Aquí está un nuevo capítulo de "Down", disfruten amigos.

Disclaimers: No soy dueña de PPG, esta historia está hecha sin fines de lucro.

"DOWN"

Capítulo 10: Salida de chicas

Habían pasado dos días desde que salimos de clase y hace dos días que había dejado de ir al club a drogarme con esos tipos. Debía admitir que la enorme ansiedad que sentía era terrible, jugaba cualquier deporte para despejar mi mente, pero sólo lo olvidaba por esos minutos, ya que luego arremetía con mayor fuerza. Ahora estaba en un pequeño café conversando con mis hermanas, era bueno salir con ellas.

¿Y cuando iremos por nuestros vestidos?- escuché preguntar a Burbuja, quien miraba con cierto brillo.

¿Vestidos?- pregunté al tiempo que bebía de mi soda de naranja.

Para el baile que será pasado mañana, ya sabes, de fin de año.- me informó Bombón mientras comía de su pastel.

No quiero ir a esa bazofia.- dije sin interés.

¡Tienes que ir, hermana!- me miró Burbuja con ojos brillantes.

Sabes que es una tontería además está eso de invitar parejas.- puse cara de repugnancia.- además ¿cómo invitarán a parejas si la escuela acabó?

Pues, antes de que se acabara.- dijo de manera obvia, Burbuja.- el baile venía de semanas atrás.

A la mierda.- sorbí mi bebida.- ¿tienen pareja?

Yo iré con Gerald, aquel jugador de baloncesto.- Burbuja sonrió.- es lindo.

¿Y tú?- miré hastiada a Bombón.

No iré con nadie, vamos juntas, Bellota.- seguía en su tarea de devorar el pastel.

Bien, iré.- rodé los ojos.- sólo para acompañar a Bombón y porque no quiero que ese Gerald se propase contigo.

Burbuja rió con gracia y seguimos comiendo hasta que pedimos la cuenta y salimos del café hacia el centro de la ciudad, mis hermanas habían decidido ir por los vestidos ahora mismo, que fastidio.

Habíamos entrado a una enorme tienda en el centro comercial, demasiado pretencioso para mí. Burbuja estaba en su salsa, corría de lado en lado viendo todo tipo de ropa, Bombón sólo veía ciertas cosas con aquella peculiar tranquilidad suya, y yo sólo arrastraba los pies de manera aburrida.

¡Mira este vestido!, ¿no es hermoso?- Burbuja tomó un vestido color jade de satín, cortito y de mangas cortas.

¿Debo responder?- dije con una actitud de los mil demonios.

Vamos, debes escoger un vestido.- dijo mi hermana mayor.- no puedes ir con tus típicos jeans y poleras anchas.

Okay, que fastidio.- miré casi por inercia algunos vestidos.

Pasaron las horas y no habíamos progresado nada; Burbuja tenía demasiadas opciones y no se decidía por ninguna, Bombón se frustraba al no encontrar nada de su talla o cosas por el estilo y yo, bueno, simplemente no había buscado nada en particular.

¿Qué les parece este?- preguntaba Burbuja al salir del vestidor con el vestido número mil puesto.

No lo sé, sólo escoge uno.- dije enojada, Bombón parecía ida.

Vamos, debo verme linda pasado mañana.- hizo un puchero como niña pequeña.

Aunque te pongas un saco de papas te verás linda.- dije regañadientes.

¡Que linda eres, hermanita!- gritó emocionada entrando nuevamente.

Miré a Bombón, tenía una mirada de consternación y tenía una mueca de disgusto en su boca. Le toqué el hombro y se giró a verme con sus ojos rosados.

¿Pasa algo?- pregunté y ella negó con la cabeza y sonrió.- ¿por qué no te pruebas tu vestido?- le sonreí

Bien, dame tu opinión.- entró al vestidor continuo al de Burbuja.

¿Cómo me veo?- salió Burbuja de su vestidor.

Su vestido era cortito, le llegaba unos cinco dedos arriba de la rodilla y era aglobado. Era celeste pálido, de tirantes de encaje y un escote más o menso pronunciado. La tela hacia que las perfectas curvas de mi hermana se marcaran mucho. Se veía muy bien, dándole un toque de sexy inocencia.

Te ves bien, hermana.- no quería decirle que se veía algo "atrevida" pues se probaría otros veinte vestidos.

Se metió de nuevo para cambiarse, muy feliz, ya que una sonrisa cruzaba su rostro sonrosado.

¿Me veo bien?- salió Bombón.

Llevaba un vestido color rojo pasión, su escote era muy pronunciado, a la cintura llevaba una especia de cinta gruesa que se amarraba en la espalda como un rosón. Era largo, hasta los tobillos, pero abierto al costado dejando las piernas libres. Se veía hermosa, estaba muy sonrojada.

¡Hermosa!.- le guiñé un ojo y levanté mi pulgar, sonrió y entró.

Mis hermanas se habían cambiado y ambas me buscaban un vestido "perfecto", pero cada opción era rechazada por mí inmediatamente. Estaba anocheciendo cuando nos sentamos en unas bancas del centro comercial, las tres suspiramos pesadamente.

Por favor, Bellota, escoge algo.- tenía cara de fatigada mi hermana menor.

Así nunca irás.- miró mi cara de emoción.- pero, sí irás.

Entramos a la última tienda del día, estábamos cansadas y queríamos llegar a comer algo. Mis hermanas se dispersaron, buscaban zapatos por allí. Intenté buscar algo, pero realmente no me llamaba la atención, hasta que vi un potencial vestido, lo tomé y me lo probé. Me vi en el espejo, era color negro, largo con un solo corte al costado desde un poco más abajo de la cintura hasta los tobillos. Se sujetaba arriba solamente con mis pechos y la espalda. Era suave, de tela ligera, realmente me gustó era sencillo, perfecto para mí. Salí y fui a pagarlo. Mis hermanas sonrieron y pagaron los zapatos. Nos fuimos a casa muy rápido, es decir, volando.

Llegamos y nos desplomamos sobre el sofá, prendimos la tele con las noticias y preparamos una deliciosa cena. Comimos alegres, riendo y hablando.

Nos fuimos a acostar, me refugié bajo las telas de la cama. Esa salida había mantenido mi mente lejos del Club, pero no por siempre. Ellos pronto me pedirían explicaciones de mi ausencia, pero prefería vivir en un mundo de ignorancia, como ya me había acostumbrado. Cerré mis ojos, tuve un extraño sueño, en el baile, yo y Butch, baliando al compás de una suave melodía, pero luego pasaban cosas terribles, incluso soñé con el accidente de mi padre. Una y otra vez.

Cortito, pero era más como una tarde relajada que le obsequié a Bellota. Cuídense, lectores, nos vemos pronto.