Bien, aquí os dejo la segunda parte, que espero que os guste más que la primera, que es más aburrida. XDDD

Os podréis quejar, que he subido un montón de capitulitos juntosSS estos últimos días...si también lo sois conmigooo os subiré otro, aunque un poco más cortito, de regalo.

Aquí os dejo leyendo : =)

( parte 2)

Ahí estaban, Gryffindors, Slytherins y una Ravenclaw a punto de cenar juntos.

Después de unos segundos más de silencio todos volvieron a hablar entre ellos. Luna se levantó a abrazar a Harry y Ginny. ¡ Qué feliz estaba! Su amiga Hermione ya no estaría tan triste.

Nos os penséis que hablaban tan amistosamente como grandes amigos de la infancia. Tenían pequeños acercamientos, comentando alguna cosa que otra que tuvieran en común o no estuviesen de acuerdo, de algún tema intrascendente.

Harry se había soltado un poco más que Ginny, su novia, que siendo uno de los rasgos característicos de los Weasly, era un poco cabezota. Había accedido a ir a acompañar a Harry, pero eso no significada que estuviera del todo conforme y cómoda con aquella extraña situación.

Entre una cosa y otra la cena había llegado. Se sentaron unos en frente de otro, como habían estado en los sofás, cuatro a cada lado.

La cena fue un poco más silenciosa, pero no podían esperar más. Era algo inusual, aunque ya estaban ahí Hermione y Luna pero hacerlo un poco más llevadero, y con el paso de los minutos se hizo notar.

Draco para ayudar un poco, tras terminar la cena, ordenó traer un par de botellas de licor para relajar el ambiente acompañados de buena música.

Todos se animaron un poco más. Incluso Ginny que no podía resistirse a una buena copa y un baile. Y aunque no lo quisiera aceptar tenía unas buenas vistas. Los chicos eran muy atractivos.

Todos charlaban animadamente, Pansy se acercó a Draco. Ciertas palabras estaban deseando salir de sus labios.

—Que graaaaaan anfitrión Draco Malfoy. - le dijo Pansy con una pícara sonrisa en los labios y alzando una de sus manos al pecho a su honor.

—Ya me conoces Pansy. No descuido a mis invitados . - Le contestó burlón y con una pequeña carcajada.

Por otro lado estaba Harry, observando cada detalle de la casa e intrigado pensando en como sería el resto. Y dejando consentir a su curiosidad se acercó a Draco para preguntarle :

—Oye Draco, ¿ puedo echar un vistazo a la casa? - éste se sorprendió pero rápidamente asintió con la cabeza.

—Adelante Potter - Pansy que estaba al lado de Draco no podía evitar la tentación de divertirse un rato. Sabiendo que fastidiaría un poco a la chica Weasly. Ella ante todo seguía siendo una serpiente.

Y aún así pensaba que el chico era bastante atractivo.

—¡Yo te acompaño! - exclamó Pansy entusiasmada llevándose a Harry agarrándolo por el brazo. - Hay que ser una buena anfitriona. - dijo burlonamente mirando a Draco y guiñándole un ojo. Éste puso los ojos en blanco.

Y Harry no entendía nada de lo que hablaban.

Ginnny Weasly que no había perdido detalle de todo se cruzó de brazos enojada y con el ceño fruncido. Fue dar un paso a delante cuando alguien la detuvo por el brazo.

Blaise Zabinni.

Nadie sabía que a partir de esa noche muchas cosas más cambiarían …

—¿Quieres algo Zabinni? - escupió Ginny furiosa. Le habían interrumpido, y le fastidiaba ver como Pansy desaparecía agarrado del brazo de Harry.

—Esconde las garras leona. - le dijo Blaise burlonamente. - No te voy a comer. Ya me gustaría. - Ginny bufó resignada. Tampoco el chico tenía la culpa y aunque no le agradara demasiado no le había hecho nada.

