Hola de nuevo, aca la conti del capítulo, Hoy por primera vez veremos a Seiren demostrando cierto tipo de emociones, este capítulo se lo dedico a mi hermano, que es fan de Seiren.
Ese instante que no se olvida,
Tan vacío devuelto por las sombras,
Tan vacío rechazado por los relojes,
Ese pobre instante adoptado por mi ternura,
Desnudo desnudo de sangre de alas,
Sin ojos para recordar angustias de antaño,
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.
Aidou se despertó, camino lentamente hacia Sayori, por primera vez, se podía ver un Aidou nostálgico, triste, se arrodillo al pie de la cama en la que dormía la chica, y le tomo su mano, luego empezó a hablar.
Yori-chan, se que estas durmiendo y no puedes oirme, pero quería decirte, que haré lo que sea para cobrar venganza por esto que te han hecho, te han undido en la misma oscuridad que nosotros, y eso no lo puedo dejar pasar- no termino de hablar, cuando sintió que apretaban su mano, entonces Sayori abrio los ojos y lo miró directamente
-Aidou-senpai crei que seguias durmiendo-dijo la inocente chica, la verdad no parecia que desde ahora era una vampiresa, controlada en contra de su voluntad por uno de los vampiros más poderosos existentes en la faz de la tierra.
-Yori-chan- eclamo el rubio contento pero a la vez sonrojado.
De pronto, Yori no aguanto más y se hecho a llorar, el rubio por acto reflejo, la abrazo, la apego fuertemente hacia su pecho, tenia que hacerle saber que estaba ahí para ella, antes de que la chica despertara, planeaba decirle que la quería, pero no alcanzó a hacerlo, tal vez despues tendría más oportunidades para hacerlo, pero por ahora, lo mejor era consolar a aquella chica, que de un día para otro había perdido todo, su vida había cambiado totalmente, la había undido en una oscuridad imortal y manchada de sangre, a ella, a esa chica de cabello color caramelo, que hace poco nada tenía que ver con los vampiros, sin embargo, aora era uno de ellos.
Kaname por mientras había despertado, se levantó con cuidado de no molestar a Yuuki, y se dirigío al ala oeste donde lo esperaba Seiren, le ordeno a la vampiresa peliplata, que fuera a la academia Cross, y contará al director lo sucedido, también le ordeno avisarle a Zero, ya que también conocía a Sayori, y era justo que lo supiera ( N/A: aww... Kaname, es liindo)
Seiren emprendio su camino hacia la acedemia, demoró basante, pero cuando hubo llegado, el director estaba en la entrada, al ver entrar a la vampiresa, supo que algo tenía que decirle, así que la hizo pasar hacia su oficina.
-Siren-chan- ¿que sucede?- dijo el director con su clásica cara tierna ( o algo asi jeje)
- Kaname-sama me ha enviado con un mensaje urgente-dijo Seiren
- Ya veo- dijo el director cambiando su cara completamente a una seria y madura.
- Supongo que notó la desaparición de una de sus alumnas-pregunto Seiren
- Así es, Sayori Wakaba desapareció hace una semana aproximadamente- dijo el director-¿pero que tiene que ver ella en todo esto?
- Ella se encuentra en la mansión Kuran- dijo Seiren
-¿pero porque?-le ha sucedido algo?
- Así es, fue atacada por Donovan- dijo Seiren
-¿como?-excalmo el director-¿eso significa que?
- Exacto, ella se ha convertido en una vampiresa
-Comprendo, así que este era el plan de ese vampiro- dijo Cross con una visible molestia
- Tal como lo ha dicho director-dijo Seiren- Ahora que la ha convertido en vampiresa, ella recibirá sus ordenes, podrá manipularla como desee.
- esto definitivamente no me lo esperaba- confesó el director- Seiren, dile a Kaname-kun que deben regresar de inmediato a la academia, así como estan las cosas, podrían salir muy lastimados, y no puedo permitir que mis ex-alumnos mueran en manos de ese vampiro, acá en la academia también podemos ayudar Yagari-sensei, Zero y yo.
