Aqui va el once y uno de los tres ultimos capitulos, la historia se ha desarrollado de acuerdeo a lo pensado y agradesco que les este gustando tanto como ami escribirla, adoro sus reviews y leo cada uno de ellos, mil gracias por esos bellos momentos que comparten conmigo, Bueno pues espero que este tambien sea de su agrado... nos llemos abajo.
-Pasaste mala noche?- el tono tímido y el temblor de aquella voz le sonó desconocido en ella, entre ellos jamás había habido nada parecido, ella siempre fue alegre y llena de vida hasta en su voz… que lo hacía vibrar y darse cuenta cuanto la amaba, mas ahora parecía que una gran muralla se había erguido entre ambos, no se atrevió a girarse, su mente aún estaba llena de imágenes de ese sueño tan vivido en el que ella entraba y lo besaba ardientemente mientras lucia su "disfraz" de esmeralda, no se perdonaba por seguir deseando verla nuevamente vestida de aquella manera… aunque fuera en sus sueños.
-No dormí bien…- respondió manteniendo su mirada en el mar que con sus olas formadas por las hélices del barco les indicaba que cada vez estaban más lejos dela pesadilla en Londres y más cerca de un futuro incierto en América… su hogar.
-El clima está cambiando a pesar de que estamos en invierno aun…- trataba de formular una plática que le distrajera de seguir observándolo… temía que en cualquier momento él se girara y volviera a verla de la manera en que la vio la noche que se reencontraron en… el salón para caballeros…, no soportaría si la veía con tanto dolor y reproche una vez más. Hubiese sido más fácil negarse a regresar… pero entonces moriría de tristeza lejos de él, ahora solo le quedaba resignarse y convertirse en una solterona y solitaria mujer escondiendo su más grande secreto, su amor por un imposible. Lo que había hecho la noche anterior, le había confirmado que el jamás la tomaría ni como su amante, era un hombre demasiado correcto para caer en algo tan vulgar como estar con una mujer que vivió como la amante de otro hombre y después refugiado en un prostíbulo…, y se confirmó a si misma que ella jamás podría amar a nadie que no fuera el…
-El invierno en Londres es más crudo que en América, por ello estas notando el cambio.- respondió sin cambiar el tono indiferente de su voz o girar el rostro, su mirada seguía fija en algún punto del mas que quedaba atrás.
-William… he tomado una decisión y quería comunicártela…- inicio y el temblor en su voz fue más notorio, vio que su mandíbula se tensó de la misma forma que el pasado cuando le comunico que deseaba estar con Terrece porque lo amaba, aunque ella solo lo dijera pensando que lo dañaría y le dolería al igual que a ella le había dolido el saber que Eliza era la elegida para ser su esposa, que niña había sido y que tonta. El solo se debía a su familia, era lógico que con la educación con la que había sido formado jamás se fijaría en una chiquilla caprichosa y desubicada como lo era ella. Porque no se esforzó tal como lo había hecho Annie?.
Albert sintió que un frio escalofrió lo recorría de pies a cabeza, era como regresar al pasado, a aquella tarde en que usando esas mismas palabras Candice le había confesado sus sentimientos por Terrece derrumbando su mundo y rompiendo sus estúpidas ilusiones dignas de un adolecente que él no era.
-Yo… no deseo volver contigo a La mansión familiar…- se giró de inmediato cuando vio que aquella confesión había logrado que Él se girara buscando su mirada..., todo estaba ocurriendo justo como aquel lejano día, él sabía que al verla a los ojos podría adivinar la verdad dentro de su corazón, por ello prefirió girar su rostro ocultando su mirada de los ojos de cielo de los cuales prefería no ver cuál era su expresión... si el la veía con la misma rabia y desprecio de aquel entonces… ella, simplemente no lo soportaría. Así que retomando su valor continuo hablando antes de que el pudiese decir nada.- sé que será mucho atrevimiento lo que voy a pedirte pero espero comprendas mi situación...,
Los sentidos de Albert estaban a punto de colapsar, su mente le daba mil pregunta y respuestas a la vez y su corazón aun sin sanar del todo, comenzaba a desquebrajarse una vez más, ella no deseaba estar a su lado… acaso…, en su mente se dibujó la última imagen del puerto en Londres, y tuvo la seguridad que había dudado en aquel momento, Terrece venia tras ella, posiblemente se habían visto y puesto de acuerdo para reencontrase en América y a él solo lo utilizaron para no levantar sospechas… acaso Jade lo traiciono También?. Su mente giraba y no sabía si estaba escuchado o no a Candice…
-Me permitirías vivir en la casa de campo en las a fueras de chicago?, sé que quizá te estoy pidiendo demasiado, pero sabes que en la ciudad jamás me aceptaran de vuelta, sería una vergüenza para el apellido y estaría en constantes escándalos, jamás me dejaran en paz, sé que lo merezco pero no deseo que ustedes que me acogieron pasen por semejantes desplantes..- Candice se detuvo al ver que no tenía respuesta alguna y se atrevió a mirarlo al rostro aunque no a los ojos…- William?...William?...
