Cap.9 Casi amantes
Al dia siguiente me levante para luego darme una ducha, y me puse un short de mezclilla no muy corto a decir verdad, no estaba acostumbrada a ese tipo de ropa, también me puse una playera blanca y unos tenis blancos, ya que no estaba haciendo frio, había un clima cálido aunque no había sol y además creo que nunca tendría la posibilidad de usar esta ropa con este clima que hay aquí, asi que mejor aprovechar ahora que el clima no esta tan helado, no es que me tuviera frio pero debía aparentar que los climas me afectaban. Otra cosa más de los humanos que debía fingir.
Espere a Santiago igual que ayer. En serio no sabía que es lo que él hacía para tardar tanto, estaba bien que se arreglara pero no era para tanto, al fin y al cabo no cambiaría mucho siempre seria él.
Y asi con la misma tardanza de ayer tuve que acelerar un poco más, para llegar unos cuantos minutos antes del timbre, y asi ser un poco más puntuales. No podía ser que llegáramos en cuanto sonara el timbre todos los días. No me gustaba llegar asi a ningún lado, me gustaba llegar con tiempo, bueno eso dependía; solo era asi cuando estaba segura de lo que haría, de lo contrario la hora a la que llegaría es todo un misterio.
-Serio, si mañana no te apuras te dejo en casa-le advertí.
-Puedo correr, lo sabes y llegaría antes que tú-me miro sonriendo.
-Pero a ver como explicas el llegar solo y caminando, dado la lejanía con la que vivimos, recuerda que estamos al otro lado de la ciudad –segui mirando al frente sin inmutarme en ver su expresión, y los sonidos que musitaba.
-Está bien, ya tardare menos –bufo evidentemente molesto.
-Más te vale Santiago- rodé los ojos.
Llegamos a la escuela y cada quien se dirigió a su clase. Estaba en la clase de matemáticas sentada en mi lugar cuando Jasper apareció en la puerta son la misma expresión seria de siempre, pensé que se iba a sentar en su lugar, el que tenía el día anterior, pero camino y se sentó a mi lado, adiós privacidad. Mire un poco molesta hacia mi libro, tratando de ignorar su presencia. Sentía su mirada en mí, pero no quería decirle nada, se supone que un humano no lo sentiría, ya que él era lo suficientemente disimulado para un humano, pero para mí que era mitad vampira no lo era. Asi que solo segui así, ignorándolo, fingiendo que nada pasaba, que él no estaba a mi lado escrutándome con la mirada.
El maestro puso unos ejercicios en el pizarrón y dijo que el que los terminara podía salir del salón antes de que finalizara la hora, así que los acabe lo más rápido posible- no tenían un gran grado de dificultad, eran de binomios conjugados- y salí del salón, fui a sentarme un poco en el auto, en lo que acabara la clase, al menos estaría sola ahí, aunque fueran solo unos minutos.
Tenía los ojos cerrados y descansaba de todo, cuando sentí a Jasper, venia hacia acá, sí que era testarudo. Espere a que llegara, para abrir los ojos, el me miro y sonrió ampliamente. Aunque me gustaba ver esa expresión en su rostro, no podía demostrarle aquello.
-¿Por qué estas afuera?-pregunto amablemente.
-Prefiero el aire libre y el silencio-dije como indirecta sobre que quería estar sola.
Esperaba que el la captara y se retirara sin discutir, pero creo que no sería así, no se notaba que tuviera intenciones de irse así nada más. No es que quisiera ser grosera pero en estos momentos no quería problemas con ninguna de las Cullen y mucho menos estaba segura de querer estar cerca de ellos, no quería que nos fueran a descubrir o comenzaran a sospechar e inventar sus teorías.
-Te entiendo, estar en silencio da mucho en que pensar –rio levemente.- Amm es lindo tu auto. Tienes buenos gustos-miro el auto.
-Gracias pero lo eligió mi hermano, él sabe más de autos que yo-reí sin ganas.
-Pues dile que si quiere hablar de autos esta mi hermano Emmet, el los ama-se notaba que quería seguir la conversación así que no quise ser grosera y le segui la corriente. Que me podía pasar si lo hacía.
