Bueno, este capítulo "especial" es como una presentación de los personajes un poco más detallada y del lugar.
La historia la contara Naomi ya que es como la prota. Tranquilos el siguiente capítulo ya vuelve con la historia normal, este es un poco para hacer tiempo ya que ando un poco corta de ideas. De estos capítulos no creo que ponga más a no ser que me encuentre más a delante sin ideas otra vez (pero dudo que pase). Como ya dije es como para presentar a los personajes y situar la historia ^^
Espero que os guste.
Hola. Bueno ya llevamos 10 capítulos así que ya me conoceréis. Pero igualmente me presento: yo soy Naomi Iburaki, aunque mis amigos me suelen llamar Nao amistosamente. Soy una chica aparentemente normal, un poco loca quizás. Tengo 17 años, mi cumpleaños es el 21 de Mayo. Soy bastante alta, no sabría decir justo cuanto mido ya que nunca me gusto ser tan alta, aunque por suerte al terminar la secundaria pare de crecer, ya iba siendo hora. Me encanta el pelo liso y largo que es como yo lo tengo aunque siempre se me ondulan un poco las puntas. El pelo me llega casi hasta la cintura y siempre lo llevo suelto. No me gusta ponerme coleta pero me encanta andar a hacer peinados. Tengo el flequillo de lado y bastante largo por lo que me suele tapar el ojo derecho, aunque a mí no me molesta. Vivo con mis padres, también tengo un hermano, Byron, pero él no vive en casa. Ahora estoy en primero de bachillerato en el instituto Shin Sekai. He perdido contacto con todos mis anteriores amigos, a excepción de Shide, pero lo prefiero así, viejos amigos traen viejos recuerdos, recuerdos que es mejor olvidar. Por lo que prefiero empezar una nueva vida junto con mis nuevos amigos y Shide. Y bueno este es un día de mi vida...
-Naomi, despierta que tienes que ir al instituto.-me despierta mi madre como todas las mañanas. Me levanto a desgana. Fuera de la cama hace frio, pero tengo que ir al instituto. Estamos a principios de Octubre por lo que ya empieza a refrescar. Después de ir al baño y vestirme voy hacia la cocina para desayunar. Allí esta mi padre.
-Buenos días...-saludo educadamente como de costumbre, pero sin obtener respuesta. Esto solo significa una cosa: no tuvo buena noche y ahora estará a hervir de rabia, mejor será esquivarlo. Una vez termino el desayuno dejo la taza en el fregadero y así empieza la primera discusión del día, ya tardaba...
-Lava la taza.-me ordena mi padre en tono agresivo.
-Tengo que irme al instituto, la lavare a la vuelta si quieres.-le digo dándole la espalda para coger la mochila y salir hacia el instituto.
-Te he dicho... ¡Que laves la taza!-me exclama el fuera de sus casillas. Ahora es cuando empieza a explicarme lo que es la responsabilidad y bla, bla, bla.- ¿Te piensas que nosotros vamos a estar siempre aquí para recoger lo que tu ensucias?-comienza con el discurso.-Tienes que empezar a hacer las cosas tu solita, no puedes depender siempre de tus padres. Ya eres mayor, no hace falta que te digamos lo que tienes que hacer, ya debe salir de ti misma...-y así continua con su charla sobre la responsabilidad, y todo por dejar la taza en el fregadero.