-Porque deseas vivir sola?- pregunto y las palabras apenas salieron de sus apretadas mandíbulas.- Chicago está muy retirado de New York… y La casa de campo en Lakewood es demasiado solitaria… es que tendrás "visitas" personales que no deseas que notemos?...- la insinuación en aquellas palabras había sido muy clara para Candice, el la estaba tratando como una mujer cualquiera que pensaba recibir a sus amantes en secreto y alejada de quien pudiera descubrirlos, el corazón le dolió como nunca antes y sus ojos le cegaron con lágrimas al punto de ni siquiera notar cuando su mano cruzo el rostro de Albert dejando una marca rojiza en su blanca y helada mejilla.
-Te duele la verdad?!- le grito el volviendo a verla al rostro que ya mostraba sus lágrimas, más la ira le cegó creyendo que la reacción de Candice era debido a sentirse descubierta. Su corazón sangraba al punto de no poder aguantar más su propia verdad, aquel fingir de ser el hermano perfecto, el tutor intachable, el hombre fuerte… no podía seguir engañándose mas a sí mismo, la tomo por las muñecas bruscamente acercándola a él con la rabia que lo dominaba, la beso con ira, deseando que ella jamás olvidara ese beso y lo recordara cuando estuviera con Terrece en la cama o donde quiera que sus deseos los hicieran víctimas de la pasión…- Estoy harto!- le grito a la cara cuando necesito hacerlo-
-Estoy cansado de llorar en silencio la miseria que tú has causado en mi vida…, - Candy no soporto aquel reclamo y giro su rostro para no ver el desprecio que reflejaba-
-Mírame!- le ordeno, mas ella no volvió la mirada- estoy cansado de llorar por ti en silencio, de suplicar tu atención, de vivir en esta soledad autoimpuesta por fidelidad… pero tú nunca lo notaste, nunca viniste a mi… nunca volviste, desde que eras una niña he vivido esperando por ti, temiendo que mis mejores años se fueran y no poder tener una oportunidad de enamorarte… que siempre me vieras como a un hermano mayor hasta que fuera un anciano, desde entonces he temido a esa mirada tuya que solo me decía el buen hermano que era por cumplir todos tus deseos cuando yo lo único que deseaba era demostrarte lo importante que eras en mi vida, desde aquellos tiempos comencé a quebrarme en pedazos al notar que las cosas nunca cambiarían, no he tenido una noche de descanso sin pensar en ti, de sentirme un idiota por soñar contigo no como debería hacerlo un hermano mayor sino como hombre, deseándote a mi lado como pareja, como mujer, como mi esposa…,
Siempre me he sentido sin esperanzas y a la vez como un niño, como un chiquillo que todo lo que deseaba era estar entre tus brazos desde que te conoció pero que todo se lo prohibía porque me convirtieron en tu tutor cuando yo lo que deseaba era otra cosa, pero en ese tiempo no tenía elección, no tenía ni podía decidir porque nadie sabía quién era, fui un desconocido hasta para mi propia familia y solo podía verte y conocerte de lejos…, y todo lo que me quedaba era sacar mi rabia y mis frustraciones llorando como el adolecente que era, y aun no puedo evitarlo siendo ya un hombre. Porque no me has dejado otra forma, y entonces ahora miro tus ojos y veo con esperanza que hay algo que ha cambiado, mis temores se van, pero la duda sigue al no estar seguro si es solo mi imaginación que juega con mis sentimientos haciéndome ver lo que deseo ver en tu mirada, y entonces vuelves a derrumbarme y a confirmar que hay amor en ti pero no para mi sino para Terrece, acabaste con mi vida en el momento en que más te necesitaba, en ese día en que si te hubiera abrazado no te hubiese dejado ir, pero como siempre te burlaste, solo te burlaste para después gritarme a la cara que amabas a Terrece y que lo aceptarías como tu novio aun si la familia no estuviera de acuerdo… huiste con el acabando mi vida y hundiéndome en la obscuridad…,
