Clint Barton

Cuando llegó hasta el edificio, cogió aire y preparó una flecha. Cogió y empujó la puerta con el arco en tensión y abriendo de golpe, disparó. La flecha traspasó el umbral y dio a uno, que estaba detrás de Natasha. Clint pegó dos patadas a los más cercanos y oyó gritar algo al jefe de A.I.M, que no logró oír pero al verle irse para coger armas supo que no era bueno.

Se lanzó hacia donde se encontraba Natasha y rompió las cuerdas con la punta de una flecha. Se dirigió hacia los dos tipos del lado izquierdo para entretenerles y observó por el rabillo del ojo que ella estaba dando con la silla a los de delante. La vio ir hacia sus armas, así que se centró en acabar con los que tenía y abrir el paso hacia la puerta. Vio al jefe dirigirse hacia su compañera por lo que disparó hacia él para hacerle esconder, cosa que hizo. Consiguió acabar con los que él tenía y se lanzó a por otros que le impedían ir hacia la salida, donde le esperaba Natasha impaciente.

Consiguió juntarse con ella y salieron corriendo por el camino en el que habían llegado.

De repente, oyó un ruido y se giró. Natasha se había caído y cuando intentó volver a levantarse, vio que no podía apoyar el pie derecho sin hacer una mueca de dolor.

Clint miró por detrás de ella. No veía a los de A.I.M pero les oía. Se acercó a ella y se agachó. Ella le miró extrañada con la mirada perdida, como si no lo entendiera.

— No te he salvado para nada – dijo sinceramente –. Súbete – ella se subió después de un rato en el que pareció meditarlo. Se levantó del suelo con ella a su espalda –. Sujétate, va ser un viaje movidito.

Notó como se sujetaba alrededor de su cuello y cuando vio que era seguro, empezó a correr. No paró hasta que logró ver a lo lejos una parte de la ciudad cuando el sol ya se encontraba a punto de salir. Llegó hasta un banco y paró. Notó como ella se daba la vuelta y le oyó suspirar de alivio. Él se giró. No les seguía nadie, se habían librado. Él resopló bastante aliviado y fue a dejar a su compañera en el banco para descansar la espalda.

— ¿Por qué? – preguntó ella de repente. Él la miró y ella sostuvo su mirada –. ¿Por qué me has salvado?

Clint quiso responder pero no estaba seguro de por qué lo había hecho, no sabía siquiera como había llegado tan rápido hasta el edificio ni como seguía aún con vida.

— No estoy seguro – respondió sinceramente –. Sólo lo he hecho sin más.

— ¿Y S.H.I.E.L.D?

— Diré que entregaste la caja y que querías cambiar de grupo – se encogió de hombros, sin más como si fuera la mejor respuesta del mundo –. ¿Volvemos al motel?

Ella asintió con la cabeza, así que Clint después de descansar un poco, se volvió a agachar y ella se montó en su espalda. Anduvo hasta una parada de autobús en la que vieron que paraba uno que pasaba por su calle y cuando llegó, le cogieron para llegar a su motel.

Natasha Romanoff

Él también se giró y resopló bastante aliviado al ver que se habían librado de ellos y que nadie les seguía. Bajó los brazos y la dejó en un banco. Ella una vez sentada, dirigió su mirada hacia su compañero, que se había sentado a su lado.

—¿Por qué? – preguntó ella. Él se giró para mirarla y ella sostuvo su mirada –. ¿Por qué me has salvado?

Él parecía responder pero no parecía muy seguro de su respuesta y ella no sabía que pensar de ello, al fin y al cabo había vuelto para salvarla y no tenía por qué haberlo hecho.

— No estoy seguro – respondió él al final –. Solo lo he hecho sin más.

— ¿Y S.H.I.E.L.D? – preguntó ella preocupada.

— Diré que entregaste la caja y que querías cambiar de grupo – respondió él encogiéndose de hombros y ella sonrió débilmente preguntándose en parte si él haría eso por ella sin esperar nada a cambio –. ¿Volvemos al motel?

Ella asintió con la cabeza, por lo que una vez que descansaron un poco, se levantó y se agachó para que ella se montase en su espalda. Ella no quería que cargase con ella de nuevo pero como no quería discutir, se montó. Él anduvo hasta una parada de autobús en el que miraron por uno que pasase por su calle y una vez encontraron uno que lo hacía, esperaron y cuando llegó se montaron para llegar al motel bien, sin que ninguno tuviese que forzar o la espalda o el tobillo.

Cuando el autobús paró cerca del motel en el que se alojaban, Clint se levantó y cogió a su compañera para ayudarle a bajar y fue con ella hacia el motel. Una vez dentro, Natasha agradeció mentalmente a que el dueño del motel no estuviese presente porque la escena que estaban montando —ella a la espalda de Clint— no era precisamente poco embarazosa.

Clint hacia su habitación y una vez consiguió abrir la puerta, la dejó en la cama. Ella que no quería estorbar y estar ahí, quiso decir algo pero él no la dejó y le vio buscar algo en su armario.

Sin decir nada, Natasha esperó. Él se acercó hasta ella con un maletín y ella alzó una ceja, extrañada. Con una pequeña sonrisa, él sacó unas vendas y se agachó a su lado subiendo un poco el pantalón que ella llevaba. Natasha se puso algo colorada y dio gracias a que no podía verla en esos momentos.

Clint ató las vendas alrededor de su tobillo con fuerza y una vez hecho, bajó el pantalón.

— Gracias – mencionó ella sin más.

— De nada – dijo él levantando su mirada hacia ella - ¿Quieres que te acompañe a tu habitación?

— No, ya has hecho bastante por mí. Podré andar hasta mi habitación, gracias – agradeció ella honestamente.

— Mañana a las nueve es mi vuelo, ¿desayunamos a las siete y nos vamos?

— Claro – dijo ella sin más saliendo de la habitación de Clint.

Una vez fuera se preguntó por qué él se preocupaba tanto por ella. ¿Cómo podía ser tan bueno después de todo?

&&& Solo queda uno más! La próxima semana será! ^^ Solo queda la escena de SHIELD y la parte del presente, que las voy a juntar en el último porque no es mucho :) Saludoss y quiero reviews! &&&