Bueno, aquí está la continuación y pido mil disculpas por la tardanza (es que tuve 6 exámenes TT), que conste que esto es parte de mi mala inspiración.

Gracias por los comentarios a: Mafer26637, AnSaMo y Fran Ktrin Black

Son vuestros comentarios los que me hacen seguir adelante ;P

Continuación

-Seeley...

Inmediatamente me agaché junto a ella y la intenté tranquilizar.

Brennan

Estaba muy triste y sola hasta que llegó Seeley y me consoló, fue algo inexplicable pero me gustó saber que al menos alguien se preocupa por mi. Pasaron algunos minutos hasta que mi llanto se fue ahogando. Saqué la cabeza del pecho de Seeley y le miré a los ojos.

-¿Qué te pasa Bren?, ¿te han hecho algo?, dímelo si es así

-No, no me han hecho nada a mí, ha sido a mí abuelo

-¿Dónde está?

-Acaba de morir hace unos 30 minutos

-¿Qué?, Bren, lo siento mucho...

-Gracias por haber venido

-Pero ahora, ¿qué pasará contigo?

-Otra vez al sistema de adopciones

-¿Otra vez?

-Te lo contaré

Booth

Brennan me contó más o menos casi toda su vida, desde su infancia hasta el sistema de adopciones.

-Un momento, ¿qué harán contigo ahora?, ¿dónde te irás?

-Es una gran pregunta, seguramente me iré a otra ciudad con otra familia

Me quedé mirándola, no podía marcharse, no ahora que más la necesitaba.

Brennan

Seeley y yo estuvimos un rato más allí hasta que me dijo que no me dejaría quedarme sola en aquella casa de ninguna manera, pensé en la casa de Ángela o la de Cam pero cuando me pidió si quería quedarme en la suya, no tuve opción. Recogí todas mis pertenencias más importantes y salí de aquella casa por última vez, llena de recuerdos de un ser querido.

Booth

Durante el trayecto hacia mi casa estuvimos callados, o al menos yo, Bren seguía llorando, le cogí de la mano y la miré por unos segundos, después seguí mirando hacia la carretera. Llegamos a mi casa, saludamos a mi abuelo y a mi hermano y tan solo nos limitamos a subir, les explique todo a mi abuelo, me entendieron y la dejaron hasta que pudiera encontrar algún hogar. Le llevé hasta mi habitación.

-¿Podemos dormir aquí?

-Claro, tranquila, me ha dejado mi abuelo, pondré una cama hinchable en el suelo y tu dormirás en la cama

-No Seeley, duerme tú en la cama

-No Bren, duerme tú

-Por favor Seeley

-Hoy no me valen los favores, tú dormirás en la cama

-Pero...

-Sin peros, tu dormirás ahí

-Gracias

-No hay de que

Brennan estaba bastante cansada así que le hice una tila y así fue como se quedó frita en mi cama, durante un buen rato. Mientras que ella estaba dormida yo me fui hasta nuestro garaje a intentar arreglar, como siempre hacia, la antigua moto de mi abuelo. Me entretuve con la música.

Brennan

Tenía una agradable sensación pero no sabía de qué, abrí mis ojos lentamente y miré hacía el techo, el techo de Seeley. Me giré hacia un lado y vi que tenía su chaqueta sobre mi, que tierno que era. Me levanté y recordé todo lo que pasó, empecé a llorar otra vez. Cogí una servilleta y me limpié las lágrimas. Me senté junto a mi mochila y conecté mi teléfono. Tenía tres mensajes de Mark.

''Esta te tranquilo Mark, estoy bien, estoy en la casa de Seeley, me ha dejado dormir aquí, y lo siento mucho por lo del hospital''

Al enviarle el mensaje me sentí mucho mejor, por fin me daba cuenta de que había personas como mi abuelo que si se importaban conmigo.

Escuché el ruido de la puerta seguido de Seeley que tenía aspecto sucio pero muy sexy lleno de grasa.

-¿Estás mejor Bren?

-Si,algo así

-¿Necesitas algo?

-No, no necesito nada

-Voy a dar una vuelta con los chicos, ¿por qué no te vienes?

-No, ve tú, yo me quedaré haciendo los deberes

-No Bren, tienes que divertirte y olvidar todos tus problemas y más ahora cuando de verdad lo necesitas

-Vale

-Voy a ducharme, estoy listo en un minuto

Seeley se quitó la camiseta, la tiró al suelo, cogió una toalla y cerró la puerta, nunca en mi vida había visto movimientos más sexys que aquellos, era increíble lo extremo que podía ser lo.

Me cambié de ropa, vamos, que no podía llevar aquella ropa para una ocasión tan especial, busqué entre toda mi ropa e hice un buen conjunto. Estaba lista para el viaje, ¡si, yo puedo!, sin darme cuenta, el minuto de Seeley se convirtió en segundos al darme cuenta de que estaba semi desnuda y con él delante, por una ajena equivocación...¡Me quiero morir!