-Ya te dije que la voy a lavar a la vuelta.-le digo ya harta de que me repita todo el rato lo mismo. Está empezando a levantar la voz y eso no es bueno, me está poniendo nerviosa. Mi padre es un hombre bueno... o eso pensaba yo de pequeña. En verdad da miedo. Lo odio con todas las ganas del mundo y siempre está dando problemas con su personalidad, si lo pillas de buenas todos contentos pero como este cabreado no hay quien lo aguante. Mi madre y yo le tenemos miedo, aunque no se lo decimos. Yo estoy segura que nuestra vida iría mejor sin él, pero mi madre es demasiado buena. A ella también se le paso por la cabeza, pero está segura de que si lo dejamos solo terminaría suicidándose...y se lo creo bien. Ya nos ha metido en varios problemas y yo, ya desde los doce años, era la que tenía que hacerlo entrar en razón, aunque no quisiese. Mi madre asegura que cuando lo conoció era mucho peor que ahora, no me lo puedo imaginar. Ya ahora se altera por nada antes debía ser un caos. Me acuerdo una vez cuando tenía catorce años que no se que discusión tuvo con mi madre se lo tomo tan mal que intento suicidarse tirándose desde nuestro quinto piso, mi madre estaba en estado de shock y no sabía qué hacer, ahí salí yo, a pesar de la rabia que me daba tener que hacerlo entrar yo en razón, nunca le he deseado la muerte a nadie, pero a el... no me habría importado que se tirase ese día por la ventana. Pero no, yo fui a junto de él y le dije "¿Vas a arreglar todo suicidándote? Qué forma de huir tan egoísta, ¿acaso no piensas en somos se sentirán los demás?" obviamente o ultimo lo dije por mi madre que sabía que lo pasaría mal, por mi parte ni iría al entierro. Y como esa ha habido muchas más cosas. Me ha pegado muchas veces a mí y a mi madre. Piensa que todo el mundo está contra él, por lo que nos alejo a mi madre y a mí de toda la familia por parte de madre como padre, e incluso no deja a mi madre que este con sus amigas. Y lo peor fue el detonador que hizo que mi odio por el fuese tal que le desease la muerte. Mi hermano es el mejor, me lleva nueve años, si son bastantes. Hace seis años el día de reyes fue el peor día de mi vida. Empezare diciendo que mi hermano era el típico chico que salía de noche y llegaba al día siguiente a las tantas se metía en cama y dormía hasta la tarde. Es alto, pelo negro, y según muchas chicas muy guapo, su novia, Hana está muy orgullosa de él, y todas sus amigas están celosas. Pues lo que paso ese desafortunado día seis de enero, día de reyes fue...
Mi padre esos días estaba de vacaciones y se había puesto muy pesado con que había que participar en casa. Por la tarde mi madre y yo fuimos a junto de la familia para repartir los regalos y mi padre y mi hermano se quedaron en cada, mi padre limpiando y mi hermano durmiendo. Cuando ya estábamos volviendo a casa a mi madre le empezó a sonar el móvil, era mi padre.
-¿Que le habrá pasado ahora?-susurro mi madre esperando que no fuese nada grave. Cogió el móvil. Una vez colgó dijo-Tenemos que ir rápido a casa.-salimos del coche y aceleramos el paso hasta el portal.
-¿Que te dijo?-le pregunte muy preocupada por su reacción.
-Ha...Echado a Byron de casa.-me dijo muy tensa.
En ese momento todo mi cuerpo empezó a temblar. Era verdad que mi hermano ya era mayor de edad y podía irse de casa, pero no de esa manera. Nada más llegar a casa los encontramos discutiendo a todo pulmón.
Fuimos a preguntarles que había pasado. A mí no me salía la voz.
-¿Por qué estáis discutiendo? ¿Qué paso?-pregunto mi madre muy rápido por la tensión del momento. Entonces mi hermano nos explico lo que había pasado. El estaba durmiendo en la habitación, ya que había salido con los amigos por la noche y estaba muy cansado, pero mi padre entro y lo despertó muy brusco y le dijo que tenía que ayudar en casa que no podía pasarse el día durmiendo. Byron se levanto y fue a la ducha, entonces mi padre le corto el agua con la excusa de que tardaba mucho en ducharse, ahí fue cuando comenzó la discusión.
-¡¿Por qué nunca ayudas en casa? -le grito mi padre muy cabreado.- ¡Mientras estés bajo este techo tienes que hacer lo que yo diga!
-¿Me estás diciendo que me vaya de casa?-le pregunto mi hermano.
-¡El mejor regalo de reyes que me puedes hacer es irte de casa!-exclamo mi padre.
Ahí termino la explicación de Byron de lo que había ocurrido. Todos nos quedamos en silencian. Esa última frase se repetía en mi cabeza una y otra vez ¡El mejor regalo de reyes que me puedes hacer es irte de casa! ¡¿Cómo puede decir alguien eso?
-¿De verdad le dijiste eso...?-pregunto mi madre en un susurro sin poder mirarlo a los ojos.
-Si lo dije y lo volvería a decir.-dijo mi padre como si nada.
Yo seguía en silencio como un mueble de la casa. No hacía nada, no decía nada, por un momento se me olvido hasta como respirar. Todo se detuvo.
