Domingo, 20 de septiembre de 2015.

Hola, hola a todos ustedes pero más especialmente, a mis dos queridas comentaristas ;) ¡Hola Ana, hola sunev! En serio muchas gracias por leer y comentar. A ti sunev te puedo contestar por PM pero como a ti no Ana, pues ahí te va.

Bueno, es que Sammyneko, la propietaria de este shot, jajaja, es decir, yo lo escribí para ella, pues si es buena haciendo lemon pero le encanta esta pareja de Yoruichi y Kisuke. ¡Le encanta! Entonces quise hacer algo entre ardiente y romántico porque así es ella cuando escribe de ellos. Gracias por decir que te gustó porque bueno, la idea no era solo que le gustara a mi colega, jajaja, quería que quien lo leyera le gustara. Gracias por seguir leyendo y comentando. Te lo agradezco mucho.

Muchas gracias también a ti querida sunev obsesionada con Byakuya que es un ser delicioso que esta delicioso, jajaja, algo así es, ¿verdad mi inocente lectora y amiga? Jajaja, en serio gracias y bueno, las y los dejo con el capítulo de hoy ;)

Besos y abrazos. Nos leemos después mis queridos juguetes sexuales ;) jajaja. Cuídense :D


Una agradable confusión: Uryuu y Rukia

¡Hola! No se espanten porque yo generalmente (risa) soy así cuando estoy en la página, intento ser muy alegre. Hola de nuevo mis queridos lectores lemon y pues, ¿qué creen? sí, sí mis estimados juguetes sexuales. ¡Un nuevo shot! Este shot me lo pidió Ilse y espero de todo corazón le guste. Yo escribo con mucho amor para todos ustedes y mi idea es la de divertirlos; espero poder estar logrando el cometido hasta ahora.

Ok, entonces la cuestión es esta. Ilse me dice: "oye, ya me despertaste la curiosidad" y yo digo, ¡qué bien! Ay si mis amores, a mi Uryuu, me fascina porque es como el prototipo de hombre que me enloquece. Es serio, de ojos azules y hablador, muy hablador. Pero como ya es hora de darle inicio al shot, les diré.

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Pues como les parece que Uryuu si se quedó con Orihime esa noche. Él, feliz y encantado de la vida, aceptó la invitación que ella le hizo pero, ¡pobre Orihime! Este hombre salió igual a como era ella a veces, insaciable. Haciéndoselo y haciéndoselo de muchas formas en su casa, se acostaron muy tarde y fueron algo descuidados. Dejaron la ventana abierta y el frio viento de la noche los resfrió. Por eso al otro día ninguno de los dos pudo ir a la escuela.

A Uryuu, que le fascinaba Orihime y quería algo más que una intensa sección de sexo ocasional con ella, se quedó todo ese día y a pesar de lo indispuesto que se sentía, la atendió como lo que se merecía, como una reina. Cocinándole, al pendiente de que se tomara los medicamentos correctamente y acostado a su lado, pasó de una forma muy extraña el mejor día de su vida. Orihime hasta constipada y con fiebre, resfriada y con los ojos llorosos, se veía como siempre, hermosa. Pensaba él que estaba muy, muy enamorado de ella.

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Al otro día después de eso y sintiéndose un poco mejor, se arregló para ir a la escuela. Uryuu solo necesito de un día para recuperarse pero la delicada y dulce Orihime, (nótese que es sarcasmo) aún no se sentía bien. Por eso en la cama y muy bien arropada, levantó un poco la cabeza para despedirse de Uryuu.

Él, se veía impecable porque como era como yo, tan maniático a veces, había lavado y arreglado su uniforme el día anterior de pues de mucho atenderla.

—Ay Ishida te ves… tan guapo, tan bello en ese uniforme.

— Eh, gracias Inoue. —Le contestó, ¿pueden creerlo? Sonrojado. Luego soltó la maleta en el suelo y fue hasta donde ella estaba—Ni modo de decirte que tú te ves hermosa porque por más que te lo digo, no me crees.

— Sí que eres mentiroso.

Se sentó mejor en la cama y sonrió.

— Ya te dije que no me digas eso porque tengo espejo. Sé y soy completamente consciente que me veo del carajo. ¡Horrible! Y es por eso que….