-Ok, le diré. Emmet es el grandulón, ¿verdad?-fingí de la mejor manera. Obvio sabía quién era él, él era mi tío.
-Si él es. Todo el mundo lo ubica así, es que la verdad es difícil no hacerlo-rio un poco. "Rara vez se le ve así" pensé de manera inevitable recordando mi corta estancia con ellos en Forks.
Y entonces sonó el timbre. Abrí la puerta del auto, bajando de él. Le puse la alarma y comencé a caminar. El me siguió. Pero sabía que no teníamos la misma clase así que no estaría mucho con él, aunque aun así me incomodaba el que me siguiera, bueno no el que lo hiciera sino por qué lo hacía. Por lo tanto lo deje seguirme un poco.
-¿Qué clase tienes?-pregunto.
-Literatura, así que me tengo que ir, no quiero llegar tarde. Nos vemos-apresure el paso, dejándolo atrás rápidamente.
Y así pase las siguientes dos clases en tranquilidad, yo sola, sin que nadie me dirigiera la palabra, no es que fuera antisocial o malvada, pero no me gustaba estar entre tantas personas, yo soy un poco más reservada, la soledad y el silencio eran algunas de mis cosas favoritas, así que era feliz cuando estaba sola o solo había unas cuantas personas conmigo-pero que fueran de mi elección-. Por eso eran pocos los amigos que tenía en el mundo, y eso que lo conocía todo, ya que mi intención nunca había sido amistar, y tampoco lo seria ahora.
A la hora del receso fui a la cafetería tomando lo mismo, pero esta vez Santiago tomo una ensalada y una hamburguesa y un refresco, eso para los dos. Nos sentamos donde mismo y al llegar ahí, capte la mirada de alguien, esa mirada esta postrada fijamente en mí. Me gire para ver quién era y me di cuenta que eran las chicas Cullen, se notaba que estaban molestas conmigo, estaban celosas y como no estarlo si incluso estaban casadas con los hombres que me coqueteaban sin saber quién soy en realidad. Esperaba no meterme en problemas con ellas, no era mi intención que se llevaran esa mala opinión de mí, después de no haberlas visto en años. Después de un rato alejaron su mirada de mí y yo hice lo mismo.
-Eres odiada entre las Cullen-dijo Santiago riendo.
-Lo sé, pero no me odian específicamente-medio reí- ellos quieren a Renesmee y odian a May. Si supieran…-dije en lo que era un hilillo de voz.
-Cierto, pero ellos no podrían llegar solos a esa conjetura. Ellos piensan que Renesmee está…- el no termino la frase esperando mi reacción.
-Que está muerta.-complete sin la menor pizca de sentimiento. Había asimilado eso bastante tiempo atrás- es mejor así- agregue tomando un bocado de la hamburguesa con mis dedos. Evitando poner mueca de disgusto con el sabor que tenía el alimento en sí.
-En parte sí, porque no están involucrados en nuestros problemas. Asi están a salvo-dijo como queriendo convencerme de eso.
-Eso lo entiendo pero quisiera hablarles aunque sea un poco, estar con ellos un momento, pero que no quieran matarme por eso. Pero no podría porque se supone que soy humana y ellos no hacen amistades-suspire.
-Ya, no te preocupes –en eso dieron el timbre y el me dedico una sonrisa intermedia-vámonos.
Nos levantamos recogimos las bandejas y nos separamos para ir a nuestras clases. Cuando estaba en gimnasia note como Bella me miraba como si pudiera matarme con la mirada, eso era en serio, porque si las miradas mataran yo estaría tres metros bajo tierra desde hace varios minutos. Ella no me despegaba la mirada como captando cada uno de mis movimientos como queriendo encontrar algo en mí. No sabía qué, pero algo buscaba.
Cuando gimnasia acabo me dirigí a quitarme el uniforme para así ponerme mi ropa. Estaba metiendo las cosas al casillero y sentí como ella llego, cuando termine de meter las coas Bella cerró la puerta de mi casillero en mi cara.
Me gire para verla frente a frente.