-De acuerdo me voy...-dijo mi hermano sacándome de mi estado de hibernación. Byron cogió la mochila que tenia al lado de la puerta y se dirigió hacia la puerta. Mi padre fue a encerrarse en la cocina y mi madre detrás del para que retirase lo que había dicho. En ese momento me di cuenta de que vivía en un infierno, en una mala pesadilla, que mi vida estaba controlada. Note como unas lagrimas empezaban a hacer surcos por mis mejillas, como se me empezaba a nublar la vista y se me hacia un nudo en la garganta. Entonces reaccione, fui corriendo a junto de mi hermano a suplicarle que no se fuese. Pero el ya no podía volver, no mientras ese hombre que era mi padre estuvieses allí. Una vez mi padre se encerró en la cocina fui a hablar con mi madre.
-¿Que vamos a hacer?-le pregunte secándome las lágrimas.
-Voy a llamar a Byron, si dice que vuelve bien y si no...-empezó a decir con un hilo de voz.
-¿Si no...?
-Nos vamos de casa.-concluyo por fin. Ante esas palabras me llene de alegría, por fin libres, sin tener miedo de mi padre. Mi madre llamo a Byron e intento convencerlo de que volviese. Pero él lo tenía muy claro no iba a volver. Ahí fue cuando debería haberme echado a llorar pero en vez de eso en mi cara se dibujo una amplia sonrisa y empecé a hacer la lista mentalmente de lo que me debería llevar, que ingenua fui. Mi padre vino a la habitación para preguntarnos que íbamos a hacer. Estaba muy furioso y yo tenía miedo. Mi madre también tuvo miedo y no cumplió su palabra. Después de que mi padre se fuese toda la noche mi madre me lo explico todo. Lo ingenua que había vivido trece años de mi vida.
Mi madre cuando era joven tuvo a mi hermano y su padre no se hizo cargo. A sí que mi madre y mi hermano se fueron a vivir con la abuela. Unos años después mi madre conoció a mi padre. Este se intento ganar el cariño de Byron pero nunca lo consiguió. El estaba acostumbrado a vivir con la abuela y mi madre no quería a un extraño en su vida. Byron nunca le cogió cariño a mi padre, hasta le tenía miedo, mucho miedo... Más tarde nací yo, y mi hermano decidió "protegerme" de mi padre, siempre estaba conmigo, me llevaba a todas partes y me encubría si hacia algo mal para que no me castigasen. Esa familia que yo tenía desde pequeña, un hermano maravilloso, una madre humilde y un padre bondadoso, ha cada año que pasaba me iba dando cuenta que no todo era como yo pensaba.
Ahí fue cuando deje de considerar a ese hombre mi padre. Muchas veces en casa cuando discutimos dice que yo soy hija única, ahí es cuando saltamos mi madre y yo. Una vez que estaba yo sola con el dijo eso y mi cabreo fue tal que le di una bofetada, el me la devolvió con intereses, caí al suelo y me golpee la cabeza bastante fuerte. Cuando me desperté estaba en mi habitación y mis padres discutiendo. Cada vez las peleas parece que van a mayor.
Bueno volvamos a donde estábamos. Al final apareció mi madre y se ofreció ella a lavar la taza. Salí lo más rápido posible de casa, se me había hecho un poco tarde. Legue a la parada de autobús donde quedo todas las mañanas con Shide, mi mejor amiga que conozco desde la infancia. Es de estatura media, tiene el pelo castaño oscuro con las puntas rojas y lo suele llevar atado. Tiene dos piercings en la oreja izquierda y le encanta la arqueología y los videojuegos. Compartimos bastantes aficiones y gustos y siempre que podemos nos ayudamos. Somos como hermanas. Y bueno, como de costumbre Shide todavía no llega, no le gusta nada esperar por lo que suele salir de casa a la hora en la que debería estar en el lugar acordado. Pero a mí no me importa, así es Shide, no la voy a cambiar. Por fin llega me saluda con la mano y se saca los auriculares del reproductor.
-¡Buenos días!-la saludo alegre, como siempre. Con mis amigos suelo ser alegre y extrovertida, pero con los que no conozco muy bien soy más reservada, y en casa me suelen llamar cadáver ya que con la piel tan blanca que tengo y que no muestro emoción ninguna soy como un cadáver, al principio me molestaba un poco pero ahora ya me da igual. Llega el autobús y subimos las dos para ir al instituto.
-¿Que tal con Jacky?-le pregunto para sacar tema. Jacky es el mote que le puse a un compañero suyo de la clase de full contact en el gimnasio, en realidad se llama Jack y opino que se gustan pero son demasiado tímidos para decirlo. Algún día acabaran saliendo.
