si –Hinata se levantó de la cama y salió de la habitación, caminando por aquél pasillo- espero que no vaya a pasar nada más.
Bajó la mirada, juntó sus manos porque temblaba levemente, más por el temor que por el frío. No había pasado algo así desde que aparentemente trató de matar a su equipo y no tomó las debidas precauciones. Su padre… era demasiado estricto, le temía, no por algo que hubiera hecho sino quizá porque talvez aún no conocía sus límites.
- Padre… -dijo en un tono muy bajo de voz antes de abrir la puerta donde la esperaba el jefe de la familia. Tomó un último respiro y entró a la habitación- ¿Me llamó? –preguntó cerrando sus ojos y reverenciando a su padre al mismo tiempo.
Saluda a nuestro invitado –dijo Hiashi-sama seriamente.
Hinata elevó su mirada hacia la persona que se había sentado a cierta distancia de su padre, era… era… ese inconfundible cabello, chaqueta verde y mirada sin tanta emoción que conocía desde siempre.
El jounin elevó su mano saludando, no sabía que al verla su corazón daría un vuelco, evadió de inmediato su mirada cuando ella le correspondió y volvió a fijarla en el padre de la chiquilla con ojos de color perla.
- ¿Vas a saludarlo? –volvió a hablar Hiashi-sama.
- Perdón –dijo Hinata reaccionando- buen día, Kakashi-sensei.
- …ya es tarde –murmuró sabiendo que ya había pasado el medio día- como le decía, señor. Tuvimos un encuentro importante con el centro de investigación del norte, la Hokage me ha pedido que tome en cuenta algunos perfiles para cubrir un nivel medio de ataque. Pensé que la mejor forma de encontrar integrantes era tratar de entablar una conversación secreta entre los candidatos; lamentablemente no tengo pruebas de ello porque es un asunto privado –informaba Kakashi, él mismo creía lo que decía porque en parte era cierto, aunque… nadie había tomado en cuenta a Hinata, era el encargado de todo y podía decir lo que quisiera.
- Comprendo. Hinata estuvo en esa reunión, supongo que pensé mal de ella –dijo volteando a ver a su hija la cuál de inmediato bajó la mirada- Kakashi-sensei, creo que le debemos agradecer por la información. Si me disculpan debo atender otros asuntos –dijo poniéndose de pie, pasó por el lado de Hinata- olvida lo de la tarde –dijo con voz clara al oído de Hinata sin acercarse mucho y salió de ahí.
Kakashi aún estaba sentado con las piernas cruzadas en el piso, le daba la espalda a la muchacha, no se atrevía a hacer algo. Quizá el jounin pensaba una y otra vez en las reglas que rompió al mentir de esa manera y dar a conocer información clasificada; cerró los ojos y posó sus manos sobre sus rodillas, nadie decía nada… parecía que la sola respiración era suficiente para ponerlos nerviosos.
- Gracias –pronunció con timidez soltando aquél nudo que hizo entre sus manos y dedos.
- No es nada –agregó y resopló- fue mi culpa, si fuera más consciente te habría llevado a tu casa y no…
- ¿Está enojado? –preguntó Hinata con una voz débil.
- Conmigo mismo –volvió a resoplar Kakashi mientras se daba impulso y se ponía de pie- hazme un favor y no te metas en problemas –dijo seriamente mientras caminaba hacia ella y trataba de evadirla para salir de ahí.
- Mi padre no volverá, espera que usted se marche pero… -estiró su mano hacia él para detenerlo, antepuso sus manos contra el pecho del Jounin.
- Yo también tengo cosas que hacer –dijo con más seriedad y aún teniendo las manos de Hinata sobre su pecho trató de avanzar pero no podía hacerla a un lado- por favor…
- Quiero saber qué pasó –dijo la Hyuga acercándose más a él- y… todo. Si algo ha cambiado, si usted… sólo quería divertirse conmigo o…
- No digas esas cosas. Hago todo por contenerme, si pudiera… -elevó sus manos hasta el rostro de Hinata tratando de tocarla pero se quedó a unos centímetros- alguien va a entrar y esto se verá muy mal.
- ¿Entonces por qué vino? Sabía que habrían problemas así –dijo dejando el pecho de Kakashi para posar sus manos sobre las de él y hacer que al fin tocara su rostro. Sus cuerpos se acercaban mucho más- me siento muy lastimaba, me duele el corazón… creo –bajó su tono de voz y apoyó su cabeza sobre el pecho de ese hombre que respiraba más agitado- pero usted hace que el dolor se vaya.
No lo resistía más tenía que hacerla callar, aquella dulce voz de niña indefensa lo conmovía y lo convencía de que era un enfermo, ¿cómo podía sentir tantas cosas por una chiquilla?
- ¿Quieres estar con un hombre que casi te dobla la edad? Es estúpido, no puedes… Hinata. Yo pasé la línea y me arrepiento.
- Usted dijo "no quiero que creas que lo hiciste con alguien simplemente porque te sentías deprimida" –dijo Hinata repitiendo la excusa del Jounin- no estaba deprimida, lo que sucedió fue una prueba más de que… algo andaba mal en mí. Estaba con el chico equivocado y creía que estaba loca por pensar que quizá un beso suyo fuera suficiente para hacerme feliz.
- No soy sólo yo –dijo Kakashi recobrando el valor.
- Me he sentido extraña desde hace mucho, pensé que… yo no le agradaría a usted, sabe… es muy guapo y yo simplemente soy una niña. ¿Qué iba a gustarle a un hombre de mundo una chica tan tonta y miedosa?
- Todo –dijo Kakashi sonriendo levemente- he sido un tonto –repitió colocando sus labios muy cerca al oído de Hinata- ¿quieres…? –preguntó mostrándole la alegría a través de su rostro.
La joven de cabellos azulados tomó la máscara de Kakashi entre sus manos, se la quitó y viendo su rostro por primera vez en aquella habitación casi alumbrada sonrió como sólo ella podría hacerlo y dejó que los labios de ese hombre tan varonil y agradable al tacto la besara, tanto como quisiera.
No es eterno, no es imposible, no es un pedazo de cielo… no es tantas cosas pero al mismo tiempo es un sueño que al llegar se alcanzable los hizo ser felices con ellos mismos.
Sus cuerpos en sincronía y la aceptación de ellos mismos los hizo sentir que era la primera vez que daban un beso. Sus labios son como ningún otro, son tan suaves y se dejan al querer de Kakashi, pero él no se queda atrás… él es tan tibio que sus solas manos hacen que ella desee más.
- Es perfecto –le dijo Hinata al separarse un poco de él pero sin dejar de estar tan cerca de ése hombre que la había vuelto loca.
- No –sonrió cariñosamente volviendo a tomarla entre sus manos- siento que al fin soy yo mismo, no soy perfecto.
- Ah… -abrió un poco sus ojos sorprendida- hablaba del beso –sonrió divertida.
- ¿Eh? –una gota de sudor bajaba por su frente- disculpa. Haces que no pueda pensar en nada –se excusó Kakashi.
- No se disculpe –dijo ella rozando su mejilla contra la de Kakashi tímidamente para que no viera más el sonrojo que la estaba atacando- usted también lo es.
Él mostró otra sonrisa y se rió levemente para abrazarla, estaba tan feliz… tanto de haber roto esa barrera de miedo, ya no era un lobo fingiendo lo que no es, mientras se ataba a sí mismo y trataba de entrenarse como un perro doméstico, al fin… aquél lobo dejaba de ladrar y saludaba a la vida con un aullido.
Fin de episodio
