Capitulo XI

Encuentros con la lujuria.


¿Ahora qué hago?

Mi pecho subía y bajaba, mi respiración estaba totalmente acelerada, mi cuerpo estaba perlado de sudor por el esfuerzo del acto sexual, mis ojos solo estaban clavados en aquella puerta que si no lo habría pronto Nathaniel lo abriría a la fuerza. Mis manos estaban temblando y estaban posadas en la espalda de Castiel, estaba asustaba y no sabía qué hacer, el no ayudaba en nada ya que me estaba lamiendo el cuello. Maldita sea con Castiel, ¿De verdad era tan sínico que a pesar de lo que está pasando sigue con la travesura?

El pelirrojo había dejado de besar mi cuello y me miro a los ojos, este sonrió dándome a entender que tenía un plan, le indique con mis manos de que me dijera al oído. Se acercó a mi oído y susurraba.

─ Voy por la parte del baño mientras tú lo distraes.

Yo asentí con la cabeza y el dejo que pudiera reincorporarme, cubro mi cuerpo con una toalla y medio acomodo mi cabello para luego quitar el seguro de la puerta y empezar a abrirla. Nathaniel se sonrojo al verme con solo una toalla, este desvió la mirada.

─ Disculpa por llegar así de repente pero necesitaba hablar contigo.

Yo solo jugaba con mis dedos nerviosa, intentaba calmar las palpitaciones de mi corazón que estaban muy aceleradas, además la mirada que tenía el rubio sobre mí me ponía más nerviosa todavía, vi cómo se acercaba y yo solo por acto de reflejo retrocedía unos pasos más .

─ Quería pedirte perdón por lo que pasó con Castiel anteriormente, sé que no nada educado de mi parte lanzármele así pero es que ese tipo me provoca de todo…

Dijo Nathaniel entre dientes, se podía sentir la furia que sentía por cada vez que comentaba sobre Castiel, a pesar de lo que pasó con enmascarar a Debrah en esos tiempo y que el pelirrojo supiera la verdad aún no se desvanecido la enemistad que se tenían el uno contra el otro.

─ No te preocupes, eso ya pasó.

Dije con una sonrisa, a pesar de sentirse furioso se mantenía calmado conmigo, eso era algo .. ¿Lindo? Sí, lindo ese rubiecito podía llegar a ser muy adorable cuando se lo proponía.

─ Etto.. También quería despedirme, ya los chicos me van a terminar de dar unas indicaciones y me llevaran a una casa militar que está muy lejos de aquí, espero volverte a ver… Pero antes..

Tragué seco, Nathaniel se acercó y me acorralo a la pared tomándome del rostro y me planto un beso suave y dulce, pero que después se volvió cada vez más salvaje. Yo correspondí, ya que después de todo el me gustaba.

─ Sucrette…

Mencionó mi nombre entre besos y me tomó de la cintura elevándome un poco y con eso aproveche de rodear su cadera con mis piernas. Lo que evitara que cayera era que estaba pegada a la pared, sus manos se volvieron muy hábiles que recorrían mis muslos con vigor, sus besos empezaron a descender empezando con mi mentón y bajó a mi cuello dando unos leves mordidos.

─ A-Ah..

Gemí por lo bajo, su cuerpo emanaba un aroma muy hipnotizante que me estaba volviendo loca poco a poco, sentía como si mi cuerpo cayera en una fuerte tentación y placer incontrolable. Nathaniel estaba por quitarme la toalla pero un fuerte sonido se escuchó en el baño y yo me asusté y pensé- Maldicion Castiel! – el rubio me miro a los ojos y yo solo me sonroje para luego desviar la mirada, aun no me acostumbraba mirarlo mucho y me sorprendí cuando apretó mi muslo yo solo pude responder con una simple y fuerte mordida en mis labios , luego pensé–Dios! Este chico se estaba revelando! –definitivamente este estaba sacando su lado más oscuro e pervertido y eso que mostraba ese rostro de inocencia.

─ Como quisiera seguir, pero si no llego pronto al almacén con los demás, ellos empezaran a sospechar sobre esta despedida. Ya que les había prometido que solo tardaría unos 5 minutos.