-Mira que eres pesada, ¿eh?-me dice Shide divertida, la verdad es que le hace gracias que lo llame Jacky y esta tan pesada con eso. Aunque si le molesta me callo, no quiero que se sienta ofendida, lo digo de broma.
En poco tiempo llegamos al instituto entre bromas. Allí están Luffy y los demás charlando.
-¡Buenas!-los saludamos al llegar a su lado.
-Hola chicas.
La mañana va pasando, a primera hora tenemos Lengua con el profesor Mihawk, tutor de 1ºA. Es un hombre bastante frió pero atractivo, o por lo menos eso es lo que suelen decir de él. Tiene un habla bastante culta y, según nuestro descubrimiento en la playa, puede tener cierta relación secreta son Shanks, el tutor de 1ºB. Su nombre completo es Dracule Mihawk, aunque en el instituto lo llaman ojo de halcón ya que siempre pilla a los que intentan copiar o andan a jugar en clase. A segunda hora tuvimos informática con Kizaru. A decir verdad no se entera mucho de la asignatura. Su nombre real es Borsalino, suena como de mafia, aunque también lo aparenta con esos trajes tono mostaza que suele usar y las gafas que lleva siempre. Aparte de dar clases en el instituto se que trabaja en otro sitios con Aokiji, el profesor de inglés y Akainu el de educación física. Según he oído los tres tienen un puesto de trabajo importante. Ahora estamos en el recreo. Primer momento de relax de la mañana. Luffy, como siempre, se está atiborrando de la comida de todo el mundo y lo peor es que siempre se queda con hambre. Luffy es un chico bastante inocente y que se le coge cariño fácilmente. A pesar de su apariencia es muy fuerte incluso más que Zoro o Sanji, me pregunto si habrá alguien que lo pueda vencer en una pelea o en un concurso de comer, veo las dos opciones imposibles. Un dato curioso a decir de él es que en ocasiones parece de goma, sobre todo cuando le anda a robar comida a los demás.
-¡Luffy! ¡Deja de comerte mi comida!-exclamo Zoro cogiendo por la mejilla a Luffy y estirándola. El moreno ya le había robado más de la mitad de su comida. Zoro es un tipo grande y fuerte, según me comento Shide en educación física es de los mejores. Es un pelín intimidante, mucha gente le tiene miedo, con su pelo verde que parece teñido. Si lo conoces es majo, aunque depende del momento también. Cabe decir que entre sus aficiones destacan dormir, parece una marmota duerme sin parar, y el kendo. Repitió 1º de bachillerato por lo que está en la clase de Luffy y Shide cuando debería ir en 2ºA junto con Sanji y Nami, aunque en cierto modo lo veo mejor, no creo que aguantase mucho estando en la misma clase que Sanji. Sanji es un chico rubio que lleva siempre el ojo izquierdo tapado y tiene las cejas rizadas, que es uno de los temas principales de discusión con Zoro, se hace muy cómico verlos discutir. Lo que más le gusta se podría decir que es la cocina y sobre todo las chicas. Nami, la gata ladrona, o así la apodan. Muchas chicas tienen envidia de ella, es guapa, tiene buen cuerpo, tiene el pelo naranja natural que eso no se suele ver y con los que no la conocen suele aparentar ser amable y alegre, mejor es no verla enfadada. Lo que más le gusta es el dinero, eso esta clarísimo. Después en mi clase están Usopp el mentiroso, tiene una nariz muy larga que es lo que lo caracteriza. Nunca para de decir mentiras por lo que hay poca gente que crea en el, aparte las mentiras que inventa son demasiado exageradas, aunque Luffy se las traga todas. Hago que se le da muy bien es la puntería en eso es formidable. Después esta Chopper, es una monada. Es tan pequeñito y lindo que parece un mapache aunque él dice que no se parece a un mapache que se parece más a un renito. Se le coge cariño desde el primer momento y es impresionante todo lo que sabe de medicina, seguro que de mayor será un medico excelente. En mi clase también esta Vivi, no se mucho de ella ya que es algo tímida, pero me cae muy bien, quizás sea porque fue de las primeras con las que me relacione al llegar al instituto. Se lleva muy bien con Nami, muchas veces cuando las veo están juntas. Tiene el pelo azul y muy largo, es el centro de todas las miradas. Es buena en casi todo y desprende bondad con todo el mundo. Luego están los demás compañeros con los que no tengo mucho contacto como Coby, el chico pelirrosa, Kaya, una chica un poco enfermiza de pelo rubio, es buena amiga de Usopp y también esta Alvida, la odiosa de Alvida, no sé como empezó nuestra relación de odio pero desde luego no podemos estar en una misma clase sin la supervisión de un profesor. Se cree la mejor con su cuerpo perfecto, su piel suave y tersa, su pelo negro y sedoso... me da asco. Y lo peor son las confianzas que tiene con Trafalgar, eso no me debería importar... pero no sé, me saca de quicio, aunque por suerte Trafalgar pasa de ella. Trafalgar es el profesor nuevo de biología. Es bastante joven aunque no podría decir su edad aproximada. Tiene una personalidad tranquila y despreocupada. La primera impresión que da no es muy buena ya que lleva bastantes tatuajes, tiene cuatro pendientes de oro, dos en cada oreja, el pelo alborotado y sus marcadas ojeras, aunque eso es lo que lo hace atractivo.
