Año 1 Mayo 20 7:30 AM

Era un día como cualquier otro, sólo con una pequeña diferencia. Hoy era el día en que Leandro Ortega cumplía veinte años de edad.

En los últimos días, sus padres habían estado planeando una pequeña reunión, con sólo la familia. Leandro había aceptado a regañadientes el evento social, con la condición de que pudiera invitar compañeros dela universidad y no fuera sólo sentarse a hablar con la gente. A él no le interesaba bailar y cosas parecidas, pero le parecía bien que otros lo hicieran.

Ya Leandro había invitado un pequeño grupo de amigos, y sus padres ya habían alquilado el lugar para el evento. Tenían todos los detalles listos. Sólo faltaba que fuera hora de que comenzara, esa noche.

Leandro desayunaba en la sala, mientras su padre cambiaba el canal para poner las noticias en la televisión. Todos excepto Kero estaban en la mesa, mirando la pantalla. Una reportera estaba en El Sendero, justo enfrente de la catedral de la ciudad.

-"En otro caso que ha consternado a las autoridades y a la ciudad, la Justiciera, nombre otorgado por el pueblo, ha atacado a otra persona inocente en la noche pasada. La víctima, maestra de artes marciales de profesión, fue llevada al hospital de la ciudad, inconsciente y con varias contusiones. Su pronóstico es reservado.

Con esto la opinión pública está comenzando a volverse en contra de la sospechosa, y ruegan por una captura rápida. Se realizó un retrato gracias a la descripción hecha por las diferentes víctimas, observen bien e informen a la policía si tienen alguna información sobre ella."-

-"Parece bastante joven. No diría que pase de los dieciocho años. –Pero deberían encerrarla para que no lastime a nadie más"-dijo Raquel.

-"Igual, le ha hecho un gran servicio a la ciudad. Ha atacado a personas que atormentaban a los transeúntes. Se te olvida que atacaba a los delincuentes del lugar, ella sola los ha corrido y facilitado su captura."

-"Eso no la excusa de que esta sea la tercera víctima inocente en una semana y media. Además esos 'delincuentes' no merecían una golpiza a pesar de todo".

-"Dudo que la karateca o lo que sea que fue atacada fuera una santa, lo mismo para las otras dos víctimas 'inocentes'"-dijo Armando, alzando la voz.

Leandro se concentró en tratar de no escuchar sus padres discutiendo acerca de las acciones de la Justiciera, e intentó recordar si alguna vez había visto a la persona del retrato. Más difícil no verla!

Parecía bastante fuera de lo común para la ciudad. Parecía provenir de la región oriental del planeta, lo cual de por sí era notorio. Lo más curioso era el resto de su apariencia. Tenía el largo cabello atado en dos montones para que sólo llegaran a los hombros, su traje (lo que se alcanzaba a ver. El retrato sólo llegaba al pecho) no tenía nada en los hombros, pero las mangas tenían un pedazo puntiagudo que bien podía llegar a la cabeza. Y el resto parecía un traje atlético, nada para usar en una fría noche.

En ese momento la periodista se acercó a una persona que estaba más allá de la pantalla, para entrevistar. El Comandante Narváez se encontraba en la escena.

-"No hace falta decir que esta persona es bastante peligrosa. No se aconseja acercarse a esta área de noche, sin compañía. Manténganse alejados, y si hay alguna información que pueda llevar a la captura de la sospechosa por favor notifiquen a la policía".

-"Qué medidas se han tomado para contrarrestar esto, comandante?"

-"Gracias al reconocido Leonardo Cabrera se han usado dineros públicos para instalar cámaras nocturnas en el sector, para vigilar después de que el sol se oculte. Esto además aportará pruebas para la imputación de cargos una vez que sea capturada."-

Eso recordó a Leandro que tenía que borrarle la memoria a Cabrera. Convenció a sus padres de invitarlos a venir al apartamento después de la reunión de cumpleaños. Ellos no estaban felices por esto, pero accedieron.

-"Esa catedral y el parque están cerca del sitio de alquiler para eventos?"-preguntó Armando.

-"Creo…creo que sí. Será mejor acortar todo por si a esa demente se le ocurre entrar"-respondió Raquel.

