Disclaimer: Todos los personajes de la saga Harry Potter por desgracia no me pertenecen a mí, sino a J.K. Rowling. Sin embargo, tanto la trama de esta historia como los personajes nuevos sí me pertenecen.

Summary: Los muggles no son tan inocentes como parecen…en las altas esferas se han enterado de la existencia de la magia y de Hogwarts y no piensan quedarse de brazos cruzados. ¿Qué pasará?, ¿Qué planea Voldemort?, ¿Se acabará la benevolencia para con los muggles?

Hola! Siento mucho, muchísimo haberos dejado prácticamente un mes sin actualización pero estas semanas me ha sido imposible terminar el capítulo y subirlo :S Se me ha juntado un viaje, mi cumpleaños, trabajos de la uni, etc... a partir de ahora no voy a tener mucho tiempo para actualizar, pero no voy a dejar la historia y actualizaré cuando pueda. Os agradeceré mucho que sigáis leyendo y dejando comentarios, que me animan mucho :)

Sin más dilación, aquí os dejo con un nuevo capítulo :D Espero que os guste y hasta la próxima!

.

.

.

.

...

El cuerpo sobre la camilla se volvió a retorcer de dolor al sentir de nuevo la mano haciendo presión en la herida del hombro; sin embargo, se mordió fuertemente los labios para no dejar escapar ningún quejido de dolor.

- Duele, ¿verdad? Pues espero que te sirva de recordatorio para la próxima vez que pienses en divertirte con una cría de esas.

- Aghh…Yo pensaba…nos habían dado permiso para…aghh…actuar con violencia…sólo quería…divertirme un poco.- Se excusaba entre balbuceos.

- ¡Os dimos permiso en el caso de que hubiera resistencia! ¡Teníamos la situación controlada y ahora por tu culpa, pedazo de imbécil, están empezando a dar problemas!- Bramó finalmente el General Jones mientras clavaba todavía más fuerte sus dedos en las heridas de Burdock, quien ya no pudo evitar soltar un gemido lastimero.

- ¡Lo siento! ¡Pido perdón, joder!- Suplicó el pelirrojo.

- Tienes suerte de ser un buen soldado, sino, me habría deshecho de ti.- Dijo volviendo a mostrarse tan calmado como siempre y soltando el brazo del soldado.- Ahora descansa, quiero que te recuperes lo antes posible.

Diciendo esto, salió de la tienda dejando al joven sudoroso en la camilla, algo más aliviado aunque avergonzado y decidido andarse con más ojo a partir de ahora.

.

.

.

.

- ¡No me lo puedo creer! ¿Vas a estar todos los días en el Castillo aprendiendo cosas increíbles mientras nosotros seguiremos aquí haciendo más y más pruebas?- Preguntó todavía incrédulo y algo envidioso Ben.

- Solamente van a ser un par de horas cada día, y lo de cosas increíbles ya lo veremos. Recuerda quien me va a dar clase.- Contestó quitándole importancia Sabrina.

- El señor ese que va todo de negro, ¿no? Qué cosa me dio, parece un vampiro…- Comentó Dolores fingiendo un estremecimiento.

- Pues yo creo que tiene bastante morbo.- Dijo muy seria Anne-Lise.

- Los amigos, que se encontraban en el cuarto de la pelirroja tomando algo antes de ir a dormir se quedaron mirando con los ojos muy abiertos a su compañera, asimilando lo que acababan de oír. La joven sólo pudo mantener el rostro serio unos segundos más hasta que le comenzó a temblar la comisura de la boca y terminó soltando una gran risotada.

- ¡Tendríais que haber visto vuestras caras! ¡Estabais de foto!

- ¡Tonta! Me lo he tragado.- Río Dolores mientras le tiraba una almohada a la cabeza.

- Todos rieron por lo bien que le había salido la broma a Anne-Lise y siguieron bromeando un buen rato más.

- Ten cuidado Sabrina, no te vaya a morder el cuello mientras estéis en clase.- Bromeó Ben.

- ¿Has dicho que las clases serán en su despacho, no? Seguro que es como la cueva de Batman.- Pinchó Dolores.

- Jajaja no tengo ni idea. Ya os contaré el lunes. Bueno, si sobrevivo.- Contestó riendo Sabrina.