- Como usted ordene director- dijo Seiren, la que rápidamente salio por la ventana, y emprendio su camino a la mansión Kuran.
Mientras Seiren caminaba de vuelta a la mansión Kuran, se encontró con Donovan, ahí estaba él, parado con una mirada fija en la vampiresa peliplata, Seiren también lo miraba, pero esta vez su mirada reflejaba ¿odio?, el vampiro sonrio con Ironía ante la mirada de la vampiresa
- Veo que aún me odias, Seiren- dijo haciendo enfasis en la ultima palabra
Seiren por su parte siguío su camino, continuo con seguridad, parecía saber que por ahora no la atacaría.
(N/A: OOOOOOO seiren conocía a ese vampiro, de verdad no me lo esperaba, esto se pone más interesante )
Luego de un par de horas, Seiren llegó a la mansión Kuran, entregó el mensaje a Kaname, luego de esto se dispuso a marcharse, pero fue detenida por el purasangre, que usando su velocidad vampírica, se puso delante de ella, esta al darse cuenta, se arrodilló ante su señor, y le preguto que si se le ofrecia algo más, él por su parte, la miraba con seriedad
- Te has encontrado con él ¿verdad?- preguntó, o más bien afirmó el purasangre
Ella ddesobedecio a su amo y guardo silencio.
-Te ha hecho una pregunta Seiren-dijo Kaname
- Si Kaname-sama
Ya veo dijo Kaname, esperó no vuelvas a cometer errores del pasado Seiren, dijo el vampiro, esta solo agacho la cabeza, luego de esto, el vampiro se apart y la dejo continuar con su camino.
Kaname se encargó de avisar a todos que volverían a la academia, Yuuki aceptó gustosa la idea, aunque tenía un poco de miedo, debido a la última promesa que había hecho con Zero, era obvio que tendría que encontrarselo de nuevo, y ella creía que aún no era tiempo de cumplir esa promesa.
Los demás vampiros solo se limitaron a asentir.
Y así emprendiern su largo viaje hacia la academia, llevaron lo necesario, y se marcharon.
Aidou cuidaba de cerca a Sayori, pero esta parecía comportarse normalmente.
Luego de dos días, llegaron a la academia, la cual estaba completamente reconstruida.
Los alumnos de la clase diurna habían salido el día anterior, de vacaciones, y ya no volverían en al menos dos meses, por lo tanto ellos podrían circular tranquilamente por toda la academia sin preocuparse, lo que significaba que la academia era controlada por vampiros, claro exepto por Cross-san y Yagari-sensei.
-Yuuuuuuuuuuuuuuuuuuki- grito el director, al ver a su amada hija, corrió para abrazarla, pero como era costumbre, esta lo esquivo, y el calló estrepitosamente al suelo.
- Buenos días director- dijo la vampiresa
- Dime papá- lloró el director aun tirado en el piso.
Pero la mirada de todos los vampiros se tornó seria, cuando miraron hacia arriba, ahí estaba él, en uno de los muros, se encontraba, un vampiro peliplata, con una mirada llena de odio, observando como las criaturas que más odiaban habían vuelto a la academia.
- Tsk- dijo el peliplata- malditos vampiros
Y se marchó de la vista de los vampiros, enfadado, echando maldiciones por lo bajo.
Luego de esto, los vampiros fueron a instalarse en la academia, dormirían tal como antes, Kaname, Shiki, Aidou, Kain, Ruka y Rima dormirían en el dormitorio de la Luna, mientras que Yuuki y Sayori, en los dormitorios del sol, cabe decir que Kaname, no estubo muy a gusto con la idea, pero no lo demostró, le molestaba saber que Yuuki estaría cerca de Zero, no entendía porque la vampiresa había elegido irse a los dormitorios del sol, y al mismo tiempo le preocupaba, que Yori, al estar bajo las ordenes de Donovan le hiciese algún daño.
Yuuki notó la preocupación de su hermano, aún por mucho que el trato de ocultarlo.