-¡Nao-chan!-dijo Nami con voz canturrona saltando sobre mis hombros.- ¿que estas pensando? llevas un buen rato callada.
-Nada importante.-le respondo de forma amable con una sonrisa. En ese momento toca el timbre y nos dirigimos a clase. En poco tiempo ya estamos todos en clase. Robin, la profesora de historia ya está en clase apuntando unos datos en la pizarra. Es una chica joven y esbelta, de piel morena. Tiene el pelo negro que hace que destaquen sus deslumbrantes ojos azules. Siempre se le ve muy tranquila. Algo que le encanta es la arqueología, tengo oído que ayuda en un museo de la ciudad y a veces le encargan excavaciones. Las clases de historia con ella aun se hacen llevaderas. Entre explicar una cosa y otra toca el timbre y entra en clase el profesor Trafalgar andando tranquilamente hasta su mesa, y como no Alvida ya empieza a hacer la pelota.
-Hola profe, que guapo lo veo hoy, ¿se ha arreglado expresamente para mí?-le pregunta con un tono de chica inocente, cosa que no es. Trafalgar la mira de reojo unos segundos.
-Deja de decir idioteces y saca los libros.-le ordena el profesor en un tono amenazante, debe de estar arto de ella. Creo que cuando habla con Alvida es el único momento que no sonríe ya que él suele tener una sonrisa de satisfacción en la cara todo el tiempo, aunque cuando mas sonríe es cuando esta con Kid ya que no para de picarlo y se nota que le hace mucha gracias ver al pelirrojo cabreado. He de decir que me tiene encandilada, me pierdo mirándolo pero debo concentrarme, tampoco quiero que me termine tratando como a Alvida.
La clase termina rápido y cuando ya me estoy dirigiendo al recreo me paran para encargarme que lleve unas cajas a la sala de profesores. Un poco a desgana pero sin rechistar cojo las cajas con cuidado una sobre la otra y me dirijo a la sala de profesores.
Ya estoy casi llegando cuando resbalo con un papel que hay en el suelo, es cuestión de segundos, pierdo el equilibrio. Por suerte no caigo al suelo pero por el repentino movimiento una caja está a punto de caer al suelo. Cuando ya la veo en el suelo solo puedo pensar una cosa:
-Espero que no lleve nada demasiado frágil...
Entonces alguien la coge a escasos centímetros del suelo.
-Vaya Naomi, sí que vas cargada-me dice Shanks levantándose con la caja.-deja que te ayude.-me dice con una sonrisa. No pongo ninguna queja y dejo que coja una de las cajas para llevarlas a la sala de profesores. Shanks es bastante amable con casi todo el mundo y divertido, aunque como alguien haga daño a sus amigos o alumnos da mucho miedo. A veces se pasa un poco de diversión, sobre todo cuando bebe, la mas mínima gota de alcohol lo vuelve una fiesta andante. Tiene pinta de ser fuerte y todos lo respetan en el instituto a pesar de las muchas idioteces que hace. Algunas personas lo llaman Akagami por su pelo rojo como la sangre.
-Muchas gracias por ayudarme a traer las cajas.-le agradezco una vez legamos a la sala de profesores. En la sala están el loco de Donquixote Doflamingo, Mihawk y Buggy.
-Eh! Shanks, Roger te llama, dice que vayas a su despacho.-le indica Buggy un poco molesto. Entre Shanks y Buggy hay ciertos problemillas, bueno más bien por la parte de Buggy. No sé muy bien los detalles pero más o menos la historia es que fueron juntos a la universidad y allí Shanks metió en varios aprietos a Buggy, aunque sin querer y Buggy le cogió rencor.