-Disculpa ¿necesitas algo?-pregunte un poco irritada. No entendía su actitud tan agresiva, nunca la había visto así.
-Hola, tú debes ser May, pues yo soy Bella-dijo fingiendo una sonrisa.
Era más que obvio que su sonrisa era fingida, ella no sabía mentir para nada, era muy mala en eso. Yo sonreí tratando de dulcificar un poco la expresión de su frente, porque dejaba más que claro que no le caía para nada bien, y pues no es lindo saber que tu mama no te quiere porque piensa que le vas a robar el novio. Además eso era verdad, ni siquiera le prestó atención a los chicos Cullen, ni como amigos, en serio esto de tratar de llevármela en paz con ellas era un poco difícil.
-Sí, un gusto conocerte-respondí recordando los modales que me habían enseñado aunque no lo mereciera.
-Quisiera decir lo mismo May-dijo cortante. Eso fue muy grosero.
Su actitud termino de cabrearme, así que la ignore, abandonando el lugar, quería llegar a mi siguiente clase y no toparme más con ella, Bella ni siquiera me conocía bien como tampoco sabía quién era, y le caía mal, ni que no se diera cuenta de que no le hacía caso a Edward ni a los otros, respetaba el hecho de que tenían pareja y además, eran mi familia, obvio no coquetearía con ellos, ni nada por el estilo. Si les hablaba era porque a veces quería ser amable.
Al llegar a la clase de Francés me senté atrás, como siempre, estaba aún un poco molesta aun por lo que paso con Bella, entendía como se sentía, pero eso había sido de muy mal gusto, y al parecer Santiago lo noto pero justo cuando iba a sentarse a mi lado, Emmet llego y tomo el asiento vacío a mi lado, usurpando su lugar. Lo mire sin decir nada y después desvié la mirada. Santiago volvió a su lugar en cuanto el profesor llego.
El comenzó a hablar sobre reglas gramaticales del francés y esas cosas. La verdad no le ponía atención yo ya hablaba en francés bien, no me hacía falta aprender eso.
-Esta algo aburrido esto ¿no May?-dijo Emmet mirándome. Lo mire de arriba abajo, y me encogí de hombros.
-Sí, algo-respondí sin ganas.
-Supongo que es más aburrido para ti porque ya sabes francés. ¿Por qué no cambiaste la clase?-mire hacia mi libro. ¿Por qué hacían tan difícil el ignorarlos y alejarme de ellos? Emboce una mueca.
-Porque me gusta en francés y sería fácil la materia al ya saberlo hablar con fluidez-suspire.
-Pues eso si, por eso yo tampoco la cambie, prefiero no estudiar en esta clase-rio un poco alto.
-Podrían callarse y ponerme un poco de atención, por favor Señor Cullen y señorita Mathews -grito el maestro.
-Si profesor – Respondimos Emmet y yo al uní sonio.
El profesor se giró al pizarrón y continúo con la clase. Yo mire a Santiago y él me hizo una seña leve apuntando a donde estaba sentada Alice. Me gire para verla y en eso ella desvió la mirada hacia el frente del salón, se notaba que estaba enojada por la forma en que movía sus labios, y el ceño fruncido, sin mencionar que lo que había pasado se lo diría a Rosalie. Solo me estaban complicando la parte de querer pasar desapercibida.
La clase continúo y yo ya no le preste atención a Emmet y sus miradas, ya que no volvió a decir una sola palabra durante el resto de la clase, solo me miraba pero de ahí no pasaba. Al finalizar la clase salí del salón de prisa y Santiago me siguió, pisándome los talones, casi literalmente. Caminamos hasta el estacionamiento y justo cuando iba a abrir llegaron las chicas Cullen deteniéndose detrás de mí.
Me gire para verlas y en eso los chicos caminaron de prisa hasta llegar atrás de ellas. Santiago rodeo el carro para estar a mi lado. Él sabía que no venían en son de paz, al menos no completamente, algo se traían entre manos.