Quise olvidarte, me propuse borrarte de mi vida cuando te vi partir con él en aquel barco que me arrebataba todo, pero este amor me sigue como sombra fiel no permitiendo que tu recuerdo se borre de mí, no sé qué hacer cuando se trata de ti, me siento en una completa penumbra viviendo sobre pólvora a punto de estallar y sin que me importe siquiera, he estado enamorado de ti desde que recuerdo, te he amado desde que recuerdo…. Y a la vez me he despedazado una y otra vez, mas ya he aceptado que no hay nada que pueda hacer… me has eclipsado, mi corazón esta eclipsado por ti…, alguna vez en el pasado sentí una luz de esperanza… pero ahora me doy cuenta que mi amor solo podrá vivir en las sombras, mis sentimientos están opacados por "el", y no hay nada que pueda hacer… es un eclipse total… te necesito Candice, te necesito tanto… pero ya estoy cansado de luchar hasta contra mí mismo, contra todo lo que he sido, contra mis principios y mis creencias… ya no puedo más, estoy completamente destrozado… hecho pedazos, mi amor pudo llegar hasta lo último para mantenernos juntos por siempre, pero no puedo luchar contra lo que más amo… y eso eres tú, no puedo obligarte a amarme, no puedo forzarte a estar a mi lado cuando tu todo lo que quieres y siempre has querido es estar con "el"…, no voy a hacer nada, como siempre desde siempre… puedes hacer tu voluntad.
Albert no agrego más y sin darse tiempo a recibir nuevamente una herida al escuchar la afirmación de Candice sobre su amor por terrece, se giró huyendo como el cobarde que siempre había sido ante ella, no podía luchar contra ella cuando lo único que quería era amarla…
Candice estaba atónita, no sabía que pensar, miles de recuerdos y momentos desde su infancia estaban girando en su mente, recordó por instantes aquel niño solitario que se escondía entre los arboles cuando lo descubrían observándolos, recordó cuando su familia visitaba a los Andrey antes, mucho antes del accidente donde murieran sus padres, siempre pensó que la persona a la que se referían como el patriarca sería un anciano que por su edad no podía estar presente y ahora se daba cuanta que ese patriarca siempre había sido Albert… "su" Albert, cuanto lo había dañado, cuanto lo había lastimado todo ese tiempo y cuanto lo seguía lastimando, sus lágrimas cálidas cortaban lo helado de sus blancas mejillas, había sido tan ciega, tan tonta, lo amo demasiado para poder notarlo, y se escondió de la peor forma que podía haberlo hecho… huyendo con alguien que solo la veía como un juguete que presumir en las sombras de un amor prohibido.
Sintiendo su piernas debilitarse se sentó sin notar el correr del tiempo, dejo su mente divagar recordando buenos y malos momentos, se detuvo a pensar en la mejor forma de curar el ya tan dañado corazón de su amado Albert, como logar reformar lo que ella misma había destruido?..., no lo sabía pero encontraría la forma de gritarle su verdad y obligarlo a que la escuchara.
De la semana de viaje ya solo quedaban un par de días, los últimos tres Albert la había evitado del todo, que tan grande podía ser un barco como para que dos personas no se vieran en días?, por más que lo había intentado no había logrado coincidir con él en ningún lado, pareciera que él se escondía en cuanto ella aparecía, y en las noches, llegaba demasiado tarde que ella estaba profundamente dormida, y salía demasiado temprano que ella no lograba alcanzarlo, solo estaba segura de que el volvía porque despertaba en su cama a pesar de quedarse dormida esperando en el salón de estar, y por la madrugada cuando abría los ojos sobresaltada, lo encontraba profundamente dormido en su respectiva habitación, más se aseguraba de que el soñará con ella, pero el sueño la vencía no logrando su objetivo de estar ahí para cuando el despertara y ella no quería que aquello siguiera, así que debía hacer algo pronto…,
Acudió a George, pero el solo le menciono que no se inmiscuiría en un asunto solo de dos y que por otro lado era incapaz de controlar a William, así que no podía ayudarle a encontrarlo, pero podía a asegurarle que aún no se había tirado por la borda. Lo que si hiso el buen pelinegro, fue aconsejarla, diciéndole que debía estar segura de lo que deseaba pues la lucha sería muy fuerte si pensaba estar junto a William, la sociedad seria cruel y la familia implacable, tendría que aferrarse con uñas y dientes a Albert cuando lograra cazarlo para no perderlo de nuevo, de él no lo dudaba pues había visto de cerca lo grande que era el amor que le profesaba. Candy supo entonces lo que debía y tendría que hacer.