Shanks sale de la sala para ir al despacho de Roger, el director, no se mucho de él, rara vez se muestra en público. La última vez que lo vi fue en la presentación. Parece un hombre amable y orgulloso. Entre vuelta para aquí y vuelta para haya el recreo ya termino así que decido ir ya al aula para la clase de inglés con el gélido Aokiji. Digo lo de gélido porque es un hombre muy frio. Es un poco raro de explicar. Podemos estar en pleno invierno con una tormenta de nieve que sale a la calle sin ropa de abrigo. Entro en clase y me siento en mi preciado sitio junto a la ventana, justo en el otro punto de la clase se sienta Alvida. No aguantaría sentarme cerca de ella. La clase de inglés se me hace infernal, nunca se me ha dado demasiado bien el inglés. Lo apruebo pero normalmente con un cinco o un seis como mucho. Después de 55 minutos infernales que para mi cada minuto parece una hora, por fin termina la clase. Ya solo queda una clase para poder irnos: Matemáticas con Buggy el payaso. El tiempo pasa pero Buggy no aparece por la clase.
-¿Donde se habrá metido?-se empiezan a escuchar murmullos en clase, cuando la puerta se abre de golpe, pero en vez de Buggy, en su lugar por la puerta entra el jefe de estudios que también es nuestro profesor de filosofía. Es un hombre mayor, aunque con una apariencia bastante robusta, tiene una barba blanca al igual que el pelo que lo tiene largo. Se llama Rayleigh, es bastante cercano al director por eso es como el director suplente. Algunos lo llamas Rayleigh el rey oscuro, pero todavía descubrí porque, aunque algo me dice que no tardare mucho en descubrirlo.
-Buggy ha tenido que ir a hacer unos recados, así que tenéis esta hora para estudio.-nos indica Rayleigh. Esto no es bueno, siempre que tenemos una hora de estudio la clase enloquece. Esperemos que por respeto o temor al jefe de estudios todos se comporten.
Como me esperaba el silencio dura poco. A los diez minutos de clase la gente ya empieza a hablar y a los quince minutos la clase está llena de avioncitos de papel que pasan volando por mi cabeza.
-No deberían hacer eso...-dijo Chopper en un susurro.
-Cierto, por nada llaman al jefe de estudios Rayleigh el rey oscuro...-dijo Usopp bastante asustado por la posible reacción de Rayleigh.
Los cuatro, contando a Vivi, nos giramos para ver al jefe de estudios.
-Esta sonriendo...-dijo Vivi muy bajo. Si, estaba sonriendo, pero daba la impresión de que le rodeaba un aura oscura. Como si estuviese sonriendo al pensar en el posible castigo que nos podría poner por armar semejante follón. Los cuatro tragamos saliva, es obvio que estamos pensando lo mismo. Cruzamos los dedos deseando que la clase acabe lo suficientemente rápido como para que no le dé tiempo a pensar un buen castigo. Por fin toca el timbre, los últimos minutos se hicieron insoportables. Todos salen de la clase en estampida, ya es una reacción normal. A diferencia de los demás yo me tomo mi tiempo para recoger todo y asegurarme que no me dejo nada, aunque me da un poco igual, más bien hago tiempo para no tener que ir a empujones por los pasillos y ya depuso retrasar un poco la hora de llegada a casa. Una vez ya no se escucha mucho ruido por los pasillos me decido a salir. Cojo mi mochila y me la cuelgo de un hombro dirigiéndome a la salida. Allí están Luffy, Zoro, Shide, Vivi, Usopp y Chopper. Aun faltan por salir Nami y Sanji. Normal hoy a última hora tenían con Mihawk. Nunca da por acabada la clase hasta que termine de explicar, y como a alguien le falten los deberes castiga a toda la clase.
-Bueno nosotros ya nos vamos.-se despidieron. Como siempre Chopper y Usopp se fueron juntos y Luffy con Zoro. Shide se quedo conmigo un poco más.
-Nos vemos mañana.-nos despedimos Shide y yo. Después de un rato esperando por Nami y Sanji y ver que no salen Shide piensa que ya va siendo hora de que se vaya.
-Casi va a ser mejor que me vaya yendo.
-Es verdad, aparte hoy tienes gimnasio, y no puedes faltar.-le conteste a Shide con una mirada picara.
-¿Como que no puedo faltar?-repitió ella sin entender mi broma.