Orihime iba a decirle algo pero él no la dejó terminar de hablar. Uryuu si se lo decía en serio. A él le parecía que se veía hermosa y sin poder resistirse a la tentación que era ver sus hermosos labios hablarle; esos labios que por más que los besara no lograban saciar su sed y necesidad de ella, eran irresistibles para él, la besó. Dándole un dulce beso y luego separándose, le pareció muy tierno ver sus mejillas tan rojas. Aunque estaba confundido. No sabía si era por la fiebre o porque la había emocionado su beso.

Par su suerte ella habló y le contestó ambas preguntas.

— ¿Seguro te tienes que ir a la escuela, Uryuu?

— Aja, ¿con que Uryuu eh? A mi linda Orihime, nena, —le dio un tierno beso en la nariz—tengo que ir. Créeme que si no fuera importante no me iría pero no, mejor dime tú, ¿segura ya se te bajo la fiebre? Porque te veo un poco, —se acomodó los lentes y sonrió con malicia—roja. ¿Segura te puedes quedar sola hasta que terminen las clases? Porque si quieres yo puedo….

— Oh Uryuu, lindo y muy delicioso Uryuu…

Le tomó una mano y luego se la besó.

—…estoy segura, estoy mejor. Vete tranquilo que si me llego a sentir muy mal te llamo. ¿Te parece?

— Está bien. Cuídate mucho Orihime y no olvides que la pastilla te toca a las…

— Gracias Uryuu. —Le sonrió con cariño mientras él ya estaba de nuevo en el marco de la puerta—Gracias por hacer todo esto por mí. Gracias por estoy y bueno, por todo lo demás también. Te voy a extrañar mucho. Contigo siempre la paso sensacional.

— Sí, me consta. Descansa Orihime. Duerme y dime, ¿quieres que te traiga algo?

— No, con que regreses tú, —le guiñó un ojo con picardía— será más que suficiente.

— Ah, que crueldad mujer, que mala eres pero bueno, en la tarde arreglamos tú y yo señorita. Descansa preciosa. Nos vemos más tarde.

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Pasadas las diez de la mañana Uryuu había tenido un buen día de escuela. Aun con el hecho de que tenía la nariz constipada, algo de desaliento y cansancio pero no solo por eso, todo iba muy bien. Él había ido a la escuela porque se había comprometido con el comité del salón para ayudar con la logística de un evento que estaban organizando. De verdad que no quería ir y dejar a Orihime sola; mucho menos porque parecía que estaba haciendo grandes avances con ella hasta ese momento pero no, él les había dado su palabra y si algo tenía era eso, su palabra. Por eso aunque cansado y con muchas ganas de que se acabara el día para volver con ella, con la mujer que lo enloquecía de muchas formas y que le encantaba, fue a hacer lo que le habían pedido. Le habían pedido ir al sótano de la escuela por unas cajas pero es aquí, donde toma sentido el título del shot. Resulta que no solo Uryuu estaría ahí, también estaría alguien más.

Más ayudó a la confusión de ese par, el mensaje que Uryuu recibió de camino para el dichoso sótano en donde pasarían muchas cosas.

"Hola mi lindo y muy complaciente Quincy. Me sentí mejor y como me moría por verte, ando por aquí en la escuela. Dime, ¿Dónde estás? Me dejaste muy ansiosa esta mañana y ya sabes que mi mejor medicina, eres tú mi amor"

Sonriendo ante sus coquetas palabras, le mandó un mensaje rápidamente. Le dijo que también se moría de ganas de verla y que estaba de camino al sótano; lugar que estaba muy oscuro y lleno de polvo. Lugar que sería muy divertido para él y no solo para él.

"Ok, entonces espérame y nos vemos ahí para terminar lo que empezaste esta mañana, Uryuu"

Él abrió la puerta del sótano y antes de entrar y cerrar muy sonriente, le mandó un corto mensaje.

"Te estaré esperando impacientemente, Orihime"

La cosa fue que (risa loca) ay si, sé que es muy cruel de mi parte pero, ¡toca! Si no, no sería historia ni sería divertido.

La cosa fue que Orihime iba para allá. Iba de camino hacia el sótano para encontrarse con un ansioso Uryuu pero, no pudo. Tastsuki la halo por una mano y llevándosela lejos, impidió que fuera a encontrarse con él para hacer todas las maldades que le gustaba hacer con él. Teniendo que aparentar gusto y una gran emoción por estar con su mejor amiga, no sabía lo que pasaría.

Orihime no pudo ir a encontrarse con Uryuu pero, ¿ya lo adivinaron? ¡Así es! Quien llego a aquel oscuro y polvoriento lugar, fue Rukia. Rukia entró y en cuanto entró, fue aprisionada contra una de las paredes. Ella se relajó al instante y se dejó tocar porque pensó que se trataba de Ichigo; pues Ichigo le había dicho que se encontraran ahí para tener algo de privacidad. Que cosa tan loca, ¿no? Los cuatro habían tenido la misma sádica idea.

