Los planes que Marron había estado formulando durante toda la semana, al parecer se estaban concretando tal y como ella lo esperaba.
El lunes por la tarde, unos vecinos del barrio habían ido a visitar a sus padres, con quienes llevaban una buena amistad y, por ello, los habían invitado a pasar un fin de semana de campo con motivo de celebrar el cumpleaños del hombre de la familia. Krilin y Número 18 habían prometido pensarlo pues, no deseaban dejar sola a su hija, quien alegaba tener que estudiar para los exámenes de los próximos días.
Y, aunque sonara fantasioso, en parte era verdad. Marron planeaba dedicar su sábado a Trunks como ya lo acostumbraban, mientras que el domingo lo tomaría como su día de estudio; de esa manera pasaría tiempo con su novio, sin descuidar los deberes de la preparatoria que, cada vez más, se acercaba a la recta final.
Sus padres finalmente habían entendido que ella debía enfocarse en los exámenes y sus estudios, por lo que habían aceptado acompañar al matrimonio vecino a su casa de campo a las afueras de la ciudad, en donde pasarían un divertido fin de semana, con otras parejas que habitaban la manzana.
Sin embargo, ni Krilin, ni Número 18 habían permitido que Marron permaneciera sola durante esos dos días, por lo que, su única condición había sido que la chica se quedara en casa de alguna de sus amigas de la escuela, orillando a que la rubia contara su secreto a Henna, quien le había prometido encubrirla, siempre y cuando le contara los detalles de lo que hiciera mientras estuviera con Trunks.
Ahora, que el sábado finalmente había llegado, Marron se encontraba escuchando las recomendaciones de sus padres, quienes le daban miles de sugerencias a su hija, a pesar de que supuestamente pasaría el fin de semana con su amiga.
ꟷLlámanos en la noche antes de dormir ꟷseñaló Número 18.
ꟷPor si ocurre una emergencia, hay suficiente dinero en la tarjeta que te hemos dejado ꟷagregó Krilin.
ꟷQue estés con tu amiga no significa que puedes irte por ahí sin permiso ꟷsentenció la mujer, sin ahondar en detalles.
Aunque su madre no hablara específicamente de alguna salida, Marron sabía que se estaba refiriendo a una fiesta como las de Bra.
ꟷPórtate bien, hija ꟷenunció su padre, tomando la mano de la chica.
ꟷNo causes molestias ꟷobjetó su madre.
Marron negó, moviendo la cabeza y luego sonrió a medias.
ꟷ¿No creen que están exagerando un poco? ꟷpreguntó burlonaꟷ. Ya les dije que Henna y yo no haremos nada malo
ꟷHmp… ꟷmurmuró Número 18ꟷ. Eso espero.
La mujer besó la frente de su hija y la chica dio un abrazo a su madre. Krilin se unió a las dos mujeres, convirtiendo aquello en un momento familiar que se deshizo en cuanto Número 18 se percató de la hora que el reloj marcaba.
ꟷEs hora de irnos, Krilin ꟷanunció la mujer, tomando su bolso para colocarlo en el hombro.
ꟷPor favor, ten mucho cuidado, Marron ꟷsu padre continuó hablandoꟷ. Puedes llamar a tu madre o a mí en caso de cualquier accidente…
El hombre prosiguió con sus sugerencias mientras era arrastrado por su esposa hacia afuera de la casa. Marron sólo ondeó su mano, despidiéndose de sus padres, quienes subieron al auto y emprendieron su camino rumbo a la zona campirana de las afueras de la Capital del Oeste.
La chica entró a su hogar y subió a su habitación, en donde terminó de doblar un par de prendas que tenía encima de la cama, y las guardó en una mochila. Marron tomó un par de cosas de su tocador y, de igual forma, las colocó junto con las demás que empacaba para llevar al departamento de Trunks.
Una vez que alistó todo, ratificó que las ventanas y demás puertas de su casa estuvieran aseguradas y luego salió, para desencapsular su vehículo. Se adentró al auto, colocó su cinturón de seguridad y tomó rumbo hacia el edificio en donde su novio vivía.
Si sus padres se enteraran de lo que estaba haciendo con Trunks, y que su relación ya estaba yendo mucho más allá de lo que tal vez lo hubieran permitido, seguramente la castigarían de por vida; pero finalmente estaba entendiendo a todos los chicos y chicas que decían que, si no hacían esa clase de locuras durante la adolescencia, no tendría buenas anécdotas qué contar sus nietos. Y ella ya tenía algunas acumuladas con su amor de juventud.