-No soy tan debil como crees oniisan- dijo Yuuki con una sonrisa.
-Lo se Yuuki- dijo el purasangre abrazandola fuertemente- es solo que, no quiero que nadie te haga daño.
Cuando hubo llegado la noche, cada vampiro se fue a su respectiva habitación, o al menos así debía ser, porque al parecer los vampiros del dormitorio de la Luna eran los únicos que seguían en sus habitaciones, exepto por Kaname, que se encontraba en una habitación privada de él, observando por una ventana, al parecer el sabía todo lo que sucedería esa noche.
Yuuki, conversaba con Sayori, y le contaba como era ser una vampiresa, al parecer, había un lado posotivo de la transformación de Sayori, ya que ahora serían amigas por siempre.
De pronto se escucho un ruido metálico, Yuuki reconocería ese ruido a kilómetros, se trataba de la bloody rose de Zero, al parecer el chico estaba practicando de noche. Le dijo a Sayori que la esperará, esta entendío que Yuuki tenía que arreglar asuntos pendientes con Zero..
La vampiresa purasangre, caminaba temerosa a la habitación de Zero, confiaba en que el no la mataría al menos ese día, pero podía equivocarse, después de todo no podía predecir el futuro.
Zero por su parte, gracias a sus instintos de cazador y claro de ''vampiro'' se percató de que Yuuki se acercaba, apuntó con su arma hacia la puerta, justo hacia la cabeza da Yuuki, la cual se encontraba parada de trás de esa puerta
- ¿Qué quieres?- preguntó el peliplata.
- Z-zero Tenemos que hablar- dijo una temblorosa Yuuki
- No tengo nada que hablar contigo-dijo el
- Zero por favor- suplicó Yuuki
Al parecer, algo hizo que Zero abriera la puerta, y dejara pasar a Yuuki
-Zero yo-djo Yuuki, al parecer el miedo la habái hecho olvidar a lo que hiba a la habitación del chico.
Zero le dio la espalda, no quería mirarla, sabía que si lo hacía probablemente, le doldría verla convertida en una vampiresa.
Yuuki, instintivamente fue a abrazar al peliplata, este al principio parecío agradecer el abrazo de la chica, pero después su orgullo hizo acto de prescencia, rápidamente, empujó fuertemente a la chica, la cual cayó estrepitosamente al suelo, los ojos de Zero estaban completamente rojos, no era por sed de sangre, era por furia, la miraba con odio, ella no puedo más que romper en llanto, si bien es cierto, ella era fuerte, podía soportar muchas cosas, pero el rechazo de su ''hermano'', de aquel que vivío con ella cuatro años, no lo soportaba, el la odiaba, por ser lo que era, una vampiresa sangrepura.
Así se mantuvo Yuuki mucho tiempo, mientras Zero la miraba y descargaba todo el odio que tenía hacia ella, le dijo cosas horribles, cosas que hacían que el corazón de la vampiresa se partiera, pero al final de todo lo que dijo Zero, unas palabras la sorprendieron
- Te odio Yuuki-dijo el vampiro- Te odio, Te odio por hacer que traicione mi propio orgullo, Te odio por tener esa mirada, que solo tú me puedes dar, esa mirada que me da confanza, porque aún siendo una vampiresa, se que puedo confiar en ti, Te odio, por estar en mi corazón, eres mi hermana Yuuki, y Te odio por hacer que te ame, así es, Te amo Yuuki, te amo, porque después de ichiru y el director Cross, Tu eres mi única familia, eres mi hermana, la que cuido de mi, la que me entregó su sangre, sin importarle, que ese pecado jamás fuese perdonado, no me molesa que te hayas ido con el imbécil de Kuran, me moleta que me hubieses abandonado, Te amo Yuuki, porque tú eres mi familia, no compartimos la misma sangre, pero si el mismo sentimiento- termino de decir el cazador, ahí que reconocer, que esa era la primera vez que Zero expresaba sus sentimientos, y porque no la primera vez que hablaba tanto.