Leandro una vez más se desentonó de la conversación de sus padres acerca de la seguridad y se dirigió a su habitación. Sacó su cuaderno y repasó las preguntas que había escrito al final. El ver a Narváez en la pantalla le había recordado que debía actualizar una de las preguntas.

*Yue está cerca. Cuál es la identidad de Yue?

NOTA 1: Yue tiene el potencial de estar cerca, en personas directamente relacionadas con las cartas. Hay pocas personas que parecen estar cerca en los momentos que esto sucede. Dejando de lado mi familia, creo que hay posibilidad de que sea una de las personas del sueño. Tengo mis sospechas…pero aún no tengo nada que lo confirme.

-ooooo-

7:55 PM

La noche había llegado, y la familia Ortega ya estaba en el lugar de la reunión. Mientras los técnicos arreglaban todas las cosas necesarias para la noche, Leandro llevó su mochila a una habitación usada por los anfitriones. Sus padres habían insistido en que tomara un descanso de toda la magia que hacía y dejara las cosas en el apartamento, y a Leandro le había tomado media hora convencerlos de que había que estar siempre listo por si alguna carta se activaba. Al final sólo había prometido que se aseguraría de que Kero se quedara en la habitación del anfitrión.

Leandro abrió la mochila, le hizo una señal a Kero para que saliera de la mochila y sacó el traje formal que tendría que usar esa noche. Ya empezaba a hacer calor, y realmente odiaba el hecho de que tendría que usar algo tan ridículo en su cumpleaños. "Es sólo una fiesta, no un homenaje al presidente" había dicho, pero la palabra de sus padres había sido terminante.

Una vez que tuvo el traje puesto, notó que Kero estaba a punto de ir a la gran sala donde se haría el baile y todo lo demás. Leandro lo cogió tan rápidamente como pudo antes de que algún técnico notara al guardián.

-"Kero, ya hablamos sobre esto varias veces"-

-"Sólo miraba discretamente. Pero supongo que no puedo salir"-dijo Kero, tratando de ablandar a Leandro. El joven suspiró y replicó tan calmadamente como pudo.

-"Mira, tal vez se te olvidó pero no sólo somos mi familia. Van a venir un montón de parientes y varios compañeros de mi universidad. Y no creo que quieras andar mostrándote por ahí. Qué pasó con mantener el secreto y todo eso?"

Kero se resignó a quedarse en la habitación mientras Leandro lidiaba con la gente. El Cardcaptor esperaba que la reunión no tomara más de tres horas, no se creía capaz de soportarlo. Una vez que los técnicos terminaron de armar todo, se fueron y Leandro tuvo que recibir toda la gente que entraba.

-"Pero cuánto has crecido, Andro!"-decían las tías parlanchinas al llegar con cajas llenas de latas de licor.

-"Feliz cumpleaños viejo"-dijo Mario, entregando algo de dinero cómo regalo. Catarina sonrió y abrazó a Leandro.

-"Creo que esto va a ser un desastre, va a haber un montón de ruido"-decían los parientes de mayor edad.

-"Ugh, esto parece un antro de geriátrico"-dijo Joelle, al entrar. Su pareja Daniel interrumpió antes de que Leandro dijera algo –"Basta ya, Joelle. Dale un respiro a Andro". La muchacha sonrió y trató de decir amablemente un 'gracias por invitar a Daniel, espero que no te importe que haya venido'.

Leandro se contuvo ante el descaro de Joelle, y recibió el resto de sus parientes varios. En poco tiempo la reunión comenzó. Una hora después la música llenaba el lugar y la mayoría de los invitados parecían estar bailando, mientras Leandro observaba, deseando que todo terminara. Mientras se aflojaba el saco del traje una persona se separó del grupo que bailaba y se sentó al lado.

-"Menuda cosa esta fiesta, me estoy muriendo de calor"-comentó Mario.

-"Es una reunión, y si te estás asando imagina mi sufrimiento"-gruño Leandro, señalando el saco que ponía en otra silla. Mario rió, algo aturdido por el alcohol que circulaba por la reunión, pero eso le provocó un poco de dolor en el pecho. Leandro lo notó.

-"Pasa algo?"