No quería adelantarse y pensar en un futuro lejano como Trunks ya lo había hecho anteriormente. Quería que las cosas avanzaran a un paso normal, sin presiones o expectativas; pero eso no quería decir que no estaba segura de lo que quería, pues tenía claro que su novio era el hombre que amaba, aunque aún temiera confesárselo, por su convicción de no comerse la vida de un bocado.
Sin importar lo que pudiera venir, Marron decidió enfocarse en el presente, viviendo la realidad que tenía a la mano; una en donde Trunks estaba a su lado y no pedía más que así fuera por mucho tiempo.
Finalmente, Marron arribó al complejo departamental que Trunks habitaba y tomó el elevador para llegar al piso donde él se encontraba. Sólo un timbre fue suficiente para que él abriera la puerta y la recibiera, sellando sus labios con un beso inesperado, mientras la tomaba de la cintura y la elevaba en el aire.
ꟷWow ꟷpronunció Marron agitada, limpiando las comisuras de sus labios.
ꟷ¿Muy brusco? ꟷcuestionó Trunks, aún sosteniendo a la chica por la cintura.
ꟷInsuperable, probablemente ꟷagregó la rubia, riendo.
ꟷPodemos ponerlo a prueba ꟷel chico se encogió de hombros.
Marron sonrió y Trunks hizo lo mismo. Lentamente acercaron sus rostros, hasta sentir que la punta de su nariz rozó la otra; él deslizó sus manos por el trasero de la chica, encendiendo sus alarmas internas que anunciaba un fuego creciente en alguna zona del cuerpo. Unieron sus labios, sincronizando los movimientos, al mismo tiempo que jugaban con sus lenguas, rindiéndose ante la pasión que siempre les ganaba pero que aún no era tiempo de atender.
Marron empujó ligeramente el pecho de Trunks, poniendo distancia entre ambos, pero sin soltarse de su agarre.
ꟷMejor… dejemos eso para más tarde ꟷdijo Marron entre risas tímidas.
ꟷ¿Ni siquiera uno rápido? ꟷpreguntó Trunks, mientras volvía a acercarse al rostro de su novia, buscando intimar aún más el momento.
ꟷNo ꟷrespondió, alejándolo ligeramente.
Trunks resopló y frunció los labios.
ꟷNo sabes las ganas que tengo de hacerte el amor ꟷatacó las mejillas de la rubia, repartiendo besos por doquier, provocando cosquillas en ella.
ꟷ¡Trunks! ꟷreprochó, riéndoseꟷ. Ahora no, por favor ꟷexigió casi carcajeándose.
ꟷTe quiero hacer el amor en ese sofá ꟷseñaló Trunks, haciendo un movimiento con sus cejas.
Marron se ruborizó y llegó a su mente la escena de algunos días atrás, en la que el calor sobrepasó el razonamiento de ambos y terminaron desnudándose a media sala, utilizando el sofá como su soporte para desbordar el deseo que sentían el uno por el otro.
ꟷ¡Trunks, ya! ꟷreprendió la chica, aún sonrojada.
ꟷDe acuerdo, de acuerdo ꟷpronunció, soltándola, mostrando sus manos en el aireꟷ. Pero… por lo menos dime si el último beso superó al anterior.
ꟷHmmm… ꟷMarron sonrió y colocó un dedo en su barbilla para pensarꟷ. Eso no tienes ni qué preguntarlo ꟷrio por lo bajo.
ꟷEso quería oír ꟷel chico se unió a su risaꟷ. En fin… ¿qué quieres hacer hoy? ꟷTrunks metió las manos a los bolsillos de sus pantalonesꟷ. Porque si nos quedamos aquí, ya sabes lo que va a pasar ꟷbromeó.
Marron entrecerró sus ojos, dirigiendo su mirada a Trunks, quien rio melódicamente y la contagió en un instante. No podía molestarse con el chico cuando sabía que él estaba en lo correcto.
ꟷNo lo sé ꟷse encogió de hombrosꟷ. ¿Tienes alguna propuesta? ꟷcuestionó con intriga.
ꟷDe antemano, la sabes ꟷel chico guiñó un ojo.
ꟷ¡Entiende que no! ꟷMarron dio un golpecillo en la frente de Trunks.
ꟷ¡Auch! ꟷse quejó su novio, sobándose la frenteꟷ. Sólo bromeaba ꟷaseguróꟷ. No sabía que tenías la mano tan pesada.