-Hola, dado que son nuevos en el colegio queríamos presentarnos-dijo Alice tratando de ser amable, se notaba que era la más razonable de las tres o al menos la que se comportaba mejor y más maduramente.- Somos los Cullen, yo soy Alice, ella son Rosalie y Bella, y bueno a los chicos ya los conoces ¿no?-dijo apuntando a quien iba nombrando.
-Que pregunta es esa Alice, obvio que ella ya los conoce- dijo groseramente Rosalie, y note un tono de desprecio cuando dijo "ella". Bufe levemente ante su comportamiento. Era muy infantil. No recordaba eso de ella.
-Hola a todos, de seguro saben quiénes somos, así que no hace falta que nos presentemos-dije un poco descortés, no tenía intención de mostrar los modales que ella no mostraban- y Rosalie en cuanto a tu pregunto, si, ya los conozco igual que a Bella-la mire enarcando una ceja.- Según veo de ustedes tres la amable es Alice ¿no?-dije para joderlas un poco.
Sus tonos de voz estaban volviéndome loca. Tenía ganas de gritarles y decirles una sarta de cosas, pero sabía muy bien que eso no lo podía hacer.
-¿Qué hizo Bella?-pregunto Edward siendo el primero en hablar de los chicos.
-Nada grave, pero si quieres saber pregúntaselo a ella-mire a las chicas y después a los chicos.- No quiero meterme en más problemas con ellas por ustedes, y mucho menos sin razón alguna, porque no he hecho nada para que ellas se comporten así conmigo. Asi que con su permiso-me gire sobre mis talones viendo hacia la puerta del coche.
-Gusto conocerlas-dijo Santiago secamente-pero nos tenemos que ir, así que Adiós.-Me abrió la puerta del coche como el caballero que era en el fondo, yo subí y después el rodeo el carro para subir, encendí el coche y salimos de ahí. Cuando ya estábamos a varios metros alejados de ellos Santiago toco mi hombro.
-¿Qué hizo Bella?-pregunto mirándome.
-Cuando estaba guardando mis cosas en gimnasia me cerró la puerta del casillero en la cara después se "presento" y cuando le dije que mucho gusto en conocerla me dijo "Me gustaría decir lo mismo". Salí de ahí antes de pelear con ella- rodé los ojos molesta.
-No puedo creer que sean tan groseras.-dijo también un tanto molesto.
-Ni yo, pero no me dejare de ellas solo porque son mi familia, pero tampoco quiero problemas.
-Pues es cierto eso, ya te las arreglaras con eso, y yo te puedo ayudar en francés sentándome a tu lado para que Emmet no se pueda sentar contigo, por lo menos estarás segura otra clase más-me miro esperando mi aprobación.
-Si eso estaría bien, gracias. Después me las ingenio para no encontrarme con ellos tanto-mire hacia el camino, olvidando por el momento todo ese asunto.
Llegamos a la casa, deje la mochila en la escalera y tome asiento en el sillón. Santiago se sentó a mi lado. El me abrazo sin decir nada yo cerré los ojos ante su toque frio pero a la vez cálido y reconfortante. Estuvimos así por unos momentos en siempre sabía lo que me hacía falta sin necesidad de palabras. Era como estar conectados, no sé qué haría sin él, él era mi mejor amigo, me conocía de pies a cabeza, bueno casi toda, solo había una parte de mis historia que era desconocida, eso se mantenía entre Aro, Derek y yo; aunque Aro solo sabía un poco, lo demás está guardado entre Derek y yo. Y espero no tener que revelar ese secreto algún dia, no sabía que pueda pasar si eso llega a ocurrir.
-Eres un buen amigo-dije aun con los ojos cerrados.
-Gracias, tú también lo eres, sabes que siempre cuentas conmigo-dijo acariciando mi cabeza con delicadeza.
-Lo sé y tú también conmigo, sea lo que sea-me separe un poco de él y abrí los ojos.
-Bueno basta de ser cursis, a hacer la tarea –dijo riendo- ahora me toca a mí mandar aquí.