-Pequeña?!.- la llamo George al ver que se retiraba y después de confirmar la firme decisión que mostraban sus verdes pupilas. Candy se detuvo y se giró para escuchar lo que tenía que decirle George, quien al obtener su atención continuo.- sé que nunca he hecho esto pero… hay algo muy importante en mi camarote… y lo peor es que no puedo ir por el pues me esperan en el comedor un par de socios… sería demasiado de mi parte el pedirte que lo buscaras para mí y lo mantuvieras a tu lado hasta que yo me desocupe… no confió en el personal del barco.- afirmo entregándole la llave de su camarote.
Candy tomo la llave demasiado extrañada por la petición de George, ese hombre jamás cometía algún error o hacia algo como aquello, pero pensó que siempre había una primera vez así que después del favor que él le había hecho al escucharla, decidió que era lo menos que podía hacer por aquel que siempre le había brindado amistad incondicional, con una sonrisa se encamino hacia dicho lugar pensando en que esa noche sería un poco más atrevida en cuanto entrar a confirmar que Albert dormía en su respectiva habitación, estaba segura que George sabia donde se encontraba William y que le diría lo que ella le había confiado, de esa manera el volvería a ella y entonces aclararían todo, no más engaños.
Cautelosa Candy entro en la habitación de George sorprendiéndose al apenas cerrar la puerta y girarse para continuar su camino al interior… se quedó petrificada.
Al no encontrar mas refugio que el que siempre había tenido, Albert observaba el mar desde la terraza de la habitación de su oculto hermano, George siempre había sido un pilar donde sostenerse, su charla había sido bastante larga y aun meditaba en las palabras de su hermano…
-"Sino te quedaste a enfrentarla, no veo el caso de que le hayas confesado lo que sientes- Había dicho George después de haber escuchado pacientemente a William que entre copas y lágrimas como un niño había estado relatando lo sucedido con Candice horas a tras aquel día en que saco todo sus sentimientos frente a ella.
-Entiéndelo no tiene caso, ella aun lo ama, se reunirán en Lakewood, en la casa de campo de los abuelos, me la ha pedido como favor, alegando que no desea enfrentar a la sociedad por lo cruel que pudiesen ser con ella al haber manchado el apellido que la acogió y por haberse convertido en lo que… es, pero yo estoy seguro que no es más que una excusa para tener un lugar privado donde verse con ese…. Cuando venga a verla.- Albert estaba tan abatido que no razonaba en sus propias palabras.
- no encuentro lógica alguna, si ese era su deseo, porque se negó a verlo cuando fue a buscarla al salón de jade, según tú mismo me contaste fue sacado por los guardias de seguridad por tratar de llevarla con el…,
-jade pudo haber mentido para encubrirlos, siendo quien es… es más lógico que lo ayude a él, no lo crees?.
-No, sinceramente no lo creo, además tú mismo enfrentaste a Terrece cuando tramaba secuestrar a Candice del salón de jade…
-pudo haber sido solo un montaje….- alego el rubio
-Con que motivo…-
- y yo que sé!, lo único que sé es que ella no me ama, lo ama a él, siempre ha sido alguien mas… pero nunca yo.
-ella no ha dicho eso…. No le diste oportunidad…- le remarco George.
-para que, para que terminara de destruirme, no , no le daré ese gusto de burlarse nuevamente de mí, lo hiso una vez… no le daré otra oportunidad de hacerlo nuevamente.
- creo que ya has bebido mucho y será mejor que regreses a tu camarote, ella debe estarte esperando, te ha buscado todo el día.
-sí, seguro…,- dijo con ironía- para que deje de preocuparse dile que ya he dado la orden para que se le brinde todo lo necesario en cuanto toquemos tierra, yo no pienso volver a verla… y esta vez… esta vez sí aceptare el compromiso con Eliza.- afirmo bebiendo de la botella que mantenía en su labios.
