LUNES (1)
[Primer día de Kyoko-chan como mánager]
Querido Renkyo:
¡Agárrate!
¡Me acaba de llamar Kyoko-chan, rogando y suplicando por ser relevada del cargo! Al borde del llanto, clamando al cielo por que la vergüenza caiga sobre ella, porque es incapaz de desempeñar el trabajo que le fue encomendado…
—Soy totalmente indigna, Yashiro-san…
—¿Pero por qué dices eso, Kyoko-chan? ¿Qué ha pasado?
Bueno, la versión breve es que falló a última hora la modelo que acompañaría a Ren en la sesión de fotos para el catálogo de verano de Style4Men. Y… tatatachán… El lento de Ren tuvo la genial idea de que ella la sustituyera. Sííííí… ¿Me leíste bien? Catálogo de VE-RA-NO, Renkyo… Bañadores, bikinis y piel expuesta, piel mojada… La pobre Kyoko-chan no tenía ninguna oportunidad…
Ahora, concédeme un segundo…
¡KYYYYYAAAAAAAHHH!
Gracias… Te sigo contando.
—Oh, pero lo habrás hecho muy bien, Kyoko-chan. Tú eres muy profesional —le digo yo en modo mánager.
—Ese es el problema, ese es precisamente el problema… Tuve que tocarlo, Yashiro-san… He mancillado a mi senpai con mis sucias manos… Mis indignas manos…
Y yo por dentro: ¡KYYYYYAAAAAAAHHH!
Pobre Ren…
—¡Kyoko-chan! ¡No digas esas cosas! —ella dejó de menospreciarse un momento para escucharme— ¿Qué dijo el director?
—Uf, al principio me dijo que parecía muy forzado. Que me relajara y me dejara llevar…
—¿Y…? —yo me estaba comiendo las uñas…
—Oh, Yashiro-san… ¡Qué vergüenza! Yo… Y-Yo…, yo me dejé llevar…
Repito: ¡KYYYYYAAAAAAAHHH!
—Bueno, hiciste lo que el director te pidió… ¿Y qué te dijo Ren?
—No dijo mucho, la verdad… Me tomó de la cintura y me pegó más a él…
¡Bravo, Ren!
—Bueno, era para la foto.
—Pero yo iba en bikini, Yashiro-san. ¡Y él en bañador!
—Ah.
Ay, Ren…
—Y yo tuve que tocarlo de manera… De manera s-sugerente…
—¿Y él?
—Pues él… —y aquí bajó la voz. Tuve que hacer un esfuerzo para escucharla—. Él hizo lo mismo conmigo…
—Ah… —Renkyo, ya no tenía uñas en esa mano. Y en la otra tenía el guante...
—Pero eso no fue lo más extraño, Yashiro-san…
—¿El qué, Kyoko-chan? —Ay Dios, ¿pero todavía hay más ?
—El director le había dicho que aparentara indiferencia, que fuera distante con la chica, o sea, yo…, pero…
—¿Pero qué, Kyoko-chan? —ya está, moriré hoy… Mi corazón no soportará tanta emoción…
—Pero él hizo como si fuera… ¡AAAAHHH! ¡NO PUEDO DECIRLO!
