Siete días

Capítulo 11

Final

El Amor De Toda Una Vida

Entonces finalmente es el último día.

-E-espera un mo-momento –Jellal jadeaba del cansancio –Tomemos un descanso, no puedo seguir el ritmo.

-Pero solo han sido tres veces –Erza estaba contemplando al chico con una sonrisa en su rostro.

Porque tiene que ser tan injusto.

-Además tu eres él único que me dices que quiere seguir haciéndolo. –La pelirroja le sacó la lengua traviesamente

-Bueno, las chicas son increíbles.

-¿Qué quieres decir?

Yo solo quiero estar más tiempo contigo.

-Compartir nuestros sentimientos de esta forma hace que todo mi cuerpo se sienta como una zona erógena.

-Es porque te amo –Erza le dio un beso al chico

-Y yo a ti. –Jellal continúo besándole y acariciándola.

Es porque te amo, es porque no quiero que esto nunca acabe.

-0-0-

Eran las 3:20 de la tarde, Jellal se encontraba frente a su lienzo y frente del mismo estaba Erza ella estaba sentada ahora en la cama, esbozaba una sonrisa preciosa.

-Perdón, pero ¿por qué me pediste que pasáramos nuestro último día así? –Preguntó Jellal terminando su obra

-Me encanta como te ves cuando te concentras en el arte.

Jellal pudo sentir un sentimiento de tristeza y a la vez alegría que provenían de la chica.

-Es extraño, se siente como si el tiempo pasara muy lento el día de hoy. –La pelirroja cerró los ojos.

-Es como si el tiempo se hubiera detenido para nosotros –Jellal, fue hasta donde estaba la chica y le abrazó –se siente como si creáramos nuestra propia eternidad juntos.

Erza poso su cabeza en el pecho de Jellal mientras este estaba le seguía abrazando fuertemente y le besaba la cabeza.

-Estoy muy feliz de que nuestros corazones hayan sido conectados –Abrió los ojos y recordó entonces todos los momentos que vivió con él –Es gracias a ello que pude confiar en las personas de nuevo y me he enamorado tan profundamente de alguien que podría morir por ello.

-Erza yo…

-Gracias a eso yo he recibido el amor de toda una vida en tan solo siete días –Erza se separaba un momento de los brazos de Jellal –No me arrepiento de nada, moriré feliz –cerró los ojos y le dio un beso –Así que no llores –cuando abrió los ojos vio que Jellal estaba llorando.

-Lo siento – la abrazó –Estas justo enfrente de mí, no es como si estuvieses enferma o hayas hecho algo malo y aun así, ¿por qué tienes que morir? –imprimió un poco más de fuerza en su abrazo –Quiero ir a más lugares contigo, quiero comer más de tu comida, quiero estar contigo para siempre, no puedo reunir el valor suficiente para vivir sin ti.

-Jellal…

Entonces de la nada los dos fueron transportados a esa área blanca en donde no había absolutamente nada.

Déjenme Oír su respuesta quien de los dos vivirá.

-¡En serio!, ¡¿uno de los dos tiene que morir?! –Grito Jellal –¡¿No podemos dividir a la mitad de nuestra esperanza de vida y vivir a costa de ello?!

No hubo respuestas.

-¡Si no entonces déjanos morir a ambos! ¡No tenemos razones para vivir el uno sin el otro!

Ninguna es posible, elijan al que vivirá.

-Tch, ¿¡y que pasara si ambos queremos morir!? ¿¡Entonces que harás!?

Entonces yo decidiré quien vivirá.

Jellal puso una cara de molestia y frustración.

-Está bien Jellal –Erza lo beso –Ya lo decidimos, no quiero que alguien más tome esa decisión por nosotros. Así que yo moriré.

Jellal quedó impactado por las palabras de la chica, con un sentimiento de frustración e impotencia rompió en llanto.

Esta decidido, Jellal Fernandez vivirá.

-Gracias Jellal –las lágrimas de Erza salían traicioneramente –No importa lo lejos que estemos, no importa cuántas veces renazca yo te encontraré.

-Yo también te encontraré sin importar que…

Jellal quiso agarrar su mano por última vez, pero esta se desvaneció.