—¿Qué te trae por aquí? - le preguntó esta vez más amable y de forma un poco más exagerada y divertida.

Siempre seguiría siendo Ginny.

—Estaba tomándome una copa, y mirando de aquí para allá he visto una atractiva pelirroja, y me he decidido a saludarla. - le dijo Blaise burlón.

—Pues esta pelirroja ya está atrapada. - le contestó poniéndose de un rojo intenso.

—¿Así? - le preguntó Blaise acercándose a su oído. La susurró. - ¿Tú crees?

Ginny tragó duro por la garganta cuando se le pusieron los pelos de gallina ante el contacto.

—Claro que lo creo Zabinni. - le contestó acercándose un centímetro más a él. Y con una sonrisa pícara y tremendamente arrasadora.

" No juegues con fuego " - escuchó una vocecita en su cabeza.

El chico le sonrió de vuelta y volvió con el resto de chicos. Hermione y Draco conversaban animadamente mientras Luna y Theodore habían salido al jardín a dar un paseo.

Ginny ya cansada de tanta cháchara se acercó a Hermione interrumpiendo su conversación y la cogió para bailar un poco.

¿Cansada por qué? ¿ Por no haber recibido atención de Zabinni?

Necesitaba desestresarse. Se negaba a reconocer que una sonrisa burlona en los labios de cierto chico le había impactado.

Sin embargo ella sabía que quería a Harry, claro.

[...]

Pansy se llevó a Harry por todas las habitaciones de la casa, actuando teatralmente como una digna agente de inmobiliaria. Nunca habían tenido una buena relación, por no decir ninguna, pero no querían que en el fondo volviera a pasar, esta vez había una persona importante de por medio, Hermione Granger. Así que por eso se dejaron llevar.

Iban pasando de una sala a otra, hasta que fueron a parar a la terracita donde se encontraba el piano. Con una agradable noche estrellada.

Habían intercambiado algunas palabras. Sobre temas del colegio, como cotilleos contados por Pansy o alguna estrategia de algún partido de Quidditch.

Algo que tenían en común, los dos adoraban jugar al Quidditch. Detalle que hasta ese momento Harry no conocía, ni se le hubiera pasado por la cabeza. Siempre había pensado que ella solo jugaba por competir junto a los suyos y en contra de todas las casas, sobre todo la suya, Gyffindor.

También se fijó en un detalle que no había reparado nunca. Ella misma. Era una mujer hermosa, con una gran cabellera negra cayendo en cascada por su espalda. Esos aires de grandeza que la daba un toque exótico, con sus rasgos afilados como si fuera una aristócrata. Harry se ruborizó cuando a final la estaba dando un repaso de arriba a abajo.

¿Qué más misterios podría descubrir de Pansy Parkinson? Con el tiempo...lo averiguaría.

[…]

Theodore y Luna paseaban por el jardín. Hablando apaciblemente. Theo se sentía muy a gusto con ella y cuando le ofreció dar un paseo no pudo negarse. A Theodore le gustaba Luna, desde el primer día que fue a consolar a su amiga Hermione. Le había dejado hechizado, con ese gran cabello rubio y esos ojos tan llamativos.

No le molestaba que algunas veces le contara historias propias hablando sobre criaturas extrañas, nombres que no había oído nunca, como "Nurgles" o "Pimpuks" .

Le gustaba escuchar su voz y ver como muchas veces se quedaba mirando un punto indefinido, estando en un mundo paralelo.

—Oye Theo, ¿ puedo preguntarte una cosa? - le dijo Luna sacándole de sus pensamientos. Lo que no sabía él, era que aunque Luna fuera reservaba cuando quería saber algo iba directa al grano.

—Si si, claro.

—¿Te gusto? -Theo puso los ojos en blanco y casi atragantándose con su propia saliva. No se imaginaba esa pregunta, ni aún en sueños.

—Emmm...

—No tienes que contestar si no quieres . - dijo Luna viendo la cara del chico.