ꟷ¿No recuerdas quiénes son mis padres? ꟷahora, fue ella quien bromeó, alardeando de la genética que poseía.
Trunks mordió su labio inferior y negó moviendo con la cabeza, teniendo que aceptar que la chica tenía razón. Que fuera mujer, unos años menor y más delgada que él, no significaba que su fuerza fuera la de una enclenque, sumándole que, como lo había dicho, sus padres habían sido grandes peleadores en su juventud y algo de ello debieron heredarle.
ꟷEso quiere decir que nuestros hijos serán fuertes, ¿no?
La sonrisa de Marron se desvaneció en menos de un segundo y levantó ambas cejas a modo de sorpresa.
ꟷ¿De qué estás hablando? ꟷle preguntó, anonadada.
ꟷOk… creo que me adelanté un poco ꟷaceptó el chicoꟷ. Prometo no volver a mencionar algo sobre el futuro lejano ꟷdijo, agregando una risilla.
Marron asintió y pasó saliva. En el tiempo que llevaba saliendo con Trunks, la idea del noviazgo duradero había pasado por su mente y permanecía en ella, por eso, el matrimonio o una vida juntos, como él lo planteaba aún no formaba parte de sus planes. Seguía firme con su pensamiento de dejar que las cosas fluyeran, pero lo que el chico había dicho sólo unos instantes atrás, había despertado algo en su interior.
Lo cierto era que convertirse en madre era algo muy serio y realmente lo quería en algún momento de su vida, y sabía que existía esa posibilidad con Trunks, pues al comenzar su vida sexual, ambos había charlado al respecto sobre los métodos anticonceptivos a los que podían recurrir, decidiendo que fuera su novio el que usara preservativos y, aunque en algunas ocasiones la excitación del momento los nublara y olvidaran colocarlo, él siempre tomaba la precaución de terminar fuera de ella y, hasta la fecha, no habían tenido problemas con ello, pues sus periodos menstruales llegaban con normalidad.
ꟷ¿A dónde vamos? ꟷMarron cambió rápidamente el tema, dedicándole una sonrisa al chico.
ꟷ¿Qué sugieres tú? ꟷpreguntó Trunks.
ꟷHmmm… ꟷla chica pensó un par de segundosꟷ. Hace tiempo que no vamos al cine, ¿te gustaría? ꟷlo tomó de la mano y entrelazó los dedos con los propios.
ꟷMe parece buena idea ꟷaceptó el chico.
Sin más, Marron fue a la habitación de Trunks y dejó su mochila encima de la cama; entró al baño y acomodó su cabello, luego salió para encontrarse con él y de inmediato abandonaron el departamento para tomar el auto y dirigirse al cinema al que regularmente acudían.
Cada sábado, aquel lugar se encontraba repleto de parejas, grupos de amigos o familias de todas las edades, quienes, al igual que ellos, buscaban un rato de entretenimiento visual. Sin embargo, el lado negativo es que debían hacer largas filas para hacer la compra de entradas, así como para obtener sus snacks para disfrutar de la película.
Habían decidido entrar a ver una película de terror y, aunque usualmente no lo hacían debido a que Marron se asustaba fácilmente, en esta ocasión, había sido elección de ella. Tuvieron que pasar casi 45 minutos para tener las entradas y los bocadillos que querían, pero finalmente ya se encontraban en la sala, atentos a la proyección.
Marron no podía evitar sostener la mano de Trunks y apretarla con fuerza cada que una escena la hacía sobresaltar. Él encontraba divertida la manera en que la chica buscaba hacerse la valiente escogiendo la película que, evidentemente, la tenía asustada hasta los huesos, sin embargo, en su afán de querer complacerla en todo, no se había negado a contradecirla.
Para hacerla sentir mejor, Trunks pasó su brazo izquierdo por detrás de la espalda de su novia y la apegó a su hombro para recargar su cabeza con la de ella. Sintió que el cuerpo de Marron se tensó y luego sus músculos se relajaron cuando besó fugazmente la parte superior de su cabello. No pasaba nada; la película, ni los monstruos en ella eran reales.
Cuando la función finalizó Trunks y Marron salieron de la sala, ella pegada a su brazo como un koala, completamente arrepentida de haber elegido aquella película. Él sólo mantenía una sonrisa burlona en su rostro, evidencia de encontrar gracioso el miedo irracional de su novia.
ꟷEstá de más si pregunto qué te pareció la película, ¿no? ꟷpreguntó Trunk, reprimiendo una risa entre los dientes.