-Hombre, no te puedes perder a Jacky.-le dije con una amplia sonrisa al ver como se le coloreaban un poco las mejillas. No le gusta admitirlo pero cuando le hablo de Jack o ella comenta algo de él se pone un poco nervioso y se le nota. Eso es algo que me hace muchas gracias ya que ella no se suele poner nerviosa por nada.
-bo...Nos vemos.-se despidió echando a andar.
-Hasta mañana.-me despedí con una amplia sonrisa.
Ya pasados unos minutos me di cuenta de que Nami y Sanji no salían.
-Mejor yo también me voy a ir.-justo en el momento que dije esto para mi apareció delante del instituto sobre su moto negra Kid.-Hola, Kid.
El pelirrojo se quito el casco y me saludo con un gesto.
-¿Que tal va todo Nao?-me pregunto bajando de la moto. Esustass Kid, es este chico pelirrojo. Lo conocí de casualidad. Pero nos llevamos bastante bien. Lo que no me imagine es que fuese amigo de Law y su compañero de piso, lo cual me entere hace poco. Por lo que se de Kid es un chico bastante difícil. Se cabrea fácilmente y con su fuerza causa bastantes alborotos. Ya solo su cara de pocos amigos da miedo, aunque si lo conoces sabes que en el fondo tiene su corazoncito. Viene casi todos los días a esperar a Law a la salida del instituto para ir a comer. Suele venir cuando acaba su ronda de trabajo de la mañana, pero debido a su mal humor últimamente lo han echado de bastantes trabajos. Por lo que se estos meses no está ayudando mucho con el alquiler del piso y Law ahora lleva todas las cuentas. Me gustaría hacer algo por ayudarlos pero solo soy una chica de 17 años que ni siquiera trabaja. Se lo propuse a mis padres varias veces pero me lo tienen "terminantemente" prohibido.
-Bueno, yo ya me voy que llego un poco tarde.-me despido de Kid y echo a caminar dirección contraria al instituto.-Cuidate y suerte en encontrar trabajo.
Hasta mi casa con como 35 minutos de caminata a paso ligero, pero no me importa. Me pongo los cascos y mientras voy escuchando música veo lo que pasa en la ciudad. Delante de mí pasan unas estudiantes de secundaria en uniforme. No puedo evitar poner una sonrisa. Yo el uniforme ya lo deje atrás en la secundaria. La verdad, en mi anterior colegio nadie respetaba las normas del uniforme, las chicas llevaban las faldas como cinturones, yo no era de esas, pero tampoco la llevaba como decían las normas. ¿Quien lleva la falda por debajo de las rodillas? Yo por supuesto que no. Los chicos en vez del jersey obligatorio usaban sudaderas y americanas. Tanto chicas como chicos nadie respetaba el uniforme, por eso los profesores se empezaron a cabrear y quien no respetaba las normas le ponían una falta grave. A pesar de eso la gente no dejo de saltarse las normas.
Sigo caminando hasta que por fin llego a casa. Cruzo los dedos para no encontrarme a nadie esperando el ascensor, no es que me lleve mucho con los vecinos, aunque ellos tampoco hacen mucho para arreglarlo. En mi edificio todos son bordes, ruidosos y molestos. Solamente conseguí llevarme con dos personas de todo el edificio una chica que podía considerar mi amiga, Erica, que por desgracia se mudo hace dos años y un chico con el cual salí el año pasado y me arrepiento, no fue más que un arrebato por olvidarme de la persona que estaba enamora y era un amor no correspondido. Por desgracia el remedio fue peor que la enfermedad. Termine dejando al chico pero este no me quiso dejar y aun de vez en cuando me lo encuentro lo intento evitar. Hoy tengo suerte, no hay nadie esperando al ascensor. Entro en el ascensor y pulso el cinco. Mis padres ya deben haber marchado a trabajar, me alegro así no tendré que aguantar a mi padre. Abro la puerta y voy dejando por la casa la mochila, el tenis, y la chaqueta. Entro en la cocina y como de costumbre ahí esta la nota de mi madre:
"Naomi, nos vamos a trabajar. Tienes algo de pasta en la nevera.
Nos vemos a la noche: Mama"
Después de comer la pasta que me habían dejado en la nevera me voy a mi habitación. Esta completamente patas arriba así que la arreglo un poco. La cama la dejo sin hacer ya que en menos de seis horas ya me meteré en ella y seria una pérdida de tiempo, lo sé, es una forma un poco rara de verlo. Enciendo el ordenador y miro si tengo algún correo. Todo es correo basura. Después me paso por el Messenger por si hay alguien conectado, pero no hay nadie. Las horas van pasando. Cuando me empezaba quedar dormida me suena el móvil. Lo cojo un poco a desgana y veo quien es: Shide.