—No, no es eso. . Solo que me ha pillado desprevenido - nada más pronunciar las primera palabras pudo comprobar como se relaja la cara de Luna. - Tú...Luna...sí me gustas.

—Tu a mí también Theo. - le cortó rápidamente Luna. - ¿Puedo hacer una cosa?

—Ehhh... - balbuceaba Theo sin saber qué decir. Estaba totalmente perdido. - Claro, si.

Luna le miró fijamente poniéndose de frente al chico. Se inclinó hacia arriba con los pies de puntillas, acercándose a sus labios. Theo estaba muy tenso y nervioso, pero con una tímida sonrisa y un brillo especial en esos ojos verdes, esperó impaciente ese beso.

Luna, muy segura de sí misma. Se acercó cada vez más a los labios del chico que no quería salir de su cabeza. Incluso en sus sueños.

Cuando los labios al fin se tocaron, Luna sintió un pequeño cosquilleo, y dejándose llevar le agarró suavemente del pelo , a la vez que él le acercaba sosteniéndole la cintura.

Envolviéndose en un delicado y tierno beso, haciéndoles sentir como si estuviera en una nube esponjosa de algodón.

Esa dulce nube, era Luna Lovegood.

[…]

Hermione estaba hablando gratamente con Draco, cuando de repente Ginny Weasly pasa por su lado cogiéndola del brazo y acercándose un poco más a los altavoces mágicos de donde provenía la música.

Se había fijado que su amiga había intercambiado un par de miradas con Blaise. Él era muy juguetón, sin maldad, pero seguro que había hecho de rabiar a su amiga.

Las dos amigas empezaron a moverse al compás de la música. Poco a poco su amiga se fue tranquilizando, pero sí que ponía más empeño en sus movimientos.

Hermione también tenía preguntas para sus amigos. Ese pequeño encuentro de Ginny-Blaise y y para asombro de todos la escapada de Harry llevado por Pansy. Ni quería pensar en lo que podía tramar su nueva amiga.

Draco que estaba sentado en el sofá viendo como las chicas llevaban un rato bailando, cansado se levantó bufando.

Y aprovechando que en ese momento aparecía Pansy Parkinson y Harry Potter, se encaminó directo hacia Hermione.

"Así la pecosa le deja en paz de una vez" - pensó Draco.

Cogió a Hermione por la cintura. Para gran sorpresa de dos chicos presentes en la sala. Ginny y Harry observaron de lejos. Eso no se les escapaba.

—¿Me puedo llevar a Hermione? . - le preguntó simplemente por cortesía cuando se la había llevado ya. Ginny sin saber como reaccionar fue dirección a Harry tranquila, ya le echaría más tarde la broca por haberse ido con esa.

Ahora le apetecía bailar un poco con él. Con su novio.

—¡Draco! - le regañó Hermione - ¡Qué grosero eres!

—¿Es que acaso no quieres bailar con el "Príncipe de las Serpientes? - preguntó riéndose y subiendo el mentón orgulloso.

—Cuidado no vayas a morder a " La Cenicienta" - le contestó Hermione alzando una ceja y mordiéndose el labio.

Draco quería ver esa imagen todos los días de su vida. No sabía quién era "La Cenicienta", pero la siguió el juego. Se acercó a su oído, rozando su oreja con los labios y bajando por el cuello, consiguiendo que a Hermione le entrara un escalofrío seguido de un cosquilleo en su estómago.

—¡Draco! - le volvió a regañar con un rojo intenso que se había apoderado de su cara. Éste se apartó un poco, Con un ágil movimiento de varita cambió la canción a una lenta balada. Con la excusa de seguir cerca de ella.

—¿Te da vergüenza que te vean bailando conmigo?

—No es eso y lo sabes, pero …

—Ya claro, por tus amigos y la estúpida comadreja, ¿no? - resopló cada vez más enojado.