- y porque no lo haces tú cuando la veas al llegar a tu camarote, o es que piensas dejarla sola para que cualquiera se dé cuenta y entre a su habitación, sabes que los rumores de una dama sola corren como pólvora entre los caballeros y ya he visto a algunos que la observan estar siempre sola durante el día, no les será difícil enterarse que esta sola durante las noches…- George disfrutaba de lo entretenido que podía ser ver las diferentes expresiones que pasaban por el rostro de su hermano cuando el tema principal era Candice.
-no, no puedo volver…, ya te dije que me afecta demasiado estar cerca de ella…- aseguro dejándose caer en una cómoda tumbona cercana.
-Lo dices por los sueños que has tenido donde la vez vestida de esmeralda y ella te permite quela beses hasta el cansancio?- pregunto con una media sonrisa lleno de diversión ante el puchero de su hermano, parecía como si lo volviera a ver cuándo de adolecente le confeso estar enamorado dela hija de los White. Cuantos años desde entonces habían pasado guardando ese secreto.
-son demasiado vividos…- menciono con tristeza y dolor.
-Precisamente por esos sueños es que no deseo tenerte aquí, no quiero que dormido pienses que yo soy ella y me ataques… así que, por el día quizá te soporte, pero por las noches no, definitivamente no!", Además creo que le debes la oportunidad de aclarar las cosas, sino está agonía se prolongara para siempre y no quiero volver a verte derrotado, así que es mejor que ella te lo diga claramente para que descanse tu corazón, mientras tengas la duda… no lograras olvidarla."- George entonces lo había jalado y a empujones lo había sacado de su camarote a media noche no dejándole otro remedio que volver a proteger a su damisela las pocas horas que quedaban para dormir, y así había sido los siguientes días. Hasta ese momento.
Cuando su copa estuvo vacía, decidió entrar nuevamente a la habitación por un poco más de aquel licor del cual su hermano siempre estaba bien surtido pero su mente se quedó en blanco cuando vio quien cerraba la puerta desde dentro.
-Albert…- fue un susurro lo que logro que saliera de sus labios, pero su cuerpo no respondía como ella lo deseaba, al fin su búsqueda había terminado, George era un santo y ella se lo agradecería por el resto de su vida, pero ahora que lo tenía frente a ella no sabía que decir, su explicación ensayada por los últimos días había desaparecido por completo de su memoria.
-Que haces aquí?- usando su escudo de indiferencia para proteger lo poco que quedaba de él, pronuncio esa palabras con la mayor frialdad que pudo, esperando que ella no descubriera el enorme deseo que el tenia de convertir sus sueños realidad, así que se giró de inmediato regresando sobre sus pasos hacia la terraza.
-Espera…- Candy reacciono de inmediato en cuanto él le di la espalda y comenzó a caminar siguiéndolo y antes de que el cerrar la puerta de cristal.
-ya le di instrucciones precisas a George para que te entregue lo necesario en cuanto toquemos tierra, partirás a chicago cuando tú lo desees, pero solo te pediré que visites a la abuela, te ha estado esperando, tu hermana y los chicos también…- todo se lo dijo a distancia y no permitiendo que ella se acercara, Candy sintió que lo estaba perdiendo pero por más que pensaba su memoria no regresaba con todo lo que ella deseaba decirle.
- pero… ellos, no me rechazan por lo que me he convertido?- pregunto temerosa, y a la vez con esperanzas renaciendo en su interior.
-No. Nadie sabe nada… Annie , George y Yo… nos pusimos de acuerdo para decir que decidiste voluntariamente ingresar a un convento en Escocia, que deseabas estar a solas y meditar sobre tu conducta después de romper los lazos que te unían con el capitán Granchester, les dijimos que descubriste que él te había mentido y que estaba comprometido con alguien en su tierra… que yo mismo lo mande investigar y te mostré las pruebas, entonces dolida decidiste refugiarte en Dios…, la abuela espera que rectifiques tu decisión y vuelvas y que todo haya sido producto de tu juventud e inexperiencia, todos creen que sigues en el convento y que yo he viajado con el fin de convencerte para que lo dejes y vuelvas conmigo a casa… ni siquiera les he dado la dirección del supuesto convento para que te escriban alegando que no es permitido y que solo se te permite una visita al año… así que he aprovechado mi viaje y decidí visitarte para convencerte…eso es todo lo que se sabe de ti.
