Primeras convivencias.
Coruscant
Luke y Leia se sentaron en la parte posterior del speeder mientras el capitán Kassel dirigía la nave por las intrínsecas calles de la ciudad. Luke había sido dado de alta ese mismo día, y tras adquirir sus pertenencias del hotel donde se había estado alojando, Vader había firmado los documentos de salida para llevar al niño a casa.
Aquel era realmente su primer acto oficial como el padre de Luke y Vader descubrió una gratificante sensación al llevarlo a cabo. Sin embargo, cuando leyó su nombre en el informe, la alegría disminuyó un tanto. El apellido de su hijo seguía siendo Skywalker, y aún peor, el de Leia se mantenía como Organa.
Eso tiene que cambiar, decidió enfadado. Y pronto.
Una vez hiciera la primera aparición pública con sus hijos, habría muchos que podrían vincular a Anakin Skywalker con él a través del apellido de Luke. Y eso no era conveniente. Anakin Skywalker estaba muerto y su nombre no significaba nada para Vader. Era justo que sus hijos compartieran su mismo apellido ahora, razonó. Demasiadas preguntas indeseadas de modo contrario. Decidido. Su segundo acto oficial como padre de Luke y Leia sería el de cambiar legalmente su apellido.
La atención de los niños, por el contrario, estaba muy lejos de sus apellidos. Ambos se sentían algo nerviosos ante la perspectiva de enfrentar por fin su nueva vida. Pero ninguno podía negar que estaban deseando descubrir como sería todo a partir de entonces.
Ambos habían tenidos sus propias nociones de Vader durante aquellos diez años. Y ninguna muy agradable. Sin embargo, a pesar de la rigidez y apatía que parecía componer su carácter, Luke y Leia no habían aprendido mucho más sobre él. Estaba claro que su presencia amedrentaba a la gente, por no decir asustaba, y sospechaban que a su padre no le disgustaba esa imagen. Apenas había hablado con ellos en presencia de otras personas, y no obstante se había mostrado bastante accesible en su tiempo a solas. Leia se preguntaba si esa reacción tendría que ver con su traje o siempre había sido así.
Luke se había mostrado más intimidado ante él que su hermana desde el principio. Pero ahora el miedo había prácticamente desaparecido. Lo que más deseaba el muchacho era conocerlo, y ver si había algo en él de ese padre con el que tanto había soñado durante las largas y frías noches de Tatooine.
Finalmente, Kassel redujo la velocidad del speeder, preparado para aterrizar en la plataforma privada de Vader, a escasos metros de su vivienda. Impacientes, Luke y Leia sacaron sus cabezas por la ventana, tratando de obtener una visión completa de su nuevo hogar.
"¡Es enorme!" exclamó Luke, asombrado.
Leia sonrió, dándose cuenta de que a su hermano debía de parecerle así. Pero ella se había criado en un palacio real, por lo que el inmenso tamaño no la asombraba tanto.
"La escuela a la que vais a asistir no está muy lejos de aquí" comentó Vader a sus hijos.
"Genial" expresó Luke, tratando de reunir un poco de entusiasmo.
Leia le miró.
"¿No te gusta la escuela?"
"No demasiado" admitió.
Vader sonrió bajo su máscara al escucharle. Se habría sentido decepcionado si al menos uno de sus dos hijos no se parecía a él en ese respecto.
"La escuela es importante" señaló, no obstante. "Estoy seguro de que disfrutarás tus clases allí."
El muchacho prefirió no responder, sin querer comportarse como un malagradecido. Aun así no pudo contenerse, y buscó la mirada de Leia con incredulidad. Su hermana tuvo que sofocar una risita.
"Las habitaciones han sido equipadas con todas las comodidades necesarias" señaló Vader a sus hijos mientras les enseñaba la suite. "Aunque supongo que ambos querréis personalizarlas como mejor os parezca."
"¡Hutt! ¡Esto es increíble!" exclamó Luke, sin apenas creerse su suerte, mientras paseaba por la enorme habitación que a partir de ahora sería suya. Solo el dormitorio era más grande que toda su casa de Tatooine. "¿Hay algún replicador de alimentos por aquí cerca?" preguntó esperanzado.
"No" Vader sonrió. "Sus necesidades nutricionales serán atendidas por un cocinero que he contratado. Sé por experiencia que los niños de diez años están más interesados por el azúcar que por las proteínas, si se les deja a su suerte."