Yuuki que había quedado impresionada con estas palabras, lloraba a mares, pero no de tristeza, sino que de alegría, Zero la miraba con ternura.
-Zeeeeeero- grito Yuuki, corriendo hacia el vampiro y abrazandolo con todas sus fuerzas, este para sorpresa de ella correspondio el abrazo, y así se quedaron un largo rato, abrazados, perdonandose mutuamente, claramente no habían notado que estaban delante de la ventana de la habitación de Zero, y esa ventana daba justamente hacia la habitación privada de Kaname, el que veía seriamente la tierna escena, pero eso no iportaba, más tarde el purasangre le pediría explicaciones a su hermana y probablemente algo le haría a Zero por haberla golpeado, no lo mataría, pero tampoco dejaría que tocaran a su amada Yuuki así como así.
En otro lugar, fuera de la academia, se encontraba Seiren, esperaba la llegada de alguien, y de pronto apareció él, e vampiro-demonio, con su elegante presencia delante de ella.
- Veo que has venido, Seiren- dijo el vampiro
- ¿que quieres?- preguntó Seiren
- Vaya eres rencorosa pequeña- rio el vampiro
Mejor así
- No te burles de mi- dijo la vampiresa, al mismo tiempo que sus ojos brillaban en un tono rojo, y cientos de dagas caían sobre el vampiro
Este reía con malicia, claramente los ataques de la joven no le hacían ningún rasguño.
Seiren lo miraba resignada, todos sus ataques habían fallado, pero al menos había desquitado su ira.
El vampiro se acerco lentamente hacia la peliplata, la tomo del rostro y la miro a los ojos, la chica se estremecio, el vampiro sabía el efecto que tenía en la joven, sin pensarlo, la beso, la beso con pasión, disfrutando de ver como la joven volvía a caer a sus pies, ella no tardó en corresponder el beso, el vampiro, solto el rostro de la chica, al ver que esta no se separaría, y tomo la cintura de la misma, la tomo con fuerza pegandola más hacia él, ella por su parte, cruzó sus brazos por el cuello del vampiro , y correspondio el beso con mayor intensidad, el vampiro, usando sus poderes demoniacos, tomo a la chica de la cintura sosteniendola firmemente , y emprendio el vuelo, con unas enormes alas negras, que salian de su espalda, la llevo a un lugar lejano, y lentamente la depositó en el suelo, reía maliciosamente, al ver la cara de la vampiresa, sabía que ella no podía resistirse a sus beso, ni a sus caricias, aunque ella lo trataba de ocultar no podía, lentamente se acercó al cuello de la chica y paso su lengua por este, la joven no pudo evitar emitir un gemido ante la acción del vampiro, este por su parte siguió con su acción, luego subio lentamente por el cuello de la chica, la cual se encontraba rendida ante el vampiro, beso cada parte de su cuello, y luego mordio una de sus orejas, la joven comenzo a emitir pequeños gemidos, el vampiro llevó sus expertas manos a la blusa de la chica, quitandola en un abrir y cerrar de ojos, la chica prefirio cerrar los ojos, el vampiro se dirigío hacia la falda, y esta se estremecio ante el contacto, la retiro y la arrojo hacia lgun lugar junto con la blusa, miramé Seiren ordeno el vampiro a la joven, la que lentamente abrio los ojos y lo miro a los ojos,
-Desnudame-le ordeno el vampiro
Y asi Seiren, comenzó a quitar la ropa del vampiro, temblaba, y cerró los ojos cuando hubo terminado su labor.
-Te dije que me mirarás- dijo el vampiro dando un pequeño golpe a Seiren.
-Ahora quiero que me toques- dijo el vampiro, la chica lo obedecio, este disfrutaba ver, como una vampiresa tan fuerte como Seiren caía rendida ante sus pies, corrompida por el deseo que provocaba en ella.