- Igual te gusta que te muerda. Os digo en serio que tiene mucho atractivo escondido.- Volvió a decir Anne-Lise.

Sabrina se sonrojó un poco y trató de disimularlo bebiendo un trago de agua.

- Muy escondido lo debe tener.- Le susurró bajito Darren a Ben, pero todas le oyeron y volvieron a saltar las risas.

Más tarde, cuando Sabrina ya estaba en su cuarto preparándose para dormir volvía a repasar la conversación con una sonrisa en los labios. Mientras buscaba la posición más cómoda para dormir pensaba en lo que había dicho Anne-Lise a cerca del "escondido atractivo" de Snape. Lo cierto es que, bostezo, estaba segura de que si sonriera más no parecería tan sombrío y puede que, pensó mientras se abrazaba a la almohada a punto de quedarse dormida, hasta sí tuviera cierto atractivo con esos ojos tan negros, tan profundos.

.

.

.

.

- Por aquí, vamos.- Susurró una voz joven masculina.

- Un grupo de cuatros personas se deslizaba velozmente por uno de los oscuros pasillos del Castillo.

- Nos hemos equivocado de corredor, ¡te lo había dicho!- Susurra una nerviosa voz femenina.

- Da igual. Hagámoslo aquí mismo.- Dijo una tercera voz.- ¿Recordáis el hechizo, verdad?

- Sí, está chupado.- Añadió la última voz.- Empecemos cuanto antes.

Murmuraron muy bajito unas escogidas palabras en latín y se escuchó un pequeño chasquido. Acabaron en un par de minutos.

- ¡Wow! Ha quedado genial…- Se asombró la chica.

- ¡Sí! Mañana van a flipar todos.- Contestó contento uno de los chicos.

Rápidamente volvieron por el mismo camino y tras unos minutos pudieron introducirse otra vez en su Sala Común para irse a dormir emocionados ante lo que acababan de hacer.

A primera hora de la mañana siguiente el joven soldado Joe empezaba su ronda de vigilancia por su zona del Castillo. Todavía caminaba medio adormilado, frotándose los ojos y bostezando cada poco, arrepintiéndose de haberse quedado despierto hasta tarde.

Sin embargo, algo de repente llamó su atención por el rabillo del ojo, algo que el día anterior no estaba.

- ¿Pero qué narices…?

.

.

.

.

- Me da igual lo que digas Ginny, sigo pensando que es una pasada.

- No, no lo es, Ron. A parte de que resulta algo ofensivo es una chiquillada que sólo va a conseguir que las cosas se pongan peor.

Los cuatros amigos observaban desde una esquina del pasillo la escena. Varios soldados colocados a modo de barrera impedían que la gente se acercara demasiado, otro par que parecían de mayor rango conversaban muy serios con los profesores Dumbledore y McGonagall, quienes se veían con una expresión preocupada.

Unos segundos después se escuchó un ruido de pasos rápidos y tras una esquina apareció el adusto rostro del General Jones seguido por una pequeña tropa armada. Se detuvo ante el grupo de soldados y de los profesores y observó atentamente la pared ante la que se encontraban.

- "Muggles marcharos de aquí o lo lamentaréis".- Leyó primero en voz baja y luego volvió a leerlo en alto para que lo oyeran todos los que se encontraban en el pasillo.- ¿Se sabe quién ha sido?- Los soldados negaron con la cabeza.- Me gustaría hablar en privado con los profesores.- Dijo mirando al Director y junto con la profesora, se encaminaron los tres hacia la Sala de Profesores.

- ¿Ves, bobo?- Le pellizcó la pelirroja a su hermano.

- ¡Auu!¡Qué bruta!- Se quejó Ron mientras se frotaba el brazo.

- Psss, chicos.- Llamó su atención Hermione haciéndoles señas para que se acercaran a una esquina donde estaban ella y Harry, y los hermanos se acercaron intrigados.- Harry y yo pensamos que sería buena idea saber lo que se va a hablar en la Sala de Profesores, así que vamos a utilizar la Capa…

- Pero no podemos escondernos los cuatro, la Capa se nos ha quedado pequeña.- Interrumpió Ron.

- Ya contaba con eso. Así que lo mejor es que vayamos Ginny y yo, que somos más menudas y seguro que no se nos ve nada, ¿verdad, Gin?- Su amiga asintió con seguridad.- Vosotros volved a la Sala Común, nos reuniremos con vosotros en seguida.