Prefirió ahogar el hecho de dónde provenía esa experiencia. Aún recordaba el dolor de estomago que lo había atormentado durante días tras su primera llegada al templo, cuando descubrió por primera vez lo que era un replicador de alimentos y decidió que era una excelente idea subsistir a base de helados. A Obi Wan no le había hecho gracia.
Luke estaba decepcionado, pero no lo demostró. Lo último que quería era aparecer ingrato. Era evidente que su padre había dedicado un montón de atención y gastos para construir esa habitaciones.
"Gracias por hacer esto" pronunció seriamente. "Quiero decir... es realmente grande."
"Y mi habitación me parece maravillosa" lo apoyó Leia, acercándose a ellos "Estoy segura de que vamos a estar más que cómodos aquí. Queremos darte las gracias por tener todo listo para nosotros."
Vader se volvió a sus hijos, sintiendo como la pureza de su gratitud reaviva su corazón de forma alarmante. Luke era tan parecido a él a esa edad. La misma bondad inocente, la misma maravilla al contemplar las diferentes posibilidades que ofrecía el mundo. Y Leia... Desde el primer momento su parecido físico con Padmé no había sido fácil, pero ahora se daba cuenta de que había muchísimas más semejanzas detrás del rostro.
Apenas había pasado un par de días a su lado y ya empezaba a recordar cosas de su pasado que había permanecido ocultas por diez años. Y sin siquiera darse cuenta. ¿Cómo podría convivir con ellos, ver los adultos en los que se convertían, y no recordar a su esposa y la vida que había tenido con ella?
"Me alegro de que penséis así" dijo. "No hay esfuerzo que no valga la pena si ayuda a facilitar vuestra transición. Esta es vuestra casa. Podéis andar por cualquier lugar que os plazca, a excepción de mis habitaciones privadas."
Luke y Leia asintieron satisfechos, pero unos extraños pitidos atrajeron su atención desde el cuarto de Leia y corrieron a mirar.
"¡Genial! ¡Droides!"
Vader escuchó la exclamación de su hijo y se dirigió a la habitación para ver. Se congeló en la entrada.
El viejo droide de protocolo que el mismo había construido siendo un niño, y el astrodroide con el que había compartido tantas batallas estaban ahí, de pie, congelados, esperando para ser activados. RD2D y CTPO. Y pareciese que el tiempo no había pasado para ellos. Eran tan como los recordaba.
Los recordaba...
"Padre, ¿ocurre algo?" inquirió Leia, extrañada por el extraño conjunto de emociones que habían surgido en su interior.
Vader sacudió la cabeza.
"¿Estos son tus androides?"
La niña asintió.
"Sí. Eran... Me dijeron que eran de mi madre" añadió titubeante. "¿Los reconoces?"
Vader ni siquiera encontró fuerzas para asentir con la cabeza. Un torrente de imágenes y abrumadores recuerdos desfilaban por su mente. Sentía como si toda su antigua vida estuviese deslizándose ante sus ojos en ese momento. Pero no era su vida, no... Hacía tiempo que no la sentía como suya. Pero entonces ¿por qué le afectada de tal modo?
Sacudió la cabeza, enfadado. Él no tenía tiempo para tales tonterías.
"¿Padre?"
Se volvió hacia su hija, que todavía lo miraba con inquietud.
"Tengo trabajo que hacer " se disculpó caminando hacia la puerta. "Tomaos el tiempo necesario para instalaros. Os veré más tarde."
Leia lo observó marcharse en silencio, confusa por el efecto que esos dos androides habían tenido sobre él. Pero Luke, que no había atendido al encuentro, lo detuvo antes de que se marchara, corriendo hasta él.
"Padre, yo... me estaba preguntando... si existe una manera de recuperar mis cosas" inquirió tímidamente el niño. "No es que tenga muchas, pero ..."
"¿Te refieres a las que dejaste en Tatooine?" interrumpió su padre, feliz por tener una distracción.
Luke asintió.
"Sí. No pasa nada si es mucha molestia, solo lo preguntaba por..."
Vader levantó una mano para detener a su hijo. Le molestaba enormemente que Luke sintiera la necesidad de disculparse por las cosas más nimias, y le hizo darse cuenta de la escasez que había vivido con su tío y su tía.