Lentamente, fue tocando todo el cuerpo d ela chica, no dejo ni un centimetro de piel sin recorrer, fue dando cortos besos desde la boca hasta el ombligo de Seiren, con sus manos acariciaba los muslos de ella, esta se limitaba a dar sonoros gemidos, luego el vampiro se apoderó de uno de los pechos de la joven, la cual emitio un pequeño gritito al sentir eso, el vampiro primero, dio pequeños besos en el pezón de la joven, para despues lamerlos y succionarlos, Seiren estaba ida, totalmente corrompida por el placer, emitio un audible gemido cuando el vampiro mordio fuertemente uno de sus pezones, para luego comenzar a jugar con el otro pecho, y asi fue hasta que estos estubieron duros y enrojecidos.
Luego bajo hasta la intimidad de la chica, fue acariciandola lentamente, aún sobre la tela, noto como la chica estaba bastante humeda, por lo que sonrio perversamente, con una de sus manos, arrebato la ultia prenda de la vampiresa, quedando los dos en igualdad de condiciones,
-Hace mucho tiempo que no haciamos esto, Seiren- dijo el vampiro
esta no respondió, solo se sobresalto en sobremanera cuando el vampiro, metio cuatro de sus dedos en su intimidad, no tuvo piedad alguna de la vampiresa, comenzo a moverlos fuertemente dentro de ella, esta solo se aferró aún más de la espalda del vampiro, de pronto, este en un descuido separó las piernas de Seiren, se posiciono sobre ella, y acomodo su miembro en la entrada de la chica, esta abrio los ojos, como suplicando que se detuviera, el vampiro sabía que Seiren no había sido tocada por ningún hombre además de él hacía mucho tiempo, sabía que le doldría si continuaba, es por eso, que no pensaba detenrse, sin remordimiento alguno, penetro a la chica de una sola estocada, rio fuertemente ante el grito de dolor de la chica, la que cerro los ojos conteniendo las lágrimas, empezó a moverse primero despacio, solo para hacer aún más tortuoso el dolor de Seiren, luego se movio salvajemente, desgarrando a la pobre vampiresa, la cual se mordia una muñeca para no gritar, si bien es cierto, lo que le hacía el vampiro le dolía pero a la misma vez le causaba un placer demasiado grande, que no podía explicar, luego de dos fuertes embestidas, el vampiro se corrío en el interior de la vampiresa, dando un fuerte gruñido, y mordiendo finalmente el cuello de la agotada chica.
Luego de ese juego pasional, el vampiro le arrojó a Seiren su ropa, luego se marcho dejandola tirada en el piso.
Seiren comenzó a llorar como nunca lo había hecho, no había podido evitar caer otra vez a los pies de ese vampiro, si así era, cuando ella aún era muy joven, conocío a Donovan, ella no sabía de la existencia de otra clase de vampiros, es más ni siquiera sabía de la existencia de los sangre pura, Donovan la engaño, le hizo creer que la amaba, le arrebató su amor y su pureza, solo para que ella estuviera a su servicio, pero un día simplemente el vampiro había revelado su verdadera identidad, mató a toda la familia de la vampiresa, y esta quedo undida en una oscuridad abismal, de pronto todo su mundo había sido arrebatado por el vampiro al cual amaba, pero el no sentia lo mismo que ella, el solo la había usado, y ella había caído, desde ese día su odio hacia aquel vampiro fue descomunal, pero todavía al parecer, no podía evitar rendirse a los pies del vampiro.
Se sentía sucia, no solo se había traicionado a si misma, sino que también había traicionado a Kaname y al director Cross, que fueron los que la rescataron y le dieron un hogar, despues de que ella lo perdiera todo, no sabría como explicarle lo sucedido al sangrepura, era seguro que la amtaría por su traición.
Después de llorar largas horas, Seiren emprendio su viaje a la academia Cross, llegó casi de amanecida, su rostro no demostraba el haber llorado toda la noche, y su actitud había vuelto a ser fría y seria, iba entrando uando de pronto su paso fue detenido por Kaname, esta se arrodillo y agacho la mirada, el sangrepura le indico que lo siguiera hasta su habitación privada, esta lo siguio en silencio.