Solo suspire con tristeza como quería seguir, no quería que se fuera, pero la situación no me lo permitía. Él debe ir a completar la misión que se le ha asignado y no solo eso sino que tenía a un pelirrojo muy peligroso en el baño, yo había pensado que él se había ido pero por Dios, en ese pelirrojo uno no se puede confiar mucho pero ese no era el caso, el problema era de que pasaría o como reaccionaria cuando saliera de ese baño, lo más seguro era que me reprocharía o terminaríamos de tener relaciones.

Nathaniel al notar mi tristeza y mi rostro preocupado e insatisfecho tomó mi mentón y me acercó para robarme un beso que empezó a de ser dulce a uno muy apasionado y salvaje. Yo como respuesta acaricie sus cabellos rubios y descendí hasta sus mejillas que estaban un poco sonrojadas, luego se separó de mí y juntó su frente con la mía dándonos un lindo acercamiento por el cual sentíamos el aliento cálido del uno y del otro para después el hablar por lo bajo.

─No sé cuánto tiempo este lejos de ti, pero prometo volver pronto con la fórmula y con mi orgullo en alto. No olvides que esto lo hago por ti…

Después de decir aquellas palabras terminó besando mi mano y abrazándome, luego se separó de mí y se levantó para dirigirse a la puerta manteniendo una sonrisa de satisfacción, toma la perilla de la puerta y la gira para hacer que este se abriera, él se voltea y me mira por última vez.

─Ah y también quería decir que tú eres mía, no me importa lo que los otros chicos digan..

Dijo de forma relajada pero de forma posesiva, él estaba tratando de decirme algo más con solo enfatizar "chicos" presentía que el no solo lo decía por los demás creo que lo dice por alguien en específico… Espera…

─ No lo digo por los demás Sucrette, lo digo por Castiel, se nota a plena vista que el anda muy .. atento contigo y eso no me está gustando.

Lo dijo mientras que miraba una pequeña bolsita destapada de un condón, yo me sonrojo y desvío la mirada pensando - ¡Joder! ¿Por qué no me di cuenta antes? ¡Estúpido Castiel! ¡Lo voy a matar! -.

─ Hasta luego Su! Nos vemos pronto, ten cuidado por favor, yo de verdad me muero si te pasa algo y despídete de Castiel de mi parte ya que él prefirió esconderse que a despedirse. ¿Ahora quién es el cobarde Castiel?

Termino de decir con una gran sonrisa adornando su rostro y luego pensé - ¿Cómo rayos lo supo?- no tardo en escucharse un gruñido desde el baño y un golpe en la pared por el cual con eso Nathaniel soltó una carcajada, me guiñó un ojo y cerró la puerta para terminar de retirarse del lugar.

Al rato que Nathaniel se retiró de mi habitación, el pelirrojo salió del baño hecho una furia demostrándolo con esa cara de mal humor más de lo normal y dando un fuerte portazo a la puerta del baño por el cual lo último en verdad me asustó.. un poco..

─ Maldito rubio… " ¿Ahora quién es el cobarde Castiel?"

Dice el pelirrojo mientras que imitaba la voz de Nathaniel para luego tomar una almohada y lo lanza hacia la puerta descargando su enojo.

─Ay Nathaniel.. Te va a pesar.. Te va a pesar..

Se decía mientras que se acercaba a mí y se apoderaba de mi cuello, llenándolo de besos, mordidas y hasta lamidas. Empezó a acariciar y apretar mis muslos, estaba haciéndome sentir sensaciones placenteras, que perdiera poco el control sobre mí y mi cuerpo se estremeciera por cada toque que profundizaba haciendo que jadeara y buscaba mi punto de sensibilidad que no tardó mucho en encontrarlo.