Y yo no estaba allí para impedirlo, pensó frustrado.
"Enviaré a alguien de inmediato" dijo. "No debería habérseme pasado por alto."
Luis sonrió, agradecido.
"Gracias... Padre" añadió tras un momento de retraso.
Vader asintió con la cabeza antes de voltearse, y después desapareció tras la puerta. Luke lo observó marcharse, pero enseguida regresó su atención a su hermana y los androides.
De regreso a su oficina, Vader hizo todo lo posible para centrarse en el trabajo que se amontonan en su escritorio. Él sabía que el emperador espera su informe dentro de pocos días, y Palpatine no era uno a aceptar excusas. Esto Vader lo había aprendido de la manera difícil.
Sin duda, los acontecimientos de los últimos días lo habían retrasado en exceso, pero confiaba que ahora que estaba todo arreglado no ocurrieran más retrasos. Los gemelos pronto estaría ocupados con la escuela y los deberes, y la vida seguiría similar a la que había llevado hasta entonces.
"Capitán, venga aquí" ordenó a través de su intercomunicador.
Kassel apareció en la puerta pasados apenas unos instantes.
"¿Señor?"
"Quiero que envíes algunos hombres a Tatooine" explicó. "Mi hijo se ha dejado la mayoría de sus pertenencias allí, y necesita recuperarlas."
"Entendido, señor." respondió Kassel. "¿Sabe usted donde se encuentra la casa del niño?"
"Reúna usted a los hombres" ordenó. "Trasmitiré las coordenadas directamente a su nave."
"Señor" el capitán abandonó el despacho con un asentimiento.
Y al fin Vader se quedó solo.
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Tatooine
Obi-Wan Kenobi se sentó en la cantina de Mos Esli con una bebida. Venía aquí de vez en cuando a fin de evitar que la soledad que reinaba en su vida lo acabara de volver loco. Algo de interacción social, incluso en medio de la escoria de la sociedad, era mejor que nada. Se había hecho un par de conocidos durante los diez años que llevaba habitando en aquel planeta desierto, después de nombrase a sí mismo tutor del hijo de su mejor amigo, el día en que Luke nació.
Cualquier intento que Obi-Wan había hecho para ponerse en contacto con Luke había sido enérgicamente rechazado por su tío, Owen, que había perseguido al Jedi hasta sacarlo de la propiedad en más de una ocasión. No obstante, Luke parecía feliz y él sabía que estaba bien protegida en el aislamiento de Tatooine. Así que Obi-Wan se limitaba a observarlo desde la distancia, esperando el momento hasta que las habilidades innatas de Luke en la Fuerza fueran imposibles de ignorar, incluso para Owen.
"Sí, lo escuché esta mañana en las noticias" le contaba el camarero a su patrón "Owen Lars y su esposa, ambos muertos."
Obi-Wan levantó la vista de su bebida al escuchar esto, con uno horrible presentimiento.
"¿Has dicho muertos?" se aseguró.
El barman miró a Obi-Wan y asintió.
"Extactamente" dijo. "Se habían ido a Corusant por no se qué de unas excursiones... Murieron en un accidente de tráfico" agregó.
El jedi asintió con una creciente sensación de pánico apoderándose de él.
"¿Y el chico?" preguntó. "¿Qué hay de su sobrino, Luke?"
"Al parecer, sobrevivió al accidente" explicó el camarero. "Pero no se que habrá sido de él... Pobre chico, creo que es huérfano ahora".
Obi-Wan frunció el ceño mientras asentía con comprensión.
No, no es huérfano... y ese es precisamente el problema, pensó sobriamente. Debería haberlo seguido hasta allí, se amonestó a sí mismo. Nunca debería haber permitido que Luke abandonara el planeta él solo.
Obi-Wan miró a su alrededor en la cantina, de pronto frenético. Tengo que llegar a Coruscant, decidió., De alguna manera tengo que llegar a Luke antes de que sea demasiado tarde... Sólo espero que no sea ya demasiado tarde.
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Coruscant
Luke despertó a la mañana siguiente con una sensación de desconcierto. Estaba acostumbrado a ser despertado temprano por su tía, y luego más recientemente, por los droides médicos. Pero esta mañana se despertó por su cuenta, o más bien, por los gruñidos de su estómago.