Y antes de que los chicos tuvieran la oportunidad de protestar ambas amigas ya se habían cubierto con la Capa y habían desaparecido de inmediato. Harry miró a Ron y éste se limitó a hacer un gesto de impotencia con los hombros, de modo que los dos amigos pusieron rumbo a su Sala Común.

Hermione y Ginny corrieron agazapadas sujetando bien la Capa hasta llegar a la Sala de Profesores. Por suerte, la puerta no estaba cerrada del todo y a través de una pequeña rendija les llegaba con claridad la voz de los reunidos. Ambas amigas se sonrieron y se acercaron para escuchar.

- …así que no creo que vayan a hacer nada por encontrar a los responsables de la gamberrada.- Se oía la voz del General.

- Pero usted comprenderá que hay cientos de alumnos en el Colegio, es imposible averiguar quién fue.- Dijo la tranquila voz del Director.

- O a ustedes no les interesa que sea posible.- Dijo dando una palmada en la mesa con enfado.- Se lo advierto Dumbledore, -dijo apuntándole con el dedo.- esta es la última que voy a ser condescendiente con sus estudiantes, pero como sus estudiantes sigan comportándose así y usted siga comportándose tan incompetentemente, tomaré cartas personalmente en el asunto y sus estudiantes lo lamentarán seriamente.

- ¿Cómo se atreve a dirigirse así al Director?- Preguntó malhumorada la Profesora Sprout.

- Esto es intolerable.- Protestó Slughorn.

Todos los profesores ahí presentes se mostraron muy enojados ante el descalificativo hacia su Director, que tomaron como un insulto. Algunos se levantaron de sus sillas de lo molestos que se encontraban y empezaron a amonestar al General y a los soldados que también se encontraban ahí. El General y Dumbledore eran los únicos que permanecían callados y sentados, mirándose.

- ¡Silencio todos!

La voz del anciano tronó e inmediatamente todos callaron y volvieron a sentarse observando a su superior.

- General, acepto aunque no comparto la opinión que tiene sobre mi manera de hacer las cosas. Pero,- añadió levantándose lentamente de la silla.- no permitiré que amenace a mis alumnos y si vuelve a ocurrir algún incidente como el pasado hace unos días, los que sufrirán las terribles consecuencias de sus actos serán ustedes.

No había hecho falta elevar la voz para que todos le oyeran ni para que quedara grabado en la mente de los muggles, la frialdad en su voz y ojos y el poder que emanaba su figura fue suficiente.

Hermione empujó a Ginny para que se hicieran a un lado ya que el Director salía elegantemente de la Sala y poco a poco lo fueron siguiendo el resto de profesores quedándose sólo los muggles.

- Señor, ¿qué debemos hacer ahora?- Preguntó uno de los soldados.

- Lo mismo que hasta ahora. Eso sí, aumentad los registros a los alumnos, quiero a un par de soldados durante el desarrollo de las clases y hablad con los Jefes de las Casa para que os acompañen en un registro de todos los dormitorios. Requisad todo lo que pueda ser peligroso y detened a todo estudiante que se muestre hostil.- Terció el General con la vista fija todavía en la puerta por la que habían salido los Profesores.

- Pero señor…disculpe.- Siguió titubeante el soldado.- ¿No le preocupa lo que ha dicho el anciano?

Ahora sí que el General se volvió para mirarle a la cara.

- En absoluto. Si tuvieras algo más de experiencia, sabrías que no van a atacarnos habiendo tanto niño presente. Tienen todas las de perder y nosotros todas las de ganar.

Ginny y Hermione se miraron preocupadas unos segundos y luego corrieron hacia su Sala para contarle todo a los chicos.

.

.

.

.

Los días que quedaban de semana fueron de tremendo movimiento dentro de los muros del Castillo. Los soldados entraron en las Salas Comunes y en los dormitorios de los estudiantes poniéndolo todo patas arriba; sin embargo, los objetos que encontraban no era lo que esperaba hallar el General Jones ya que no se encontró ni una sola cosa que pudiera ser considerada peligrosa, sólo paquetes de golosinas, chocolates, diarios personales, correspondencia y para humillación de unos cuantos algún peluche y alguna revista subida de tono.