─ Oh pero mira lo que encontré…

Dijo con malicia mientras que tocaba suavemente mis pechos, él no había tardado nada en tomarme de los muslos, levantarme y tirarme en la cama, primero había empezado con solo tocar el pezón, jugueteándolo con la lengua o con los dientes haciendo que me retorciera del placer, mis manos estaban sujetas a sus cabellos. Estaba jadeando aún más, un poco de saliva bajaba de la comisura de mis labios hasta llegar a mi barbilla, de tanto placer me habían brotado un par de lagrimitas y mis mejillas se sonrojaban cada vez más para dar el parecido con los cabellos de él, con eso a él le bastó para reírse un poco y mirarme llenándose de orgullo y por lo visto le provocó una sensación que hizo que Castiel se regocijara.

─Cas..Castiel.. Ahmm..

Decía entre gemidos, sentí como entro nuevamente en mí y el empezó a moverse de forma rápida, varias lagrimas traviesas bajaban de mis mejillas, el solo me dejaba varios chupetones en varias zonas como el cuello, cerca de mis pechos, en mi pansa, él no tenía piedad en sus embestidas cada vez lo hacía más y más fuerte, haciendo que soltara grandes gemidos y la cama rechinara con preocupación.- ¿Por qué no harán estas camas más resistentes?- Me pregunte mientras me arqueaba del placer.

─ Voy a llegar… Agh ..¡Maldición! ahh..¡Eres tan jodidamente estrecha!

Decía entre jadeos sensuales que solo hacían que me excitara más y dedique un poco a mirarlo, sus cabellos rojizos estaban despeinados y algunos estaban pegados a su frente por el sudor, de tanto salvajismo tenía que sacar el esfuerzo por algún lado. Sus ojos estaban entrecerrados y su lengua jugueteaba con sus labios, lamiéndolos y hasta llego un momento que se lamio un poco sus dientes. Oh por dios.. Me decía, era demasiado erótico verlo así, tan impotente, lleno de placer y sus ojos solos transmitían la lujuria y un poco de amor que tenía.

─ Ahh..

Llegamos, al mismo tiempo.. Pero llegamos al glorioso clímax, es un momento tan placentero, mi cuerpo tembló por el gran orgasmo. Castiel solo gruñó y se recostó en mis pechos, estaba muy agotado y su respiración era muy entrecortada como la mía. El con cuidado se quitó el condón que estaba lleno de su semen. El luego se recostó a mi lado, mirándome fijamente, como si buscara algo en mi mirada.

─ ¿Pasa algo?

Pregunté, me parecía un poco extraño que me mirara más de lo normal, este solo se rió y alboroto mis cabellos.

─Así te queda mejor el cabello, deberías dejarlo así más seguido.

Yo solo sonreí y desvíe la mirada, me recosté en el pecho de Castiel y este empezó a acariciar mi cabello y luego mis mejillas. Me sentía confundida, a mí me gusta Nathaniel pero mis sentimientos estaban cambiando, ya que podría cambiar por Castiel. Además hay que ser muy pero muy idiota para no valorar el lado cursi de una persona que sabes que es más fría que el hielo. Pero debía decidir, Uno de ellos dos o los demás, pero llega un momento en la vida donde se tiene que decidir si dar la vuelta o cerrar el libro. Pero es algo que sabré, solo debo pensarlo… Pero estos chicos me la ponen difícil…

Una Melody lloraba en su habitación mientras que caminaba de un lado a otro sosteniendo fuertemente una fotografía de su amado Nathaniel.

─ Eres un monstruo sin corazón ¿Sabes cuánto he llorado por ti? ¿¡Tienes la menor idea Nathaniel!?

Las lágrimas caían en sus mejillas como cascadas, cayó de rodillas mientras que despeinaba sus cabellos castaños recordando lo que había hablado con Nathaniel antes de irse.


─Flashback—

Él se iba de su lado, él se iría a exponerse a enfrentarse a su propia hermana, no quería dejarlo solo pero nadie la dejo ya que Sucrette había dicho con las demás chicas que era mejor que fuese solo para no tengan sospechas. No sabía qué hacer, tal su desesperación que decidió confesársele para no dejar con esa carga en su mente y su corazón. Lo amaba y quería escuchar su opinión con sus propios oídos y verlo con sus propios ojos.