ꟷNo es gracioso ꟷreprendió Marron, poniendo ambas manos en su cintura.
ꟷDe acuerdo ꟷcontestó el chico, mientras seguía caminando con una sonrisa traicionera en los labios.
ꟷYa vi que te sigues burlando de mí ꟷla rubia frunció el entrecejo.
Trunks estalló en carcajadas y Marron cruzó los brazos encima del pecho.
ꟷ¿Qué te causa tanta risa? ꟷretó la chica.
ꟷConmigo no te hagas la insensible ꟷseñaló Trunks, tranquilamenteꟷ. Sé que te dio miedo y, si sigues asustada, sólo pide que te abrace y ya ꟷexplicó, sabiendo que ella siempre recurría a sus brazos cuando sentía temor.
Marron permaneció un poco más con el ceño fruncido y luego extendió sus brazos para envolver a su novio con ellos, quien la acuñó con la misma estreches que ella. Las demás personas a su alrededor siguieron pasando a su lado, ignorándolos, mientras que, para ambos, un simple abrazo representaba tantas emociones y sentimientos a la vez.
ꟷ¡Trunks! ¡Marron!
Una voz reconocida para ambos los hizo separarse de inmediato, provocando que los latidos de su corazón se aceleraran a mil por hora. Las pupilas de sus ojos se dilataron y sus respiraciones se volvieron agitadas; parecía como si se hubieran encontrado con un terrible enemigo, esos que en el pasado sus padres habían derrotado. Sin embargo, no se trataba de un ser maligno o lleno de rencor, sólo era un simple ser humano. Uno más que desconocía la relación que había entre ellos.
ꟷHola, tío Yamcha ꟷsaludó Marron con apenas un hilo de voz.
En todas las ocasiones que habían tenido una cita en cualquier lugar público, jamás se habían encontrado frente a frente con alguno de sus conocidos y, si habían tenido la fortuna de verlo antes, se había escondido inmediatamente para no ser atrapados. Parecían fugitivos huyendo, y no era que estuvieran haciendo algo malo, sólo que querían evitar dar explicaciones de cómo y cuándo había surgido un amor tan repentino.
ꟷ¡Hola, chicos! ¿Cómo están? ꟷsaludó el hombre, estrechando la mano de ambos.
ꟷBien, ¿y tú? ꟷrespondió Trunks, guardando seriedad.
ꟷMuy bien ꟷregresóꟷ. Hace un buen tiempo que no los veía ꟷafirmóꟷ. ¿Qué los trae por aquí? No me digan que están en una cita… ꟷel hombre entrecerró los ojos, codeando el brazo del chico.
ꟷEh… ꟷMarron titubeó, sintiendo que las palabras no podían salir de su garganta.
ꟷBueno, nosotros… ꟷTrunks reaccionó de la misma maneraꟷ. Nos encontramos de casualidad aquí ꟷobjetó, tratando de guardar la calma.
ꟷSí ꟷMarron asintió.
ꟷ¿Cómo? ꟷpreguntó el hombre, confundidoꟷ. ¿Aquí en el andén de salida?
Los dedos de Marron se encontraron unos con otros para comenzar a juguetear entre ellos. Su tío Yamcha era un mujeriego profesional y estaba segura que podía detectar fácilmente cuando alguien se encontraba en una cita de pareja.
ꟷA Trunks lo dejaron plantado y a mí me dejaron plantada ꟷexplicó la chica, rápidamenteꟷ. Por azares del destino, nos encontramos en la taquilla…
ꟷY ya que los dos estábamos ahí, pues decidimos entrar juntos a ver una película de terror. Marron me dijo que le encantaban ꟷafirmó Trunks con sarcasmo.
ꟷY por eso vamos saliendo de la sala ꟷagregó la chica.
Yamcha sólo parpadeó. Marron y Trunks permanecieron frente a él, esperando una reacción o respuesta del hombre, quien sólo de echó a reír.
ꟷNo puedo creerlo ꟷenunció Yamchaꟷ. Los dejaron plantados y terminaron viendo una película con quien menos se lo imaginaban. Gajes del oficio en la vida sentimental ꟷse encogió de hombros.
ꟷSí, eso creo ꟷdijo, Trunks, siguiéndole el juego.
ꟷY… ¿tú qué haces aquí tío? ꟷcuestionó Marron, tratando de romper el hielo en la conversación.
ꟷ¿Yo? ꟷrío nerviosamenteꟷ. Vine con una hermosa chica, pero fue al baño. Supongo que sabes cuánto se tardan ustedes las mujeres ꟷinsinuó Yamcha.