A oscuras y siendo presas de la pasión, el deseo y la lujuria del momento, ambos empezaron a percatarse de lo evidente mientras se besaban y tocaban por todas partes.

Se dieron cuenta de que estaban con otras personas.

—"Hmmm, que raro, mi Orihime tiene el pecho grande, MUY grande y además está enferma. Ay no, ¡por Dios! ¿A quién demonios estoy tocando y besando?

—"¡Ay no, no! Esto, ¡esto no puede ser! este tipo, ¡no es Ichigo! ¡¿Qué carajos estoy haciendo?! Ichigo tiene unos brazos enormes. ¡¿Quién es este tipo?!"

Quien se detuvo y trató de alcanzar una luz para encenderla fue Rukia. Ella de verdad ya se estaba preocupando por saber quién la había tocado y besado de esa forma. No podía negar que si lo había confundido con Ichigo por unos cuantos segundos fue por eso, porque la había besado y la había tocado como él lo hacía, de una forma deliciosa.

Pero al prender la luz….

— ¡¿Ishida?!

— ¡¿Kuchiki?!

La cara de: what the fuck? que hicieron este par (risa descontrolada, soy muy mala) fue de ripley. Ninguno de los dos podía creer lo que había pasado y ambos igual de sonrojados y acelerados, intentaron explicarse.

— Nno espera Kuchiki, habla tu primero. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué es lo que estás haciendo aquí?

— Creí que eras Ichigo. —Le contestó con la cara muy roja y las manos cruzadas— Es que esas niñas insoportables nos pidieron ayuda para decorar un salón y me mandaron aquí a buscar una caja. Ichigo dijo que nos encontraríamos aquí y que…

Se percató de lo que iba a decir y le dio pena.

—…y dijo que me ayudaría a cargarlas. Sí, eso dijo. Por eso estoy aquí.

— Oh, ya veo. Lo siento mucho Kuchiki y te entiendo. Como puedo ser completamente honesto contigo por lo que nos viste haciendo el otro día, —se le acercó más—te diré la verdad. Yo te confundí con Inoue porque la estaba esperando para hacer lo mismo que tú y Kurosaki querían hacer aquí. Hacérselo hasta el cansancio.

— ¡Ishida! No me digas esas cosas. Me da pena.

— ¿Pena por qué?—Se acomodó los lentes y le sonrió con malicia— Oh vamos Kuchiki, ¿en serio? Para engañarme con una mentira como esa yo tendría que ser como el tonto de Kurosaki, un idiota. Sé que te ibas a encontrar con él aquí para hacerlo pero dime, ¿qué tal te fue el otro día con él ah? ¿Si la terminaste de pasar bien o no?

Uryuu aún estaba excitado porque los besos y las caricias que Rukia le había dado, habían sido geniales. Estaba excitado y listo, muy listo para coger y como el otro día no habían terminado por culpa de Ichigo que llegó a joder en la mejor parte, no quería desaprovechar la oportunidad que la vida, Ilse y yo, le estaban dando.

— Bien, muy bien Ishida pero dime, ¿y ustedes? Vaya que son degenerados. ¿Con todo lo que hicieron esa tarde aquí y se iban a encerrar en este lugar para hacer lo mismo? Vaya, y eso que Inoue bota la baba por mi Ichigo. Es el colmo.

— Pues como te parece que no fue solo en el salón de clases donde lo hicimos ese día. Ese día me quede con ella toda la noche y la cogí hasta que se cansó.

— ¡Ishida!— Exclamó completamente roja y nerviosa por cómo se le acercaba con lentitud. Como un depredador cazando su presa— Eres un vulgar y caliente de lo peor.

— Y bien que te gustó. ¿O me lo vas a negar, Kuchiki? Aun no olvido tu sabor y como por lo que parece nos han dejado plantados, ¿qué dices si termínanos? Por culpa del idiota de Kurosaki no te hice llegar ese día y no, a mí no me gusta dejar las cosas así, sin terminar. ¿Quieres o te da mucho miedo que Kurosaki se aparezca?

— Ishida, —sonrió pero muy apenada, no estaba acostumbrada a que le hablaran con tanta franqueza—si es cierto que lo que pasó ese día fue genial. Fue muy divertido pero era cosa del momento y ya. Yo quiero mucho a Ichigo y no creo que sea correcto, lo siento.