En el fondo sabía que algo así podría sucederte… no me mal entiendas, sé que después de lo que… hablamos… podrías pensar que… me alegro de lo que te ha sucedido pero no es así, yo… a pesar de todo…deseaba con el corazón que fueras feliz, que todo lo que ese tipo te ofrecía fuera verdadero… espere un tiempo prudente para decir esa historia, nadie se dio cuenta de tu partida, y como si la suerte estuviera de mi lado la abuela partió de viaje la mañana siguiente a primera hora, Anthony sufrió un accidente y no tuvo tiempo ni de despedirse, estuvo fuera varios meses así que no tuve que preocuparme por sus preguntas, en cuanto no tuve noticia alguna sobre tu matrimonio o sobre ti… pensé lo peor, Annie se había mantenido en casa sumida en la depresión por lo ocurrido, George se encontraba de viaje así que tuve un poco de tiempo, en cuanto volvió ya había tomado la decisión de dicha historia y se lo comunique junto a Annie y Dorothy… cuando la abuela volvió en compañía de los chicos… le dolió saber la noticia pero espera cada día tener la noticia de tu arrepentimiento y verte de vuelta en casa…, nadie llego a conocer profundamente a …. El, así que para los demás fuiste una víctima inocente rescatada a tiempo de caer en las manos de un granuja… tus amigas también esperan que reacciones y vuelvas a casa…
Se supone que hoy es la primera vez que podre verte después de un año… vine decidido a sacarle la verdad a Terrece, el no haber tenido noticias de ti en los últimos meses me tenía en constante desesperación…, George se comunicó con unos viejos amigos y te localizaron viviendo en la casa de Miss Mary, pero desapareciste y no volvieron a verte… entonces decidí venir a buscarte, … supe que después de que "el" apareció en la tienda de modas tu no volviste a ser vista por mis hombres… para mí era lógico que el tenía algo que ver con tu desaparición… tenía unos negocios que atender también… pero tuve suerte y te encontré antes de verlo a el…
-Que hubieras hecho si … yo estuviera con el… que le hubiese dicho a la abuela…cuando viera que no regrese a casa… hubieses tenido que decirle … en lo que me convertí…- el hombre que tenía ante ella era lo más maravilloso que existía, su mente comenzó a trabajar y pronto tuvo un plan para recuperarlo por completo, era claro que el no sabía la verdad, ella se la revelaría, a su manera, pero tenía que aclarar todas sus dudas, incluso la más grande que tenía, aunque fuera la que fuera la respuesta ella ya había tomado una decisión.
-No, simplemente le hubiera dicho que habías profesado y vivirías alejada del mundo…, ella no soportaría un dolor tan grande.
-Entonces todo lo has hecho por ella…- había desilusión en su voz… por un instante se permitió soñar que él había hecho todo por ella, pero era lógico que el deseara salvar a su abuela de una vergüenza como aquella. Candice parecía confundida y Albert no pudo mentir.
-Lo he hecho por todos… por ellos, por ti… por mí…- casi en un susurro pronuncio aquellas últimas palabras.
-Albert… tu esposa… lo sabe, o también le has mentido…- de aquella respuesta dependía mucho de lo que vendría.
- Esposa?- pregunto confundido.
-estas casado no?- el corazón le latió con fuerza al ver aquella expresión confusa en el rostro del hombre que la miraba a los ojos como si estuviera viendo a alguien que perdió la razón.
-Porque supones eso?- pregunto sin poder dejar de verla y sintiendo un extraño deseo en el fondo de su corazón… los recuerdos lo invadieron , el calor que le provocaba un beso robado de años atrás volvía a su labios más vivo que nunca y llenando su corazón de una sensación que le brindaba esperanza la misma esperanza que sintió aquella lejana noche al descubrir la misma mirada llena de amor ternura y esperanza en aquellas verdes pupilas.
- hace más de un año de tu fiesta de compromiso, lo más lógico es que a estas fechas y estuvieses casado…- desvió la mirada negándose a falsas esperanzas y rogando a los cielos que esta vez todo sus sueños pudieran cumplirse.
-No estoy casado.
Bueno se que quiza no era lo que querian pero... no se pierdan el siguiente, primero teniamos que des"enganiar" a Candice y pronto, en el siguiente Alberth... Bueno pues espero sus comentarios, y como siempre les mando bendicones mil, gracias mil y ... nos seguimos leyendo... Akirem.