ꟷTodo sea por seguir hermosa, ¿no? ꟷpreguntó Marron.
ꟷSupongo que sí ꟷrespondió su tío.
ꟷBien… lamento interrumpir, pero… creo que tengo que irme ꟷintervino Trunksꟷ. Marron, ¿tienes como regresar a casa o quieres un aventón? ꟷdijo, en un intento de salvarla de la conversación.
ꟷSi no es mucho pedir, ¿podrías llevarme de regreso? ꟷpreguntó, angustiada.
ꟷNo hay problema ꟷaseguró.
ꟷBueno… me dio mucho gusto verte tío. Nos vemos después ꟷse despidió.
ꟷEl gusto fue mío pequeña ꟷdijo, agitando la mano, mientras ella avanzaba frente a él.
Marron y Trunks siguieron caminando con normalidad, sin mencionar palabras, sin tomarse de las manos o rozar sus brazos; como muchas de las personas de la multitud. Salieron de la plaza comercial en donde se encontraba el cine y desencapsularon el auto, al cual subieron aún reservando sus comentarios respecto a Yamcha.
Trunks encendió el auto y lo echó a andar de inmediato. Marron suspiró pesadamente y recargó su cabeza en el respaldo del asiento.
ꟷNo puedo creer que nos topamos con Yamcha ꟷexpresó Trunks, sin despegar la vista del frente.
ꟷYo tampoco ꟷrespondió incrédulaꟷ. ¿Nos habrá creído?
ꟷNo lo sé ꟷrespondió con seriedadꟷ. Pero… creo que llegó el momento de decirle a los demás que somos novios. No podemos seguir ocultándonos.
ꟷ¿Viste cuando el tío Yamcha insinuó que estábamos en una cita? Esa es la clase de mirada que busca entrometerse en la vida de las personas ꟷafirmóꟷ. Fuiste tú el que propuso al principio que no dijéramos nada y ahora soy yo la que no quiere dar de qué hablar ꟷexplicó, agachando la mirada.
ꟷLo sé… y creo que finalmente me entiendes a la perfección cómo se siente cuando el resto del mundo cree tener el derecho de saber lo que ocurre en tu vida privada ꟷseñaló, apretando las manos en el volante.
ꟷEspero que nos haya creído ꟷconcluyó Marron, para dejar que el trayecto fuera silencioso.
Ambos arribaron al departamento de Trunks y tomaron asiento en el sofá de la sala. Encontrarse a Yamcha en el cine los había dejado pensando sobre el rumbo que debía tomar su relación, no por darle un fin o pausarla, sino por el hecho de revelar a sus familiares y amigos que, a escondidas de todos, habían estado manteniendo un noviazgo del que ni siquiera sus padres eran conscientes.
ꟷNo quiero que te preocupes por lo que vaya a pasar ꟷdijo Trunks, tomando la mano de Marron, quien se encontraba a su ladoꟷ. Si Yamcha llega a decir algo, seré yo quien encare a los demás y verás que no ocurrirá nada malo ꟷaseguróꟷ. Tus padres no tienen por qué molestarse si saben que nos queremos.
ꟷGracias, Trunks ꟷrespondió la chica, con una voz pacífica y apenas audible.
El chico se acercó a ella y besó lentamente sus labios para después tomarla por la cintura y subirla a su regazo para que descansara un poco encima de él. No entendía por qué su relación debía ser un problema para los demás, ¿es que acaso no podían simplemente ignorarlos y no tomarle importancia a lo que hicieran? ¿Por qué sus amigos o familia no podían permanecer callados?
ꟷTe quiero mucho ꟷmurmuró Marron, cerca de los labios de Trunks.
Trunks no respondió, sin embargo, la abrazó con fuerza, transmitiéndole ese mismo cariño que ella sentía.
Y así, justamente como la tenía, era como quería que pasaran cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día, por el resto de sus vidas. Quería que Marron aceptara todo el amor que él podía ofrecerle, pues sabía que compartían los mismos sentimientos, pero probablemente el miedo a equivocarse la frenaba de confesar tal verdad. Sin embargo, no entendía por completo ese temor. Él jamás sería capaz de dañarla y no tenía por qué preocuparse, sabiendo que había amor de sobra.