Cuando hubieron llegado, Seiren seguia con la cabeza gacha, tenpia más que claro que el sangrepura sabía todo lo que había pasado, el no era estúpido, y conocía a cada uno de los vampiros, pero aún así se arriesgaría a negar todo si se lo preguntaban.
- ¿Estuviste con él verdad Seiren?- dijo el purasangre seriamente
- No mi señor- fue la tajante respuesta de la vampiresa
- Ultima oportunidad Seiren- dijo el vampiro- dime la verdad
- No mi señor, lo juro es la verdad yo...
No alcanzó a terminar, cuando sintio un aura macabra rodear a Kaname, los ojos del sangrepura se habían vuelto de un tono carmín, y una presión sofocante, comenzó a caer sobre el debil cuerpo de Seiren, casi no podía respirar
- L-lo siento mi señor- dijo Seiren- lamento haberle mentido- comezó a llorar
El sangrepura volvio a la normalidad y la miro con expresión fría.
- No vuelvas a querer mentirme- dijo par aluego salir por la puerta y dejando a Seiren sola.
Si bien es cierto el sangrepura jamás demostraba preocupación por ninguno de los demás vampiros, que no feuran él y Yuuki, pero si se preocupaba por ellos, de cierta forma los quería, pero no le gustaba que lo tratasen de engañar, sobretodo Seiren su más fiel sirvienta, a la cual rescato de las manos del .
Seiren, enetendio que el sangrepura probablemente no confiaría más en ella, y tenía razón para hacerlo, primero que nada había caído en el juego de seducción del peor enemigo de Kaname, después había querido mentirle al sangrepura aún cuando tenía más que claro que este ya sabía la verdad, pero no se daría por vencida, en ese mismo momento se había jurado a si misma jamás caer de nuevo ante aquel vampiro. demonio, y tambien se había jurado volver a ganarse la confianza de Kaname, al cual para ser verdad, lo veía como un padre, y no soportaba que el desconfiara de ella.
Mientras tanto en otro lado de la academia, Yuuki amanecia abrazada a su hermano Zero, mietras Kaname esperaba a que los dos despertaran, Yuuki fue la primera en despertar y su cara palidecio al ver a su hermano en la puerta
- Onii-san - dijo nerviosa la vampiresa
Zero despertó al oir hablar a Yuuki, y por un momento un gran temor lo invadio al ver al sangrepura observandolos fijamente, pero luego oculto el temor y dijo
- Kuran- con voz seria
- Veo que se han reconciliado- dijo el purasangre
- Onii-san- dijo Yuuki- etto, yo
- calma Yuuki, se lo que paso, me alegro que se hayan reconciliado- dijo el purasangre oculatndo su molestia y celos, pero en el fondo sabía que el cariño que esos dos se tenían era solamente de hermanos
Yuuki solo se limito a darle una pequeña sonrisa a los dos vampiros mientras que Zero no podía evitar sentirse incomodo en esa situación, primero porque su peor enemigo, le estaba perdonando la vida por estar al lado de su Yuuki, segundo, ambos purasangre estaban en su habitación y tercero no podía evitar que sobraba en ese lugar, porque Yuuki y Kaname no podían evitar sus miraditas Romanticas, asía que Zero se levanto del piso, y dijo que irí a tomarse una ducha, dejando sola a la pareja de sangrepuras.
Y así fue como comenzo un hermoso día, después de una noche tormentosa.
Bueno aca les dejo el final del capítulo, lo siento por no avisar que contenía algo de Lemmon.
Este fue el regreso de los vampiros a la academia, y tambien puedimos conocer el pasado oculto de Seiren y su amor prohibido hacia Donovan, por lo visto este vampiro-demonio es demasido malo, imaginense seducir a una de las vampiresas mas fuertes de la historia, pero eso no es todo, ya verán que este vampiro es mucho más malo de lo que parece en los proximos capitulos, no por nada viene desde el mismisimo infierno.
Dedicatoria : Luis
Querido hermano, en tu vida se te ocurrá volverme a convencer de escribir un lemmon, por tu culpa se me frio el cerebro, no jajjaaja es broma.