Uryuu resopló con molestia y extendiendo sus manos para atraparla, impidió que se fuera.

— ¿Qué crees que haces, Ishida?

— Es que de verdad que no entiendo. ¡No lo entiendo! ¿Qué es lo que tiene el tonto de Kurosaki pues? Si me dejas demostrártelo como lo he hecho todos estos días con Orihime, tal vez te pase como a ella, tal vez cambies de opinión.

— Ay Ishida, Ishida, que insistente y gracioso eres. —Puso ambas delicadas manos sobre sus brazos que la aprisionaban— Es que hay una gran diferencia. Yo si me he acostado con Ichigo muchas veces y te digo, es sensacional. Por eso no creo que me pase como a Inoue. —Se agachó y se liberó de su agarre— No creo que cambie de opinión porque mi Ichigo, ummm sí, es el mejor.

A Uryuu le dio risa su respuesta y sólo por comprobar lo que ya sabía, la tomó fuertemente por las muñecas y la aprisionó de nuevo contra esa pared. La aprisionó contra esa pared que hasta hacia unos cuantos minutos, los había visto tocarse y besarse con locura y desenfreno, con urgencia y mucha pasión.

Uryuu hizo uso de toda su fuerza y deteniéndola, la besó. La besó y la besó como la había besado cuando la confundió con Orihime. La besó entrelazando su inquieta y diestra lengua con la suya y a medida que ella se iba relajando, él la iba soltando.

— Ah, ummm….

— ¿Ves? No es tan distinto y es más, sé que soy mejor que él. Lo sé.

Uryuu la soltó completamente y bajando para encontrarse con sus suaves piernas y de las cuales aún no se olvidaba, se arrodilló frente a ella y le subió la falda. Después de subírsela mucho y bajarle las pequeñas bragas, hizo lo que hizo aquella tarde en donde su sabor y los gritos de Orihime casi le hacen perder el control. Volvió a atenderla con su lengua para humedecerla y a disfrutar de su único sabor.

— Ah, ah, ah sí, ah….

Hasta ese momento satisfecho con su maldad, le gustaba escucharla gemir y disfrutarlo. Agarrado de sus piernas y sin dejar de lamerla, el agarre que le hacía por el bien cuidado cabello y como se lo estaba dejando, le demostraban que estaba logrando lo que quería y necesitaba, excitarla demasiado.

Luego de escasos tres minutos de tocarla y lamerla, se detuvo para llegar con ella. La fuerte erección que tenía bajo el pantalón ya empezaba a doler y no, no solo lo hizo por eso. Lo hizo porque se moría por saber si su interior y su pecho eran tan cálidos como el de Orihime cuando la cogía sin parar. Quería y se moría por descubrir cómo sería hacérselo a una shinigami y sin con eso la podía hacer llegar más rápido.

Y cuando se desnudó de la cadera para abajo y lo tomó en una mano…

— Ah sí, ¿me lo vas a…?

— Sí. ¿No quieres, shinigami?

Rukia estaba muy excitada por todas sus buenas caricias por el cuerpo. Estaba caliente por como la había lamido y no podía negar que la forma como le hablaba y la miraba, también la excitaba. Por eso apagando de nuevo aquella luz que había dejado al descubierto sus identidades, abrió mucho más las piernas y se preparó para recibirlo.

Y cuando Uryu lo hizo de un solo golpe y sin delicadeza….

— ¡Ah! Ah sí, ummmm si, ah….

— ¿Lo ves shinigami? No hay mucha diferencia. —Le levantó las piernas y empezó a moverse dentro de ella con más velocidad— Sólo es sexo, es un, ummm sí, un muy rico sexo y nada más. Dime, ¿te gusta? ¿Así o quieres algo más?

— Ah, ah, ah sí, ah….

Gemía completamente extasiada y tirando la cabeza hacia atrás.

— Háblame, háblame más Ishida. Ichigo me coge muy rico pero casi no habla y eso es….

— Ah sí, —le apretó una nalga con fuerza y se le acercó al oído. Luego lo lamió y susurró lentamente mientras no paraba de embestirla—sé que eso a ustedes las mujeres, les gusta. Sé lo mucho que les gusta que les digan cochinadas mientras se los metemos. ¿Verdad que sí, deliciosa shinigami?

— ¡Ah sí, sí! ¡Así! Ummm ah sí, ah….