Marron se removió encima del cuerpo de Trunks y lo encaró, quedando lo suficientemente cerca de su rostro como para observar cada uno de los poros que lo conformaban. Esos ojos azules heredados de su madre y el resto de los rasgos faciales de su padre formaban una combinación perfecta que lo hacía sumamente atractivo, irresistible como para sucumbir ante cualquier deseo que él pidiera. ¿Cómo decirle que no a la tentación?
ꟷTrunks… hazme el amor.
Esas palabras fueron suficientes para que el chico se pusiera de pie, sosteniéndola por la cadera, mientras ella se aferraba con las piernas a su cuerpo. Como una pluma, la llevó hasta su habitación con ligereza y la depositó en las suaves sábanas de seda del colchón.
Trunks se posicionó encima de ella y comenzó a recorrer su cuerpo, repartiendo besos por doquier. Marron dejó escapar algunos jadeos de entre sus labios, comenzando a sentir que la temperatura de su interior se elevaba de a poco, hasta percibir toda la piel caliente.
De pronto, Trunks rodó en el colchón, llevando a Marron encima de él, dejándola que tomara el control, sin embargo, ella siempre optaba por el lado dulce, regando caricias suaves y tiernas que sólo encendían de sobremanera al chico.
Las prendas que los vestían fueron volando una por una, hasta deshacerse por completo de ellas. El ritmo de su corazón fue en aumento, pudiendo incluso escuchar los latidos, mezclados con los choques intensos de un cuerpo contra el otro, rebozando la pasión que sólo ambos conocían.
Las estocadas de Trunks se detuvieron al sentir que su cuerpo se estremeció al mismo tiempo que el de Marron temblaba, víctima de un arrebatado clímax recién alcanzado. Sus sentidos se habían aturdido y ninguno de los dos podían reaccionar de la manera más adecuada como para arreglar su postura y cada uno ocupar un lado de la cama, en lugar de eso, compartían un mismo espacio, con los cuerpos encimados.
Sus párpados comenzaron a pesar y decidieron ceder ante la somnolencia que los invadió. De todas formas, aún tenían parte de la noche para tener otra ronda en la cama o, simplemente, conversar, mientras disfrutaban de una copa de vino sentados en alguna parte del departamento.
El primero en abrir los ojos fue Trunks, quien se dedicó a hacer caricias en la espalda de Marron mientras ella aún dormía; pero cuando despertó, no pudieron evitar hacer el amor de nueva cuenta. Al terminar, sólo tomaron una bata para cubrirse y se dirigieron a la cocina para preparar un poco de café y beberlo en el balcón de la habitación, mientras contemplaban las luces de la ciudad, a la mitad de la noche.
Los dos chicos se encontraban recargados contra el barandal del balcón, sosteniendo la taza de café, al tiempo que permanecían en silencio, sólo escuchando el ruido de los autos pasar.
Y ahí, justo en ese momento, Marron comprendió que esa era la clase de amor que buscaba. No necesitaba lujos, regalos sobrevalorados, cenas elegantes o visitar lugares exclusivos; sólo precisaba tener al amor de su vida junto a ella y poder disfrutar de las noches en donde hicieran el amor y después beber café a la luz de la luna, como lo hacían en ese instante.
¿Cómo podía negarse al amor de Trunks? ¿Cómo podía seguir reprimiendo sus sentimientos y limitarse a simples te quiero? Él necesitaba saber todo lo que verdaderamente sentía.
Marron dejó su taza de café a un lado y aquello llamó la atención de Trunks, quien hizo lo mismo, pensando que algo malo le ocurría. Sin embargo, ella tomó una de sus manos para entrelazarla con la suya y llevó la otra al hombro, lo cual, el chico comprendió y colocó su otra mano en la cintura de su novia, como si se estuviesen preparando para bailar.
Y, efectivamente, comenzaron a danzar sin música, moviéndose lentamente por todo el balcón. Trunks no dijo nada, sólo siguió el ritmo que Marron llevaba; apacible y suave.
ꟷ¿Te he dicho cuánto me encantas? ꟷpreguntó el chico, mientras seguían bailando.
ꟷMuchas veces ꟷrespondió Marron.
ꟷ¿Y te he dicho cuánto te amo? ꟷpronunció con suavidad, acariciando su cintura con los dedos.
Marron asintió.
Y era ahora, o nunca; el momento de revelar la verdad.
ꟷTrunks… yo también te amo.
Quiero pedirles una disculpa por no actualizar en muchos días, sin embargo, he estado muy atareada con la universidad, ya que es mi último año y eso me exige más de lo que incluso puedo dar.
Espero que les guste el capítulo.
¡Muchas gracias por leer!