Ella no tardó en llegar al helicóptero en donde estaba el rubio llegando y lo tomo del brazo para alejarlo para poder hablar. Este un poco desconcertado le miro y le siguió.

¿Qué pasa Melody?

Lo dijo de forma tan amable como era el, con una sonrisa que enamoraba a cualquiera.

Yo solo quería decirte algo importante antes de que te vayas..

Uno de los militares avisó que aolo le daban 5 minutos o menos para hablar, ella lo acepto y cerrando sus ojos y apretando sus puños de los nervios lo dijo.

Yo te amo─ Le dijo un poco fuerte para que la escuchara bien.

Pero yo no te amo en absoluto─ Respondió el con un poco de tristeza y frialdad a la vez.

A ella se le puso un nudo en la garganta, sus ojos se cristalizaron y su mirada se volvió oscura, luego bajo la mirada.

No importa, Nathaniel. Yo tengo amor suficiente para los dos ─Dijo casi en un susurro, una lágrima bajó por su mejilla.

Pero eso no es suficiente.─ Dijo con frialdad y luego la abrazó─

¿Por qué? ─ Pregunto mientras que dejaba que las lágrimas le ganaran.

Porque yo, ya amo a alguien más.─ Dijo para luego besar su frentey despedirse de ella con un abrazo y antes de entrar al helicóptero le dijo fuerte─ Lo siento.

Sus ojos se agrandaron y ocultó su rostro con las manos mientras que sollozaba.

─Fin de Flashback


Ella solo se hizo bolita en el suelo, tomó su cabeza con sus manos gritaba y jadeaba del dolor, el dolor que su corazón sentía. El dolor que su corazón experimentaba, hoy la felicidad no estaba a su lado, dejó que la tristeza entrara en su vida.

─ Nathaniel.. Nathaniel..

Susurraba su nombre mientras lloraba, ella solo miró el techo y su mirada se apagó, como si se hubiese muerto en vida propia.

"Una de las partes más difíciles de la vida es si pensar en alejarse o intentarlo un poco más"


8─ Adelanto del capítulo12 ─8

Miren a quien tenemos aquí… Hola hermanito querido─ Hablo de forma sensual Amber mientras que tomaba del mentón al rubio y lo obligó a verle a los ojos─. ¿Me extrañaste?.

La rubia se sentó en las piernas de su hermano, este estaba atado a una silla y su boca estaba tapada por una cinta adhesiva, sus cabellos estaban alborotados y su cuerpo tenía algunos moretones.

─ Creo que ya recibiste la bienvenida de mi gente─ Dijo con malicia mientras que lamia una herida que estaba sangrando en la mejilla derecha de su hermano. ─ Chicas encárguense de él…─ Termino de decir para luego salir de la habitación dejando a su hermano con varias chicas con lencerías y cargaban un látigo.

─ Vamos a divertirnos mucho lindo.. ─Decía una de las chicas mientras que le desabrochaba el pantalón del chico, Nathaniel estaba un poco asustado y intentaba soltarse pero sus esfuerzos eran inútiles.

─ Me encantan cuando están así.. ─Decía otra mientras que se quitaba su brazzier y dejaba sus pechos al aire─.

─ ¿Qué paso con Nathaniel? ¿Por que no se puede ver lo que pasa? ─ Dije desesperada mientras que veía la pantalla de la computadora.

─ No lo sé, algo está bloqueando la señal del intercomunicador y la cámara de espionaje.─ Dijo Armin mientras tecleaba─-

─ Escucho gritos─ Dijo Kentin mientras temblaba, esos gritos daban mucho miedo.

Ahhggg.. Por favor.. Ahí no!... Ahgg! No por favor…

Unas lágrimas aparecieron en mi rostro y Castiel me abrazaba con fuerza. Lo estaban torturando, y no se sabía cómo…. ¡Nathaniel resiste por favor!


Capítulo 12

Un ángel disfrazado de demonio y un demonio disfrazado de ángel.

Próximamente..


( Dejen sus reviews y el próximo capítulo les dejo las respuestas, dejen sus opiniones y dudas, )

Gracias por leer mis fanfics w