Sentado en la cama, Luke contempló su enorme habitación una vez más. Todavía no podía creerse lo grande que era y lo bien equipada que estaba. La cama era, al menos, dos veces más grande que el pequeño catre en el que estaba acostumbrado a dormir en Tatooine. Y sin embargo, por increíble que fuera, Luke no la sentía como suya.
Su habitación siempre había sido pequeña, pero distintiva. Decorada con diversos modelos de buques espaciales y naves colgando del techo, que Luke había rescatado de la chatarra que se acumulaba en la granja. A tía Beru no le había hecho muy gracia que llenara su dormitorio con tantos trozos de basura reciclada, pero lo había respetado, intuyendo, de algún modo, lo importante que era para Luke.
"¿Luke? ¿Estás despierto?"
Luke miró a la puerta que separaba su habitación de la de su hermana, y después a sí mismo, para asegurarse de que estaba vestido correctamente.
"Sí, pasa" contestó.
Leia abrió la puerta y entró en la habitación. La niña ya se había duchado y vestido, con un vaporoso vestido blanco que llevaba la firma de Alderran.
"Hola" lo saludo con una sonrisa. "¿Has dormido bien?"
Luke asintió.
"¿Y tú?"
"Perfecto. Creo que estaba bastante cansada.."
"Sí, yo también" Luke se mostró de acuerdo. "Pero muero de hambre, ahora" añadió. "Ojala hubiera un replicador de alimentos en aquí".
Leia se rió.
"Lo digo en serio" insistió, mientras salía de la cama. Podía sentir los ojos de su hermana fijos en él, y de repente fue consciente de algo. "Yo ... eh, creo que me dormí en mi ropa" murmuró avergonzado, reconociendo su vieja camisa y los pantalones.
"Creo que sí" sonrió Leia divertida. "En realidad, creo que tendremos que ir pronto de compras, o decirle padre que nos proporcione alguna" se miró a sí misma, con desagrado. "Yo únicamente tengo lo que traje de Alderaan, y allí mis tías no me permitían usar otro cosa que vestidos" frunció el ceño, tocando la falda con evidente desagrado. "No imaginas como los odio. Espero que padre me revoqué esa estúpida norma."
Luke sonrió, porque evidentemente su hermana había sido una princesa muy especial. Pero después dijo:
"A mi me gusta mi ropa. No creo que necesite más cuando la traigan toda de Tatooine."
Leia lo miró con cuidado, tratando de decir lo que tenía que decir sin ofenderle.
"Bueno..." tentó "quizá pudieras conseguir algo más para la escuela... En casa esa está bien, pero me parece que la Academia Veslack tiene un código de vestimenta bastante estricto. Tal vez incluso yo deba seguir usando vestidos, allí" se apresuró a añadir.
No obstante, Luke frunció el ceño.
"¿Qué es lo que pasa con mi ropa?" preguntó a la defensiva.
"Nada" se apresuró a responder su hermana. "A mi me gusta. Es sólo que quizá no sea del todo apropiada para la escuela..."
"Pues lamento no ser yo una princesa para tener ropas de lujo" replicó él, ofendido.
Sin haberse dado cuenta, todas sus inseguridades parecían haber despertado con las palabras de su hermana, y ahora trataba de acallarlas con una conducta desagradable. Leia percibió el malestar de Luke y trato de derivar el asunto a una broma, pero no obtuvo muy buenos resultados.
"Por supuesto que no tienes mis ropas" bromeó. "Eres un niño. Creo que te sentirías más a disgusto que yo con este vestido."
"¡Sabes a qué me refiero!" replicó él, cada vez más frustrado.
Leia frunció el ceño.
"No es necesario que me grites" dijo. "Sólo estoy tratando de ayudar."
"No mientas. Vi la forma en que me miraste hace un minuto."
"¿Y cómo fue eso?" inquirió la princesa con escepticismo.
"Como mira un rico a una persona sin mucho dinero" acusó Luke.
"Mentira."
"¡Verdad! "
"¡No seas tonto!" le reprendió ella. "Estás a la defensiva."
"¡Genial! ¡Y además de todo ahora soy tonto!"
Leia arqueó las cejas en ese punto, y cruzó los brazos sobre el pecho. Era una niña justa, pero la paciencia nunca había sido uno de sus fuertes.