Lo que ni el General ni los soldados sabían era que Hermione y Ginny habían oído su plan y que en menos de cinco minutos se lo habían contado a Ron y Harry, que a su vez se lo contaron a otros compañeros, que se lo contaron a sus amigos de otras casas; con lo que, para la mañana siguiente todo el Castillo estaba enterado del registro que iba a tener lugar y tuvieron el tiempo necesario para poder esconder o destruir todo aquello que pudiera ser considerado peligroso.

El General no pudo disimular su disgusto y pese a que sospechaba que los estudiantes habían encontrado alguna manera de enterarse de sus planes como no tenía pruebas para demostrarlo no pudo castigarlos. Los alumnos se lo tomaron como una victoria sobre los muggles y esa noche se celebraron pequeñas fiestas en las Salas Comunes, hacía tiempo que no tenían nada que celebrar.

Sin embargo, el General no iba a dejar que las cosas se quedaran así.

.

.

.

.

- ¿Pero qué pasa ahí? ¿Por qué la gente no entra en clase?- Preguntó una chica de cortos cabellos pelirrojos mientras se estiraba para intentar ver por encima de la gente que se apelotonaba a la entrada del aula.

- Los muggles están registrando la clase de la Profesora Trelawney.- Susurró un muchacho negro que se encontraba más adelante y veía lo que sucedía.

- ¡Esto es intolerable! ¡Cómo se atreven! ¡Están perturbando las vibraciones mágicas de la sala!- Chillaba dentro del aula la profesora.- ¡Por Merlín, joven tenga más cuidado, esa bola de cristal perteneció a la Gran Morgana!

- Señora, por favor, salga de la clase. Acabaremos el registro en seguida.- Pidió un incómodo soldado mientras espantaba con una mano unas cartas del tarot voladoras que flotaban alrededor de su cabeza.

La misma escena se repetía esa mañana en el resto de las clases para indignación de los profesores.

- Debería darles vergüenza, ni siquiera han tenido la decencia de comunicárnoslo con antelación. ¿Qué será lo siguiente?- La Profesora McGonagall contemplaba desde una esquina de la habitación con los labios muy apretados y los brazos cruzados como ponían patas arriba su clase mientras los alumnos esperaban fuera.- Cuando el Profesor Dumbledore se entere de esto…

.Oiga, señora, aquí se hace lo que diga el General; el abuelete ese ya no tiene ni voz ni voto aquí, ¿entendido?- Le dijo un maleducado soldado mientras mascaba chicle con la boca abierta.

La profesora palideció debido a la rabia y agarró con fuerza su varita mágica.

- ¡Profesora, no!- Susurró Harry mientras retenía a la mujer por el antebrazo.- No conseguirá nada así.

McGonagall miró al muchacho y asintió dándole la razón, aflojó el agarre de su varita y soltó un suspiro de impotencia y rabia contenida.

.

.

.

.

- ¿Los hombres están preparados, Severus?

- Sí, sólo faltan un par de detalles técnicos que en un par de días estarán solucionados.

- Bien…

El anciano director se dejó caer lentamente soltando un suspiro en su barroco sillón, soltando un cansado suspiro y frotándose los párpados con sus largos y arrugados dedos.

- Abus…,¿te encuentras bien?- Preguntó sentándose también Snape en la silla enfrentada al Director tras la mesa.

- Sí, muchacho…no te preocupes por mí.- Le agradeció con una cansada sonrisa.- Pero me siento muy, muy frustrado…Intento convencer a la gente de que los muggles no son malos y que hay que darles una oportunidad pero con ejemplos como los que tenemos aquí lo tengo muy difícil.

- Ya has hecho mucho por ellos. Tienes que aceptar que no vas a poder hacer cambiar de idea a todo el mundo, siempre habrá magos que los odien sin haber hablado ni una sola vez con unode ellos, otros tan chiflados como tú que los defenderán pase lo que pase, y habrá otros a los que conseguirás engañar con tus sabias palabras para que acaben aceptándolos.- Terminó torciendo el gesto.

- ¿Te puedo considerar dentro de este último grupo?- Preguntó algo más animado el anciano.