Completamente a oscuras y entregada a la pasión, a las acertadas caricias de Uryuu y a sus besos con lengua; disfrutando del agarre que le daba a sus piernas y de sus buenas embestidas, no lo contuvo por mucho tiempo. Todo lo que este intelectual muchacho le estaba haciendo pero mucho más lo que le estaba diciendo, era muy excitante. Sentir su olor, el penetrante olor de su perfume mezclado con el de su sudor que corría por montones por toda la blanca espalda, era algo increíble. Caliente, muy caliente y excitada por todo lo que le decía y la forma como se lo hacía mientras le hablaba, la hicieron llegar después de veinte minutos de estar encerrada con él en ese sótano. Se entregó al delicioso placer del orgasmo y aunque fue muy potente y muy placentero, se sintió mal cuando terminó.

Le dio pena con Uryuu porque mientras se corría con esa increíble fuerza gracias a él y a su poderoso miembro, ella había gritado con locura y desesperación el nombre de su amor. Lo había llamado Ichigo y eso a él, le había parecido muy divertido.

— ¿Kurosaki eh? No pues ni modo, que mal Kuchiki. De verdad que hice un gran esfuerzo por darte gusto pero, ¿en serio? ¿Llamarme Ichigo mientras te estabas corriendo? Ba, que mal por mí.

— Eh yo, Ishida yo no…

— No te preocupes por eso Kuchiki que entiendo mejor de lo que crees. —Se terminó de arreglar el uniforme y luego, encendió la luz de nuevo para verla mientras le hablaba— Me pasaba lo mismo al principio con Inoue y bueno, es el colmo con ese idiota. ¡Como lo detesto! Me encantaría saber qué es lo que hace pues que las vuelve tan locas. Ya ves todo el tiempo que ha pasado y por más que la he cogido, la he cuidado y la he querido como la he querido, ¡no se lo saca de la cabeza!

— Eh, yo, lo siento mucho Ishida pero pues, ¿o será eso? ¿Será que si Inoue se acostara con mi Ichigo se le pasaría la obsesión que tiene con él? Oh no pero, ¡que estoy diciendo! No, no, no, ¡ni de riesgos! Tú lo haces muy rico Ishida y fue delicioso pero mi Ichigo, sigue siendo mi Ichigo.

— Maldito idiota ese pero bueno, fue divertido Kuchiki y no, no creo que sea esa la razón. Si tú te sientes mejor con el tonto de Kurosaki cuando te lo hace es debido a una sola cosa, tu estas enamorada de él. No me mal interpretes Kuchiki, eres una mujer hermosa y muy deliciosa pero no, no cambio a la loca y sádica de Inoue por nadie. Esa mujer además de ser dulce y hermosa, es fantástica.

— Oh, ya veo. —Lo miró con picardía mientras abrían la puerta para salir— ¿Entonces fue por eso que tú no te….?

—sí, así es. No lo hice porque lo único que quería era terminar lo que habíamos empezado esa tarde en el salón. Quería complacerte y demostrarme que soy capaz de satisfacer a todas las mujeres que son o han estado enamoradas del despistado de Kurosaki. Fue divertido shinigami pero ahora si llego la hora de ir a buscar a mi loca. Hasta pronto Kuchiki y tranquila, —se le acercó y le dijo al oído antes de irse—no le diré a nadie lo que pasó entre tú y yo. ¿Tú tampoco lo harás verdad?

Rukia ya más tranquila y de muy buen humor, se soltó a reír con él y asintió. Tomando caminos separados y después de pasar un muy buen momento a su lado; gracias a todas sus habilidades que le habían encantado, le parecía muy tierno que él quisiera como quería a Orihime. Se daba cuenta por la mirada que había puesto cuando habló de ella, que él sentía por esa loca peli roja lo que ella sentía por Ichigo. Se daba cuenta que no solo le gustaba para hacérselo sin descansar. Se daba cuenta que estaba enamorado de ella de verdad.

Y dejando todas esas emocionantes escenas de él embistiéndola y hablándole sin parar en medio de la oscuridad, llegó a donde debía llegar pero no se percató por lo emocionada que estaba con Uryuu, de algo. Se le olvido sacar la caja que había ido a buscar en primer lugar.

Caminando por un largo pasillo y muy despistada, la voz de Ichigo tras ella la devolvió súbitamente a la tierra.

— ¿Rukia? hola Rukia. ¿Dónde demonios estabas? Te he buscado por toda la escuela y no te encontraba.