-Hola.-saluda ella primero antes de que yo diga nada.
-Hola.-la saludo justo mientras bostezo.
-Oye, ¿hoy puedes quedar?
-¿Hoy?-hago una pausa para pensar. La verdad es que no tengo nada mejor que hacer.-Si, ¿para qué?
-Simplemente para dar una vuelta, es que no tengo nada que hacer.- me responde ella. Siempre me sorprende su sinceridad.- Además hasta las nueve no tengo gimnasio y solo son las cinco y media.
- Vale, me parece bien ¿donde quedamos?
Después de un rato acordando la hora y el lugar me empiezo a preparar para salir. Cuando ya estoy lista salgo por la puerta asegurándome que queda bien cerrada. Al final acordamos invitar también a los otros para que fuese más divertido. Empiezo a caminar por la ciudad sin mucha prisa, me da tiempo se sobra para llegar.
Me gusta mucho la ciudad. Nuestra ciudad se divide en cinco zonas. La zona norte que es donde vive Shide, yo, y según me contaron antes vivía Sanji y Trafalgar pero por cuestiones de trabajo se pasaron a la zona Este Sanji y a la zona oeste Trafalgar. Después esta la zona Sur donde vivía Kid, ahora vive con la Trafalgar en la zona Oeste. También está la zona Este que es donde viven la mayoría, Luffy, Nami, Zoro y Usopp y es donde está el Instituto. La zona oeste es donde viven Robin, la profesores de historia; Shanks, mi tutor y Brook, el profesor de música. Y por ultimo esta la zona central que es donde viven Chopper y Vivi. En esta última zona está el centro Grand Line, es un terreno bastante grande que se divide en un gran parque donde la gente va a pasear y descansar, algo que me gusta mucho de allí es la gran noria que hay, me parece preciosa por la noche cuando encienden las farolas y las luces de la noria, después esta la zona comercial donde todo son calles que se cruzan con muchas tiendas y suele estar muy transitada, es un caos en Navidades se llena de muchísima gente. La parte que más me gusta del centro es el parque, es un lugar muy tranquilo. Dispersados por toda la ciudad también hay varios centros comerciales. También está el restaurante Baratie, un orgullo de la ciudad, mucha gente va allí a comer y según dicen acude gente muy conocida, aunque dicen que los camareros son bastante brutos, nunca he ido pero algún día me aventurare a ir. También está la base de la Policía, es un sitio enorme que ocupa varias manzanas, esa es la base central Marineford. Pero luego has varias pequeñas dispersadas por toda la ciudad. Ya acabo de llegar donde quede con os demás, pero parece que todavía no llego nadie.
-Normal...-digo para mí después de ver la hora. Aun quedan casi 10 minutos para que sea la hora que quedamos. Me apoyo en un muro y espero pacientemente a los demás, en poco tiempo ya estamos todos. Vamos a dar una vuelta y tomar algo. Al estar todos juntos es una fiesta, rara vez podemos coincidir todos. Creo que vamos dando demasiado la nota por la calle pero da igual es divertidísimo. Después de comprar en varias tiendas, perder a Zoro que le faltaba poco para ir borracho, llenarle el estomago a Luffy y reír hasta reventar ya va siendo hora de volver a casa. La verdad es que estos pequeños detalles de pasar una tarde entretenida con tus amigos es lo que te da ánimos para seguir cuando estas deprimido. Ha sido un buen día. Llego a casa y paso de cenar, ya estoy llena, por suerte mi a mi padre le surgió un trabajo fuera y esta noche no vendrá a casa. Después de un rato hablando con mi madre y viendo la tele las dos juntas me voy para cama. Mañana será otro día y lo espero con ansias, nunca pensé que me alegraría ir a clase pero no sé, este año me esta lleno muy bien con mis nuevos amigos y... tengo ganas de volver a verle.
Y hasta aquí este capitulo "especial" espero no haberos aburrido mucho, lo siento.
He de decir que ya me volvió la inspiración y ya tengo un poco mas de tiempo para escribir así que pronto, para la semana que viene o así, ya subiré el próximo capitulo que continua con la historia ^^
Pues nada mas, ¡hasta otra!