—No lo llames así. Pero han pasado muchas cosas entre nosotros que ellos no saben. Se defendió Hermione sin parar de bailar en sus brazos.

—Esta bien. - contestó Draco Malfoy. Muy típico de él cuando le pisaban su orgullo.

Hermione se sentía culpable. No podía decirle nada, porque le entendía. Miró a sus amigos, que los observaban más de lo que ella pensaba. Ginny tenía la cara descolocada por algo que le había dicho Harry, pero al final suspiró y alzó los hombros dándose por vencida. Luego Harry Potter le dedicó una cariñosa sonrisa.

[…]

—Harry, ¿ ves a esos dos? - le preguntó Ginny directamente. Ya no podía aguantar más las ganas de compartir sus sospechas. - Hay algo entre ellos, lo he notado.

—Sí, yo también me he dado cuenta – le contestó serio pero tranquilo.

—Harry, ¡ que es Draco Malfoy! . - Le susurraba por lo bajito impresionada.

—Bueno, ella todavía no nos ha contado nada.

—¡Y ni falta que hace! - le interrumpió - ¿Es que se ha olvidado ya de mi hermano Ron?

—Bueno Ginny, las cosas entre ellos se han enfriado mucho, ya sabes como es tu hermano de cabezota y no se lo ha hecho pasar nada bien a nuestra amiga. Recuérdalo - le decía Harry. Cogió aire y volvió a hablar – Se ven que han cambiado. Y por si no te has dado cuenta, creo que Ron y Hermione siempre han sido solo amigos. Sé que hubo momentos en los que estuvieron enamorados, pero después de la guerra todo cambió. Si los sentimientos de Hermione corresponden a Draco Malfoy, pues tendremos que aceptarlo. - Ginny no supo que decir, que solo puso una mueca extraña mirando a Hermione y Draco. Al final suspiró derrotada.

Harry sonrió a su mejor amiga.

Aunque diciendo éstas palabras en voz alta, no sabía si algunas provenían de lo que sentía él.

[…]

Hermione no sabía a qué se debía la sonrisa que le había dirigido su mejor amigo. Pero le dio las suficientes fuerzas para mirar de nuevo a Draco. Fijamente.

—¿Pasa algo? - preguntó Draco sin comprender nada.

—No – le contestó segura. Se acercó a sus labios, rozándolos apenas, en una muestra cariñosa, para después posar sus labios sobre los suyos firmemente. Después de unos segundos y miradas ajenas sorprendidas. Hermione le miró a los ojos sonrojada y escondió su cabeza en el pecho de él.

Draco Malfoy, por segunda vez quería volver a guardar una imagen de ella en sus recuerdos. Y que se volvieran a repetir una y otra vez.

Esa noche pasó tranquila. No tardaron mucho tiempo en irse Harry y Ginny, despidiéndose al fin educadamente. Entre alguna carcajada que otra.

Pura cortesía, claro.

Después de una larga y agradable velada, que nunca olvidarían, marcharon todos a su habitación.

Hermione cogió a Draco como siempre hacía para llevarlo a su habitación. Se había acostumbrado a la compañía del chico, que siempre le abrazaba por las noches.

Esa noche estaba llena de sentimientos de todo tipo. Algunas se sentían confundidos, algo enojados o enamorados …

¿Cómo se sentirían vosotros?

Bieeeeeeeeeeeeeen aquí la segunda parte, ¿que os pareció?

A mi la verdad que me gustó mucho escribirlo y lo disfruté aún más. Creo que es uno de los capítulos más largos que de momento he subido jijiji xDDDDD.

Por cierto, la palabra "Pimpuks" es inventada =) ijjijjiji

Saluditooooooos a todos quienesS me leeeeen.

Por cierto phoenix1993, al final me he adelantado. No tendrás que esperar a la noche. Espero que te guste.

Y a todosssss igual...!

MuackiiissSSSSSS xiO ! =)