-"No…sólo es dolor. Desde que me cayó esa condenada bola de hierro encima me duele a veces. Creo que esto arruinó mi posibilidad de ser un atleta. Por lo menos aún estoy en forma."-dijo Mario, con algo de tristeza. Leandro ya sabía que Mario se había recuperado, pero no sabía que la secuela de ese accidente era tan grave.

-"Creo que voy afuera a fumar algo. Me muero de calor"-dijo Mario al levantarse. Daniel se acercó al oír eso. –"Voy contigo, también necesito salir"-. Los dos jóvenes salieron al aire fresco de la noche, mientras Leandro una vez más se quedaba sólo. Todos parecían estar ocupados menos él. Quince minutos después ya empezaba a darle sueño, pero no podía retirarse a alguna parte. Para obligarse a estar despierto, decidió ir a ver qué era lo que Kero hacía, y de paso llevarle algo de pastel. Seguramente el guardián necesitaría compañía.

Leandro abrió la puerta de la habitación del anfitrión y miró alrededor. No había señal alguna de Kero. El joven entró y cerró la puerta tras de sí. –"Kero?"

Una pequeña figura asomó de detrás de algunas cajas. Una vez que vió quien había entrado, Kero recibió a Leandro. Aceptó el pedazo de pastel. –"Como está todo afuera, Leandro?"-

-"Eh…no me malinterpretes, agradezco que estén haciendo todo esto y que la mayoría de invitados haya venido, pero quisiera estar en casa"-dijo mientras buscaba un lugar donde sentarse –"Voy a estar aquí un rato. Oh mira, periódicos!" –Levantó unas telas que estaban sobre una de las cajas –"Deben haber crucigramas por aquí."-

Después de sacar la sección que le interesaba, Leandro puso los periódicos a un lado, y Kero aprovechó para hojear el periódico de arriba. –"'La Policía intensifica la búsqueda de la Justiciera' suena bien"

-"No es gran cosa. Por ahí debe estar el artículo"-dijo Leandro, sin apartar la mirada de su crucigrama.

Kero hojeó el periódico hasta encontrar el artículo. Quien quiera que lo escribiera, se las arregló para hacer que algo relativamente emocionante sonara aburrido e inútil. La habitación estuvo en silencio hasta que Kero soltó un grito. –"Es una carta Sakura!" –Leandro levantó la mirada rápidamente. Kero señalaba el retrato que el periódico traía para identificar a la sospechosa.

-"No es posible…cuál es?"-preguntó Leandro, cogiendo el periódico para mirar más de cerca el retrato.

-"Es la carta Pelea!"-infirmó Kero. Leandro se limitó a mirar al guardián con su mejor cara de 'debes estar bromeando'. –"Es una carta agresiva que le gusta medir sus habilidades contra otras personas que también conozcan artes marciales. Entre más poderoso el oponente más dura será la carta".

-"El periódico no dice, pero dudo que todas las siete u ocho personas que han sido atacadas sepan algo como eso. La mitad fueron delincuentes que intimidaban las personas de por aquí, así fue como la Jus…la Pelea se ganó el favor del pueblo"

-"Seguro de que no hay ningún maestro de artes marciales?"

-"Sólo la víctima más reciente, una maestra"

-"Es bastante probable que la carta se haya activado hace mucho tiempo y se haya cansado de esperar un oponente digno, así que comenzó a atacar cualquier persona. Tienes que detenerla antes de que mate a alguien!"

Leandro asintió. Iba a decir algo más, pero se oyó una conmoción afuera. El Cardcaptor abrió la puerta rápidamente, y vió a Mario entrando con Daniel. Daniel estaba bastante golpeado, y Mario se sujetaba el pecho.

-"Pero que pasó?"-gritó Joelle, casi arrojándose sobre Daniel.

-"Era…esa que salió en las noticias. Nos atacó! Al frente de la catedral!"-gritó Mario, aún aferrando a Daniel para que este no cayera al suelo. Lo llevó a una silla y el herido se sentó.

-"Mario me salvó, pero acabo de recibir la golpiza de mi vida"-dijo Daniel con claro dolor.

-"Estábamos allá, y vino esta muchacha y empezó a golpearlo. Tuve que tirarle piedras para intentar poner a Daniel a salvo, pero ahora me duelen las costillas de nuevo"-

Casi todas las personas presentes empezaros a hablar descontroladamente, pensando en llamar una ambulancia para los dos jóvenes. Catarina dijo algo de ir a traer hielo, y se alejó.

