Siento haber tardado tanto en publicar, con esto de la Navidad he estado muy ocupada y sin tiempo, he podido escribir a duras penas este capítulo. No me ha dado tiempo a responder a los reviews, prometo que lo hare cuando tenga algo más de tiempo. Aquí os dejo el siguiente capítulo espero que lo disfrutéis. Un beso =D
Capítulo 11. Pista de patinaje
-Venga dormilona despierta.-Dijo Ash balanceando a Misty para que se despertase.
-Mmmm…déjame un rato más.-Dijo girándose.
-Ni hablar que después hará mas frío.
-Jo, ya voy.-Dijo perezosa.
-No ya voy no, ahora, vamos.-Dijo cogiéndola de la mano y sacándola de la cama.
-Eres cruel, ni dormir me dejas. ¿El resto de días que pasemos aquí me dejarás dormir no?.-Preguntó Misty frotándose los ojos.
-Ya veremos.
-¿Pero qué hora es?.-Preguntó.
-Las siete.
-¡¿Las siete?!.-Gritó.
-Sí, las siete. Venga baja que te he preparado el desayuno.
-¿En serio? Oh!, que detallista.-Dijo en tono dulce.-Me cambio y ahora bajo.
-Vale, te espero abajo, venga Azurill vente conmigo abajo.-Dijo Ash moviendo su mano para que Azurill le siguiese.
-¡Azu!.-Contestó feliz.
Antes de bajar, Misty se quitó el pijama y se puso unos pantalones largos, que abrigaban bastante, y una camiseta rosa. Se dirigió al baño a peinarse y se sentó un momento en una silla y se quedó dormida sin darse cuenta, cosa que era normal, porque Ash la había levantado a las siete de la mañana.
-Que raro Misty no baja.-Dijo Ash en voz alta.
-¿Pika?
-Voy a subir arriba a ver por qué tarda tanto.
Ash se dirigió nuevamente a las escaleras para subir a ver que había pasado. Estuvo tocando un buen rato la puerta del baño y llamándola, pero nadie contestaba, así que decidió entrar dentro.
-¡Misty!.-Gritó sorprendido.
-¡¿Qué pasa?!.-Gritó también asustada.
-¿Se puede saber que haces durmiendo aquí sentada?
-¡Ostras! Me senté un momento y me he quedado dormida.-Dijo mirado a su alrededor extrañada.
-Anda sal.-Dijo señalando la salida.-No me voy hasta que no te vea bajar.-La regañó.
-Vale.-Dijo cabizbaja.-Lo siento.-Se disculpó.
-Te perdonaré en cuanto lleguemos al lago y patinemos.
-¿Todavía sigues con eso?.-Se giró bruscamente.
-Por supuesto, ¿acaso te pensabas que era mentira?
-Pues sí, no sé, pensé que quedarse trasnochando te hacía decir tonterías, no sé.
-Ya ves que no.
-Pero no tenemos patines así que me temo que no podremos ir.-Dijo bajando las escaleras triunfante.
-¿Qué no? Me he traído un par de patines para mí y otros para ti, y de tu talla, que lo miré antes de comprarlos.
-¡Mierda!.-Dijo haciendo que su felicidad momentánea se desmoronase.-Madre mía, lo has controlado todo hasta el último detalle, como para escaparme.
-¡Hombre por supuesto! No he dejado escapar ni un detalle para este viaje.-Dijo Ash orgulloso.
-Ya veo ya.
Finalmente Misty bajó a la planta baja, y Ash y ella desayunaron juntos. Después Ash subió a su habitación a buscar un abrigo y también buscó el de Misty para bajárselo, guardó los patines en una mochila y salieron de la casa con dirección al lago.
El lago estaba totalmente congelado, había frente a él, un pequeño banco totalmente cubierto de nieve de la noche anterior, Ash se sentó y se puso los patines, y le dio a Misty los suyos para que se los pusiese.
-Venga Misty ¿a qué esperas?
-Es que me da miedo.
-Pero si no es tan difícil.-Dijo mientras se deslizaba por el hielo como si fuese lo más fácil del mundo.-¿Lo ves?.-A continuación se cayó.
-Jaja.-Se reía Misty a carcajadas.-Ya veo que es muy fácil ¿no? Espero que si me caigo, lo haga con el mismo estilo que tú.-Dijo sin poder contener la risa.
-No te rías, que me he hecho daño.-Dijo intentando dar pena.
-Anda levanta y ayúdame a ponerme de pie.
-Voy.-Dijo Ash levantándose y dirigiéndose a Misty.
-¡Pika!
-¡Azu!
-¡Mira a esos dos!.-Exclamó Misty señalando a Pikachu y a Azurill que estaban patinando por el hielo como si de profesionales se tratase.
-Pues venga ponte de pie, y haces lo mismo que ellos.-La animó Ash.
-Voy, ¿pero no me sueltes eh?
-Que no, dame la mano, vamos.-Le tendió su mano para que Misty se sujetase.
-Ay que me caigo, me voy a caer. ¡No me sueltes!
-¡Que no te suelto! Pero si te pones nerviosa, si que te vas a dar de morros así que tranquilízate.
-¡No puedo! Es que las piernas se me separan.-Gritaba mientras Ash tiraba de ella para que intentase patinar.-¡PARA!.
-¿Pero por qué?.-Preguntó.
-Au.-Gritó Misty cayéndose de culo.-Te dije que pararas.-Decía mientras se intentaba poner de pie.
-Venga, vamos a intentarlo otra vez, que esta vez tendré más cuidado.
-¿Seguro?
-Seguro.
-Vale, pero ayúdame a levantarme.-Le pidió Misty para ayudarla.
Ash se pasó toda la mañana intentando enseñar a Misty a patinar, mientras se caía constantemente y más de una vez Ash se caía también. El tiempo se les había pasado volando, entre risas y carcajadas. Había llegado el mediodía y se acercaba la hora de comer así que volvieron a casa.
-¡Pika pi!.-Exclamó mientras corría hacia la casa.
-¿Te lo has pasado bien?
-Sí, mucho, la verdad no pensé que fuese tan entretenido, a pesar de todas las veces que me he caído.
-¿Y las que me he caído yo que?.-Dijo Ash mientras introducía la llave en la cerradura de la casa para abrir la puerta.
-Hombre, si me caía yo, y estábamos agarrados de la mano es normal que te cayeses ¿no?.-Dijo en tono burla.
-Sí, tienes razón.
-¿Preparamos la comida?
-Sí, voy a quitarme el abrigo y la preparamos.
-Vale, yo también.
Ash y Misty se pasaron toda la tarde charlando, riéndose y contando anécdotas del pasado cuando viajaban juntos. Cuando quisieron darse cuanta, ya era de noche, se había hecho muy tarde y Misty comenzó a bostezar de manera constante.
-Creo que me voy a ir a dormir.-Dijo Misty.-Es tarde, ¿te vienes?
-Sube tú, ahora subo yo.
-Vale, buenas noches.-Se despidió Misty dándole un beso en la mejilla.
-Buenas noches.-Respondió Ash mientras observaba a Misty subir las escaleras con Azurill.-Voy fuera Pikachu, quédate aquí.
Dijo saliendo del salón y dirigiéndose nuevamente a la pista de patinaje.