- Mmmm puede ser.- Afirmó gruñendo por lo bajo, a lo que el director soltó una breve risa.- Pero vas a conseguir que vuelva al primer grupo como sigas mandándome jovencitas muggles para que les de clases de pociones, ¿cómo se te ocurrió hacerme algo así?- Preguntó ahora molesto Snape.

- Oohh muchacho, creo que exageras.- Le contestó Dumbledore ahora con un brillo divertido en los ojos.- No es una jovencita inexperta, es una profesional en lo suyo y cuando hablé con ella me pareció que tenía mucho interés en aprender la elaboración de pociones y siendo que ya os conocéis…no me pareció mala idea. Además, sólo es un ratito y a ti te vendrá muy bien.- Terminó con una sonrisa de no haber roto un plato en su vida.

- ¿Y cómo eso va a venirme bien a mí? No tengo poco trabajo precisamente y todavía menos cuando tenga que ocuparme de los novatos de la Orden cuando vengan y…

- Vale, vale, basta. Tal vez no haya sido muy consciente de las tareas que ya tienes…

Severus se mostró satisfecho ante la idea de conseguir quitarse de encima a la muggle.

- Así que le pediré a Madame Pompfrey que se encargue de las clases de los de primer curso, ya que está capacitada para ello. Así, tendrás más horas libres para ti y para darle clases a la muchacha.- Sentenció Dumbledore.

- Pero…- Trató de defenderse Snape, a quien le había cambiado la cara ante la insospechada idea de Albus.

- No hay peros, Severus.- Finalizó con una sonrisa y levantándose para acompañarlo a la puerta de su despacho.- Dale una oportunidad, tú también puedes aprender cosas de esta experiencia.

- Pero…- Volvió a intentar decir el profesor, pero el director ya estaba despidiéndole en la puerta.

- Que tengas un buen día. Ya me irás informando del desarrollo de las clases.- Y le cerró la puerta guiñándole un ojo.

Severus se quedó de pie contemplando la recién cerrada puerta, quedándose sin saber que decir por primera vez en mucho tiempo. Cómo odiaba esa sensación de impotencia, cómo odiaba a esa chica y sobre todo, cómo odiaba al viejo, pensaba mientras regresaba como un tornado a su habitación, asustando a todos los alumnos a su paso.

Así que esa chica quería aprender pociones, ¿eh? Pues él le iba a quitar las ganas; pensó con una oscura sonrisa.

.

.

.

.

.

.

...

Paladium: Hola! Gracias, me alegro mucho de que te guste! Como has podido comprobar, no tengo ningún día en concreto para actualizar :S Todo depende del tiempo que tenga y de que la Musa se porte bien ;) Besos!

jovas: Hola! Imagino que me vas a echar un poquito la bronca por no actualizar antes...ya lo siento, pero no he tenido a penas tiempo; yo también odio cuando me engancho a una historia y tengo que esperar meses hasta que actualizan; pero en compensación, creo que este es un poquito más largo ;) Ooh, pues siendo que no te va mucho Snape aún me alegro más de que te guste esta historia! Espero que al final le cojas cariño ;) Las cosas se van moviendo pero poco a poco... prefiero no apresurar las cosas...Sabrina y Snape ¿eh? ya veremos si hay química entre ellos ^^ Gracias por comentar! Besos!

Andy Black Riddle: Hola Andy! Muchas gracias por tu siempre fiel comentario :) Ya sabemos todas cómo es Snape... y precisamente por cómo es nos gusta tanto jajaja Esperemos que Sabrina piense lo mismo que nosotras ;) Creo que cuando empiecen las clases van a darse situaciones de todo tipo y ya veremos cómo reacciona uno y otro. Espero que te guste el nuevo capítulo y a ver si me paso aunque sea un ratito por tus historias que seguro que has avanzado un montón y está la cosa al rojo vivo :) Un beso!

bloodsuking: Bienvenido o bienvenida! Me alegro mucho de que te guste el fic :) ya siento el retraso en la actualización...Gracias por comentar!

Ashtoreth Banister: Buenaas! Creo que tendrás un poco más para descubrir las habilidades de Sabrina jajaj espero que no destroce el despacho de Snape ;) Tienes razón con Fedric, va a dar algún que otro problema... A Europa del Este? Joo qué suerte! ¿Puedo preguntar a dónde? espero que te lo hayas pasado muuuuy muuuy bien :) Gracias por comentaaar! Besitos!