Leandro volvió apresuradamente a la habitación del anfitrión y gritó. –"Ha vuelto a pasar! Atacó a mis compañeros. Voy a sellarla ahora mismo!"- Kero reaccionó de inmediato, saliendo tras Leandro. Con la confusión, nadie vió al guardián volando por entre la gente hacia la salida, mientras Leandro volvía a coger el saco del traje y se lo volvía a poner.

Nadia notó cuando Leandro dejó la fiesta y empezó a correr hacia la catedral, y luego hacia el camino adoquinado que llamaban El Sendero. Cuando llegó al borde del camino, se detuvo para recuperar el aliento. Kero aprovechó la oportunidad.

-"Cómo vas a derrotar la Pelea, Andro? Sabes algo de artes marciales?"

-"Nada…"-susurró Leandro, tratando de pensar en una forma de derrotar la carta. No le gustaba la idea de adentrarse al camino sin un plan –"No tengo fuerza, así que tendré que pensar otra forma. Habrá que usar estrategias"-dijo, mientras sacaba las cartas del bolsillo de su saco.

-"Tal vez si oscurezco más el lugar…"-dijo, mientras sostenía la Oscuridad. Kero refutó el plan diciendo que la Pelea oiría cuando Leandro se acercara.

–"Entonces tal vez si soy más veloz puedo dominarla"-dijo mientras buscaba Carrera.

-"No servirá de nada si te da un golpe"-

-"Entonces distracciones como flechas…"

-"Tal vez funcione, pero aún tendrías que debilitar la carta para sellarla. Y Pelea tal vez esquive las flechas, tiene buenos reflejos."-

-"Deja de ser tan negativo, tengo que pensar en algo! Voy a inmovilizarla con esto!"-dijo, mientras le mostraba el Viento a Kero.

-"No se va a quedar quieta el tiempo suficiente para que el Viento pueda atraparla"-

Leandro estuvo en silencio por un momento, antes de sacar la llave. –"Llave que guarda los poderes de la estrella, muestra tu verdadera forma ante Leandro, quien aceptó la misión contigo. Libérate!"-

Leandro empezó a entrar en el camino, pero Kero lo detuvo. –"No puedes ir así! Va a triturarte!"

-"Creo que si tengo el elemento sorpresa tengo una buena oportunidad de capturarla."

-"Creo que deberías pensar esto mejor"-

Leandro se resignó, y volvió a sacar las cartas. Las miró atentamente, sopesando las cualidades de cada una, y sólo se detuvo al llegar a una.

-"Kero, esto funcionaría?"-Kero se acercó para ver la carta de la que Leandro hablaba. –"Es poco ortodoxo. La Pelea es una carta, Andro, no creo que vaya a funcionar más que unos cuantos segundos"

-"Unos pocos segundos es todo lo que necesito para que Viento haga su parte. Voy a hacerlo" -Leandro lanzó al aire el Viento. –"Viento!"-

La mujer de la carta emergió de su forma anterior y miró a Leandro. –"Escucha atentamente: Apenas esta carta tome efecto, envuelve al oponente con tus poderes lo más fuerte que puedas, para inmovilizar. Entendido?" el Viento asintió.

-"Bien, vamos. Vienes, Kero?"-preguntó mientras tenía lista la segunda carta.

Leandro caminó hacia el camino, con el Viento y Kero siguiéndolo. Estaba oscuro, y estaba atento a cualquier movimiento que pudiera indicar que la Pelea estaba cerca. Unos cuantos metros adelante los tres pudieron ver al objetivo en la distancia, mirándolos de frente.

-"Vaya, ahí va nuestro elemento sorpresa"-

Pelea sonrió burlonamente, el Cardcaptor supo bastante bien que estaba juzgándolo por usar Viento en una situación como esta. Pelea se puso en guardia, lista para atacar. Leandro decidió no esperar a que la oponente hiciera algún movimiento.

Arrojó la segunda carta, mientras que Pelea comenzaba a correr hacia el Cardcaptor. –"Permíteme controlar al oponente! Cambio!"