"Luke, escúchate a ti mismo" instó con voz seria. "Estás creando una montaña de un grano de arena. Lo único que dije fue ..."
"¡Se lo que dijiste!" la interrumpió él. "Dejaste muy claro que yo no soy lo suficientemente bueno para ir a esa escuela de fantasía."
Leia frunció el ceño.
"¡No!"
"Si, lo hiciste. ¡Y me da igual!" añadió. "!Si a esa escuela no le gusta mi forma de vestir que se aguante, no quiero ir allí!"
"Esa no es tu decisión" le recordó Leia. "Fue padre quien dijo que iríamos, ¡así que deja de comportarte como un crío!
"¡Si yo soy un crío tú también lo eres!" replicó su hermano. "Somos gemelos. ¿O lo has olvidado?"
"¡No me lo recuerdes!"
"¿Qué está ocurriendo aquí?" – se interpuso una fuerte voz a sus espaldas.
Ambos niños se volvieron para encontrar a su padre, de pie en la puerta.
"Vuestros gritos se oían desde el pasillo" continuó sin rastro de humor. "Quiero saber que está pasando, ahora."
Los gemelos se miraron entre sí.
"Nada" respondieron los dos al mismo tiempo.
Vader cerró los ojos tras la máscara. Aquí vamos, pensó. Tenía que llegar en algún momento.
"Nadie grita por nada" insistió. "Así que uno de vosotros va a explicar inmediatamente por qué estabais discutiendo."
Por un momento, ninguno de los gemelos dijo una sola palabra, y a continuación, como si se hubieran puesto de acuerdo para atormentarlo, los dos empezaron a hablar a la vez, cada uno de ellos acusando al otro, hablando demasiado deprisa para entender nada, y tratando de defender sus propios intereses.
Su padre los observo paralizado un momento, demasiado sorprendido por semejante insubordinación para decir nada. Hasta que finalmente recuperó el habla, alzando una mano.
"¡Basta!" exigió. "Esto no nos llevará a ninguna parte." Después se interrumpió un instante, no sabiendo muy bien como proceder. Vader había sido comandante de la Armada Imperial durante diez años, y nunca había tenido problemas para ejercer la disciplina. Pero ahora, frente a dos niños de diez años, se encontraba totalmente perdido. No quería que ellos le cogieran miedo por mostrarse muy firme, y sin embargo, según en su inexperiencia, debía empezar a establecer unas reglas básicas ahora si deseaba algo de paz en la casa. "Leia, empieza tú" se dirigió hacia su hija.
"¿Por qué ella?" se indignó Luke.
"Porque yo la elegí" contraatacó su padre.
El niño se retractó inmediatamente, reconociendo en el tono de voz de su padre que iba en serio.
Leia procedió a relatar lo sucedido, según su punto de vista, mientras Luke trataba varias veces de intervenir. Él fue detenido en seco por una simple mirada de su padre, sin embargo, y no tuvo más remedio que esperar con impaciencia hasta que le llegara su turno. Entonces, refutó la mayor parte de lo que había dicho su hermana, procediendo a contar su versión de la historia. Leia escuchó con los brazos cruzados y una expresión de escepticismo educado, que a su padre le pareció la viva imagen de Padmé.
"Creo que entiendo lo que ahora lo que ha sucedido" dijo Vader cuando finalmente los gemelos concluyeron sus historias. "Leia le dijo a Luke que necesitaba ropa nueva para asistir a la escuela, pero él se sintió ofendido por ello y actuó a la defensiva, aunque la intención de su hermana nunca fue criticarle. Después las cosas se sacaron de quicio y empezasteis a discutir. ¿Fue así?
Luke y Leia se miraron entre sí, algo arrepentidos, y luego clavaron la vista en la alfombra.
"Sí" murmuraron ambos.
"No os he escuchado" insistió Vader. "Y miradme a mi cuando me habléis, no al suelo."
Los gemelos alzaron la vista, avergonzados.
"Sí" repitieron otra vez, más fuerte.
"Entonces, ¿qué pensáis hacer para solucionar el problema?" inquirió sorprendiéndolos, mas todavía serio.
Luke y Leia se miraron entre sí, sintiéndose tontos por lo que había sucedido.
"Creo que podemos pedir disculpas" sugirió Luke. "Yo siento haberme comportado de forma algo estúpida" agregó tímidamente.