Me levante tome mi mochila y subí a mi habitación, deje la mochila en la cama y me acerque al gran ventanal de la habitación, estuve observando los árboles y todo eso desde el ventanal un buen rato. Era lindo todo eso; y de ahí quise comenzar a recordar mi vida de pequeña, mis primeros recuerdos, pero cuando pensaba en algo que tuviera que ver con mis padres, en vez de que Edward y Bella vinieran a mi mente aparecían en mis pensamientos Marco y Gianna. En parte eso era normal ya que pase más tiempo con ellos que con mis verdaderos padres, incluso no podía si quiera imaginarme llamándoles "papas" ya que no los veía como tales, no a ellos.
Suspire.
Deje de mirar hacia el ventanal y encendí el radio, tenía que distraerme un poco. Llevaba unos minutos con la radio encendida cuando comenzó a sonar una canción muy linda. Se llamaba Almost Lover. Y me recordó mucho a Alec, ya que parecía mandada a hacer, era como escuchar mi historia, así que cuando la canción termino tome la computadora, la descargue y comencé a cantarla.
Your fingertips across my skin
The palm trees swaying in the wind,
Images.
You sang my Spanish lullabies
The sweetest sadness in your eyes,
Clever trick.
I never want to see you unhappy
I thought you'd want the same for me.
Goodbye my almost lover
Goodbye my hopeless dream
I'm trying not to think about you
Can you just let me be?
So long my luckless romance
My back is turn on you
I should've know you'd bring me heartache
Almost lovers always do.
We walked along a crowed street
You took my hand and danced with me, images
And when you left you kissed my lips
You told me you'd never ever let forget this images, no.
I never wanna see you unhappy
I thought you'd want the same for me.
Goodbye my almost lover
Goodbye my hopeless dream
I'm trying not to think about you
Can you just let me be?
So long my luckless romance
My back is turn on you
I should've know you'd bring me heartache
Almost lovers always do.
I cannot go to the ocean
I cannot drive the streets at night
I cannot wake up in the morning, without you on my mind.
So you are gone and I am haunted
And I bet you are just fine
Did I make it that easy
To walk right in and out of my life?
Goodbye my almost lover
Goodbye my hopeless dream
I'm trying not to think about you
Can you just let me be?
So long my luckless romance
My back is turn on you
I should've know you'd bring me heartache
Almost lovers always do…
No podía creer lo mucho que esta canción me recordaba a Alec, era como si hubiera sido hecha para mí. Reí irónicamente. Lo quería olvidar y ahora me encontraba cantando una canción que me lo recordaba en todas las formas posibles, porque en realidad habíamos sido 'casi amantes', algo no tan en serio, aunque yo lo haiga visto como algo sólido para siempre, pero como decía la canción, los casi amantes siempre hacen eso, rompen tu corazón sin pensar en nadie más que en su propio bien.
Vaya yo con él me había imaginado un cuento de hadas, tenía todo, incluso vivía en un castillo. Reí a carcajadas, aunque no tenían humor en ellas. Pero solo fue eso, mi imaginación. Porque ahora no tenía ni castillo, ni príncipe y tampoco mi reino, -los vampiros ya no me respetaban como antes lo hacían-, no era nadie ya. Incluso creo que Renesmee no existía ya, había desaparecido, aunque estaba como May, no era lo mismo, porque simplemente yo no era la misma. Había aprendido un poco de humildad después de lo que me paso, antes no tenía nada de eso, pero ahora… Eran demasiadas cosas.
Sacudí la cabeza como si así pudiera sacudir los recuerdos que tenía, era algo tonto, pero era como una reacción o un reflejo, no servía de nada pero si quiera lo intentaba, creo. Tenía que respirar un poco de aire fresco, por llamarlo así, porque en realidad correría por el bosque un rato, para desahogarme. Asi que abrí el ventanal y salí corriendo entre rama y rama, sin bajar de los árboles, se tenía un buena vista así, además de que me sentía un poco más despejada de esta manera y al estar en los árboles y no tocar el suelo me sentía lejos de la realidad, aunque sabía que al tocar el suelo volvería a tener la misma vida, porque nada cambiaba en verdad.
Estuve corriendo durante horas solo mirando al cielo, cuando vi que había oscurecido y debía volver a casa, Santiago debería de estar preocupado. Suspire resignada di vuelta y volví a casa, al mundo real.