— ¿Yo? Estaba en donde te dije que iba estar Ichigo. —Lo miró con algo de nervios pero disimulándolos muy bien le dijo…— Estaba en el sótano buscando la caja esa y mira tú, ¿reclamándome cuando fuiste tú quien no llego? Me dejaste esperándote, Ichigo.

— Eh lo siento Rukia pero se apareció un hollow de la nada y oye no pero, espera un momento. ¿Y la caja? ¿Dónde está la caja que fuiste a buscar?

Rukia se puso muy nerviosa por aquella pregunta pero poniendo a trabajar su mente a mil por hora, optó por hacer lo que muchos hacen cuando están tapando una mentira o han hecho algo malo. Se puso a la defensiva y se enojó con él.

— ¡¿Hace cuánto crees que te fuiste, Ichigo?! ¡¿Qué querías?! ¡¿Que me quedara esperándote eternamente para bajar una caja o qué?! ¡No! ¡Yo la bajé y ya la llevé a donde las escandalosas esas para…!

— Ya, ya, —sonrió y la tomó por la cintura muy alegre—no te enojes mi linda shinigami que así te no te ves tan linda como cuando te ríes después de….

— ¿Sí? ¿Aun quieres que tú y yo….?

— Sí, siempre pero no aquí. ¿Qué dices si nos saltamos las ultimas clases y nos vamos a mi casa? ¿Nos vamos?

— Vámonos.

Y mientras este par se abrazaban y de daban un apasionante beso, otros también hablaban.

— Hola Ishida.

— Es el colmo contigo Inoue. —Se hizo a su lado y se acomodó los lentes cuando Tatsuki y las demás los dejaron solos— ¿Te enojas conmigo cuando fuiste tú quien me dejo esperándote? Eso sí es una desfachatez señorita pero bueno, mejor que no fuiste.

— ¿Ah sí? ¿Y eso cómo por qué? Vaya, ¿esas eran todas las ganas que tenías de verme? Menos mal que Tatske me necesitaba y no fui a verte.

Orihime estaba de brazos cruzados y se veía molesta. Era de verdad gracioso porque era cierto. ¡Uryuu no había tenido la culpa! Pero divirtiéndole mucho la escena, no le importó que los vieran. Por eso se hizo tras ella, la abrazó y le habló al oído como sabía que a ella le gustaba, muy suave y lentamente.

— Ishida…. ¿lo dices en serio? ¿Era por eso?

— Pero claro que sí mi amor, por supuesto que sí, Inoue. No quería que estuvieras en un lugar tan sucio y polvoriento porque tú has estado muy indispuesta muñeca y no quería que te enfermaras más de lo que ya has estado estos días. Es más señorita, —la giro y la miró— ¿tú porque te viniste para acá si aún no te recuperas del todo ah? Eso no estuvo nada bien preciosa.

— ¿Ah no?—Le hizo cara de ternura para evitar el regaño— ¿Y cómo que me vas a hacer por eso? ¿Vas a castigarme acaso?

—hmmm sí, creo que sí. Tendré que darle un par de nalgadas por desobediente señorita. Usted debería es estar en cama y no aquí buscándome para que le haga no sé qué tantas cosas. Que irresponsable has sido preciosa.

Los dos muy sonrientes por sus entretenidos juegos, se soltaron a reír muy risueños. Pero siendo ella quien se puso seria por un momento, lo tomó de la mano y lo miró a los ojos después de quitarle los lentes.

—Gracias por haber cuidado de mi estos días Uryuu y solo vine, porque estaba preocupada por ti. También has estado indispuesto y bueno, esa cama no es lo mismo sin ti. Me estabas haciendo mucha falta.

— Y tú a mí también, Orihime. Entonces sí, creo que lo mejor que podemos hacer es irnos a "descansar" a esa cama que nos está esperando con ansias. ¿Nos vamos?

— ¡Vamos!

A Uryuu le había encantado ver esa seriedad cuando le dijo lo que le dijo pero lo que más lo emocionó y lo llenó de alegría, fue ese brillo. Sus bellos ojos oscuros habían tomado un brillo muy especial cuando le tomó la mano y le dijo que estaba preocupada por él. Pensó con alegría que se estaba ganando poco a poco su amor y para no presionarla, cambió el ambiente a uno de diversión.

Tomándola de la mano y saliendo de la escuela con ella, tomaron rumbo a esa casa para hacer lo que mejor hacían. Besarse por todas partes y entregar el alma y el cuerpo por completo. Él, gracias a Rukia y a lo que había pasado con ella, estaba muy ansioso por terminar lo que había empezado.