De la carta salieron los ya conocidos hilos que envolvieron a Leandro y a Pelea. En un momento Leandro se vió a sí mismo, asombrado. Notó que la primera parte de la idea había funcionado, pero los dos cuerpos seguían envueltos por los hilos de Cambio. Era obvio que no se había hecho por completo el intercambio.

Viento, al ver que la segunda carta había sido activada, se dirigió hacia Leandro/Pelea, mientras Pelea/Leandro corría tratando de alcanzar a Viento. En pocos segundos Viento había envuelto el cuerpo de Pelea en una esfera, mientras Leandro/Pelea se quedaba inmóvil para que no hubiera dificultad. Entonces los hilos de Cambio se rompieron.

Leandro parpadeó un poco aturdido por el rápido suceso. Trató de orientarse lo más rápido que pudo, y vió a Pelea luchando para zafarse del Viento.

-"Date prisa, Andro! Pelea tiene la fuerza para librarse de esto!"-gritó Kero. Leandro asintió, y dio unos pasos adelante. Por suerte Pelea había hecho parte del trabajo al correr tras Viento.

-"Regresa a la forma que mereces! Carta Sakura!"-

Pelea comenzó a retorcerse, tratando de evitar ser asimilada por la carta. A pesar de su resistencia, después de unos minutos Pelea fue sellada, pero en vez de flotar hacia las manos de Leandro simplemente la carta cayó al suelo. Leandro recogió la carta y consultó con Kero que podía significar este comportamiento inusual.

-"Lo más probable es que la carta no este satisfecha con la forma que la capturaste. Nunca la derrotaste, sólo fue inmovilizada hasta que la sellaste. Dudo que Pelea te respete lo suficiente como para permitirte usar sus poderes en el futuro. Es probable que pasen meses antes de que puedas hacer algo con ella."-respondió Kero.

Leandro asintió, y después de desactivar las cartas y el báculo caminó de vuelta a la reunión. Al parecer la gente había considerado necesario llamar una ambulancia, y Daniel había sido llevado de emergencia al hospital. Joelle y Mario habían ido para dar apoyo. Los demás invitados comenzaron a irse, ya que le reunión había sido arruinada por la golpiza dada a Daniel.

-"Donde estabas, Andro? Debías estar aquí para ayudar con este desastre-"lo regañó Armando apenas el joven entró al lugar. Leandro se limitó a sacar la llave para que su padre la viera, y dijo 'Hablaremos luego'.

Después de que todos los invitados se fueron, la familia Ortega se quedó para organizar y limpiar todo. Mientras lidiaban con todo, el teléfono celular de Leandro sonó. El Cardcaptor se disculpó y se retiró a la privacidad de la habitación del anfitrión junto a Kero. –"Hola?"

-"Andro, habla el Comandante Enrique Narváez. Supongo que has oído sobre la Justiciera, como la llama la gente"-

-"No hay nada de qué preocuparse, señor. La Justiciera era algo que me concernía, y aseguro que ya no hay ningún problema"

-"Eso lo sé perfectamente. Creo que olvidaste que habían instalado cámaras de visión nocturna en el lugar. Ahora mismo estoy mirando la grabación, y tiene una personita, adivina quién, convirtiendo a la sospechosa en carta"-

-"…Oh. Vaya. Qué…qué tan clara es la grabación?"-preguntó Leandro, preocupado.

-"No te veo el rostro, si eso es lo que te preocupa, pero hay unas tomas bastante interesantes de tu vara, ese guardián tuyo, y una…dama envolviendo a la sospechosa en una esfera. Fuiste bastante imprudente, debiste haber usado la Oscuridad o algo-"

-"Ya lo sé. Pero ahora que va a pasar?"-dijo Leandro. Entonces se dio cuenta de lo que Narváez había dicho.

-"Yo no soy el único que tiene acceso a estas cintas. De hecho, un montón de personas lo han visto, y otro montón lo verá. Cabrera ha conseguido una copia de la cinta gracias a sus contactos aquí en el precinto. Dijo algo de entregarla a los medios de comunicación. Estás en problemas-

Que regalo de cumpleaños tan maravilloso. Que más puede pasar hoy? pensó Leandro. Entonces hizo la pregunta que quería hacer desde hace pocos minutos.

-"Gracias por informarme. Pero cómo supiste el nombre de la carta que dices debería haber usado?"