Leia le sonrió.
"Yo no tenía intención de herir tus sentimientos" dijo. "De verdad. Sólo quería ayudar".
"Lo sé" asintió su hermano. "Y tampoco estaría tan mal conseguir algo de ropa nueva" agregó, correspondiendo la sonrisa. "No sería justo que no pudieses librarte de tus vestidos por mi culpa."
Vader asintió con la cabeza, aún sin entender el último comentario, satisfecho de que la primera crisis se hubiera resuelto tan rápido. Sólo esperaba que no le siguieran muchas.
"Lo arreglaré todo para que vayáis de compras más tarde" dijo. "Pero ahora deberías daros prisa en desayunar. Luke, ¿por qué no te arreglas y acudes a la cocina? Ordene al cocinero que prepara un montón de cosas por ser el primer día."
El niño sonrió ampliamente, casi como si le hubiesen dicho que le había tocado la lotería. Después se despidió corriendo, antes de salir a toda prisa hacia el baño. Cuando desapareció, Vader se giró hacia su hermana.
"Leia, ¿puedes quedarte un momento?"
La niña asintió, acercándose a él, realmente impresionada de cómo su padre había manejado las cosas.
"Claro."
"Hija, debes perdonar a tu hermano si se muestra a la defensiva en algunos aspectos. Trata de comprender que su crianza ha sido muy diferente a la tuya, y me parece que teme no encajar aquí. Eso le hace mostrarse más brusco de lo que en realidad es en determinados momentos."
Leia asintió, procesando las palabras de su padre.
"Creo que yo también he percibido ese miedo" admitió, "aunque no sabía por qué era. Trataré de ser más sensible con él a partir de ahora" añadió. "Lo prometo"
Vader asintió más que satisfecho, orgulloso del modo de ser de su hija.
"Se que lo harás" dijo con total confianza.
Ella lo miro un instante, cuando parecía que ya se alejaba.
"Padre" lo detuvo, corriendo hasta él "quiero darte las gracias por lo que ha pasado antes." Él la miro sin entender. "Luke y yo nos comportamos tontamente, pero aun así, tú confiaste en nosotros y no nos trataste como a unos niños, sino que nos ayudaste a resolver las cosas. De otro modo puede que aún siguiéramos enfadados. Gracias por eso."
"Se por experiencia que sólo dar ordenes y esperar que se cumplan no es un método muy eficaz, al contrario" contestó al cabo de un rato, acordándose de sí mismo. Después miro a su hija "Os trataré como adultos siempre que sigáis comportándoos como tales."
Leia asintió, satisfecha.
"Creo que deberías ahora ir a desayunar" continuó su padre. "O mucho me temo que Luke sea capaz de acabar con toda la comida antes de que llegues."
La niña asintió y le sonrió una vez más, antes de dirigirse hacia la puerta.
Vader la contempló alejarse y después suspiró para sí mismo. Tal vez había sido apresurarse mucho pensar que todas las cosas seguirían como hasta ahora. Por el momento, creyó que tendría que soportar varios gritos más en el momento de irse a la cama.
Entonces se preguntó porque de pronto la idea no le importaba.
Bueno, aquí esta! Se que quizá en tardado un poquito más de lo normal en publicarlo, pero es que el tuto me tiene estresada. Igualmente espero que la espera haya merecido la pena.
Como veis los gemelos ya han ido a vivir con su padre, y también han aparecido los tres personajes que dije que aparecerían. Algunos me dijisteis Obi-Wan y yoda, así que habéis acertado en uno xD. En realidad me refería a Obi-Wan y a los androides, 3P0 y R2, por quienes muchos ya me habías preguntado... ¿Os imaginas la cara de Vader al verlos?? Yo me partí de risa escribiendo esa parte!! Pobre papi V, que mal se lo hago pasar... xDD
Y también presenciamos la primera discusión entre gemelos... yo creo que su padre lo resolvió bastante bien, o no? Estricto pero justo, así es como lo definirá Leia en el siguiente capítulo.
Pues nada tomodachis, por supuesto gracias a Nina Feliz, alucard70, Marta Q, y silvestre28, no se como agradeceros a los cuatro. El próximo capitulo, que espero tener listo este fin de semana, va por vosotros.
Y eso es todo por ahora amigos, nos leemos... y como siempre,
¿reviews?