-"…Creo que es bastante obvio. Todo se volvió oscuro (según dijiste) y gritaste OSCURIDAD al activarla. No se necesita ser un genio para saber el nombre"-

Leandro se rió avergonzado por sus anteriores pensamientos. Por un momento…

-"Bueno, otra vez, gracias por informarme sobre mis nuevos problemas. Supongo que no hay más que hacer que esperar"-dijo amargamente.

-"Veré que puedo hacer para que la cinta no salga al aire. Pero creo que no hay muchas probabilidades. Lo siento. Nos vemos luego"-

El Comandante Narváez terminó la comunicación, dejando a Leandro preocupado. Realmente había sido descuidado. Se había anunciado que había cámaras allá. Lo más probable es que la Oscuridad hubiera ayudado a ocultar la magia, pero hubiera sido capaz de tener tres cartas a la vez? Lo más probable no, y no le interesaba aprender a hacerlo. No habría una situación en la que fuera necesario.

-ooooo-

Año 1 Mayo 21 7:10 AM

En un pacífico barrio a las afueras de la ciudad, El profesor Manrique pintaba. Era un buen pintor, y era algo que mantenía en secreto a menos de que alguien preguntara específicamente por esta afición.

Pero todas sus pinturas tenían un tema: las premoniciones que tenía. Eso lo mantenía en secreto a todos, ni siquiera su esposa sabía de esto.

Escuchaba distraídamente el reporte de un joven que había hecho quien sabe qué cosa con la tal Justiciera la noche pasada. No se le veía el rostro, pero el joven le parecía familiar.

El timbre sonó. –"Yo atiendo!"-gritó el profesor hacia su esposa, quien siguió durmiendo. Abrió la puerta y se encontró de frente a una mujer joven. –"El señor Heriberto Manrique?"-

El profesor asintió, e invitó a la visitante a pasar. Cubrió la pintura mientras la mujer se sentaba en la sala. –"Bueno…la conozco? A que debo su visita?"-preguntó.

-"Señor Manrique, mi nombre es Li Tomoyo"-sacudió la cabeza –"Lo siento, aún no me acostumbro a esto de los nombres occidentales. Mi nombre es Tomoyo Li"

El profesor Manrique continuó en silencio, esperando que Tomoyo continuara. –"La razón de mi visita es que necesito su ayuda"-

-"Ya veo. En qué exactamente?"

Tomoyo lo miró seriamente antes de hablar. –"Ha habido y habrán ciertos sucesos en la ciudad. Las razones y las consecuencias de estos…es posible que nunca vayas a saber con certeza. Pero represento una parte de todo el problema"

-Entonces tú estás causando problemas?"

-"No. Escucha, no puedo dar más detalles. Pero tendrás que aprender a incrementar tu aura mágica en pocos meses. Te daré las instrucciones básicas y tú deberás hacerlo por ti mismo. La razón es confidencial"-

El profesor Manrique observó atentamente a la mujer. Cuando iba a replicar diciendo que no tenía la menor idea de lo que ella estaba hablando, ella dirigió una mirada significativa hacia la pintura cubierta, antes de retirar la tela. Era una pintura de una sala de justicia, apenas las primeras capas. Faltaba mucho para que fuera terminada.

-"Es una premonición de tu esposa, no? Créeme, esa premonición también tiene que ver con lo que pasa en la ciudad."

El profesor Manrique suspiró. –"Supongo que no tengo mucha opciones. Bueno. Cómo se hace?"

Tomoyo sonrió fríamente y sacó una llave. Musitó algo en japonés, que si hubiera estado en español, el profesor Manrique habría oído. –"Llave que guarda los poderes de la oscuridad. Muestra tu verdadera forma ante Tomoyo. Quien aceptó el pacto contigo. Libérate."

La llave se transformó en un báculo sólo un poco más alto que ella. El sol y la luna en el extremo brillaron a la luz de la sala. El profesor Manrique observó el báculo.

-"Escucha atentamente mis instrucciones. Esto es para aumentar tus habilidades. No diré más".


1. Viento

2. Flecha

3. Grande

4. Burbuja

5. Cambio

6. Nube

7. Creación

8. Oscuridad

9. Luz

10. Carrera

11. Sueño (de soñar)

12. Tierra

13. Desaparición

14. Pelea